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AL PIE DE A LETRA

de Ana A. Millás Mascarós

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

AL PIE DE LA LETRA

 

JUGUETE CÓMICO EN UN TROZO

ORIGINAL DE.

Ana A. Millás Mascarós

anamillas@hotmail.com

 

 

 

Valencia, enero de 2003

AL PIE DE LA LETRA

 

PERSONAJES:

Roque y Fina son una pareja  que comparten piso.

La acción se desarrolla en el salón. En la escena se halla un televisor que en el momento de comenzar el diálogo está en marcha.

 

ROQUE     - (Bebiendo un trago de su bote de cerveza) ¡Che, che eso es un cuerpo y no el de policía o el de bomberos! Ya me gustaría saber en que lugar encuentran esas chicas que, sin excepción tienen las piernas larguísimas y más curvas que el circuito de Montmeló…

FINA          - (Señalando) Tampoco se ven sueltos por la calle hombres con cuerpos que rallan la perfección más absoluta… Y claro, luego las comparaciones resultan odiosas… Me juego lo que quieras que la mayoría de ellos están conseguidos a base de interminables sesiones de musculación en un gimnasio, cuando no con la peligrosísima e incontrolada ayuda de la ingesta de anabolizantes… En cuanto a los espectaculares cuerpos de las chicas seguro que acierto al decir que nueve de cada diez están retocados por el bisturí del cirujano… Algunos incluso serán íntegramente de plástico… (Durante unos segundos se queda mirando fijamente a la pantalla) No lo decía yo… No es nada normal que cuando una mujer salta de esa forma los pechos se muevan de una manera tan… tan compacta y poco natural…

ROQUE     - (Boquiabierto) Sí señor, muy buena delantera la de esa rubia… (Señalando hacia la pantalla) Y ¿qué me dices de esa de atrás, la de la derecha? Es menos estilizada pero puñetas… ¡qué melones!

FINA          - (Mirando con más atención) ¡Melones!… Si parece que se le hayan inflamado las amígdalas de tan altas como lleva las tetas… ¿No te das cuenta de que esa “hinchazón” es antinatural?…

ROQUE     - (Fijo ante la pantalla, con la boca abierta y los ojos como platos para no perderse detalle) Como tu quieras… pero déjame disfrutar del panorama…

FINA          - Al menos podías cerrar la boca. En el suelo se está formando un charco de babas en el que acabarás por ahogarte… (En tono profesional) Si bien te paras a pensarlo al fin y al cabo nada más se trata de diferentes compuestos de carácter meramente orgánico, entre los que el oxígeno reemplaza átomos de carbono por los de silicio, o lo que es lo mismo para los neófitos en la materia, lo que estas viendo en modo de “alucine” se trata de silicona estratégicamente colocada…

ROQUE     - (Sin apartar la vista de la pantalla) Pues para ser toda esa sosa retahíla de ingredientes a mi me gusta el resultado visual, que a fin de cuentas es lo que me importa… Por mucho que me prediques las “jamonas” esas están de muy buen ver y seguro que de mejor tocar…

FINA          - Eres un auténtico obseso fetichista… Además ese resultado final, como tú lo denominas, depende en gran medida de los implantes empleados, pues algunos de ellos presentan un tacto duro como la piedra…

ROQUE     - (Interesado) ¿Tú cómo lo sabes?

FINA          - Algunas compañeras del hospital se han operado recientemente y en unos casos son macizos y en otros, sobre todo los de última generación, ya están hechos en materiales que se muestran al tacto más suaves y naturales… casi, casi como los auténticos…

ROQUE     - Así que has tenido la oportunidad de palpar algunos…

FINA          - ¡Qué remedio! Las propietarias de tan preciados implantes están tan orgullosas de ellos que no dejan de insistir hasta que consiguen que les palpes ampliamente la recién adquirida delantera…

ROQUE     - (Aparte) Mira que bien ¡qué suerte!… (A FINA) Oye, por curiosidad, a alguna la conozco yo…

FINA          - Pues sin ir más lejos Amparo…

ROQUE     - ¿Amparo? Ya decía yo que la había visto cambiada… (Dibujando en el aire y con las manos las redondeces femeninas) Más llenita…

FINA          - Los hombres siempre pensáis y os fijáis en lo mismo

ROQUE     - Mujer, por regla general convendrás en que lo primero que salta a la vista es precisamente la “pechonalidad”… Para algo tenemos ojos… (Con intención) y si nos dejan manos para palpar…

FINA          - Despacio, Roque que comienzas a embalarte sin freno…

ROQUE     - Mira, mira ¿has visto’

FINA          - ¿Qué?

ROQUE     - ¡El tatuaje!

FINA          - ¿Qué tatuaje?

ROQUE     - (Precipitadamente se levanta de la silla para señalar de cerca) El que lleva la pelirroja en el culo…

FINA          - ¡No seas ordinario! Lo llevará en la parte baja de la espalda, porque yo no veo ninguna chica que muestre el trasero… (Mirando la pantalla del televisor) Eso sí llevan poca ropa, pero ésta todavía tapa lo suficiente, aunque deja poco a la imaginación…

ROQUE     - ¿Y qué he dicho yo?

FINA          - Seguramente lo mismo pero en basto… (Fijándose más) A ver ¿qué tiene de especial?…

ROQUE     - ¡Che, que lástima! Te lo has perdido… La puñetera cámara ya no volverá a enfocar un primer plano como el anterior… Era una serpiente multicolor, alada y enrollada entorno a un cetro de…

FINA          - (Alucinado) ¿Todo eso lo has visto en décimas de segundo?

ROQUE     - A mi vista de águila se le iba a escapar un “especta-culo” como ese…

FINA          - Cuando quieres dispones de una visión privilegiada… En cambio para leer una buena novela te hace falta recurrir a las gafas…

ROQUE     - No es lo mismo… No pretenderás comparar el panorama gratificante y seductor de un cuerpo femenino, que resulta infinitamente más atractivo, con una interminable letanía de letras negras y roñosas por la falta de cromatismo… Además, tú no lo has visto. Era un tatuaje precioso…

FINA          - ¡Ah, sí!… Por si no lo recuerdas, permíteme refrescarte la memoria… Por si no lo recuerdas el año pasado me hice uno muy similar y en el mismo sitio y ni armaste tanto escándalo como ahora, ni mucho menos te fijaste tanto en él como ahora… Bueno, y lo mismo sucedió con el 2piercing” del ombligo… Me lo taladre, aunque no estaba demasiado convencida de que ese trozo de metal me favoreciera, porque cuando veías por la calle a alguna chica con él los ojos  se te escapaban de las órbitas… 

ROQUE     - ¡No seas exagerada!

FINA          - No lo hago… pero ya ha quedado claro que siempre se desea aquello que no se tiene al alcance de la mano…

ROQUE     - (Replegando velas)  No he querido ofenderte…

FINA          - Tranquilo, no lo has hecho…

ROQUE     - Pero, te has mosqueado…

FINA          - No pienso hacerlo por esa bobada… Aunque hay otras, que si por lo menos no me mosquean, al menos si me dejan con la mosca tras la oreja porque constituyen un raro misterio…

ROQUE     - No entiendo de qué me estás hablando…

FINA          - Deja de prestarle atención al empalagoso muestrario de la bien surtida carnicería que te muestra la caja tonta, y enseguida te lo explico…

ROQUE     - (Apagando el televisor)  ¡Adelante pues, soy todo oídos.

FINA          - Siéntate.

ROQUE     - ¿Tan larga va a ser la ilustración?

FINA          - (Saca de un cajón unos folios de papel) Larga no, pero conviene que me escuches con atención… Primera cuestión…

ROQUE     - No me habías dicho que me ibas a hablar de misterios… (En tono de burla) No pensarás largarme un discurso como los que acostumbras a dar en los simposiums de “psiquiatras trastornados y normalmente anormales. Y que aburren hasta a las sillas que nunca caen al suelo porque ya están sentadas…

FINA          - ¡Muy ocurrente!… Debías probar a presentarte a uno de esos concursos en los que algunos cómicos además, de no dejar de contar chistes son tan malos como tú… Seguro que triunfabas…

ROQUE     - Ahora eres tú quien me ha ofendido…

FINA          - ¡Imagina pues que me has hecho tú!… Ahora ¿vas a prestarme atención?

ROQUE     - ¡Vale, vale! Ya que me lo pides de ese modo, ¿qué otra cosa puedo hacer?

FINA          - Para que te quede claro esto no se trata de una ponencia de las mías, que por otra parte no entenderías… En estos folios he anotado todos aquellos aspectos que a lo largo de nuestra convivencia han ido surgiendo…

ROQUE     - ¿Y has elegido este momento para ponerme al corriente de todas? Pues por el montón de folios que has escrito vamos a estar aquí hasta Navidad…

FINA          - Eso, como siempre tómatelo a pitorreo…

ROQUE     - Si te parece me lo tomaré en serio, vamos anda.

FINA          - Al contrario que tu que todo te lo tomas a chufla, yo soy una persona seria…

ROQUE     - En la vida hay que tener sentido del humor, y por lo general el tuyo siempre está de viaje…

FINA          - Mí sentido del humor acude cuando es preciso, y ahora no es el momento… ¿Ha quedado claro? ¿Puedo empezar ya?

ROQUE     - (Asiente al tiempo que hace un aparte) ¡Sí, wuana!

FINA          - Aunque todas las particularidades que he anotado me parecen curiosas o inexplicables no he pensado en ningún momento leértelas en su totalidad… Sin embargo creo que te beneficiara conocer las más relevantes, ya que de esa manera te harás una idea de por donde van los tiros y que facetas convendría mejorar para hacer más llevadera nuestra futura convivencia…

ROQUE     - Todo esto me suena a terapia… ¿No se te ocurrirá intentar psicoanalizar el tiempo que llevamos viviendo juntos? ¡Vaya una coña!… Te recuerdo que ahora no estás en tu consulta y que además yo soy pareja y no cualquier paciente de esos que acostumbran a dejarse caer por tu despacho para que los desequilibres más que cuando acudieron a ella…

FINA          - ¡Gracias por la confianza!

ROQUE     - No hay de qué.

FINA          - (A la suya, dispuesta a dar lectura a los folios) Ya está bien de andarse por las ramas. Puedes llamarlo deformación profesional o como mejor te venga en gana, pero lo cierto es que nos hará mucho bien hablar de los aspectos negativos para contribuir de ese modo a mejorar nuestra relación y bienestar de pareja…

ROQUE     - (Incapaz de encontrar argumentos con que rebatir la perota de su pareja se decide a claudicar) Bueno, sino hay más remedio, adelante…

FINA          - Primer cuestión…

ROQUE     - Eso ya lo dijiste antes.

FINA          - (A la suya) Te aseguro que ésta de verdad te hace mucha falta… Debes aprender, a la mayor brevedad  a “relajarte” con ejercicios de autocontrol… Es de vital importancia, sobretodo, si tenemos en cuenta que es un apartado fundamental en una relación dual…

ROQUE     - Una pregunta, ¿dual se aplica a nosotros dos?

FINA          - Evidentemente…

ROQUE     - En tal caso,  la totalidad de ese punto está superada.

FINA          - ¿Así lo crees’

ROQUE     - Lo reafirmo…

FINA          - ¿Te parece que cuando alguna vez vamos de compras al centro comercial la pones en práctica?

ROQUE     - En esos casos más… Sobre todo cuando vamos a comprar ropa durante las rebajas… En esos casos al final de la corrida me siento sólo hombre objeto, pero no del modo que a mi me gustaría, ¿me captas? (Fina asiente con paciencia) Mientras te lo pasas pipa cogiendo trapos y probándotelos todos en los minúsculos habitáculos de las tiendas yo, pacientemente, aguardo en un rincón del mismo establecimiento, o incluso a la puerta del maldito probador cargado con un montón de piezas de ropa que amenazan con caer a tierra… En lugar de un hombre parezco un perchero ambulante… Además, tu me dirás sino es porque practico la “relajación” esa que acabas de recomendarme, como soy capaz de aguantar horas y más horas rodeado de mujeres histéricas y más o menos desnudas que aparecen y desaparecen tras las puertas, o las cortinas de los probadores a la caza de una prenda que a lo mejor sólo está rebajada tres o cuatro euros…

FINA          - Puede ser que en esos trances tengas razón… Pero, ¿qué me dices del incidente que protagonizaste este invierno pasado en la zapatería? No querrás hacerme creer que aquel día, que casi me sacaste a empujones de la zapatería donde estaba esperando a que el dependiente me trajera el modelo solicitado, pusiste en práctica ni tu poder de relajación, ni mucho menos tu famoso autocontrol.

ROQUE     - ¡No, lo reconozco! Ese día mi paciencia había tocado fondo… Después de haber soportado una mañana infernal de rebajas el remate llego cuando te dio por visitar zapaterías… Habíamos visitado ya “tropecientos” establecimientos, entrando y saliendo de ellos…

FINA          - No seas payaso.

ROQUE     - Yo seré un payaso pero el numerito de circo aquella tarde lo organizaste tú, yendo de escaparate en escaparate… De vez en cuando me preguntabas… (Imitándola) ¿”Roque qué te parecen te gustan más estas o las que hemos visto antes”?… Te respondía por inercia, porque a mí todas me parecían similares… Así que cuando en aquella zapatería el dependiente me sonrío y después me guiño un ojo, ya no pude soportarlo más se me disparó la adrenalina en plan bestia y, o te saco de allí a rastras, o no respondo…

FINA          - ¡Vaya! ¿Así que habías ligado?… Pobre chico, que desilusión debió llevarse…

ROQUE     - No sigas por ahí, que no tengo el cuerpo para jotas… I todo aquel martirio chino para al final comprarte las botas que te habías probado en el primer local…

FINA          - Lo que no entiendo es que sino soportas venir de compras conmigo, ¿por qué te pegas a rueda?

ROQUE     - ¡La pregunta del millón!... Con el genio que te gastas buena te pondrías si te dijera que no te acompañaba… (Imitándola) “Nunca me acompañas”, y sabes que a mi me gusta que lo hagas… (Del mismo modo) “A ver, dime ¿qué otra cosa más importante has de hacer está tarde? …

FINA          - ¡En fin, habremos de buscar el modo más adecuado para que el ir de tiendas no suponga un grave conflicto entre los dos!

ROQUE     - ¡Tú eres la especialista, busca la solución! (Saludando al estilo militar) Yo, como siempre, me limitaré  a acatar tus órdenes…

FINA          - ¡Bueno, dejémoslo correr, ahora ya sabemos como nos sentimos cada uno en esa situación!  ¡(Esconde la risa) En fin prosigamos, segundo misterio…

ROQUE     - Parece que vayamos a rezar el rosario…

FINA          - Te doy permiso para que me corrijas en el supuesto de que me equivoque… Estoy segura de que entre la cesta de la ropa sucia y el suelo existe una gran diferencia…

ROQUE     - Evidentemente.

FINA          - Pues en ese caso debe de nublársete el sentido a la hora de decidir donde dejar la ropa que te quitas, porque por regla general ésta siempre termina en el suelo hecha un fardo, y para más “inri” al lado mismo de la cesta…

ROQUE     - Mujer, las prisas…

FINA          - Ni las prisas, ni gaitas… He llegado a la conclusión de que no tienes claro ambos conceptos, o lo que es lo mismo no sabes distinguir entre la cesta y el suelo…

ROQUE     - Estás equivocada… Verás, cuando voy a ducharme tengo por costumbre dejar la ropa en el suelo para utilizarla como alfombra para no resbalarme cuando salgo del plato de ducha… Después… después, en fin está bien reconozco que me olvido de recogerla…

FINA          - No resulta una disculpa convincente. Sobre todo porque en el baño hay una alfombrilla, haciendo juego con la funda del inodoro y que suele utilizarse para esos menesteres… (En tono de burla y adoptando un aire profesional) Puedo aventurarme a diagnosticarte que padeces un grave trastorno de disociación y, es por ese motivo que necesitas urgentemente y a la mayor brevedad un manual de instrucciones a ser posible con gráficos a todo color para que te sirvan de orientación a la hora de abrir la tapa de la cesta…

ROQUE     - Basta de ironías…

FINA          - ¿No lo necesitas? Pues ese manual te vendría de perilla, para que de una vez por todas consigas aclararte en como además de abrir, conseguir también cerrar tapas…

ROQUE     - ¡Basta ya! Quien te escuche se va a creer que estoy imbécil perdido…

FINA          - A ese estadio no llegas pero, explícame como sino has sido capaz de olvidar como se abre la tapa de la cesta y por el contrario la amnesia te ha impedido recordar como se debe bajar paso a paso la tapa del inodoro…

ROQUE     - No lo hago conscientemente…

FINA          - No lo haces y punto… Y con esto llegamos al tercer punto… Tampoco te acuerdas de substituir nunca jamás el rollo de papel higiénico… ¡Claro, que a lo mejor debes pensar que éste vive, crece y nace dentro del portarrollos!… ¡Otro misterio para el género masculino!…

ROQUE     - ¿Has tenido el día torcido?

FINA          - No, ha sido magnífico.

ROQUE     - Menos mal, porque a juzgar como me estas tratando nadie lo diría…

FINA          - No seas susceptible… (En tono profesional y con un deje irónico) La pareja, debe hablar asiduamente para permitir de ese modo que la comunicación fluya entre ellos y de ese modo evitar que las pequeñas y rutinarias cosas cotidianas consigan estropear la armonía de la vida comunitaria…

ROQUE     - (Alucinado) ¿Esto que hoy estás experimentando conmigo constituye una terapia que recomiendas a tus pacientes?

FINA          - Muy a menudo.

ROQUE     - Y ¿funciona?

FINA          - Muy a menudo.

ROQUE     - ¿Por eso estás ahora poniéndola en práctica’

FINA          - Debería haberla utilizado más a menudo…

ROQUE     - ¡Eso ni hablar! Si esto llega a convertirse en práctica habitual, no sería capaz de soportarlo…

FINA          - No tiene porqué ser así… ¿dónde voy a encontrar otro compañero de piso como tú?

ROQUE     - ¡Qué alivio!…

FINA          - No tiene porqué, siempre y cuando desaparezcan los motivos que me llevaron a elaborar esta lista, y que pienso ir eliminando del papel conforme estos se vayan corrigiendo…

ROQUE     - (Resignado) Y que supongo entra dentro de tus planes leerme hasta el final…

FINA          - Compréndelo Roque. He tardado mucho en decidirme a hacerte participe de estos… bien podríamos calificar “puntos de fricción”… No sería nada profesional por mi parte dejar el trabajo a medias… Pero ya te he dicho antes que únicamente voy a referirme a aquellos que considero más llamativos…

ROQUE     - ¡”Llamativos”, “puntos de fricción”! Llámalos como prefieras pero lo cierto es que a juzgar por todos los folios que has llenado con mis muchas faltas, debo ser un desastre… Menos mal que sólo llevamos un año  juntos, porque sino a este paso el informe sería más largo que “El Quijote”…

FINA          - No es eso roque…

ROQUE     - ¡Ah! ¿no? ¿Quieres decir que alguna cosa hago a tu gusto?

FINA          - ¡Muchas!

ROQUE     -  Pues  podrías también haber elaborado un listado con ellas…

FINA          - No sería factible porque necesitaría de mucho más espacio…

ROQUE     - (Meloso)  Pues para compensar los “contra” me gustaría haber escuchado los “pro”… ¿No piensas decirme cuáles?

FINA          - (Con picardía) Tu lo sabes bien.

ROQUE     - ¡Venga mujer dame una pista!

FINA          - ¡Ves, otra regla confirmada!

ROQUE     - ¿Cual?

ROQUE     - La de que los hombres a menudo os comportáis como niños.

ROQUE     - Sabes que en ocasiones, o mejor dicho utilizando tus mismas palabras; ¿sabes que a menudo odio que te dediques a la psicología clínica?

FINA          - Lo siento… Perdona mi deformación profesional.

ROQUE     - No se trata de darte la absolución… ¡No si al final, acabaré hablando como tú!… Yo también podría aducir algo en tú contra, y lo más importante sería pedirte que no te trajeses el trabajo a casa… A lo largo de todo este año ha habido multitud de ocasiones que me han hecho sentir que te aprovechabas de mi buena disposición para utilizarme como conejillo de indias en tus experimentos terapéuticos…

FINA          - He de reconocer que en ocasiones se me ha ido la mano… Te prometo no volver a hacerlo…

ROQUE     - ¡Bien! (Esperanzado) En ese caso, vas a olvidarte de la lista?

FINA          - (Dulce) Sólo quedan un par de puntos por comentar…

ROQUE     - (Resignado, apura el último trago de su lata de cerveza) ¡Vale, sí únicamente son dos, y para ti resulta tan importante adelante, podré soportarlo…

FINA          - ¡Vamos pues a por la número cinco!

ROQUE     - (Sarcástico) Te falta una para la media docena … Aguarda un momento que  voy a la cocina a por otra cerveza, ¿quieres una?

FINA          - Has dado en el clavo, otro punto de la lista… ¡Las latas de cerveza!

ROQUE     - ¡También están anotadas en la ristra las pobres latas! ¿Qué han hecho?

FINA          - Ellas nada… Tú en cambio siempre las dejas abandonadas en cualquier rincón, sobre todo sobre la mesa del salón o junto al sofá tu sitio favorito para disfrutar de ellas mientras ves la televisión…

ROQUE     - ¿Dónde voy a dejarlas después de haberlas vaciado?

FINA          - Obviamente encima de la mesa…

ROQUE     - Tú misma lo has dicho, y eso es lo que hago.

FINA          - Es el lugar apropiado en ese preciso momento, pero no para que éstas permanezcan indefinidamente… (Burlándose) La ciencia, y en especial la robótica han avanzado mucho más, por el momento, todavía no han conseguido que los botes de cerveza vacíos puedan arrastrarse solos hasta el cubo de la basura… Te sugiero que hagas ejercicios de portabilidad de botes. Para  adquirir el hábito podías ayudarte de botes y, porque no, de botellas de diversas marcas y tamaños…

ROQUE     - Muy simpática… (Saca de un cajón del mueble auxiliar un pequeño bloc y un bolígrafo y comienza a tomar notas)

FINA          - ¿Qué haces ahora?

ROQUE     - (Irónico) Para no olvidarlo, porque tengo una pésima memoria, he decidido tomar notas de todos mis imperdonables y horrorosos crímenes… (Escribe al tiempo que continúa dialogando en tono de burla) Primera. Apartado A: No utilizar la ropa, por si algún día ésta llega a quejarse, como alfombra… Apartado B: Poner la ropa sucia dentro, y no al lado, de la cesta habilitada para tal fin, eso sí después de abrir la tapa… Segunda cuestión o “tapa”: Bajar la “idem” del water…

FINA          - No hace falta que lo anotes…

ROQUE     - Sí, sí hace falta porque como soy tan desmemoriado seguro que lo olvido, y cualquier día aparece por nuestra casa un inspector del Ministerio de Higiene y Salud, y me puede empapelar o incluso clausurar la “paraeta”… (En el mismo tono de burla) Y no me interrumpas que me haces perder la concentración… (Duda) ¡Ah, sí! Después de mear coger la tapa del inodoro con la mano… (Se mira las manos) …la mano derecha, la misma con la que escribo, y suavemente y paso a paso bajarla hasta encajarla correctamente encima del “trono”… Tercera, ¿cómo era la tercera? (Se da una palmada en la frente) ¡El papel para el culo!… (Fina le mira con cara de reprobación) Bueno, el papel higiénico… ¡Satisfecho!

FINA          - No, hasta que dejes de hacer el tonto…

ROQUE     - Pronto estaremos empatados… Me queda un punto por anotar en la libreta, y entonces habremos llegado a estar en igualdad de condiciones… Aunque entonces te corresponderá desvelarme otro “misterio” que me ayude a quitarme la venda de los ojos, descubriéndome otro más de mis malos hábitos… En fin, continuó…

FINA          - (Dejándolo por imposible) Haz lo que quieras…

ROQUE     - (Prosigue en su tarea de tomar notas) Cuarta: De ahora en adelante los recipientes de cerveza, sean de la marca que sean, grandes o pequeños, botes o botellas, hay que llevarlos y depositarlos, hasta que la robótica no lo remedie y después de “vacíos”, hasta el cubo de basura… (A Fina sin abandonar el tono) ¿Y si se da el caso, que puede llegar a pasar, de que este medio llena o medio vacía?

FINA          - ¡A la mierda!

ROQUE     - Muy bien, gracias… (Tomando buena nota) También en esos dos supuestos su destino será la basura… (Dejando de escribir) ¿Y bien?

FINA          - Sólo quedaba un punto más, pero vamos a dejarlo estar.

ROQUE     - ¡Ahora que por fin hemos llegado al punto final! No me creo que te dejes abatir con tanta facilidad, no es tu estilo…

FINA          - Tienes razón, no lo voy a hacer…

ROQUE     - (Aparte) Era de suponer.

FINA          - La última cuestión se refiere a la conducción…

ROQUE     - ¿Tuya o mía?

FINA          - ¡Mía!

ROQUE     - (Tratando de resultar simpático) Pero si conduces como un Fernando Alonso de fórmula uno… (Aparte) Eso en la carretera, porque para aparcar es muy, pero que muy mala…

FINA          - Te he oído… Puede que tenga ciertas dificultades a la hora de estacionar, sobre todo si es en cordón… I claro, como el señor llega y lo deja “clavado” en cualquier sitio y sólo con un par de maniobras ya me puedo considerar mala… Es falta de práctica, te recuerdo que hace sólo seis meses que tengo el carnet…

ROQUE     - (Aparte) Aunque fueran seis años…

FINA          - ¡Pues bien! … Y esto no es un ruego sino una sugerencia fácilmente penada, de no ser cumplida taxativamente, con pasar la mano por la pared el día que suceda el incidente… ¿Está claro?

ROQUE     - ¡Nítido! (Toma nota)  Apartado importantísimo: Castigado de cara a la pared, o mejor dicho… ¡Peligro de “muerte sexual súbita”!

FINA          - (Bufando y arrastrando las palabras vertidas con instinto asesino)  ¿Sería genéticamente posible que cuando yo conduzca y tu vayas de copiloto no me hables e, incluso, no te desencajes de la risa mientras intento aparcar?

ROQUE     - ¡Callado y mudo!

FINA          - Llegados a este punto te das cuenta como antes te sugerí, ya desde el primer punto, que tienes aprender urgentemente a relajarte… Y para conseguir hacerlo te puedo recomendar una serie de ejercicios, que no te vendrán nada mal…

ROQUE     - ¿Insinúas que he de perder peso?

FINA          - ¡No seas tonto! Esos ejercicios no son para adelgazar, aunque no estaría de más que practicases algún deporte, además de cuidar lo que comes… Esa combinación mejoraría  mucho tu aspecto general…

ROQUE     - (Sujetándose la tripa) Así, qué de verdad estoy… gordo…

FINA          - ¡Por fin lo has reconocido!… Para tener tu peso ideal necesitas adelgazar…

ROQUE     - ¡Alto! Yo no he dicho tal cosa!

FINA          - Acabas de decir que estás gordo…

ROQUE     - Yo puedo decirlo, pero para los demás sólo estoy algo rellenito…

FINA          - ¿Dónde está la diferencia?

ROQUE     - Es evidente. Mi problema es que tengo el tórax caído… (Coge aire, hincha el pecho y esconde la tipa para demostrarlo) ¡Ves!…

FINA          - ¡Ya! Pues esa razón no me puede convencer… (Roque continúa aguantando la respiración, y comienza a ponerse azul) Y, o una de dos vuelves a respirar y a enfrentarte con la realidad, o te ahogas…

ROQUE     - (Apunto de ahogarse) ¡Buuuf!… Casi me ahogo…

FINA          - Mira que te va la comedia… Lo más fácil sería reconocer que te sobran unos kilos, y que siguiendo un plan de adelgazamiento podrías quitártelos de encima. Pasas demasiado tiempo sentado tras la mesa de tu despacho adoptando por ello una posición claramente sedentaria…

ROQUE     - En eso tienes razón, paso la mayoría del día sentado en una silla o apoltronado en el sofá… (Se contempla ante un ante el que realiza diversas posturas) Quizás tengas parte de razón…

FINA          - Créeme, la tengo toda…

ROQUE     - La verdad es que no me siento atractivo… Esta “tripita” no me deja…

FINA          - ¡Ay, tripita!

ROQUE     - No te burles.

FINA          - Aunque la hagas pequeña con palabras, lo tuyo es una “tripa” que va camino de convertirse en una de nueve meses… Se valiente y llámala como lo que es…

ROQUE     - ¡Bueno ya está bien, menos pitorreo! La tripa es mía y en paz… La puedo llamar como me de la gana, que mis buenos euros me cuesta….

FINA          - Sí hombre toda para ti, yo no la quiero ni regalada… También podrías contribuir a que la tripa no fuese a más si las visitas al bar con los amigotes fueran más espaciadas. De esa forma además, de no gastarte tanto dinero en tapas y cerveza, conseguirías ahorrar y dispondrías de la oportunidad para llevarme mas a menudo al cine…

ROQUE     - ¡Tampoco voy tanto al bar!…

FINA          - Mucho menos vamos al…

ROQUE     - ¡Total voy… a ver!...

FINA          - ¡No es necesario que pienses tanto pues! Acudes un día sí… y otro… También. Vienes tan pocas veces conmigo al cine que ya me he buscado acompañante…

ROQUE     - ¿Alguna de tus amigas?

FINA          - ¡Al principio sí!  Pero,  últimamente mi acompañante es el vecino…

ROQUE     -¿El vecino y  tú vais juntos al cine?

FINA          - A él le encanta acudir a los estrenos y como tu estás tan ocupado con tus rondas cerveceras de los viernes… En cuando me lo pidió no supe decirle que no… Para Alex no representa ningún sacrificio…

ROQUE     -  Alex, ¿es el vecino?

FINA          -  ¡Hay, es verdad que tu apenas le conoces!... A lo sumo te habrás cruzado con él media docena de veces… 

ROQUE     - ¿Y vais a ver la película?

FINA          - No cariño, nos ponemos en la última fila y nos hartamos a meternos mano…

ROQUE     - ¿Supongo que eso será una broma?…

FINA          - Sí tu lo dices…

ROQUE     - Me habías asustado…

FINA          - Ya ves… Mientras te dedicas a acudir al bar…

ROQUE     - Es el lugar de encuentro con mis amigos de toda la vida…

FINA          - Y con la cerveza de barril a “go-go”, y con los pinchos de tortilla, los calamares… El otro día precisamente lo estuvimos comentando. Es una lástima que no tuvieses la oportunidad de presentarte al “casting” para uno de los anuncios de moda… (Roque hace gestos que indiquen que no sabe a que se refiere) Sí, hombre ese en el que él, cubierto la cintura sólo por un toalla, se afeita y ella mientras le pellizca los “michelines” le dice: “Y como se notan las cervecitas, la butifarra, las tapitas del bar…” (Ríe divertida) Seguro que de haberte presentado te hubiesen elegido para el papel, porque lo que el modelo luce son unos tímidos “rollitos de primavera”, mientras que tu tripa va camino de convertirse en la replica de una de las esculturas de Botero…

ROQUE     - (Se vuelve a tocar la pancha en un intento por constatar que no tiene tanta) Tengo que reconocer que estoy algo “fofo” e hinchado… Hasta este momento no me había apercibido que la tripa para ciertas cosas resulta un estorbo…

FINA          - Has acertado de plano… (A parte)  Lo corroboro…

ROQUE     - (A la suya) Por ejemplo para mear, siempre tengo que ir a palpas, porque como no me la veo…

FINA          - Menos mal que sólo yo exagero…

ROQUE     - (A la suya) Si me descuido, además de no acordarme de bajar la tapa, salpico el inodoro…

FINA          - (Divertida) ¡Aleluya! Por fin has reconocido ser el culpable de que el baño esté casi en permanente estado de albufera por culpa del “riego por aspersión incontrolada”… (En tono de burla) ¡Lástima que no exista ningún cursillo de puntería, premiado con el acierto absoluto!… Sin duda acudirían alumnos de cualquier edad en todas las sesiones…

ROQUE     - ¡Oye, que no soy un cerdo!

FINA          - No, pero cuando visitas a “Mister Roca” siempre quedan restos de la batalla…

ROQUE     - Estás muy ocurrente…

FINA          - No lo hago a propósito, tú tienes la culpa con tus “gracias”…

ROQUE     - En esta casa tengo la culpa de todo.

FINA          - No seas susceptible… Bueno, hablando en serio, si te parece bien podríamos visitar a un endocrino… Jaime, uno de mis compañeros del hospital, seguro que te atiende en cuanto se lo pida… Es conveniente que sea un buen especialista, el que después de hacerte unos análisis, te señale la dieta más adecuada a tu complexión y necesidad…

ROQUE     - El caso es que no estoy convencido… Y tampoco sé si tendré la suficiente fuerza de voluntad para dejar de comer…

FINA          - No se trata de pasar hambre, ni de dejar de comer radicalmente, si no de llevar un régimen de adelgazamiento que te ayude a depurar las toxinas y a eliminar la grasa que te sobra…

ROQUE     - De la forma que lo dices parece fácil…

FINA          - ¡Lo es!  Además, para no darte envidia, me solidarizaré contigo y así te resultará más sencillo seguirlo… No me vendrá nada mal quitarme algún que otro michelín. (OSCURO Y MUTACIÓN)

 

            El oscuro dura sólo unos segundos. Antes de encender las luces de escena suena procedente de un casete, una música apropiada para realizar ejercicios de aérobic. Ha transcurrido un mes desde que Fina y Roque pasaron por la consulta del endocrino. Fina, en escena practica los ejercicios. Al momento entra Roque. Viene de la calle, su aspecto es muy elocuente. Está de baja formado y tiene el humor agrio. Cuando entra en el salón ella, sin detenerse continúa realizando la tabla de gimnasia.

 

ROQUE          - Empezaba a creer que no conseguiría llegar a casa… El ascensor está estropeado y he tenido que pararme n varias ocasiones mientras subía por la escalera… Tengo el ánimo por tierra.

FINA               - ¡Uno, dos, tres, cuatro!…

ROQUE          - ¿No me has escuchado?

FINA               - Sí lo he hecho… Anda refréscate, ponte la ropa de gimnasia y únete a mí para hacer tus ejercicios…

ROQUE          - Lo siento pero si me pongo a saltar te juro que caigo redondo…

FINA               - Déjate de bobadas.

ROQUE          - No lo son…

FINA               - ¡Cinco, seis, siete, ocho! ¿Te ha ido mal en la oficina?

ROQUE          - (Dejándose caer en el sofá) Peor que mal… Después de tomarme el panecillo y el yoghourt descremado de media mañana, parecía que el estómago se había conformado, pero a la media hora empecé a notar unos retortijones que ni la feria de Sevilla… Casi sin tiempo para llegar al baño salí corriendo… Creí que me moría…

FINA               - Mira que te gusta hacer teatro…

ROQUE          - ¡Teatro! Ya querría yo verte a ti en semejante situación… (Se afloja la corbata y un par de botones de la camisa. Fina continúa sus ejercicios) Cuando por fin parecía que todo estaba controlado regresé confiado a mi mesa, tenía a medias un importante informe que se componía de casi cuarenta folios… Así que me puse manos a la obra… ¿Sabes cuanto me costó teclear el resto del trabajo? Casi dos horas… Parecía tener los dedos de mantequilla, y como tal se me resbalaban por el teclado, haciendo de lo que quería escribir un auténtico jeroglífico… (Escondiendo un gesto de angustia) Fina, por favor!, podías dejar por un momento de hacer gimnasia estoy mareándome sólo de verte… (Ella deja la gimnasia y se limpia el sudor con una toalla) Al fin, después de sudar sangre y, cuando estaba apunto de darlo por terminado… (Deja de hablar e incapaz de contener las crecientes arcadas que sacuden su cuerpo, sale disparado hacia el baño)

FINA               - (Apaga la música) Roque, ¿estás bien?

ROQUE          - (Desde el baño) ¡No!… (Al momento regresa al salón) Una de las veces en la oficina, no he podido controlarme y he lanzado a perder el informe al vomitar sobre él… Llevo toda la mañana igual… Además, de estar pasando más hambre que los del tercer mundo, no puedo concentrarme en nada… Ya no tengo ni tan sólo humor para quedar los viernes a jugar al póquer, y no digamos para reunirme con ellos en el bar, ¿para qué hacerlo? Si ni puedo comer nada porque todo es pernicioso, ni beber cerveza con lo que me gusta… Este régimen además de acabar con mi vida social está rematando mi buen sentido del humor… (Se sienta de nuevo)

FINA               - ¿Pero qué te pasa? Yo como lo mismo que tú y estoy fenomenal…

ROQUE          - ¡Qué suerte la tuya!…

FINA               - Lo mismo te has constipado… Últimamente circula un virus de gripe muy contagioso  agresivo que cursa con gastroenteritis…

ROQUE          - ¡No tengo la gripe! Estoy famélico… Y para postres, me he pesado en la farmacia y ¿sabes cuánto he perdido?… ¡Medio kilo!… ¿Has oído? Quinientos gramos… Que deben ser de la nariz, porque lo único que me encuentro es vacío la ropa me está igual… de estrecha.

FINA               - Eso no es posible… Durante las dos primeras semanas habías conseguido adelgazar casi tres kilos…

ROQUE          -¡Ya ves!…

FINA               - Pues no logro entenderlo. En todo este mes yo he perdido casi cuatro… ¿Estás seguro de seguir el régimen al pie de la letra?

ROQUE          - Al de la letra grande y al de la pequeña…

FINA               - En es caso lo que te sucede no es lógico… Precisamente para eliminar esa perdida de tono, fue por lo que Jaime te mandó los análisis. De ese forma el régimen sólo actuaba sobre lo que se quería eliminar, la grasa sobrante y que en tú caso es el motivo del sobrepeso…

ROQUE          - De continuar así me muero primero de desesperación y después de inanición… Te confieso que durante el almuerzo en más de una ocasión he estado a punto de lanzarme sobre el amplio y jugoso surtido de bocadillos del que dispone la cafetería donde acudimos todos los compañeros, y en donde sólo me tomo una botella de agua, eso sí de medio litro…

FINA               - ¿Seguro que famélico no te has lanzado en más de una ocasión encima de la comida?

ROQUE          - Juro que no… La tentación es mucha pero siempre he resistido como un valiente… y todos los días lo único que me llevo a la boca es el sandwich integral que me preparas para mover el bigote… Bueno, para hacer como que lo muevo porque con esa infamia correosa no tengo ni para empezar…

FINA               - ¿Y el domingo  cuando fuiste a comer a casa de tu madre no te habrás pasado?

ROQUE          - ¡Qué más quisiera!

FINA               - Mira Roque, tengo que salir… En cuanto regrese llamo a Jaime y le pido que nos atienda está misma tarde…

ROQUE          - Tendrá que ser a domicilio… Las piernas me tiemblan de debilidad…

FINA               - Te miro y no te reconozco… Un “tío” como un armario y ahora…

ROQUE          - Me encuentro fatal. Vas a tener que llamar mañana a la oficina y decir que estoy enfermo…

FINA               - ¡Claro, hombre! Si es preciso lo haré… Voy a darme una ducha…

ROQUE          - No te cierres por si tengo necesidad…

FINA               - Nunca lo hago… Tú, eres el desconfiado… (Mutis)

ROQUE          - Me llama desconfiado y es ella quien anda ocultando por los rincones las bolsas de pistachos, patatas y demás aperitivos… Es peor que mi madre… Siempre que hacía magdalenas las ponía fuera de mi alcance… (Se pone la mano en el estómago) Y yo… yo de nuevo estoy pensando en comer… Necesito llenar este vacío que parece el de u agujero negro con lo que sea… (Veloz desaparece por la cocina. Al momento reaparece en el salón con una botella de agua y comiendo a escondidas de lo que lleva camuflado en una servilleta) Mejor, mucho mejor gracias a esto lograré llegar a la hora de merendar… (Se deja caer en el sofá y continúa a escondidas con su aperitivo. Cuando aparece Fina  disimula bebiendo)

FINA               - Parece que tienes mejor aspecto…

ROQUE          - El agua me ha reanimado… Bueno el agua y una tostada integral que he cogido del tarro…

FINA               - Te puedes comer hasta dos y bebe lo que te apetezca. Has de reponer los líquidos que has perdido…

ROQUE          - Cuanta razón tienes… (Bebe una vez más)

FINA               - Salgo un momento.

ROQUE          - Tómate tu tiempo.

FINA               - ¡Bien! Regreso en seguida... Voy a llevarle un paquete a la vecina... (Se dirige hacia la cocina y después regresa al salón con una caja de cartón. Cargada con ella hace mutis por el recibidor)

ROQUE          - ¡Mierda! Creo que he metido la pata… (MUTACIÓN)

FINA               - (Entrando al salón)  ¡Ya estoy de vuelta! …

ROQUE          - (Roque, sale de la cocina y continúa comiendo a escondidas)  ¡Hooola!...

FINA               - ¿Qué haces Roque?

ROQUE          - ¡Rosegando!

FINA               - ¡Pero, hombre, si vamos a comer, ya tengo el hervido! (Desaparece por la cocina)

ROQUE          - (A parte)  Ni hervido, ni puñetas. Necesito hincarle el diente a algo más sólido… (Se sienta y una revista) ¡Quien tiene hambre sueña con comida!… Pues no he abierto la maldita revista por las páginas de cocina…  (Suena el teléfono)

FINA               - (Sale)  ¡Yo lo cojo!... ¡Dígame!... ¡Mercedes, ¿está todo bien?... ¿Cómo dices?... No me lo explico… Debe de ser cosa de duendes…  (Antes de seguir hablando, inquisitivamente mira a Roque)  ¡Un momento, Mercedes!...  ¡Roque!

ROQUE          - (Sin dejar de masticar ni de ojear la revista  ¿Sí?

FINA               - ¿Todavía te quedan pastelillos?

ROQUE          - ¡Sí, cariño!…

FINA               - (Hablando por el teléfono)  Confirmado, ha sido un “duende”…  Perdona, luego continuamos hablando….  (Cuelga el auricular)

FINA               -  Roque, eres un sinvergüenza… ¿Cómo has sido capaz? He hecho el ridículo más espantoso… Has permitido que me presentase en su casa…

ROQUE          - (Con gestos de angustia) ¡No de nuevo, no!… (Una vez más sale disparado hacia el baño)

FINA               - (Al lado de la puerta por donde el ha salido)  Tienes bien merecido lo que te ocurre… Nadie que se coma casi  dos kilos de…

ROQUE          -  (Regresa al salón) ¿Dos kilos?… ¿De qué me hablas?

FINA               - De los pastelitos de moniato que contenía la caja, que he llevado a Mercedes… ¿Creías que no se iba a dar cuenta?  Acaba de llamarme para decirme que la caja estaba medio vacía…

ROQUE          -  (Haciéndose el inocente) ¿Qué dices, que estaba medio llena? ¿Cómo es posible? 

FINA               - ¡Deja de disimular! Aún te pasa poco… Todo lo que padeces es un empacho… …

ROQUE          - ¡Lo siento! Tenía hambre y pensé que no se notaría…

FINA               - Si te comías más de la mitad del contenido de la caja, y rellanabas está con patatas… ¡Casi dos kilos, Roque!…

ROQUE          - ¡Tantos!…

FINA               - No tienes solución… El que tuvieses hambre no es excusa.

ROQUE          - ¡Lo siento!

FINA               - Eres peor que un crío, e incluso llegarías a pensar que no se iba a descubrir el pastel.

ROQUE          - No sabía que eran para la vecina…

FINA               - Aunque hubiesen sido para nosotros, no debías haberme engañado…

ROQUE          - No se como me aguantas… Tu te preocupas por mi y yo…

FINA               - Haces lo que te da la gana, a eso ya estoy acostumbrada.

ROQUE          - Soy un desagradecido…

FINA               -  No pretendo que me des las gracias… Si estoy contigo es porque me gustas, pero a menudo llegas a ser desesperante.

ROQUE          - Sabes, puede que tengas razón en tu diagnóstico… ¡Soy un inmaduro!

FINA               - ¡Que va!... Los psicólogos tenemos tendencia a exagerar en nuestros diagnósticos. Y tu lo haces en tus aseveraciones… ¡Así, que seguías el régimen al pie de la letra!…

ROQUE          - No es del todo mentira comía todo lo que en él se indicaba…

FINA               - Ya, lo demás eran extras…

ROQUE          - ¿Qué tal el postre?

FINA               - ¡Ya te apañare!  De momento para paliar tu desaguisado, “dieta blanda”...

ROQUE          - Y eso, ¿duele mucho?

FINA               - Creo que sólo en tu amor propio… Tramposo, más que tramposo…  (OSCURO Y TELÓN)

 

FIN

 

anamillas@hotmail.com

 

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