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CORTAR Y PEGAR

de Christián Jones

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta en al final del texto su dirección electrónica.

 

 

 

CORTAR Y PEGAR

de Christián Jones

chrislj@mail.com

 

Reservados los derechos en el Registro de la Propiedad Intelectual de la República Argentina

 

 

Nota: Las escenas se suceden en forma NO lineal.

Escena 1

  

 Hay proyecciones de imágenes de  una niña, y luego de un niño. Imagen de una adolescente; imagen de un  adolescente. Imagen de una mujer joven embarazada; imagen de un hombre joven. Imagen de una mujer de edad madura; imagen de un hombre de edad madura. Imagen de una anciana; imagen de un anciano. Imagen de un niño y una niña corriendo. Comienzan a repetirse las imágenes. Se esfuman las imágenes. Risas de niños en off.

 

Pausa.

La sala de estar de una casa de familia. Sobre las paredes empapeladas  hay replicas de pinturas  famosas y algún que otro óleo. Sobre una mesita  hay un teléfono  y junto a éste una foto de una mujer, una niña, un hombre y una joven  adolescente. Sentada en un  sillón, bajo la luz de a una lámpara de pie, hay una mujer de unos 35 años con  panza de  embarazada. Habla por teléfono

 

Mujer:¿Pancho? Bibi.(...) ¡¿Cómo qué Bibi, pelotudo?! ¡Bibiana Fox! (...) Sí, ya sé  que  es sábado... pero son las diez y  pico de la mañana. Levantá el culo de la cama, querido(...) Okey, mirá, te la hago corta así seguís durmiendo. ¿Sabés algo de  Máximo? (...) ¡Ya sé que en tu cama no está, tarado!(...) No, no me la agarro con vos, discúlpame, discúlpame, okey. Pasa que  todavía no llegó. Estoy despierta desde las seis, esperando(...) Y, alguna vez llegó a casa a las siete pero no a esta hora, escucháme. Estuve levantando a gente de la cama desde temprano y nadie sabe nada. (...)

 

Se para. Camina en círculos.

 

Bibi: ¡Pero obvio que lo estuve llamando al celular! ¿Pensas que te voy a estar jodiendo a vos sino? Me entra directo a la casilla. Debe estar apagado. Escucháme, ¿ me dijeron que vos ibas con él a un cóctel? (...) ¿Pero cómo que no lo viste? ¿No iban a laburar juntos?(...) Pancho, no me tomes por pelotuda; estoy sacada boludo. No sé si le pasó algo, okey. Son casi las once y el pibe no aparece todavía.  Si anda en pedo por ahí, prefiero, ¿me entendés? Pero, ¿las once? Pedazo de resaca.(...)No, ¿sabés que me parece?, ¡que vos lo estas tapando, boludo! ¡Estas  dormido y el verso te está saliendo todo mal! Decime de frente, Pancho. ¿Esta con otra mina?(...) ¡No me vengas con más bolasos! Estoy así de llamar a la cana, ¿me entendes? ¿Entendes la situación? Hasta prefiero que esté con una mina, mientras esté bien, ¿me entendés? (...) Dale, en serio. Decime,  que estoy sacada y me va a hacer mal al embarazo, boludo. Estoy que voy a parir, voy a parir, ¿entendés?

Silencio. Bibi se desploma sobre el sillón.

 

Bibi: No. No te puedo creer.No. ¡Hijo de puta! ¡Reverendo putazo!(...)¿Qué me serene?¡¿Qué me serene?! Estoy esperando un hijo de sese hijo de puta y me entero un sabado a la mañana que el muy turro...¿Y donde la conoció?(...)¿En un cóctel? ¿Y quién era? Alguna puta, seguro. ¿La conocés vos? ¿La conocés?(...) Ni la conoces.¡Y después viene y se acuesta conmigo!(...) Esta bien, boludo no te atajes que no es culpa tuya.(...)Tenés razón. Sí, eso dije. Tenes razón. Prefiero saber todo porque andá a saber si le pasó algo. (...)¿Y vos sabés donde iba a estar? (...) Bueno, mirá, es tu amigo. Hacéte cargo(...) ¡Llamás y averiguás! (...)Puede ser que se haya quedado dormido. Suele ser tán boludo pero esta vez se fue a la mierda, te digo.¡Esta vez lo echo al re-carajo y al pibe ni le ve ni un pelo! ¡A ninguno de las nosotros! ¡Ésta no se la puedo perdonar, Pancho!(...) ¡Pero no, pará nada!¡Es un hijo de puta! ¡Y vos por querer cubrirlo, la puta que te pario! ¡Llamá y averiguá donde está que lo voy a cortar en pedazos! ¡¿Me entendes?!

Corta.

Bibi:¡Hijo de puta!

Apagón.

 

 

Escena2

Voz en off de un locutor en narración documental: “ Es así entonces el largo camino  recorrido en el milagro de la gestación. Durante los nueve meses, el bebé ha pasado de ser un protozoario instintivo a un ser manejado por un delicado enjambre de redes nerviosas. Será entonces el turno de los padres y el entorno de fortalecerlo y educarlo para que logre el aún más delicado equilibrio  de discernimiento entre el bien y el mal.”

 

 

 

Es de noche en una calle desierta. Hay un hombre de lentes negros y traje parado en la vereda. Entra un hombre vestido con una camiseta de fútbol y una mochila pequeña.

Hombre con camiseta de fútbol: Mingo.

Mingo: ¡Josecito! Vi que hiciste el laburo. Pensé que te ibas a cagar.

José: Te dije, más cagado de lo que ya estoy. ¿Me trajiste aquello?

Mingo: Tomá, aquello.  ( saca un sobre de un bolsillo) Cómo te dije el otro día: ahora te olvidas. Si te he visto no me acuerdo, ¿me entendés? Nos vemos.

Gira para salir

José:  Esto es poca guíta, Mingo, para que me olvide de semejante cosa.

Mingo se detiene.

Mingo: ¿Ves? Ahí hablaste de más, Josecito. Otra vez cagandolo todo.

 José saca un cuchillo de carnicero de la mochila.

Mingo: La tenés fácil y la complicas.¡No te digo que a vos hay que tratarte para la mierda!

 Mingo saca un revolver y gira. José se abalanza sobre él y lo apuñala en el pecho. Mingo cae al piso. Convulsiona. José le saca un manojo de llaves de un bolsillo y sale corriendo.

 

Escena 3

Voz en off de un locutor al estilo de los años cuarenta, con mucha estática: “Lo que ocurrió aquí  es indescriptible. Había, hay, sombras de gente, gente que en ese momento estaba parada  sobre el pavimento...están sobre el pavimento las siluetas de esta gente que sencillamente, se  evaporó...”

 

La cocina de una casa. Las paredes tienen ladrillos a la vista, gastados; en algunas partes hay revoque. Sobre la pared hay una imagen de la Virgen Desatanudos y a su lado un crucifijo. En otra pared, un banderín de un club de fútbol. Sobre una pared hay una lámpara de luz de neón sobre un horno. Hay una heladera vieja. A su lado, una canilla que gotea agua en un balde. Junto a una mesa hay unas valijas y bolsos. Sentados a la mesa están José vestido con campera, un brazo colgando de un cabestrillo; hay  una adolescente con una campera de jean y  un  joven de unos 18 años con una campera de un club de fútbol. Un  niño de unos 7 años con un buzo  con la imagen de Mickey Mouse juega con un autito. Josè le frota la cabellera y sonríe.

 

Josè: ¡Lindo buzo, che! ¿Quién te lo regaló?

Niño: ¡Papi!

Josè: ¡Tu papá!

La adolescente y el joven: ¡Ay, papíto!

Se levantan y se abrazan. Se besan a ambos lados de las mejillas con exageración.

La adolescente: ¡Ay, mi papíto es mío, vieja, mío nomás y es el

mejor papíto del mundo, ché! ¡Yo tengo un papito, che!

El joven: ¡Y me compra todo lo que quiero, boluda, y si no tiene plata me lo chorea!

Josè se para y los persigue unos pasos. Los jóvenes  ríen y huyen.

Hombre: ¡Pero, carajo! ¡Chorea, tu hermana! ¡Ya van a venir que les  compre algo ! Vos no les des bola, Pilu. Tenés un par de hermanos boluditos.

Sonido a bocinazos.

Hombre: ¡Dale Araceli, que el flete se va a ir a la mierda con las cosas! ¡Y ustedes,  van a salir a pedir  moneditas, carajo!

Entra una mujer de edad  madura cargando un bebe y un gran bolso.

Araceli: Ni en joda, mierda. Vamos. Agarren las cosas esas. Lo demás me lo dejan ahí nomás. ¡Que se lo morfen las cucas!

 

Toman las valijas y bolsos y salen. Silencio. Sonido a  tubo de luz de neón. Sonido a motor de heladera que arranca. Sonido a agua goteando en un balde con agua. Pausa larga. Se apaga la luz de neón. Apagón.

 

Voz de un hombre: “¡Ya voy, ya voy! ¡¿No podías salir vos a comprarla?! ¿¡Te parece que estoy vestido como para comprar leche a esta hora?!”

Voz de Bibi: “¿Qué se le ensucian los zapatitos,  Don Charol?”

Voz del  hombre: “ ¡No seas boluda, ¿querés?! ¡Se me hace tarde!

Voz de Bibi: “ ¿Te parece que en mi estado yo puedo ir? Voy yo , dejá.”

Voz del hombre: No dejá. ¡Dejá que voy yo, ya esta!”

Sonido a portazo.

 

Escena 4

Voz en off de una mujer (Con tono académico) “Los resultados de los análisis de ADN de los restos del niño encontrado en la excavación, ofrecen una datación cronológica de 12.000 años, por lo que pertenece al periodo "Epipaleolítico" y no al Neolítico como se suponía. El niño habría sido llevado al país como esclavo durante las invasiones y criado por estas  tribus claramente ajenas a la suya, dadas las diferencias anatómicas de las osamentas.”

 

Pausa.

 

El mismo living con los cuadros en la pared, el sillón, la mesa y el teléfono y las fotos  de familia. Bibi entra vestida con un camisón. Tiene panza de embarazada. Lleva  un vaso con agua y una caja de pastillas. Toma dos pastillas. Lee en la caja. Toma otra pastilla. Se sienta en el sillón, bajo la luz de la lámpara de pie. Su rostro  denota cansancio. Mira fijamente el teléfono. Levanta la foto de ella, Máximo y las niñas. La observa. La abraza. Éste suena. Bibi se sobresalta. Levanta el tubo y se para. Coloca la foto sobre la mesita.

 

 Bibi: ¡Hola, hola! ¡Sí…!

(Se relaja. Se sienta. Susurrando)

Bibi: Ah, mami… No, nada. Todo igual. Seguimos esperando Imaginate la impotencia.¿Vos? ¿Alguna novedad por allá?(...) No, es que no tienen idea, ma. (...)¡¿Qué me preguntás mamá ?! (...) ¡¿Pero y cómo querés que no me enoje?!¿Cómo querès que estemos? (…) ¡Es como si me hubieran arrancado una parte del cuerpo; tanteo y hay un vacio que...! Lo extraño y no sé; se me ocurren miles de cosas. Miles de boludeces para tratar de encontrarlo. Miles de cosas que le podrían estar pasando. Y cada vez que me las imagino es como si las sintiera acá (…) Van tres semanas, ma, ¿cómo querés que sepa cuando...? Okey, ma, mirá, lo que hizo, si lo hizo ya pasó a segundo plano, vieja. No me jodas ahora con eso. Si no tenes nada mejor que decir (...).No está bien. Disculpame, ma. Es que, entendeme. Fue un combo de mierda este, qué te digo. Estoy sobrepasada por todo; estoy con remedios(…) No, Alma esta mirando la tele. Julieta se durmió; y.., ya no sé qué decirle. Le dije que estaba de viaje(...)No la señora no esta más(…) Sí, llamaron ayer. Llamó el cabo, ó capitán no sé qué . Me dijo había que tener paciencia  y  aunque cerraran la investigación, si  tenemos fondos, todo okey.  Quiero decir, si vos logras conseguir los fondos; estos  otros tipos lo pueden buscar de otra manera, de un modo menos convencional, ¿entendés? No tienen que andar con...(...) ¿Qué? Sí, ya lo vi, pero no estoy mirando más   televisión. No me puedo guiar por lo que dicen. Son una manga de irresponsables. Unos boludos. Saben la mitad de las cosas y la otra mitad la inventan. (...) ¿CNN? ¿Llegó a la CNN? ¿En Miami? De allá. (...) ¿Y qué dicen? (...) ¡Ay, Dios! ¡Ay no, mamá, si llega a estar mirando Alma! Espero que no, pero igual te llamo después, ¿okey? Te llamo, ma. Chau.

 

Se levanta. Entra Alma. Bibi camina unos pasos y se detiene al encontrarse con ella. Pausa.

 Bibi: Gorda...

 Alma: Mami, papá no va a volver, ¿ no?

Pausa

Bibi: Alma, vení acá.

Alma se acerca. Bibi la abraza.

Bibi: No hay que desesperar. Hay que tener fe, hija. Hay que tener fe , puede ser que…

Alma la aleja.

Alma: ¡Pero decíme la verdad, mamá! ¡No soy una  nena como Julieta! ¡No me mientas que no soy una estúpida! ¡En la tele  están diciendo...!

Bibi: ¡Shhh, que tu hermana duerme! ¡Hay  que esperar! ¿¡Que querés que haga yo?! ¡No puedo hacer nada!

Alma: ¡Quiero que dejes esos remedios! ¡Quiero que estes con nosotras! ¡Vas a hacer mierda al bebè con esas pastillas! ¿No te das cuenta? ¡Quiero que te levantes de la cama! Que no te caigas,ma.

Bibi:¡¿Pero, qué esperas?! ¡¿Qué esperas?! ¡¿Sabès por que le paso esto a tu padre?! ¿Sabes què estaba haciendo? ¡¿Esperas que me queden ganas de salirlo a buscar?! 

Pausa

Bibi: Es tu padre y no lo voy a dejar, no le estoy aflojando pero ¿y quién se queda acá? ¿Quién le da de comer a tu hermana? ¿Quién se encarga de ir al súper y pagar la luz? ¿Còmo seguimos con la vida de todos los días?

Alma: Esta no es la vida de todos los días, sin papá no hay vida de todos los dias.Si estas tirada en la cama… Quiero que todo vuelva a ser como todos los días, ma. Que sea todo como antes.

Pausa. Alma llora. Se abrazan.

Bibi: Ay Dios santo, dame fuerzas. Disculpame, hija. Esto es difícil. Todo toma tiempo, hija. Es un tire y afloje. Y no escuches lo que dicen en la tele. Allá afuera es una realidad. Ellos tienen su realidad. Nosotros estamos viviendo la nuestra. Pensá que lo de ellos es trabajo y dicen las cosas, juntan las palabras  para que sea una historia, que las cosas se vean de cierta manera. Ellos quieren que todo esto siga, que sea un calvario. Es solamente una historia, todo un teatro, para que parezca que están por encontrar a tu papá   o  que...Que en realidad… a veces hay que pensar en la posibilidad…

Alma toma la foto y la arroja al piso.

Alma: ¡¿Qué?! ¡¿Que  esta muerto!? ¿Esta muerto? Ay no, ay no, ay no. Esto es todo mentira, es todo mentira. Está muerto, papa esta muerto.

 

Alma se aleja. Camina en circulos.

 

Bibi: No gorda, no,no, escuchame..

Alma: Ay, no.¡Esta muerto y no nos dicen; no nos querés decir!¡¿De qué realidad me hablas?! ¿Esta muerto o no?¿Cual es la realidad? ¡Me van a volver loca! ¡ Me van a volver loca!¡¿Por qué  me mienten?! ¡¿Por qué inventan?!¿Si no puedo creer en lo que dicen…?   ¿A quien le creo, mamá? ¡¿A quién?! ¿A quien le creo?

Alma sale corriendo. Bibi la sigue unos pasos y se detiene.

Bibi: ¡Alma! ¡Vení acá, carajo!¡Alma! ¡Alma! ¡Créeme a mi, hija! Créeme a mi.

Voz de alma: Vos estas drogada. ma

 

Bibi se sienta en el sillon. Llora. Apagón.

 

Escena 5

 

Voz en off de locutor en transmisión radial en FM. :El ataque, realizado entre las 8.48 y las 9.03 de esta mañana, dejó varios centenares de muertos y heridos aunque se estima  que podrían sobrepasar los dos millares. El ataque de hoy, solo se compara con aquel que Japón realizó a Pearl Harbour durante la segunda guerra mundial. Volveremos con mas noticias. Ahora la música con...

 

Pausa.

 

Un bar. José y Mingo frente a frente. Están vestidos de igual modo; con la camiseta de fútbol y el traje y los lentes. Están  sentados a la mesa tomando una cerveza.

Mingo: Es raro.

José: ¿Qué es raro?

Mingo: Que justo me agarres este laburo. Siempre te ofrezco algo y me mandas a la mierda.  Justo me venís a agarrar este

José: ¿Por? ¿Qué tiene de raro?

Mingo: Nada, nada. Es el destino o  coincidencia nomás, pero ¿por qué justo agarraste ahora?

José: Se me acabó la cuerda, Mingo; ¿de qué carajo me estas hablando con la coincidencia y la concha de su madre?¿Qué sé yo?. ¿Tenés un laburo o no, vieja?

Mingo: Pará, pará, qué no se te vaya la lengua conmigo, ¿me entendiste? Con vos no hay medias tintas. Hay que tratarte para la mierda siempre.

José: Pero la puta...

 

Mingo saca de un bolsillo  un papel y una cajita y la apoya sobre la mesa.

Mingo: ¡Nada, nada!¿Ves esto? Esto significa laburo. Un laburo de buena guíta para que puedas salir de ese barrio de mierda. Vos me haces esta changuita y te consigo un buen puesto. Ahora, si haces cagadas, fuiste. ¿Me entendés? Lo entregás  en esta dirección de Libertador sin que te vea nadie, ¿ entendiste? No te va a tocar otra como esta, José. No la cagues.

José: Más cagado de lo que estoy. ¿Qué carajo es?

Toma la  caja de la mesa. Mingo lo toma  de la muñeca y  la retuerce.

Mingo: ¿Ves? Ahí ya hablaste de más, Josecito.

José: ¡Aah! ¡Soltá! ¡Soltá, pelotudo!

Pausa

 Mingo: Si la abrís, sos boleta Josecito. Mirá que yo tampoco ando con medias tintas Entregála y olvidáte que la entregaste.

 

Lo suelta. Se levanta de la mesa. Pausa.

Mingo: Hacé lo que te digo y la vas a pasar mejor. Aprovechá. Si la cagás... Podes terminar con la cuerda al cuello.

Sale. José se frota la muñeca. Pausa. Toma la caja y la observa. Apagón.

 

Escena 6

Voz en off de presentador de  una transmisión  televisiva: “¡Matan a contratista de empresa de energía que fue a cortar servicio! El hombre en cuestión, tenia 33 años, trabajaba  para la empresa vinculada a la prestadora del servicio de energía. Recibió al menos cuatro balazos de los propietarios de la vivienda.”

 

Es de noche en una calle desierta. Entra corriendo un hombre  en  camisa  de vestir y zapatos charolados. Corre con dificultad. Jadea. Se detiene y mira a su alrededor. Gira hacia izquierda y derecha. A sus espaldas entra Mingo  y le acierta un puñetazo al rostro en el momento  en  que el otro  gira hacia él. El hombre  cae. Mingo lo  arrastra de una pierna hasta salir. Apagón

 

Escena 7

Voz en off de una anciana en una transmisión televisiva: “Fue allí que se lo llevaron y nunca lo volví a ver. No supe si estaba en verdad muerto sino hasta años después cuando un sobreviviente me dijo que  había muerto ante un pelotón de fusilamiento.”

 

Pausa.

 

Pilu  está sentado frente a un cartel que dice “Supermercado Libertad”. Esta sucio, la ropa le queda chica. Tiene las manos debajo de los brazos, contra el cuerpo. Tirita.  Entra el hombre de los zapatos charolados, vestido con un sobretodo, saco y corbata. Sostiene un teléfono celular a la oreja

 

Hombre de zapatos charolados: (... ) ¿Y qué querés que haga? Hace cinco meses que no la pongo. No, no me deja  que le toque un pelo.  (...)¿En donde? (...)Sí, la conocí en un cóctel; está para matarla, boludo (...) Vamos a Puerto Madero y después me cruzo al Hilton. El señor y la señora Fernández, Mister and Missus Smith. (Ríe) (...) ¡Pero, yo te estoy hablando de minas y vos me hablas de la AFIP y de despidos! ¿No ves que sos un desubicado? (Ríe) (...) Mirá, mañana hablamos y vemos; tengo un contacto en el ministerio, no te hagas problema. Mañana vemos. ¡Dale, boludo! Se me hace tarde y todavía le tengo que llevar la lecha a la gorda que si no, no se me duerme (...)¿Qué?¿Cómo? Se, se corta, se corta... no te oigo... tú, tú, tú.

Cierra el celular.

 

H. de zapatos charolados: (A Pilu): ¡ Y supongo que vos también querrás una leche ¿no?!

Pilu: Sí, sí,  una leche, ¿no me compra?

 

El h. de zapatos charolados entra al supermercado. Pausa larga. Sale del supermercado cargando unas bolsas blancas. El niño levanta la cabeza. El hombre sale. Pausa. Entra  el h. de z. de charol cargando las bolsas. Saca de las bolsas un cartón de leche y un pan y se los da al niño.

H de z. de charol: No me digas nada. Ni abras la boca. Si me das las gracias  te lo saco. Lo hago para que los dos podamos dormir mejor  esta  noche. Hace frío. ¿Qué mas te hace falta para irte a tu casa?

Pilu: La leche; la leche no más, don.

H de z. de charol: Tené cuidado, hay mucho loco suelto. Andá, dale, a ver si te pasa algo.

El niño toma el cartón de leche y lo mira.

H de z. de charol: ¡Pero dale, ché!

El niño sale corriendo. El hombre camina en dirección de donde vino y se detiene.

H de z. de charol: Uy, los cigarrillos.

Sale en dirección contraria.

Apagón.

 

Escena 8

Toda persona perteneciente a la etnia en cuestión será trasladada por las fuerzas militares a una nueva región autónoma en la cual podrá realizarse un nuevo asentamiento. Para tal fin, se recomienda a todos  el estricto acatamiento a las disposiciones y directivas que emanen de autoridad militar, de seguridad o policial, así como extremar el cuidado en evitar acciones y actitudes individuales o de grupo que puedan exigir la intervención drástica del personal en operaciones".

 

Pausa.

La cocina de la casa de José. Sobre la mesa hay una radio pequeña, encendida. Transmite música.

A un lado, junto a la cocina, una mujer-Araceli-  vestida con un delantal,- revuelve una cacerola. Pica  comida con un cuchillo de carnicero. Sentado con el mentón sobre   la mesa está   Pilu; la misma ropa pero esta le queda grande. Sobre la mesa hay platos y cubiertos.. Entra la adolescente.

Araceli: Mari, ¿está la mesa?

Mari: Sí, ma, sí, ma, ma sí,  ma. ( Al niño)  ¿Y vos que bicho te picó?

Pilu:  Ningún bicho. Dejame tranquilo

Mari se sienta a su lado..

Mari:  Qué, si tenes una cara de ojete, parece que te picó una avispa. A ver: ¿qué te pasa?

Pausa.

Pilu: (susurrando)  La ví a la vieja. En la calle...

Mari: ¿Qué? ¡¿Qué decis?!

Pilu: ¡En la calle!¡Con la mano así! (Extiendo la mano ahuecada)

Pausa. Lo abraza. Sonido a portazo. Entra  el muchacho de unos 18 años vestido con una camiseta de fútbol. Le susurra algo  a Araceli. Le extiende un rollito de papel.

Araceli: ¿ Y de dónde sacaste eso vos?

(Toma el rollito)

Araceli: ¿ De donde lo sacaste?

Le pega un sopapo en la cabeza, apenas

Araceli: Mas vale que no andes con esos pibes de vuelta, ¿eh? Si se entera tu viejo te caga a trompadas, ¿entendiste? ¡¿Me entendiste?! Y más vale que andes derechito porque esta vuelta te quedás adentro, ¿eh? ¿A ver? Venì aca.

Cali: Què?

Araceli: Vení acá te digo.

Cali se acerca. Araceli lo toma de la ropa. Se la huele.

Araceli: ¡Pero, estuviste fumando esa mierda de vuelta! ¡Te voy a dar…!

 

Le apunta con el cuchillo de carnicero. Cali logra zafarse y sale corriendo. Ríe.

 

Cali: ¡Eh, vieja, encima que te traigo una moneda me fajas!

Araceli: Cuidate vos. Cuidate.

 

Rie. Se sienta  a la mesa. Araceli vuelve a su cocina.

Cali: No pasa nada,vieja.¿Y este qué tiene?

Mari:( por lo bajo) ¿Vos sos tarado néne? ¿Sos tarado ?¿¡Lo llevaste cerca del súper?! ¿Sos pelotudo, qué tenes?

Cali: ¿De qué super me hablas,boluda? ¿Qué pasa con la vieja?

 

Sonido a portazo. Entra José vistiendo una camiseta de fútbol.

José: ¿Qué pasó? ¿Qué están cuchicheando? ¿Qué cagada te mandaste vos, rata?   Que no te agarren porque te rompo el lomo, ¿eh? Te rompo el culo a patadas.

Cali: ¡Ni ahí, vieja!

 

José se sienta a la mesa. Araceli limpia el cuchillo con el delantal. Lo apoya obre la mesa.

Araceli: Sí, ni ahí. Que no te agarren porque te quedás adentro de una, ¿eh?

 

Voz de locutor desde la radio: “ Y ahora vamos con las noticias: La policía hizo hay un nuevo informe sobre la búsqueda del prestigioso ingeniero. Al parecer habrían encontrado datos sobre....”.

 

 José apaga la radio. Araceli   se sienta y les sirve de la cacerola.

 José: (A Pilu)¿Qué haces con esa cosa puesta? Hicieron treinta grados hoy y vos con esa cosa puesta.

Araceli gira y sirve al hombre.

Araceli: Dejalo tranquilo, se lo regalaste vos, por eso lo usa tanto. (Ríe) Se la va a pegar al lomo. Mejor. Le va a venir bien en el invierno parece. Hasta que tenga otro va a pasar rato.

José: Calláte querés

José  come.

Araceli: ¿Qué? ¿No se lo pensas decir? ¿Preferís que se los diga yo? Se los digo mirá... no sé si vieron que tu viejo hace mes y medio, dos que  se rasca el higo, no sale a laburar...

José: ¡Esta comida es una cagada! ¡¿Qué carajo le pusiste?!

Araceli:¡Cuajo, le puse cuajo que me dieron porque no hay otra cosa, mierda!¿O que te pensas que dos meses sin sueldo, vivimos de los milagros?

Mari: Tres hace, vieja. Hace tres meses que no labura. No sé que estas esperando, ¿te parece que me haga trola? Me lleno las tetas de gasoil ¿A ver qué nombre de trola me puedo poner? ¿Heidi? ¿Barbi? ¿O por ahí, Roxana, como tu vieja?

 

José arroja el plato contra la pared.

José: ¡Pero  vos hoy no te salvás! ¡Te voy a recagar a trompadas!

 

La toma de los pelos. Mari se queja. José levanta  un puño al aire para pegarle. Araceli lo detiene mientras  le aprieta la punta del cuchillo al cuello. Los demás gritan. José suelta a Mari.

Cali: ¡Pará vieja!

Mari: ¡Pará ma, pará!¡No me hizo nada!

Araceli: ¿Sabés una cosa, José? La otra noche, la otra noche soñé con La Virgen, y  vos sabes que me hablaba y me hablaba y  de repente me mostraba un cuchillo, así, como este. Y le chorreaba  sangre.

 

Le aprieta el cuchillo con más fuerza.

Mari:  ¡Mama!

Araceli: Corría sangre por el piso de tierra. Y vi una mano mugrienta que le faltaba un dedo, José. Me parece que eran tuyos esos dedos mugrientos José. A mí me podrás fajar, pero a ella le pones un dedo encima y te los corto. Mas claro echale agua. Te los amputo en vivo y en directo. ¿Me entendiste?

 

 Cali y Pilu quedan estáticos sosteniendo los cubiertos en sus manos. Araceli lo suelta. Se sienta y come. José se para. Se frota el cuello. Camina unos pasos. Se detiene. Pausa.

 

Araceli: No sabés qué hacer,¿no? ¿No querés comer más cuajo?

 

Araceli corre la silla hacia atrás. Se para. Tira el plato al piso.

Araceli:¡Bueno, yo te digo lo que  vamos a hacer! ¡Van a salir a pedir todos ahora! Vos con aquél y vos con el nene ¡Yo no voy a ser la única boluda que se rebaja y por lo menos pidiendo a este  pendejo no le van a pegar un tiro por afanar cable!  ¡No te pienso  mantener a vos ni  te voy a mantener a un solo hijo más ! ¡A este pendejo no lo mantengo yo!

Sorpresa general excepto para  Mari.

Araceli:  ¿Que cagada no? ¡No puedo ir más a limpiar porque la doña cree que le voy a hacer juicio si pierdo el bebé! ¡Tengo cinco meses y vos ni te diste cuenta, hijo de puta!¡Y no lo voy a perder por culpa tuya! ¿Me entendiste? ¡¿ Me entendiste?! No tengo más laburo y ando pidiendo.¡Ando pidiendo!

Araceli se levanta y sale llorando. Pausa. José sale en dirección opuesta. Sonido a portazo. Mari se levanta y sale. Entra con una palita y un trapo. Se arrodilla y limpia los restos del plato en el piso. Contiene un sollozo. Cali sale. Sonido a portazo. Pilu baja la cabeza.

Apagón

 

Escena 9

Sonido a cantar de pajaritos. Silencio. Sonido a tren sobre vías. Sonido a tren pasando en dirección opuesta.

Un cuarto con  una ventana alta por la que entra un haz de luz. Sobre un catre esta  el H de z. de charol. Esta atado de píes y manos, en posición fetal, con los ojos cubiertos. Tiene una mano vendad y le falta un dedo. Tiene puestos los zapatos de charol. Gime. Se toma la cabeza. Pausa.

 

H de z. de charol: ¿Hola?¿Hay alguien ahí?¿Hola? Por favor.

Pausa.

H de z. de charol: Creo que tengo fiebre. Necesito un médico, por favor. Agua, un poco de agua por favor, alguien..

Pausa.

H de z. de charol: ¡Por Dios!¡¿Hay alguien ahí?! Por Dios, por favor. ¿Hay alguien? Les pago el doble de lo que pidieron; por favor déjenme ir. Puedo conseguirles más plata si estoy vivo.

Pausa.

H de z. de charol:¿Alguien? ¡Contéstenme por lo menos! ¡Creo que tengo gangrena, por favor; necesito un médico! ¡Hijos de puta!

Pausa.

H de z. de charol: ¡Socorro!¡Ayúdenme, por favor! ¡Ayúdenme, les puedo pagar! ¡Por favor! ¡Saquenme de acá!

Pausa

H de z. de charol: Por Dios, por favor, déjenme ir; dejenme ir. ¿Qué les hice yo? ¿Qué les hice yo, Dios? Por favor Dios, sácame de esta, sácame de esta, te juro que me consagro a tu obra Dios..., me consagro, por mis hijas, por favor.

 

Pausa.  Sonido a tren pasando. Entra un hombre por la puerta.  Se para en la oscuridad.

H de z. de charol solloza.

H de z. de charol: ¡Cómo pude ser tan idiota! Tengo que salir de acá, tengo que salir de acá, tengo que salir de acá.

.

Gira y se cae del catre. Queda tendido boca abajo.

H de z. de charol: ¡Alma! ¡Julieta! ¡Bibi!

Pausa.

H de z. de charol: ¡Hijos de puta! ¡Hijos de puta! ¡ Si salgo de acá los voy a cazar!¿ Los voy a cortar en pedazos; más vale que me maten porque los voy a cortar en pedazos! ¡La cabeza en una bandeja de plata, carajo!

 

Hombre: Epa. ¿Esta seguro de eso? ¿Lo tajean y todavía quiere repartir tajos? Usté si que es un tigre, ché

H de z. de charol: ¡¿Qué pasa?! ¡¿Quién?!¡Por favor no me ...!

Solloza. Intenta darse vuelta.

H de z. de charol: ¡Ya les van a pagar! ¡Otra vez no, otra vez  no! ¡Por favor!

Hombre: ¡Shh! ¡Cierre el pico, carajo! No le voy a hacer nada.

Intenta incorporarse.

H de z. de charol: ¡Por favor, tengo mucho frió y  hambre, aunque sea un pedazo de pan, por favor señor. Creo, me parece que esto esta infectándose. Tiene como un olor..., necesito ver a un médico, ir a una clínica. ¿No le pagaron ya? Por favor, mis hijas...

 

El hombre se le acerca. Es José. Lleva la mochila.

José: ¡Shh! ¡Le dije que cierre el pico, carajo! ¡¿Le voy a tener que cortar la lengua para que se calle?!

Saca el cuchillo de carnicero.

H de z. de charol:¡No por favor!¡ Me callo! Me quedo calladito, me quedo calladito.

 

José corta las ataduras de los pies. El metal del cuchillo suena. El h de z. de charol se sobresalta.

H de z. de charol l: ¡Por favor, no! ¡Socorro, socorro!

Empuja a José. Se incorpora y camina rápidamente unos pasos. Tropieza.

H de z. de charol: Ay, Dios mío, por favor, mi Dios!

 

José lo golpea. El hombre cae. Silencio. José lo toma de los pies y tira.

 

José: ¡Ay, ay carajo! No  me diga que se me desmayó ahora que si me lo tengo que dejar acá  le van amputar hasta el pete.¡¿Quién me manda a mí a meterme en lo que no me importa?! Si   era más fácil agarrar la guita y cerrar el orto. Pero, ¿sabe lo que pasa, don?

 

José lo toma de las solapas y lo mira.

José: No me sale, ¿me entiende? ¿Vio como es esto? Un día un güacho como usted  sale a comprar un saché de leche y no vuelve más. Vio como es esto. Y  tengo miedo de no volver más yo y que los pendejos la pasen  peor o  peor todavía, que no vuelva su vieja que es la que les da de morfar, o que un día no vuelvan ellos.

Pausa.

José:¡¿Me entiende?! ¡No me la haga más difícil! ¡Vamos!

 Lo patea. El otro se queja.

José: ¡Uy, mierda!  A ver si lo termino matando yo. Le digo, más vale que alguien me  tire unos mangos por esto.  ¿Vio cómo es? , sale a la esquina y ¡puf! Ya no esta más ¿Vio? Yo me estoy jugando mucho el culo acá. ¡¿Para que?! ¡¿Para que le siga pagando por fregar a mi mujer?! ¡Hijo de puta! ¡Hijo de puta!

 

Lo patea. El otro  se queja. Lo mira. Camina  hacia la puerta. Ríe nerviosamente. Se acerca al hombre. Mira los zapatos del hombre. Le saca uno. Lo observa. Se arrodilla junto a él.

José: ¡Y todo para que usted se vuelva a calzar estos zapatitos y siga con su vidita y yo comiendo cuajo!

Se aleja.

José: ¡Esta vida de cuajo y pan de mendiga!

Le tira el zapato y camina enérgicamente  hacia la puerta. Charol se queja débilmente desde el suelo.

H de z. de charol: ¡Diooos!

José  se detiene. Gira. Lo observa.

José: ¡Dios! ¡Dios! ¡Sí Dios! ¡Lo único que nos mantiene vivos, ¿eh?! ¡¿No?!

Le habla a la cara.

José: ¿La verdad? Si a usted lo matan ricachón, me chupa un huevo. Mis pibes no tienen nada. Hoy, a usted lo salvan los suyos, viejo. Sino, a ellos les amputo la vida, ¿entiende?

 Lo levanta y lo carga al hombro .Lo mira a la cara.

José: Pasa que, la raya para mi esta cuando le cago la vida a otro, ahí esta la raya, ¿vio ricachón? Y pasar esa línea, a mi no me sale, a mi. No sé los otros.

 

Ve el cuchillo en el suelo.

José Uy, un segundo que si me olvido el cuchillo la doña me mata, ricachón.

Baja al hombre al suelo. Levanta el cuchillo. Entran dos hombres cargando pistolas.

 

Hombre 1: ¡Alto ahí!

Hombre 2:¡Quieto!

José gira. Los hombres le disparan. José cae. Silencio. El h de z. de charol gime.

H de z. de charol: ¡Dios!

Apagón final.

chrislj@mail.com

 

 Fin. VOLVER A TEXTOS TEATRALES

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