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EL MAGO “MORONI"

de Raimundo Francés
 

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

EL MAGO “MORONI”

 

(Teatro cómico infantil)

 

Original de: Raimundo Francés

bea45azul@yahoo.com

 

Entremés con duración aproximada de  25/30 minutos

 

Sainete tipo ‘’entremés’’ para tres personajes infantiles de entre 10 y 12 años. El ilusionista “Moroni”, que debe hablar con acento “americano” y mala sintaxis, su ayudante, la señorita Helen, que debería ser interpretado por una niña rellenita o caracterizada, y el invitado, Jaime (Apodado ‘’Jaimito metro veinte’’), personaje que debería ser interpretado por un niño de corta estatura y que hable con acento andaluz y desparpajo, aunque otro niño actor puede hacer el papel.

 

Aparece en escena el Profesor Moroni, con su ayudante al lado. Él viste de oscuro y con palomita roja. Lleva en su mano derecha una varita “mágica” de prestidigitador. La ayudante lleva minifalda de fantasía, un ‘’tops’’ de brillo, zapatos con tacones altos y algún adorno en el pelo.

 

PROFESOR  – ¡Buenas noches, querido público! Pido perdón porque mi español no ser bueno, todavía. Hoy, Mago Moroni no tener mucha gana de actuar aquí, porque mí acaba de sufrir una... ¿gastroenteritis? ¿si? Eso. Coliquera aguda y no estar en condición de trabajo. Pero aquí, en este centro, ustedes ser público muy simpático, y no importar hacer pequeño sacrificio. Además, la directora me ha asegurado que haber dos cuartos de baño detrás de telón decorado y estar preparados exclusivo para mí, si ocurre emergencia. Decirme que haber puesto veinte rollos higiénico y yo pensar que ser bastante suficiente.

 

Bien. Esta es Helen, mi ayudante. Gustar mucho de magia, pero gustar más de comida. Yo siempre decir: Traer pollo para truco y ella siempre equivocar y traer hamburguesa de pollo. Yo, siempre decir: Traer perrito chihuahua para número siguiente, y ella traer perrito caliente, mucho caliente, de microondas.

 

Esta noche, yo necesitar ayuda de persona de público aquí presente. Porque mis números ser todos fantásticos, y para número fantástico hacer falta una víctima, querer decir, uno colaborador.

 

El caballero de ahí abajo ¿no le importa, por favor?  ¿poder subir aquí para hacer número de magia?

 

(Abajo, el actor, ya preparado, sentado en la esquina de la fila, dando al pasillo)

 

JAIMITO -   ¿Quién? ¿Yo?  ¿Y qué va a hacer usted conmigo?

 

PROFESOR -   Pues, ser simple. Yo hacer número mágico de transformismo.

 

JAIMITO -  ¿Conmigo? ¡De eso, nada! Es que yo soy machote, un varón, hombre completo, de pelo en pecho. (Mirándose entre los huecos de la camisa) ¡Bueno, todavía no, pero me va a salir de un momento a otro! Y a mí, no me gusta nada eso de convertirme en un  mariquita.

 

PROFESOR -  ¿Marica? No, por favor. Usted no comprender.  Yo, hacer que usted parecer otra persona, o un animal, por ejemplo,  como ciervo, como toro, pero no marica ¿entiende? ¿si?

 

JAIMITO -  ¡Ah, ya! Pero, usted a mí no me va a convertir en una fuente de  albóndigas caseras como las que hace mi madre, ¿verdad que no?

 

PROFESOR - ¡Jamás! ¡never, never! Yo no gustar albóndigas. Usted subir y no temer nada, porque yo convertir usted en otro ser, pero después, al final, yo convertir en usted, como ser ahora.

 

JAIMITO - Y si, cuando yo no sea yo, que sea un chimpancé o un pingüino, por ejemplo,  a usted le da un ataque de colitis y se queda en el “water” para siempre, ¿a mí quién me convierte después a como soy yo, así, como yo me veo ahora mismito?

 

PROFESOR – Usted, no preocupar. Si yo ir a baño, yo volver en dos días, o si tardar mucho, tres días como máximo. Pero, bomberos venir rápido. Nunca fallar. Nunca dejar mago abandonado en “water”. Y yo convertir en usted otra vez. No problema.

 

JAIMITO -  Bueno, pero si usted fallar, me tiene usted que indemnizar por lo menos, con un millón de euros ¿qué menos, no?

 

PROFESOR - ¡Por supuesto!  Pero no preocupar. Yo ser mago y tener poderes. Si usted quedar como chimpancé para siempre por fallo terrible de magia, yo tocar con varita mágica y usted hablar cinco idiomas. Y poder trabajar en hotel, relaciones públicas de animales alojados en hotel.

 

JAIMITO - Y, en lugar de convertirme en un simio, o en un león marino, ¿por qué no me transforma en Ronaldiño? ¡Es un poné... no?

 

PROFESOR -  No. Yo no transformar ya en mago de balón, porque yo convertir mono de Brasil en mago de balón, fichar por equipo grande y aunque prometerme veinte por ciento, él no cumplir promesa. Él, no pagar a mí nunca. Yo equivocar con mono de Brasil.

 

JAIMITO - Bueno. Voy a subir, pero mucho cuidado ¿eh? Que mi abogado está sentado aquí al lado y va a tomar nota de todo.

 

PROFESOR – Usted, subir y no temer nada. Yo, transformar usted, pero dar tarjeta garantía tres años, como Corte Inglés.

 

                (Jaimito sube al escenario)

 

Bien. Ahora, señorita Helen, traer sillón de piel de antílope (mirándola con cara de advertencia) ¡Pero no confundir y traer  hamburguesa de carne de venado! ¡Que usted señorita Helen siempre confundir todo con comida!

 

Luego, usted, señor,  sentar cómodo.  

 

               (Helen sale, y vuelve con un sillón invitando a Jaimito a sentarse)

 

PROFESOR -  Usted, sentar y relajarse. Mucho relax. ¿Cómo llamar usted?

 

JAIMITO - ¿Quién, Yo?  Yo me llamo “Jaimito metro veinte”.

 

PROFESOR -  ¿Metro veinte? Apellido raro ¿verdad?

 

JAIMITO -  No. No es un apellido. Es que me llaman así, porque mido un metro y veinte centímetros asquerosos. Usted, ya que estamos aquí, ¿no podría convertirme en un Jaimito metro ochenta? Así, mis amigos ya no se atreverían a reírse más de mí.

 

PROFESOR - Yo, como poder, poder. Yo, ser mago y tener poder. Pero haber problema. Cuando usted transformar hombre grande, ropa no ajustar y romper. Usted, desnudo integral, y gente reír. Alguna gente enfermar estómago de mucho reír. Ser problema mucho grave. Usted, quedar mejor metro veinte. Ropa pequena, ropa mucho barata. Ropa grande, ropa mucho cara.

 

JAIMITO -  ¡Bueno! ¡Está bien!  Olvídelo. Esperaré a las células madre.

 

PROFESOR -  ¿Va a venir su madre?

 

JAIMITO -  No. No lo creo.

 

PROFESOR -  Es que si venir madre, yo usted no transformar, porque su madre subir con paraguas y moler a palos a gran Mago Moroni. Madres nunca querer hijos transformados.

 

JAIMITO -  No. No se preocupe. Además, mi madre no necesita el paraguas. Es enorme de grande, y tiene dos manos que son como dos sartenes de ocho raciones. Una vez, le dio un tortazo a mi hermano que estaba escupiendo por la ventana, y apareció al día siguiente a sesenta kilómetros, en la playa de Barbate, tumbado en la arena, boca abajo, como si fuese un “espalda mojada”.

 

PROFESOR -  (Encogiendo el rostro, como atemorizado) Bueno. ¿Poder empezar?

JAIMITO - Espere usted un momentito, que tengo aquí una estampa de la virgen de Fátima, y le voy a rezar dos avemarías, porque, nunca se sabe.

 

PROFESOR -  ¿Usted no confiar en Mago Moroni?

 

JAIMITO - Ni en Moroni, ni en Macaroni. Como yo salga de aquí, saltando por los árboles del patio y por las farolas de la calle, mi abogado ya tiene instrucciones para mandar a buscarlo a usted con dos matones, y hacer de usted hamburguesas de carne de mago con pimiento... ‘’moroni” (esto lo dice despacio y con recochineo)

 

PROFESOR -  Yo, nunca tener problema. Si fallar, yo tener influencia y siempre buscar empleo por usted en circo americano donde mono chimpancé ganar mucho dólar.

 

JAIMITO -  Sí, sí. Mejor me convierte usted en toro de miura, por si acaso. Y así, si usted fallar, yo le puedo dar dos cornadas en la parte de atrás, (ahora haciendo gestos de un objeto que vuela) y enviarlo a América por vía aérea, y sin pagar los impuestos de  Aduanas.

 

PROFESOR - Usted, mucho miedo. Y así, no relajar. ¿Querer pastilla valium?  Ser buena para nervios.

 

JAIMITO - ¿Pastillitas? ¿Droguitas, yo? ¿Y por qué no mejor un cubatita con ron? A mi hermano el mayor, eso lo deja medio grogui.  Es que a mí, eso de las drogas, no....

 

PROFESOR – Bien. Pues, yo usar péndulo y yo hipnotizar. ¿No problema?

 

JAIMITO - No, si yo no tengo problemas. El que tiene problemas es usted con las cagaleras.

 

PROFESOR - Bien. Helen, traer cadena con medallón de oro. Servir para hipnotizar. Tener cuidado. Yo pedir cadena con medallón de oro, no decir cadena con medallón de hamburguesa.

 

        (La chica le acerca una cadena grande con un medallón dorado enorme)

 

PROFESOR - Bien. Ahora, yo dormir usted. Yo hacer movimiento péndulo con cadena. Usted, mirar medallón fijamente, y dormir.

 

         (Jaimito, mirando el medallón antes de empezar y tocándolo con curiosidad)

 

JAIMITO -  Y, este gachó tan feo, ¿quién es?

 

PROFESOR – Este, ser gran jefe indio de pradera americana. Tener poderes.

 

JAIMITO - Pero, mirando a esa cara, que se parece al Fari cuando le dolía la barriga,  ¿cómo quiere usted que yo me duerma?

PROFESOR -  Usted, no mirar cara. Solo mirar movimiento medallón. Usted roncar.

 

JAIMITO - Bueno. Pero, mucho cuidado con lo que hace ¿eh? Se lo advierto. Que lo están grabando con el móvil.

 

PROFESOR - ¿Grabar? ¿Actuación mía, grabar? ¿Yo salir en televisión?

 

JAIMITO - Sí. Pero, como se equivoque, ¡va a salir con los ojos morados y las dos patas escayoladas!

 

PROFESOR -  No equivocar. Ahora, yo mover cadena y usted mirar. Usted dormir.

 

            (El mago hace el movimiento y Jaimito simula caer en letargo. El mago le coge un brazo, lo levanta y lo suelta de un golpe. ¡Está dormido!)

 

PROFESOR - ¡Perfecto!  Usted, ahora, obedecer ciegamente, solo a Mago Moroni. Cuando yo dar orden, usted hacer inmediatamente. Primero, antes de número mágico de transformación, hacer ensayo de imitación.

 

A ver. Cuando yo dar orden, usted obedecer. Cuando yo decir ‘’ya’’, usted ladrar como perro rabioso.      ¡Ya!

 

JAIMITO -   ¡Miauuuu! … ¡Miauuuuu!

 

PROFESOR -  ¡No! ¡Maullar como gato, no! ¡Yo decir, ladrar! ¡Ladrido ser de perro, no de gato!

 

JAIMITO -  ¡Miauuuuuu! …. ¡Miauuuuuu!   

 

PROFESOR - Haber problema. Seguramente, ser cadena. Cadena no ser de oro veinticuatro kilates. Cadena ser de oro que cagó moro. Cadena no magnetismo. Poder ser que señor Jaimito no quedar bien dormido y subconsciente hacer resistencia. Yo, hacer prueba de nuevo. Yo no fallar.

 

Bien. Yo dar orden y usted obedecer mago Moroni. Cuando yo decir, usted llorar, llorar mucho, como cuando morir cantante famoso o presidente americano. Llorar. Llorar mucha lágrima.             ¡Ya!

 

JAIMITO –   (Salta de la silla riendo a carcajadas exageradas, aunque con los ojos cerrados, doblándose de risa, con las manos en el estómago)  ¡Ja, ja, ja!  ¡ji, ji. ji! ¡ja,ja,ja!

 

PROFESOR - ¡Pero, mí no entender esto! ¿Cómo poder ser? Algo estar mal. Magnetismo fallar.  Mente Jaimito estar alerta. No permitir proceso hipnosis. Ser duro mollera.  ¡Bueno! Intentar de nuevo. Usted, obedecer cuando yo decir ‘’Ya’’

Ahora, usted, cantar canción melódica. Canción Frank Sinatra. Público sorprender porque usted cantar inglés perfecto, como famoso cantante americano. Usted, cantar ‘’strangers in the night”, mucho lento. Mucho romántico. Solo faltar orquesta New York y mesa con velitas. ¿Preparado? ...  ¡Ya!

 

            (A esto, Jaimito se levanta con los ojos cerrado, abriéndose de piernas y de brazos, como un energúmeno y arranca cantando como David Bisbal, la canción…)

 

JAIMITO -     ¡Bulería, bulería! ¡Qué bonita tierra mía! ...

 

PROFESOR -  Pero ¿qué pasar aquí? Esto fallar más que cohete espacial Cabo Kennedy. Yo, ya aburrido.

 

JAIMITO -   A lo mejor, es que usted, con la tripa mala de cagaleras, no concentrar bien... ¡digo yo...!

 

PROFESOR -  No. Eso, no ser. Yo, profesional de magia. Yo, famoso y grande mago Moroni. Saber trabajar bien.  Bueno, yo hacer última prueba. Esta vez, salir. No fallo. Seguro, seguro, seguroni, como yo llamar mago Moroni.

 

JAIMITO -  Bueno. Yo sigo dormido ¿eh?

 

PROFESOR - Sí. Seguir durmiendo. Yo, ahora, dar orden, y usted obedecer. Cuando yo decir palabra ‘’Ya’’, usted hacer inmediatamente lo que yo ordenar.  Ahora, cuando yo decir ‘’ya’’, usted coger varita mágica mía, y disparar como si fuese metralleta. Usted, bravo soldado, usted derribar mucho enemigo. Usted ser héroe. No dejar cabeza con títere.

 

JAIMITO -  (Siempre con los ojos cerrados) Será, ‘’títere con cabeza’’ ¿no?

 

PROFESOR -  ¡Eso! ¡Bien! Ahora, usted, relajar. ¿Preparado? … ¡Ya!

 

              (A esto, Jaimito se levanta, con sus ojos cerrados como un sonámbulo, y arranca la varita al mago y se la lleva a la boca como si fuese una trompeta. Simula, con un paso corto de vaivén que es un trompetista de la banda procesional del Nazareno)

 

Jaimito - ¡Ti…ta, tarari….ta, titataratati, tarari ta, ta.ta!

 

PROFESOR -  ¡No, hombre, no! ¡Quitar! ¡Quitar!  Sentar, sentar y dormir. Dormir profundamente. ¡Cómo mamarracho! ¡Yo, no decir semana santa, yo decir Guerra de Golfo! Aquí, algo fallar. ¡Todo, salir contrario!

 

Bueno. Ya última ver que yo probar. Si ahora fallar, yo marchar y volver día que planetas estar en mejor posición, porque hoy, planetas no favorecer. Planeta Marte, hoy borracho, y Júpiter haber fumado canuto marihuana.

 

Bien. Prueba última. Prueba definitiva. Ahora, yo dar orden y usted inmediatamente obedecer. Cuando yo decir ‘’ya’’, usted tomar varita mágica de mago Moroni y en centro escenario usted dirigir orquesta sinfónica Londres quinta sinfonía. ¿Usted oír?

 

JAIMITO -  Sí. Yo oír, pero no ver. Yo, dormido.

 

PROFESOR - Bien. ¿Atento? A la de una, a la de dos...  ¡Ya!

 

            (Se levanta Jaimito, con los ojos cerrados, le arranca la varita al mago y de cara al público, empieza a dar varazos en la mesa haciendo compás y cantando:)

 

JAIMITO -  ¡Que no la llamen Belén, Belén, que no la llamen Belén, Belén… que no viene!

 

PROFESOR -  ¡No, por favor! ¡Sentar! ¡dormir!  Yo no decir rumba Peret, yo no decir flamenco, yo decir música sinfónica. Aquí hoy todo loco. Todo majara. ¡No saber qué pasar!  ¡Yo aquí, no poder actuar! ¡Yo mejor marchar!

 

JAIMITO -  (Avanza con los ojos cerrados hacia el mago y le grita)            

 ¡Oiga, Moroni! ¿Y a mí quién me despierta, cojoni?

 

PROFESOR - ¡Ah, bueno! Usted, despertar siesta. Usted tomar cadena, mover cadena y decir ‘’Ya’’, y usted volver a realidad.

 

JAIMITO - Pero, si estoy dormido, ¿cómo voy a mover la cadenita, cojoni?  Digo… ¿Moroni?

 

PROFESOR -  (Ya, con cara de agobio y nervioso, moviéndose, de aquí para allá)

          Bueno. Abogado suyo ayudar. Yo no poder seguir.

 

            (A esto, Helen, la ayudante)

 

HELEN - Profesor, usted no poder marchar. Usted cobrar show de magia hasta terminar show completo.

 

PROFESOR - Pero… ¡yo tener coliquera! Yo, necesitar ir baño ahora. No poder aguantar más. Emoción, nervios de mí soltar tripa, y yo, a punto descargar. Yo, salir. Usted, venir conmigo.

 

HELEN -  ¿Marchar? ¿Los dos marchar? ¿Y hombre dormido? ¿Y público?

 

PROFESOR -  Hombre dormido, no problema. Él, dormir hasta lunes. Pero, público ser problema. Público poder tirar tomates, cebollas, pimientos… ¡Ir, ir! ¡Ir corriendo antes que público cabrear!

 

         (Salen corriendo, desorientados, titubeando y asustados)

 

JAIMITO -  (Estirándose a gusto, con sus ojos cerrados)

¡Bueno!  La verdad es que una siestecita hasta el lunes, no me viene mal. Además, ese tío Moroni, Macaroni de los cojoni, ni me ha convertido en mono, ni en pingüino, ni nada. Ya no tengo por qué preocuparme. Y ahora, a dormir a gustito, como un gatito.  

 

(Con los ojos cerrados, cruza los brazos adoptando una postura de relax. Y a los cinco segundos, simulando que duerme profundamente y que en sueños se siente algo distinto, algo raro… imita a un gatito,  mientras se va corriendo el telón)

 

JAIMITO -  (Hablando a sí mismo) Y ahora, Jaimito, te ordeno que te conviertas en gatito.   ¡Ya!  (Pausa de tres segundos)   ¡¡Miauuuuu!!  ¡¡Miauuuuuu!!

 

                                       SE CORRE EL TELÓN

 

                                                     Fin

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