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EMPACHADOS

de Jorge Moreno

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

EMPACHADOS

 de Jorge Moreno

jmpieiga@hotmail.com

PERSONAJES

 

MORTIMER, el británico hierático

 

GRETA, la doncella leal- y letal

 

EL INSPECTOR metomentodo

 

ÚRSULA, señora de la casa

 

BETTY, la hija imprescindible

 

 

La obra tiene lugar en una vivienda cualquiera ubicada en cualquier parte de la Inglaterra más inglesa.

 

 ACTO ÚNICO

  

El escenario está oscuro. Se oye el tintineo de una campanilla. Luz concentrada que nos muestra a URSULA Upset, enarbolando el instrumento susodicho.

  

GRETA.-(En off.) ¿Llamaba la señora?

 

 (GRETA iluminada.)

  

URSULA.-Elemental, querida Greta. Llamaba. Es más: sigo llamando. (Vuelve a agitar la campanilla.) Llamo y llamo porque forma parte de los ejercicios recomendados por mi fisioterapeuta, nuestro buen amigo el doctor Quack –de los Quack de toda la vida-. Deberías saberlo. Sufro de una leve artritis en ambas manos -probablemente a causa de mi adicción a las campanillas... (El tintineo de marras.)

 

GRETA.-(Con cierto hartazgo.) ¿Qué desea la señora?

 

URSULA.-¿Están preparadas las muestras?

 

GRETA.-Sí, señora.

 

URSULA.-¿Está preparada la bandeja de plata que –durante la Guerra de Crimea- confiscó a los rusos mi antepasado Lord Dorian Upset –de los Upset de toda la vida?

 

GRETA.-Sí, señora.

 

URSULA.-¿Y mis anteojos? ¿Están preparados?

 

GRETA.-Dispuestos, señora.

 

URSULA.-¿Graduados?

 

GRETA.-Como el primer día, señora.

URSULA.-¿A qué esperas, entonces? (Agita –por enésima vez- la campanilla.) ¿No oyes la campanilla? Zafarrancho de combate.

 

GRETA.-Sí, señora.

 

 

(Leve reverencia y oscuro sobre ella.)

  

URSULA.-...Peste de servicio. Ya no hay respeto por las tradiciones. Nos corresponde a nosotros –a la gente de bien- preservar los valores que sustentan al Imperio Británico. ¿No compartes mi opinión, Mortimer?

 

 

(Luz general. El citado MORTIMER se refugia tras un periódico de rancio abolengo. Ocupa su asiento de rigor, su trono diario. No responde.)

 

 

¿Mortimer...?

 

 

(Nada.)

 

 

...MORTIMER...

 

MORTIMER.-(Dejando ver fugazmente su rostro.) ¿Eh? Ah. Sí, sí...

 

URSULA.-...Peste de servicio. Es que ni se exige el certificado de garantía. Debimos contratar a una doncella de pura raza inglesa. O galesa. O incluso escocesa. Pero nunca a una sirvienta con antecedentes foráneos. ¿No crees, Mortimer?

 

 

(Él no replica.)

 

 

¿Mortimer...?

 

 

(Nada.)

 

...MORTIMER...

MORTIMER.-(Dejando ver fugazmente su rostro.) ¿Eh? Ah. Sí, sí...

 

URSULA.-...Peste de servicio. Pongo en tu conocimiento, darling, que he estudiado a fondo el árbol genealógico de Greta y –pásmate-... un primo de la hermana del marido de una tía segunda de nuestra criada... ERA AFRICANO. Africano, sí. De los de África de toda la vida. Negro como el carbón negro de las minas de Yorkshire. Vergonzoso. ¿Qué se ha hecho de las antiguas doncellas blancas como la nieve de Hardwood, Mortimer?

 

 

(Sin réplica.)

 

 

¿Mortimer...?

 

 

(Nada.)

 

 

...MORTIMER...

 

MORTIMER.-(Dejando ver fugazmente su rostro.) ¿Eh? Ah. Sí, sí...

 

URSULA.-(Pausa. Advierte que su marido no presta atención a sus palabras. Lo pone a prueba.) Pues... tus sospechas tenían fundamento... te he sido infiel con el jardinero.

 

 

(Él no reacciona.)

 

 

...Y con el lechero...

 

 

(Nada.)

 

 

...Y con mi fisioterapeuta, nuestro buen amigo el doctor Quack –de los Quack de toda la vida...

 

 

(Lo mismo.)

 

He retozado con artistas bohemios, con acomodadores, con irlandeses...

 

 

(MORTIMER, impávido.)

 

 

Mantuve un affaire con el Arzobispo de Canterbury, con el Príncipe de Gales...

 

 

(Nada de nada.)

 

 

...Mantuve relaciones con Jack el Destripador...

 

 

(Ídem.)

 

 

...en nuestro propio lecho, Mortimer...

 

 

(Sin réplica.)

 

 

¿Mortimer...?

 

 

(...)

 

 

...MORTIMER...

 

MORTIMER.-(Dejando ver fugazmente su rostro.) ¿Eh? Ah. Sí, sí...

 

URSULA.-¿Se puede saber qué es lo que lees con tanta devoción? ¿No serán los resultados del críquet? Ay, el críquet. Qué tendrá el críquet. El críquet os vuelve locos. Cuando retransmiten críquet por la BBC, lo demás no existe. ¿Cómo es posible que el críquet mueva tanto dinero, a tanta gente? Si son veintidós hombres hechos y derechos poniendo perdidas de sudor veintidós camisetas.

 

 

(MORTIMER, a lo suyo. Ella parece resignarse. Después de unos instantes, agita la campanilla. Vuelve GRETA.)

 

 

GRETA.-¿Llamaba la señora?

 

URSULA.-No. En absoluto. Ejercitaba mi artritis.

 

 

(Leve reverencia de la criada, que abandona el lugar con gesto contrariado.)

 

 

...Peste de servicio...

 

 

(Silencio. Quietud. Agita la dichosa campanilla. Retorna la criada. Enojo.)

 

 

GRETA.-¿SE EJERCITABA, LA SEÑORA?

 

URSULA.-No. En absoluto. Llamaba.

 

GRETA.-(Resopla.) ¿Qué desea la señora?

 

URSULA.-¿Y las muestras?

 

GRETA.-En bandeja de plata.

 

URSULA.-¿A qué esperas? No te distraigas. ¿No oyes la campanilla? (Agita con vigor el instrumento.)

 

GRETA.-La oigo... (musita) y la sufro.

 

URSULA.-Vamos, vamos... No tenemos todo el día.

 

 

(Reverencia. Salida.)

 

 

...Peste de servicio... (Contempla a su hierático esposo.) Peste... de marido...

 

MORTIMER.-(Dejando ver fugazmente su rostro.) ¿Eh? Ah. Sí, sí...

 

URSULA.-(Tuerce el gesto. Pausa.) Adoro el té. Adoro el proceso de elaboración del té. Adoro la cata... del té.

 

 

(No hay respuesta. URSULA recurre a la campanilla salvadora. Vuelve GRETA, portando una bandeja que alberga multitud de pequeños recipientes –y los anteojos de la señora.)

 

 

GRETA.-Las muestras, señora...

 

URSULA.-Me sentía sola.

 

GRETA.-¿Perdón...?

 

URSULA.-Olvídalo. Trae acá.

 

 

(GRETA deposita la carga sobre una mesa que ocupa el centro de la escena. URSULA observa los recipientes, extasiada.)

 

 

Magnífico. Magnífico. ¿Verdad, Mortimer?

 

MORTIMER.-(Dejando ver fugazmente su rostro.) ¿Eh? Ah. Sí, sí...

 

URSULA.-(A GRETA.) ...El críquet. Mi esposo adora las... emociones fuertes.

 

GRETA.-El críquet los vuelve locos, señora.

 

URSULA.-(Husmea en el aire.) Mmmmmmmm... ¿No lo notas?

 

GRETA.-¿Señora...?

 

URSULA.-Té. Múltiples variedades de té. Huele... a Inglaterra. Huele a... victoria.

 

GRETA.-¿La Reina Victoria o... una simple victoria militar?

 

URSULA.-Ambas.

GRETA.-Lo que la señora diga.

 

URSULA.-Procedamos.

 

GRETA.-¿Por dónde le gustaría empezar, señora?

 

URSULA.-Que decida la suerte.

 

 

(Comienza a tararear el “Pompa y circunstancia” -de Elgar- mientras recorre con su dedo índice –sin tocarlos- la totalidad de los pequeños recipientes. Un “pito, pito, gorgorito...” digno de la pérfida Albión.)

 

 

Laaaaaaaaaaaa, la, la, laaaa, laaaaaa, la... Laaaaaaaaaaa, la, la, laaaa, laaaaaa... Laaaaaaaaaaaa, lara, la, laaaa, laaaaaa... Laaaaaaaaaaaa, lara, la, laaaaaa... (Ha escogido uno.) Éste.

 

GRETA.-Brillante elección, señora.

 

 

(URSULA toma el recipiente seleccionado. Husmea. Se relame. Ingiere una pequeña dosis. Paladea. Tuerce el gesto. Duda.)

 

 

URSULA.-¿Un Morning Tea?

 

 

(La criada asiente.)

 

 

Soberbio, Greta. (Bebe el contenido entero.) Aaaaaaaaaaaaaaaah. Puedo apreciar el suave rumor de las selvas de Ceilán en su apogeo. Mmmmmmm. (Abandona el recipiente.) Otro. (Tararea –encomendándose al azar.) Laaaaaaaaaaaa, la, la, laaaa, laaaaaa, la... Laaaaaaaaaaa, la, la, laaaa, laaaaaa... Laaaaaaaaaaaa, lara, la, laaaa, laaaaaa... Laaaaaaaaaaaa, lara, la, laaaaaa... (Ha escogido uno.) Éste. (Toma el recipiente seleccionado. Husmea. Se relame. Ingiere una pequeña dosis. Paladea. Tuerce el gesto. Duda.) No sé... No sé... Tal vez... ¿Tal vez... un Queen Blend?

 

 

(La criada asiente.)

Oooooooooooooooh. Es tan fino y delicado. El sabor de India e Indonesia campando a sus anchas por mi paladar. (Trago final.) El espíritu de las viejas colonias. (Se libra del recipiente. Parece mareada. Ríe.) Ay. Ay, que ya empiezo a notar los efectos.

 

GRETA.-¿La señora prefiere dejarlo aquí?

 

URSULA.-¿Estás loca? Ni hablar. Me chiflan los tés. No hay nada mejor que un test sobre el té. Todo té se merece un test. ¿Cuál es mi próximo té?

 

GRETA.-El número tres.

 

URSULA.-Bárbaro. Huy. Qué ordinaria me estoy poniendooooooooooo... (Carraspea.) Quise decir: “excelente”.

 

GRETA.-Lo supongo, señora.

 

URSULA.-(Vuelve a canturrear el “Pompa y circunstancia” –o a intentarlo, al menos.) Laaaaaaaaaaaa, la, la, laaaa, laaaaaa, lara, la, laaaa... (Escoge, brusca.) Bah. Éste. (Risa. Bebe de un trago.) ¿Es un Opium Hill?

 

GRETA.-No, señora: un Strong Breakfast.

 

URSULA.-(Risita.) Soy tan torpe... Mira que confundir el té negro de Assam con el de Bangladesh... (Carcajada. Acaloramiento.) Uf. La teína. Cómo se sube la teína. A estas alturas... hasta mi marido me parece atractivo.

 

MORTIMER.-(Dejando ver fugazmente su rostro.) ¿Eh? Ah. Sí, sí...

 

URSULA.-¿Lo ves? ¿No resulta... irresistible?

 

GRETA.-(Ironía.) Un Adonis, señora.

 

URSULA.-(Divertidamente ofendida.) Eeeh... Mantengamos el decoro, Greta. (Ríe.)

 

GRETA.-Disculpe, la señora...

 

URSULA.-Sólo yo puedo abusar de Mortimer. (A él.) ¿A que sí, mi Cocker Spaniel?

 

MORTIMER.-(Dejando ver fugazmente su rostro.) ¿Eh? Ah. Sí, sí...

URSULA.-(Risa floja.) Si es que... está para comérselo. Un puding de ciruelas, es mi hombre. (Parece que va a tararear de nuevo el “Pompa y circunstancia”...) Laaaaaaaaaaaa, lará, la, laaaaaaaaa... (...pero no. Selecciona otros dos tés.) Éste. Y éste. (Dos tragos sin demora. Risitas.) ...Mmmmmmmm... Un Hijo del viento y un Vientos alisios... SE DESATA LA TEMPESTAAAAD.

 

 

(Carcajada vesánica. GRETA no sabe hacia dónde dirigir la vista. URSULA ha probado un té más.)

 

 

¿Un Moon of London?

 

GRETA.-En realidad se trata de un Luna roja, señora. ¿No percibe el aroma a rosas frescas?

 

URSULA.-Nonono. Es un Moon of London. ¿Cómo puedes confundir un Luna roja con un Moon of London? El Luna roja apenas me afecta... pero el Moon of London... Ji, ji, ji. Con su regusto a vainilla... ME VUELVE PILLA. Ja, ja, ja.

 

GRETA.-(Le da igual.) Un Moon of London, señora. Es un Moon of London, sin duda...

 

URSULA.-Of course. (Mareo.) Huy. Se me va la cabeza. Ay, qué tontaaaa...

 

GRETA.-¿La señora ha hecho alguna elección para la velada de hoy?

 

URSULA.-Por supuesto.

 

GRETA.-¿...?

 

URSULA.-Tomaremos sangría.

 

MORTIMER.-(Abandonando la lectura. En pie.) ¿Sangría? No estás en tus cabales.

 

URSULA.-(Libidinosa.) Ooooh. (A la criada.) Se pone tan guapo cuando se enfada...

 

MORTIMER.-Has vuelto a beber.

URSULA.-(Lujuria.) Ñam.

 

MORTIMER.-Has vuelto a beber... té.

 

URSULA.-ÑAM.

 

MORTIMER.-Tú no sabes beber.

 

URSULA.-Glugluglú.

 

MORTIMER.-Nuestro buen amigo el doctor Quack...

 

URSULA.-...De los Quack de toda la vida...

 

MORTIMER.-Exacto.

 

URSULA.-...Y tan gallardo..

 

MORTIMER.-CÉNTRATE, URSULA. (Retoma.) ...El doctor Quack nos advirtió de las consecuencias que acarreaba en tu organismo el abuso de teína.

 

URSULA.-Guau.

 

MORTIMER.-(A GRETA.) ¿Por qué no he sido informado?

 

GRETA.-El señor leía con tanto ensimismamiento los resultados del críquet que no estimé oportuno...

 

MORTIMER.-No era el críquet.

 

GRETA.-¿El fútbol, tal vez...?

 

MORTIMER.-Ni hablar. Ni hablar de deportes. Si el té le provoca a Ursula una lujuria sin medida...

 

URSULA.-(Sigue probando tés.) Ji, ji, ji.

 

MORTIMER.-...Los deportes son para mí la peor de las desgracias. La sola mención de una disciplina deportiva me altera el ritmo cardíaco... y hace que... sude.

 

URSULA.-Uuuuuuuuuuuh.

MORTIMER.-Debería saberlo, Greta.

 

GRETA.-Lo que el señor desee que sepa.

 

URSULA.-(Sigue probando tés.) Ji, ji, ji.

 

MORTIMER.-Leía las páginas de sucesos.

 

URSULA.-Morbosooooo...

 

MORTIMER.-Detrás de cada gran suceso hay una gran hipótesis.

 

GRETA.-Cierto, señor. Sobre todo en Londres. O cercanías.

 

URSULA.-Morbosaaaaa...

 

GRETA.-Lo procuro, señora...

 

MORTIMER.-Conviene estar informado. Conviene estar al día acerca de secuestros, peleas callejeras y atracos a mano armada –o a mano desarmada, que también los hay-. Las estadísticas son las estadísticas. No hay cosa que más fascine a un súbdito británico... que las estadísticas.

 

URSULA.-Las estadísticas... y el té. Ji, ji, ji.

 

MORTIMER.-Y no digamos las estadísticas sobre té.

 

URSULA.-Que me pierdooooo...

 

MORTIMER.-Y si al té le añadimos un buen delito...

 

URSULA.-Oooooooooooh.

 

MORTIMER.-...Una buena investigación...

 

URSULA.-Aaaaaaaaaaaah.

 

MORTIMER.-...Un misterio...

 

URSULA.-Bufffff...

 

MORTIMER.-...A lo Agatha Christie...

 

GRETA.-La Inglaterra profunda, señor.

 

URSULA.-Profundaaaaaaa...

 

 

(Cruce de miradas entre un MORTIMER perplejo y una GRETA que ya está de vuelta.)

 

 

MORTIMER.-¿Cuánto ha bebido la señora?

 

GRETA.-No dispongo de las estadísticas.

 

MORTIMER.-(Para sí.) La velada se prevé larga...

 

URSULA.-(Un último trago al último té.) ...Exxxxxxxxxxxcitante...

 

GRETA.-(También para sí.) ...Laborable...

 

MORTIMER.-...Complicada...

 

URSULA.-...Lujuriosa...

 

GRETA.-...Impagable...

 

MORTIMER.-¿Cómo va el asunto de la cocina?

 

GRETA.-Me ocupo de ello, señor... Me ocupo de ello...

 

MORTIMER.-¿A qué hora se estima que aparecerá nuestro invitado?

 

GRETA.-Según el meridiano de Greenwich, las conjunciones astrales, el horóscopo del Daily Mirror  y... las campanadas del Big Ben...

 

 

(URSULA agita la campanilla.)

 

 

...a las cinco, señor.

 

URSULA.-...Mmmmmm...

 

MORTIMER.-(Consulta su reloj de bolsillo.) ...Lo que nos obliga a ir preparándonos.

 

GRETA.-Sería conveniente.

 

MORTIMER.-(A URSULA.) Espero que sepas mantener el decoro.

 

URSULA.-Si yo soy muuuuuuuuuuy tímida...

 

MORTIMER.-No quiero que se repitan las escenas de la última vez. No pienso volver a barnizar el piano.

 

URSULA.-Ji, ji, ji.

 

MORTIMER.-Y tampoco ordenaré que se quemen los colchones de nuevo.

 

URSULA.-Ji, ji, ji.

 

MORTIMER.-...Menudo bochorno.

 

GRETA.-Aún me estremezco pensando en el último ágape, señor. En la última vez.

 

URSULA.-El té... Es... el té... Me deja... para el arras... ... Ji, ji, ji... Qué humor inglés, el mío...

 

MORTIMER.-Hoy nada debe alejarse de lo dispuesto. Nuestro invitado es especial.

 

GRETA.-Todos lo son, señor. A la humilde morada de los Upset...

 

URSULA.-...De los Upset de toda la vida...

 

GRETA.-(Concluye.) ...no accede cualquiera.

 

MORTIMER.-Éste es más especial.

 

GRETA.-¿Más especial que el Ministro de Finanzas?

 

MORTIMER.-Sin comparación posible.

 

URSULA.-¿Más especial que la amante del Ministro de Finanzas?

 

MORTIMER.-Mucho –pero que mucho- más.

 

GRETA y URSULA.-¿Más especial que el hijo secreto de ambos?

 

MORTIMER.-(Seco.) En esta casa no se habla de política. Y... sí: todavía más especial.

 

URSULA.-Guau.

 

GRETA.-Lo celebro, señor. Un invitado especial... hace especial una fiesta.

 

URSULA.-Y un invitado astronauta... haría la fiesta... espacial. Ji, ji, ji. Qué humor inglés, madre... Qué humor inglés...

 

MORTIMER.-Los invitados especiales... son mi especialidad.

 

GRETA.-Valga la redundacia, señor.

 

MORTIMER.-Claro que vale. Pero... vaya, Greta... vaya a la cocina y ultime los preparativos. ¿O es que ya están ultimados?

 

GRETA.-(Musita, para sí misma.) ...Lo único ultimado aquí es la señora...

 

MORTIMER.-¿Perdón...?

 

URSULA.-Ji, ji, ji.

 

GRETA.-(Disimula.) Ultimaré los licores. (Pone rumbo a un lateral, llevándose los recipientes que albergaban té.)

 

URSULA.-Uh. Yo no puedo mezclar.

 

MORTIMER.-Tarde, querida.

 

 

(La sirvienta ha desaparecido.)

 

 

URSULA.-...Peste de servicio.

 

MORTIMER.-¿Por qué me haces esto?

 

URSULA.-(Con un hipo.) Sorry?

MORTIMER.-Lo diseño todo concienzudamente y tú te empeñas en mostrarte como una degenerada en presencia de la chacha.

 

URSULA.-...Es mi carácter.

 

MORTIMER.-Dejémoslo estar. ¿No vas a ponerte tus mejores galas?

 

URSULA.-Éstas son mis mejores galas... (Extraña emotividad.) Desde que mi marido decidió anular la tarjeta de crédito en Harrods... mi existencia es un infierno... (Rompe a llorar.)

 

MORTIMER.-Oh, ya empezamos... La típica fase de extraña emotividad después de la cogorza.

 

URSULA.-(Puro llanto embriagado.) ¿Por qué no me llevas a ver el cambio de guardia en el Palacio de Buckingham? ¿Por qué me haces sentir como una cualquiera? ¿POR QUÉ ME HACES ESTO?

 

MORTIMER.-Eh, eh. Yo pregunté primero.

 

URSULA.-(Desespero.) Ni siquiera me hablas cuando jugamos al golf. Y no lames el reverso de los sellos de mi colección de sellos. (Abre los brazos. Lo busca.)

 

MORTIMER.-...Dios mío... (La abraza.) Eaeaea... Shhhhhhhhhhh...

 

URSULA.-¿Qué ha cambiado, Mortimer? Me siento tan... tan... (cambio repentino, lascivia retomada) tan sucia.

 

MORTIMER.-(Separándose.) URSULA.

 

 

(Ella lo atrae hacia sí. Forcejean.)

 

 

URSULA.-Ánimo, campeón.

 

MORTIMER.-Ursula...

 

URSULA.-Lame mis sellos.

 

MORTIMER.-No es el momento apropiado...

 

URSULA.-Soy tu correo postal, tigre mío...

 

MORTIMER.-(Tratando de contenerse.) ...Y yo soy inglés...

 

URSULA.-...Mmmmmmmmmmm...

 

MORTIMER.-...Gélido como las manos de la Reina...

 

URSULA.-...MMMM...

 

MORTIMER.-Ursula...

 

URSULA.-Mortimer...

 

MORTIMER.-Ursu...

 

URSULA.-Morti...

 

MORTIMER.-Qué locura...

 

URSULA.-Sí... De remate...

 

 

(Respiraciones agitadas. Tragan saliva.)

 

 

MORTIMER.-No estamos solos...

 

URSULA.-(Aún más excitada.) Noooooo...

 

MORTIMER.-Greta podría volver...

 

URSULA.-No volverá. La cocina británica es muy elaborada...

 

 

(Vuelve GRETA. Carraspea. Sobresalto de MORTIMER, que ahoga un chillido poco varonil.)

 

 

MORTIMER.-...POR LOS CALZONES DE ENRIQUE OCTAVO.

 

 

(El matrimonio se separa.)

URSULA.-...Calzones...

 

MORTIMER.-¿Ha terminado su trabajo?

 

GRETA.-Hay dificultades, señor...

 

MORTIMER.-¿Dificultades? ¿Qué tipo de dificultades?

 

GRETA.-Dificultades... cárnicas.

 

MORTIMER.-¿Eh?

 

GRETA.-No hay forma humana de trocear la carne, señor.

 

URSULA.-...Carne...

 

MORTIMER.-¿Ha probado con alguna forma inhumana?

 

GRETA.-He intentado ser lo más inhumana posible. Nada.

 

MORTIMER.-¿Insinúa que la carne –nuestra carne, la carne de nuestro ágape- está... dura?

 

GRETA.-Lo insinúo. Lo afirmo. Lo constato. Mucho me temo que los canapés de carne se verán perjudicados por esta contrariedad.

 

MORTIMER.-¿Y es tarde para encargar otra remesa?

 

GRETA.-No hay ganado disponible.

 

MORTIMER.-Hubo un tiempo en el que la familia Upset era reconocida por la calidad de sus explotaciones ganaderas. Hubo un tiempo en el que los Upset obtenían el mayor de los rendimientos en la campiña patria. Hubo un tiempo en el que los Upset eran temidos y respetados. (Pausa melancólica.) Aquello se fue al garete... con la abolición de la esclavitud. (Suspiro.) Qué tiempo el de aquello, Greta... Qué tiempos aquellos... (Se repone de la nostalgia.) Entonces... ¿es tarde?

 

GRETA.-Pienso que...

 

 

(Llaman al timbre.)

 

...yes.

 

URSULA.-Sorpresa.

 

MORTIMER.-Maldición. Pero... ¿qué hora es ya?

 

GRETA.-Las cinco, señor.

 

MORTIMER.-(Consulta su reloj de bolsillo.) Por el mío la aguja grande señala al Norte y la pequeña al Sudeste. Aunque... confío en su palabra.

 

GRETA.-Gracias, señor.

 

 

(Vuelve a sonar el timbre.)

 

 

URSULA.-Sorpresaaaaaaaaaa.

 

MORTIMER.-¿A qué espera, Greta? Reciba a quienquiera que sea. No caigamos en la descortesía. Hubo un tiempo en el que la descortesía era una seña de identidad para la familia Upset. Ese tiempo concluyó con el final de la Prehistoria.

 

 

(Nuevo timbrazo.)

 

 

Quienquiera que sea... parece apurado. Abra.

 

 

(Reverencia de GRETA. Va a abrir. MORTIMER y URSULA se atusan los cabellos, cada uno a su estilo.)

 

 

Aguarde.

 

 

(La criada se detiene.)

 

 

GRETA.-¿Señor...?

 

MORTIMER.-Si se tratase de una vecina molesta... ahuyéntela con cajas destempladas. No hay harina, ni azúcar... (mirando a su esposa.) ni té.

 

URSULA.-Ooooh.

 

GRETA.-Bien, señor... (Va a abrir.)

 

MORTIMER.-Aguarde.

 

GRETA.-(Se vuelve.) ¿Señor...?

 

MORTIMER.-Si se trata de un vendedor de enciclopedias... háblele de nuestra vasta cultura y hágale desistir.

 

GRETA.-Bien, señor... (Va a abrir.)

 

MORTIMER.-Aguarde.

 

GRETA.-(Se vuelve.) ¿Señor...?

 

MORTIMER.-Si es un testigo de Jehová... hágase pasar por creyente islámica. Hay chilabas en el cuarto trastero.

 

GRETA.-Lo sé, señor... Yo misma las introduje allí... después de plancharlas.

 

MORTIMER.-Hace bien. Son la única herencia de mi tío abuelo Sir Oscar Upset...

 

URSULA.-...De los Upset de toda la vida...

 

MORTIMER.-...Mano derecha de Lawrence de Arabia. Mano izquierda de Mustafá Kemal. Bajo vientre del sha de Persia. (A GRETA.) ¿A qué espera? Abra la puerta.

 

GRETA.-(Harta.) BIEN, SEÑOR...

 

MORTIMER.-Aguarde.

 

GRETA.-¿SEÑOR...?

 

MORTIMER.-Si quien llama es un miembro del Servicio de Inmigración...

 

GRETA.-Tranquilo, señor: no le hablaré de mis ancestros africanos...

 

MORTIMER.-¿Ancestros africanos? Eres... NEGRA. Siempre lo sospeché.

 

GRETA.-NEGRA COMO EL CARBÓN, SEÑOR.

 

MORTIMER.-(A URSULA.) ¿Por qué no he sido informado acerca de la raza de mi empleada doméstica?

 

URSULA.-(Encogiéndose de hombros.) Sor-pre-saaaaa...

 

 

(Timbre. Reverencia de GRETA, que reemprende el camino hacia la salida.)

 

 

MORTIMER.-Aguarde.

 

GRETA.-LA MADRE QUE LO... (Se vuelve, con una amplia y falsa sonrisa dibujada en su rostro.) ¿SE... ÑOR...?

 

MORTIMER.-La pondré a prueba: ¿Y si los timbrazos responden a la simple travesura de un niño?

 

GRETA.-Invocaré a Herodes en mi próxima sesión espiritista.

 

MORTIMER.-(Aparentando satisfacción.) Abra de una vez. No soporto la incertidumbre.

 

 

(GRETA sale.)

 

 

...Una criada eficiente. Si obviáramos el color de su piel... sería la doncella perfecta.

 

 

(Leve mareo de URSULA.)

 

 

¿Qué te ocurre?

 

URSULA.-Se me van pasando los efectos del té...

(Regresa la doncella, acompañada de un INSPECTOR. La gallardía del mismo conquista a URSULA de inmediato.)

 

 Ay, los efectos... que vuelveeen...

 

GRETA.-Señores... Desconozco si se trata de una vecina caradura, un vendedor de enciclopedias inútiles, un testigo de Jehová neurasténico o un niño asesinable...

 

INSPECTOR.-(Ríe.) Una combinación de todos ellos. Me considero... multicultural. (Ríe.) No soy más que un INocente, INofensivo e INesperado... INspector de policía.

 

 

(Melodía inquietante.)

 

 

MORTIMER.-(Aparte.) La velada... promete.

 

GRETA.-(Lo mismo.) Caray, con la velada...

 

URSULA.-(Sentándose.) Ahora sí que me mareo...

 

MORTIMER.-(Va hacia el recién llegado, con la mano extendida en señal de saludo.) ¿Podemos ayudarle en algo, inspector...?

 

INSPECTOR.-(Responde al saludo con efusividad.) ...Fool. INspector INocencio Fool...

 

 

(Melodía inquietante.)

 

 

GRETA.-(En otro aparte.) Con Scotland Yard hemos topado...

 

URSULA.-(Igual.) Como en las películas...

 

MORTIMER.-(Dirigiéndose al INSPECTOR.) ¿Habrá descubierto lo de mi evasión de capitales a Groenlandia?

 

INSPECTOR.-¿Decía...?

 

MORTIMER.-(Frunce el ceño. Mirada al frente. Mirada al INSPECTOR.) Oh... Excúseme. Un pequeño lapsus... (En un aparte.) ¿Habrá descubierto lo de mi evasión de capitales a Groenlandia? (Dirigiéndose al INSPECTOR.) ¿Conocerá mi plan destinado al tráfico de chilabas genuinas?

 

INSPECTOR.-¿Habla conmigo...?

 

MORTIMER.-(Frunce ceño, mira al frente, mira al INSPECTOR.) SHIT. (Aparte.) ¿Conocerá mi plan destinado al tráfico de chilabas genuinas? (Al INSPECTOR.) ¿O vendrá por lo de la negritud de mi criada?

 

INSPECTOR.-Oiga...

 

MORTIMER.-(...) ...Vaya. (Enésimo aparte.) ¿O vendrá por lo de...?

 

URSULA.-...Tarde, corazón.

 

MORTIMER.-SSSSSSSSSSSHIT.

 

INSPECTOR.-Espero que mi visita no les INcomode...

 

URSULA.-En absoluto, inspector Fool. Preparábamos una fiesta sorpresa.

 

 

(MORTIMER clava sus ojos asesinos en ella.)

 

 

Eh... (Encogimiento de hombros.) Sorpres...

 

MORTIMER.-Mi esposa quiere decir que nos disponíamos a emprender un INocente e INofensivo... encuentro de viejos amigos...

 

URSULA.-(Ofendida.) ¿Viejos? Habla por ti, diplodocus...

 

MORTIMER.-Pero... no se quede ahí de pie, inspector. Tome asiento. Tome un gin-tonic. Tómenos el pelo. Tome lo que le que plazca. Greta...

 

GRETA.-¿Señor...?

 

MORTIMER.-Aposente al recién llegado.

 

GRETA.-Cómo no. Con su permiso, inspector Fool...

INSPECTOR.-No faltaba...

 

 

(Solemne empujón por parte de ella. El INSPECTOR se desploma sobre uno de los asientos.)

 

 

...más.

 

MORTIMER.-(Mientras ocupa otra plaza.) Debe disculpar a nuestra empleada hogareña. (Susurro.) Es africana, ¿sabe?

 

GRETA.-De la misma África a la izquierda. O a la derecha, según se mire...

 

INSPECTOR.-Muy exótico.

 

URSULA.-(Ya a su vera.) Muy... erótico.

 

INSPECTOR.-...

 

MORTIMER.-Entonces... ¿un gin-tonic, inspector?

 

INSPECTOR.-...Estoy de servicio...

 

URSULA.-Peste de servicio.

 

INSPECTOR.-Se lo agradezco de todas formas.

 

URSULA.-De todas esas formas de agradecimiento... a mí se me ocurre una... muy concreta...

 

 

(Melodía inquietante.)

 

 

INSPECTOR.-Uh...

 

MORTIMER.-Tome lo que le plazca. Insisto.

 

INSPECTOR.-(Mirando fijamente a URSULA.) ¿Lo... que me... plazca...? (Reacciona.) De acuerdo.

 

MORTIMER.-¿Gin-tonic, pues...?

 

INSPECTOR.-Preferiría un té, si son tan amables.

 

MORTIMER.-Somos tan amables... y amables en mayor medida aún... Aunque... en esta casa manifestamos cierta prevención respecto al té.

 

GRETA.-A la señora, en concreto, le repugna...

 

URSULA.-VUELVE A LA SELVA, MANDINGA.

 

INSPECTOR.-GIN-TONIC. Tomaré ese gin-tonic.

 

MORTIMER.-(A GRETA.) Ya has oído: Gin-tonic y aperitivos para amenizar el interrogatorio.

 

GRETA y URSULA.-¿INTERROGATORIO?

 

GRETA.-¿Es usted de ésos...? ¿De ese tipo de policías... que interrogan?

 

URSULA.-Surprise.

 

INSPECTOR.-Nononono. Hombre, interrogar... interrogo... Pero no soy de ésos. (Carraspeo apurado.) Bien... Creo que aún no les he expuesto el motivo de mi visita.

 

MORTIMER.-¿Qué le trae por la humilde morada de los Upset?

 

URSULA.-...De los Upset de toda la vida...

 

INSPECTOR.-Nada del otro mundo. Una INocente, INofensiva e INesperada... (lúgubre tono de voz) INvestigación criminal.

 

 

(Música inquietante.)

 

 

GRETA.-Será mejor que desconecte el tocadiscos.

 

MORTIMER.-Esta familia nunca ha poseído un tocadiscos.

 

 

(Melodía inquietante. Los personajes miran al auditorio. Profunda conmoción. Se reponen.)

 

 

MORTIMER.-¿Decía, inspector...?

 

INSPECTOR.-¿Qué? Ah, sí: He venido a emprender una INocente, INofensiva e INesperada –sobre todo esto último-... (lúgubre tono de voz) INvestigación criminal.

 

URSULA.-(Perdiendo las maneras de nuevo.) INvestígueme...

 

MORTIMER.-Ursula, querida: Eres... INsaciable... Apúrese  con  el       gin-tonic, Greta.

 

GRETA.-¿Y la carne?

 

INSPECTOR.-¿La carne?

 

MORTIMER.-...La carne. Por un momento lo había olvidado. Caótico.

 

URSULA.-Cárnico.

 

GRETA.-Relájense. Prepararé una de mis especialidades. (Ácida.) En África nos hemos habituado a improvisar menús... (Reverencia y salida.)

 

MORTIMER.-Orgulloso tercer mundo... Adelante, inspector. Cuente con nuestra sincera y estrecha...

 

URSULA.-¿Estrecha?

 

MORTIMER.-...colaboración. Los Upset colaboramos en las investigaciones criminales desde los tiempos de el Destripador.

 

INSPECTOR.-¿Jack  el Destripador?

 

MORTIMER.-No: George Upset el Destripador. Primo lejano de mi santa y sufrida abuela. Un carnicero de mala muerte que sisaba en las raciones. La oveja negra de la familia. La ÚNICA oveja negra de la familia –hasta la contratación de Greta, claro-. Nosotros lo denunciamos. Por un estricto sentido del deber.

 

INSPECTOR.-Fascinante.

URSULA.-(Sin ojos para otra cosa que no sea el cuerpo del INSPECTOR.) ...Mucho.

 

MORTIMER.-Al grano, inspector...

 

INSPECTOR.-Eh... Les supongo al tanto de la oleada de desapariciones que asola el Reino Unido...

 

MORTIMER.-Terrible. Una oleada terrible. Un tsunami. Lo he leído en la prensa. En las páginas de sucesos. Conviene estar informado. No sólo de críquet vive el inglés.

 

INSPECTOR.-...Cuánta verdad. Hay otros deportes.

 

MORTIMER.-¿El críquet es un deporte?

 

INSPECTOR.-No nos desviemos. La cuestión es que las primeras desapariciones no alertaron a las fuerzas del orden. No era nada que no figurase en estadísticas previstas para el año en curso.

 

MORTIMER.-(Casi en un suspiro.) Las estadísticas...

 

INSPECTOR.-Y los afectados no pertenecían a clases sociales imprescindibles para el orden establecido.  Se trataba de vecinas chismosas, vendedores de enciclopedias, testigos de Jehová y niños impertinentes. Menudencias.

 

 

(El matrimonio intercambia disparos visuales.)

 

 

MORTIMER.-Ajá.

 

INSPECTOR.-No obstante... la situación varió el pasado miércoles.

 

MORTIMER.-¿Qué pasó el pasado miércoles?

 

INSPECTOR.-Desde entonces falta de su domicilio un importante personaje.

 

MORTIMER.-¿Podemos saber de quién se trata?

 

URSULA.-Me estoy poniendo...

MORTIMER.-(No le deja concluir.) ...Pesada. Te estás poniendo... pesada.

 

INSPECTOR.-Y cachonda.

 

MORTIMER.-También. (Al INSPECTOR.) ¿Quién es?

 

INSPECTOR.-¿Quién...?

 

MORTIMER.-El desaparecido.

 

INSPECTOR.-Parte del secreto de sumario. Aunque esas trabas legales no están hechas para caballeros de su alcurnia. Confío en su discreción...

 

MORTIMER.-Seremos tumbas.

 

URSULA.-Cadáveres putrefactos... (Sorprendida ante su propia líbido.) Dios Bendito... estoy enferma.

 

MORTIMER.-Querida... anTE el TÉ... simplemenTE di: “No”. Prosiga, inspector Fool...

 

INSPECTOR.-Allá va: desde el miércoles se desconoce el paradero... del doctor Quack –de los Quack de toda la vida.

 

 

(Choque emocional de MORTIMER y URSULA.)

 

 

MORTIMER.-En este preciso instante... debería escucharse una melodía digna del mejor film de terror... Pero... sin tocadiscos en la familia...

 

 

(Música inquietante. Conmoción aterrorizada.)

 

 

GRETA.-(Desde fuera. A voces.) La radio... Es la radio... Emisora clásica. ME RELAJA.

 

 

(Todos toman resuello.)

 

 

 

INSPECTOR, MORTIMER y URSULA.-...Y A NOSOTROS...

 

MORTIMER.-(Pausa.) ¿Cómo ha sido, inspector?

 

INSPECTOR.-Simple: Tres voces aunándose para decir lo mismo. Con un ensayo saldría infinitamente mejor. Podríamos probar; veamos: “Y A NOSOTR...”

 

MORTIMER.-Me refiero al doctor Quack. ¿Cómo ha sido?

 

INSPECTOR.-Desapareció. Esfumado. (Imitando el sonido de una aspirina efervescente.) Psssssssshhhh.

 

URSULA.-(Pausa.) El doctor Quack... disuelto... Si parece que fue ayer cuando me recomendó los ejercicios con la campanilla...

 

 

(Toca la campanilla.)

 

 

GRETA.-(Asomándose.) ¿Llamaba la señora?

 

URSULA.-Y sigo llamando.

 

GRETA.-(Para sí.) ...Peste de gimnasia... (Desaparece.)

 

INSPECTOR.-¿Conocen al doctor Quack?

 

 

(La pareja asiente con resignación –ella tañe la diminuta campana: “toca a muerto”.)

 

 

...Me lo figuraba. Un fisioterapeuta de la talla del doctor Quack no puede ser ignorado por la artritis de las clases dominantes.

 

 

(Ding. Dong. Ding. Dong... El INSPECTOR opta por detener el inmisericorde campanilleo –URSULA apenas se resiste.)

 

 

Existen indicios de que ese notable personaje encaminó sus pasos hacia esta zona del condado.

MORTIMER.-Formidable misterio.

 

URSULA.-Buffffffff. Cuánto calor... (Alzando la voz.) ¿Qué temperatura hay en la cocina, Greta?

 

GRETA.-(Asoma. El delantal, repleto de manchas -¿vino?-. Porta una botella. Sudorosa. Irónica.) Veraniega. Temperatura veraniega, señora. Un gustazo. (Sale.)

 

MORTIMER.-Es negra. Lo lleva sin dificultades. (Al INSPECTOR.) O sea... que... el desaparecido, esfumado...

 

URSULA.-...y disuelto...

 

MORTIMER.-...doctor Quack... se dirigía hacia aquí.

 

INSPECTOR.-(Ladino.) ¿Hacia esta casa?

 

 

(URSULA y MORTIMER se miran. Risita nerviosa.)

 

 

MORTIMER y URSULA.-No, claro... ja... que no... ¿Qué iba a hacer... jeje... el doctor... jijiji... Quack... jojojojo... en esta casa? Ju... Ju...

 

INSPECTOR.-Tenemos pruebas concluyentes: había recibido una invitación.

 

 

(Otras miradas recíprocas.)

 

 

MORTIMER.-¿Por parte de quién?

 

INSPECTOR.-De los Upset –de los Upset de toda la vida.

 

GRETA.-(Desde fuera –un trasunto de la música aterradora.)            CHAN-CHAN-CHAAAAÁN...

 

MORTIMER.-Pero... inspector Fool... el doctor Quack ha compartido innumerables veladas junto a la familia Upset. Es casi como... una hoja más en nuestro frondoso árbol genealógico. Ya es... un pariente...

 

URSULA.-...Un primo lejano...

 

MORTIMER.-...Un sobrino...

 

URSULA.-...Un cuñado...

 

MORTIMER.-No; un cuñado, no. Alguien querido.

 

URSULA.-(Rectifica.) ...Un caniche el día de Navidad...

 

INSPECTOR.-Sí que lo aprecian, sí...

 

MORTIMER.-Por ello, INocente, INofensivo e INesperado INspector... considero que no resulta sospechosa la INvitación de la que habla. Hemos recibido al doctor Quack una y otra vez...

 

URSULA.-Una y otra vez... Una y otra vez...

 

MORTIMER.-Él mismo nos recibe en su consulta.

 

URSULA.-A diario. Mi artritis...

 

MORTIMER.-Recibimientos recíprocos. Te doy. Me das.

 

URSULA.-Doy... Das... Doy... Das...

 

MORTIMER.-La INocente, INofensiva e INesperada INvitación responderá a cualquier festejo organizado anteriormente... El Día del Armisticio, la onomástica de la Duquesa de York, Navidad...

 

URSULA.-En Navidad nos intercambiamos caniches.

 

INSPECTOR.-(Seco.) La invitación lleva fecha de hoy.

 

 

(Nuevo cruce de miradas por parte del matrimonio.)

 

 

URSULA.-Feliz... uh... ¿armisticio...?

 

MORTIMER.-...Curioso.

 

INSPECTOR.-Y tanto.

URSULA.-Y tan calvo.

 

 

(Extrañeza en el rostro del INSPECTOR.)

 

 

...El doctor Quack, digo... Alopécico desde su juventud.

 

 

(Vuelve GRETA –cierto desaliño-, bandeja por todo lo alto.)

 

 

GRETA.-Señores...

 

URSULA.-Aaaaaaayyyy. Salvados por la campana. (La agita, con escaso brío.)

 

GRETA.-(Molesta.) ...YA VA, SEÑORA. (Deposita la bandeja de marras.) ...Los gin-tonics.

 

MORTIMER.-Greta...

 

GRETA.-¿Señor...?

 

MORTIMER.-¿Está usted al corriente de una supuesta invitación cursada al doctor Quack?

 

GRETA.-Yes.

 

MORTIMER.-Yes? ¿Cómo que yes? (Se incorpora.) ¿Por qué no he sido informado?

 

GRETA.-Usted mismo tuvo el detalle de encargarla a la imprenta Smith & sons...

 

 

(Los cruces de miradas se vuelven frenéticos, insoportables.)

 

 

Una tarjeta clásica sobre pasta de papel natural decorado con hojas otoñales. El papel natural es una apuesta a favor de la originalidad y la elegancia dentro de las invitaciones clásicas. Se confecciona artesanalmente con pasta de papel de varios colores, que se decora con una delicada composición de hojas, pétalos y tallos secos. Completan la orgía de sensibilidad unos caracteres palatinos y el dibujo de dos cisnes grises en campo de gules.

 

INSPECTOR.-¿Dos cisnes?

 

GRETA.-Ajá, inspector. Con los cuellos entrelazados. El emblema de la familia Upset.

 

URSULA.-Sabía que esos cisnes iban a traernos problemas... Maldita alcurnia zoofílica.

 

 

(Ante la amonestación visual del INSPECTOR Fool, URSULA le sonríe, estúpida.)

 

 

...Animalitos.

 

MORTIMER.-(A la sirvienta.) Gracias por su ayuda.

 

GRETA.-Ahora que hablamos del tema... recuerdo que las tarjetas se devolvieron tras la primera impresión.

 

INSPECTOR.-Que es la que queda.

 

GRETA.-Los cisnes no eran grises del todo.

 

MORTIMER.-Thank you, Greta...

 

GRETA.-Eran más bien... cenicientos...

 

MORTIMER.-Greta...

 

GRETA.-¿O... color hueso?

 

MORTIMER.-THANK YOU... GRETA.

 

GRETA.-No hay de qué, señor. (Va a abandonar la estancia... pero se detiene.) No, no. Disculpen: Los cines eran...

 

MORTIMER.-GRETA.

 

(GRETA sale, confundida.)

 

 

INSPECTOR.-Por consiguiente... hubo invitación.

 

MORTIMER.-...Bah. Fue una invitación... desganada...

 

INSPECTOR.-(Extrae una tarjeta de su gabardina.) ¿Como ésta?

 

URSULA.-Ay, mother...

 

MORTIMER.-(Pillado.) Encargué un presupuesto económico. Muy económico. Proletario, incluso.

 

URSULA.-(Al quite.) ¿Un gin-tonic? Se... enfrían.

 

 

(Risa horrísona. Tiempo muerto. ¿Tregua? El INSPECTOR toma un vaso. Bebe.)

 

 

INSPECTOR.-Delicioso. ¿Cuál es el secreto?

 

MORTIMER y URSULA.-¿QUÉ SECRETO?

 

MORTIMER.-Ah; se refiere al gin-tonic. Una... receta africana, supongo... (Bebe, a su vez, de un único trago.)

 

INSPECTOR.-Multiculturalidad. Desde la policía británica siempre hemos apostado por la multiculturalidad: cárceles de todos los colores y para todas las razas. (Bebe y, como quien no quiere la cosa...) ¿Reconocen esta tarjeta -la tarjeta que se halló en el despacho del doctor Quack?

 

MORTIMER.-(Guiñando los ojos, en falsa actitud escrutadora.) Hombre, qué quiere que le diga... La pasta de papel... no parece la misma... Y uno de los cisnes... ¿es estrábico?

 

INSPECTOR.-Señor Upset...

 

MORTIMER.-Está bien. De acuerdo: La reconozco, lo reconozco...

 

 

(Ahora es URSULA quien bebe de un trago.)

INSPECTOR.-¿Esperaban hoy al doctor?

 

URSULA.-Y resulta que viene usted. Sorpresas te da la vida. ¿Otro  gin-tonic...?

 

INSPECTOR.-Deje que acabe con éste.

 

MORTIMER y URSULA.-¿CON QUIÉN?

 

MORTIMER.-Ah; se refiere al gin-tonic... GRETAAAAAAAAAAA...

 

 

(Retorna la criada, con un gran cuchillo de cocina en la mano. El INSPECTOR no se percata del detalle, imbuido por el gin-tonic.)

 

 

GRETA.-¿SEÑOOOOOOOOOOOR...?

 

MORTIMER.-Gin-tonics, Greta. Gin-tonics a mansalva.

 

GRETA.-Estoy con los aperitivos. No querrán que deje a su invitado sin aperitivos...

 

INSPECTOR.-Oh, por mí no se molesten. He almorzado. (Sigue dando cuenta del gin-tonic.)

 

MORTIMER.-(A GRETA.) Apúrese. Los acontecimientos se precipitan.

 

GRETA.-La carne, señor. El problema es la carne.

 

MORTIMER.-Ablándela.

 

GRETA.-Le he narrado historias conmovedoras, pero... ni aún así.

 

INSPECTOR.-(Ha consumido el licor.) ...Espléndido.

 

MORTIMER.-(A GRETA.) ¿Oye?

 

GRETA.-Oído cocina. (Se vuelve a ausentar, llevándose la malhadada bandeja.)

 

INSPECTOR.-Comprenderán que, en vista de las circunstancias... debo hacerles varias preguntas.

MORTIMER.-¿Sobre el gin-tonic?

 

INSPECTOR.-(Extrae papel y pluma.) Sobre el doctor Quack.

 

MORTIMER.-¿Preguntas... INocentes?

 

INSPECTOR.-Preguntas... malINtencionadas. El procedimiento de rigor. Un mero trámite... (en voz muy baja y de seguido) antesdeacusarlesoficialmenteydequeingresenenprisión...

 

MORTIMER.-Excuse me?

 

INSPECTOR.-(Carraspea.) ...Carraspeo... (Carraspea.) He almorzado en un restaurante lleno de corrientes de aire. Corrientes de aire de cinco tenedores, eso sí.

 

URSULA.-La clase ante todo.

 

 

(Ríe, pero nadie la secunda.)

 

 

¿Dónde estarán esos gin-tonics?

 

INSPECTOR.-Veamos: ¿cuándo vieron al doctor Quack por última vez?

 

MORTIMER/URSULA.-(Al alimón.) Ayer/hoy.

 

 

(Ambos se dirigen miradas de odio impotente.)

 

 

MORTIMER/URSULA.-(De nuevo al alimón.) Hoy/ayer.

 

INSPECTOR.-Les recomendaría que, con vistas a un hipotético juicio, se pusieran de acuerdo. De cualquier forma, les informo de que, en estos casos, prevalece la versión del marido. La ley victoriana es la ley victoriana.

 

MORTIMER.-Lo vimos ayer, de refilón.

 

URSULA.-Casi no lo vimos.

 

MORTIMER.-Ni nos saludó.

 

URSULA.-Está muy distante.

 

MORTIMER.-Siempre ha sido un bicho raro.

 

URSULA.-Hemos perdido el contacto.

 

MORTIMER.-Ya no es lo mismo.

 

URSULA.-Qué va.

 

MORTIMER.-Se ha vuelto sombrío.

 

URSULA.-Triste.

 

MORTIMER.-Meditabundo.

 

URSULA.-Y mira que era alegre.

 

MORTIMER.-La alegría de la campiña.

 

URSULA.-Un soplo de aire fresco.

 

MORTIMER.-Una tempestad.

 

URSULA.-Pero...

 

MORTIMER.-But...

 

URSULA.-...Hoy no nos tratamos.

 

MORTIMER.-Desde mucho antes de ayer.

 

URSULA.-Nunca lo invitaríamos a otro ágape.

 

MORTIMER.-Ni le enviaríamos tarjetas con cisnes... uh... ¿grises?

 

URSULA.-Es un ser sin entrañas.

 

MORTIMER.-Un cabrón.

 

URSULA.-Un hijo de...

INSPECTOR.-(Cortando.) Capto la idea.

 

MORTIMER.-(Coba.) ...Sagaz, inspector. Qué agudo.

 

URSULA.-Esdrújulo, incluso.

 

INSPECTOR.-¿Y la empleada del hogar?

 

MORTIMER.-Who...?

 

INSPECTOR.-Su asistenta.

 

MORTIMER.-Ah: Greta.

 

URSULA.-La negra.

 

INSPECTOR.-¿Cuándo vio por última vez al doctor?

 

MORTIMER.-Eh... Técnicamente... Eh... Verlo, verlo... lo que se dice... verlo...

 

URSULA.-Ella es medio miope.

 

MORTIMER.-Astigmática del todo.

 

URSULA.-Los africanos... correrán mucho, pero...

 

MORTIMER.-...ven más bien poco.

 

URSULA.-Para lo que hay que ver, ¿no?

 

 

(Carcajada que ahoga el INSPECTOR con su faz adusta.)

 

 

Un gin-tonic... Necesito un barril de gin-tonic... GRETAAAAAAAAAAA...

 

 

(La aludida hace acto de aparición con un hacha en la mano y aspecto sanguinolento. El INSPECTOR todavía no ha reparado en su “estética”.)

 

 

GRETA.-ESTOY EN ELLO.

 

 

(MORTIMER le hace frenéticos gestos para que oculte el hacha.)

 

 

INSPECTOR.-(Mientras se vuelve.) Greta...

 

 

(Ella esconde la herramienta tras su propio cuerpo, a velocidad de vértigo. Al INSPECTOR le asombra -lógicamente- la presencia de la sangre en sus ropajes.)

 

 

INSPECTOR.-(Incorporándose.) POR EL CONDE DE SANDWICH. ¿QUÉ LE HA OCURRIDO?

 

GRETA.-Eh... La carne, que...

 

INSPECTOR.-¿Un accidente doméstico?

 

GRETA.-Algo... así.

 

MORTIMER.-Debido a su ceguera africana.

 

URSULA.-Peste de servicio.

 

INSPECTOR.-¿Se encuentra bien?

 

GRETA.-De muerte.

 

MORTIMER.-Estas razas inferiores son duras como el Castillo de Windsor.

 

 

(Carcajadas de pega. El INSPECTOR, a lo suyo: Va hacia GRETA.)

 

 

INSPECTOR.-Relájese. Siéntese. Descanse.

 

GRETA.-De pie estoy mejor, créame.

 

MORTIMER.-Ésa es mi negra.

INSPECTOR.-No se queden ahí. Llamen a un médico.

 

MORTIMER.-¿Un médico? Nuestro médico de cabecera es el doctor Quack y... como usted comprenderá... no es el momento...

 

INSPECTOR.-Llamaré yo mismo. (Se dirige hacia el teléfono.)

 

GRETA.-Las líneas están cortadas, señor inspector...

 

INSPECTOR.-(Descuelga el auricular. Permanece a la escucha.) No. Funciona correctamente...

 

 

(GRETA propina un hachazo al cable. Segundos de silencio.)

 

 

GRETA.-...Ya no.

 

INSPECTOR.-¿Qué significa...?

 

MORTIMER.-Ésa es mi negra. ÉSA ES MI NEGRA.

 

URSULA.-(A su esposo.) Dimos en el clavo contratando a una sirvienta con antecedentes foráneos. Te lo dije.

 

GRETA.-Del doctor Quack quería hablarle, inspector...

 

INSPECTOR.-¿Usted conoce su paradero?

 

GRETA.-Sus dos paraderos. Está en un par de lugares a la vez. Como el Altísimo.

 

INSPECTOR.-¿...?

 

GRETA.-Entre mi delantal y el suelo de la cocina. (Rápido giro de cabeza en pos de URSULA.) Lo siento, señora. Pero las manchas de sangre no dejan rastro en las baldosas... usted, tranquila...

 

 

(URSULA asiente, con complacencia.)

 

 

INSPECTOR.-¿Por qué?

GRETA.-Porque los disolventes han progresado mucho.

 

INSPECTOR.-Hablo del doctor Quack.

 

GRETA.-Menuda obsesión. Cómo es la policía. Coge un caso... y no lo suelta.

 

INSPECTOR.-¿Por qué ha hecho eso?

 

GRETA.-Porque los señores me lo ordenaron.

 

 

(El INSPECTOR lanza su mirada hacia ellos –quienes le saludan con la mano, al estilo de una Familia Real centroeuropea.)

 

 

MORTIMER y URSULA.-Helloooo.

 

GRETA.-Y porque hay hambre.

 

MORTIMER.-Y sed. ¿Esos gin-tonics...?

 

INSPECTOR.-¿Hambre...?

 

GRETA.-Resulta curioso el comportamiento del doctor Quack. Antes, cuando se quedaba dormido en el sofá después de una velada de los señores... parecía muerto. Y ahora, que está muerto... parece dormido.

 

 

(El INSPECTOR, desquiciado, buscando con sus ojos un punto lógico donde aferrarse.)

 

 

MORTIMER y URSULA.-(Saludo Real.) Helloooo.

 

INSPECTOR.-Se me va la cabeza...

 

URSULA.-Es por el gin-tonic. A mí, el alcohol no me afecta... aunque la teínaaaaaaaaaaa... La llevo de pena.

 

MORTIMER.-Aposente al inspector, Greta.

 

GRETA.-Con mucho gusto.

(Lo empuja. El INSPECTOR cae –su testa entre las piernas de URSULA, boca abajo.)

 

 

URSULA.-Señor inspector... Que se pierdeeeeeee. Mmmmm. Empieza a antojárseme otro té...

 

INSPECTOR.-Glglglgl...

 

GRETA.-Si los señores lo estiman oportuno, reanudaré la tarea...

 

 

(Blande el hacha. MORTIMER le sonríe, cómplice.)

 

 

BETTY.-(Haciendo súbito acto de aparición.) Good evening, familyyyyyy...

 

 

(Mira a un lado: el INSPECTOR sobre el halda de su madre; mira al lado opuesto: GRETA con el hacha. MORTIMER se encoge de hombros, con una mueca de indolencia en el rostro.)

 

 

(Sin atisbo de inquietud.) ...Llego justo a tiempo.

 

MORTIMER.-¿Dónde estabas? Tenías a tu madre preocupada.

 

URSULA.-(No presta atención a su primogénita. Acaricia la cabeza del aturdido INSPECTOR.) ...Preocupadísima...

 

BETTY.-Había quedado con Winston. Os lo dije.

 

MORTIMER.-¿Winston? ¿Qué Winston? ¿El contrabandista de tabaco?

 

BETTY.-Noooo. Ése es Tony.

 

MORTIMER.-¿Tony? ¿Qué Tony? ¿El chapista?

 

BETTY.-Ése era Douglas.

 

MORTIMER.-¿Douglas... el negro?

 

GRETA.-Ésa soy yo.

 

BETTY.-Pero... ¿no lo has desplumado todavía?

 

 

(El INSPECTOR yergue, temeroso, la cabeza.)

 

 

Huy. Ni siquiera está muerto.

 

GRETA.-(En un aparte, a ella.) El doctor –nuestro... invitado especial- se halla en la cocina, idóneamente muerto, desplumado y troceado.

 

INSPECTOR.-(Sin mirar a la muchacha.) ¿Usted... quién es...?

 

MORTIMER.-Le presento a mi amada y decente hija: Betty. Para su información, cursó estudios en Oxford y Cambridge, siendo expulsada de ambas universidades en extrañas circunstancias.

 

BETTY.-(Bromea.) Porque no sé remar. ¿Qué le parece? Malditas regatas.

 

MORTIMER.-También influyó su propensión al canibalismo.

 

BETTY.-Malditos comedores de estudiantes. Ñam.

 

MORTIMER.-(Rubor.) La pobre tuvo que conformarse con la universidad de la calle.

 

BETTY.-Street University.

 

MORTIMER.-No obstante... guárdenos el secreto.

 

INSPECTOR.-(Mezcla de resignación, temor e ironía.) Seré una tumba.

 

GRETA.-Lo será, lo será... Al tiempo.

 

 

(BETTY repara en la sangre que “adorna” los ropajes de GRETA.)

 

 

BETTY.-¿Y esa sangre?

 

GRETA.-El doctor, que salpica...

BETTY.-Hum. No te va nada con el delantal.

 

GRETA.-Soy consciente de ello, señorita...

 

BETTY.-Precisamente... Inocencio me va a comprar una falda que iría de maravilla con la sangre del doctor Quack.

 

MORTIMER.-¿Qué Inocencio?

 

GRETA.-¿Qué tipo de falda?

 

BETTY.-(Contestando a la primera pregunta.) El inspector de policía.

 

 

(Sus padres fruncen el ceño.)

 

 

MORTIMER.-¿El inspector de...?

 

INSPECTOR.-(Volviéndose.) ¿Betty...?

 

BETTY.-¿Inocencio...?

 

URSULA.-(Pensativa. Despistada. En un mundo aparte.) Por más vueltas que le doy... no conozco al tal Inocencio...

 

INSPECTOR.-(Levantándose.) Dios Misericordioso. ¿Cómo has podido...?

 

URSULA.-(Abandonada en su sofá.) ...Poco dura la alegría en casa... del rico.

 

GRETA.-Pues en la del pobre... no le quiero ni contar...

 

BETTY.-¿No deberías estar comprándome una falda?

 

INSPECTOR.-¿Y tú... no deberías estar con otra familia?

 

BETTY.-(Asomo de puchero.) ¿Te avergüenzas de mí?

 

INSPECTOR.-No es eso... Es que... (Cambio total.) ¿...CANÍBAL, BETTY?

 

BETTY.-No te engañes. Conoces mis gustos a la perfección. Siempre he dicho que estabas... para comerte.

 

INSPECTOR.-(Tontito.) ¿De veras lo piensas...? (Nuevo cambio.) BETTY.

 

BETTY.-Tienes que aceptarme tal y como soy: Caníbal, asesina, degenerada, promiscua...

 

INSPECTOR.-¿PROMISCUA?

 

GRETA.-Por cierto, señorita... Hoy le telefoneó Winston...

 

BETTY e INSPECTOR.-¿Winston? ¿Qué Winston?

 

MORTIMER.-El contrabandista de tabaco.

 

BETTY.-Ése es Tooooooooooony.

 

INSPECTOR.-¿Qué Tony?

 

GRETA.-El que telefoneó después de Winston y antes de Douglas.

 

URSULA.-Juventud, divino tesoro...

 

GRETA.-Los tres se han puesto de acuerdo para turnársela durante la semana, señorita...

 

URSULA.-Mira qué organizados...

 

INSPECTOR.-(A BETTY.) Eres...

 

BETTY.-...Tan romántica.

 

MORTIMER.-Ha salido a su mamá. Yo prefería un niño... o un pura sangre...

 

GRETA.-Hablando de sangre, señor... Proseguiré con los preparativos.

 

INSPECTOR.-WAIT A MINUTE.

 

 

(Quieto todo el mundo.)

 

De aquí no se mueve nadie hasta que no acudan refuerzos.

 

BETTY.-¿No te sirvo yo?

 

INSPECTOR.-(Confidencia.) Tú me sirves para otros menesteres. (Alta voz.) Lo siento mucho, pero... debo proceder a la detención de todos los miembros de la familia Upset.

 

 

(Enarbola un revólver. No hay inquietud por parte del resto de personajes.)

 

 

BETTY y URSULA.-(Libidinosas.) ...MMMMMMMMMMM... De los Upset de toda la vidaaaa...

 

GRETA.-¿Y quién mete al doctor en el horno?

 

INSPECTOR.-El forense.

 

MORTIMER.-Podemos discutirlo, inspector... Aunque... ¿no sería mejor debatir en torno a un gin-tonic...?

 

URSULA.-¿...O un té...?

 

MORTIMER.-¿...y alrededor de manjares variados...?

 

BETTY.-¿MUY variados...?

 

INSPECTOR.-ATRÁS.

 

BETTY.-Lo que mi padre trata de decirte es...

 

MORTIMER.-Inspector Fool...

 

 

(MORTIMER blande un puñal; GRETA, el hacha; URSULA, un mazo; BETTY, una soga... Todos lo han extraído a la vez de no se sabe dónde. Rodean al INSPECTOR.)

 

 

TODOS.-(Excepto el INSPECTOR, claro.) ...QUÉDESE A CENAR.

 

(Oscuro. Carcajadas vesánicas. Golpes. Gritos.)

 

 

TELÓN

 Fin. VOLVER A TEXTOS TEATRALES

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