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NOTICIAS TEATRALES Publicación creada el 6-8-2002 / Esta es la edición de 15-2-2017

 

NOTICIAS TEATRALES
Elaboradas por Salvador Enríquez
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ENTREVISTAS

 

Índice de ENTREVISTAS

Para leerlas, pulsa en el periódico de la izquierda

HAMLET CHARLA CON  ALBERTO CASTRILLO-FERRER  SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

NOS REVELA A TRISTANA, UNA MUJER QUE QUIERE SER LIBRE

(Una entrevista de Titania)

HAMLET CHARLA CON SANTIAGO SÁNCHEZ SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

NOS TURBA Y AGITA EL ÁNIMA CON UN FOGONAZO DIRECTO AL CORAZÓN

(Una entrevista de Titania)

HAMLET CHARLA CON  ERNESTO CABALLERO SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

NOS PERFILA UN RETRATO DE AUTOR EN BUSCA DE SU PERSONAJE

(Una entrevista de Titania)

HAMLET CHARLA CON  CLARA SANCHIS SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

SE VISTE CON PIELES DE CORDERO, PARA RECLAMAR UNA HABITACIÓN PROPIA

(Una entrevista de Titania)

HAMLET CHARLA CON DAVID ESPINOSA SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

MUCH ADO ABOUT NOTHING: DECONSTRUYENDO SHAKESPEARE A ESCALA MINIMALISTA

(Una entrevista de Titania)

HAMLET CHARLA CON AITANA GALÁN SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

NOS INVITA A CELEBRAR LA NAVIDAD, QUE SE ACERCA AMENAZANTE…

(Una entrevista de Titania)

HAMLET CHARLA CON ANTONIO SIMÓN SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

NOS RESCATA A FEUERBAC, UN VIEJO ACTOR EN BUSCA DE UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

(Una entrevista de Titania)

 

 HAMLET CHARLA CON  ALBERTO CASTRILLO-FERRER  SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

 NOS REVELA A TRISTANA, UNA MUJER QUE QUIERE SER LIBRE

(Una entrevista de Titania)

Ser o no ser, esa es la cuestión:

si es más noble para el alma soportar

las flechas y pedradas de la áspera fortuna

o armarse contra un mar de adversidades

y darles fin en el encuentro.

Morir, dormir, nada más.

Y si durmiendo terminaran las angustias y

los mil ataques naturales herencia de la carne,

sería una conclusión seriamente deseable.

Morir, dormir; dormir, tal vez soñar.

  • La situación es completamente actual. La protagonista (Olivia Molina) hace un magnífico trabajo, emocionante, valiente y arriesgado. Eso es lo que más conecta con las jóvenes del S.XXI y sobre todo la inquietante historia galdosiana, que a todos nos acongoja y nos invita a la reflexión.

  • Eduardo Galán, cuenta que -como profesor de instituto que es- se quedó asombrado de la vigencia y la recepción de la novela por parte de sus jóvenes alumnas. Esto le dio una pista que se fue confirmando durante el proceso previo al montaje. Recuerdo especialmente este verano cuando, mientras preparábamos la obra leí la noticia de que Michelle Obama emprendía un cruzada para que las chicas se formasen… Ahí supe que este proyecto era necesario.

  • La verdad es que el elenco que tengo en Tristana es inmejorable. El elenco soñado. He trabajado tan a gusto como lo hago con mi "troupe" habitual. Ha sido un proceso de ensayos muy bonito, descubriendo juntos la obra, proponiendo y debatiendo. Un lujo.

  • El teatro, cuando emociona, es una de las mejores experiencias del ser humano. Tristana emociona, y mucho. Las reflexiones que provoca después forman parte de nuestro día a día. Es imprescindible.

  • ¡Claro que siento envidia de Shakespeare!  De su talento, de su capacidad para plasmar las relaciones humanas, de su ingenio y de su capacidad poética. Pero es una envidia que me motiva, que me hace saber que queda mucho trecho por andar. Es un motor.

  • Los Clásicos se denominan así porque son eternos, si no lo son les llamamos "antiguos"… La magia del teatro clásico es la universalidad y por eso están siempre en boga. El teatro que ahonda en los miedos y pasiones del ser humano perdurará mientras el ser humano perdure. A pesar de los anecdóticos Montoros de siempre...

 

HAMLET: Cuánto nos complace este reencuentro mi Sr. Alberto Castrillo-Ferrer… Qué joven tan dubitativo… Cómo ya nos atenazan las dudas, os pregunto… En estos días en los que el reino huele a podrido… ¿no creéis mi señor, que este joven príncipe bien podría representar nuestras incertidumbres y furias, sobre las Tablas?

 

ALBERTO CASTRILLO-FERRER- (Risas)… ¡Para mí sería un honor, tanto sobre el escenario como desde la dirección¡

 

H- Agradezco vuestras palabras, y las tomo como promesas… aunque ya nos ahogue la zozobra

 

Risas a dúo

 

H- Vuestra reputación sube como la espuma, pero con los pies bien asentados… Aun así, perdonadme la osadía, en momentos de grandes enredos… ¿no habéis sentido envidia de Shakespeare, por estar en sus zapatos?

 

CF- (Risas)… ¡Claro que siento envidia de Shakespeare! de su talento, de su capacidad para plasmar las relaciones humanas, de su ingenio y de su capacidad poética. Pero es una envidia que me motiva, que me hace saber que queda mucho trecho por andar. Es un motor.

 

H- Un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto…

 

Risas a dúo

 

H-Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis, mi Sr. Castrillo-Ferrer, que en estos momentos, es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?

 

CF- Los Clásicos se denominan así precisamente porque son eternos, si no lo son les llamamos "antiguos"… (Risas)… La magia del teatro clásico es la universalidad y por eso están siempre en boga. El teatro de lo anecdótico no dura más allá de lo que dura su anécdota. El teatro que ahonda en los miedos y pasiones del ser humano perdurará mientras el ser humano perdure. A pesar de los anecdóticos Montoros de siempre...

 

H- No he de callar por más que silencio pidas, o amenaces miedo… que dijo el clásico…

 

Risas a dúo

 

H- Conocemos vuestra debilidad por los grandes clásicos… Precisamente nos traéis a la Villa y Corte un montaje sobre Tristana. Una mujer que se rebela, qué osada… en la España del siglo XIX… Un retrato dibujado por un gran cronista de la sociedad de su tiempo Pérez Galdós… Y más de un siglo después, es un  problema sin resolver

 

CF- El origen del proyecto está en Eduardo Galán, autor de la versión y productor. Él cuenta que -como profesor de instituto que es- se quedó asombrado de la vigencia y la recepción de la novela por parte de sus jóvenes alumnas. Esto le dio una pista que se fue confirmando durante el proceso previo al montaje… Recuerdo especialmente este verano cuando, mientras preparábamos la obra leí la noticia de que Michelle Obama emprendía un cruzada para que las chicas se formasen: "Get Girls learnt". Ahí supe que este proyecto era necesario.

 

H- El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.

 

Risas a dúo

 

H- No tengo dudas de que las mujeres van a sentirse reflejadas en vuestro montaje… Las noticias nos lo recuerdan cada día… Mas os requiero… decidme qué se van a encontrar los espectadores de este siglo XXI…

 

CF- La situación es completamente actual. La protagonista (Olivia Molina) hace un magnífico trabajo, emocionante, valiente y arriesgado. Eso es lo que más conecta con las jóvenes del S.XXI y sobre todo la inquietante historia galdosiana, que a todos nos acongoja y nos invita a la reflexión.

 

H- Festejamos un teatro que nos turbe y agite… Como espectador nos complace el presente…

Risas a dúo

 

H- Sabemos que Pérez Galdós observaba a sus personajes a través del humor…  También hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Os consulto, mi Señor, ¿creéis que es más fácil que los mensajes, las críticas, lleguen a nuestro cerebro través del humor?

 

CF- ¡Categóricamente sí! El humor denota inteligencia y ganas de empatía con el público. Nos limpia de los problemas del exterior y nos prepara para el viaje teatral.

 

H-Esperemos que esta noche alguien vuelva a su casa con la cabeza clavada… que dijo el clásico…

 

Risas a dúo

 

H- Habéis trabajado, con un elenco de actores de carácter... Perdonadme la impertinencia, pero me interrogo… cómo ha sido esta experiencia, si habéis tenido que recurrir al látigo, o ponéis sentido común con mano izquierda…

 

CF- (Risas)… La verdad es que el elenco que tengo en Tristana es inmejorable. El elenco soñado. He trabajado tan a gusto como lo hago con mi "troupe" habitual. Ha sido un proceso de ensayos muy bonito, descubriendo juntos la obra, proponiendo y debatiendo. Un lujo.

 

H- La excelencia no es un acto, sino un hábito.

 

Risas a dúo

 

H- Las comparaciones son odiosas… Aun así permitidme el atrevimiento porque ya nos asfixia el ansia… Os planteo cómo se traslada a las tablas una obra que es un clásico del cine...

 

CF- (Risas)… Si se pudiera explicar no sería teatro. Creo que hemos conseguido transponer la novela al género dramático con muy buen tino. Ha sido un trabajo de equipo, pues todas las herramientas que tiene el teatro han sido utilizadas (multiplicidad de tiempos y espacios, tensión dramática, la música...) pero sobre todo, lo interesante es la relación de los personajes y sus contradicciones.

 

H- Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara…

 

Risas a dúo

 

H- Sabemos que Nicolás Fishtel es un artista, y nos puede la curiosidad por conocer su propuesta de iluminación…

 

CF- (Risas)… Nicolás Fishtel es un pintor de la escena. La iluminación cumple dos funciones: delimitar espacios y dar una dimensión poética. Ambas están imbricadas y perfectamente integradas en la puesta en escena.

 

H- Imaginamos que la Escenografía también estará a la altura de tales retos estéticos…

 

 

CF- (Risas)… La escenografía no era fácil, si contamos que el punto de partida no es una obra de teatro, sino una novela que puede pasar en el papel de un espacio a otro sin transición. Nosotros necesitábamos marcar los espacios pero no de un modo costumbrista. Mónica Boroello ha conseguido que el espacio escénico sea imprescindible para contar la historia y a la vez discreto y elegante… (Risas)

 

H- Ante su encanto nos quitamos el sobrero…

 

Risas a dúo

 

H- Suponemos que para Tristana la música tiene un papel primordial…

 

CF- Es narrativo. Casi como en el cine, potencia la acción.

 

H- Con tales ingredientes, ya se nos hace la boca agua...

 

Risas a dúo

 

H- Puesto que parecéis conocer el secreto del éxito… ahora que no nos oye nadie… decidme, mi señor… ¿Cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público?

 

CF- (Risas)… Sincero, valiente, culto y emocionante.

 

H- Esperamos que vuestros sueños se hagan realidad…

 

Risas a dúo

 

H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestro apasionamiento por el teatro… Pero os inquiero… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos de vuestra carrera?

 

CF- ¡Uf!  La verdad es que siento que ya me he alejado tanto de la costa que no me queda otro remedio que seguir nadando... (Risas)… Bromas aparte no puedo negar que estoy en un momento muy bonito de mi carrera. Puedo soñar con bonitos proyectos y estoy feliz con los realizados. Pero soy consciente de que me queda mucho por aprender, por hacer y espero que por disfrutar.

 

H- Nada grande se ha hecho en el mundo sin una gran pasión.

 

Risas a dúo

 

H- No son buenos tiempos para el teatro, que dijo el clásico... Los recortes que están desmontando nuestra sociedad del bien-ser-estar, llegan como hachazos a la cultura... Son muchos los proyectos que mueren en el intento... por eso se piden subvenciones... otros dicen no.... Os invito a terciar en la polémica... por si alguien toma nota...

 

CF- (Risas)… Siempre he creído que el fomento de la Cultura es una cuestión de Estado. Pero para eso hacen falta gobernantes cultos, sensibles e inteligentes. No es el caso.

 

 H- Ya dijo el clásico que el teatro es un instrumento para la educación del país, el barómetro que marca su grandeza o su descenso.

 

Risas a dúo

 

H- Nos duele el castigo de ese 21% de IVA… Me cuestiono si será que odian la cultura…. Queréis añadir algún comentario, por si alguien escucha…

 

CF- (Risas)… ¿Más comentarios?... Esto es una guerra. Hay que resistir. No les vamos a convencer.

 

H- Siempre merece la pena plantear una pregunta… que dijo el clásico…

 

Risas a dúo

 

H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados... para los que se resisten al teatro, a los clásicos… podríais, mi Señor, contagiar un poco de vuestro fervor por el teatro, para que los lectores se animen a descubrir a Tristana…

 

CF- (Risas)… El teatro, cuando emociona, es una de las mejores experiencias del ser humano. Tristana emociona, y mucho. Las reflexiones que provoca después forman parte de nuestro día a día. Es imprescindible.

 

H- Os prometo seguir el consejo y pasarlo…

 

Risas a dúo

 

H- Mi Sr. Alberto Castrillo-Ferrer, ha sido un placer, esta charla humana y teatral… Espero que nos encontremos pronto sobre las Tablas... con vuestro príncipe danés...

 

CF- El placer ha sido… y será el mío…

 

SE DESPIDEN CON UN FRATERNAL ABRAZO. AL FONDO RESUENAN LAS RISAS DE SHAKESPEARE Y GALDÓS

 

Tristana, de Benito Pérez Galdós

Adaptador- Eduardo Galán, con la colaboración de Sandra García

Dirección-Alberto Castrillo-Ferrer

Reparto: Olivia Molina-María Pujalte-Pere Ponce-Alejandro Arestegui

Ayudante de dirección-Javier Ortiz

Diseño de escenografía-Mónica Boromello

Diseño de iluminación-Nicolás Fischtel

Diseño de vestuario-Cristina Martínez

Vestuario- Sastrería Cornejo

Música original y espacio sonoro-Tuti Fernández

Coreografía Olivia Molina-Teresa Nieto

http://teatrofernangomez.esmadrid.com

 

Titania  

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HAMLET CHARLA CON SANTIAGO SÁNCHEZ SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

NOS TURBA Y AGITA EL ÁNIMA CON UN FOGONAZO DIRECTO AL CORAZÓN

(Una entrevista de Titania)

Ser o no ser, esa es la cuestión:

si es más noble para el alma soportar

las flechas y pedradas de la áspera fortuna

o armarse contra un mar de adversidades

y darles fin en el encuentro.

Morir, dormir, nada más.

Y si durmiendo terminaran las angustias y

los mil ataques naturales herencia de la carne,

sería una conclusión seriamente deseable.

Morir, dormir; dormir, tal vez soñar.

 

  • Wajdi Mouawad es el autor más impactante de lo que llevamos del siglo XXI porque conjuga unos temas que inciden de pleno en la sociedad en que estamos viviendo, con un lenguaje poético que nos sacude. Todo con una maestría del tiempo y el espacio teatral sorprendentes.

  • El tema de la guerra, del exilio forzoso, de la condición de extranjero… están presentes en “Un obús en el corazón” pero, por encima de todo, lo puramente humano y esencial: un hijo que ante la inminente muerte de su madre se va a replantear toda su vida… y eso es algo que está más allá de países, guerras o condiciones políticas.

  • La dureza del texto sería imposible de llevar sin grandes dosis de humor y, Wajdi, por ello, salpica la obra de momentos muy divertidos, que ayudan tanto al actor como al espectador a descomprimir antes y después, de otras situaciones de gran fuerza emocional.

  • Otro de los alicientes de esta puesta en escena, es ver en directo el trabajo de un actor como Hovik Keuchkerian: exboxeador, poeta y ahora un actor con una carrera cinematográfica internacional… Es su talento el que nos permite saltar de un  personaje a otro, de una forma tan creíble que nos olvidamos de sus desdoblamientos para disfrutar del conjunto de la historia.

  • Un magnifico texto que nos habla en primera persona, un actor único y extraordinario que no deja indiferente a nadie, y el sello de una compañía que lleva más de treinta años con el compromiso de ofrecer al público unas obras de la máxima calidad.

 

HAMLET- Mi señor Santiago Sánchez... Os confieso que conmueve nuestro corazón este reencuentro... Visitáis la capital para traernos una obra estremecedora, que une drama, horror, poesía, emoción… en la que Wajdi Mouawad nos habla de sus vivencias, sus recuerdos de exiliado que tuvo que abandonar su país, siendo niño... Ya nos asfixian las preguntas sobre este autor y su teatro…

 

SANTIAGO SÁNCHEZ- Para mí, Wajdi Mouawad es el autor más impactante de lo que llevamos del siglo XXI porque conjuga unos temas que inciden de pleno en la sociedad en que estamos viviendo, con un lenguaje poético que nos sacude. Todo con una maestría del tiempo y el espacio teatral sorprendentes.

 

H- Dos linajes solos hay en el mundo, como decía el clásico, que son el tener y el no tener.

 

Risas a dúo

 

H- Os agradecemos el regalo, mi señor… Por primera vez llega esta obra en español, a un gran teatro madrileño... Como ya nos corroe la curiosidad, os lo ruego, contadme por qué habéis elegido “Un obús en el corazón”... Habladnos de la obra…

 

SS- “Un obús en el corazón” es un viaje infinito en una sola noche desde la incomprensión y el rencor, al perdón y el conocimiento. Las preguntas y las dudas de un hijo frente a por qué sus padres tuvieron que abandonar su país y que van a ser respondidas de la forma y en la situación más inesperada.

 

H- El que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no debe quejarse si se pasa.

 

Risas a dúo

 

H- En estos momentos en que millones de exiliados llaman a las puertas cerradas a cal y canto de nuestro mundo, supuestamente civilizado, evolucionado... esta obra suena como un aldabonazo en nuestras conciencias… Aunque ya nos asaltan las dudas sobre lo que que van a descubrir los espectadores en este montaje…

 

SS- El tema de la guerra, del exilio forzoso, de la condición de extranjero… están presentes en “Un obús en el corazón” pero, además, la sinceridad de la escritura de Mouawad hace que, por encima de todo, sobresalga lo puramente humano y esencial: un hijo que ante la inminente muerte de su madre se va a replantear toda su vida, y eso es algo que está más allá de países, guerras o condiciones políticas.

 

H- Ya dijo el clásico… Dad palabra al dolor: el dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe.

 

Risas a dúo

 

H- Bien sabéis que necesitamos la risa para sobrevivir a la tragedia… Y también conocemos vuestra querencia por proporcionar algunas gotas de humorismo, que mitiguen la congoja del drama… Nos cuestionamos si en una realidad tan cruda tiene cabida el sentido del humor… o sólo la amarga ironía…

 

SS- (Risas)… La dureza del texto sería imposible de llevar sin grandes dosis de humor y, como te decía antes, Wajdi es un maestro en el uso de los recursos teatrales y, por ello salpica la obra de momentos muy divertidos, que ayudan tanto al actor como al espectador a descomprimir antes y después de otras situaciones de gran fuerza emocional.

 

H- Nos complace el presente… Como dijo el clásico… Todo es divertido, si puedes reírte de ello…

 

Risas a dúo

 

H- El narrador de esta crónica es Hovik Keuchkerian... prácticamente una estrella... Perdonadme el atrevimiento, pero nos planteamos… cómo han sido los ensayos... si os habéis calzado guantes de pelea, o habéis puesto sentido común, con mano izquierda…

 

SS- (Risas)… Es un trabajo que comenzó hace más de dos años y fue absolutamente gratificante. Es un hombre de gran sensibilidad e intuición: un verdadero poeta, cuya escritura se siente muy cercana a la de Mouawad porque es visceral y auténtica. Por otra parte, ha sido un atleta de élite y por tanto comprende el rigor técnico y el trabajo orgánico del actor.

 

H- Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara.

 

Risas a dúo

 

H- Un obús en el corazón es un relato en primera persona... del protagonista de la historia… Como ya nos ahoga el ansia os inquiero, avanzadnos cómo será la puesta en escena, para recrear todos esos recuerdos, narrados, interpretados, por un solo actor que se desdobla para componer los personajes...

 

SS- (Risas)… Otro de los alicientes de esta puesta en escena, es ver en directo el trabajo de un actor como Hovik Keuchkerian: exboxeador, poeta y ahora un actor con una carrera cinematográfica internacional al lado de nombres como Jeremy Irons, Marion Cotillard o Michael Fassbender. Es su talento el que nos permite saltar de un personaje a otro, de una forma tan creíble que nos olvidamos de sus desdoblamientos para disfrutar del conjunto de la historia.

 

H- Nuestros respetos al artista… Al bien hacer jamás le falta premio.

 

Risas a dúo

 

H- Perdonadme la impaciencia, pero imaginamos, vislumbramos que la luz, la escenografía, las imágenes, los sonidos, la música... jugarán un papel primordial en la reconstrucción del relato…

 

SS- (Risas)… Como siempre mi equipo técnico y escenográfico es vital: Dino Ibáñez recrea un espacio que nos mueve de la sala de hospital, al estudio del pintor con sus lienzos en blanco, que se irán llenando de las imágenes de Wahab, gracias al trabajo audiovisual de David Bernués. Un espacio que planteaba los retos de pasar de interiores a exteriores con gran rapidez, solucionado por la iluminación de Rafa Mojas con su maestría habitual. Por último, musicalmente unas simples notas de piano van situando los recuerdos y el presente del protagonista.

 

H- Ya dijo el clásico, que sobre un escenario cualquier cosa puede ocurrir, y algo debe ocurrir…

 

Risas a dúo

 

H- Hemos sabido que Maese Wajdi Mouawad confiesa que en el exilio, el teatro le sirvió para recrear un espacio de felicidad... Decidnos, mi señor, qué es para vos este Arte... en este momento de vuestra carrera...

 

SS- (Risas)… Un lugar dónde disfrutar, dónde ver y escuchar historias que nos explican, y explican el mundo en qué vivimos, que nos ayudan a soñar y a entender, y del que salimos un poquito mejor de cómo entramos tras disfrutar, esto es: reír, emocionarse y pensar.

 

H- Nada grande se ha hecho en el mundo sin una gran pasión.

 

Risas a dúo

 

H- Vivimos tiempos de mudanzas, donde bullas y barahúndas distraen del texto, del interprete… Como parece que conocéis el secreto… os requiero, mi señor, decidme cómo creéis que debe ser el teatro del  S.XXI... para llegar a las nuevas generaciones...

 

SS- (Risas)… Hay algo que he comprobado a lo largo de mi vida: cuándo hay un teatro de calidad, comprometido con lo que está ocurriendo y hecho desde el estómago, a los jóvenes no sólo les llega sino que les engancha. Eso sí, no permiten falsificaciones… yo quiero creer en ese tipo de teatro de verdad, más que en inundar las salas con juguetitos tecnológicos.

 

H- Un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto.

 

Risas a dúo

 

H- Nos duele comprobar que los trabajadores y artistas del Teatro, siguen penados con ese IVA del 21%... con altísimas cifras de paro, y de subempleo… Aunque ya dijo el clásico que los políticos no escuchan... Os invito mi señor, a añadir vuestras reflexiones...

 

SS- (Risas)… El IVA de Montoro ha sido una condena pero no mayor que la poca habilidad del sector para comunicar el daño que estaba haciendo esa medida: parece que queramos un privilegio frente a otros sectores profesionales, sin explicar que son precisamente las salas y las compañías quienes están asumiendo esos costes pues los precios lejos de subir se han hundido en estos últimos años lo que, sumado a ese IVA desproporcionado, pone en riesgo la viabilidad económica de muchos proyectos y compañías y destroza el tejido profesional y supone la pérdida de muchos puestos de trabajo lo que, paradójicamente, reduce los ingresos del estado.

 

H- Como dijo el Clásico siempre merece la pena hacer una pregunta…

 

Risas a dúo

 

H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido a los ya entregados…  para los que se resisten a caer en la tentación...  podríais, mi Sr. Santiago Sánchez, contagiar un poco de vuestro ardor por el teatro, para que los lectores se animen a descubrir Un obús en el corazón...

 

SS- (Risas)… Un magnifico texto que nos habla en primera persona, un actor único y extraordinario que no deja indiferente a nadie, y el sello de una compañía que lleva más de treinta años con el compromiso de ofrecer al público unas obras de la máxima calidad.

 

H- La excelencia no es un acto, sino un hábito.

 

Risas a dúo

 

H- Mi señor, ha sido un placer esta plática…

 

SS- Hasta pronto mi joven príncipe.

 

SE FUNDEN EN UN EMOCIONADO ABRAZO. AL FONDO RESUENAN LAS CARCAJADAS DE SHAKESPEARE

 

UN OBÚS EN EL CORAZÓN

Reparto: Hovik Keuchkerian

Dirección y adaptación: Santiago Sánchez

Texto: Wajdi Mouawad

Escenografía: Dino Ibáñez

Vestuario: Elena Sánchez Canales

Diseño de Iluminación: Rafael Mojas

Diseño de Sonido: José Luis Álvarez

Proyección Audiovisual: David Bernués

Construcción Escénica: Esteva, S.A.

Realización de Vestuario: Esther Moreno

Diseño: Gráficominim

Comunicación: Fotografía: Owain Shaw – Imágenes de cartel: Sergio Frías y Octavio Ruiz

http://www.imprebis.com

http://www.teatroscanal.com/

 

Titania  

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HAMLET CHARLA CON  ERNESTO CABALLERO SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

NOS PERFILA UN RETRATO DE AUTOR EN BUSCA DE SU PERSONAJE

(Una entrevista de Titania)

Ser o no ser, esa es la cuestión:

si es más noble para el alma soportar

las flechas y pedradas de la áspera fortuna

o armarse contra un mar de adversidades

y darles fin en el encuentro.

Morir, dormir, nada más.

Y si durmiendo terminaran las angustias y

los mil ataques naturales herencia de la carne,

sería una conclusión seriamente deseable.

Morir, dormir; dormir, tal vez soñar.

  • Hamlet es el signo de nuestro tiempo, un tiempo donde obrar se hace casi imposible por las constantes trabas burocráticas y políticas. Hamlet bien podría representar al comediante moderno lleno de ganas de actuar y enzarzado en una imposibilidad constante.

  • Existe una sabiduría humilde y franca en nuestros clásicos que nos ayudaría a comprender el mundo si les prestásemos algo más de atención. En autores como Vélez de Guevara, Moreto o Rojas Zorrilla –por no hablar de la Santísima Trinidad del teatro Español, Calderón, Lope y Tirso– encontramos postulados e ideas de una gran modernidad.

  • En estos tiempos inciertos, el optimismo, el humor y el amor son conceptos a recuperar. Un marido de ida y vuelta es lo que Jardiel llamaba una comedia con corazón, y viendo la deshumanización del ser humano, me dio la sensación de que no vendría mal un poquito de ese corazón del que nos hablaba el autor.

  • Como siempre que uno se acerca a la personalidad de un escritor del calibre de Jardiel, hay que hacerlo con cierta precaución. Yo he intentado reflejar al hombre por encima del personaje, por encima de la idea que se tiene del escritor… Un autor a quien has leído no deja de ser un amigo íntimo del que nos separa sólo el tiempo.

  • Se van a encontrar al propio Jardiel en escena, se van a encontrar una versión metateatral con un deje pirandelliano, que, además de divertir, aclara algunos de los malentendidos que se han ido forjando con el tiempo respecto a la figura de Jardiel. Él disfrutaba de los teatros, y lo justo era no sólo traer su obra al teatro, sino incluir el teatro como un personaje más.

 

HAMLET: Qué joven tan dubitativo… Cuánto nos complace este reencuentro mi Sr. Ernesto Caballero… Cómo ya nos atenazan las dudas, os pregunto… En estos días en los que el reino huele a podrido… ¿no creéis, mi señor, que este joven príncipe bien podría representar nuestras incertidumbres y furias, sobre las Tablas?

 

ERNESTO CABALLERO: ¡Qué placer volver a reencontrarnos!... Hamlet es el signo de nuestro tiempo, un tiempo donde obrar se hace casi imposible por las constantes trabas burocráticas y políticas. Hamlet bien podría representar al comediante moderno lleno de ganas de actuar y enzarzado en una imposibilidad constante. Hamlet es la duda, y la duda, cuando hay tanta gente que cree tenerlo todo tan claro (y que tanto mete la pata) es más que necesaria. La inteligencia duda, mientras que la torpeza está muy segura de sí misma.

 

H- Mi señor nos halaga el retrato… Recordemos que ya dijo el clásico que… El que no se atreve a ser inteligente, se hace político.

 

Risas a dúo

 

H- Vuestra reputación sube como la espuma, pero con los pies bien asentados… Aun así, perdonadme la osadía, pero me interrogo si ante un folio en blanco… no habéis sentido envidia de Shakespeare, deseado estar en sus zapatos…

 

EC- (Risas)… Tengo la sensación de que Shakespeare también tuvo que afrontar sus propios problemas creativos y sociales. Los tiempos en los que le tocó transitar este imposible mundo nuestro tampoco fueron fáciles. Cierto es que en su época, los teatros más se cerraban por la peste que por motivos más prosaicos. Al margen de lo cual, ¿quién no siente cierta envidia de Shakespeare? Y más allá de él, ¿quién no envidia nuestro Siglo de Oro? En este país, que tanto envidia lo extranjero y tan poco mérito da a lo propio, no se puede olvidar que Calderón o Lope nada tuvieron que envidiar a Shakespeare.

 

H- El andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos… Ante Caballeros, Hidalgos e Ingenios, nos quitamos el sombrero…

 

Risas a dúo

 

H- Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis, mi Señor, que en estos momentos, es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?

 

EC- Los clásicos siempre nos aportan y nunca es bueno darles la espalda. La mayoría de los temas que podemos considerar ahora mismo modernos y de actualidad, es muy sencillo encontrarlos en Calderón. Existe una sabiduría humilde y franca en nuestros clásicos que nos ayudaría a comprender el mundo si les prestásemos algo más de atención. En autores como Vélez de Guevara, Moreto o Rojas Zorrilla –por no hablar de la Santísima Trinidad del teatro Español, Calderón, Lope y Tirso– encontramos postulados e ideas de una gran modernidad. Sin ir más lejos, ya en Don Gil de las Calzas Verdes hay una obra con un alto contenido feminista, con gran protagonismo de la mujer.

 

H- A riesgo de sonar zalamero, admito que volvemos a coincidir… Todo está en los clásicos…

 

Risas a dúo

 

H- No por accidente… Nos presentáis a Jardiel un escritor de ida y vuelta... Sus lectores bien sabemos que Jardiel Poncela, en sus comedias mezclaba Humor, con Mayúsculas, Amor sin H,  y Poesía… Os lo ruego… Contadnos cómo ha surgido este proyecto… y por qué lo habéis elegido… aunque no hagan falta excusas…

 

EC- (Risas)… Existe un sinfín de autores imprescindibles en el repertorio español, y por más que intentes ser concienzudo, siempre terminas dejándote a alguien fuera. En esta ocasión he optado por Jardiel porque, además de la actualidad de su humor y la necesidad de reivindicar su teatro, tristemente apartado por razones partidistas y falsamente ideológicas, me atraía la luz que desprende. Se cree falsamente que Jardiel era un pesimista, pero leyendo sus obras y sus prólogos, es fácil adivinar a un hombre optimista, de gran fuerza y gran coraje. En estos tiempos inciertos, el optimismo, el humor y el amor son conceptos a recuperar. Un marido de ida y vuelta es lo que Jardiel llamaba una comedia con corazón, y viendo la deshumanización del ser humano, me dio la sensación de que no vendría mal un poquito de ese corazón del que nos hablaba el autor.

 

H- Recordamos su ofrenda:  Al teatro voy a darle un padre llamado humorismo y una madre llamada poesía, de los cuales sólo puede nacer el humorismo auténtico.

 

Risas a dúo

 

H- Rendís un homenaje a un ardoroso entusiasta del Teatro... uno de los grandes autores del siglo XX…  y os agradecemos el regalo… Pero como nos corroe la impaciencia,  os lo suplico contadme… ¿qué se van a encontrar, qué van a descubrir del maestro Jardiel Poncela... los espectadores de este siglo XXI…?

 

EC- (Risas)…  Se van a encontrar al propio Jardiel en escena, se van a encontrar una versión metateatral con un deje pirandelliano, que, además de divertir, aclara algunos de los malentendidos que se han ido forjando con el tiempo respecto a la figura de Jardiel. Este autor, por encima de otros muchos, fue ante todo un hombre de teatro. Muchos de sus terceros actos fueron compuestos mientras los actores ensayaban ya la comedia. Él disfrutaba de los teatros, y lo justo era no sólo traer su obra al teatro, sino incluir el teatro como un personaje más.

 

H- Nada grande se ha hecho en el mundo sin una gran pasión.

 

Risas a dúo

 

H- Confieso que os admiro y felicito por pasar de las dudas a la acción…  Bien conocéis nuestras indecisiones… Como ya nos asfixian las disyuntivas… os lo imploro, contadnos mi señor…  cómo ha sido dibujar el retrato de este escritor de ida y vuelta… divertido, complicado, esquizofrénico…

 

EC- (Risas)… Como siempre que uno se acerca a la personalidad de un escritor del calibre de Jardiel, hay que hacerlo con cierta precaución. Yo he intentado reflejar al hombre por encima del personaje, por encima de la idea que se tiene del escritor. Mi intención no es en ningún caso hacer una biografía de Jardiel Poncela, sino darle voz en uno de esos teatros que tanto amó y dejarle a él mismo aclarar las controversias de las que ha sido objeto, deshaciendo así muchos de los tópicos inventados sobre su persona. Me he acercado a él con cariño, respeto y familiaridad, que es como se acerca uno a las obras que le gustan. Un autor a quien has leído no deja de ser un amigo íntimo del que nos separa sólo el tiempo.

 

H- Hacemos votos para que vuestros sueños se hagan realidad, no sean sólo ronquidos…

 

Risas a dúo

 

H- Sabemos del fino sentido de la ironía de Jardiel…  Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos mi Señor, ¿creéis que es más fácil que los mensajes lleguen a nuestro cerebro a través del humor?

 

EC- (Risas)… Decía Jardiel que cuando tienes el asunto en un drama lo tienes todo, mientras que cuando lo tienes en una comedia, no tienes nada. La comedia hace que el mensaje entre mejor, que el amor sea más real y que las historias calen más hondo. Tal vez porque el humor habla directamente al corazón del espectador, como decía Jardiel, o, tal vez, porque, a veces, para ponerse muy serio, hay que estar sonriendo.

 

H- Ya dijo el clásico que para reírse hace falta inteligencia…

 

Risas a dúo

 

H- Habéis trabajado con un gran y largo equipo actoral... permitidme la impertinencia, pero me planteo… cómo ha sido esta experiencia, si habéis tenido que recurrir al látigo, o ponéis sentido común con mano izquierda

 

EC- (Risas)… En todo caso ha habido que recurrir al látigo del sentido común, y he recurrido tanto yo como los actores. Hacer una comedia implica reírse, y para reírse hay que ser libre. Yo he intentado que existiese un ambiente de colaboración en los ensayos, a lo que me ha ayudado contar con un grupo de excelentes actores, grandes profesionales, grandes personas y grandes cómicos. Todos hemos entendido lo que queríamos hacer: una comedia con corazón, y a eso nos hemos aplicado con el mejor de los ánimos.

 

H- Como dijo el autor… En cuestiones de arte, la opinión ajena debe escucharse siempre y no obedecerse nunca…

 

Risas a dúo

 

H- Una obra de Jardiel, pasada por el prisma de Pirandello... decís… y nos llenáis de cuestiones, de interrogantes... Como ya nos ahoga el ansia… Os requiero mi señor… ¿Podéis avanzarnos detalles de la puesta en escena?

 

EC- (Risas)… Esta comedia no deja de ser una obra de fantasmas, y a ese concepto yo he unido un personaje no nato, Eloísa, y el mismo fantasma de Jardiel. La puesta en escena es un juguete cómico salpicado por pequeñas gotas de misterio sobrenatural, donde lo que he hecho que prime es el actor y el texto, los juegos cómicos entre los actores y el autor. Mi trabajo ha sido casi el de un médium que ha puesto en contacto a unos con el otro.

 

H- Recordemos que ya dijo Jardiel… Lo vulgar es el ronquido, lo inverosímil, el sueño. La humanidad ronca, pero el artista está en la obligación de hacerla soñar o no es artista.

 

Risas a dúo

 

H- Suponemos que gracias a la Iluminación el personaje lucirá todo su encanto

 

EC- (Risas)… La luz es la clave de la historia de fantasmas que subyace en la pieza. ¿Qué más hace falta decir?

 

H- Ya nos sentimos hechizados… y vislumbramos que Escenografía y Vestuario envolverán la atmósfera  con su magia

 

EC- Respecto al vestuario, se ha hecho un gran trabajo, dotando, sobre todo, a la fiesta de disfraces, de un halo de comedia y humor. Y la escenografía recrea ese teatro en el que tan a sus anchas se sentía Jardiel y que condensa sus mayores alegrías y también sus más graves penalidades.

 

H-  Aplaudo y festejo el presente…

 

Risas a dúo

 

H- Presagiamos, mi señor, que la música tendrá un papel principal en esta obra…

 

EC- Imprescindible. El trabajo de Luis Miguel Cobo es un apoyo fundamental para todo lo que tiene de poético y sobrenatural esta obra de Jardiel Poncela.

 

H- Confesamos, que tal conjunción de elementos nos pone la piel de gallina…

 

Risas a dúo

 

H- Vuestra debilidad por los clásicos ha quedado probada... Y vuestra facilidad para conectar con el público, también… Puesto que parecéis conocer el secreto del éxito… ahora que no nos oye nadie… decidme mi señor… ¿Cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público, para atraer a los jóvenes?

 

EC- (Risas)… No hay secreto en el éxito. Acertar es una mezcla de esforzarse, ponerle ilusión y, luego, que el público conecte con esa pasión nuestra. El teatro para conectar con los jóvenes y con los no tan jóvenes tiene que ser sincero, ha de huir de los artificios y de la falsa modernidad y contar una historia sencilla, humana y valiente. Eso es lo que han hecho los autores que han conseguido llegar al público desde Eurípides a Jardiel, pasando por Calderón.

 

H- Ya dijo el clásico que la excelencia no es un acto, sino un hábito…

 

Risas a dúo

 

H- Conocemos vuestro apasionamiento por el teatro… Pero os inquiero… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos, de vuestra carrera?

 

EC- El teatro es acción, es la voluntad de actuar, el héroe que se vence a sí mismo contra todo pronóstico. Y eso, en cierta manera, somos los que nos dedicamos a ello, unas personas pequeñas enfrentadas a algo más grande que nosotros y que intentamos vencernos, vencer nuestra vanidad, para divertir al público. El teatro es la sala de ensayos, el trabajo con los actores, la generosidad de la comunicación sincera.

 

H-.Cuanto más grande es la prueba, más glorioso es el triunfo.

 

Risas a dúo

 

H- No son buenos tiempos para el teatro, que dijo el clásico... Los recortes que están desmontando nuestra sociedad del bien-ser-estar, llegan como hachazos a la cultura... Son muchos los proyectos que mueren en el intento... Por eso se piden subvenciones... otros dicen no.... Os invito, mi señor, a terciar en la polémica... por si alguien toma nota...

 

EC- Vivimos una situación muy complicada en muchos aspectos de la vida en sociedad. Hay recortes en muchas áreas, y esas áreas han buscado su hueco de visibilidad para poder expresar sus quejas y reivindicaciones. Nosotros no lo hemos conseguido, no hemos conseguido que se tomen en serio los problemas en los que vivimos. Tenemos que hacer un análisis de conciencia y buscar también el fallo en nosotros mismos. La falta de ayudas es un problema, igual que el escaso presupuesto con el que cuenta la Cultura, pero eso es algo que siempre ha ocurrido en España, por desgracia. Porque no nos interesamos a nosotros mismos. Ya le pasó a Cervantes.

 

H- Dos linajes solos hay en el mundo, como decía el clásico, que son el tener y el no tener.

 

Risas a dúo

 

H- Nos duele ese empecinado 21% de IVA… Me pregunto si será que odian la cultura…

 

EC- Más que odiarla, los políticos españoles desprecian la cultura y la temen.

 

H- Como dijo el autor… Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa.

 

Risas a dúo

 

H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados... Para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a las comedias… Podríais mi Señor, contagiar un poco de vuestro entusiasmo por el teatro, para que los lectores se animen a descubrir a Jardiel

 

EC- Hay que venir a ver este Jardiel nuestro porque lo hemos hecho con mucho cariño, porque es una apuesta sincera y ambiciosa, porque hay un equipo humano excepcional detrás del título, pero, por encima de todo, porque es una obra muy divertida que nos va a hacer pasar un buen rato. Amor y risa. Está bien para pasar una tarde.

 

H- Os tomo el consejo… y os prometo pasarlo…

 

Risas a dúo

 

H- Mi Sr. Ernesto Caballero, tengo que declarar que ha sido un placer,  esta charla  humana y teatral… y espero que nos encontremos pronto sobre las Tablas...

 

EC- Seguro que así será. Muchas gracias.

 

SE DESPIDEN CON UN EFUSIVO ABRAZO. ENTRE BAMBALINAS RESUENAN LAS RISAS BURLONAS DE JARDIEL Y SHAKESPEARE

 

JARDIEL, UN ESCRITOR DE IDA Y VUELTA

Reparto (por orden alfabético):
Chema Adeva, Felipe Andrés, Raquel Cordero, Paco Déniz, Jacobo Dicenta, Luis Flor, Carmen Gutiérrez, Paco Ochoa, Paloma Paso Jardiel, Lucía Quintana, Cayetana Recio, Macarena Sanz, Juan Carlos Talavera, Pepa Zaragoza
Equipo artístico::
A partir de la obra de Enrique Jardiel Poncela, Ernesto Caballero (Versión y dirección), Paco Azorín (Escenografía), Ion Anibal (Iluminación), Juan Sebastián Domínguez (Vestuario), Luis Miguel Cobo (Música y espacio sonoro), ByG / Isidro Ferrer (Cartel), marcosGpunto (Fotos)
Producción Centro Dramático Nacional

 

http://cdn.mcu.es/espectaculo/jardiel-un-escritor-de-ida-y-vuelta/

 

Titania  

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HAMLET CHARLA CON  CLARA SANCHIS SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

 SE VISTE CON PIELES DE CORDERO, PARA RECLAMAR UNA HABITACIÓN PROPIA

(Una entrevista de Titania)

Ser o no ser, esa es la cuestión:

si es más noble para el alma soportar

las flechas y pedradas de la áspera fortuna

o armarse contra un mar de adversidades

y darles fin en el encuentro.

Morir, dormir, nada más.

Y si durmiendo terminaran las angustias y

los mil ataques naturales herencia de la carne,

sería una conclusión seriamente deseable.

Morir, dormir; dormir, tal vez soñar.

  • Sin duda su fama es merecidísima… En el fondo es un maravilloso filósofo cobarde, que no deja de inspirarnos, a los seres dubitativos y temblorosos como él…

  • Virginia Woolf, inventa una hermana del genio, tan dotada como él, y nos muestra qué habría ocurrido si una mujer, del tiempo de Shakespeare, hubiera tenido el genio de Shakespeare…Y la cosa pinta francamente complicada…

  • La lectura de ese libro, años atrás, me dejó una noche entera insomne.  Me conmocionó…  A lo largo del tiempo, en conversaciones con María Ruiz, el libro salía muchas veces a relucir.  Era un faro.  Un punto de referencia.  Y una hermosa mañana de este verano, desperté convencida de que teníamos que llevarlo a la escena.

  • ¿Por qué a las niñas –y a los niños- no se les explica exactamente por qué no hay una Mujer Bach, una Mujer Shakespeare, una Mujer Newton?... Virginia lo explica con sencillez, en el sentido más simbólico y más realista: Una mujer, para dedicarse a la literatura, necesita dinero y una habitación propia. Pero también aquí y ahora, hay muchas cosas absolutamente vigentes...

  •  Creo que sin un cierto sentido del humor es imposible la comunicación.  La ironía sutil y afilada tal vez sea el arma más eficaz.  Esa suavidad penetrante…  Virginia la utiliza constantemente, momento a momento, a lo largo de todo su discurso.  Una habitación propia es puro humor inglés, sí.

  • Estoy convencida, porque lo noto en mí, de que las palabras de Virginia, su juego, su mezcla de imaginación y feroz visión realista sobre los hombres y las mujeres y su lugar en el mundo, nos ayudan a todos a entendernos un poco mejor.  A ellos y a nosotras.  Virginia es divertida y temeraria.  Derriba muros.  Abre puertas y ventanas.  

 

HAMLET: Confesamos cuánto nos contenta este reencuentro mi Sra. Clara Sanchis… Qué joven tan dubitativo… Cómo ya nos atenazan los dilemas, os pregunto…  ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida? 

 

CLARA SANCHIS – (Risas)... Sin duda su fama es merecidísima… En el fondo es un maravilloso filósofo cobarde, que no deja de inspirarnos, a los seres dubitativos y temblorosos como él…

 

H- Nos emociona el retrato... Y declaro que os admiro y felicito por pasar de las dudas a la acción…  Ya conocéis nuestras indecisiones…

 

Risas a dúo

 

H- En estos días en los que el reino huele a podrido…  ¿no creéis mi señora, que este joven príncipe  bien podría representar nuestras incertidumbres y furias, sobre las Tablas?

 

CS- Sí… quizás podría subir al parlamento a ese gran cómico, Pedro Casablanc, para que represente el espejo de algunas miserias…

 

H- Deseamos que vuestros sueños se hagan realidad…  Y ante el gran Casablanc, nos quitamos el sombrero...

 

Risas a dúo

 

H- Conocemos vuestra debilidad por los grandes clásicos… Y las muchas veces que os habéis encarnado en sus criaturas… Puesto que habéis conocido de cerca a nuestro padre, William,  os planteo… cómo veis su Teatro…

 

CS- (Risas)… Precisamente la versión teatral de María Ruiz de Una habitación propia, de la luminosa Virginia Woolf, que estoy a punto de estrenar, habla mucho de Shakespeare. Yo, por su boca, hablo de su mente incandescente, creativa, andrógina… (Risas)… Aunque también inventa una hermana del genio, tan dotada como él, y nos muestra qué habría ocurrido si una mujer, del tiempo de Shakespeare, hubiera tenido el genio de Shakespeare…Y la cosa pinta francamente complicada…

 

H- Ya dijo nuestra iluminada amiga, que los valores de las mujeres difieren con frecuencia de los valores creados por el otro sexo y sin embargo son los valores masculinos los que predominan.

 

Risas a dúo

 

H-Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis mi Señora, que en estos momentos, es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos? ¿Qué nos enseñan?

 

CS-Tantas cosas…Lo terrible y lo maravilloso que veo en los clásicos, todo junto, es lo poco que ha cambiado el ser humano, en su esencia… ¿no? Pero quizás, lo que más nos enseñan hoy los textos clásicos, es la belleza de nuestro lenguaje, las posibilidades infinitas del habla. La potencia de la poesía.

 

H- Como dijo nuestra amiga Virginia… mantén los clásicos a mano para prevenir la caída…

 

Risas a dúo

 

H- Como bien recordabais, Virginia Woolf, fue una de las grandes voces femeninas del siglo XX… Hace cien años, reflexionaba sobre la necesidad de que las mujeres tuvieran protagonismo, en un mundo dominado por los hombres… Y desgraciadamente, un siglo después, es un  problema sin resolver… Así que os felicito por sacar a la palestra esta cuestión… Pero nos corroe la curiosidad, contadnos cómo ha surgido este proyecto… y por qué… Aunque no hagan falta excusas

 

CS- (Risas)… La lectura de ese libro, años atrás, me dejó una noche entera insomne. Me conmocionó. Se suponía que yo ya sabía los terrores de nuestro pasado en la historia, incluso las consecuencias que nos ha dejado esa oscuridad…Pero la visión de Virginia Woolf, a través de la mujer artista, la poeta, la literata, la compositora o la pintora, me dejó temblando. Su visión pragmática, sencilla, realista agitó mi mente, incluso mi propia visión sobre mi misma…A lo largo del tiempo, en conversaciones de cualquier índole con María Ruiz, el libro salía muchas veces a relucir. Era un faro. Un punto de referencia. Y una hermosa mañana de este verano, desperté convencida de que teníamos que llevarlo a la escena. Irrumpí en casa de María con la idea bajo el brazo, y nos pusimos a trabajar inmediatamente. Fue algo imparable, inevitable. Una especie de necesidad.

Nos lanzamos a trabajar porque sí. Sin una idea clara sobre dónde hacerlo. Pero en cuanto se lo contamos a Miguel del Arco, nos abrió las puertas de su nuevo y fulgurante Teatro Pavón Kamikaze.

 

H- Una mujer que no se alimenta de sus sueños envejece pronto.

 

Risas a dúo

 

H- No tenemos dudas de que las mujeres van a sentirse reflejadas en vuestro retrato… Como bien decís, recordamos, a “la hermana” de Shakespeare, con la misma capacidad de crear que nuestro padre, pero sin ninguna de sus oportunidades… Pero os inquiero mi señora… ¿qué se van a encontrar los espectadores de este siglo XXI…?

 

CS- (Risas)…Es muy curioso el efecto que producen hoy las palabras que escribió Virginia en 1928. Por un lado, sorprende –o indigna- darse cuenta de que las mujeres sabemos muy poco de nuestra propia revolución. La revolución callada. Quizás, la más importante de la historia…somos la mitad de la humanidad. ¿Por qué no se estudia en los colegios, con pelos y señales, la realidad de nuestro pasado, de nuestro sometimiento legalizado a lo largo de los siglos?  ¿Por qué a las niñas – y a los niños- no se les explica exactamente por qué no hay una Mujer Bach, una Mujer Shakespeare, una Mujer Newton? Yo hubiera necesitado saberlo mucho antes. La razón era muy sencilla: una cuestión de lucha de clases. Simplemente, era imposible que una mujer pudiera escribir, pintar o componer. Virginia lo explica con sencillez, en el sentido más simbólico y más realista: Una mujer, para dedicarse a la literatura, necesita dinero y una habitación propia.

Eso respecto a nuestro pasado. Un pasado tenebroso que sigue siendo el presente de millones de mujeres, en otros lares… Pero también aquí y ahora, hay muchas cosas absolutamente vigentes y revolucionarias en la libertad de pensamiento de Virginia. 

 

H-La mujer sabia no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho…

 

Risas a dúo

 

H- Sabemos que Virginia Woolf tiene un agudo sentido de la ironía, muy inglés…  Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos mi Señora, ¿creéis que es más fácil que los mensajes,  lleguen a nuestro cerebro través del humor?

 

CS- Sin duda. De hecho, es que creo que sin un cierto sentido del humor es imposible la comunicación. La ironía sutil y afilada tal vez sea el arma más eficaz. Esa suavidad penetrante… Virginia la utiliza constantemente, momento a momento, a lo largo de todo su discurso. Una habitación propia es puro humor inglés, sí.

 

H- Como dijo el clásico, esperemos que esos afinados dardos acaben clavados en muchas cabezas…

 

Risas a dúo

 

H- Habéis trabajado, mano a mano, con la directora y autora de la versión, María Ruiz... Perdonadme la impertinencia, pero me interrogo sobre cómo ha sido esta experiencia, si alguna de la dos, habéis tenido que recurrir al látigo, o ponéis sentido común con mano izquierda…

 

 

CS- (Risas)… Busco a María constantemente. Este es el cuarto trabajo que hago con ella. Diría que hay un antes y un después de María Ruiz en mi forma de encarar la interpretación. Y creo que tenemos la suerte de compartir un sentido artístico, estético, incluso de pensamiento, que nos facilita mucho el trabajo. Trabajar con ella es un placer inmenso. Es a la vez dúctil y exigente. Tengo plena confianza en ella, y eso, para un actor- y no digamos una actriz- es la puerta de la libertad creativa… María impulsa mi creatividad, y sin látigo… (Risas)…

 

H- Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.

 

Risas a dúo

 

H- Permitidme el atrevimiento, mi señora, pero me cuestiono cómo ha sido el meteros en la piel de todas esas mujeres… divertido, complicado, esquizofrénico

 

CS- (Risas)… Complicado y divertido. Divertido y complicado. Virginia es mucha Virginia.

 

H- La excelencia no es un acto, sino un hábito…

 

Risas a dúo

 

H- Nos consume la impaciencia, por conocer cómo se presenta esta exposición de cuadros, de retratos femeninos… Os lo ruego, avanzadnos detalles de la puesta en escena…

 

CS- (Risas)… La puesta en escena es muy sencilla. Encarno a una conferenciante que podría ser Virginia, cuando dio las conferencias que luego plasmó en el libro, ante unas estudiantes, todas mujeres, en una facultad femenina, en la Inglaterra de 1928. Pero no lo es exactamente. La propia autora empieza diciendo que ella no es ella. Que todo lo que cuenta es falso. Juega entre la realidad y la ficción. Para ilustrar sus ideas, inventa personajes y situaciones… Así que nos hemos tomado la libertad de no disfrazarme exactamente de ella. Y de llevar a cuestas un teclado, en el que yo misma toco unas variaciones un poco locas sobre un preludio de Bach, en algunos momentos.

 

H- Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara…

 

Risas a dúo

 

H- Suponemos que estos cuadros, requieren una buena dosis de imaginación, para situarlos en un marco realista… Como ya nos ahoga el ansia, os solicito que nos anticipéis algunos secretos sobre la Escenografía y el Vestuario

 

CS- (Risas)… La escenografía serán las paredes naturales de los propios teatros. Y los espectadores, que encarnan, lo quieran o no, a un grupo de estudiantes de una facultad femenina. Todas mujeres. Yo sólo soy una conferenciante, eso sí, con teclado. Hemos cuidado los objetos. Y el vestuario, que es de Helena Sanchis. Nos inspiramos en Virginia, y en 1928, pero libremente. Y con la máxima sencillez… Para que las palabras, con su riqueza y su complejidad, se trasmitan de la forma más directa posible.

 

H- Aplaudo el presente… deseamos ser provocados, estimulados, incluso seducidos...

 

Risas a dúo

 

H- Puesto que jugáis con clave bien temperado, a preludios y fugas, con Juan Sebastián…  Inferimos mi señora, que la música tiene un papel protagonista en esta obra…

 

CS- (Risas)… Digamos que la conferenciante, sea Virginia o no, de vez en cuando necesita tocar un poco el piano. Es su lugar de intimidad. Así que digamos que la música tiene vida propia. No pretende ilustrar ni acompañar. Habla por sí misma; a su manera, como habla la música. Eso sí, sustentada en armonías de Bach. Por su mezcla poderosa de racionalismo y libre creatividad.

 

H- Ya dijo el Clásico, que la música  compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu. Y ante el genio de maese Bach, sobran las palabras…

 

Risas a dúo 

 

H- Puesto que parecéis conocer el secreto del éxito… ahora que no nos oye nadie… Decidnos, mi señora… ¿Cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público?

 

CS- Gracias amigo, pero lo siento: no tengo ni idea... (Risas)...  Diría sólo que tengo la impresión de que al público le gusta que confíes en él. No me parece que necesite que lo infantilicemos.

 

H-  Como espectador nos complace el regalo… Festejamos un teatro que nos turbe y agite…

 

Risas a dúo

 

H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestro fervor por el teatro… Os requiero mi señora… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos, de vuestra carrera?

 

CS- A medida que pasan los años, cada vez me doy más cuenta de la inmensa fortuna que tengo por poder dedicarme a este oficio. Es precioso, inabarcable. Indagamos en el ser humano. Una tarea tan imposible como apasionante. Entramos en unas personas para poder llegar a otras. Es una locura y un bálsamo.

 

H- Nada grande se ha hecho en el mundo sin una gran pasión…

 

Risas a dúo

 

H- No son buenos tiempos para el teatro, que dijo el clásico... Los recortes que están desmontando nuestra sociedad del bien-ser-estar, llegan como hachazos a la cultura...

Son muchos los proyectos que mueren en el intento... por eso se piden subvenciones... otros dicen no... Os invito mi señora a terciar en la polémica... por si alguien toma nota...

 

CS- Leí hace poco que en este momento sólo un 8% de los actores pueden vivir de su oficio. Es tremendo. Si no podemos ganarnos la vida con un oficio, es difícil que podamos hacerlo bien. Las pequeñas empresas teatrales que siguen a flote son auténticas heroínas. Claro que se necesitan subvenciones. Otra cosa es cómo se otorguen, bajo qué criterios. Sin duda muchas cosas se han hecho mal en ese sentido. Somos un pueblo muy poco habituado a tratar el dinero público con sensatez, es obvio… (Risas)… Yo no tengo ni idea de cómo se hace, pero la oferta cultural de un país no puede depender sólo de criterios comerciales, de la taquilla. Sí, con cordura, creo que la cultura debe ser una especie protegida. No del todo, pero sí en parte. Lo merece y lo necesita. Es una fuente de riqueza imprescindible. 

 

H- Lástima mi señora que los políticos no escuchen…

 

Risas a dúo

 

H- Nos duelen esas cifras de paro y precariedad… tanto o más como ese 21% de IVA… Me cuestiono mi señora, si será que odian la cultura…

 

CS- Este viejo y nuevo gobierno, con su IVA, nos ha hecho un daño enorme... el 21% de IVA es tan absurdo e incomprensible, que cuesta no ver una especie de castigo en el asunto. ¿Por qué lo hacen? En fin… como dice Virginia Woolf: los patéticos mecanismos de la imaginación humana son infinitos…

 

H- Ya dijo otro clásico, que siempre merece la pena plantear una pregunta…

 

Risas a dúo

 

H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados… Para los que se resisten al teatro, a los clásicos...  Podríais mi Señora, contagiar un poco de vuestro apasionamiento por el teatro, para que los lectores se animen a descubrir esta Habitación Propia…

 

CS- Estoy convencida, porque lo noto en mí, de que las palabras de Virginia, su juego, su mezcla de imaginación y feroz visión realista sobre los hombres y las mujeres y su lugar en el mundo, nos ayudan a todos a entendernos un poco mejor. A ellos y a nosotras. En cierto modo, Virginia nos ilumina. Es divertida y temeraria. Derriba muros. Abre puertas y ventanas.  

 

H- Os doy palabra mi señora, de que abriremos nuestra Habitación, para que entre ese Soplo de Aire Fresco… y Punzante…

 

Risas a dúo

 

H-Mi Sra. Clara Sanchis, ha sido un placer,  esta charla humana y teatral… Y espero que nos encontremos pronto sobre las Tablas... con el príncipe danés...

 

CS- Ojalá, admirado amigo filósofo, ojalá. Y que sea con un IVA mucho más razonable. Un IVA Cultural, y no bestial, como su propio nombre indica.

 

SE FUNDEN EN UN AMOROSO ABRAZO. AL FONDO RESUENA EL DÚO DE RISAS DE WILLIAM Y VIRGINIA.

 

UNA HABITACIÓN PROPIA

Virginia Woolf

María Ruiz

Clara Sanchis

Les esperan en el Teatro Pavón

 

http://teatrokamikaze.com/

 

Titania  

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HAMLET CHARLA CON DAVID ESPINOSA SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

 MUCH ADO ABOUT NOTHING: DECONSTRUYENDO SHAKESPEARE A ESCALA MINIMALISTA

(Una entrevista de Titania)

Ser o no ser, esa es la cuestión:

si es más noble para el alma soportar

las flechas y pedradas de la áspera fortuna

o armarse contra un mar de adversidades

y darles fin en el encuentro.

Morir, dormir, nada más.

Y si durmiendo terminaran las angustias y

los mil ataques naturales herencia de la carne,

sería una conclusión seriamente deseable.

Morir, dormir; dormir, tal vez soñar.

  • Soy más de no ser, y hace tiempo que el teatro me rompió el corazón… Así que amor, poco… ¿matrimonio de conveniencia?... ¿pareja abierta?... ¿amigos con derecho a roce?

  • Surge del trabajo anterior, Mi Gran Obra, donde cuestionaba el gran formato en las artes escénicas y para ello decidí cambiar el cuerpo del actor por figuras a escala.  Continuando con esa reflexión abordé la idea del texto, del uso de los clásicos (algo que a mí me cuesta disfrutar) y decidí enfrentarme a ello en lugar de criticarlo…

  • Un dispositivo escultórico que se convierte en espacio, actor y trama de la propuesta, y que trata irónicamente de contener las obras completas de William Shakespeare. Un juego metateatral de luces, o citando a tu colega Macbeth: “un cuento narrado por un idiota, lleno de ruido y furia, que nada significa”

  • No sé si más fácil, pero para mí es imprescindible… El humor, la sátira o la ironía tienen que ver con el juego, con la relativización, con el entender que siempre hay otros puntos de vista.

  • La cultura y la educación son aspectos fundamentales… (Risas)… Y a mí también me parece evidente que el sistema democrático está obsoleto. ¿Por qué tengo que comerme lo que decida la mayoría? ¿Cantidad o calidad? ¿Menos es más…?  Es muy complicado, no tengo ni idea de cómo podemos solucionarlo… La clave quizá es la educación, es el proyecto de futuro…

  • Tranquilos, que no vais a encontrar mucho teatro, ni comedias, ni clásicos… (Risas)…

 

HAMLET: Cuánto nos complace este encuentro mi Sr. Espinosa…  Qué joven tan dubitativo…  Cómo ya nos atenazan las dudas, os pregunto… ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida?

 

DAVID ESPINOSA  -  No soy monárquico… Soy más de no ser…

 

H- Mi señor, os agradezco la franqueza… Mi corona está en el corazón, no en mi cabeza.

 

Risas a dúo

 

HAMLET- En estos días en los que el reino huele a podrido… Os inquiero mi señor, creéis que este joven príncipe podría representar nuestras incertidumbres y furias...

 

DE- Por supuesto, en arte incluso podemos llegar a relacionar la velocidad con el tocino… (Risas)… Por cierto que a mí, las tablas que me gustan mucho, son las de embutidos.

 

H- Os alabo el gusto… By the way, os recomiendo el jamón de bellota…

 

Risas a dúo

 

H- Vuestra reputación sube como la espuma, pero con los pies bien asentados… aun así, perdonadme la osadía, ante un folio en blanco ¿no habéis sentido envidia de Shakespeare, por estar en sus zapatos?

 

DE- ¿Envidia de un cadáver que lleva enterrado 400 años? Tampoco soy necrófilo… (Risas)… Y en cuanto a mi fama de reputa, seguro que inmerecida… Ya sabéis lo rápido que se disuelve la espuma…

 

H- El andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos.

 

Risas a dúo

 

H-Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis mi Señor, qué en estos momentos, es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?

 

DE- Creo que en cualquier momento es bueno tener presente el pasado y el futuro. Quizá a veces pecamos de hedonistas, pero tampoco debemos olvidar que somos animales que hace relativamente poco empezaron a razonar…

 

H- No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta.

 

Risas a dúo

 

H- Precisamente nos traéis a la Villa y Corte un montaje sobre Shakespeare… Much Ado About Nothing, que reúne a toda la Familia: Hamlet, Macbeth, Othello,  El rey Lear, Romeo y Julieta, Antonio y Cleopatra, La tempestad, Enrique V, Ricardo III, Como gustéis y El  sueño de una noche de verano… Celebramos el homenaje… pero nos ahogan las cuestiones, la curiosidad… Contadnos cómo ha surgido este proyecto…

 

DE- (Risas)…  Pues surge del trabajo anterior, Mi Gran Obra, donde cuestionaba el gran formato en las artes escénicas y para ello decidí cambiar el cuerpo del actor por figuras a escala.  Continuando con esa reflexión abordé la idea del texto, del uso de los clásicos (algo que a mí me cuesta disfrutar) y decidí enfrentarme a ello, en lugar de criticarlo, para ver si encontraba un formato que a mí me resultara interesante.

 

H- El hombre cauto jamás deplora el mal presente; emplea el presente en prevenir las aflicciones futuras.

 

Risas a dúo

 

H- Con tales ingredientes… Nos corroe la impaciencia… contadme mi señor… ¿qué van a descubrir en vuestro Shakespeare,  los espectadores de este siglo XXI…?

 

DE- (Risas)… Un dispositivo escultórico que se convierte en espacio, actor y trama de la propuesta, y que trata irónicamente de contener las obras completas de William Shakespeare.  Un juego metateatral de luces… O citando a tu colega Macbeth: “un cuento narrado por un idiota, lleno de ruido y furia, que nada significa”

 

H- Os recuerdo mi señor, que William también dijo que… Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños.

 

Risas a dúo

 

H- Os ocupáis de la versión, la dirección, la interpretación, la música, etc…, etc… etc…  Perdonadme la osadía … pero nos interrogamos cómo ha sido el meteros en todos estos papeles… divertido, complicado, esquizofrénico… Y si lo hacéis para que no os lleven la contraria… o igual discutís con vos mismo…

 

DE- (Risas)… Por un lado, es una cuestión práctica y económica, (aparte de sueldos, soy muy lento trabajando, y entonces una estructura de “compañía" se vuelve insostenible) Por otro, siento que cada vez más me cuesta trabajar en equipo… (Risas)… Hay un grupo de personas que participan en aspectos concretos, y que son súper importantes para darme mayor consciencia de lo que hago, pero el día a día en el estudio, lo desarrollo en solitario. Y cada vez lo disfruto más…

 

H- Como dijo el clásico…  Donde una puerta se cierra, otra se abre…

 

Risas a dúo

 

H- Sabemos que Shakespeare usa el humor, la comedia para retratar a sus personajes… Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos mi Señor, ¿creéis que es más fácil que los mensajes, lleguen a nuestro cerebro través del humor?

 

DE- (Risas)… No sé si más fácil, pero para mí, es imprescindible… El humor, la sátira o la ironía tienen que ver con el juego, con la relativización, con el entender que siempre hay otros puntos de vista.

 

H- Ya dijo el clásico que no reírse de nada es de tontos…

 

Risas a dúo

 

H- Habéis trabajado, con un gran equipo artístico... Perdonadme la impertinencia, pero os requiero… cómo ha sido esta experiencia, habéis tenido que recurrir al látigo, o ponéis sentido común con mano izquierda…

 

DE- Los actores con los que trabajo son muy obedientes, es lo bueno de usar objetos inertes… (Risas)…  Los colaboradores son personas muy generosas, a los que siempre tengo que agradecer el acompañarme de forma tan desinteresada.

 

H- De las miserias suele ser alivio una compañía.

 

Risas a dúo

 

H- Nos regaláis un combinado de cine, de cómic, de artes plásticas y de teatro… Tal mezcla de ingredientes nos despierta el apetito… Os lo ruego… Podéis avanzarnos los secretos de vuestra receta…

 

DE- Hay un mueble, muchas figuritas, un señor calvo, linternas…

 

H- El tiempo es muy lento para los que esperan…

 

Risas a dúo

 

H- Sabemos que la música es importante en vuestras obra… Nos cuestionamos qué papel juega en este Much ado about nothing… si acaso hay mucho ruido y pocas nueces…

 

DE- (Risas)… La banda sonora es casi la mitad del trabajo. La desarrollé junto al gran Santos Martínez, un amiguete que ha hecho música para cine, y que ahora que es profesor de universidad tiene muy poco tiempo para mí… (Risas)… Así que aprovecho desde aquí para recordarle que le meta caña a la opera que vamos a preparar…

 

H- Nuestros respetos a Maese Santos… Al bien hacer jamás le falta premio.

 

Risas a dúo

 

H- Aunque bien sabemos que pecáis de ponderado … Puesto que parecéis conocer el secreto del éxito… ahora que no nos oye nadie… decidme mi señor… ¿Cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público?

 

DE-¿Cercano?... Al menos, en mi caso… (Risas)… Tengo claro que trabajo para grupos muy pequeños de espectadores. Por interés y por realismo… si consigo que vengan más de 50 personas ya me parece sorprendente…

 

H- Hacemos votos para que vuestros sueños se hagan realidad…

 

Risas a dúo

 

H- A estas alturas de nuestra charla, queda clara vuestra relación amor-odio por el teatro… Decidme mi señor, ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos, de vuestra carrera?

 

DE- (Risas)… Hace tiempo que el teatro me rompió el corazón… Así que amor, poco… ¿matrimonio de conveniencia?... ¿pareja abierta?... ¿amigos con derecho a roce?... Pues mira, hoy estaba dándole vueltas a la idea de dejarlo ya de una vez… Es un mundo muy complicado, muy alejado de los intereses generales, y que acaba agotando…

 

H- Recordad mi señor que… ocurra lo que ocurra, aún en el día más borrascoso, las horas y el tiempo pasan.

 

Risas a dúo

 

H- No son buenos tiempos para el teatro, que dijo el clásico... Los recortes que están desmontando nuestra sociedad del bien-ser-estar, llegan como hachazos a la cultura... Son muchos los proyectos que mueren en el intento... por eso se piden subvenciones... otros dicen no... Os sugiero mi señor, terciar en la polémica... por si alguien toma nota...

 

DE- Evidentemente la cultura y la educación son aspectos fundamentales… (Risas)… Y a mí también me parece evidente que el sistema democrático está obsoleto. ¿Por qué tengo que comerme lo que decida la mayoría? ¿Cantidad o calidad? ¿Menos es más…?  Pero lo más evidente es que no aparecen alternativas (de sistemas, no de partidos) que puedan llevarse a la práctica de forma natural, sin rupturas… Es muy complicado, no tengo ni idea de cómo podemos solucionarlo… La clave quizá es la educación, es el proyecto de futuro…

 

H- Os recordamos que… la desconfianza en nosotros mismos es un enemigo traidor que nos priva de hacer muchas cosas buenas, sin más razón que la de no resolvernos e intentarlas.

 

Risas a dúo

 

H- Nos duele ver los teatros vacíos… por culpa de ese 21% de IVA… Me pregunto por esa terquedad… si será que odian la cultura…

 

DE- Si quitan el IVA del teatro, ¿no seguirán igual de vacíos…? …(Risas)… Entiendo perfectamente al que prefiere gastar 10 euros en un gin-tonic que en arte… El alcohol es un valor seguro, pero es una pena que sea así… Por lo menos sigamos intentándolo, y la bajada del IVA, ayudaría. Y la mezcla de teatro con ginebra, también es muy buena…

 

H- Espero mi señor que los políticos sigan el consejo…

 

Risas a dúo

 

H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados… para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a las comedias… podríais mi Señor, contagiar un poco de entusiasmo, para que los lectores se animen a descubrir vuestro Much Ado About Nothing

 

DE- (Risas)… Tranquilos, que no vais a encontrar mucho teatro, ni comedias, ni clásicos…

 

H- Con tal coctel, ya se nos hace la boca agua…

 

Risas a dúo

 

H- Mi Sr. David Espinosa, tengo que declarar que ha sido un honor, y toda una experiencia humana y teatral esta charla… y espero que nos encontremos pronto sobre las Tablas...

 

DE-¿De ajedrez? Fui campeón de mi instituto en C.O.U., como no entraba a clase me dedicaba a jugar en la cantina… En la semifinal gané al campeón de la comunidad valenciana, porque llegó tarde y como yo era el que organizaba el campeonato, lo eliminé por impuntualidad… (Risas)… Así nos va…

 

SALUDA VOLTEANDO EL SOMBRERO EN EL AIRE, Y HACE MUTIS POR EL FORO. AL FONDO RESUENAN  LAS CARCAJADAS SARDÓNICA S DE SHAKESPEARE

 

Much Ado About Nothing (Mucho ruido y pocas nueces)

David Espinosa / El Local E.C.

Creación, dirección e interpretación: David Espinosa

Colaboración en la dirección: África Navarro

Espacio escénico e iluminación: AiR / David Espinosa

Música y sonido: Santos Martínez / David Espinosa

Imagen y vídeo: Diego Dorado / David Espinosa

Producción: El Local E.C., Festival Clásicos de Alcalá, C.A.E.T. Terrassa, con el apoyo del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya

 

www.davidespinosa.org - http://www.madrid.org/fo/2016-2017/

 

Titania  

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HAMLET CHARLA CON AITANA GALÁN SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

 NOS INVITA A CELEBRAR LA NAVIDAD, QUE SE ACERCA AMENAZANTE…

(Una entrevista de Titania)

Ser o no ser, esa es la cuestión:

si es más noble para el alma soportar

las flechas y pedradas de la áspera fortuna

o armarse contra un mar de adversidades

y darles fin en el encuentro.

Morir, dormir, nada más.

Y si durmiendo terminaran las angustias y

los mil ataques naturales herencia de la carne,

sería una conclusión seriamente deseable.

Morir, dormir; dormir, tal vez soñar.

  • Hamlet tiene mucho que ver con el hombre -o mujer- de nuestro tiempo: ve cómo todo su mundo se tambalea y tiene dos opciones: investigar y enfrentar la verdad -por amarga que sea- o cerrar los ojos, elegir “no saber” y mantener el statu quo. Decide investigar y conocer la verdad y, en ese sentido, su comportamiento es heroico.

  • Eduardo de Filippo es un grande, en todos los sentidos. Grande y originalísimo como autor y actor y grande como figura del teatro. Padre del neorrealismo italiano (Pasolini, Fellini, Rosellini... le adoraban) y maestro de actores-autores como Darío Fo... Hay toda una línea teatral que precede a Eduardo y que continúa hasta hoy...

  • “Navidad en casa de los Cupiello”: es una obra perfecta para las fechas, perfecta para estos tiempos y perfecta para la sala. Nos permite establecer un diálogo directo con el presente y con la tradición, además de rendir homenaje a uno de los autores referenciales del siglo XX

  • En de Filippo la intención crítica y  lúdica van a la par... Eduardo era un autor muy comprometido, muy crítico con la sociedad de su tiempo y esta crítica, esta denuncia social, la hacía a través del juego, de la sorpresa, del elemento surreal...

  • Ninguno de los grandes autores ha sido inofensivo para el poder: ni Moliére, ni Shakespeare... no te digo ya Valle-Inclán o de Filippo... eran bastante bárbaros, por más que se empeñen en suavizarlos, y lo eran a través del humor.

  • El teatro es una fiesta. Se construye más pueblo en un teatro que en un parlamento. Comprobadlo esta Navidad, en casa de los Cupiello.

 

HAMLET: Qué joven tan dubitativo... Como ya nos atenazan las dudas, os pregunto... Mi señora, vos que sois avezada en los trajines y entresijos de la vida teatral… ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida? 

 

AITANA GALÁN- Hamlet tiene mucho que ver con el hombre -o mujer- de nuestro tiempo: ve cómo todo su mundo se tambalea y tiene dos opciones: investigar y enfrentar la verdad -por amarga que sea- o cerrar los ojos, elegir “no saber” y mantener el statu quo.  Decide investigar y conocer la verdad y, en ese sentido, su comportamiento es heroico: Todo su confort, su seguridad, se va a venir abajo;  va a morir, incluso, por desenmascarar a los traidores, a los asesinos... Hamlet vive en Matrix, pero se desconecta de la máquina para saber de verdad de qué pasta está hecho su mundo: Y ahí aparecen las intrigas, las mentiras, la ambición, la sangre, la guerra, la muerte... Su fama es merecidísima. Muy pocos se atreven ni siquiera a mirar.

 

H- Os agradezco el homenaje… Nos contenta vuestra conclusión optimista… aunque ya nos ahogan los dilemas, la incertidumbre…

 

Risas a dúo

 

HAMLET- Conocemos vuestra debilidad por los grandes clásicos… En estos días en los que el reino huele a podrido… ¿no creéis mi señora, que este joven príncipe bien podría representar nuestras perplejidades, rabias, y resentimientos sobre las Tablas? 

 

AG- El reino huele a podrido, efectivamente, y si alguien se atreve a señalar las alcantarillas se le cortan los dedos o la lengua. En estos tiempos de crisis que vivimos, con un mundo viejo que no termina de caer, es lógico que Hamlet se represente tan a menudo. Para mí sería un policíaco perfecto. En un palacio clásico o en uno futurista... la acción de un policíaco se adapta a ambos.

 

H- Nos satisface el obsequio… Ya esbozamos sobre las Tablas un Clásico: Asesinato del Estado del Bien-Ser-Estar… del Presente, de la Ilusión…

 

Risas a dúo

 

H- Vuestra reputación sube como la espuma, pero con los pies bien asentados… Aun así, perdonadme la osadía, ante un folio en blanco ¿no habéis sentido envidia de Shakespeare, por estar en sus zapatos?

 

AG- Por Shakespeare siento admiración, porque era un crack. Nadie como él para analizar, desde la acción dramática, todas las relaciones del poder con el poder y del hombre con el poder. (Risas)… Más que envidia, siento curiosidad... ¿en qué mundo tienes que vivir y de qué material tienes que estar hecho para manejar tu oficio con tanta maestría?... Ahora no somos tan buenos profesionales, está claro. No llegamos a Shakespeare...

 

H- Os felicito y admiro mi señora… veo que no habéis sucumbido al monstruo de ojos verdes que sólo trae ruina y confusión…

 

Risas a dúo

 

H- Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis mi Señora, qué en estos momentos, es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?

 

AG- A los clásicos hay que tenerlos siempre cerca. Y no me refiero con esto a que haya que montar siempre clásicos, todo lo contrario. Creo que hay que crear, renovar el repertorio, escribir y montar teatro contemporáneo. Pero hay que saber que el mundo no ha nacido con nosotros y que tampoco terminará con nosotros: somos parte de una red, de una historia y seremos mejores si sabemos a qué hilo agarrarnos y qué hilo seguir. Los clásicos   deberían servirnos de trampolín, como dice Eduardo de Filippo refiriéndose a la tradición: 'Si uno se queda anclado al pasado, la vida que continúa se convierte en vida que se detiene -es decir, en muerte- pero, si nos servimos de la tradición como de un trampolín, ¡es obvio que saltaremos mucho más alto que si partiéramos desde el suelo!'.

 

H- Ya dijo nuestro admirado Eduardo que es bueno aprender de nuestros mayores…

 

Risas a dúo

  

H- Precisamente nos traéis al María Guerrero un montaje sobre Navidad en casa de los Cupiello de Eduardo De Filippo, Eduardo para los amigos del teatro, uno de los grandes Ingenios de las Letras del Siglo XX… Contadme mi señora... que nos corroe la curiosidad, por qué Eduardo, y por qué esta obra...

 

AG- (Risas)...  Eduardo de Filippo es un grande, en todos los sentidos.  Grande y originalísimo como autor y actor y grande como figura del teatro.  Padre del neorrealismo italiano (Pasolini, Fellini, Rosellini... le adoraban) y maestro de actores-autores como Darío Fo... Hay toda una línea teatral que precede a Eduardo y que continúa hasta hoy... La del actor-autor-director-empresario comprometido con su tiempo, con el contexto socio-político que le ha tocado vivir y con una posición artística y política muy definida, nada ambigua.  Hablábamos antes de crisis y, desde mi punto de vista, una de las crisis que más nos golpea es la cultural. Hemos visto cómo durante años se ha excluido de las representaciones artísticas a sectores sociales diversos. Y también cómo se ha tratado de romper el hilo con determinadas líneas expresivas... 

Resulta curioso que a de Filippo se le conozca tan poco -y, a veces, de forma tan equivocada- en España, siendo un autor de éxito internacional y además napolitano, es decir, vecino. Así que cuando Ernesto Caballero me propuso hacer un espectáculo en la Princesa de un autor de repertorio, y en Navidad... no dudé en proponerle “Navidad en casa de los Cupiello”: es una obra perfecta para las fechas, perfecta para estos tiempos y perfecta para la sala.   Nos permite establecer un diálogo directo con el presente y con la tradición, además de rendir homenaje a uno de los autores referenciales del siglo XX.

 

H- Dos linajes solos hay en el mundo, como decía el clásico, que son el tener y el no tener…

 

Risas a dúo

 

H- La Navidad se acerca amenazante... para muchos... Por eso os inquiero, decidme mi señora, ¿qué se van a encontrar los espectadores de este siglo XXI… en la obra de Eduardo?

 

AG- (Risas)… La Navidad   se acerca amenazante también a la casa de los Cupiello. Amenazante porque es una familia precaria, que lo está pasando mal, que no tiene dinero para pagar las facturas, que tiene, además, conflictos personales... y amenazante porque Luca, el pater familias, sólo piensa en montar un espléndido belén que se convierte en su “ilusión” y su refugio. La Navidad es la fiesta familiar por excelencia, una gran convención social, que suele terminar en conflicto quizá por una excesiva exigencia de concordia. Existe, además, todo un universo simbólico muy ligado al teatro y a la ficción, como es montar el portal de belén, el árbol, los reyes magos... Eduardo de Filippo juega irónicamente con estos elementos y construye una comedia -un tanto amarga, como todas las suyas- deliciosa… Nosotros hemos querido establecer un diálogo con la tradición napolitana y española y con el presente, por eso hemos contextualizado la obra en el hoy tratando de que no perdiera el aroma de un pasado no muy lejano. Es una historia de ayer, pero también es una historia del mañana.

 

H- Ya dijo el Clásico que “La diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es solo una ilusión persistente”

 

Risas a dúo

 

H- El Maestro Eduardo era un experto, en jugar con los dobles sentidos del lenguaje, y del teatro... Como nos asfixia la impaciencia os requiero mi señora… Cómo ha sido el trabajo de adaptarlo... Divertido, o un juego de locos... 

 

AG- (Risas)… Ha sido un trabajo muy interesante porque, además de los dobles sentidos y las inflexiones el teatro que propone de Filippo te obliga a reflexionar directamente sobre el idioma y a tomar una posición. Para Eduardo el lenguaje, la palabra del teatro no tenía nada que ver con el lenguaje del poder. Por eso escribía en dialecto, porque, además de su lengua, era el lenguaje del pueblo (como el siciliano, el milanés, el romanesco...) Casi todo el teatro italiano, desde los clásicos como Ruzante o Goldoni, se escribe en dialecto y  todos los grandes terminan creando un lenguaje propio, particular, donde se mezclan las formas del sur o del norte de Italia...

En España la realidad socio-lingüística es otra y el texto teatral suele responder a una normativa bastante cerrada; tanto es así que ni siquiera es frecuente escuchar acentos distintos encima de un escenario. En la adaptación no hemos intentado recrear nada parecido a una lengua dialectal ni tampoco forzar un tono que aparente ser “napolitano”; al contrario: hemos configurado un elenco internacional, formado por actores españoles y de otras nacionalidades afincados aquí, para trabajar con sus acentos de manera natural. Creo que a la hora de versionar es más importante tener en cuenta la intención del autor al escribir el texto que tratar de reproducir el contexto en el que se escribió -lo que, por otra parte, es imposible-… (Risas)

En de Filippo la intención crítica y  lúdica van a la par, por lo que hemos incorporado elementos de nuestro presente más inmediato, así como material literario del propio autor que nos ayudaran a subrayar el contenido en esa dirección. Eduardo de Filippo era un autor muy comprometido, muy crítico con la sociedad de su tiempo y esta crítica, esta denuncia social, la hacía a través del juego, de la sorpresa, del elemento surreal... era muy libre en su pensamiento y en la forma y hemos querido trabajar desde esta libertad. Es una versión para ocho actores, que asumen, además de sus roles, el recrear un coro social.

 

H--Bravo, mi señora por la elocuencia… Como espectador nos complace el presente… Festejamos un teatro que nos turbe y agite...

 

Risas a dúo

 

H- Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos mi señora, ¿creéis que es más fácil que las críticas, lleguen, a través del humor?

 

AG- Por supuesto.  Sin sentido del humor, sin ironía, sin carcajadas... no vamos a ninguna parte… (Risas)… De hecho las grandes tragedias están siempre salpicadas de humor: “Hamlet”, sin ir más lejos, tiene pasajes muy divertidos...  Una de las últimas obras que he montado, 'Las neurosis sexuales de nuestros padres', de Lukas Bärfuss, cuenta una historia durísima, pero está llena de humor y de escenas francamente hilarantes... El humor es necesario y liberador. Lo que ocurre es que en esta sociedad actual, tan políticamente correcta, tienden a confundirse los términos y a categorizarse: o blanco o negro. Y ni la vida es así, ni el arte es así, ni el teatro es así. Se han inventado un mundo muy confuso y muy represor... muy “serio”. Se admite como comedia el “humor blanco”, pero si  profundizas en algún tema, si haces crítica, tratan de poner el acento en el dolor y no en la comedia. Ninguno de los grandes autores ha sido inofensivo para el poder: ni Moliére, ni Shakespeare... no te digo ya Valle-Inclán o de Filippo... (Risas)… eran bastante bárbaros, por más que se empeñen en suavizarlos, y lo eran a través del humor.

 

H-  Ya dijo el clásico que para reírse hace falta inteligencia, agudeza…

 

Risas a dúo

 

H- Además de versionar el texto, lo dirigís... perdonadme la impertinencia, pero me intereso por si lo hacéis para que nadie os lleve la contraria... o igual discutís con vos misma...

 

AG- (Risas)... La versión del texto no la he hecho sola, sino junto al escritor  Jesús Gómez Gutiérrez. Así que ha habido muchos momentos de intercambio de opiniones, de diálogo sobre la obra y sobre las posibles vías o soluciones. Versionar y dirigir a la vez me parece natural y trabajar con un escritor con el que comparto una visión estética e ideológica, también. Porque no se trata de que te lleven la contraria o no, sino de trabajar en una misma dirección: Ahí si puedes sumar o ampliar tu lectura... Las directoras -y directores- tenemos que cuidarnos: nuestro trabajo suele ser muy incomprendido y poco valorado, pero estamos muy expuestos  y asumimos la responsabilidad del trabajo de todos... (Risas)… Si nos llevan la contraria porque sí, no solo nos hacen perder un tiempo precioso, sino que se pone en jaque al equipo... Así que es natural ser cuidadoso al elegir a los colaboradores.  Y a lo segundo... (Risas)… sí, estoy llena de contradicciones que pugnan entre ellas por imponerse. Aunque cada día me peleo menos conmigo.

 

H- Como dijo el clásico... Presta el oído a todos, y a pocos la voz. Oye las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión.

 

Risas a dúo

 

H- Contáis con un plantel de figuras… Me interrogo cómo ha sido esta experiencia, si habéis tenido que recurrir al látigo, o ponéis sentido común con mano izquierda…

 

AG- (Risas)… Tengo un elenco de actores excelente, de los que estoy aprendiendo muchísimo. Han creado una divertida y peculiar familia formada por personalidades muy distintas que se complementan muy bien. Cuento con dos primeros espadas a la cabeza del reparto, como son Fernando Sansegundo (Luca Cupiello) y Rosa Savoini (Concetta, su mujer) acompañados por Críspulo Cabezas (Nenillo, el hijo), Huichi Chiu (Ninuccia, la hija), Gloria Albalate (Pasqualina, hermana de Luca), Mariano Rochman (Nicolino), Daniel Moreno (Vittorio) y la joven actriz napolitana María Filomena Martignetti (Raffaela Pastorelli Pulcinella)  nuestro vínculo directo con Nápoles en el escenario. Un elenco riquísimo, como ves, y formidable... nada de látigos: sentido común, estímulo, creación, respeto y  juego.

 

H- Nos divierte el teatro como juego…Celebramos el regalo…

 

Risas a dúo

 

H- Imaginamos que la puesta en escena de esta receta navideña, necesita envolverse, reconstruirse, con la decoración, la iluminación y los cánticos… tradicionales…  Como ya nos sofoca el ansia, os lo ruego mi señora… ¿Podéis avanzarnos que propuesta nos haréis con este montaje?

 

AG- (Risas)…  Navidad en casa de los Cupiello es una comedia clásica del repertorio napolitano:  Todas las navidades se representa, además de retransmitirse por televisión en las versiones realizadas para la RAI por Eduardo de Filippo. En España, sin embargo, es un texto desconocido: ni siquiera está publicado. Hace unos años Oriol Broggi la estrenó, con gran éxito, en Barcelona y años antes lo hizo Javier Mateo en la ESAD de Murcia, pero en Madrid, que yo sepa, es la primera vez que va a representarse. Se trata, por tanto, de dar a conocer la función de De Filippo, sin renunciar a hacer una propuesta escénica personal, contemporánea y pensada para un espacio como el de la sala Princesa, que nos permite subrayar múltiples aspectos interesantes de la función, como la cercanía de los actores con el público o la precariedad de esta familia, donde viven todos 'apiñados'. José Luis Raymond ha diseñado un espacio con módulos de madera que recubren toda la sala. En la madera, pintado al carboncillo, un paisaje de palmeras reconocible, una mula, un buey... estamos en la casa de los Cupiello y formamos también parte del belén.

A través de un diálogo entre tradición y modernidad jugamos con  los elementos populares de estas fiestas, ponemos en primer plano la precariedad a la que, como los Cupiello, muchos nos hemos visto abocados y rendimos un homenaje al teatro de  De Filippo. El teatro festivo no está, sin duda, reñido con la crítica social. Tengo la fortuna de contar con un equipo de colaboradores de primera, como Ana Rodrigo (figurinista), Alfonso Pazos (iluminación) y el ya mencionado José Luis Raymond. He contado también con la colaboración del músico y compositor Pablo Hernández que ha trabajado  el directo de los actores. Me interesaba incorporar canciones a cappella, o con un acompañamiento mínimo, propias del teatro popular  y su ayuda ha sido inestimable. Así como el buen hacer de los actores, que son los protagonistas indiscutibles de esta comedia.

 

H- Ya dijo el clásico, que sobre un escenario cualquier cosa puede ocurrir, y algo debe ocurrir…

 

Risas a dúo

 

H- Vuestra debilidad por los clásicos ha quedado probada… Y vuestra facilidad para conectar con el público, también… Puesto que parecéis conocer el secreto del éxito… ahora que no nos oye nadie, decidme mi señora… ¿Cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público?

 

AG- (Risas)... No tengo ni idea de cómo tiene que ser... pero puedo contarte, ya que yo también soy público,  lo que  a mí me gustaría ver y lo primero es a la sociedad representada en el escenario. Quiero actores de todas las nacionalidades -y no sólo blancas y blancos-; quiero escuchar el castellano en todos los acentos posibles; quiero ver distintas clases sociales;  que salgan chicas y chicos de barrio;  que me cuenten historias sobre la gente que lo pasa mal en mi país; que me hablen de los que pierden, de los machacados, de los no-guays.

Quiero ver teatro contemporáneo de aquí y de fuera. Quiero a mujeres interpretando personajes fuertes: ni buenas, ni modélicas; de verdad. Quiero historias bárbaras contadas de forma bárbara. Quiero ver teatro que ataque directamente al poder. Quiero desmesura.

Buenos textos. Propuestas estéticas que rompan el canon. Libertad. Rigor artístico. Cuerpos y mentes libres en el escenario que me hagan decir: yo quiero ser así; quiero ser como ellos.

No quiero que me tranquilicen ni que me digan cómo tengo que vivir.

Sí me gustaría reconocerme y reconocer algo más mi país -con todos sus países-  en la escena.

 

H- No he de callar por más que silencio pidas, o amenaces miedo…

 

Risas a dúo

 

H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestro delirio, frenesí… por el teatro… Decidme mi señora, ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos, de vuestra carrera?

 

AG- (Risas)… Yo he hecho teatro siempre, desde niña. Escribí y dirigí mi primera función con 23 años... y hace ya 23 años de eso. Es un oficio y una forma de vivir, porque dedicarte al teatro profesionalmente condiciona totalmente tu vida. En estos momentos, teniendo entre manos este texto de De Filippo estoy feliz y muy agradecida a Ernesto Caballero por invitarme a formar parte de su programación. Trabajar en un Centro Nacional es siempre un aliciente y conlleva la responsabilidad de que es un teatro público, que pagamos todos y donde no hay excusas para no dar lo mejor. En estos momentos estoy totalmente centrada en los ensayos, y como Luca Cupiello con su belén, trabajando para que el espectáculo llegue a los espectadores como a todo el equipo nos gustaría: como una divertida y hermosa experiencia teatral.

 

H-  Mi señora, hacemos votos para que vuestros sueños se hagan realidad…

 

Risas a dúo

 

H- No son buenos tiempos para el teatro, que dijo el clásico... Los recortes que están desmontando nuestra sociedad del bien-ser-estar, llegan como hachazos a la cultura...

Son muchos los proyectos que mueren en el intento... Por eso se piden subvenciones... otros dicen no... Os propongo mi señora terciar en la polémica... por si alguien toma nota...

 

AG- (Risas)… La última vez que recibí una ayuda a la producción (hace un año, más o menos) renuncié a aceptarla. Eran 4000 euros para un espectáculo de 7 actores, escenógrafo. Iluminador, figurinista, equipo técnico, ayudantes, equipo de producción. ¿4000 euros?  Ya habíamos estrenado, hecho temporada en Madrid (en dos teatros), nos habíamos traído al autor desde Suiza, ofrecido talleres, teníamos críticas estupendas....   No, no se podían aceptar, porque era insultante. Tal y como funciona la política de ayudas, nada va a despegar: hay que cambiarla de arriba a abajo. Es un mal endémico del país: el estado no ayuda, está bloqueando. ¡Pero si los creadores madrileños seguimos sin  acceso ni   a los Centros Culturales! No somos ni vecinos, ni gente, ni ciudadanos. ¡Somos marcianos! La solución es ir por libre, pero es cara.

 

H- Como dijo el Clásico… Ser honrado tal como anda el mundo, equivale a ser un hombre, o mujer, escogida entre diez mil.

 

Risas a dúo

 

H- Declaramos que nos duele ver el maltrato que sufre El Mundo Teatral… Y especialmente ese desafortunadamente simbólico 21% de IVA… Nos cuestionamos mi señora si será que odian la cultura...

 

AG- Bueno, sí, parecen detestar la cultura y a los creadores. El 21% es un castigo más. Pero ha quedado demostrado que decirlo es inútil. Lo que hay que hacer es trabajar por un modelo distinto de país, porque  dedicarse a la creación en esta España es una desgracia. Cualquier trabajo aledaño se valora más que el tuyo.

 

H- Entonces seamos realistas, mi señora... pidamos lo imposible…

 

Risas a dúo

 

H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados… Para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a las comedias…. Podríais mi señora, contagiar un poco de vuestro apasionamiento por el teatro, para que los lectores se animen a descubrir Navidad en casa de los Cupiello…

 

AG- (Risas)… El teatro es el único espacio que nos queda a la sociedad civil para encontrarnos y crear comunidad: compartiendo una historia común, identificándonos o riéndonos con lo que vemos, sorprendiéndonos, recordando canciones... El teatro es una fiesta. Se construye más pueblo en un teatro que en un parlamento. Comprobadlo esta Navidad, en casa de los Cupiello.

 

H- Os doy mi palabra... Seguiré el consejo,  y prometo pasarlo...

 

Risas a dúo

 

H-Mi Sra. Aitana Galán, tengo que declarar que ha sido un gozo esta charla humana y teatral… y espero que nos encontremos pronto sobre las Tablas... con el príncipe danés...

 

AG- Gracias a ti. Sería un placer contar la historia de Hamlet.... ¡Te tomo la palabra!

 

SE DESPIDEN CON UN APASIONADO ABRAZO… AL FONDO RESUENAN LAS CARCAJADAS DE WILLIAM Y EDUARDO.

 

NAVIDAD EN CASA DE LOS CUPIELLO

De Eduardo De Filippo

Reparto (por orden alfabético): Gloria Albalate, Críspulo Cabezas, Huichi Chiu, Maria Filomena Martignetti, Daniel Moreno, Mariano Rochman, Fernando Sansegundo, Rosa Savoini

Equipo artístico

Eduardo De Filippo (Texto), Aitana Galán y Jesús Gómez Gutiérrez (Versión), Aitana Galán (Dirección), José Luis Raymond (Escenografía), Ana Rodrigo (Vestuario), Alfonso Pazos (Iluminación), ByG / Isidro Ferrer (Cartel), marcosGpunto (Fotos)

Producción Centro Dramático Nacional

http://cdn.mcu.es/programacion/temporada-actual/maria-guerrero/

 

Titania  

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HAMLET CHARLA CON ANTONIO SIMÓN SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO

NOS RESCATA A FEUERBAC, UN VIEJO ACTOR EN BUSCA DE UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

(Una entrevista de Titania)

Ser o no ser, esa es la cuestión:

si es más noble para el alma soportar

las flechas y pedradas de la áspera fortuna

o armarse contra un mar de adversidades

y darles fin en el encuentro.

Morir, dormir, nada más.

Y si durmiendo terminaran las angustias y

los mil ataques naturales herencia de la carne,

sería una conclusión seriamente deseable.

Morir, dormir; dormir, tal vez soñar.

 

  • A mí lo que me fascina de Hamlet es que solo elige en el momento en que cree que ya no puede elegir… Esta es una gran paradoja… Seguramente esa es una de las potencias que tiene este personaje… Nosotros vamos al teatro para ver a los personajes hacer grandes elecciones en grandes conflictos…

  •  Feuerbach es de ese tipo de actores que aman profundamente el teatro, y que desde que era joven tuvo una cierta obsesión con alcanzar en escena, el sentimiento absoluto de la vida y el poder de la imaginación… Cómo a partir de la imaginación se puede crear la vida total en el Teatro… 

  •  Hay mucho humor, ácido a veces, mucha humanidad, mucha emoción, que yo creo que es lo más importante en el teatro… De alguna manera actúa como una metáfora de nuestras vidas, porque todos hemos vivido nuestros fracasos, nuestros éxitos…

  •  Pedro Casablanc es un actor impresionante, formidable…  Y ojala siga así, con esa ambición artística, porque tenemos un actor de dimensiones europeas… Dirigirlo para mí ha sido un placer… (Risas)… Evidentemente, en todo proceso de dirección, a veces ulizas la mano derecha, poquito, y otras la izquierda…  

  •  Es para cualquier persona que quiera emocionarse, y que disfrute con la calidad de un gran texto, con un valor enorme, y con dos interpretaciones impresionantes…  Si os gusta el Teatro,   no os la podéis perder…  Y si queréis experimentar emociones, pues tampoco…  (Risas) 

 

HAMLET: Qué joven tan dubitativo... Mi señor, vos que sois un hombre avezado en los trajines y entresijos de la vida teatral…  Me pregunto, cómo veis a este príncipe danés, si creéis que su fama es merecida… porque ya nos asaltan las dudas…

 

ANTONIO SIMÓN- (Risas)… Es uno de los grandes personajes… Hamlet tiene tantos argumentos razonables, favorables, para decir A como para decir B… nunca se aclara… A mí lo que me fascina de Hamlet es que solo elige en el momento en que cree que ya no puede elegir… Esta es una gran paradoja… Eso es lo que él cree, quizá el público pueda creer otra cosa… Seguramente esa es una de las potencias que tiene este personaje… Nosotros vamos al teatro para ver a los personajes hacer grandes elecciones, en grandes conflictos… Esa es la fuerza que tiene el Teatro, y Hamlet encarna eso, como el que más…

 

H- Os agradezco el retrato, aunque ya nos ahoguen los dilemas…

 

Risas a dúo

 

H- En estos días de crisis e incertidumbres, y con cierto olor a podrido… Me cuestiono si no habéis pensado, mi señor, en que este joven príncipe, bien podría reflejar en las Tablas, tantos temores e interrogantes…

 

AS- (Risas)… Sin duda… Es uno de los grandes arquetipos en los cuales se pueden enmarcar muchas crisis, muchos conflictos, muchas dinámicas del alma humana…  (Risas)… No sé cómo lo llevaría a escena  porque me pasa un poco como con el Feuerbach, para enfrentarte a un texto como éste, necesitas un gran actor, o una gran actriz, también se han hecho Hamlets femeninos… Yo siempre lo que me pregunto, ante un personaje como éste, es que nos puede aportar, primero al público, por supuesto, al actor, porque esto es fundamental, y evidentemente a mí, como director… Y es a partir de aquí cuando el motor interno se enciende… (Risas)… Entonces no me gustan mucho los “a prioris” hasta no tener el material humano con el que voy a trabajar… A mí me gusta mucho el principio de serindipidad… y producto de esa búsqueda activa, encuentro… Dejemos que las imágenes vayan apareciendo… (Risas)…

 

H- Un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto…

 

Risas a dúo

 

H- Sabemos que amáis los clásicos… Vuestra reputación sube como la espuma, pero con los pies bien asentados… Aun así, perdonadme la osadía, no os habéis atrevido con Shakespeare… por qué… os inquiero

 

AS- (Risas) Si te digo que es la Biblia del Teatro no creo que sea muy original… Tiene una habilidad literaria, teatral… incluso yo me atrevería a decir que espiritual, de plasmar el alma humana en grandes conflictos, en grandes sentimientos, en grandes elecciones… Y en ese sentido es impresionante… Yo nunca lo he montado… (Risas)… quizá porque una vez oí a un director, decir que a Shakespeare, te enfrentas desde la audacia y el atrevimiento de la juventud, o desde una madurez profunda… (Risas)… Me parece que ya estoy más cerca de lo segundo que de lo  primero… (Risas)…

 

H-  Vuestras palabras nos abren una puerta a la esperanza…  Hacemos votos para que vuestros sueños se hagan realidad…    

 

Risas a dúo

 

H- Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas… ¿Creéis, mi señor, que en estos momentos, es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?

 

AS- Los grandes clásicos para mí son algunas obras de Sófocles, de Shakespeare, de Calderón… Son esas obras que en su día fueron contemporáneas, porque tienen fuerza y audacia, para captar lo mejor y lo peor de la época, la luz y la oscuridad del ser humano… Y esas obras que fueron contemporáneas en su momento, hoy las llamamos los grandes clásicos… (Risas)… pero en el fondo siguen teniendo ese poder de enfrentarnos a nuestra vida, aunque tengan cuatro siglos…

 

H- A riesgo de sonar zalamero, admito que volvemos a coincidir… Todo está en los clásicos…

 

Risas a dúo

H- Llegáis a La Abadía, con Yo, Feuerbach, del alemán Tankred Dorst… Un relato en primera persona de un veterano actor… Nos corroe la curiosidad; contadnos, mi señor, quién es este personaje… y qué nos narra…

 

AS- Es un texto muy grande, que nos explica la historia de un actor en su madurez, cercano a la vejez…  Un actor que ha sido potente, según nos cuenta él, y que por motivos que no desvelaré, se ha tenido que retirar durante seis años… un periodo en el que se produce un cambio generacional y cuando vuelve, este personaje se siente un poco extraviado… Aquí empieza la obra… El viene a hacer una audición con un director, al que él ayudó en su carrera y ahora es un director famoso… Pero en vez de encontrar al director, se encuentra con el ayudante de dirección. A partir de esta anécdota está construida toda la obra, que es un gran dialogo entre estos dos personajes… Se produce un enfrentamiento generacional donde se plasma la necesidad de las segundas oportunidades, la necesidad de ser flexibles ante el otro…

 

H- La verdad es algo… complejo…

 

AS- (Risas)… Feuerbach es de ese tipo de actores que aman profundamente el teatro, y que desde que era joven, tuvo una cierta obsesión con alcanzar en escena, el sentimiento absoluto de la vida y el poder de la imaginación… Cómo a partir de la imaginación se puede crear la vida total en el Teatro… Él es una persona muy exigente consigo mismo y eso le ha llevado a padecer una crisis… Lo bonito de la obra es que eso que ha estado buscando toda su vida va a aparecer en el momento cumbre de la obra…  Una sorpresa que no voy a desvelar… (Risas)… Y al mismo tiempo que alcanza lo sublime, toca también lo más bajo… Como dijo un crítico, el final de la obra te pone el corazón en un puño…

 

H- Nada grande se ha hecho sin pasión…

 

Risas a dúo

 

H- Me planteo, mi señor, qué se van a encontrar los espectadores de este siglo XXI…  Si se van a sentir reflejados en este viejo actor, o si su relato va a sonarles a puro Teatro, sólo Teatro…

 

AS- (Risas)… La respuesta es sí… se van a ver reflejados… Hay mucho humor, ácido a veces, mucha humanidad… mucha emoción, que yo creo que es lo más importante en el teatro.  De alguna manera actúa como una metáfora de nuestras vidas, porque todos hemos vivido nuestros fracasos, nuestros éxitos…  Hemos pedido algo y no nos han hecho caso… También te das cuenta, de que igual hemos tratado a alguien de esta manera… Yo creo que ahí está todo el poder de este clásico, porque será un gran clásico dentro de cien años… (Risas)…

 

H- Como espectador nos complace el presente…  Festejamos un teatro que nos turbe y agite…

 

Risas a dúo

 

H- Como decíais, mi señor, este texto tiene mucho humor, aunque ácido…  Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Molière, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos, mi señor, ¿creéis que es más fácil que los dardos de la crítica, de la ironía,  lleguen a través de la comedia?

 

AS- Ya que citas a Molière que es uno de mis autores favoritos… Decía Molière que el teatro tiene que reflejar los vicios de la sociedad… Y en ese sentido creo que la comedia con Mayúsculas, (Risas)… tiene que ser ácida, ir directa a la yugular del público, para que el público, pueda permitirse ese gran placer de reírse de sus propios vicios, a través de otros personajes, que considera que están un poquito por debajo de su nivel… disfrutar la obra, y luego cuando llegan a casa…  “Ostras… si esto a mí me hace plantearme mi vida”… (Risas)… Esa es la fuerza de la gran comedia, como lo son las obras de Molière…

 

H- Como dijo nuestro admirado Molière… En la carcajada se abre el cerebro, y en el cerebro se te clavan los clavos de la razón… Esperemos que esta noche alguien vuelva a casa con la cabeza clavada.

 

Risas a dúo

 

H- Contáis con un protagonista de lujo… cómo ha sido esta experiencia de trabajar con Pedro Casablanc, para plasmar el triunfo, la humillación, el fracaso, el olvido, que ha vivido este personaje… Me interpelo mi señor… si habéis tenido que recurrir al látigo, o ponéis sentido común con mano izquierda…

 

AS- (Risas)… Pedro… qué voy a decir… es un actor impresionante, formidable… y ojalá siga así, con esa ambición artística, esa profesionalidad, esa humildad… porque tenemos un actor de dimensiones europeas.  Como te comentaba, afrontar un personaje como éste, requiere estar dispuesto a bucear en tus propias vivencias… Dirigirlo para mí ha sido un placer… (Risas)… Evidentemente, en todo proceso de dirección, a veces utilizas la mano derecha, poquito, y otras la izquierda… Pero tengo muy claro, que el trabajo de director se ve en escena a través del trabajo del actor… Por lo tanto, para mí el actor es lo fundamental en el teatro. Tengo un respeto enorme por los actores, me gusta trabajar desde el máximo respeto, pero también desde la máxima exigencia… A veces Pedro me decía, “no paras de darme indicaciones, me estás volviendo loco”… (Risas)… Pero creo que al final me he entendido muy bien con él, y también con Samuel.  Yo creo que hemos trabajado muy a gusto… y esto pasa, cuando tienes la sensación, de que estás contando algo que va a ser un regalo para el público, que estás poniendo tu granito de arena para que cuando el público vaya al teatro le sirva… se emocione, lo pase bien, les sirva para pensar sobre sus vidas…  Yo creo que ese es el objetivo del Teatro…

 

H- La excelencia no es un acto, sino un hábito…

 

Risas a dúo

 

H- Mi señor, ya nos carcome la desazón… ¿Podéis avanzarnos qué propuesta nos haréis con este Yo, Feuerbach, para llevar ese retrato, de un actor, casi en la vejez, casi patético, pero que es reflejo, espejo de su sociedad… a las Tablas…?

 

AS- Me gustaría destacar la dramaturgia que ha hecho Jordi Casanovas…  La obra original transcurre en un escenario donde se está montando una escena… Pero a mí me parecía más interesante, para subrayar más el conflicto de la obra, que  todo pasara en la sala de ensayos… Esa sala de ensayos es un universo cerrado, un microcosmos, que actúa como una especie de lupa amplificadora del conflicto. Y luego está todo lo que ocurre por detrás, todos esos personajes que no salen en escena, pero que están presentes, con su voces, a través de un megáfono… La idea de la puesta en escena es que el público va entrando en la ficción poco a poco… Cuando entra en el  teatro no tiene claro si esto es escenografía o el propio teatro… De hecho se aprovecha el propio teatro, hay como una especie de trampantojos, que parecen del teatro pero que no lo son…

 

H- Confieso que nos encanta la magia en el teatro…

 

AS- (Risas)… Aparece un personaje que podría ser un técnico, pero que en realidad es Samuel y a partir de ahí, la ficción va entrando poco a poco, y el público entiende que la obra ya ha comenzado… Y éste es un concepto fundamental de la puesta en escena, ir entrando poco a poco en la ficción, y como el imaginario de Feuerbach  va construyendo en un espacio muy neutro, a través de su imaginación, la capacidad de evocar en el publico muchísimas cosas, estados emocionales, imágenes… Es una puesta en escena que puedes etiquetar de minimalista, en sentido escenográfico, aunque hay un concepto extraordinario de la escenografía… Y no puede ser de otra manera (Risas)… muy, muy basada en la dirección de actores… Y en un juego entre lo real, y el teatro, que se rompe en el momento clímax de la obra, porque aparece una acción real, sorprendente… (Risas)… Pero no puedo revelar la sorpresa… Es una obra de muchas sorpresas…

 

H- ¡Admito que nos seduce el teatro como juego!... Aplaudo el regalo…

 

Risas a dúo

 

H- Imaginamos, que la luz es un elemento esencial para alumbrar, ilustrar esas sorpresas…

 

AS- El trabajo de iluminación es fundamental en el espacio escénico… A parte de para  crear espacios, está jugando permanentemente, con las atmosferas emocionales de los actores y del público… En un espacio tan neutro, la luz se convierte en arquitecta de espacios y de atmosferas…

 

H- Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara.

 

Risas a dúo

 

H- Acorde  con el resto del montaje, esperamos un vestuario, sugerente, alusivo…

 

AS- El vestuario es un trabajo muy interesante de Sandra… quiere subrayar el conflicto generacional entre los dos personajes. El personaje joven es alguien que ha llegado al teatro casi casualidad… Todo lo contrario de Feuerbach, una persona con una cultura literaria enorme, y que de alguna manera está un poco demodé, se siente como un pulpo en un garaje… (Risas)… su manera vestir digamos, que es excéntrica…

 

H- Esforcémonos en vivir con decencia y dejemos a los murmuradores que digan lo que les plazca, que dijo el clásico…

 

Risas a dúo

 

H- Sabemos que la banda sonora es importante en vuestros montajes…  Nos interesamos, mi señor, por el papel que juegan la música, los efectos sonoros, en esta obra…

 

AS- Hay un nivel de realismo, como te comentaba… Hay una audición de animales para una obra, y se está buscando un perro, que se ha perdido por el teatro… y todo esto, el público lo percibe a través de la megafonía… Hay una serie de intervenciones   que van puntuando la obra, y que son muy importantes… Ese sería un nivel realista…  Y luego hay unos subrayados que generan atmosferas… Y finalmente, cada personaje tiene una canción, no es que la canten, pero hay momentos en que suena una música, que es la canción del ayudante… Y a mí esos momentos, en que no pasa nada, y alguien están escuchando una canción, me encantan… (Risas)… se lo he copiado a un director que se llama Paul Anderson, que siempre lo mete en sus películas…

 

H- Ya dijo el clásico, que la música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu…

 

Risas a dúo

 

H- Siempre se habla de la crisis del Teatro, de que hay que atraer a un público joven…  Puesto que parecéis conocer el secreto del éxito… Ahora que no nos oye nadie…  decidme, mi señor, cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público…

 

AS- (Risas)… El teatro puede ser bueno o malo… sea comercial, o no… Creo que hay que recuperar el gusto por explicar historias, evidentemente desde la contemporaneidad, con una estética contemporánea… Y hacer vibrar a la Sala desde la emoción, porque ese es para mí, el objetivo primero del Teatro…

 

H- Nos agrada vuestra conclusión optimista… aunque ya nos asfixia la zozobra…

 

Risas a dúo

 

H- No son buenos tiempos para el teatro, que dijo el clásico... Los recortes que están desmontando nuestra sociedad del bien-ser-estar, llegan como hachazos a la cultura... Son muchos los proyectos que mueren en el intento... por eso se piden subvenciones... otros dicen no...  Os requiero,  si queréis terciar en la polémica... por si alguien toma nota...

 

AS- Yo creo que tiene que haber un cambio radical en este país, a nivel político… Es una asignatura pendiente en este país, entender que el Teatro es fundamental para una nación… Yo no he oído a ningún político hablar de cultura, en este momento en que estamos… Esto es lamentable… Yo que he vivido en Francia, por poner un ejemplo que conozco bien, a pesar de la crisis, la Cultura es un valor incuestionable… Yo creo que hay que hacer una política activa con el público, hay que facilitar, casi empujar a la gente para que vaya al cine, al teatro, que vaya a saborear la Cultura.  Eso es fundamental…

 

H Lástima, mi señor, que los políticos no escuchen…

 

Risas a dúo

 

H- Nos duele ese 21% de IVA…  Nos interrogamos,mi señor, si será porque odian la cultura…

 

AS- (Risas)… Eso es un asesinato… Es terrible… Es indignante… No hay derecho…

 

H- No he de callar… que dijo el clásico.

 

Risas a dúo

 

H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido a los ya entregados… para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a los contemporáneos, a las comedias… podríais, mi señor, contagiar un poco de vuestra pasión por el teatro, para que los lectores se animen a descubrir Yo, Feuerbach…

 

AS- Recuerdo que en Barcelona, un crítico describía este espectáculo como un auténtico tobogán de emociones… Si realmente quieren subir a un tobogán de emociones que vengan… No es una obra que habla solo del teatro para gente del teatro… Yo diría que habla de nuestras dinámicas humanas, desde la concreción de un ambiente teatral… Ya lo hemos visto en Barcelona… Es para cualquier persona que quiera emocionarse y que disfrute con la calidad de un gran texto, con un valor enorme, y con dos interpretaciones impresionantes… Si os gusta el Teatro no os la podéis perder… Y si queréis experimentar emoción en el Teatro, pues tampoco… (Risas)

 

H- Acepto el consejo, y lo paso… Ya nos consume en ansia…

 

Risas a dúo

 

H- Mi Sr. Antonio Simón, tengo que declarar que ha sido un placer,  esta charla humana y teatral… Y espero que nos encontremos pronto sobre las Tablas... con el príncipe danés...

 

AS- Ojalá, ojalá, ojalá… (Risas)… Tengo muchas ganas de montar un Shakespeare… Creo que ya estoy preparado… (Risas)…

 

SE DESPIDEN CON UN EMOCIONADO ABRAZO. AL FONDO RESUENA LA RISA DE SHAKESPEARE

 

YO, FEUERBACH

Reparto

Pedro Casablanc

Samuel Viyuela 

Ficha Artística

Dirección: Antonio Simón 

Versión y adaptación: Jordi Casanovas

Escenografía: Eduardo Moreno

Vestuario: Sandra Espinosa

Diseño de iluminación: Pau Fullana

Diseño de sonido: Nacho Bilbao

Ayudante de dirección Beatriz Jaén

Producción ejecutiva: Pablo Ramos Escola para Buxman Producciones, S.L.

http://www.teatroabadia.com

 

Titania  

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