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¡ESTÁ VIVO!

de  Raimundo Francés

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

¡ESTÁ VIVO!

 

(Entremés)

 

Original de: Raimundo Francés

bea45azul@yahoo.com

 

Duración aproximada: 20 minutos.

 

El autor se permite imitar literalmente el lenguaje del sur para imprimir mayor gracejo a la obra, supuestamente escrita para actores andaluces.

 

Pepe entra como un poco alarmado. Mientras habla a Loli, se va quitando el sombrero, la gabardina, y Lolii, sentada en el sofá, simula que está leyendo las noticias de cotilleo.

 

 

PEPE -   ¡Loli! ¡Loli!

 

LOLI          -  ¿Qué pasa, Pepe? ¿Qué bicho te ha picao?

 

PEPE - ¿No te has enterao?

 

LOLI -  ¿De qué, Pepe? ¡Chiquillo, no me asustes, que se me va a caer el maquillaje!

 

PEPE - ¡Que está vivo!

 

LOLI -  ¿Vivo? ¿Que el ratón está todavía vivo? ¡Pero, coño! ¿No lo cazó el ‘’machín’’ anoche? ¡Lo que yo te digo! Antes, los gatos mataban a los ratones y se los comían, porque tienen muchas proteínas de esas, pero ahora, como comen mejor que nosotros,  po, se ponen a jugar con ellos hasta que se escapan.

 

PEPE - ¡Que nó, joé, que no es el ratón!

 

LOLI -  ¡Ah, no? ¿Entonces, quién es?

 

PEPE – El general.

 

LOLI          - ¿El general? ¿Qué general?

 

PEPE - ¿Cuál va a ser, criatura? ¿Tú has conocío alguna vez a un general? Po, el único que tú has visto en tu puñetera vida.

 

LOLI          - ¡No puede ser! Porque el único general que yo he conocío y que lo tenía hasta en la sopa era Franco.

 

PEPE - ¡Po, ese mismo!

 

LOLI - ¿El general Franco? ¿Qué esta vivo? ¡Anda, ya, Pepe! ¡Eso como va a ser, hombre? ¡Tú has tenío alguna pesadilla o algo! ¿Cuántas veces te tengo que decir que por la noche no se puede  comer bienmesabe ni chocos fritos? , ¡que eso sienta mu malamente!

 

PEPE -¡Coño, que te estoy diciendo la verdad, mujer! ¡Créeme, que yo hace ya años que ni tengo pesadillas, ni me emborracho, ni ná!

 

LOLI -  ¿Pero, Franco, cómo va a estar vivo, Pepe?  Que tú me digas a mí, que no estaba bien enterrao, a lo mejor, porque eso le pasa a cualquiera, ¿Pero, vivo...vivo?

 

PEPE – Po, a mí me han dicho que alguien pasó ayer por la tumba, allí, en el Valle de los Caídos, y Franco no estaba.

 

LOLI - Pero eso... eso es normal. Tú sabes, que en esos sitios, por lo menos dos veces al año,  tienen que abrir las tumbas pa hacer el mantenimiento, ¿no?  

 

PEPE – ¡Sí, hombre, sí!  ¡A ver si tú te has creío que el Valle de los Caídos es el Hotel Meliá de Torremolinos! ¡Mira que tiene ésta!

 

LOLI          -  ¡Po, claro, Pepe! Yo creo que a algunos muertos tendrán que sacarlos de las tumbas pa poder limpiarlas, echarles un poquito de lejía, matarratas, y toas esas cosas, ¿no?  ¿O tú te crees que van a permitir que a Franco se lo coman las cucarachas?  Eso te pasará a ti y a mí, cojoneras, que no somos nadie,  pero con Franco... ¡Por Dios!

 

PEPE – ¿Po, sabes lo que estoy pensando? ¡Que a lo mejor es que se ha escapao!

 

LOLI          -  ¿Qué se ha escapao? ¿Cómo los magos esos, que después de amarraos, se sueltan y abren la caja y se escapan? ¡Hombre! , yo sabía que Franco era cazador, que era pescador, que pintaba mu bien, ¡muchas cosas¡ Pero un mago... un escapista de esos...  Eso es mucho pedir, ¿no te parece a ti?

 

PEPE – Po, a mí, eso de que no esté en su tumba, me mosquea un montón.

 

LOLI -  Además, Pepe, si la losa esa que tiene Franco en lo alto tiene que pesar por lo menos dos tonelás, joé. ¡Ni que Franco fuera Superman!

 

PEPE - ¡Hombre, Superman, no era, pero algo así, era, eh? ¡No me digas tú a mí, que ese hombre no tenía poderes!

 

LOLI          -  ¡Hombre, sí, poderes... poderes, los tenía tó! Pero de ahí a que fuera como superman... Ten en cuenta que Superman no era de por aquí, ¿eh?  

 

PEPE - No sé, no sé. Yo, lo que te digo a ti, es que ese hombre, ya, allí no está, y eso es un problema y de los gordos ¿eh?

 

LOLI -  ¿Y a mí, qué me dices, Pepe? Si no está allí es que habrá ido un  momentito a pescar un atún, o algo, ¿no?

 

PEPE – Mira, Puri, de mí no te cachondees tú, ¿eh? Que  Franco es una cosa mu seria.

 

LOLI -  Seria me voy a poner yo contigo, como no dejes de decir tantas tonterías.

 

PEPE – Entonces, ¿no me crees, no?

 

LOLI - ¡ Po no, que no te creo!, ¿qué pasa? ¿O es que tú te crees que un muerto se puede levantar y salir de la tumba, así porque sí? ¡Ea, como el que sale a comprar el periódico! El que Franco fuera un muerto un poco especial, eso no le da derecho a levantarse, así por las buenas, sin pedir permiso ni ná.

 

PEPE – Po, yo estoy un poco mosqueao, ¿eh? Ayer, precisamente, me encontré con el vecino de arriba y me dijo que había escuchao al de al lao, ese que es subteniente , que estaba gritando: ‘’¡A sus órdenes, mi general! “

 

LOLI -  Sí, Pepe, pero, ¡ hijo! , tú sabes que muchos militares  tienen a Franco en fotografía en la mesita de noche, y antes de acostarse le dicen: “Sin novedad en el frente, mi general” y cuando se levantan...

 

PEPE – Sí, sí, ya lo sé. ¡Pero, coño,  el vecino ese está retirao hace más de catorce años!

 

LOLI -  ¿Y qué? Es que las costumbres no se pierden nunca. Eso es igual que mi tía Patro, que todas las mañanas, pone el pie en el suelo y dice: “Jesusito de mi vida,  contigo me levanto, y me acuesto contigo y con el espíritu santo”. (Mirando al suelo y poniendo cara de duda) ¿O no era así?

 

PEPE – Es verdad. Bueno, a lo mejor es que el hombre estaba soñando. Pero, por si acaso, yo tú,  pondría la tele, que a lo mejor están dando la noticia.

 

LOLI          -  ¡Sí, hombre! Tú quieres que yo quite el programa este del tomate, que ahora van a poner lo de la novia  del Paquirrín, pa poner el telediario. ¡Que te lo has creío tú! Lo que tienes que hacer es dejar a Franco tranquilo, que viva su vida. Tú siempre lo has dicho. ‘’A los muertos, hay que dejarlos que vivan en paz”

 

PEPE – Pero, Puri, vamos a ver. ¿Tú te imaginas lo que podría pasar si fuera verdad que Franco está vivo?

 

LOLI -  ¿Cómo va a estar vivo ese hombre, Pepe? ¡Pero si Franco la palmó hace más de treinta años! ¡Si ya tiene que estar más corrompío que la rata aquella que nos encontramos en el garaje, el verano pasao!

 

PEPE - ¡Anda, ya! ¿Corrompio? ¿Franco, corrompío? ¡Pero si Franco está entubao, chalá!

 

LOLI -  ¡Po, claro! ¿Cómo quieres que esté? El hombre está entubao, como tiene que estar. Lo que no sería normal es que estuviera enlatao, como si fuera... ¡una sardina en escabeche!

 

PEPE – Sí, pero es que, con los adelantos que hay hoy, los entubaos pueden revivir otra vez, y lo mismo Franco ya ha resucitao, y lo mismo se ha ido por ahí, de cacería, y nadie se ha enterao. ¡Vamos! Que no sé si llamar a Las Lomas, que tengo allí un amigo...

 

LOLI          -  ¡No digas más chorradas, Pepe! Por muchos adelantos que haya, el único que resucitó fue Jesús. ¡Y nadie más!

 

PEPE – No sé, no sé... Yo estoy un poco preocupao. No es por ná, ¿eh? Que a mí no me importa que el hombre vuelva otra vez a este mundo, que to el mundo tiene derecho... ¿Pero, y  si es verdad, y coge el tío y lo primero que hace es mandarme a mí a trabajar otra vez a la Bazán, o a la comisaría?  ¿Tú te imaginas?  Con lo tranquilito que estaba yo ya, retirao, con mi paguita... con mi peñita... mi partidita... mis viajes del Imserso...

 

LOLI          - ¡Pero, criatura! ¿Quieres dejar de preocuparte ya con Franco? Además, si Franco volviera, lo único que podría hacer es entrar en un asilo, o en una residencia de esas para los que están con Alzheimer, porque el hombre tiene que estar ya, que se le tiene que haber olvidao hasta su apellío. ¿Tú no crees?

 

PEPE – Sí, Puri. Pero yo lo que digo, es que si es verdad que ha salío de la tumba, y que ha salío vivo, lo menos que pueden hacer es avisar, coño. Porque tú dime a mí, si no dicen ná, y le da a Franco por colarse en Cádiz, así de sopetón, sin darle tiempo a los anticuarios a cerrar la tienda, ni a poner un cartelito que diga, ‘’cerrado por defunción’’... ¡Eso es una putada, no?

 

LOLI          - Pero, Pepe, si la que arruinaba a los anticuarios era la mujer, ¡la Polo! Franco no se metía en las tiendas de los anticuarios. ¿Lo ves como tú, ni conocías a Franco ni ná?

 

PEPE -  ¿Ah, no? ¿Entonces, Franco, dónde se metía?

 

LOLI          -  ¡Ay, yo que sé! Me imagino que en los cuarteles, a ver si la foto suya estaba torcía,  o si los fusiles estaban limpitos, o si faltaba algún soldao... las cosas esas que hacen los generales, ¿no?

 

PEPE – De todas formas, aunque haya resucitao, como le de por asomar la nariz por un bar a tomarse una caña sin alcohol y le pidan un euro cincuenta más IVA, y encima se de cuenta que ya la peseta esa que tenía la jeta suya, ha desaparecío del mapa... ¡Yo no quiero ni pensar la que puede formar, eh? ¡O la forma, o le da un jamacuco y se va pa el otro mundo otra vez!

 

LOLI -  ¡Claro, hombre! Tú no te tienes que preocupar por ná.

 

PEPE - ¿Verdad que no? Oye, Loli, que digo yo, que si fuera verdad lo de Franco, yo creo que ya los del Tomate que están por tós laos, hasta por los cementerios,  sacando fotos de tós lo famosos, ya hubieran dao la noticia, ¿no? Y esa gente no han dicho ná... ¡vamos! de momento...

 

LOLI          -  Si, pero no se te olvide que no es lo mismo sacar una foto de una viva como La Campanario, por ejemplo, ¿no? Que de un muerto, por mu famoso que sea, como Franco, ¿no?  

 

PEPE - ¡Eso, ya lo sé yo! ¡Eso es lo malo! Que los vivos salen en las fotos, pero los muertos, no salen. ¡Vamos, que estar, estar...  sí están!  ¡Pero salir... no salen!  Eso es lo que me preocupa.

 

LOLI          -  Bueno, eso de que no salen, más despacio ¿eh? Que en este mundo pasan cosas mu extrañas, de esas que no tienen explicación. Sin ir más lejos, la otra noche en el programa ese de Cuarto Milenio, salió en una foto de una familia, una figura, así, como blanca, que según dicen, era del abuelo ya difunto, del gachó que estaba tomando la foto.

 

PEPE - ¿Ah, sí? ¡No me lo digas! Pero, Franco... no sería, ¿verdad que no?

 

LOLI -  ¿Otra vez? ¡Cojoneras, que manía has cogío tú hoy con el general, hombre!

 

PEPE – No, es que como tú dices que había en la foto una cosa rara, así...

 

LOLI - ¡Que no, hombre! Es que la foto era en un pueblo de Salamanca, una foto familiar, y como allí, en ese pueblo murió el abuelo hace años, po él se quiso poner allí con la familia, pa que quedara de recuerdo, ¿comprendes?

¡Vamos! , eso es lo que explicaron en el programa ese...

 

PEPE - ¿Lo ves? ¿Te das cuenta como lo mismo que el abuelo ese, Franco podría estar ahora mismo dando una vuelta por aquí cerca? Lo que pasa es que el asunto ese seguramente es un tema de “estao mayor”, un secreto de estado de esos, y por eso no dicen ná. Pero cuando el río suena...

 

LOLI -  ¡Qué ríos ni qué coño, Pepe?  ¿Tú no comprendes que si Franco estuviera vivo, ya habría resollao hace tiempo? Con las cosas como están en el país...

 

PEPE – Eso es verdad. Cuando Telecinco no ha dicho ná, es que ese hombre está allí todavía, en su sitio.

 

LOLI -  ¡Oye, Pepe!, ahora que tú dices lo de telecinco. ¿Tú viste lo de anoche?

 

PEPE - ¿Qué pasó anoche?

 

LOLI -No, que pusieron lo del Tutankamon ese de los cojones. Con más de tres mil años, y ahí está el tío. ¡Na más que le falta hablar! ¡Está de conservao... más que un boquerón en aceite!

 

PEPE - ¿Lo ves? ¿No te lo he dicho? ¡Y eso que en aquellos tiempos, lo que usaban pa conservar a los jefes era un montón de hierbas de esas y cuatro porquerías! ¡Ahora, con las cosas que hay, no me extrañaría que Franco esté como si no se hubiera muerto! ¡Vamos, que podía estar hasta vivito y coleando!

 

LOLI -  Sí, Pepe, pero ten en cuenta que el Tutankamon ese era nada menos que un faraón. Que no era cualquier cosa, ¿eh?

 

PEPE – Sí, ¿pero... y Franco? ¿Es que Franco no era como un faraón, o incluso más? A ver si te voy a tener que recordar que Franco salía bajo palio, y la gente cuando él pasaba, se echaba al suelo como si lo estuvieran adorando. ¡Es que Franco era como Dios, coño! ¡O por lo menos, pariente suyo, sí que era, seguro!

 

LOLI -  ¡Que no, hombre, que no! ¿Tu ves?, lo único que podía pasar es que Franco no hubiese muerto de verdad y lo tengan escondío en alguna parte. Eso sí podía pasar.

 

PEPE - ¿Ah, sí? Y entonces, el que está en el Valle,  ¿ese quién coño es?

 

LOLI          -  ¡Hombre! Ese podía ser un doble de esos. Que tú sabes mu bien, que aquí en el panteón de marinos ilustres, en la tumba de un almirante, en vez del almirante enterraron al torero de Chiclana aquel, que se llamaba Paquiro. ¿No te acuerdas?  

 

PEPE – Sí, pero eso fue una equivocación, Loli. Pero eso de meter un doble en el panteón de Franco, eso es mucha tela.

 

LOLI - Po yo, tú, no me preocuparía tanto y me acostaría tranquilo. Que no pasa ná.

 

PEPE – Po, yo no sé que decirte, Loli. Yo, que soy un hombre ilustrao, que tú sabes que me he llevao veinte años...

 

LOLI          -  Sí, Pepe, ya me lo has dicho mil veces, de policía en la comisaría, sí, ¿qué pasa?

 

PEPE – No... eso. Que yo he leío mucho. Y una vez leí yo, que si queda de un cadáver una miajita de ná, ¡vamos!, aunque sea una cascarria de esas, de ahí, con el ADN ese de los cojones, te sacan otro tío igual. ¡Pero, vamos!, ¡exacto!, igualito igualito,  ¡como si saliera de la madre que lo parió! 

 

LOLI          -  ¡Ah, es verdad! Ahora me acuerdo yo que lo ví una vez en la tele. Eso es, lo de la ovejita, ¿no?

Lo de la clonación esa o como se llame, ¿no? Desde luego, hay cosas que me dan un miedo... que hasta se me quita el sueño y tó.

 

PEPE - ¿Verdad que sí? Por eso, te digo yo a ti, que a lo mejor es que han sacao una réplica de Franco y es igualito que él. Y suponiendo que lo hubieran sacao después de morir, ahora tendría exactamente unos treinta y tantos años o algo así. ¡Toma ya! ¡Lo que yo te digo! ¡A punto de caramelo! ¡Ya tiene que haber ascendío y tó!

 

LOLI -  ¿Tú crees?

 

PEPE - ¡Claro, Puri! Ya ha tenío tiempo de criarse... de estudiar el bachillerato... de hacer su carrerita militar... de hacer la campaña en Marruecos. ¡Vamos, que tiene que estar ya como los toros cuando van a hacer la carrerilla... , echando tierra pa atrás!

 

LOLI -  ¡Mira, Pepe, no me asustes, eh?

 

PEPE -  No, si yo no te quiero asustar. Yo es que... lo que digo, es que si le han hecho una clonación de esas, ahí está la clave. Ahora alguien va a decir que Franco ha resucitao y la gente se lo va a creer. Y lo que quieren es que la gente se cague por las patas abajo y así, Franco, otra vez al poder.

 

LOLI -  Al poder, y a los altares también, ¿no?

 

PEPE – A toas partes. ¡Claro, que si resucitara, tenía que ser con más de ochenta años, hecho ya una pasita de Málaga, no?  Porque si lo han hecho con treinta y tres años, aunque sea la edad de Cristo, ahí tiene que haber algún truco, ¿verdad?

 

LOLI -  Po sí. ¡Vamos, que yo no me lo creería!

 

PEPE - ¡Ojú, Loli! Que esta gente, los militares, son capaces de tó. Por tal de que vuelva Franco, son capaces hasta de fabricarlo de nuevo.

 

LOLI - ¿Y si fuera verdad, tú qué piensas hacer?

 

PEPE - ¿Yo? Po, mira. Estaba pensando que lo mejor que puedo hacer, por si acaso, es echarme un ratito, levantarme a las seis, ponerme el uniforme y la corbata, y tirar pa la oficina de la Comisaría, al puesto que tengo allí.

 

LOLI          -  ¿Ah, tú qué tienes,  un puesto en la Comisaría? Ahora me estoy enterando.¿ Y de qué es el puesto, de frutas o de chucherías? Po, mira qué callaíto te lo tenías.  

 

PEPE – ¡No, hombre! Digo, al puesto de trabajo mío, a donde yo iba siempre, a la oficina del inspector.  

 

LOLI          -  ¿Pero qué estás diciendo Pepe? ¿Tú eres tonto, o has comío mierda de vaca?  ¡Pero si tú lo único que sabes hacer es trabajar con un lápiz y una goma, como en el colegio, desgraciao! ¿No ves que ahora na más que hay ordenadores y cosas de esas? ¡Y tú de eso, estás perdío! ¡Como tú vuelvas a la Comisaría, te estoy viendo barriendo el patio y yendo a por tabaco  pa el comisario!  Porque otra cosa...

 

PEPE - ¡Coño, eso es verdad! Po, mejor no voy, ¿no?

 

LOLI          -  ¡Claro que no! ¡Tú te quedas aquí en tu casa, que es donde tienes que estar!

 

PEPE – Joé, estamos ya hablando como si Franco estuviera otra vez en El Pardo. Bueno, Loli, entonces yo ya me puedo acostar tranquilo, ¿no?

 

LOLI          -  ¡Claro, hombre! Tú te tomas dos valerianas y te acuestas, que mañana será otro día.

 

PEPE - ¿Y tú, no te vas a acostar?

 

LOLI -  No, que yo me voy a quedar un ratito a ver la película.

 

PEPE - ¿Qué película?

 

LOLI – Una mu graciosa. Se llama “Espérame en el cielo”, que la ponen en Antena tres.

 

PEPE - ¿Espérame en el cielo? A mí esa película me suena. ¡Vamos!, que yo creo que la he visto, aunque tiene que ser un poco antigua, ¿no?

 

LOLI          -  Sí, ya tiene unos añitos, pero está mu bien. A mí es que me gusta porque me “jarto” de reír.

 

PEPE - ¿Ah, sí? ¿Y de qué va?

 

LOLI          -  De Franco.

 

PEPE - ¿De Franco?

 

LOLI - ¡Claro, Pepe! ¿No te acuerdas? Es esa en la que le buscan un doble a Franco, que es igualito que él, y el pobre hombre ya se queda como prisionero en El Pardo, y solamente salía para los actos públicos haciéndose pasar por Franco, porque tenían miedo de que al Franco de verdad le pudiera pasar algo malo.

 

PEPE - ¡Joé, Loli, sabiendo como están las cosas, yo no sé cómo tienes ganar de ver la película esa!

 

LOLI -  ¿Y qué quieres que ponga, juancojones? Por lo menos con esa película me divierto un montón. En los demás canales na más que hay porquerías y muchos anuncios, como siempre, que ya veo anuncios hasta en el espejo del cuarto de baño.

 

PEPE - ¡Ojú, Loli!, es que yo hoy estoy así... como un poco sensible. Yo creo que lo mejor que puedo hacer es irme a la cama, ¿verdad?

 

LOLI          -  Yo creo que sí, no te vayas a impresionar viendo a Franco otra vez y se te estropee la noche, que tú cuando estás nervioso no me dejas ni la manta pa taparme, que parece que estás tomando clases de  aerobic.

 

PEPE – Vale. Bueno, chati, hasta mañana, ¿eh? Y la película no hace falta que me la cuentes mañana ¿eh? Que yo ya la vi hace mucho.

 

LOLI          - ¡Claro que no te la pienso contar, cojoneras! ¿Tú me has visto a mí cara de moviola?

 

               (Pepe se va por el foro dando pasitos cortos, como preocupado. Loli, se queda dando al mando, haciendo su monólogo)

 

LOLI          - ¡Desde luego! ¡Qué hombres! Escuchan por ahí cualquier tontería de Franco y ya están como cagaos. Si ese hombre era una persona como otra, normal y corriente, una persona que nace, que se hace mayor, que estudia, que se forma como militar, que se casa, que tiene hijos, que la palma... ¡como todo el mundo!   

 

               (Se va cerrando el  telón) 

 

¡Bueno, yo creo que será verdad eso de que se murió, no? Porque, vamos, que yo sepa, nadie del otro mundo ha vuelto aquí así por las buenas. Lo que pasa es que hay gente muy aprensiva, que se creen todas las tonterías que van contando por ahí.  

 

(A esto suena el móvil. Loli mira el número y comenta:

 

LOLI ¡Ah, esta es mi hermana, como todas las noches! 

 

¡Hola, Elena! ¡Qué pasa, cariño? ¡Oye, Elena, mira,  no es por ná, ¿eh? Es que hay por ahí un rumor, y como yo sé que tú te enteras de tó, ¿tú por casualidad te has enterao de eso, de que Franco a lo mejor está vivo? 

(Escucha un ruido como un golpetazo)

¿Elena? Elena, ¿estás ahí? ¡Vaya, hombre! ¡Esta se ha pegao un guarrazo!

(Soltando el teléfono con sorpresa) ¡Coño,  Elena, que solo es un chismorreo de la gente, que hasta que no lo digan en la tele, no se sabe seguro!

(Ahora, mirando al público)

 Es que hay personas, que antes de darle una noticia, así, un poquito fuerte, primero hay que prepararlas un poquito, porque es que na más que la escuchan y ya se están mareando.

 ¡No te digo!

¡Bueno! Me voy a la cama, que mañana, con Franco o sin Franco, será otro día, ¿no? Digo yo...

 

                                              FIN

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