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LA ESTUPIDEZ HUMANA

de Hugo Daniel Marcos

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de estas obras requiere el permiso del autor, así como abonar los correspondientes derechos al autor a o la entidad de gestión que él indique, a tal fin se inserta en cada texto su dirección electrónica.

 

LA ESTUPIDEZ HUMANA

-El octavo pecado capital-

(Ojalá 2)

De Hugo Daniel Marcos

hugoteatro@hotmail.com

Personajes: 

 

Farsante

Cándido

Rita

Borracho

Abuelo

Ella

Chico

Servidora de escena

 

 

I

Escenografía: 

En el centro de la escena, apenas hacia foro, un panel con tela de un par de metros de alto.  Sobre un costado un par de sillas

II

 

Mientras entra el público a la sala, comienza a sonar una suave y melodiosa armonía de música clásica.  La servidora de escena llega hasta el escenario y como si bailara ballet clásico comienza a encender figurativamente las luces del escenario.

Se advierte al farsante que está acostado en el piso, inerte.  La música de sala, comienza a fundirse con el sonido de el latido de un corazón que va aumentando en volumen y la servidora de escena se va retirando hacia un costado. 

El farsante adopta posición fetal en el piso y comienza a moverse como un feto en el vientre materno que será acompañado por un pequeño y sutil juego de luces rojizas. Realiza toda una pantomima del crecimiento del feto, se chupa el dedo, se toma la pierna y las estira, etc., hasta que la luz se hace blanca y total, como si saliese al mundo exterior a través de una imaginaria vagina y se escucha el llanto de un bebé. 

El farsante se desprende de ese personaje y adoptando una postura señorial, plástica, elegante y pícara, casi como un Arlequín, mira hacia el lugar donde segundos antes se produjo el nacimiento mientras cambian las luces y la música desaparece. 

Observa socarronamente al público y señalando ese lugar en el escenario, les habla, mientras acompaña su texto con movimientos de pantomima acordes al mismo, adornando el monólogo con gestos graciosos.

 

FARSANTE: Todos, sin excepción, nos hemos preguntado alguna vez “¿Qué es la vida?” Una pregunta tan simple como imposible de responder en pocas palabras.  Y tal vez sea sólo eso.  Es muy probable que la vida sean tan sólo preguntas, que intentamos ir respondiendo a través de inevitables equivocaciones… y algunos aciertos.  Acumulando experiencias exclusivamente personales, cuya transmisión a otros legatarios, llegará tan sólo como consejo o sugerencia.  Nunca como experiencia.  Es un sendero íntimo, propio e individual que debemos recorrer, y muchas veces, lamentablemente, prescindiendo o desoyendo los consejos y sugerencias de quienes han transitado ya por ello.

Sí señor.  Los seres humanos somos así: un tanto tozudos… soberbios… egoístas… idiotas… codiciosos… egocéntricos… pero por sobre todas, hay una condición que nos identifica más que ninguna: somos sencillamente “ignorantes”!! Por eso somos todo lo anterior. 

Y así nos presentamos en el teatro de la vida! 

Cuando se abre el telón, tenemos sólo dos opciones: ser protagonistas o espectadores, y en ambos casos, absolutamente ignorantes de cuanto sucederá, porque también, la vida no es más que una sucesión de improvisaciones, hasta que el telón baje definitivamente.

Ah, mis queridos señores, más de uno en ésta sala se preguntará si lo que vinimos a hacer, es una disertación filosófica sobre la vida.  No.  Nada tan lejos de nuestras beatas intenciones.  Pecaríamos de muy estúpidos con tan solo intentarlo, luego que infinidad de genios de la filosofía han dejado una huella tan clara al respecto. 

Si bien nadie está exento, y con todo derecho, de cometer alguna estupidez en su vida, no caben dudas que algunos exageran con el uso de esos derechos.  (Como si tomara un gran libro imaginario y revisa sus hojas) Aquí está… En el siglo cuarto, quien quería conseguir la perfección moral, fue Evagrio Póntico, (Se queda extrañado. Vuelve a mirar el libro como para corroborar y comenta al público) Parece que quien lo bautizó así, lo odiaba bastante… (Sigue disertando) En fin… Evagrio Póntico entonces, determinó, que las ocho principales pasiones humanas eran ira, soberbia, vanidad, envidia, avaricia, cobardía, gula y lujuria. 

Ésa fue simplemente la base, porque luego en el siglo quinto, llegó Juan Casiano que -con un nombre un poco más normal-, redujo esas ocho pasiones a los que hoy en día se conocen como los siete pecados capitales y dejó la lista en ira, soberbia, envidia, avaricia, cobardía, gula y lujuria, es decir, dejo a la vanidad en el banco de suplentes, vaya uno a saber por qué. 

Sin embargo hoy, en éste sagrado recinto, por decreto unánime mío, y sin pecar de vanidoso porque ya no es pecado capital… vamos a instaurar nuevamente el octavo pecado… Pero en esta oportunidad lo consagraremos a… “La estupidez humana”…  Por ser justamente donde se originan y procrean todos los pecados capitales, la vamos a declarar solemnemente “La capital de los pecados”.  Si alguien no está de acuerdo y se niega a dicha inclusión, como somos absolutamente democráticos, a la salida en boletería podrán encontrar el libro de quejas… Eso sí, para cualquier reclamo tienen que venir con documentos, certificados de supervivencia, buena conducta, cuotas al día, todas las vacunas en regla, y sólo los lunes, de cuatro a seis de la mañana!

 

(Se apaga la luz.  El farsante desaparece y por el costado se enciende una luz muy blanca e incandescente. Sobre esa luz entra bailando al compás de la música la servidora de escena.  Llega hasta el otro costado y abre una puerta imaginaria por la que entra Cándido, pero sin advertir su presencia, como si no existiera.  Ella hace una reverencia y se retira de igual forma por donde vino y la luz decrece hasta desaparecer)

CÁNDIDO: (Mirando a todos lados.  Revisa el lugar sin saber adónde ir)  Habrá que esperar? Cómo será la cosa acá? (Llamando hacia el costado) Hola!!!??  Hay alguien?? (Hablando hacia el otro costado) Si tengo que esperar, díganme y yo espero… o si hay que sacar número para que lo atiendan… La verdad no sé qué hacer…! Y bueno… yo espero… Total ahora… tiempo es lo que me sobra… (Por el otro costado aparece Rita)

RITA: (Lo mira con curiosidad) Usted es…?

CÁNDIDO: Cándido!

RITA: No le pregunté cómo es.  Quiero saber si usted es último.

CÁNDIDO: No.  Me llamo Cándido! Y usted?

RITA: Rita.  Mucho gusto. Me refiero si usted es el último en el turno.

CÁNDIDO: No.  Usted.

RITA: Si, ya sé…

CANDIDO: (Sin ningún enojo) Y si ya sabe para qué pregunta?

RITA: Quiero decir… antes que yo.

CÁNDIDO: Antes que usted, qué?

RITA: Quién estaba?

CANDIDO: Yo,.

RITA: Entonces usted es el último?

CÁNDIDO: No, por ahora usted!

RITA: Entiendo… Bueno… Cómo es, digamos, el reglamento? ? Hay que sacar número o lo llaman por el nombre?

CÁNDIDO: No sé! (Riendo) Es la primera vez que vengo! (Ella también ríe)

RITA: Qué casualidad! Yo también! (Ríen los dos)

CÁNDIDO: Pero vamos a hacerla simple: si dicen “Cándido” entro yo, y si dicen “Rita” entra usted, le parece bien?

RITA: Si.  Por mí no hay problema.

CANDIDO: Esto me hizo acordad una vez que estaba trabajando pintando la calle, y pasa lentamente un cortejo fúnebre.  Por atrás quería adelantarse un auto y cuando lo va a sobrepasar, viene por la ruta del costado otro cortejo fúnebre. El tipo nervioso me preguntó: “Se muere mucho por acá la gente?” Y yo le dije: -No.  Con una vez les alcanza!!- (Los dos vuelven a reír)

RITA: De qué trabajaba?

CÁNDIDO: Pintando la ruta.  Vio esas rayitas blancas que van por el medio? Yo las pintaba… Buéh, igual no duré mucho.  Trabajé nada más que un mes y me echaron…

RITA: Por qué?

CÁNDIDO: La primera semana pinté dos kilómetros sin parar.  La segunda, pinté un kilómetro.  La tercera, cuatrocientos metros y la última semana solo cien metros. Vino el capataz y me empezó a gritar, que no podía ser, que cada vez pintaba menos…! Y yo le dije: Y qué quiere, si el tarro me queda cada vez más lejos??!!!

RITA: Hay gente que no es comprensiva para nada… No se entiende… A mí también me pasó…

CANDIDO: También le quedaba lejos el tarro?

RITA: No.  Me refiero a que la gente no se entiende… Yo la pasé muy mal de chica… Buéh, de grande también…

CANDIDO: Qué le pasó?

RITA: La pobreza.  Ni se imagina lo que fue.

CANDIDO: Que no me imagino??? Nosotros sí que éramos pobres!!!!

RITA: Usted también??

CÁNDIDO: Éramos once hermanos y dormíamos todos en una misma cama! Dormíamos tan apretados que hasta soñábamos lo mismo!  El perro estaba tan flaco pobre, que una vez ladró y se desmayó!! Cuando se ponía contento le teníamos que mover la cola entre todos!

RITA: (Como en lamento) Pobres…!

CANDIDO: Con decirle que hasta comíamos a la carta!

RITA: Elegían el menú?

CÁNDIDO: No! A la carta! El que sacaba el rey de oro, comía!!

RITA: Bueno… a mí también me pasó…!

CÁNDIDO: Comía a la carta?

RITA: No.  Ni siquiera.  Mis padres no nos podían mantener, así que nos fueron dando a otras familias para que nos criaran…  Nunca lo puede entender. Si a nosotros, que éramos ocho, no nos podían mantener y nos daban a otras familias, porqué seguían teniendo hijos??? Mucho después, con el tiempo, me enteré que nos vendían!

CÁNDIDO: Y con tu otra familia te fue mejor?

RITA: No.  La verdad que no.  Cuando tuve catorce años… me mandaron a hacer la calle…

CÁNDIDO: Uff!! Debe haber sido difícil, no?

RITA: Mucho.

CÁNDIDO: Me imagino.  La carretilla con el alquitrán se pone pesada!

RITA: No! Qué carretilla?

CÁNDIDO: Los adoquines?

RITA: No!! A hacer la calle! A trabajar de prostituta!! A acostarme con hombres todo el día!!!

CANDIDO: Ahh…! No había entendido…

RITA: Pero después de un tiempo lo tuve que dejar… porque al año  me agarró una depresión terrible…!

CANDIDO: Se enteró que las demás cobraban?

RITA: No.  Me enfermé…

CÁNDIDO: Entiendo… Por eso está acá?

RITA: Si. Y usted?

CÁNDIDO: No, bueno, lo mío fue distinto… por el perro.

RITA: Lo mordió un perro?

CÁNDIDO: No, qué va! El Chueco era incapaz de morder a alguien…

RITA: Era suyo?

CÁNDIDO: Si… bueno, báh, era de todos los que lo querían… pero andaba siempre conmigo. La verdad es que estuvimos tantos años juntos, que no me acuerdo de nada anterior a él! Lo amaba con toda mi alma… Siempre le agarraba esa carota que tenía, lo miraba fijo a esos ojitos tiernos y le decía ”Si la felicidad fuese pecado, nosotros nos merecemos el infierno” y él movía la cola y me lamía por toda la cara…!

RITA: Y qué pasó?

CÁNDIDO: Había un hombre… aparentemente muy amargado de su vida… que no le gustaban los perros.  Y siempre protestaba porque le hacían pis en el árbol de la puerta de su casa.  Ponía botellas plásticas con agua… echaba lavandina en la tierra… hacía de todo para evitarlo.  Pero los perros como si nada.  Usted vio cómo son, olfatean el pis de otro y ellos tienen que orinar también.  Es su instinto: quieren marcar territorio. Una tarde yo entré a un negocio a comprar unos pancitos y tardé un montón porque había bastante gente.  Cuando salí, lo vi al chueco ahí, tirado al lado del árbol… sacudiéndose con terribles espasmos.  No había forma de pararlo!! Yo no supe qué hacer! Empecé a gritar pidiendo ayuda y vinieron algunos vecinos, le tiraron agua, le dieron leche por la boca pero ya le estaba saliendo espuma, hasta que dejó de respirar… ahogado!!  Lo abracé con toda mi fuerza y no podía parar de llorar. Lo único que tenía en el mundo me lo habían sacado otra vez!!  Sentí un vacío tan grande que no sabía qué hacer!!  Miraba para todos lados como pidiendo explicaciones, pero nadie me decía nada… Todos se iban, lamentándose pero sin hacer nada!! Hasta que vi al lado del árbol, unos pedacitos de churrascos cocidos.  Agarré unos cuantos y por el olor me di cuenta que tenían veneno para ratas.  Fue tanta la angustia y la impotencia que empecé a gritar… pero todos ya se habían ido… El único que me miraba, impasible, casi como un verdugo, era él, detrás de la cortina de su ventana… Y me di cuenta que ese hombre necesitaba un castigo por tanto daño… Eso no podía quedar en la nada como tantas veces!!  Así que agarré los pedacitos de churrasco que quedaban… me paré frente a su ventana… Lo miré a los ojos… y me los comí!!!

RITA: (Pausita) Por eso está acá?

CÁNDIDO: Si.  Después de diez días en terapia intensiva… En ese tiempo  me puse a pensar… Ese hombre ya está preso, pero no tenía la culpa!  La culpa es de los que no le enseñaron a respetar la vida… sin importar de quién sea. (Ella se le acerca y le toma las manos mientras él llora)

(Del costado se va encendiendo otra vez la misma luz blanca en dirección a ellos, que va creciendo en intensidad hasta tornarse extremadamente brillante, y la acompaña una música tenue que también va in crescendo.  Ella se la señala)

RITA: Parece que empiezan a atender… (Delante de la luz llega la servidora de escena, y con movimientos lentos y delicados propios del ballet, se pone en un costadito y con una sutil reverencia les señala el camino hacia la luz)

CÁNDIDO: (Mira hacia la luz) Me toca a mí? (Como escuchando con dificultad) No? A ella?  Ahhh, entiendo… (Le dice a Rita) quieren que vayamos juntos… (Pausita. Se miran.  Se toman de las manos, sonríen uno al otro y comienzan a caminar lentamente hacia la luz)

RITA: Ahora vamos a poder ser felices, No?

CÁNDIDO: A mí me gustaría primero abrazar al Chueco…! (Salen mirando hacia la luz y detrás de ellos, la servidora de escena mientras la luz y la música vuelven a decrecer a su paso.  Cuando ella termina de salir, apagón) 

 

 

 

(Se ilumina el borde del escenario y llega el Farsante como si buscara un libro entre muchos de una gran biblioteca en la pared)

FARSANTE: Veamos… Tal vez por aquí esté… (Buscando) “Presupuesto nacional” Dónde estás?… “Presupuesto Nacional”… (Como si lo encontrara) Ahhhh… Aquí está!!!  (Pantomima como si tomara un gran libro de esaa biblioteca y revisara sus hojas mientras las va pasando una a una) A ver por aquí… No, del presupuesto de Defensa nadie se queja y por supuesto nadie lo toca.  Tal vez por aquí encontremos algo… No.  Tampoco. Del presupuesto que reciben los partidos políticos, tampoco.  Del presupuesto destinado a los funcionarios de gobierno, gobernadores, diputados, senadores, concejales, asesores, etc., etc., mucho menos y ni que hablar del rescate a los bancos que son tan necesarios y fundamentales para nuestra economía… (Señalando el imaginario libro y le habla al público) Pero eso sí, acá lo dice clara y explícitamente… “Se torna imposible un aumento en el presupuesto para Cultura, porque se puede desestabilizar el sistema financiero…”

Ahh, mi querida “cultura”!!! Deberías tener mejillas de acero para poder soportar tantas bofetadas…! Cuando pienso en esto, automáticamente me pregunto…  Como se explica que los maestros y profesores, que tienen a su cargo la educación de nuestros hijos, el cultivo de sus mentes, que serán en definitiva el futuro del mundo, reciban menos sueldo que un futbolista?   Sin embargo, la respuesta es muy clara… Para ellos, los poderosos, el objetivo de alimentar sin límites la apetencia por el fútbol, responde a una sola intención que paso seguidamente a detallar, (Simula sonido de trompetas para anuncios) “Señoras y señores, la verdadera causa es…” (Pantomima de mirar su reloj) Perdón, pero esto tan importante y fundamental, se los cuento después.  Ya está por comenzar el segundo tiempo!! (Apagón)

 

BORRACHO: (Entra haciendo la pantomima de beber una cerveza y tambaleando un poco de la borrachera, contento, siempre mirando un punto fijo hacia el público como si fuera el televisor y habla también a un costado donde supuestamente su mujer está lavando los platos) No hay caso, negrita… No hay como una buena cervecita y fútbol!! Buéh, quien dice una, dice… (Sacando cuentas) ocho! (Pantomima de cambiar de canal con el control remoto) Y éstos?? Siguen empatando…?? (Contento) Uy, si!!!  Vamos todavía!!! (A ella) Si estos empatan, nosotros con un dos a cero arriba, tenemos el campeonato asegurado!!! Sí, ya sé… los partidos hay que jugarlos hasta el final… Qué me la van a contar a mí…  que hace cuatro años casi me muero de un infarto cuando nos quedamos en la puertita… Un gol faltaba nomás, pero no quiso entrar la pelota! Te acordás lo que fue?? Qué amargura!!! Tres días no me pude levantar de la cama por la depresión!!! Pero esta vez va a ser distinto!!! Y, sí!! Ya estamos ganando dos a cero y falta el segundo tiempo…! No hay que perder la fe!!! Otra vez no nos va a pasar!! De ninguna manera!!! (Mostrando la cerveza) Por eso ya estoy festejando!!Tan seguro estoy que esta vez vamos a salir campeones, que sabés qué hice? Agarré esa platita que veníamos ahorrando para comprar el autito…? Bueno, la aposté a que ganábamos!!! Primero me dio un poquito de miedo, pero al final me decidí!! (Exultante) Y ya vamos dos a cero… Sabés que cero kilómetro nos vamos a comprar?? Otra que cero kilómetro!! Uno de alta gama!!!! Así que ya podés ir eligiendo el color!! Já, já, já!!! (La mira al costado) Qué me mirás así?!! Esa plata es mía!! La hice laburando!!! Entonces dejá! Elijo yo el color!! (Cómo si ella le dijese algo) Vos?? Pero cuánto te creés que ganás limpiando casas??! Hacéme el favor!!! Eso sí! La de los demás están relucientes, pero esta casa está hecha un asco!! Y encima te ofende cuando me preguntas “¿Qué hay en la tele?” y yo te contesto: “Polvo”! Dejá de hacer tanto ruido lavando los platos, querés?!! No ves que está por empezar el segundo tiempo??!!! No te bastó el sopapo que te di cuando te cruzaste por adelante en el penal??! Cuarenta y cinco minutos tiene el primer tiempo y te vas a cruzar justo en el penal??!!! No hay caso! Las mujeres no entienden el fútbol!! El fútbol es un arte…! Hay que pensarlo, imaginarlo, diagramarlo… es como un ajedrez…  (Busca las palabras) pero sin dados! (Rememora con placer) Siempre me acuerdo cuando era joven y jugaba para el club del barrio… Al equipo le pusimos “Alergia a la leche”.  El aguatero era más borracho que nosotros y en la cantimplora cargaba ginebra en lugar de agua.  No ganamos un partido, pero la pasábamos bomba!!! Una vez, cuando terminó el partido, alzamos al réferi en andas y el tipo agradecido decía: “No se molesten” y el Gurka le contestó –No es molestia.  El acantilado está acá cerquita!!-  (Como si ella le hablase algo y él contesta despectivamente) Eh?? Qué sabés vos??!! Lo único que sabés es quejarte!!! Te quejás de todo!!! Te quejaste que los cuchillos no cortaban, y qué hice? Te compré un cuchillo eléctrico!! Y dónde está? Ahí tirado en un cajón! Te quejaste que tenías que barrer todo el día, y qué hice? Te compré una aspiradora eléctrica!! Y qué pasó? Se descompuso y ahí está tirada también! Te quejabas que te llevaba mucho tiempo picar la verdura para cocinar, y qué hice? Te compré una procesadora eléctrica!! Y dónde está? Ahí arrumbada en un rincón porque no la sabés usar!! Cuando te quejes que estás cansada por estar  todo el día parada, te voy a comprar una silla eléctrica, y vamos a ver si la usás!! Sí, amenazame con que me vas a denunciar!! Te pensás que eso me va a frenar?? Haceme el favor!!! El día que te quiera partir la cabeza con un fierro no va a haber denuncia que me pare!!!!  (Mirando el partido) Mirá!! Mirá!! Aprendé!!! Eso es fútbol!!! Mirá cómo se maneja una pelota… Mirá las rotaciones… Mirá esa defensa, bien armadita, ordenada, donde no dejan pasar a nadie!! (Se queda mudo mirando el televisor.  Con cierta amargura) y tenemos un jugador que es una verdadera promesa de goles… La cagada es que es el arquero!! De dónde lo sacaron a ese turro??!! Buéh, a no desesperar… (Mira su reloj) Todavía estamos ganando dos a uno y faltan… (Con angustia) Falta un montón!! Qué pasa?? No los pueden parar???!! Manga de inútiles!!! Este equipo es un salón de fiestas, se divierten todos menos los dueños de casa.  Y qué pasa que nadie grita??!!! Están todos mudos en las tribunas!!! Esa hinchada es como la fiebre. Si son 40 ya es mucho.  Mirá!! Mirá lo que hace ese!!! No los podemos parar!!! Esos delanteros se doparon con acaroína!!! Y nosotros parecemos un pesebre: tenemos muchas figuras pero ninguno se mueve. No te puedo creer!!! Penal??!!! De dónde, penal??!!! Si ni lo tocó!!!! No te puedo creer!!! Recemos todos juntos para que lo tire afuera… No pido que lo ataje el arquero porque éste es como una tortuga arriba de un árbol, nadie sabe cómo mierda llegó ahí!! (Se queda muy tenso mirando la tele y se relaja, angustiado) No te puedo creer!!! Dos a dos!!! En dos minutos!!! Y ahora…?? Otra vez nos quedamos sin campeonato??!! Y el autito??!!! (Gritándole al televisor) Me lo van a comprar ustedes acaso, muertos de hambre??!!! Este es el equipo de los 101 dálmatas. No sabemos qué hacer con tantos perros. (Mira a un costado) Y vos?? Qué hacés con esa valija??!! Adónde vas??? Dejá de hacer pavadas y traeme otra cerveza!!!

(Amenazante) Ya te dije que no me amenaces con que me vas a dejar!!!! Vení para acá!!! (Como mirándola irse)  Vení para acá te dije!!!! No me hagas ir a buscarte!!! (Intenta levantarse de la silla pero por la borrachera cae al piso) Vení, te dije!!! Sos mi mujer y vas a hacer lo que te diga, oíste??!!!! Así y todo te vas??? Pensá muy bien lo que estás haciendo!!! Te vas?????  Yo no te pienso ir a buscar!!! Te vas a quedar sola para siempre!!!  Vas a tener que mendigar para vivir!!!! No vas a encontrar a nadie que te mantenga!!! Te vas a morir sola como un perro!!!! Te vas???  Te vas igual?????!!!!! (Pausita.  La mira irse. Se queda arrodillado en el suelo destruido) No lo puedo creer… No lo puedo creer!!! Estas cosas me pasan solo a mí!!! Qué hice para merecer esto!!! (Desesperado, al cielo) Qué mal hice, Señor???!! (Se pone a llorar como un chico)  No lo puedo creer!!!!!!! Porqué??? Porquéee…?????!!! (De rodillas llorando y gritando hacia el cielo) Otra vez perdimos el campeonato!!!!!!!! Porquéeeee????!!!!!!!!

(Apagón)

 

FARSANTE: Dijo alguna vez Anatole France: “No se puede ser feliz, sino al precio de cierta ignorancia”. Por lo visto hay quienes buscan ser inmensamente felices porque evidentemente exageran con esto de la ignorancia, lo cierto es que estadísticamente hablando, la ignorancia mata más gente que la peor de las enfermedades, hecho absolutamente recíproco, porque muchas de las enfermedades que padecemos se deben precisamente a esa misma ignorancia.  Y a decir verdad, ha sido inconmesurablemente redituable para algunos que supieron aprovecharse de ella y obtener su poder a lo largo de la historia. Como dijo el presidente de la World Pharmaceutical Corporation: “Ah…! Qué sería de nosotros sin las enfermedades!!!”

 

(Cambia la luz.  Por el costado entra la servidora de escena, siempre bailoteando al compás de la música clásica, trayendo al Abuelo en una silla de ruedas. Lo coloca en el centro de la escena, le acomoda una manta sobre las piernas y se retira por el otro costado)

ABUELO: (Mira su reloj luego revisa el lugar intentando estirar su mirada por encima de los imaginarios que lo rodean.  Suspira un tanto cansado.  Llega Ella con una silla y se sienta a su lado.  Le toma la mano y lo mira con cierta tristeza.)

ELLA: Hola…

ABUELO: (Sin darle importancia, mira por encima de ella como buscando.  Luego suspira un tanto tristemente.) Hola… 

ELLA: (Pausita) Otra vez… no vino?

ABUELO: (Él la mira y le dice a modo de confesión)  Qué va a hacer? Está muy ocupada…: No habrá podido! Tiene dos chicos y le llevan mucho tiempo! Siempre hay que correr detrás de los hijos!!

ELLA: (Lo mira profundamente) Dos tiene?

ABUELO: Si.  Dos varoncitos.  Uno más pícaro que otro.  La última vez me dijo que querían buscar la nena, pero por ahora… Vaya a saber! El marido también debe estar muy ocupado!! La vida moderna!! Todas son ocupaciones!! Hasta con los hijos esa la misma historia!! Salen de la escuela y los mandan a clases de inglés, a tae-kwon-do, a fútbol… más que nada para ver si se salvan con eso!! Y no se dan cuenta que lo más importante es estar en familia… No sé, jugar a la lotería, a las cartas o incluso al ajedrez!! Pero andá a decirle a un chico de hoy que aprenda ajedrez?! (La mira) Y vos? Tenés chicos?

ELLA: Si.  Le conté ayer… No se acuerda?

ABUELO: Perdoname… No me acuerdo.  A esta edad algunas cosas se van borrando…

ELLA: Si, ya sé.  No se preocupe…

ABUELO: Cuántos tenés?

ELLA: Cuatro.  Dos varones y dos nenas.

ABUELO: Uuhhh!!! Cuatro!!! Te deben llevar mucho tiempo!!!

ELLA: Ahora no tanto.  Ya son grandecitos y se las arreglan solos bastante bien.  El mayor tiene 24 y la más chica 13.

ABUELO: Mi hijo, el que vive lejos, también tiene cuatro… o cinco… Por eso también se le hace difícil viajar… Los viajes están muy costosos… Y atender a los hijos le demanda a uno mucho tiempo… Qué va a hacer? Los hijos son los hijos… Es la ley de la vida… Uno se pasa la vida guiándolos, enseñándoles… criándolos.  Como si les fuese tejiendo alas, lentamente… para que un día tomen coraje y se lancen a volar… (Pausa)

Una vez, mi hija estaba jugando al borde la vereda.  Se le cayó el juguete y rodó hasta la mitad de la calle y ella lo quiso recuperar.  Yo la vi desde la puerta y cuando me di cuenta, venía un coche a velocidad casi directo a ella.  No sé.  Ni lo pensé.  Me tire de cabeza para empujarla y sacarla del paso sin pensar siquiera que el coche venía hacia mí.  Fue suerte.  Simplemente suerte que justo salía un auto del garaje, marcha atrás y lo chocó, desviándole la dirección. Yo me quedé paralizado.  Me pudo haber matado.  Pero no me importó.  Le había salvado la vida a mi hija y eso era lo único que importaba.  Me preocuparon más los raspones que le hice cuando la tiré a un costado.  Cómo son las cosas, no?  La esencia del ser humano es ser egoísta por el instinto de supervivencia… salvo con los hijos. Cuando uno es padre, está dispuesto a dar la vida por ellos. No importa lo que sea. Y ellos, cuando llegan a ser padres, hacen exactamente lo mismo con los suyos.  Y mirá qué curioso… nunca ocurre lo mismo con los hijos hacia los padres.  Uno sólo se preocupa por los hijos, pero muy poco por los padres.  Qué va a hacer? Es la ley de la vida!

ELLA: No sea injusto… Hay muchos hijos que se preocupan por sus padres…

ABUELO: No, si yo no los culpo.  (Mira el reloj y vuelve a hojear hacia todos lados) Es la ley de la vida… Los recuerdos más lindos siempre son cuando eran chiquitos…

ELLA: Se acuerda bien de eso?

ABUELO: Como si fuera hoy!!! (Sed toca la frente) Es como un video que tengo acá todo el tiempo…! (Sonríe) Te conté cuando mi hija casi se sacó un diez en la escuela?

ELLA: (Sonriendo con ternura) Si.  Montones de veces…

ABUELO: (Sin escucharla)  Una vez llegó del colegio y me dijo –Papá, hoy casi me saqué un diez!!- Y yo le pregunté –Y por qué casi?? –Porque se lo pusieron al chico de al lado!!-  (Los dos ríen)

ELLA: Y ese otro día que la maestra le pidió –Cuál es el principio de Arquímedes?- y ella contestó –La “A”- (Vuelven a reír)

ABUELO: Si!!! Siempre tenía esas ocurrencias…  Una vez, en casa, mientras la madre le ayudaba a hacer los deberes, le dijo -A ver… Acá tenés que escribir cinco cosas que contengan leche- y ella contestó con total naturalidad –Cinco vacas- (Los dos casi ríen a carcajadas)

ELLA: Y tenía razón, no?

ABUELO: Si había algo que no soportaba, era al vecino de arriba.  Cada vez que la veía, se quería hacer el simpático.  Un día ella estaba jugando en las escaleras y cuando el vecino pasó por al lado, le preguntó –A ver, vos que sabés tanto…Cuántos años pensás que tengo?- y ella le dijo –Cincuenta-  -Si!!- Dijo él-  Cómo adivinaste?? –Porque tengo un primo que tiene veinticinco y es medio estúpido!!!- (Ambos vuelven a reír)

ELLA: Era terrible…!

ABUELO: Si! Inteligente como ella sola! Por eso llegó a médica!! (Pausita.  Un tanto amargamente) La verdad que se la extraña…

ELLA: (Le toma la mano y lo mira a los ojos con mucha ternura) No pierda la esperanza… A lo mejor en cualquier momento aparece, no? Hay que tener fe. Estoy más que segura que ella también se muere de ganas de verlo y charlar con usted…

ABUELO: Está muy ocupada… Con tantas ocupaciones, quién se va a acordar de éste viejo inservible… Si no fuera por vos que venís a charlar conmigo, mi vida sería muy aburrida… Acá no hay mucho entretenimiento que digamos… A veces viene una profesora de educación física para que hagamos gimnasia… Tenés que verlos a todos que apenas pueden mover una mano (mueve la muñeca) haciendo así… Somos patéticos!

ELLA: No! No es así!! No diga eso! Son gente mayor! El cuerpo ya no es el mismo, pero tampoco es el mismo para mí ni para nadie, porque todo se va modificando… Es el tiempo… va pasando y...

ABUELO: Gastando todo.

ELLA: Gastando, sí como todas las cosas de ésta vida… (Señalándole el corazón) Pero lo que vale, lo que importa, es lo que está acá guardado.  Eso siempre va a estar presente!!

ABUELO: (Le toma la mano) Gracias… Me hace bien charlar con vos… Por lo menos pasamos el rato y no la extraño tanto… Contame… Tenés hijos…? No sé, me gusta escucharte…

ELLA: (Con ternura) Y a mí me gusta contarle… (Con cierto tono de reproche aunque dulcemente) Pero en el medio del cuento, usted siempre se queda dormido!

ABUELO: Yo?? Sería incapaz… Dale, contame de tus hijos… Cómo andan, qué hacen?

ELLA: La que más da que hablar, es la chiquita, buéh, chiquita! Ya tiene trece…! Fue la única que no buscamos.  Un regalito de Dios. Es un torbellino! Un carácter que ni le cuento!! Será porque es la última y la más consentida y sobreprotegida, sobre todo por sus hermanos varones.  Hace lo que quiere con ellos!! La de dieciséis ya tiene un noviecito de la escuela y el que le sigue, ahí anda buscando su rumbo, todavía está un poco en la pavada de la edad, vió?…  (Pausita, suspira) El mayor ya tiene su vida… Es independiente.  Se fue un tiempo a vivir con una chica, pero no funcionó.  Es joven todavía, pero la experiencia le sirvió. Ahora entiende un poco más qué es la convivencia.  No todo es placer.  Hay que sacrificarse por el otro… entenderlo… y sobre todo, lo que me enseñaron mis padres: el respeto.  (El abuelo se fue quedando dormido sin que nadie lo advierta) Sin respeto nada sirve ni nada dura. Faltar el respeto es como arrugar una hoja de papel.  Por más que intenten alisarlo y plancharlo, ya nunca será lo mismo.  Entre muchas otras cosas, eso es algo que siempre le voy a estar agradecida a mis padres. Eso, pero además… (Pausita.  Advierte que se ha dormido.  Lo mira con ternura.) Sabía que te ibas a quedar dormido! (Mira hacia un costado y habla casi como en un grito susurrado a alguien de afuera) Ya se durmió!! Lo pueden llevar a su habitación? Gracias!! (Vuelve a mirarlo.  Se le acerca con mucha ternura y dándole un beso en la frente le dice con lágrimas en los ojos)  No te preocupes… Tu hija va a venir mañana.  Hay que tener fe que la vas a poder ver!! Te quiero mucho!! Chau… hasta mañana papá!!!! (Apagón)

 

FARSANTE: Durante muchos años se sostuvo que “La religión es el opio de los pueblos”.  Sin entrar en consideraciones políticas doctrinarias, nos animaríamos a decir que ese lugar debería ser ocupado por “la ignorancia”,  el más efectivo de los narcóticos, capaz de sumergir a cualquier pueblo en la más profunda indigencia intelectual y por ende, a la total y absoluta sumisión a los poderes de turno, que son capaces de utilizar cualquier recurso para revertir los valores morales de un pueblo… 

Los políticos han aprendido muy bien la lección a través de la historia: (Como si declamase desde un atril al ´público) “Si alguien tiene hambre, dale un pescado.  Y si mañana le das otro más, al tercer día va a estar esperando por su pescado diario.  Aunque esa vez sí, a cambio de un voto.” (Se pone las manos en los costados de la boca como para decir un secreto)  “Pero nunca… nunca le enseñes a pescar, porque allí se dará cuenta que no te necesita y ya no te votará”

(Como si rezara) Bendita seas “ignorancia” que nos das el voto nuestro de cada día… amén!!!

 

CHICO: (Entra mirando su celular tembloroso, sin fuerzas en las piernas y muy angustiado.  El celular suena y al mismo tiempo un mínimo flash de luz que ilumina la escena como un relámpago, anuncia un mensaje)

Hijo de puta!!! (Mira el mensaje. Vuelve a sonar y a repetirse el flash.  Otra vez mira el mensaje) Vos también sos un reverendo hijo de mil putas!!! Mal paridos!!! (Se repite el sonido y el flash) Y vos!! Todos ustedes!!! (Repite luz y sonido) (Llorando con mucho odio e impotencia) Sí, ríanse mientras puedan!! Pero les juro por lo que más quieran, que esto no se lo van a olvidar en su vida!!! (Repite luz y sonido) Ahh!! Qué valientes que son!!! Publicando también las fotos??!! No me importa!! Ya no me importa nada!!! (Repite luz y sonido) Publíquenlo donde se les dé la gana!! Ya se van a arrepentir…!! (Pausa.  Pone una silla enfrente de él, siempre temblorosamente y coloca el celular apuntándolo.  A partir del accionar del celular no habrá más sonido, sólo flash de luz, que se irá incrementando en velocidad a medida que transcurre el monólogo.  Acciona el celular y se sienta en su silla hablándole a la cámara del teléfono)  Mamá… papá… Antes que nada quería pedirles perdón por no haberles contado todo esto antes… Pero tenía miedo… Mucho. No sabía cómo iba a reaccionar papá… Lo que pasa es que siempre escuché esos comentarios que hacía “Mirálo a ese, qué puto de mierda!!”  Y lo decía con asco, hasta con bronca! Nunca me voy a olvidar ese día que nos quedamos atascados con el auto en la avenida porque había una manifestación del orgullo gay.  Lo dijo con tanto odio eso de “A estos putos habría que matarlos a todos!!” que hasta me dio un poco de miedo.  Yo todavía no sabía lo que sentía, pero esa frase me quedó grabada a fuego en el cerebro.  Y cada día que pasa me quema más… Yo me imaginaba que algún día podía pasar algo así, por eso nunca quise que nadie lo supiese.  Porque yo tampoco estaba seguro.  No sabía qué hacer…  Sentía que no tenía con quien hablar…y lo único que se me ocurrió fue ir a la iglesia. A confesarme. Estaba seguro que el padre Aníbal no se lo iba a contar a nadie.  Al principio me pareció lógico que mientras le iba contando, me mirara raro… pensé que se estaba enojando porque lo que yo pensaba eran pecados muy grandes. Pero me agarró de la mano y me llevó a la capillita del fondo del jardín.  Después me sentó en sus rodillas y me pidió que le siga contando todos mis pensamientos.  Mientras yo hablaba, él cerró los ojos y empezó a acariciarme las piernas.  Me pareció muy cariñoso.  El padre Aníbal nunca había sido demasiado cariñoso con nosotros… Cuando me di cuenta, me había desabrochado el pantalón y con la boca me empezó a… Yo me asusté tanto que no pude moverme y lo dejé hacer! Mientras me… masturbaba, se masturbó él también!... Habrán sido cinco minutos… pero me parecieron horas! Después me dijo que no me preocupara, porque esto iba a quedar entre nosotros dos, nada más, porque era secreto de confesión… Yo qué sabía? Me dio miedo contárselo a alguien… Sentía que estaba en falta tan sólo por esas cosas que se me pasaban por la cabeza.  No lo podía evitar… sobre todo un tiempo después, cuando Claudio entró en nuestro curso. No sé… era distinto a los otros chicos.  Me pareció dulce… comprensivo… y cada día que pasaba me sentía mejor con él.  No sé… Yo era feliz en esos ratitos en el recreo cuando estábamos juntos y charlábamos y nos reíamos de cualquier estupidez.  Cuando nos sentábamos en el banco del gimnasio mirando el partido y descansaba su brazo sobre mi pierna, a mí se me erizaba la piel.  No me movía y casi ni respiraba para que no lo quitase. (Pausa) Un día me decidí, tomé fuerzas y le conté lo que me pasaba.  No lo hice con la intención de avanzarlo y ni siquiera para que pase algo entre nosotros… Simplemente pensé que era el único que podía escucharme… entenderme… (Pausa) Nunca imaginé que se lo iba a contar a los otros chicos…Empecé a darme cuenta cuando los veía murmurar y reírse de mí.  Y porque desde ese entonces, Claudio me esquivaba y no se acercaba más a mí.  Hasta hoy… cuando me vino con eso que necesitaba hablar conmigo.  Me llevó hasta el descampado… y ahí estaban esperando los otros cinco.  Cuando me di cuenta, ya era tarde. Dos me agarraron de los brazos y otros dos me bajaron los pantalones y me sujetaron las piernas… Primero fue uno y después pasó otro… y otro… mientras Claudio sacaba fotos.  Lo único que pude hacer, fue llorar, y ellos se reían cada vez más… (Pausita) No sé qué me dolió más… si la violación de esos hijos de puta… o la mirada de Claudio, mientras sacaba las fotos… con esa rara mezcla de odio y asco… La misma que tenías vos, ese día en el auto. Te acordás, papá?? (La intermitencia del flash se acelera, mientras comienza a sonar la música de fondo muy suavemente) Pero ojo, eh??! No te culpo!!  Vos querías lo mejor para mi… Lo decías todo el tiempo! Querías que fuera como vos!!! Y mientras lo decías, te palmeabas el pecho, orgulloso!! Pero sabés qué? No sé si en el fondo somos tan distintos!! (Pausa) Y vos, mamá… espero que puedas perdonarme tanto dolor… En realidad nunca supe si sentías igual que papá, porque no decías nada…  pero vos siempre repetías eso de “dime con quién andas y te diré quién eres”, te acordás? (Pausita. Intenta tragarse la angustia y el llanto, mientras el flash se acelera más) Qué rara esa frase, no? Yo nunca anduve con putos ni maricones… Y sin embargo salí así!! Te salí puto, papá!!! Viste??? Te salió un hijo putooooo!!!!! Pero no hace falta que te lo cuente… Ya vas a ver las fotos por internet!! Y un montón de mensajes, burlas y comentarios como el tuyo: “Hay que matarlos a todos a esos putos de mierda”!!! Pero ya no me importa porque no los voy a leer… (Pausita) Eso sí… quiero que sepan… que siempre los quise mucho!!! (La luz del flash se torna muy veloz, siendo la única iluminación de la escena, y la música coral de “O fortuna” de Carmina Burana, aumenta su volumen, mientras el Chico se va hacia detrás del panel del centro.  El flash se detiene abruptamente dejando todo a oscuras por un segundo mientras la música alcanza su máximo nivel con su estridente estribillo y por detrás del panel, se ilumina una luz muy fuerte en dirección al público, proyectando sobre el mismo a trasluz la sombra del chico desde la cintura hacia arriba, que cuelga ahorcado con una cuerda del techo.  Por detrás de la pantalla, va apareciendo el farsante con sarcástica sonrisa y mira la sombra que se va desvaneciendo lentamente hasta el Apagón.)

 

FARSANTE: Mis queridos señores, la dura realidad es que seguimos pagando muy cara la estupidez humana.  Desde tiempos remotos, esta cruel, despiadada e incurable enfermedad ha dejado millones y millones de víctimas a lo largo de la historia.  Muchos, a pesar de denodados esfuerzos, no han logrado dar con la cura definitiva porque se trata de una enfermedad con innumerables variantes.  Existen paliativos, sí, pero no son suficientes.  Muchos científicos, profesores, maestros y artistas se esfuerzan cotidianamente por detener esta verdadera peste, que a todos nos toca de cerca.  Alguien de nuestra familia, amigos tal vez, compañeros, conocidos…  nosotros mismos… Nadie está impune.  Nadie está libre de haber sido contagiado por ella.

Pero sería oportuno darse por enterados, de una vez por todas, que la única vacuna efectiva contra la estupidez humana es precisamente… la educación!!

Ojalá llegue el día, en que alguien… (Señalando al público) junto con algunos… y otros, y otros, y otros… logren esparcir finalmente esta tan ansiada y necesaria vacuna… y comencemos a trabajar de verdad, sin sofismas, sin falsas y huecas promesas, en pos del aprendizaje y la superación, en definitiva de la cultura, (Mostrando sutilmente la platea) para vencer nuestra tan humana estupidez!!

Ojalá que algún día aprendamos!!! Les prometo… que no será doloroso!

(Como si les contara un secreto) Al menos, no tanto como la estupidez!!

Ojalá, por vos y por mí!

Ojalá!!!! Por todos nosotros!!!

Ojalá!!!!!! Por nuestros hijos y nietos!!!!!!

Ojalá!!!!!!!! Por el futuro!!!!!!!!!

Ojaláaaaaaa…!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Ojaláaaaaaaaaaaaaaaaaaaa…!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

                                                APAGÓN

 

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