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HAY QUE MATAR AL MUERTO

de  Hugo Daniel Marcos

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de estas obras requiere el permiso del autor, así como abonar los correspondientes derechos al autor a o la entidad de gestión que él indique, a tal fin se inserta en cada texto su dirección electrónica.

 

“HAY QUE MATAR AL MUERTO”

 de Hugo Daniel Marcos

hugoteatro@hotmail.com

hugoteatro@yahoo.com

 

Personajes:

 

Genoveva

Serafín

Tulio

Honorato

Pamela

Clarisa

Renato

Ulises

Pocho

Lita

 

 

I

Escenografía:

 

Enorme living de estilo antiguo con un amplio sillón de tres cuerpos en el centro y dos individuales a cada costado. Lámparas, mesas, sillas.     Sobre el foro dos escalones y un sobre nivel comunican, a la izquierda a la puerta de calle y a la derecha a las habitaciones de los pisos superiores.      Sobre el costado izquierdo al medio y adelante, tres puertas que dan a la biblioteca, habitación de servicio y baño, y sobre el lateral derecho otras tantas que comunican a cocina, comedor, y un corredor que da al jardín. Sobre el costado izquierdo, entre las puertas. Una estantería con adornos y un equipo de música.  Sobre la derecha un pequeño bargueño de frente al público, con dos butacas altas y botellas de licores, vasos y hielera.       Casi sobre el fondo, un perchero con varios impermeables iguales de color marrón y varios sombreros también iguales al que viste Honorato.  Todos los personajes vestirán pantalones y zapatos negros o de lo contrario, impermeables largos hasta el piso.

 

 

II

 

Al abrirse el telón, la escena está a oscuras en absoluta calma, de pronto el estrépito de un impresionante trueno, quiebra el silencio y la escena se ilumina lentamente. Por un costado aparece Genoveva con un candelabro en la mano, iluminando a su paso.  Llega hasta la puerta y abre. Entran Tulio y Serafín, totalmente empapados, con un paraguas dado vuelta y roto por la tormenta.

 

 

SERAFIN: Buenas noches...

GENOVEVA: Buenas noches.

TULIO: (Reprochando mientras intenta reparar el paraguas) No sé qué le ven de buena!

SERAFIN: (Mientras Genoveva los mira inexpresiva) Es una forma amable de saludar.

TULIO: Podés decir ¨hola¨como todo el mundo.

SERAFIN: Y también en una forma de desearle al prójimo... TULIO: (Perdiendo la paciencia) Me gustaría verle la cara al prójimo, empapado porque pinchó una goma, después de haber caminado casi un kilómetro bajo la lluvia, a punto de engriparse, (Espetándole en la cara) porque un imbécil, estúpido e infradotado se olvidó el cricket en la casa!

SERAFIN: Ah, no! Si tenés algo que decirme, hacelo sin rodeos!

GENOVEVA: (Cuando Tulio estaba a punto de estallar) Los señores? SERAFIN: Nosotros venimos a ver al señor Honorato. Pero como es un asunto delicado, no podemos darle nuestros nombres... estamos de incógnito!

GENOVEVA: Los detectives que vienen por el asunto de la herencia? El señor enseguida los va a atender... (Va a salir, pero vuelve) Una pregunta...

Cuál es Tulio?

SERAFIN: El! Yo soy Serafín.

GENOVEVA: (Algo despectivamente) Me parecía... Pónganse cómodos nomás.

TULIO: Y encima me olvidé el celular en el auto.  Y ahora quién va hasta allá a buscarlo con esta lluvia?

GENOVEVA: Mejor así… El señor no soporta esos aparatitos y no los quiere ver en su casa…

(Sale)

TULIO: (Mirando harto a Serafín e imitándolo burlonamente) ¨El, yo soy Serafín¨. Se suponía que veníamos de incógnito, imbécil!

SERAFIN: (Mientras Tulio comienza a inspeccionar todo el lugar) Y bueno...! A lo mejor nuestra fama está trascendiendo! Quién te dice que un día no ganemos el Oscar de los detectives? Já... Eso sí que estaría bueno! (Haciendo como si estuviese frente al atril del premiado) ¨Quiero agradecer a todos lo que me apoyaron en ésta difícil profesión que me ha entregado a los riesgos más peligrosos...¨

TULIO: Me podés hacer el favor de callarte la boca?! Y observá todo cuidadosamente!

SERAFIN: (Comienza a recorrer el lugar) Ahà...! Mmmmm...! Ahá..!

Mmmmm.... Me parece que acá no está!

TULIO: No está, qué??

SERAFIN: Lo que buscamos!

TULIO: No estamos buscando nada!

SERAFIN: Ahá!!  Con razón no estaba!

TULIO: Pongamos las cosas en claro... El que hizo el curso de detective, fui yo! Vos estás acá, porque tu hermana me pidió un favor, y dio la casualidad que estas últimas semanas necesitaba un ayudante... pero el que manda, el que da las órdenes, y el que determina qué se hace, soy yo! De acuerdo?

SERAFIN: Por supuesto.  De todas formas, me veo en la obligación de advertirte...

TULIO: Qué cosa?

SERAFIN: No me digas que no te diste cuenta...

TULIO: De qué?

SERAFIN: No nos contrataron para esclarecer un asesinato?

TULIO: Si. Y?

SERAFIN: Y la que nos atendió, no es la ¨mayordoma¨?

TULIO: Adonde querés llegar?

SERAFIN: Está todo muy claro! Ella es la asesina!

TULIO: (Algo podrido) Ah sí?

SERAFIN: Claro!! Siempre son los mayordomos! En todas las películas.

TULIO: Puede ser... Pero te estás olvidando de un detalle...

SERAFIN: Cuál?

TULIO: Esta no es ninguna película y además, como un mero factor agregado... No sabemos si mataron a alguien y ni siquiera de quién se trata...

SERAFIN: (Se queda pensativo y empieza a sacar cuentas) Tenés razón! Honorato no puede ser porque ya viene a atendernos... A menos que sea un impostor... que confabulado con ella... Mmm, no. Tiene que ser otro el muerto... A lo mejor algún heredero de la fortuna, para quedarse con todo el segundo heredero... O a lo mejor, hay varios asesinados, para que al final pueda quedarse con todo la ¨mayordoma¨!

TULIO: Podés parar un poquito?! Mi cuota de imbecilidades ya está cubierta por hoy!

SERAFIN: O a lo mejor...

TULIO: (Como para sí) Que castigo, Señor!

SERAFIN: Ya lo tengo! Llamamos a todos acá, pasamos lista, y el que grita ausente, es el muerto!

TULIO: Al principio sospechaba que no tenías cerebro... Ahora estoy convencido!

SERAFIN: Bueno, che! Estoy tratando de ayudar!

TULIO: Solamente concentrate y abrí bien lo ojos! (Serafín se queda tieso con los ojos exageradamente abiertos. Tulio lo ve) Quiero decir que prestes atención a todo lo que veas... Uno nunca sabe... y a veces un simple detalle puede ser el nexo de todo!

SERAFIN: O sea... que lo que buscamos es un nexo! (Como llamando a un perrito) A ver... Nexo, nexo... Venga para acá, nexo! (Comienza a buscar por todos lados) TULIO: (Vencido) Hacé lo que quieras...

SERAFIN: Bien... comencemos entonces por el principio... Y según lo demuestra mi experiencia, acumulada a lo largo de todas estas... dos horas... (Mientras va caminando, encuentra un jarrón y mete la mano adentro, hurgando, pero luego no la puede sacar) Un nexo puede encontrarse en cualquier lugar... incluyendo... un jarrón... de boca angosta... y sumamente tramposo... en donde lo que entra, no puede salir! (Comienza a forcejear para sacar su mano. Tulio está revisando una escultura de un estante, cuando entra Genoveva y le advierte sin ver a Serafín) GENOVEVA: Tenga mucho cuidado con lo que toca! Cada objeto de esta casa, es una antigüedad muy valiosa, y con lo que gana en un año no podría pagar ni una cuota del seguro! (Serafín intenta disimular colocando el jarrón trabado en su brazo detrás de su espalda)

TULIO: Deduzco que el señor Honorato es un admirador de las antigüedades...

GENOVEVA: Sólo de las muy valiosas.

TULIO: (Señalando el perchero con los impermeables y los sombreros) Y por lo visto tampoco...  es amante de los cambios...

GENOVEVA: Esto tiene un motivo que le explicaré en un ratito... (Honorato entra por el costado. Tiene pelo blanco, largo y desprolijo. Es notoriamente ciego, con anteojos oscuros y bastón tanteando a su paso.  Trae un sombrero y un impermeable marrón, iguales a los que cuelgan en el perchero del fondo)

HONORATO: Por un momento pensé que me iban a fallar!

TULIO: (Le da la mano, y Serafín se acerca sin poderse quitar el jarrón, y cuando se le acerca para darle la mano, Honorato levanta el bastón, entre las piernas de Serafín, pegándole en los testículos)  No se olvide que somos profesionales. Usted ya nos dio un adelanto, y no acostumbramos a aprovecharnos de nuestros clientes... aunque me queda una duda... HONORATO: Desean tomar algo? Espero sepan disculpar la poca gentileza de Genoveva, pero ella es bastante renuente a las visitas, y como ésta noche va a ser muy agitada, está de mal talante.  Qué gustan? Whisky, cognac?

SERAFIN: Puede ser un té de boldo? (Tulio lo mira) Y bueno, che! A mí me cae bien después de comer... La milanesa estaba aceitosa!

TULIO: (Lo fulmina con la mirada) Café está bien, gracias...

HONORATO: (Llamando) Genoveva! (Ella entra) Café para los señores... (Ella no se mueve y los mira despectivamente. Honorato se da cuenta y repite más enérgico) Genoveva! (Ella sale por cocina de mala gana) Sepan disculparla... Cuando se enteró ésta tarde, le cambió la cara!

SERAFIN: (Por lo bajo a Tulio) Le podrían haber puesto una mejor!

HONORATO: Bien... Cuál es su duda?

TULIO: Bueno... no quisiera resultar antipático, pero... usted nos contrató para resolver un homicidio...

HONORATO: Así es...

TULIO: Pero no nos dijo a quién mataron!

HONORATO: Es cierto. No lo dije.

SERAFIN: Viste? Vamos a tener que pasar lista!

TULIO: Entonces?

HONORATO: Todo a su debido tiempo.  Ocurre que la situación es un tanto... complicada, pero no por ello menos interesante, y hasta diría casi de película...

TULIO: Por una herencia?

HONORATO: Así es. Hay muchos intereses de por medio, y ambiciones también... hasta diría algunas desmedidas!

SERAFIN: Pero nos va a decir o no, quién es el fiambre?

HONORATO: Ya lo decía Shakespeare ¨El peor enemigo de la juventud es su propia juventud¨. Está bien, se los diré... Soy yo!

TULIO: (Se mira con Serafín) El... asesino??

HONORATO: No.  El muerto!

SERAFIN: (Por lo bajo a Tulio) No será una joda de la cámara oculta?

HONORATO: Lamento decepcionarlo, pero no. No es ninguna cámara oculta.

SERAFIN: (Por lo bajo a Tulio) Qué? Me escuchó?

HONORATO: Cuando se pierde uno de los sentidos, los restantes se potencializan de manera inusitada... Algunos más que otros!

TULIO: Y seguramente cuando dice que usted es la víctima, se refiere a un sexto sentido?

HONORATO: Así es. Si su intención es la de categorizar el sentido común! SERAFIN: Disculpen mi ignorancia, como decía Borges... pero no entiendo un carajo! Permiso, si no les molesta, voy a pasar al baño... (Se va por el costado) HONORATO: (Señalando con el bastón) Es por allí... (Serafín sale) Cuando digo que soy el muerto, me refiero a un futuro muy próximo, ya le dije que el tema de la herencia, ha despertado, por decirlo de alguna manera, ciertas bajezas humanas en mis allegados. Todos ellos padecen de... urgencias económicas, y estoy convencido que uno de ellos va a intentar matarme ésta noche, para recibir su parte cuanto antes. TULIO: Un segundo... pasemos esto en limpio... Usted nos contrató para que seamos testigos de su muerte?

HONORATO: De mi asesinato, para ser exactos. Y no precisamente testigos! Eso sería subestimar el ingenio de mi... bueno, victimario. Los contraté para que averigüen cómo lo hizo, una vez cometido el crimen. El porqué, ya lo sabemos.

TULIO: Y por lo que veo, no le importa morir!

HONORATO: No, si no me doy cuenta...  Tengo todo previsto...

TULIO: No sé... Todo esto suena un tanto macabro...

HONORATO: Con el tiempo uno aprende a valorar las cosas de una manera... digamos diferente. Incluso la muerte misma.  Nadie podría impedir que me maten. Tampoco el dinero.  Por el contrario, cuanto más dinero se posee, mayor es el riesgo que se corre.  Por otra parte... pensar en la muerte suele ser atemorizante, cuando se tiene un horizonte al frente, y se es joven... Pero cuando no se dan esas condiciones, cuando ya el hartazgo a la oscuridad ha superado el deseo de despertar en cada mañana, y el miedo al dolor físico supera las horas del día, la muerte alcanza un grado superior al de la esperanza! Pasa a ser una imperiosa necesidad! (Entra Serafín, aún con el jarrón en su mano)  TULIO: Por eso va a dejar que lo maten?

HONORATO: No lo podría impedir. La posibilidad de obtener mucho dinero suele agudizar

¨in extremun¨ la imaginación. (Entra Genoveva con bandeja y cafés) Sólo me intriga el cómo. Y la premura del caso amerita que sea en forma rápida, contundente.  Será con una bala? Un puñal..? Quizás veneno? (Serafín que comenzaba a beber su café, escupe todo) Puede quedarse tranquilo. Genoveva es de mi entera confianza. De hecho es la única que conoce mi plan... y por otra parte es la más perjudicada con mi muerte. Es muy poco lo que le dejo en comparación con lo que me ha dado ella durante tantos años.

TULIO: Parece que tiene todo muy calculado...

HONORATO: Así es.

TULIO: Pero cómo está tan seguro que lo van a intentar ésta noche? HONORATO: Porque cité a todos para la lectura del  nuevo testamento. En el anterior está redactado, que les dejo toda mi fortuna a esta escasa familia. Pero les anticipé que hace un tiempo lo cambié, porque descubrí que hay otro heredero legal, al cual le dejaré todo...   TULIO: Hay... Otro integrante de la familia?

HONORATO: Hace poco tiempo me enteré...  Al principio no podía creerlo, pero las pruebas eran concluyentes.  Tengo un hijo.  Bastardo, pero hijo al fin... Al que por distintos motivos nunca conocí, pero que es mío!  Por esos, las alimañas de mis sobrinos, si quieren recibir mi fortuna, tendrán que matarme esta noche, antes que cambie el testamento ante escribano. Y para ellos la tentación va a ser muy grande.

SERAFIN: Hoy??

HONORATO: Si. Pronto van a llegar.

SERAFIN: Los... asesinos??

HONORATO: Ahá.

TULIO: También puede ocurrir que no logren matarlo.

HONORATO: Es una remota posibilidad. De todas formas las golondrinas no necesitan almanaque para encontrar la primavera.

SERAFIN: Y con eso que corno quiso decir?

HONORATO: Que el río siempre corre por su cauce!

SERAFIN: Ahh... (Por lo bajo a Tulio) No pregunto más nada, porque me va a salir con otra de esas!

TULIO: Bueno, por lo visto, usted está de acuerdo en que lo maten. HONORATO: (Corrigiéndolo) En mi muerte! Dentro de una legislación en donde no existe la eutanasia, la única forma de elegir yo el momento, es ésta. Lamentablemente no puedo disponer el ¨cómo¨, pero me consuela saber que la urgencia y prontitud de los resultados, lo harán casi imperceptible para mí!

TULIO: Si está tan seguro de todo, por qué no llamó a la policía?

HONORATO: En primer lugar pensarían que estoy demente...

SERAFIN: (Por lo bajo a Tulio) Por mucho, no le pifian!

HONORATO: (Terminando la frase) Por lo que no harían nada. En segundo lugar, mi confianza en ellos es bastante escasa, y en tercer lugar, la presencia policial, solo retrasaría mi agonía.

TULIO: Puede ser... Pero con nosotros acá, no pretenderá que nos quedemos de brazos cruzados, viendo como lo asesinan!

HONORATO: Admiro su sobrevaloración! Usted supone que lo va a ver!  De todas formas, todo ha sido previsto. Para que ustedes tengan mayores posibilidades, se harán pasar por personal de servicio. De esa manera podrán transitar por los pasillos, y meterse en las habitaciones, sin despertar sospecha alguna.

TULIO: Ahora es usted el que nos subestima. Qué pasa si descubrimos antes al asesino?

HONORATO: En ese caso, no hay asesinato, entonces... no hay trabajo.

SERAFIN: Qué? Si lo descubrimos, no cobramos un centavo?

HONORATO: Ni un centavo más de los que ya les di. Es una interesante lucha contra la conciencia, lo que no deja de ser un ingrediente más que apasionante, no? SERAFIN: Por primera vez estoy de acuerdo con la cana: Este está ¨pirado¨!

HONORATO: Ahora, si me permiten, voy a cambiarme de ropa para recibir como corresponde, a nuestros queridos invitados...

TULIO: Una última preguntita... Ya cambió el testamento, no? Nadie tiene porqué... bueno, usted me entiende... salir lastimado!

HONORATO: Las alimañas ya pensaron en esa posibilidad y tienen previstos varios certificados psiquiátricos que probarían mi insania, lo que anularía cualquier cambio de testamento.  Ellos no saben cuándo lo cambié... por cuanto al enterarse, intentarán encontrarlo y ahí descubrirán que tan solo mi muerte develará el lugar donde se encuentra...  De todas formas, prefiero que vayan presos por asesinato y complicidad, y de esa forma mi único heredero será un hijo no reconocido que tengo... Permiso... (Mientras va saliendo, se detiene) Ahhh... ese jarrón está valuado en ciento quince mil dólares, en el baño encontrará con qué quitárselo. (Sale por el fondo)

TULIO: Hombre singular, no?

SERAFIN: Mas que singular... Está del tomate!! Todo esto por la plata?

Viste que no era tan malo ser un rata??

GENOVEVA: Por aquella puerta van a encontrar el vestuario apropiado.

TULIO: Usted está de acuerdo con todo esto?

GENOVEVA: Una de las cosas que aprendí del señor, es a no juzgar sin saber. Pero ya que pregunta.... no. No lo estoy. (Se va por cocina) TULIO: Y? Que me decís…?

SERAFIN: La verdad... que esto de ser detective fue una experiencia maravillosa! Chau y gracias por todo! (Intenta irse pero Tulio lo detiene) TULIO: Adónde vas? SERAFIN: Si vos querés quedarte a ver como amasijan al chabón, buen provecho! Pero a mí no me agarran! (Otra vez intenta irse) TULIO: No digas pavadas!

SERAFIN: Y no solamente eso! Si llegamos a descubrir al asesino, después nos va a querer limpiar a nosotros... Y yo todavía tengo cosas que hacer!! TULIO: Quedate tranquilo que no van a matar a nadie! Para eso estamos nosotros!

SERAFIN: Encima vamos a laburar gratis? Vos estás más pirado que el jovato!!

TULIO: Vamos a cobrar lo que corresponde. Vos confiá en mí! SERAFIN: A la última que le dijiste eso, fue a mi hermana y quedó embarazada! (Comienza a sonar el timbre de calle) TULIO: Por ahora vamos a cambiarnos de ropa, y sacate ese jarrón de una vez! (Lo lleva casi a la rastra hacia escaleras y salen hacia arriba. Se escucha otro trueno. Suena el timbre y Genoveva aparece para ir a abrir.  Entran Clarisa, Pamela y Renato,  bastante mojados por la lluvia) CLARISA: Que papelón!

RENATO: Que culpa tengo yo si el tipo no tenía cambio!

PAMELA: Juntando las moneditas para pagar un taxi! (Pamela y Clarisa le dan los abrigos mojados a Genoveva) PAMELA: Cómo está Genoveva?

GENOVEVA: Bien, a Dios gracias, señora Pamela...

CLARISA: Sólo al tío se le ocurre querer cambiar el testamento en una noche como ésta!

PAMELA: (A Renato) Si sabías que veníamos para acá, hubieses agarrado cambio!

RENATO: Ayer me lo sacaste todo!

PAMELA: Siempre tengo que tapar tus papelones!

CLARISA: Cómo se le ocurre elegir una noche como ésta??

RENATO: Bueno, debe tener sus razones...

GENOVEVA: Teléfonos, por favor... (Le entregan también los celulares a

Genoveva que ella se lleva)

CLARISA: Espero que valgan la pena! Porque hacernos venir hasta acá con semejante tormenta...!!Y encima con esa manía de los celulares!! (Como imitando burlonamente a

Honorato) “En mi casa no se usan celulares” (Antes de dejar su cartera en el perchero, saca de adentro una petaca de whisky y va bebiendo espaciadamente)

PAMELA: (A Genoveva) Usted dijo que era muy importante que viniésemos, no?

GENOVEVA: Textuales palabras del señor...

PAMELA: Y bueno... Cuando el tío llama... Así sea una vez cada año y medio, tenemos que venir, no??

CLARISA: Ya salió la chupamedias otra vez!! Andá a darle el besito de las buenas noches, también!

PAMELA: Simplemente expreso lo que siento...

CLARISA: (Irónica) Ah sí?  (Señalando a Renato) Y qué sentís por el infeliz de mi hermano?

PAMELA: Qué pregunta!! Por algo me casé con él?!!

CLARISA: Casado hasta que llega la parte del sexo. Ahí lo querés como un amigo!

PAMELA: (A Renato) Qué anduviste contando, vos??!

RENATO: (Un tanto asustado) Por favor!! No peleemos!! Hace una año y medio que no lo vemos! No se olviden que estamos es su casa…  CLARISA: (Siempre despectiva) Se... Por ahora!!

RENATO: Qué? Te vas??

CLARISA: Me refiero a la casa! Pronto el viejo se va a morir y va a ser nuestra! Sabés las cosas que podemos hacer con la venta de esto?

PAMELA: Y quién te dijo que nosotros queremos venderla??

CLARISA: No hables pavadas...! Por supuesto que la vamos a vender!!

Para qué querés este mausoleo??!

RENATO: Primero habría que conocer la última voluntad del tío, no? CLARISA: Qué última voluntad ni que ocho cuartos!??!! Si el viejo está desquiciado!

PAMELA: Cómo podés ser tan desagradecida? Después de todo lo que ha hecho por nosotros??!

CLARISA: Por nosotros?? Por ustedes, decí mejor!! Lo que es a mí, bien que me largó dura en un montón de cosas...!! El anticipo del chalet lo tuve que poner yo, de mi peculio!

PAMELA: Me imagino cómo te habrá quedado... la cuenta del banco, quiero decir!

RENATO: Si, pero la cuota mensual, te la paga él!!

CLARISA: Es lo que corresponde! Cómo hago yo para vivir con esos veinte mil dólares mugrosos que me pasa por mes, éste viejo miserable??

Con la plata que tiene!!

PAMELA: Cómo, veinte mil??!! Y a nosotros, quince??!!

CLARISA: (A Renato) Qué? También la cagás a tu mujer?

RENATO: (Asustado) No!! Es que... quiero decir... los tomé prestados... temporalmente.... para hacer unos negocios con esa plata!

PAMELA: Espero que te hayan dado ganancias...!

RENATO: Eh?? Bueno, en realidad... Si! Claro! Por supuesto! CLARISA: Yo conozco los negocios de mi hermano... Se especializa en diamantes...!

PAMELA: En serio?? No me dijiste nada que estabas invirtiendo en diamantes...!!

CLARISA: Piques, corazones y tréboles!!

PAMELA: (A Renato, amenazante) Qué quiere decir??!

RENATO: Que... esteeee... Estuve invirtiendo en cartas!! Las cartas dejan muy buenos dividendos...!!

CLARISA: Si! Sobre todo si tenés cuatro ases en la mano!! (Saca una petaca de su cartera y bebe copiosamente)

RENATO: Otra vez con la bebida?? No dijiste que la habías dejado? CLARISA: Si.  La botella vacía sobre la mesa...! No te preocupes tanto por mi whisky que yo lo puedo dominar perfectamente, mejor rezá para que el viejo se muera pronto y te toque la herencia!

PAMELA: No me hace falta, porque yo siempre fui previsora!!  Sabés cuánto tengo ahorrado en una caja fuerte secreta?? Trescientos ochenta mil dólares!! Y..?? Qué me decís?? Ni Renato sabía de eso!!

RENATO: Cierto!! Nunca me iba a imaginar que justo tenía una caja fuerte, detrás de la heladera y empotrada en la pared...?! (Se queda paralizado al darse cuenta que metió la pata) PAMELA: (Lo mira indignada al borde del llanto) Eso tampoco lo sabías!!!!

RENATO: Eh?? No!! Es que... Había una cucaracha...!! Y como vos no soportás las cucarachas corrí la heladera y vi la caja fuerte, pero de casualidad!! No tuve ninguna mala intención!! CLARISA: Y cómo la abriste, si tenía combinación??

RENATO: (A Clarisa) Uff..!!No sabés lo que me costó!! (Nuevamente se da cuenta que metió la pata)

CLARISA: (A Pamela) Cagaste los ahorros!

PAMELA: No puede ser!!! Los ahorros de toda mi vida!!! Decime que es una broma...!! CLARISA: Una muy buena broma, y ni te cuento cómo te vas a cagar de risa cuando la veas vacía!!

PAMELA: (Furiosa, a Clarisa) Y vos callate!! Es una discusión entre marido y mujer!!!! RENATO: Chicas! Chicas!! Por favor!! No hay necesidad de discutir estas cosas ahora, que el tío puede escuchar!

CLARISA: Mejor todavía!! Así se da cuenta que es hora de repartir un poco! Si no se quiere morir, que no se muera, Pero que largue la plata! Total, él para qué la quiere?? (Por el costado llega Honorato)

HONORATO: (Entrando) Veo que van llegando las alimañas!

CLARISA: No me digas que volviste a ver, tío. Qué suerte, no?

PAMELA: (Ninguno se le acerca) Tío!!!

HONORATO: (A Clarisa) Siempre he admirado tu capacidad para herir.

Tal vez muy pronto te sirva de algo!

CLARISA: Solo digo las cosas como las veo! Porque yo sí las veo!

RENATO: Porqué tanto apuro en que vengamos tío??

HONORATO: Creí conveniente que todos conocieran al mismo tiempo, mi decisión sobre el reparto de la herencia... después de mi muerte, claro! RENATO: Qué bueno!! Quiero decir... que hayas pensado en nosotros! CLARISA: Para eso tanto apuro?? Si ya lo sabemos! Somos tus únicos dos sobrinos, mitad para cada uno y listo, no??

RENATO: Cómo mitad para cada uno, si somos tres??!!

CLARISA: Tres?? De dónde??

RENATO: (Señalándola) También está Pamela!!

CLARISA: Ella no cuenta! Es tu mujer!!

PAMELA: Pero también soy su sobrina política!!

CLASA: Si! Porque te casaste con éste! Pero para la herencia no cuenta!

PAMELA: Quién lo decidió?? Vos??!

CLARISA: No! La lógica! Los únicos herederos de sangre somos nosotros dos, no tío??

HONORATO: (Mientras entra Genoveva y les sirve un té) Lamento no poder darte la razón!

PAMELA: (Victoriosa) Viste??

RENATO: Ya me parecía! Somos tres!!

HONORATO: Lo lamento, Renatito.... pero vos también te equivocás!

CLARISA: (Señalando a Genoveva) No me vas a venir ahora, con que le vas a dejar una parte de la herencia a ésta, no??

HONORATO: A Genoveva?? (Riendo) Já, já, já!! No!! Ella ya recibió lo suyo hace mucho tiempo... y sin embargo se quedó a mi lado.  Pero esa es otra historia y no creo que les interese... sobre todo habiendo tanto dinero del que charlar, no?

CLARISA: Nunca más acertado, tiíto!! (Entra Serafín, ya con atuendo de mucamo,  mascando un chicle)

SERAFIN: Acá nos tiene, Don cie... Don Honorato..!

RENATO: Quién es?

GENOVEVA: El nuevo personal doméstico...

CLARISA: (A Genoveva) Qué? Vos no trabajás más? Tanto fue lo que recibiste?

HONORATO: Yo los contraté... para atender a mis invitados! A Genoveva la necesito conmigo en todo momento.

CLARISA: Un perro lazarillo sería más barato.

HONORATO: Es posible, pero ella sabe guiar mis pasos...

CLARISA: Eso también lo podría hacer yo! HONORATO: Es muy soberbio de tu parte.

CLARISA: Ayudarte?

HONORATO: No. Suponer que servís para algo! Ahora, si me acompañan, pasemos al escritorio. Allí tengo el nuevo testamento que estoy redactando y que va a ser mucho más elocuente de lo que yo pueda contar.  Ah, si desean beber algo, se lo piden al señor.

PAMELA: Café.

RENATO: Otro para mí. Gracias... CLARISA: Para mí, un macchiato.

SERAFIN: Qué cosa?

CLARISA: Un macchiato! SERAFIN: Un manchado?

CLARISA: Macchiato!! Es simplemente café con... con...

SERAFIN: Con moco??!

RENATO: Café apenas cortado con leche espumosa!

SERAFIN: Ah, un cortado! (Clarisa, Renato y Pamela salen hacia escritorio.  Serafín grita para un costado) Marchen tres cafés. Uno sale cortado con moco!! (Aparece Tulio.  Contento) Siempre quise decir eso!

TULIO: Qué pensás, que es una fonda, ésto?

SERAFIN: Y no tenemos que hacer de mozos?

TULIO: De mucamos, imbécil!

SERAFIN: Es lo mismo...

TULIO: Bueno, no importa... Abrí bien los ojos y fijate en todo, Okey?

SERAFIN: Si. Ya ví algo...

TULIO: Algo que te llamó la atención?? Sirve para la investigación?

SERAFIN: Estuve revisando la biblioteca que hay en el escritorio!!

TULIO: Qué tiene?? Algo interesante??

SERAFÍN: Cómo qué tiene?? No te fijaste???

TULIO: De qué hablás???

SERAFÍN: Está llena de libros!!!

TULIO: (Pausa.  Lo mira) Tenés razón!!! Y seguro que la cocina está llena de platos y vasos...!!! Y en los baños debe haber papel higiénico!!! Es todo muy raro, no??!!!

SERAFIN: (Irónico) Y vos querés ser detective??? No te das cuenta de nada!!!

TULIO: (Ya harto) Qué tiene de raro que en una biblioteca haya libros?? SERAFIN: Cómo qué tiene de raro?? En la casa de un ciego??? Y encima casi todos de religión! Biblias de todos los colores, las pistolas de no sé quién... TULIO: Qué cosa??

SERAFIN: Así decía el título... “Las pistolas de no sé quién... TULIO: Qué pistolas...? Epístolas, animal!

SERAFIN: Es lo mismo...! El antiguo testamento... El nuevo... Las sagradas escrituras... Veinte versiones distintas de cada cosa… la Torá...  TULIO: Bueno, pueden ser de hace mucho tiempo, cuando veía... o los puede guardar de recuerdo.. o no son para él... o son de sistema braille...

Andá a saber?!

SERAFÍN: Espero que el ciego no lo note, pero me llevé una biblia para el cuarto nuestro! TULIO: Por un lado no tenés que agarrar cosas sin permiso, y por otra me alegro que por fin te dediques a leer un poco...

SERAFÍN: No. Qué leer? Me la llevé para corregirle la pata a mi cama! Tiene la medida justa!! La escondí abajo de la almohada y a la noche la pongo en la pata de la cama! TULIO: Ya me parecía raro...

SERAFÍN: Y otra cosa... Estuve observando meticulosamente... (Le señala el piso) Mirá!! Hay pisadas húmedas desde la puerta hasta acá!!

TULIO: Si. De los que entraron recién!

SERAFÍN: Exacto! Que justamente son los sobrinos de la persona que supuestamente va a ser la víctima, como dicen en el cine... TULIO: Qué dicen en el cine?

SERAFIN: “Proximamente en ésta sala”. TULIO: Si. Y...?

SERAFIN: Lo que nos lleva a la segunda observación!

TULIO: Cuál?

SERAFIN: Afuera... Desde donde ellos vinieron hace escasos minutos...

TULIO: Si, qué??

SERAFIN: Sigue lloviendo!

TULIO: (Harto, lo lleva hacia cocina) Andá a servir los cafés! (Sale y Tulio se queda.  Se escuchan golpes en la puerta. Aparece Genoveva y va rápido a abrir.  Entra Ulises)

ULISES: (Entra muy confianzudo pero al ver a Tulio, se detiene) Hola…  GENOVEVA: Buenas noches...

ULISES: Buenas noches... Disculpe la molestia, Mi nombre es…  Ulises... GENOVEVA: (Incómoda.  Mira a Tulio) Mucho gusto... En qué puedo servirlo?

ULISES: Esteee… Bueno yo… Alguien dejó el coche sobre el costado de la ruta, sin balizas ni señalización y casi choco. Me fui a la banquina y ahora tengo que llamar a una grúa porque no lo puedo sacar... Para colmo de males, me quedé sin batería en el celular... La tablet se me cayó en la zanja, la laptop la llevé a formatear, se imagina que desesperación sin nada en el medio de la nada!! Me permitiría un teléfono si es tan amable? GENOVEVA: Si, por supuesto... En la biblioteca está el teléfono de línea, pero no anda muy bien. Es un aparato antiguo, vio?

ULISES: Cualquier celular me da lo mismo o una computadora... (Todo el tiempo miran a Tulio que permanece escuchando)

GENOVEVA: No.  Aquí no tenemos nada de eso...  El señor está en contra de toda esta nueva tecnología

TULIO: No tienen celulares, computadoras ni nada?

GENOVEVA: Nada!

ULISES: Nada de nada??? (Se tienta de risa) Já, já, já!! Y cómo se comunican?

GENOVEVA: Hablando.  El señor dice que gracias a eso, no estamos idiotizados!

ULISES: Pero es que... son teléfonos inteligentes!!

GENOVEVA: Y, si! Alguien tenía que serlo!

ULISES: (Deja de reírse) Entiendo...  Puedo usar el teléfono? GENOVEVA: Si, cómo no... Tan sólo espero que funcione... No es un teléfono inteligente.  (A Tulio, con intención) En ésta casa eso queda para las personas... (Señalándole  el camino a Ulises hacia un costado) Es por aquí...

ULISES: Gracias. (Salen por puerta del costado y se cruzan con Serafín que trae bandeja con tres tazas de café, y siempre mascando un chicle)  SERAFIN: Cerrame la ocho!! (Como para sí) Siempre quise decir eso...!

(Comienza a sentir ganas de estornudar) Ahhh... Ahhhhhh....!

Ahhhhhhhhhhh...! (No sabe qué hacer con la bandeja hasta que finalmente la deja sobre el bargueño del costado y estornuda estrepitosamente, pero sobre las tazas de café.  Se las queda mirando.  Mira para todos lados.

Busca por el bargueño y en el suelo. Disimuladamente mete el dedo meñique adentro de una taza y busca.  Tulio lo mira. Le propina un coscorrón en la cabeza)  TULIO: Qué hacés?? SERAFIN: Qué querés??! Se me cayó el chicle!!! (Sale Tulio por donde se fueron Genoveva y Ulises,  justo cuando entra Clarisa ofuscada, y al pasar por al lado de Serafín, prácticamente arrebata una taza, vacía el contenido de su petaca dentro, y se bebe de golpe el café.  Serafín la mira un tanto asustado y se va hacia cocina)

CLARISA: Esto es el colmo!!! (Deja la taza e intenta ir a tomar su abrigo, al tiempo que llega Renato apurado)

RENATO: Clarisa, esperá!! No te podés ir así!!

CLARISA: Ah no??! Mirá como puedo!! (Mientras se pone el abrigo y Renato se lo saca, ella vuelve a cargar otro café con el whisky de la petaca y se lo bebe y luego lo mismo con el tercer café.)

RENATO: Si el tío se enoja, es capaz de dejarnos sin nada!!

CLARISA: Y qué hizo, sino?? Nos dice que le deja todo a un desconocido y se va a caminar por los jardines, a respirar el olorcito a tierra mojada como si nada, y a nosotros que siempre estuvimos a su lado, qué??  A nosotros que siempre nos preocupamos por él, qué nos deja?? Nada!!!

Migajas!!!

RENATO: De qué hablás??! No son migajas!!

CLARISA: No lo escuchaste???

RENATO: Toda la herencia va a ser nuestra!! O porqué te pensás que sigo casado?? Porque él dejó bien en claro en el testamento que si alguno, o sea yo, se divorciaba, no recibía nada, para defender el sagrado matrimonio!! Hasta eso tuve que hacer por éste chupa sirio!!! Y vos lo vas a echar todo a perder ahora???

CLARISA: Pero vos qué tomaste?? !! No escuchaste lo que dijo que va a hacer con el testamento mañana a la mañana???

RENATO: Y para que tenemos los certificados de insanía??? CLARISA: Pero no sabemos cuándo hizo el nuevo testamento! Y si fue mucho antes de los certificados?? Perdimos como en la guerra!!

RENATO: A veces no parecés mi hermana...! Qué poca imaginación...!

CLARISA: (Sospechando algo) Qué querés decir...?

RENATO: El tío lo dijo bien clarito: El único que sabe dónde está el nuevo testamento, es él!

Y si él se muere, nadie lo va a encontrar nunca...

CLARISA: También puede ser que lo encuentren después de un tiempo...

(Al ver que ya no hay café, toma directamente de la petaca)

RENATO: Si no lo encontramos antes nosotros...! Pero eso sí... el tío ya debe estar muerto, y así tenemos tiempo para buscar!

CLARISA: Creo que voy entendiendo... Pero seguramente vos te referís a... un accidente! RENATO: Absolutely...!! Ocurren tantos a diario!! Hay que tener mucho cuidado... Sobre todo en una noche tormentosa como ésta... con todo a oscuras... Nadie ve nada!!

CLARISA: A oscuras, qué?? Si ésta casa está más iluminada que un estadio de fútbol?!

RENATO: Pero puede haber un repentino corte de luz!! Para qué estudié electricidad, yo???! CLARISA: (Pausita.  Lo mira) Cuando estudiaste electricidad??

RENATO: Bueno... hice un cursillo...

CLARISA: Qué cursillo??! Estuviste ahí un sólo día y fue para anotarte! RENATO: Y la intención, qué? No cuenta???

CLARISA: Hacé cómo quieras... mientras lo “accidentes” al tío, está todo bien!

RENATO: Cómo que yo lo “accidente”??! Te lo dije para que lo hagas vos!

CLARISA: Qué lo haga yo???

RENATO: Yo fui el de la idea!! El resto te toca a vos!! Uno pergeña y el otro ejecuta! CLARISA: Y yo qué sé cómo se “accidenta” a una persona??!  RENATO: Es muy fácil! (Mientras van hablando casi en secreto, se van hacia el costado) Estás barriendo y sin querer, zás!! le rompiste el palo de escoba en la cabeza!! O le cambiás la medicación y en lugar de su pastilla para el colesterol le das cicuta... Después lo acompañás a su habitación arriba y de pronto se te cae por las escaleras! Acordate que vamos a estar a oscuras! (Se quedan callados al ver que por la otra puerta aparecen Ulises y Genoveva y empiezan a cuchichear entre ellos en secreto) GENOVEVA: Lo lamento señor... Ulises, me dijo, no?...

ULISES: Exacto. Ulises Cuorestronzo.  Para servirla!

GENOVEVA: Cuorestronzo? Me suena...

ULISES: No somos muchos Cuorestronzo que yo sepa... Yo busqué el significado de mi apellido “Cuorestronzo” en internet, y quiere decir... que es un corazón de... digamos... no de buena calidad! Parece mentira! Creer o reventar con esto del apellido, pero yo ya tuve un infarto que casi no la cuento...! Mucha vida sedentaria, vio...?

GENOVEVA: Me imagino...

ULISES: Y, digo yo...  no conoce a alguien por aquí cerca que tenga un remolque o algo? GENOVEVA: No.  Va a tener que esperar hasta mañana, como le dijo el del auxilio. Con ésta tormenta nadie se aproxima siquiera!

ULISES: Qué problema! Y ahora qué hago?

GENOVEVA: En primer lugar, tendría que cambiarse de ropa, que esa está toda empapada...

ULISES: Pero es que no tengo nada...

GENOVEVA: Si no le molesta, yo tengo vestuario del servicio doméstico.

Por lo menos por hoy le va a servir.

ULISES: Gracias. Algo es algo.

GENOVEVA: Por aquí... (Se van por escaleras arriba.  Renato y Clarisa siguen cuchicheando, pero no escuchan a Tulio y Serafín que también hablan en voz baja entre ellos)

TULIO: (Mientras llega Serafín con una gran taza en la bandeja desde cocina.  Tulio le siente el olor) Adónde vas con eso??? Es alcohol puro!!

SERAFIN: Ya sé!! Se me rompió el envase y lo que quedó lo voy a poner en otra botellita... Es un desperdicio tirarlo!

TULIO: (Le da una bolsita con vidrios) Okey, y tirá la botella rota en la basura... Pero ojo...!! SERAFIN: Si, ya sé! En el de reciclaje!!

TULIO: Exacto! En qué color?

SERAFIN: El... azul?

TULIO: No! Ese es para papel y cartón! Te lo expliqué catorce veces!! El amarillo que significa?

SERAFIN: Precaución?

TULIO: No!! Es para plásticos y latas!! El rojo qué quiere decir??

SERAFIN: Prohibido avanzar!!

TULIO: No es un semáforo!! (Podrido) Es inútil... Ponélo en el verde y listo, okey?? Y en el rojo, que es para desechos peligrosos, tirate vos!!(Vuelve a salir por cocina, al tiempo que de costado llegan hasta él, Clarisa y Renato)

CLARISA: (Palmeando a Renato y al verlo a Serafín se le acerca presurosamente) Muy buenas ideas...! Sos un genio hermanito!! (Al tiempo que toma la taza, y se la bebe de un golpe dejando a Serafín a punto de hablar, mientras lo palmea otra vez en la espalda a Renato) Así que... encargate y buen provecho!!

RENATO: Quée??? Yo???

CLARISA: (A Serafín, como para cambiar de tema) Está fuerte!

SERAFIN: No seré galán de cine, pero tengo lo mío...

CLARISA: Al café, me refería..

SERAFIN: Eh? Ahh... en realidad, es...

PAMELA EN OFF: Renato!!! Podés venir un momento por favor?  RENATO: Eh?? Si! Ya voy! (A Clarisa) Esto no va a quedar así... (Sale por biblioteca. Serafín también va a salir, pero ella lo detiene) CLARISA: Antes que se retire... Quisiera hacerle una preguntita...

SERAFIN: (Un tanto temerosamente) Sobre... el café??

CLARISA: No. Nada que ver... Ninguna queja sobre eso. Estaba exquisito!  SERAFIN: Mire que si quiere más, abajo de la piletita encontré un botellón con  kerosene...

CLARISA: Por ahora no, gracias... Dígame una cosita...

SERAFIN: Si...

CLARISA: Usted es el encargado de la limpieza, no es así?

SERAFIN: Bueno... se podría decir que si...

CLARISA: Y mientras limpia, usted ve todo lo que hay, digamos, en cada lugar de la casa, no?

SERAFIN: Si. Es lo lógico, no? Es difícil limpiar con los ojos cerrados! CLARISA: Y limpia detrás de los muebles, corre las cosas de lugar, es decir, hace una limpieza a fondo, no?

SERAFIN: Y... sí.

CLARISA: Le pregunto porque tal vez usted vio algo... digamos... que yo estoy buscando!

SERAFIN: (Con cierto temor) Si yo vi, qué cosa exactamente?

CLARISA: Algo... muy importante! Algo que el tío guarda con mucho recelo!

SERAFIN: Con mucho recelo?? El jamón que está en la heladera? Está un poco salado pero riquísimo... (Se siente descubierto) Pero yo no lo probé!!

Me contaron!

CLARISA: No. No se trata de comida...

SERAFIN: El jarrón enorme, ese que...?

CLARISA: No. No ese jarrón. Otra cosa... Algo mucho más valioso!

SERAFIN: Los cubiertos de plata?

CLARISA: Algo escrito! Y justamente, lo que allí está escrito, es mucho más valioso que todo lo que pueda llegar a ver aquí!

SERAFIN: (Un tanto asustado) No me diga?

CLARISA: Algo que al tío ya no le sirve para nada en realidad... Pero para mí es muy importante!! Y... (Acercándosele seductoramente) Algo por lo que yo estaría dispuesta a hacer todo lo que haga falta para tenerlo... Y cuando digo todo, me refiero a “todo”! Que quiere decir… Todo!!! (Comienza a hacer movimientos felinos y sensuales, como si fuese un show de cabaret, acompañándolo de sonidos gatunos) Miauuu…!  Arrrffff…!!!

Ahhhhhh…..!!!! Mmmmmmm….!!!

SERAFIN: (Se asusta un poco. Como para sí) Qué le pasa…? Tendrá retorcijones?  (Mientras intenta alejarse un poco) Usted se refiere a... algo que... está escondido?

CLARISA: (Con cierta satisfacción) Mmmmm! Veo que nos vamos entendiendo...!

SERAFIN: Y usted piensa que lo tengo yo???

CLARISA: (Se le acerca sensual) No sé... Eso decímelo vos!

SERAFIN: (Más asustado) No!! De la biblioteca yo no toqué nada!!

CLARISA: (Muy excitada) Está en la biblioteca??!!

SERAFIN: (Muy asustado) No!! Ya no está más!! Quiero decir... Estaba, pero ya no! Pero fue sin querer!!!

CLARISA: Pero entonces... Lo tenés vos??!!

SERAFIN: Si!! No!! Quiero decir... No pensé que se iban a dar cuenta!!

CLARISA: Vos agarraste el nuevo testamento???!!!

SERAFIN: Sí!! Estaba al lado del otro!! No agarré los dos porque era mucho!!

CLARISA: (Muy incisiva) El tío te lo dio para que lo escondas??? SERAFIN: (Sufriendo por haber sido descubierto) No!! Él no sabe nada que yo lo agarré!!

CLARISA: Mentira!! Él te lo dio para que lo escondas!! Decíme la verdad!! Porque esa escritura es muy importante para mí… yo la necesito tanto… (Se le arrodilla sobre el bajo vientre y lo abraza mimosa, al tiempo que por detrás pasa Ulises y los ve) La tenés acá???

SERAFIN: Digamos que si… todavía está acá!!

CLARISA: Y si yo te pido que me la des… Me la darías?

SERAFIN: Yo no tengo problema, pero mire que la punta está llena de polvo. Se nota que hace mucho que no se toca, vio?

CLARISA: No importa.  Yo la limpio.  Soy experta en eso! (Ulises se espanta y sale por donde vino) Decime la verdad… Él te la dio?

SERAFIN: No! Yo lo agarré sin decir nada a nadie! El único que lo sabe es Tulio!

CLARISA: Quién es Tulio??

SERAFIN: (Casi al borde del llanto) Mi amigo, que también es mi cuñado!

El otro mozo!

CLARISA: Entiendo... Es todo un plan muy bien pensado... Es para extorsionarnos, no??

SERAFIN: No!! Era para estabilizar la...!!

CLARISA: Entiendo... y lo tenía escondido en la biblioteca?!

SERAFIN: No! No estaba escondido! Estaba adelante de todo!

CLARISA: Muy astuto! La mejor manera de esconder algo, es dejarlo bien a la vista, no? Y ahora dónde está?

SERAFIN: En mi cama!

CLARISA: Bien... (Lo va seduciendo) Vamos a hacer lo siguiente... Vos lo vas a guardar, bien guardadito, eh? Que nadie te lo vea, de acuerdo?

SERAFIN: Que nadie me lo vea?

CLARISA: Exacto! Qué rápido que sos!! Entendés enseguida!!

SERAFIN: (Un poco agrandado) No todos piensan así, pero...

CLARISA: Y después... cuando sea el momento oportuno, lo vas a sacar...

SERAFIN: Lo saco...

CLARISA: Y me lo das!

SERAFIN: Todas las mujeres me dicen lo mismo...!  No prefiere que se lo de ahora y listo? CLARISA: No!! Que nadie lo vea!! Guardalo bien guardado, que así yo podré sacar, digamos... ciertas ventajas...

SERAFIN: Qué ventajas?

CLARISA: No te preocupes... Yo sé a qué me refiero... Por ahora hacé lo que te pedí... (Mordiéndole un labio muy sensualmente) que ya te voy a saber recompensar... Andá... y mantenelo escondido que nadie lo vea... SEERAFIN: (Se va hacia escaleras casi agachado por la erección) Si... Va a ser difícil disimular, pero... Permiso...  (Se va yendo por escaleras mientras la mira y ella le sigue haciendo gestos felinos y seductores)  CLARISA:

Miauuuuu…!!! Arfffff…!!! Ahhhh….!!!

SERAFIN: (Casi desde afuera) Masajéese un poquito la panza, que eso siempre ayuda… (Sale) RENATO EN OFF: Clarisa, podés venir vos también, por favor??!! Tenés que firmar estos papeles!! El tío te espera! Y que traigan esos cafés de una vez!!

CLARISA: (Hacia adentro) Si! Ya voy...!! (Se va por biblioteca y de escaleras entran Genoveva y Ulises.)

ULISES: Bueno, no es exactamente de mi talla, pero ayuda.

GENOVEVA: Por lo menos no está mojada...

ULISES: No se cómo agradecerle tanta amabilidad... Mi estado de salud no es de los mejores que digamos, y lo único que me faltaría sería una neumonía...

GENOVEVA: Ya que lo pregunta... Hoy tenemos una noche muy difícil y no voy a poder atenderlo como a un huésped...

ULISES: Ni falta que hace, por favor! Por lo que vi, el que incomoda soy yo!!

GENOVEVA: Tan sólo le pediría que colabore en lo que pueda. Tenemos invitados y... ULISES: Cuente conmigo para lo que sea! Si necesitan algo, solo pídanlo...! Y nuevamente muchas gracias...  (Salen juntos por cocina.  De biblioteca llega Pamela y sentándose en el sillón, saca un cigarrillo e intenta encenderlo con un encendedor.)

PAMELA: Creer o reventar… Nunca en toda mi vida logré prender un encendedor en ésta casa!! Es como si estuviera embrujada!!  (Este está húmedo.  Luego de intentos infructuosos, deja el encendedor en la mesita y va hacia el perchero del fondo, apenas tropezando con algo detrás del bargueño. Llega hasta el perchero y saca una cajita de fósforos de la cartera. Vuelve a intentar encenderlo, pero también están húmedos. Cuando vuelve sobre sus pasos, otra vez trastabilla en el mismo lugar y cae detrás del bargueño, al tiempo que de biblioteca, entra Honorato llamando.  Pamela, al escucharlos, apenas se asoma por detrás del  bargueño y queda escuchando la conversación)

HONORATO: Genoveva!! Genoveva!!

GENOVEVA: (Apareciendo de cocina) Aquí estoy!

HONORATO: Creo que ha llegado el momento de tomar mi pastilla...  GENOVEVA: Yo sé que mi opinión no pesa mucho, pero no estoy de acuerdo en absoluto con todo esto...

HONORATO: Sabés que cuando llego a una decisión, es irrevocable...

GENOVEVA: Si. Y eso es lo peor...

HONORATO: Genoveva, Genoveva... Siempre me respetaste, me admiraste y hasta me quisiste en cierta forma... Pero nunca me entendiste.

Ni siquiera cuando me diste aquel hijo, el cual no conocí hasta hace poco... (Ella va a hablar y él, mientras sutilmente olfatea el aire,  la detiene tocándola con su bastón) No te preocupes, finalmente, el fruto de aquella noche de soledad que nos envolvió, será el beneficiario de mi herencia...  GENOVEVA: Pero porqué ponés en peligro a...  (Nuevamente él la hace callar, haciéndole una sutil seña sobre Pamela detrás del bargueño) a gente inocente?

HONORATO: No hay porqué inquietarse. Nadie conoce a nuestro hijo.  Tampoco él corre peligro, porque nadie se imagina que “es uno de los nuevos mucamos”...! Él se quedará con todo, y yo... bueno... (Entran Clarisa y Renato desde biblioteca) esta noche, podré finalmente morir en paz!

CLARISA: Qué? Escuché bien o querés morirte esta noche?

HONORATO: Es lo que más ansío... Aunque no tanto como ustedes!

Ahora, si me permiten, tengo cosas que hacer... vamos Genoveva... (Honorato y Genoveva salen por biblioteca.  Renato y Clarisa se sientan uno a cada costado, en las butacas del bargueño y se sirven algo de beber)  CLARISA: Si piensa suicidarse, nos ahorraría el trabajo, no?

RENATO: No...! El tío no es carne de suicidio por más enfermo que esté...! Es demasiado chupasirio! Sino ya lo hubiese hecho hace tiempo! No! Es otra cosa...

CLARISA: Si.  A mí también me parece... Está tramando algo...

RENATO: Es todo muy sospechoso... Quién puede saber lo que le pasa por la cabeza? PAMELA: (Asomándose por el medio detrás del bargueño y asustándolos) Yo...!!

CLARISA: (Se asusta junto con Renato dando un respingo en la butaca) Ahhh!!!!!! Qué hacés??? Querés matarnos del susto????!!

RENATO: Qué hacías escondida ahí??

PAMELA: Me caí, y de casualidad escuché la conversación del tío con la vieja!!

CLARISA: Dijo algo si se piensa suicidar?

PAMELA: Escuché algo mucho más importante...!!

RENATO: Qué puede ser más importante que la muerte del tío??!! Está nuestra herencia de por medio!!

PAMELA: Sé quién es el hijo!!

CLARISA: (Sin escucharla detenidamente) Porque en éste momento la herencia es... (Transición.  Reacciona) Quéee?????

RENATO: Repetí lo que dijiste!!!

PAMELA: Sé quién el hijo bastardo del tío, que tuvo con la vieja!! Él lo mencionó, sin saber que yo lo estaba escuchando acá!!

CLARISA: No te puedo creer!!!

RENATO: Y quién es?? Lo conocemos?? (Entra Serafín) PAMELA: No lo van a poder creer...!!

SERAFIN: Los señores van a querer algo más, antes de ir a sus habitaciones?

PAMELA: (Se levanta y se le acerca muy simpática a Serafín) Por favor! Faltaba más! Está todo perfecto!! No necesitamos absolutamente nada más!!

RENATO: Yo voy a necesitar más papel higiénico...

PAMELA: (Un tanto severa a Renato, mientras le juguetea con un dedo en la nariz) Para qué??!

RENATO: Te lo tengo que explicar??

PAMELA: Yo te doy!! Tengo mucho!!

CLARISA: (A Renato) Con las cagadas que se manda, va a necesitar un montón...!

PAMELA: (Mientras habla muy mimosa, lo mira sensualmente a Serafín) El señor ya hizo más que suficiente por nosotros.  Debe estar agotadísimo, no?  No se preocupe por nada y descanse...Se nota que usted es tan buena gente...! Realmente se merece un buen descanso, porque ha trabajado muy duro...!

SERAFIN: Y, si...! Servir tres cafés llevó su tiempo!

PAMELA: Por supuesto que sí!! Porque además de azúcar, ha puesto dedicación y esfuerzo! Abnegación y afecto...! Se nota que el señor, es todo un caballero...

SERAFIN; Si lo seré, que cuando me hizo así (se hace cosquillas en la nariz con el dedo) me aguanté el estornudo!

CLARISA: (Por lo bajo a Renato) Se volvió loca?

RENATO: Será alérgica al café??

PAMELA: Ha puesto todas las virtudes humanas y una inmensa dedicación, en un simple pocillo de café!!

SERAFIN: Sin contar el chicle que se tragó la flaca! (Cayendo en la cuenta) Por eso los retorcijones!

PAMELA: (Sin prestarle atención) Creo, que a partir de éste momento, lo mejor es que de una vez todas, se de vuelta la tortilla y que los patrones atiendan a la servidumbre como se merecen!! Qué les parece??

CLARISA: (A Renato) Hacéla callar o le parto un piano en la cabeza!

PAMELA: Así que relájese y disfrute, que yo me voy a encargar de todo...  SERAFIN: Todas las mujeres me dicen lo mismo...! (Se va por cocina) CLARISA: (A Pamela) Otra vez estás consumiendo sustancias extrañas? Y se queja de mi whisky!

RENATO: Desde cuando querés atender a la servidumbre??

PAMELA: No me digan que no se dieron cuenta...??

RENATO: De qué? Ocultan algo??

CLARISA: Por supuesto que ocultan algo!! El nuevo testamento! Ese confesó que él mismo lo escondió!!

PAMELA: Y no se imaginan por qué??

RENATO: Qué escuchaste??

PAMELA: Honorato le dijo a Genoveva, que él puso al bastardo como mucamo, para que esté acá de incógnito y nadie sospeche de él!!

CLARISA: Ahora entiendo! Lo puso como mucamo para que no corra riesgos!

RENATO: Cuál riesgo? (Irónicamente) Acaso imagina que alguien lo va a querer matar? (Se miran con Clarisa)

PAMELA: Estoy segurísima! Digo, de lo del mucamo... Y hasta pensé en cómo descubrir de cuál de los dos se trata...

RENATO: Cierto. Porque si están complotados nunca vamos a saber quién es el hijo... del tío!!

CLARISA: Y cómo los hacemos confesar? Les arrancamos las uñas con una tenaza?

PAMELA: No seas arcaica...! Hay un método infalible para hacer confesar todo a un hombre...!

CLARISA: Y supongo que tiene que ver con el sexo...! (Bebe más copiosamente)

PAMELA: Exacto!! Una buena noche de sexo hace hablar hasta a los mudos! Y entonces si, después nos podremos dedicar al “accidente” del tío!

CLARISA: Y quién se va a encargar del trabajo sucio?

PAMELA: Habrá que pensar en un buen “accidente”!

CLARISA: Me refería al sexo con el mucamo!!!

RENATO: Vos sos la más indicada! Pensá en la herencia!!

CLARISA: Por qué yo???? Que se sacrifique ella!!!

PAMELA: De ninguna manera!!! Yo soy una mujer casada!!

RENATO: Bueno, no peleen! Entiendan chicas... Está la herencia de por medio!!!

CLARISA: Ella está casada con vos, así que está más necesitada de sexo que yo!!!

PAMELA: Pero yo soy una mujer casada!!!

CLARISA: Justamente por eso!!

RENATO: Piensen en la herencia!! Es mucha plata!!

PAMELA: Que lo haga ella, que para eso es soltera!

CLARISA: Otra petaca más y ya no voy a saber ni cómo me llamo! Que se sacrifique ella!!

RENATO: Estamos hablando de mucha plata!! No lo entienden??!!

CLARISA: Explicáselo a tu mujer, que parece que lo sabe!!

RENATO: Entiendan, por favor!! Es mucha, mucha... demasiada plata, como para pensar en mezquinos intereses!! En definitiva, es un poquito de... sexo! Nada más!!

PAMELA: Pero yo soy una mujer casada!!

RENATO: (Explotando) Y a quién le importa que seas casada??!!! Si no digo nada yo, que soy tu marido, mucho menos el resto!! Hace un año que para lo único que me tocás en la cama, es para que deje de roncar!!! Así que, de qué mujer casada me hablás??!! Todo sea por la herencia!!!

CLARISA. Estamos hablando de muchos millones!!

RENATO: (A Pamela) Llevátelo a la habitación de servicio... Como quien no quiere la cosa. Sin despertar sospechas.  Sutilmente! (Serafín se asoma por cocina) SERAFIN: La estuve esperando, pero como no venía...

PAMELA: (Ellos le hacen señas para que lo encare.  Ella no se anima.  Clarisa vuelve a hacerle más señas, hasta que finalmente Renato se levanta y la empuja. Ella llega hasta Serafín y le habla al oído muy sensualmente) Se nota que no probé un bocado en todo el día...! De pronto me dieron ganas de algo sabroso... Muy sabroso... A usted no? Si me acompaña a la cocina, le preparo algo bien... caliente...! Le “apetece”??!!

SERAFIN: Pero cómo no me va a “petecer”! Después de usted... (Salen ambos por cocina) RENATO: (Llega hasta el centro y habla exageradamente alto y claro para que lo escuchen desde adentro) Bueno, yo voy a controlar el tablero de la luz, para algo soy técnico electricista, no? Y después me voy a dormir arriba!!! Y como tengo el sueño tan pesado, seguro que no voy a escuchar nada!!! (Se va por escaleras arriba)

CLARISA: (Costándole hablar con claridad) Esa era la sutileza??? (Intenta pararse, pero el mareo la vuelve a sentar.) Uyyy... Me parece que tomé demasiado!! (Logra pararse y llega hasta el perchero.  Abre la cartera y mira adentro) Juro solemnemente, ante la segunda petaca vacía, aquí presente... (Vuelve a mirar en su bolso. Se retracta) La cuarta petaca vacía, aquí presente... que no voy a tomar más!!! (Pausita.  Mira la petaca) Pero menos tampoco!!! (Vuelve a tomar.  Se tambalea de un lado a otro y se va casi cayéndose por puerta del baño. Desde adentro vuelven Serafín y Pamela protestando)

PAMELA: Cómo que no podés, mi “Pocholito”??? No te molesta que te diga “Mi pocholito”, no??

SERAFIN: Pocholito? Eso qué quiere decir?

PAMELA: No sabés?  Quiere decir bonito, atractivo...!

SERAFIN: (Se agranda) En serio te parece que soy “Pocholito”...?? PAMELA: Muuyyy Pocholito!!!!

SERAFIN: Mi tío siempre me lo decía... (Tratando de recordar) Vos sos un p... sos un p... No. No era Pocholito la palabra!

PAMELA: Dale, vamos??

SERAFIN: Ya le dije... No puedo!!!!

PAMELA: Pero qué pasa?? No te resulto atractiva??

SERAFIN: No! Quiero decir, si!! Que no es eso!

PAMELA: Y qué es??

SERAFIN: Necesito tomar un licuado de banana con leche!!

PAMELA: Qué cosa??

SERAFIN: Licuado de banana con leche!

PAMELA: Ahora tiene que ser?? No lo podés tomar después??

SERAFIN: Es que a mí me excita el licuado de banana con leche!!

PAMELA: Qué??

SERAFIN: Y, si! Qué va a ser...? Cuando era adolescente, mi prima, la mayor, nos preparaba el licuado de banana con leche, y cuando lo preparaba, yo le miraba las piernas...! Tenías unas piernas...!! Que cada vez que tomo licuado de banana con leche, me acuerdo y me excito!! Usted no se ratoneaba con su prima??

PAMELA: (Un tanto harta) No! La verdad que no!!  Está bien...! Te preparo el licuado, Okey?? SERAFIN: Gracias... ! (Ella va a salir pero al escucharlo, se vuelve) Con bastante azúcar, por favor!

PAMELA: Con bastante azúcar... Bien... (Intenta volver a irse pero otra vez le habla) SERAFIN: Y unos cuantos cubitos de hielo para que salga bien frío...! Pero no demasiados...

dos o tres, máximo! PAMELA: (Un tanto más harta) Con hielo...!

SERAFIN: Y agréguele un poquito de esencia de vainilla, que le da un saborcito muy rico...!

PAMELA: Esencia de vainilla...!!

SERAFIN: Y, eso sí... servirlo en vaso grande, que se disfruta más...!!

PAMELA: (Muy harta, sin poder disimularlo) Algo más..??!!

SERAFIN: Bueno, no se enoje...

PAMELA: (Fingiendo amabilidad) No me enojo, pero tenés muchas exigencias!! Es simplemente un licuado, no??

SERAFIN: Y eso que no le pedí el pastel de papas, que ya es más complicado...!! No sabe cómo me excita el pastel de papas, porque cuando mi tía lo preparaba...

PAMELA: (Enérgica y harta) Suficiente...!! Con el licuadito es suficiente!!!! (Vuelve a quebrar a falsamente dulce, cuando desde atrás aparece Ulises sin que ellos reparen en él) Ya vengo, mi Pocholito... No me extrañes, eh?? Enseguidita estoy con tu licuadito de bananita...!! (Desde el costado lo mira muy seductoramente, como si fuese una bailarina haciendo su show en el caño y hace como si le tirase zarpazos sexys) Arrrfff...!!! (Repite la acción) Miauuuu...!!! Guaauuuu...!!! Ah, ah, ah, ah...!!! (Sale por cocina.  Serafín se la quedó mirando sin entender)

SERAFIN: Sufrirán todas de gases?? (Entran Tulio con cajita de herramientas y se acerca a

Ulises)

TULIO: Vamos a verlo... No soy mecánico, pero algo entiendo... A veces es una cosita de nada...

ULISES: Gracias... No sabe cuánto se lo agradezco... Porque la grúa no trabaja hasta mañana y la verdad... no tengo muchas ganas de quedarme acá a pasar la noche... Mi corazón no resistiría seguir viendo estas cosas… Yo sufro del corazón, vio? Y el médico me prohibió las emociones fuertes...

SERAFIN: Entonces, yo tampoco se lo recomiendo...

ULISES: Me imagino... Encima, hace un frío de morirse acá, no?

SERAFIN: Y... por lo que dijeron, alguno se va a morir, pero no de frío.

TULIO: Podés callarte??

ULISES: No me asuste! A qué se refiere?

TULIO: Nada. No le haga caso... Vamos a ver el coche?

ULISES: Si... vamos... Pero despacito. No me agite, por el corazón, vio? (Va hacia el perchero y toma un sombrero y se los coloca) Esto va a ayudar porque la lluvia no para...!! (Salen por calle. Del costado aparece Clarisa tambaleante) CLARISA: Bueno.... Ahora sí, dámelo de una vez!!

SERAFIN: Usted también me va a preparar un licuado?

CLARISA: Qué licuado? El nuevo testamento!

SERAFIN: Eh? Ah... todavía lo tengo arriba, en mi habitación.

CLARISA: Vamos a buscarlo!!

SERAFIN: No!!  No puedo porque...

CLARISA: Me imaginaba que me ibas a pedir algo a cambio... Está bien! Vos ganás!! (Pega un salto y se le sube a upa. Por el peso, trastabilla y se cae sobre el sillón con ella encima) Aprovechá que hoy tengo el sí fácil!

SERAFIN: Oiga!! Qué hace??? (Se escucha un trueno y se entrecortan las luces)

CLARISA: Llevame a tu habitación!! Si me das el nuevo testamento, hago lo que me pidas!! Llevame con vos y hacéme lo que quieras!! Lo que se te ocurra!! Pedime lo más insólito, sucio y repugnante que quieras!! Hasta puedo ser tuya!!! (Serafín intenta levantarse con ella a upa, haciendo varias poses distintas, hasta que ella va quedando piernas arriba con la cabeza

apoyada en el sillón, y él la va levantando por las piernas quedando en un

69 arrodillados sobre el sillón, mientras habla)

SERAFIN: Gracias por el cumplido! A cuantos les dirá lo mismo!! Lo que pasa... Es que... Yo la llevaría, pero... Me cuesta un poco levantarla así, si usted no colabora un poco... no fui lo suficiente al gimnasio, vio?  En realidad, fui una sola vez... y para preguntar el precio!

CLARISA: Necesito que me traigas el nuevo testamento!!! Te prometo que después voy a ser toda tuya!! (Vuelve a entrar Ulises de calle) ULISES: Necesitaríamos una linterna… (Se queda quieto al verlos) Ah, bueno… (Se le acerca a Serafín) Entre nosotros… Cómo hace?? SERAFIN: No! Yo le puedo explicar…

ULISES: No hace falta que me explique nada… Un libro! Escriba un libro!! Se va a llenar de plata!!! (Vuelve a salir por calle)

CLARISA: Sin tantas explicaciones!! Traeme lo que te pedí y soy toda tuya!!!! Con todo lo que tomé, estoy dispuesta a entregarte todo!!! SERAFIN: (Le mira la cola) No tiene cambio más chico???! (La levanta sobre sus hombros y se va hacia comedor) Qué tal si mejor me espera en el comedor, vio? Por acá anda tanta gente que piensan cualquier cosa… Aunque más que el nuevo  testamento, usted necesita todas las epístolas!! (La lleva hacia comedor al tiempo que sale de cocina Pamela, llamando, con una gran vaso lleno)

PAMELA: Pocholito...!Acá está el licuado!!!! (Mira para todos lados) Ay, no veo nada!!

Dónde te metiste, Pocholito??! (Se va hacia el baño.  De escaleras baja Genoveva protestando) GENOVEVA: Esto me gusta cada vez menos... Dónde se metió este hombre ahora...??? (Sale por corredor.  De calle vuelven a entrar Tulio y

Ulises muy mojados)

TULIO: Y bueno... Habrá que esperar hasta mañana...

ULISES: Si. Al menos, lo intentó! Gracias de todos modos... (Se quita la chaqueta de mucamo y la deja sobre el respaldo del sillón) Nos empapamos al divino botón...!

TULIO: No le puedo ofrecer otra chaqueta porque me queda una sola y la tengo que usar yo...

ULISES: No se preocupe... Me pongo ese impermeable que sirve igual...

(Va hasta el perchero y se envuelve en el impermeable marrón)

TULIO: Lo mejor va a ser que devolvamos las herramientas al depósito... (Ulises se va con él. 

De comedor sale Serafín)

SERAFIN: (Hablando hacia adentro) No se desespere! Ya vuelvo… Voy a ver si está listo mi licuadito! (Del baño sale Pamela con el vaso)  PAMELA: Se puede saber dónde te metiste???? Ahhh, acá estabas...!! Tu licuadito de banana está listo!! Ahora me toca a mí, lo mismo pero sin licuar!! (Lo agarra de la mano) Vení!!

SERAFIN: No, pero es que...

PAMELA: Vamos para arriba de una vez!!!

SERAFIN: Pero arriba está su marido!!

PAMELA: Ya sé!! Si él fue el de la idea...??!!

SERAFIN: Qué idea?

PAMELA: La... la de irse a dormir!! Tiene un sueño de pesado!!! Vení te digo!!! (Se van por escaleras arriba.  De corredor llega Ulises junto a

Genoveva que trae dos almohadas. Se sienta cansado sobre el sillón) GENOVEVA: Disculpe que no le pueda ofrecer una habitación, pero están todas ocupadas... (Entra a la hab. de serv.

Y sale con dos cobijas y se las coloca en el silllón)

ULISES: No se preocupe... Yo me arreglo en éste sofá... Gracias... La cuestión es pasar la noche…

GENOVEVA: Como guste... Si necesita más almohadas, en la habitación de servicio hay bastantes... (Se va por biblioteca.)

ULISES: (Mientras bosteza) Gente amable... Muy dadas… Y por lo que vi, sobre todo las mujeres! La verdad, espero que este muchacho escriba pronto ese libro…! Es un fenómeno!!!! Já, já, já...! No!! Ni pensarlo!! Con dos mujeres así al mismo tiempo como él, ahí sí que me muero de un infarto...!! Pero qué muerte dulce…! (Ulises se reclina sobre el sillón y se tapa casi hasta la cabeza.  De Comedor sale Clarisa.  Tambaleando y muy mareada llega hasta detrás del sillón, ve la chaqueta y sonríe maléficamente.  Va como puede hasta donde está el equipo de música y lo conecta.  Bebe nuevamente.  Suena una música sensual.  Ella va hasta el candelabro y de un soplido apaga las velas. Ulises apenas asoma sus ojos por entre el impermeable y espía, y ella comienza a hacer un streep tease, muy torpemente, resultando casi grotesca.

CLARISA: (Mientras baila) Arrfff…!!! Miauuuu…!!! Ahhhh…!!! (Debido a su casi borrachera, se enreda con el pantalón cuando se lo quiere sacar y se cae, se le traba la manga de la blusa y al revolearla, no puede terminar de quitársela de la mano, comenzando una lucha para quitársela. Luego intenta deslizarse sensualmente sobre el respaldo del sillón y se cae de bruces por detrás de éste, etc.  La música va in crescendo y se escuchan al mismo tiempo truenos y relámpagos que iluminan intermitentemente la escena, al momento que ella se mete debajo de las cobijas y el impermeable junto a Ulises.  Las luces se hacen más intermitentes al ritmo de la música y del sexo por unos instantes, hasta que la música cesa y no se advierten movimientos debajo del impermeable.  Clarisa se asoma, y a tientas se levanta y se va hacia el comedor, siempre tambaleante.  Ulises destapa su cara. Está sumamente agitado, tratando de tomar aire. Respira profundo.  Por escaleras viene bajando Pamela a tientas) Aire...!!! Nece...

sito un poco de aire...!!

PAMELA: Pocholito...! Dónde te metiste ahora??? Otra vez necesitás licuado???? Pocho!!!

(Llega hasta el sillón donde Ulises se tapó hasta la cabeza, temeroso, viéndose solo sus ojos.  Pamela ve la chaqueta sobre el respaldo y tantea el bulto del impermeable sobre el sofá.) Ahhh...! Ahora entiendo... Te gusta jugar, eh??!!!   (Ulises se queda inmóvil esperando que se vaya. Ella sonríe maléficamente, va hacia el equipo de música, lo acciona y vuelve a escucharse la misma música sensual.  Al escucharla, se advierte en Ulises la cara de desesperación.) Arrfff…!!! Aggghhhh…!!! Miauuuu…!!!Ahhhhh…!!!  (Ella se va hacia el baño, bailando muy sensualmente.)

ULISES: Otra más… no!!! Me van a… matar!!!  (Sumamente agitado, ahogado como si le faltara el aire, intenta parase pero no tiene fuerzas.  Respira muy fuerte y a duras penas se va gateando hacia calle y sale.  De escaleras llega Renato, protestando, con un impermeable igual bajo el brazo)

RENATO: Ser cornudo, vaya y pase...! Que encima tenga que dejarles el dormitorio... también vaya y pase...! Pero tener que aguantar que encima el tipo se ponga a cantar la cumbia del licuado de banana, eso ya es pedir demasiado!!! (Bosteza) Ni por tres herencias juntas!!! (Lo piensa) Buéh... una y media y cerramos trato...! (Se acuesta en el sillón y se tapa con el impermeable. Suenan más truenos y luces intermitentes. Se escucha roncar a Renato.  De biblioteca pasa Genoveva con el candelabro y se encuentra con Tulio que llega desde corredor) GENOVEVA: Lo vio?

TULIO: No. Allá no está!

GENOVEVA: Dónde se metió?? No teníamos que dejarlo solo!!

TULIO: Yo voy a revisar por detrás de la casa.

GENOVEVA: (Señalando las puertas) Todas las salas tienen una salida trasera al jardín... (Sale por corredor y Tulio por biblioteca.  Comienza una secuencia de efectos de luces intermitentes, como si se iluminara la escena con relámpagos constantes al ritmo de una música con mucha fuerza y sonidos de truenos.  Serafín llega desde escaleras y va hacia comedor, pero justo de allí sale Clarisa, todavía tambaleando en corpiño y pantalón.  Serafín se asusta y sale corriendo otra vez hacia arriba y Clarisa que lo sigue a duras penas trastabillando y cayendo, pero igual sigue y sale por arriba. De baño llega Pamela, sonriendo y sigilosamente, se mete por debajo de la manta por los pies, y le llega hasta la cintura de Renato. Se advierte el gesto de susto en un principio de Renato que se despierta, pero luego cambia a satisfacción.  Luego Tulio pasa corriendo hacia corredor, como buscando.   Serafín baja corriendo las escaleras y detrás Clarisa, siempre tropezando.  Salen por biblioteca.  Genoveva vuelve a cruzar corriendo por detrás del sillón, hacia comedor.  Serafín sale corriendo de biblioteca y se va por cocina.  Pamela sale debajo de la manta del sillón por los pies, tal cual entró, y se va hacia baño. Llega nuevamente Genoveva y se queda al lado del sillón pensativa mirando a todos lados. Cesa la música y los efectos de lumínicos quedando todo a media luz.  Renato se sienta en el sillón con una amplia sonrisa de satisfacción.

RENATO: No sé quién sos, pero fue maravilloso!! (Ve a Genoveva a su lado que lo mira inexpresiva. Pausa.  Primero la mira con un poco de aprensión.  Luego quiebra a simpático y le guiña un ojo.  Ella lo mira intrigada.  Él le tira un besito.  Ella hastiada se va hacia cocina y sale.) RENATO: Habrá sido ella..?  (Se levanta y camina unos pasos a su alrededor como buscando) Y, si...! No...!! No puede ser...! Si hubiese sido ella, se le tendría que haber corrido el rouge de los labios, no?? Y si no, quién fué??  (De biblioteca llega Clarisa, todavía en corpiño y bombacha y.

Y con todo el rouge corrido de sus labios. Se sienta exhausta.  Mira a Renato.)

CLARISA: Ahhhh...!!! Impresionante...!! Nunca me había pasado algo así!!! Y menos en ésta casa!!!

RENATO: (Ensimismado) No entiendo... Quién pudo ser...?? CLARISA: No sabés, Renatito!!

Fue lo más excitante que me pasó en años!!

RENATO: (Sin darle mucha importancia) Ah sí? Qué te pasó?

CLARISA: Acabo de tener la mayor experiencia sexual de mi vida!! RENATO: (Pausita. Se asusta, pero duro, sin mirarla, señala el sillón)  No habrá sido… acá, no???!!

CLARISA: (Todavía extasiada señalando también el sofá) Si!! Acá mismo!!! En éste sillón!!! RENATO: (Le mira el rouge corrido y se espanta, muy asustado) No!!! No puede ser!!!!

Decime que es mentira!!

CLARISA: Qué no puede ser??! Todavía estoy vibrando!!!!

RENATO: (Con indignación y asqueado) Cómo pudiste...??? Vos sos... mi hermana!!!!!

CLARISA: Y eso cuándo fue un impedimento?

RENATO: (Mas asqueado todavía) Pero yo... soy tu hermano!!!!! CLARISA: Qué? Ahora te tengo que pedir permiso??! Yo lo hago con quien quiero en el momento que se me da la gana!!!

RENATO: (Casi llorando) Pero no te parece que al menos... tendrías que consultarme??!!! CLARISA: Qué bicho te picó??! Todas las hermanas lo hacen, y ninguna consulta nada!!

RENATO: En serio????

CLARISA: Por supuesto!! Además... si ésta no fue la mejor, le pasa raspando! (Mientras rememora, y lo toma del hombro)  Qué cuerpo!! Qué... qué...!! Ahh!! Me estoy excitando de solo acordarme!!!

RENATO: (Estalla en llanto, asqueado y gritando mientras casi salta del lugar) Incestoooooo!!!!!!!!!!!

CLARISA: (Mirando a su alrededor) Qué, hay bichos???

RENATO: Lo peor es que ahora me voy a tener que arrancar los ojos!!! (Piensa) No! Eso era  si lo hacía con la madre!! Qué hay que arrancarse, si es con la hermana??!!

CLARISA: De qué carajo hablás??!

RENATO: Por favor, no se lo digas nunca a nadie!!!

CLARISA: Te volviste loco??! Mirá si no les voy a contar esto a mis amigas del yáchting club?! Se van a morir de envidia!!

RENATO: Por lo que más quieras te lo pido!! Nunca lo comentes!!!

CLARISA Y qué gano con eso?

RENATO: Te doy mi parte de la herencia!!

CLARISA: Por no contarlo??

RENATO: (Se arrepiente) Bueno... el veinticinco por ciento. Exento de impuestos.  Igual es mucha plata!

CLARISA: Okey.  Acepto! Pero me lo das por escrito ante escribano público! Mirá que si no, cuento todo!!

RENATO: Por supuesto! Todo legal!! Pero eso sí... Ni una palabra!! CLARISA: No sé desde cuando estás tan puritano, pero bueno... negocios son negocios! (Se levanta mientras se va colocando la blusa) Voy al baño a... arreglarme un poco... (Mientras va saliendo, se cruza con Pamela que llega)

PAMELA: Renato... Tengo algo que contarte...

RENATO: Qué pasó ahora...?

PAMELA: Es sobre... el mucamo! Porque él y yo... bueno, quiero decir que... lo hicimos acá!! RENATO: Vos también??

PAMELA: Cómo yo también??

RENATO: Quiero decir que...

PAMELA: En realidad, no lo hicimos... Es decir, yo lo hice! El no hizo nada... quiero decir... yo se lo hice... pero...

RENATO: No te preocupes... no importa. (La abraza como consolándola) Hay cosas peores en la vida...! PAMELA: Después de todo, fue idea tuya! Yo, al principio no quería… (Casi llorando) pero él me obligó!! Me forzó!! Amenazó con pegarme...!! Me abrió la boca con todas sus fuerzas, y yo no tuve más remedio que estar así... quince minutos...!

RENATO: Te dije que no hay problemas...! Quedate tranquila... No es la primera vez que te pasa...

PAMELA: No! Y supongo que tampoco va a ser la última...Pero te voy a compensar!! Juro que de alguna manera te voy a compensar!!

RENATO: Me vas a dar tu parte de la herencia??

PAMELA: Bueno, no estaba pensando en dinero...

RENATO: Y en qué? PAMELA: En sexo...

RENATO: Si me vas a pedir una acompañante para esta noche, pedile a la duquesa que no mande a la colorada, que tiene un colmillo que lastima...

PAMELA: Hablaba de mi...!

RENATO: Vos querés una acompañante??

PAMELA: No!!! Me refería a... (Transición) Preferís una acompañante... de esas del cabaret?? RENATO: Y buéh... Ya que insistís!! Todo sea para que no te sientas culpable...Pero que manden a una profesional de primera, eh?! Eso sí... (La abraza emocionado) Me tenés que prometer una cosa...

PAMELA: Qué?

RENATO: Nunca lo vas a hacer con tu hermano!!!

PAMELA: De qué hablás...? (Entran Genoveva por un lado y Tulio por el otro costado) GENOVEVA: Lo vió?

TULIO: No.  Allá tampoco está!

GENOVEVA: No está por ningún lado... Esto no me gusta nada...

TULIO: Hay que seguir buscando...

PAMELA: A quién buscan...?

GENOVEVA: Al señor Honorato! No aparece...

RENATO: Nosotros podemos ayudar... (Lleva del brazo a Pamela) Busquemos arriba... (Por lo bajo a ella) A lo mejor, Clarisa hizo lo suyo y ya tuvo su “accidente”...! (Salen por escaleras) TULIO: Tal vez salió...! Usted busque por el jardín del fondo que yo voy para el lado de la ruta... (Tulio se va por calle.  Ella no sale.  De biblioteca entra Honorato.  Llega hasta el centro de la escena muy sombríamente) HONORATO: Genoveva... Llegó la hora... Voy a tomar la pastilla... (Ella

saca un frasquito de su saco, lo abre y le da una pastilla.) GENOVEVA: (Mirando a todos lados) No me gusta nada esto… HONORATO: Te acordás de la historia de Romeo y Julieta? TULIO: Bueno, sí. Quién no la conoce?

HONORATO: Siempre estuve obsesionado con la fórmula de la pócima, que el Fray Lorenzo le entregó a Julieta para que pareciese muerta... Era un sedante tan fuerte que ni siquiera el pulso podía sentirse... Finalmente logré que un laboratorio me lo prepare... El dinero todo lo puede...! Luego será cuestión de hacerme el dormido, y esperar mi asesinato...

GENOVEVA: Sigo insistiendo… (Mirando a todos lados y le dice por lo bajo) Es un peligro innecesario! Te pueden matar de verdad…! (Él le da un beso en la mejilla mientras le sonríe y ella se va hacia corredor.  De cocina aparece Serafín terminando de masticar algo)

SERAFIN: No es lo mismo... Por más que le den vueltas, la manzana no es lo mismo...! No hay como el licuado de banana con leche!! (Advierte a Honorato) Cómo anda don cie...? Don Honorato, quiero decir... Todavía vivo?

HONORATO: (Olfateando el aire, con gesto de asco) Usted... estuvo comiendo... algo?

SERAFIN: Eh? Ah, sí...! Una manzana!

HONORATO: En ésta casa no hay manzanas! Nunca las he soportado! SERAFIN: Lamento contradecirlo, pero a lo mejor no las vio! Quiero decir... Seguro que no las vio porque usted es... Me refiero a que a lo mejor no sabe que sí había... Yo sí las vi, y eso que estaba oscuro, pero las vi!  En la canastita de la cocina, al fondo...

HONORATO: Esas son cebollas!

SERAFIN: (Pausita, piensa) Me parecieron un poco ácidas... Cómo no me di cuenta? Y eso que me comí tres!! Pero no estaban feas! (Como en chiste) Por otro lado, mejor..! Con éste aliento, debo matar, así que el asesino no se me va a acercar!!! Qué cosa, no? Porqué será que uno no se da cuenta cuando tiene feo aliento??  (Vuelve a sonar un trueno y se corta nuevamente la luz) Será posible??! Otra vez se cortó la luz!! Qué compañía de electricidad es?  La de la tele? “Un corte y volvemos”???! (Honorato no contesta) No se enoje, era un chiste! Se fue? Oiga, diga algo... para saber que está acá! Mire que si no contesta, voy a dar por descontado que se fue, eh? Me escuchó? Cuento hasta tres... Si no contesta, pierde! Uno... dos... (Se enciende la luz y Honorato está sentado a su lado en el sillón, inerte) Ahh!! Estaba acá!! Resultó ser juguetón, eh? Diga que se topó con un jodón como yo, que si no... (Al codearlo como compinche. Honorato se desploma sobre el costado del sillón) Qué? Tiene sueño?? Por qué no se va a su cuarto? (Lo palmea) Oiga!!  A usted le digo, Don ciego... Parece que tiene sueño pesado... No importa, para algo están los amigos. Yo lo llevo...

(Lo toma de la muñeca para levantarlo y algo le llama la atención.  Comienza a tomarle el pulso y mira su reloj)  No puede ser…! El reloj anda… lo que no anda es el brazo!! (Vuelve a tomarle el pulso de la otra muñeca) El otro brazo le andará? Tampoco… Conclusión… O está muerto o los brazos no le andan…! (Le ausculta el corazón y comienza a asustarse) El corazón tampoco le anda… Lo que quiere decir que si el corazón no le anda y los brazos tampoco, o está muerto o tiene los órganos en huelga…! De lo que se deduce, según mi intuición detectivesca, que se murió de un infarto o que alguien lo mató.  Como no tuvo ningún susto, entonces lo más probable es que alguien lo haya matado, y quién pudo haber sido? Indudablemente, el último que estuvo con él…! (Se asusta) Que fui yo!!  (Lo levanta a upa y se dispone a salir, cuando por calle llega Tulio) TULIO: Estaba acá??

SERAFIN: Si... más o menos… Pero no lo busques más… TULIO: Porque ya está acá…! SERAFIN: Porque no va a estar más!! TULIO: (Lo advierte) Qué pasó?

SERAFIN: Que… si mis cálculos detectivescos no me fallan y mi intuición investigativa  me lo confirman… TULIO: Que pasó?

SERAFIN: El ciego se murió!! (A Honorato) Con todo respeto! TULIO: (Lo mira y le toma el pulso.  Suelta el brazo y cae inerte) Se salieron con la suya...! Finalmente lo mataron!!

SERAFIN: No lo puedo creer! Si estaba lo más bien!! Y está igualito…!!!

Quién pudo ser??!!

TULIO: No te das cuenta?? Es muy obvio!

SERAFIN: No. Quién?

TULIO: La última persona que estuvo con él!! (Pausa.  Serafín se asusta) SERAFIN: Vos... estás...  seguro???

TULIO: Es muy evidente... Lo que no me doy cuenta, es cómo lo mataron! (Lo observa y revisa) Tiene que haber sido con un arma tan rápida como mortífera... Tan letal como imperceptible! Algo que indudablemente no deja marca alguna...!! (Sin mirar a Serafín) A vos se te ocurre algo?

SERAFIN: (Muy asustado, se echa aliento en la mano y lo huele) No del todo...

TULIO: (Deduciendo) Sin embargo... Nosotros lo podemos dar vuelta...

SERAFIN: (Por Honorato) Para qué? Dejalo así!

TULIO: Me refiero a la situación! Le podemos hacer creer al asesino que Honorato no murió! Lo que significa que va a intentarlo de nuevo... y ahí lo descubrimos!! (Huele algo en el aire y luego mira a Serafín) Qué comiste??

Tenés un aliento que mata!!!

SERAFIN: Decímelo a mí!!

TULIO: (Pensando) Tenemos que hacer algo...

SERAFIN: Trajiste dentífrico?

TULIO: A él, me refiero!! Hay que esconderlo para que nadie se entere que murió!

SERAFIN: Para qué? El asesino ya lo sabe!

TULIO: Puede que no esté seguro!

SERAFIN: Ya lo sabe!!

TULIO: Cómo sabés??

SERAFIN: Si yo te digo que es carnaval, más que padre es un amigo!! (Piensa) No. Me parece que no era así... Agua que no has de beber, atala a un poste... No. Tampoco.

TULIO: Vení... Vamos a esconderlo para que nadie lo vea...

SERAFIN: Y adónde?

TULIO: Vos traelo, que yo me fijo si podemos ponerlo por ahora en el comedor, o... (Tulio va a salir por comedor, pero finalmente se arrepiente y sale por cocina, como si se le ocurriera una idea.  Serafín levanta a Honorato y la agarra como si se estuvieran abrazando y cuando se dispone a avanzar, aparece Genoveva por el costado. Al verlos se pone de malhumor) SERAFIN: (Disimulando) Pero muchas gracias... No sabe cómo me conmueve su gratitud!! GENOVEVA: (Sale enojada, sin acercárseles) Claro!! Nosotros casi nos morimos del susto, buscándolo... Y en señor encima felicita a los extraños!!

(Sale por escaleras)

SERAFIN: No se avivó! Soy un genio!! Ché, Tulio...! Es un poco pesado... Dónde estás...?? (De calle entra de rodillas, casi arrastrándose, Ulises, desfalleciente y muy ahogado, sin ser visto por Serafín)

ULISES: Un... des... fri... bila... dor...! Necesito con urgencia... un des... fribi... lador...!! (Lo ve a Serafín que lleva a Honorato, abrazándolo por detrás y Honorato arqueado hacia adelante.  Serafín lo va llevando rítmicamente hacia comedor y sale por ahí)  Me tengo que… levantar…! Si me queddo a… así, éste me la va a dar también a mi…!!  (Llega a duras penas hasta el sillón, siempre envuelto en su impermeable y con su sombrero puesto, y se sienta muy ahogado) El corazón no me está res... pondiendo...!! Necesito paz... Un desfibri... lador... y mucha paz... Donde habrá un desfribi... lador... y mucha paz... (Se hace un gran silencio.  De comedor sale Serafín limpiándose las manos, y mientras se limpia también la ropa, llega sin mirar hasta el sillón.  Cuando levanta la vista, ve a Ulises y creyendo que se trata otra vez de

Honorato pega un grito del susto) SERAFIN: Listo… que pase el que sigue!!!

Aaaaaahhhhhhhhhhhhhhh.......!!!!!!!!!!! (Ulises que había entrecerrado sus ojos por el silencio, pega un respingo del susto y abre exageradamente sus ojos y su cabeza cae, desmayado) Cómo puede ser????? (Señala el comedor) Si yo lo llevé allá??!!! Cómo hizo para venir solito?? (Duda) Lo llevé o no lo llevé? Esa es la cuestión! (Se queda pensando, cuando de cocina se asoma Tulio y le habla como si fuese en voz baja)

TULIO: Y?? Qué esperás?? (Se vuelve a meter por cocina)

SERAFIN: (Le contesta a Ulises) Estoy en la duda! No me acuerdo si lo llevé o no lo llevé!! (Pausita.  Trans. Se asusta. Mira a su alrededor y no ve a nadie.  Mira sospechosamente a Ulises) Usted dijo algo? Repita por favor... (Pausita. Al no obtener respuesta, va a ir hacia comedor, cuando nuevamente se asoma Tulio por cocina y le habla)

TULIO: Te pregunté qué esperás!! (Se vuelve a meter por cocina)  SERAFIN: (Entre sorprendido y asustado) Pero cómo...?? Usted no estaba muerto?? A mí me dijeron que los muertos no hablan! Y si usted habló, no está muerto para nada...! Claro...! Cómo no me di cuenta?? No está muerto!! (Por escaleras se asoman Renato y Pamela y al verlo a Serafín, se detienen y se quedan escuchando) Ché, Tulio!! El ciego está más vivo que nosotros!! (Lo mira) Se duerme con mucha facilidad, pero el ciego está vivo!! (A Honorato, en disculpas) Con todo respeto, eh? (Se va por cocina) Tulio...!!! (Sale)

RENATO: (Sacando un cuchillo) Pero no va a estar vivo por mucho tiempo...!

PAMELA: Pará!! Qué hacés?

RENATO: Cómo qué hago? Lo voy a matar de una vez!

PAMELA: Y vos eras el de las idea brillantes??? Así no!! Hay que ser más sutiles...! En mi cartera tengo una jeringa que traje, con un sedante para elefantes! El viejo no lo va a soportar y páf...!! Se murió!!

RENATO: Y para qué trajiste una jeringa con sedante para elefantes? PAMELA:

Prevención… Por si te entusiasmabas con el tema de la herencia y querías sexo… RENATO: Genial!! Viste? Yo sabía que por algo me había casado con vos...!

PAMELA: Eso fue porque te mentí que había quedado embarazada! (Ulises comienza a reaccionar y levanta lentamente la cabeza, muy atontado) RENATO: Bueno, eso también... (Trans) Cómo?? No lo habías perdido?? PAMELA: No importa ahora! Desmayalo, así lo llevás a la habitación y yo voy a la biblioteca a traer mi cartera!

RENATO: Es necesario?

PAMELA: (Irónicamente) No, mejor decile que venga a nuestra habitación así lo podemos matar con una inyección!

RENATO: Tenés razón... Por suerte yo siempre ando con la cachiporra encima… Hay tanto delincuente suelto, viste…? (Le pega con la cachiporra por detrás del sillón justo cuando se produce otro trueno y relámpago.

Ulises cae hacia adelante envuelto en el impermeable)  PAMELA: Ese es mi Renatito!!!

Cuando venga la gringa te va a recompensar por todo!!

RENATO: A la gringa llamaste?? La del cabaret??!

PAMELA: Si! Siempre fue la más profesional!!

RENATO: Y vos cómo sabés??

PAMELA: Cómo no voy a saber, si yo trabajé ah... quiero decir que... una vez conocí a la dueña del local... Bueno, listo... envolvelo bien y traelo... (Renato lo carga sobre el hombro y sale hacia arriba y Pamela hacia biblioteca, cuando de cocina aparecen Tulio y Serafín) SERAFIN: Te digo que está vivo, mirá!! (Miran la escena vacía) TULIO: Adónde lo metiste?

SERAFIN: Yo lo dejé acá!! Viste que está vivo?? Se fue!!

TULIO: No digas estupideces! Estaba más muerto que una alfombra!

SERAFIN: Ah sí?? Y cómo hacen las alfombras para irse solas?? A menos que sea la de Aladino, claro.

TULIO: Alguien se lo tuvo que haber llevado... Vamos a buscar... (Sale por comedor seguido por Serafín.  De baño entra Clarisa, muy acalorada)  CLARISA: Uyyy....! Me parece que voy a tener que aflojar un poco con el whiskycito... No puedo parar de ir al baño... Como si me llamara a cada rato... (Por escaleras se asoma Renato y le chista) RENATO: Chist!!! Chist!!! CLARISA: (Hablandole al baño) Si, ya voy, ya voy... dame un respiro por lo menos... (Vuelve a beber de su petaca)  RENATO: Clarisa...!!

CLARISA: (Siempre hablándole al baño) Tantos recuerdo te dejé que ya sabés mi nombre...? RENATO: Clarisa!! Soy yo! Acá arriba!! (Ella se da vuelta y lo ve)  CLARISA: Ahhh, qué susto... pensé que el baño me hablaba...

RENATO: Tengo al tío acá...

CLARISA: Aprovechá y matalo!!

RENATO: Es lo que quiero hacer...! Vení, ayudame...

CLARISA: Decile a tu mujer...

RENATO: No sé dónde se metió... Vení de una vez, querés??

CLARISA: Ufa....! Todo lo tengo que hacer yo en su lugar...??!!  RENATO: No toquemos ese tema,...!! (Clarisa va hacia arriba y ambos salen.  De comedor entran Serafín y Tulio trayendo a Honorato envuelto en el impermeable) TULIO: Y? Qué te dije??

SERAFIN: Y si está muerto, para qué lo querés traer acá otra vez? TULIO: No podemos dejarlo en el comedor... Tenemos que esconderlo en otro lugar... donde podamos controlarlo...

Entendés para qué??

SERAFIN: Para que no se escape otra vez?

TULIO: No!! Para que lo maten!

SERAFIN: Entonces tengo razón! No está muerto!

TULIO: Si! Está muerto!

SERAFIN: Y si está muerto, para qué lo van a matar?

TULIO: Porque ellos no lo saben!

SERAFIN: Que lo van a matar?

TULIO: No! Que está muerto!!

SERAFIN: Entonces no lo van a poder matar porque ya está muerto!

TULIO: Es justamente lo que quiero!

SERAFIN: Un muerto?

TULIO: No!! Que maten al muerto!!

SERAFIN: Pero si ya está muerto???!!!!!

TULIO: (Vencido) Dejá... No intentes entender. Es una pérdida de tiempo...

Vamos a arreglar la habitación de servicio que es lo ideal...

SERAFIN: Por qué?

TULIO: Porque es la más oscura... Es la más propicia para un asesinato...

SERAFIN: Para que maten al muerto?

TULIO: Exacto!

SERAFIN: Con estos cortes de luz, toda la casa es oscura...

TULIO: (Mientras se van) Pero esa habitación es la más oscura hasta sin cortes... (Salen.  De biblioteca llega Pamela y al ver a Honorato en el sillón, protesta)

PAMELA: Será posible...!! Todo lo tengo que hacer yo?? (Llega hasta él y lo va cargando como puede sobre el hombro) Nunca una ayuda...! Para qué me habré casado, Señor!! Bueno, además de la parte de la herencia y dejar el cabaret... que... (A Honorato) Suerte tiíto que siempre tuviste ese sueño tan profundo... Que ni te vas a enterar del pinchazo... (Lo lleva hacia biblioteca.  De habitación de servicio llegan Tulio y Serafín) TULIO: (Se queda en el marco de la puerta de servicio y le indica a Serafin) Perfecto! Todo listo... Traelo, que nadie nos ve... SERAFIN: (Mirando el lugar vacío) Que lleve... a quién? TULIO: Decime... Te alcanzan veinticuatro horas para ser imbécil o necesitás horas extras?? A quién va a ser?? Al muerto!!

SERAFIN: No puedo!

TULIO: Cómo que no??! Por qué no podés??

SERAFIN: Porque se fue otra vez!!

TULIO: (Aproximándose al sillón) Vos me estás cargando??? (Revisa el lugar vacío) Cómo puede ser??

SERAFIN: Viste?? Te dije que estaba vivo!

TULIO: Qué vivo, ni nada!! Alguien se lo llevó!

SERAFIN: Lo querrán llevar de recuerdo?

TULIO: Vení... vamos a buscarlo por afuera... (Salen por calle.  De escaleras vienen Renato y Clarisa, trayendo a Ulises siempre envuelto en el impermeable y llegan hasta el sillón) CLARISA: Sos un animal!! Una verdadera bestia!!

RENATO: Y bueno... me pareció que se despertaba!! (Lo van colocando sentado en el sillón,

siempre sin descubrirle el rostro que lo tiene hacia abajo y con el sombrero puesto) CLARISA: Y por eso le tuviste que romper el jarrón en la cabeza??

RENATO: Qué se yo??! Me pareció que se movió...

CLARISA: No parecés mi hermano... Sos una bestia...!!

RENATO: Que tiene de malo? La cuestión era matarlo, no?

CLARISA: Si! Pero lo mataste con un jarrón que valía veinte mil dólares!!

RENATO: (Pausita) No se podrá pegar?

CLARISA: Ahora lo mejor es desaparecer de acá... Todavía tenemos que conseguir el nuevo testamento, pero de eso me encargo yo... Vos andá a buscar algo contundente para matarlo bien muerto!! Que no queden dudas que si respira o no respira! Re-ven-ta-lo!! Entendiste??

RENATO: Pamela tiene una inyección muy potente...

CLARISA: No nos podemos confiar! Andá a saber cuándo va a aparecer tu mujer! Seguramente estará muy entretenida con el mucamo...! Ustedes en lo único que piensan es en sexo!!

RENATO: No toquemos ese tema!!!!!

CLARISA: Yo voy a ver si encuentro el nuevo testamento... Y vos andá a traer algo contundente!! De lo contrario vamos a tener que llamar a algún profesional que se encargue!!

RENATO: Conocés alguno??

CLARISA: Profesionales de esto, sobran...!

RENATO: Entonces, llamá mejor a un profesional... Yo no sé si voy a poder!

CLARISA: Intentalo, al menos! Va a salir mucho más barato...!

(Ella se van por comedor. De calle entra Serafín protestando)

SERAFIN: No! Con esta lluvia es imposible... (Va hacia el perchero y tomando un impermeable y un sombrero, se los va colocando) Yo me pongo uno de sus impermeables y su sombrerito... Porque lo único que me falta ahora es una gripe... Vio como es... (Le habla a Ulises en el sofá) A usted no le molesta, don ciego, no? Total tiene un montón, y yo lo necesito por un ratito para ir a buscarlo a usted, así que... (Pausa.  Se queda tieso y estupefacto.  Gira lentamente y mira el sillón.  Se acerca lentamente por detrás del sillón y comienza a balbucear) Tu... Tu... Tu... el mu... el mu... Tu... el mu...  Vol... vol... vió!!! Tulio...!!!!! (Sale casi corriendo por puerta de calle.  De comedor entra Renato sigilosamente con un paraguas.  Se pone detrás del sillón y mide como para dar el golpe sobre la cabeza. Cuando enarbola el paraguas para asestar el golpe, con gran furia, lo acciona sin querer y el paraguas se le abre. 

Renato no sabe qué hacer.

Cierra el paraguas y lo tira hacia un costado)

RENATO: No... Tengo que pensar en otra cosa... (Cargando a Ulises sobre sus hombros se lo vuelve a llevar escaleras arriba, mientras habla fuerte hacia comedor.) Clarisa...!! Mejor lo llevo a su habitación y que se encargue otro! Esto es un trabajo para un profesional...!!  (Sale con Ulises a cuestas por escaleras.  De escritorio aparece Pamela, nerviosa y buscando por todos lados muy rápidamente)

PAMELA: Quién me sacó la jeringa???!  Llego a saber quién me la sacó y sabés dónde se la clavo??!! Dónde está?????  Quiero mi jeringa!!! (Sale por hab de servicio.  De calle entran Serafín trayendo a la rastra a Tulio) SERAFIN: Mirá si no me creés!! Ahí está!!! (Miran la escena vacía.  Serafín comienza a buscar por todos lados) No puede ser!!! Te juro que estaba acá!!!

TULIO: Me parece que tanta presión te está haciendo mal... Tenés que relajarte un poco......

SERAFIN: Pero te juro que estaba acá!!

TULIO: Si, si... te creo... por supuesto que estaba acá... Pero eso fue antes... por eso salimos a buscarlo a la calle, porque alguien se lo llevó...

SERAFIN: Pero te lo juro...!

TULIO: (Sentándolo en el sillón) Sentate acá y descansá un poco... Tanta tensión te está volviendo más imbécil de lo que sos...! Relajate y no pienses en nada... Lo de relajarte te va a costar un poquito, pero no te preocupes en lo de no pensar, que ya sos campeón! Yo voy a buscar a Genoveva, que tal vez ella sepa algo... (Se va por corredor.  Serafín se quedó solo, sentado con su impermeable y el sombrero puesto)

SERAFIN: Qué raro... Hubiera jurado que estaba justo acá... Yo vine de allá... (Se queda balbuceando en voz baja y haciendo pequeños gestos de sus dudas.  De comedor llega Clarisa y lo ve desde atrás. Hace gestos de protesta porque Renato no hizo nada. Advierte el paraguas tirado en el piso, lo toma de la punta como para pegar con el mango, lo enarbola y cuando le va a asestar el golpe, un relámpago ilumina la escena intermitente, y apenas se advierte el golpe en la cabeza con el paraguas y Serafín que se inclina desmayado hacia adelante, pero sin caerse del sillón.  Clarisa se asusta cuando escucha voces desde la puerta y se lo lleva a la rastra, por comedor.  Suenan golpes en la puerta. De costado entra Genoveva y yendo a la puerta, de calle entran Pocho y Lita, vestidos con trajes de boda)

GENOVEVA: Buenas noches…

POCHO: Disculpe, pero no teníamos dónde ir…

LITA: Esta era la noche tan especial que me prometiste??

POCHO: Yo que culpa tengo si dejan los coches tirados en el medio de la ruta, sin señales!! Y da gracias que los vi dos segundos antes y pude clavar los frenos...! Pero no pude evitar empantanarnos y ahora no hay quien mueva ese coche de ahí!

LITA: Pero justo ésta noche?? Vos me prometiste que hoy íbamos a dejar fluir nuestras fantasías...!! Me lo prometiste!!

POCHO: (A Genoveva que los mira) Sabrá disculpar, pero con ésta tormenta no teníamos adónde ir..

GENOVEVA: Entiendo, pero de todas formas no puedo hacer nada más, porque las habitaciones están todas ocupadas LITA: Es un hotel?

GENOVEVA: No exactamente...

POCHO: Por nosotros no se preocupe... Tan solo esperaremos a que pase un poco la tormenta y nos vamos...

GENOVEVA: (Señalándoles el living) Lo máximo que puedo ofrecerles es que esperen aquí. Al menos es un techo...

POCHO: Muchísimas gracias...

GENOVEVA: Si me permiten, tengo muchas cosas que hacer... (Se va por cocina) LITA: Linda noche de bodas!!

POCHO: Bueno... No te pongas así... Hay que mirar el lado positivo de las cosas...

LITA: Qué tiene de positivo haberse quedado varados justo en medio de la nada, en nuestra noche de bodas??!!

POCHO: (Intentando ser romántico) Mirá el lugar! Observá éste entorno...! Todo a media luz... Con el sonido de la lluvia... Un lugar desconocido...No te parece de lo más romántico para dejar fluir nuestras fantasías...?? LITA: (Mirando el entorno con cierto temor) No.  Más bien me da miedito...!  No será el castillo de Drácula??

POCHO: No, mi amor! Ya te dije… Drácula no existe! Es una novela.... LITA: No!! Es una película!! Yo casi la vi!

POCHO: Me refiero a que... No importa. Vos confiá en mí, como siempre! Soy un profesional o no??

LITA: Si, siempre me decís lo mismo (Imitándolo)“Soy un profesional”,

“Soy un profesional”, Y mirá dónde acabamos en nuestra noche de bodas...?!

POCHO: (Acercándosele seductor, la abraza) Si es por eso, se podría decir que todavía no empezamos...

LITA: (Un tanto incómoda, tratando de zafarse) Pero es que... hay gente en la casa... No podemos...!

POCHO: (Abrazándola por detrás, le besa el cuello y ella se excita) Quién dijo que no podemos?? Eso va a ser lo más lindo!! Es tarde... de noche... A escondidas! Como con culpa...! En los lugares más insospechados...! En los momentos menos pensados...!! Casi frente a todos...!! Sin que nos puedan ver...!! Como polizontes del amor!!

LITA: (Muy excitada) Ay, sí, sí, síiii...!!!!! Ahora, ahora que me derrito!!

POCHO: No...!!!! No tan rápido...! Y el jueguito...? Te olvidaste de lo que hablamos??

LITA: Ah, si...! El jueguito...! Lo hacemos acá??

POCHO: Da lo mismo, acá o en un hotel... Cuál es la diferencia??

LITA: No sé... Me da cosa! Una prostituta vendría a una casa así?? POCHO: (Mostrándole un pequeño fajo de billetes) Si el dinero está acá…  Porque en este caso serías una profesional, no?

LITA: (Muy contenta) Qué lindo!! Por fin voy a ser yo la profesional!!!! POCHO: ((Acariciándola por todo el cuerpo como para excitarla cada vez más) Pero acordate... profesional, pero lo que se dice una verdadera profesional del sexo... hasta el fin!! LITA: Si!!!

POCHO: Sin límites...!!

LITA: Sí...!!!!

POCHO: Sin prejuicios...!!!

LITA: Siiii...!!!!

POCHO: Entregándote toda por completo...!!!

LITA: Síiiiiii....!!! (Trans. Piensa un tanto dudosa) Por ahí también...? POCHO: Sin condicionamientos...(La besa apasionadamente y ella se derrite)

LITA: Síiiii....!!!

POCHO: Obedeciendo cada indicación...!!!

LITA: Síiiiiiii....!!!

POCHO: Sin siquiera chistar...!!!!

LITA: Síiiiiiii....!!!!

POCHO: Absolutamente sumisa...!!!!!

LITA: Síiiiiiiiiii.....!!!!!!

POCHO: Yo me voy a poner algo, para parezca que soy otro… (Mira el perchero) Ahí está! Me voy a poner ese impermeable con el sombrero, okey? Y cuando me veas... empezás con el strip tease...!!!!!!Como una profesional!!

LITA: Síiiiiiiiiiiiiii...!!!!!!!!!!!!!!!! (Casi desesperada intenta desabrocharle los pantalones) Ya te encontré!! Empecemos!!!!!!!

POCHO: (Deteniéndola) No!!! No así!! Me tengo que poner eso, te acordás? Y el streep tease lo tenés que hacer vos!! Bailando sensualmente… LITA: Si…!!!

POCHO: Diciéndome cosas sucias…!!!

LITA: Si!!! Televisor, heladera, repisas…

POCHO: No!!! Las de casa, no!  Me refiero a insultos!!! LITA: Porqué te voy a insultar??

POCHO: Porque eso me enciende!!! Insultame…!!

LITA: Si…!! Sonso…

POCHO: No!!! Así no!!! Con más agresividad!!! Agredime…!!! LITA: Sii…!!

POCHO: Escupime!!! Haceme de todo…!!!

LITA: Te cocino algo, también??

POCHO: No, eso después! (Extasiado) Insultame, agredime, bailame  y cuando terminás.. Ahí te lanzás sobre mí, y… LITA: Ahh... cierto!

POCHO: Buscá dónde vestirte como una verdadera profesional... Y en cuanto me veas, empezás, Okey? LITA: Cuándo te vea?

POCHO: Si...!!”

LITA: (Se arrodilla rápido y comienza a desabrocharle el pantalón) Ya te ví!!!!

POCHO: (Levantándola) No! Así no! El jueguito y con streep tease!  LITA: (Va hacia un costado.  Abre la puerta del baño y se mete) En un minuto estoy lista... (Se mete por baño) POCHO: Si. (Como hablando hacia el baño) Primero tengo que ponerle unas balizas al auto para que nadie nos choque... Me oíste? Pregunté si me oíste..? Buéh, no importa... Enseguida vuelvo… (Sale por calle. De Comedor sale sigilosamente Clarisa, al mismo tiempo que aparece Renato desde escaleras y se encuentran en el medio) CLARISA: (Llamando a Pamela) Pst!! Pst!!

RENATO: Qué pasó??

CLARISA: Me parece que llegó más gente!

RENATO: Quiénes?

CLARISA: No tengo la menor idea... Pero esto se está poniendo denso!

RENATO: Si.  Yo también olfateo algo raro...

CLARISA: Por suerte yo ya tomé mis recaudos...

RENATO: Yo también! (Al mismo tiempo que Clarisa) Porque si los tengo que esperar a ustedes...!

CLARISA: (Al mismo tiempo que Pamela) Porque si los tengo que esperar a ustedes...! RENATO: (Pausita.  Se miran y hablan al mismo tiempo) Porqué??

CLARISA: Porqué?

RENATO: (Siempre al mismo tiempo que Clarisa) Qué hiciste?

CLARISA: Qué hiciste?

RENATO: (Igual) Maté al tío!!

CLARISA: Maté al tío!!

RENATO: Cómo????

CLARISA: (Igual) Cómo????

RENATO: Qué decís?? Si lo maté yo??!!

CLARISA: (Igual) Qué decís?? Si lo maté yo??!!

RENATO: No hablés pavadas, (Señalando la biblioteca) que lo tengo ahí arriba, bien muerto!!! CLARISA: (Señalando el comedor) Cómo puede ser si lo acabo de meter ahí???

RENATO: Pará…!! Acá hay algo raro… Cómo puede ser que los dos al mismo tiempo, lo matamos en lugares distintos??! Ahora resulta que hay dos tíos?? (Las luces bajan en intensidad y ven al otro lado del escenario, que desde biblioteca sale alguien vestido también con el mismo impermeable y el sombrero de Honorato, y sale caminando muy aprisa por calle) Ahí va!!! Ese es el verdadero tío!!! (De Comedor sale corriendo alguien vestido igual con impermeable y sombrero, caminando igual de ligero y entra a Biblioteca) CLARISA: No!!! Es ese que ahí va!!! Viste?? Te dije que…  (De habitación de servicio sale otro vestido igual y va caminando ligero hasta cruzar y entrar en comedor) RENATO: Otro tío más??!!! (Sin saber para donde correr cada uno. Desesperados)  Esto es más que extraño, no??

CLARISA: Y… sí!! Hasta hace un rato teníamos un tío, y ahora hay tres!!! RENATO: Cuatro!!

CLARISA: (Señalando las puertas del living) Yo vi pasar a tres por acá!!

RENATO: Y yo tengo a otro muerto arriba!

CLARISA: A cuál matamos entonces??  Cómo sabemos quién es el verdadero tío??

RENATO: No lo sabemos!  Así que no vamos a tener más remedio que ir matándolos uno por uno, y en algún momento la vamos a embocar, no??

RENATO: Matar a todos??  Te volviste loca??

CLARISA: Si matás a uno o a cinco, la cárcel es la misma!! Dale!! Vos andá por la calle que yo voy por allá!!

RENATO: Pero está lloviendo! Por qué no hacemos al revés?

CLARISA: Por una razón fundamental… Hoy estuve una hora en la peluquería!!! Lo empuja a la calle)

RENATO: (La agarra del brazo y la lleva con él hacia calle) No!! Si voy yo, vos también venís!!! A mí me da miedo… a esta hora es peligroso y anda mucho asesino suelto… (Salen.  De escaleras llega Tulio, vistiendo el mismo impermeable y sombrero y  trayendo sobre su espalda a Ulises también con un impermeable y sombrero iguales.  Llega hasta el bargueño y lo recuesta cabeza abajo sobre el mostradorcito.  De biblioteca entra Genoveva también con otro impermeable y sombrero y al verla, Tulio la llama) TULIO: Genoveva!!!

GENOVEVA: Lo encontró?? (Ambos se van sacando los impermeables y los sombreros y los vuelven a poner en el perchero)  TULIO: No.  Este es Ulises… GENOVEVA: Qué le pasó? TULIO: Creo nos salió más el plan… Hicimos todo para que creyeran que éramos nosotros, pero por lo visto lo confundieron a él con Honorato y aparentemente lo  mataron…  GENOVEVA: El señor no apareció? TULIO: Todavía no GENOVEVA: Hay que encontrarlo antes que ellos…!!!

TULIO: Vamos para el jardín del fondo… (Salen por corredor.  De calle vuelven a entrar Clarisa y Renato)

CLARISA: No, querido! Con ésta lluvia, ni loca! Con lo que me costó esa peluquera!! Andá vos solo que yo busco en la casa…

RENATO: Pero es que así… Mirá!! (Se quedan tiesos al ver a Ulises sobre el bargueño.) CLARISA: Uno de los tíos? (Se le acercan sigilosamente y lo llaman tocándole el hombro.  Al ver que no responde, lo zamarrean.  Luego ella le quita el sombrero y descubren que no es Honorato.) RENATO: No es el tío!!!

CLARISA: Obvio que no es!!! No te diste cuenta que están tratando de desconcertarnos??!

Por eso hay tantos que se hacen pasar por él!!

RENATO: Pero éste, quién es??

CLARISA: No sé!

RENATO: Lo mataste vos o yo?

CLARISA: Y cómo hago para saberlo?

RENATO: Haciéndole una autopsia para ver de qué murió! CLARISA: La verdad que nunca voy a entenderlo… RENATO: De qué murió?

CLARISA: No.  Cómo pudiste ser el espermatozoide más rápido!  (Perdiendo la paciencia y casi en un grito) A quién le importa eso ahora??!!!! Todavía tenemos que matar al resto…!

Atalo así seguimos…!

RENATO: Atarlo? Para qué? Adónde va a ir, si está muerto?

CLARISA: (Burlonamente) Para que no se lo lleven! No viste que quieren desconcertarnos?

Bueno, éste atado al bargueño, es uno menos… Así no perdemos tiempo matando al mismo!

RENATO: Con qué lo ato? Vos trajiste cuerdas?

CLARISA: (Sarcásticamente dulce) No. Me las olvidé cuando colgué a la peluquera por preguntar estupideces!! (Quiebra a enojada)  Con cualquier cosa… El velador sobre el bargueño!!  Ahí tenés los cables del velador ese!!

RENATO: (Comienza a atarlo, pasando los cables por debajo de los brazos de Ulises) Pero cuando vuelva la luz, se puede electrocutar… CLARISA: (Lo mira muy severa) Ya está muerto, imbécil!!! (Él va terminando de atarlo) Apurate que todavía nos faltan los otros… RENATO: Ya casi está… y dónde los encontramos?

CLARISA: Empecemos a buscar por arriba… (Salen por escaleras.  La luz general parpadea como intentando volver, y se produce un fogonazo en el velador del bargueño.  Ulises acusa la descarga eléctrica en todo su cuerpo, irguiéndose de pronto y abriendo grandes los ojos.  Cuando la descarga eléctrica cesa, Ulises vuelve a cerrar los ojos como desmayándose y cae hacia atrás del bargueño, quedando oculto por este.  De comedor aparece Serafín tambaleando y agarrándose la cabeza, todavía con el sombrero y el impermeable)

SERAFIN: Ufff...!! Qué golpe...!! Y ésto no fué un golpe de calor... a menos que se me haya caído un termotanque en la cabeza...! (Se sienta en el sillón.  Del baño aparece Lita muy seductoramente.  Cuando lo ve, pasa corriendo delante suyo para ir hasta su teléfono en la mesa)  (Que la miró extrañado) Encima de todo, también hay un casamiento?? (Acciona su celular y comienza a sonar la música sensual y Lita empieza a hacerle un strip tease que Serafín mira sin entender.  Le bailotea alrededor, la cual no se ve por el sombrero y la oscuridad de la media luz, pero que indudablemente le afecta.  Le baila por detrás del sillón y de pronto, acercándosele al oído, pega un grito)

LITA: Aaaaaahhhhhh…!!!  (Serafín da un respingo del susto.  Ella sigue con su baile.  Luego desde un costado lo mira fijo y le vuelve a gritar)  Estúuuupido!!!!!

SERAFIN: (Un tanto temerosamente) Nos conocemos…? LITA: (Igual mientras baila sensualmente) Imbécil!!!!!!

SERAFIN: Y de dónde tenemos el gusto…?

LITA: (Sigue bailando y luego otra vez, muy agresivamente) Idiota!!!

Retrasado!!! Papanatas!!!!!

SERAFIN: Me conoce de chiquito??

LITA: (Vuelve a bailar a su alrededor) Suciooooo!!!!!!!!! (Corre hasta él y subiéndose al sillón, cuando él se cubre con miedo, comienza a sopapearlo en la espalda.  Luego se baja y sigue su baile, como si nada ocurriese) SERAFIN: (Un tanto maltrecho) Si sabía, me bañaba antes de venir…! LITA: (Mientras sigue bailando, le grita de muy cerca) Abyecto, pérfido, insidioso, concupiscente y felón!!!

SERAFIN: (Va sacando cuentas de todas esas cosas) Ser puntual no compensa un poco??  (Al tiempo que ella empieza a bailar de frente al público, moviendo su cola ante la cara de Serafín como “perreando” y empieza a evidenciar molestias estomacales, por escaleras llegan Clarisa y Renato.  Al ver la escena, intentan esconderse para no ser vistos y seguir observando.  Se hace señas entre ellos como diciendo “Qué es esto?”.  Ella le indica que agarre algo como para pegarle en la cabeza al supuesto Honorato.  Renato, muy nervioso, empieza a buscar por todos lados algo, toma un almohadón  como para pegarle y ella se enoja, luego algún otro objeto no contundente.  Ella pierde la paciencia y le indica que vaya arriba a buscar algo fuerte para pegarle en la cabeza.  Lita empieza a sentirse mal, como si de tanto baile, tuviese diarrea.  Se toma la panza y sale corriendo por baño, sin haber visto al resto.  Clarisa impaciente, ve el paraguas en el piso, lo agarra, enarbola y justo con otro trueno y relámpago, le asesta un golpe en la cabeza y Serafín cae desmayado.  Ella lo lleva rápido, a la rastra hacia comedor.  Cuando termina de salir, de hab de servicio entra Pamela protestando)

PAMELA: Obviamente esto estaba todo premeditado.  Me robaron la jeringa, los disfraces… y encima las puertas traseras nuevas en cada habitación… Pero a mí no me van a ganar…! (Toma un impermeable y un sombrero y se lo pone)  Yo los voy a confundir más todavía!!! (Se va por corredor al tiempo que de calle entra Pocho.)

POCHO: Amorcito… Ya estoy acá… Me pongo esto para que parezca que soy otro, pero vos podés empezar nomás… Haceme vibrar como nunca…!!!   (Dice todo esto mientras va hacia el perchero y poniéndose otro impermeable y sombrero, se sienta cómodamente en el sillón y se queda expectante.  Se escaleras baja corriendo Renato con una cachiporra.  Mira a todos lados buscando a Clarisa, al no verla va corriendo hacia Pocho que por estar de espaldas, no lo ve, y le asesta un golpe en la cabeza.  Este cae desmayado.  Renato le quita el sombrero para ver su cara) RENATO: Shit…!!!!! (Lo mira más detenidamente) Y éste????  No lo había visto antes!! (Lo carga a sus hombros y lo lleva hacia escaleras, saliendo con él a cuestas.  De corredor aparece Pamela sacudiéndose el agua de lluvia)

PAMELA: Encima esta lluvia que no para…! Dónde estará mi jeringa?? (Se va por biblioteca y cuando termina de salir, de comedor sale Clarisa enojada, señalando los impermeables y sobreros en el perchero) CLARISA: Nos están tomando por idiotas!!! (Trayendo a la rastra a Serafín, lo sienta en el sofá) No era el tío!!! Hasta los sirvientes están disfrazados!!  Y lo peor de todo es que tienen razón!! Somos idiotas!!  No hay caso, lo voy a tener que hacer yo sola!! (Va a ir hacia la calle, pero se arrepiente y pega la vuelta.  Comienza a ponerse el impermeable y el sombrero) Y encima yo también me voy a tener que poner esta porquería para salir con esta lluvia…  (Termina de arreglarse y sale.  Serafín comienza a reaccionar y mueve lentamente la cabeza cuando por detrás baja las escaleras corriendo Renato, y al ver a Serafín que se mueve, creyendo que es Honorato, va rápido y le pega con la cachiporra desmayándolo otra vez.  Cuando ya está en el piso, él le quita el sombrero y advierte que es Serafín) RENATO: (Contrariado) Shit…!!! Y ahora qué hago?? (Lo carga como puede sacándolo por escaleras.  Cuando terminó de salir. Por detrás del bargueño se asoma muy lentamente Ulises, todavía muy mareado.) ULISES: Gracias… por el… desfri… bila… dor…!!!   (Se va incorporando lentamente y trastabillando, intenta dirigirse hacia escaleras.  De calle entra Clarisa y al verlo, llega hasta él y lo golpea también con el paraguas, desmayándolo.  Cuando Ulises cayó desmayado, le quita el sombrero y advierte que no es Honorato)

CLARISA: Otra vez el mismo…!!! (Lo mira bien) Y éste de dónde sabrá salido??? Esto se está poniendo pesado!!! (Lo lleva a la rastra hacia corredor.  Cuando sale, aparece Genoveva de calle, siempre con el impermeable y el sombrero y un paquetito en la mano, llega hasta la mesita para dejarlo allí, al momento que de escaleras llega Renato otra vez corriendo. 

Genoveva intenta salir por comedor, pero Renato la golpea con la cachiporra y ella cae desmayada en sus brazos.  Él le quita el sombrero y advierte que es Genoveva)

RENATO: (Muy contrariado) Shit!! Shit!! Y mil veces Shit!!!! (La lleva arrastrando también hacia biblioteca y sale por allí con él, cuando de hab. de servicio entra Pamela también protestando.)

PAMELA: Dónde se metieron estos dos imbéciles?? Siempre me dejan sola para resolver todo?? Si la estupidez fuese penada, estos dos ya tendrían perpetua!!! (Se sienta en el sofá) A ver… pensemos… Tomemos las cosas con calma… y sopesemos la situación… Usemos la cabeza… (Entra

Clarisa desde corredor y al verla en el sillón, va hacia ella y le asesta un golpe en la cabeza.  Pamela se queda inerte, desmayada.  Clarisa le quita el sombrero con un poco de miedo y al verla, otra vez refunfuña por la impotencia)

CLARISA: Será posible…!!! Hoy no pego una!!! Bueno, báh… ya pegué varias… pero no acerté ninguna… Y ya no tengo más fuerzas para llevar a nadie, así que vos, cuñadita, mejor te quedás acá!!! Yo me tengo que tomar un descanso… y alguna copita de algo!! (Le vuelve a poner el sombrero a ella que quedó sentada en el medio del sofá y agarrando otra petaca, sale por corredor. Del  baño aparece Lita tomándose el vientre y le habla a Pamela creyendo que es Pocho, porque el sombrero le tapa la cara)  LITA: Todavía me estás esperando? (Enternecida)  Mi amor…!! Perdoname, pero no me siento nada bien… (Da la vuelta hacia atrás del sillón, colocándose por detrás de la espalda de Pamela, y le masajea los hombros)  Va a ser mejor que dejemos el jueguito para otro día, si? Porque encima me agarró un poco de frío, viste? (Va hacia el perchero y tomando un impermeable y un sombrero, se los coloca)  A la gente no le molestará que me ponga esto, no?   Porque viste? Esto de la danza del vientre… me hace mover el vientre!! Si querés… lo máximo que puedo hacerte son unos masajitos para que te vayas relajando… Así te gusta…? (Cuando empieza a masajearla, de biblioteca aparece Renato corriendo y al verla de espaldas, llega hasta ella y le asesta otro golpe, desmayándola también.  Ella cae en sus brazos.  Renato le quita el sombrero para cerciorarse y otra vez se ofusca)

RENATO: Shit!! Shit!!Shit!! Shit!! Un millón de veces Shiiiiiiittt!!!!!!! Qué pasa acá??? Están trayendo extras, encima??!!! (La sienta en el sillón al lado de Pamela) Y ahora qué hago…???

(Mira la otra en el sillón. También le quita el sombrero)  Ahhh… conque vos también te confabulaste con el tío???  Tengo que pensar en otra solución…!!! Algo se me tiene que ocurrir!!! Tanto póker me quemó las neuronas… (Se ilumina con la idea) Eso…!! Quemar!! Cómo no se me ocurrió antes??? Los traigo a todos desmayados acá, le prendo fuego a la casa y chau tío, chau impostores, chau nuevo testamento…!!! Y encima se queman las huellas…

Ajá,ja,ja,ja!!!!!!!  Sos un genio Renatito!!!! Hay que traer a todos acá, juntitos, juntitos… y les prendemos fuego a todo… (A Pamela) Y a vos te doy tres minutos para que te despiertes, porque si no, también te hago vuelta y vuelta!! (Se va yendo hacia escaleras cantando) “Nerón,

Neróoooon, Qué grande sos… Mi emperador, todo va a arder… Nerón, Neróooon, gran quemador, sos el primer encendedor… !!! ” (Cuando sale por escaleras, de corredor aparece

Clarisa trayendo a la rastra a Ulises y lo sienta al lado de las dos en el sofá)

CLARISA: Qué pasa acá? Se reproducen o me están haciendo una joda…??  Y mi espalda ya no da para más… En la cocina habrá algo fuerte…? (Sale por cocina y de escaleras aparece Renato trayendo sobre sus hombros a Pocho y lo sienta en el sillón)

RENATO: (Mira a los tres restantes en el sillón) Alguien más está recolectado desmayados?

Eso quiere decir que hay que actuar más rápido… (Se va corriendo y cantando) “Que vengan los bomberos que me estoy quemando, que vengan los bomberos, esto es un incendio…” (Sale por escaleras, cuando aparece Clarisa de cocina)

CLARISA: (Al verlos a los cuatro en el sillón y los vuelve a contar) Una de dos… o acá hay otro más o yo tengo que dejar de tomar! (Los vuelve a contar) Uno, dos, tres, cuatro… No hay duda, hay otro más, lo que quiere decir… que puedo seguir tomando!! (Vuelve a salir por cocina.  De escaleras vuelve a aparecer Renato trayendo a Serafín sobre sus hombros, quien ya viene comenzando a reaccionar lentamente y lo pone sobre un sillón del costado.  Está muy excitado y nervioso)

RENATO: Otro más… y ya van cinco… y el resto… que se quemen cada uno donde estén?? (Recuerda) No!!! Capaz que se escapan!! No, mejor que estén todos juntos!!! Falto otro…!! (Sale corriendo hacia escaleras.  De biblioteca entra Genoveva tambaleando y manteniéndose de pie a duras penas, acusando el golpe en la cabeza. Muy lentamente empiezan a reaccionar Pocho y Lita a distintos tiempos.)

GENOVEVA: Qué pasó…? Alguien me golpeó en la cabeza… (Se sienta muy mareada en el sofá del costado.  De escaleras vuelve Renato muy excitado trayendo en sus hombros a Ulises y lo tira encima de todos en el sofá)

RENATO: Listo!!! La gasolina…!!! Falta la gasolina…!!! (Se va corriendo hacia corredor cada vez más alterado, casi al borde la locura)  LITA: Qué pasa…? No entiendo… No me puedo mover con éste encima…Yo estaba haciéndote unos masajes y… (Observa a Pocho) Pochito… Qué te hicieron…? (De calle vuelve a entrar Renato corriendo y casi histérico con un bidón escrito que reza: “Gasolina”, llega hasta ellos y empieza a rociarlos a todos en el sillón, por cuya mojadura comienzan lentamente a reaccionar, al mismo tiempo que de biblioteca aparece

Honorato y se le coloca detrás a Renato)

HONORATO: Con eso solucionás todo, Renatito?

RENATO: (Se asusta al verlo, pero enseguida reacciona agresivo) Ehh..??? Si…!!! Ya no me importa nada ni nadie!!!! Esa herencia tiene que ser mía!!!! La estuve esperando muchos años y ahora no se la va a quedar un cualquiera!!!!

HONORATO: Y por esa herencia… hasta sos de capaz de matar a tu esposa?

RENATO: Esposa?? Por favor!!! Ese matrimonio siempre fue una fantochada!!! Y todo por tu culpa!!!

HONORATO: Y seguramente pensás que nadie te va a descubrir, no? RENATO: Por supuesto! Porque cuando todo se queme… (Lo rocía también a Honorato con gasolina) No va a quedar nadie para contarlo!!! (Arroja el bidón a un costado y agarrando el encendedor sobre la mesa los amenaza como si fuese un arma, al tiempo que aparece Tulio por corredor hablando en secreto por celular) Se acabó por fin la espera…!!! La tuya, que tanto querías morir, y la mía que tanto quería esa herencia…!!! Digan adiós…!!!! (Quiere prender el encendedor, pero éste no funciona.  Comienza a desesperarse cada vez más.  Lo arroja y saca una caja de fósforos, pero están húmedos) Será posible que en ésta casa nunca funciona nada…??!!!

(Rompe en llanto)

TULIO: (Señalando a Honorato) Él no quería morir…!!!

RENATO: Por supuesto que sí!!! Desde que se enteró que estaba enfermo, rogaba morirse… TULIO: Es cierto… Honorato ya estaba muy enfermo… (Otra vez señalando a Honorato) Pero él no quería morir… (Se le acerca a Honorato) Porque no es Honorato… No es cierto…  “Gonzalo…”?  (Le quita abruptamente el sombrero con la peluca blanca y una barba con los anteojos oscuros, y se descubre a una persona mucho más joven)   El que quería morir era Honorato, no él!

RENATO: Un impostor?? (Que quedó atónito) Este es…?  TULIO: Así es! Como lo llaman ustedes… El hijo bastardo, pero de Genoveva. (A Ella con intención) Miento?

GENOVEVA: Y que lo haya descubierto, en qué cambia esto? Usted mismo lo vio! Son unos asesinos…!! Tienen que ir a la cárcel!!!

TULIO: Si. Es cierto.  Al igual que ustedes.

GENOVEVA: Qué dice?? No le voy a permitir que…!!

TULIO: (Interrumpiéndola) Por haber asesinado al señor Honorato hace tres días… Hasta tenían ya listo el certificado de defunción… Todo se consigue con dinero, no? “Paro cardio respiratorio”… Miento? Y todo gracias a una pastillita muy peligrosa que baja los latidos hasta hacerlos casi imperceptibles… una pastillita, pero tres suelen ser fatales!  (Genoveva y el hijo se quedan mudos)

RENATO: Pero entonces…si él iba a ser el heredero… Para qué matarlo?? TULIO: Porque Honorato no tenía ninguna intención de reconocerlo como hijo… simplemente (con intención a Genoveva) porque no lo era en realidad…! Todo fue un engaño! HONORATO: Cómo se dio cuenta?

TULIO: Se acuerda de la discusión que tuvo con él a causa del hijo que usted le endilgaba? GENOVEVA: Qué discusión? Nunca discutí con él!

TULIO: Permítame decirle que tiene usted muy mala memoria… además de no ser nada previsora… Ese día de la discusión, él imaginaba que si seguía negando al supuesto hijo, intentarían matarlo, porque se negaba a incluirlo en la herencia.  Y morir por otra parte, él lo ansiaba hacía rato.  (Mostrando un celular) Entonces tomó uno de esos aparatitos que tanto odiaba, escondió el teléfono en su escritorio, y grabó la discusión y posteriormente como planearon cambiarle la medicación por esas famosas pastillitas.  Revisando el escritorio, me llamó la atención encontrar un celular, con tanto odio que él tenía por esos aparatitos… y allí están todas las pruebas.  Llamé a la policía y ya los están esperando afuera.  PAMELA: Quiere decir entonces… que la herencia es nuestra..?

TULIO: Eso aún está por verse en el juicio por intento de asesinato… Afuera los están esperando… explíquenselo a ellos. (Señalando hacia afuera) Prefieren ir solitos o que los vengan a buscar?  (Todos se miran y comienzan a salir)

POCHO: (A Tulio) Nosotros nos podemos ir o también…?

TULIO: Después de declarar, pueden pedirle a alguno de los móviles de afuera que los acerquen a un hotel… (Lita y Pocho salen y Tulio se va llevando a Pamela, Renato, Genoveva y el supuesto Honorato.  Tulio se sienta cansado en el sillón y advierte la cara de Serafín que se limpia las uñas, muy agrandado y fanfarroneando)  Qué te pasa?

SERAFIN: No sé qué harías sin mí…! TULIO: Sin vos??

SERAFIN: Por supuesto!! Qué fue lo primero que te dije apenas llegamos acá?? La asesina es la mayordoma!!! Viste que tenía razón?? (Tulio se levanta podrido y va saliendo por calle) TULIO: La “mayordoma”, claro… Cómo no se me ocurrió…? (Sale por calle y de cocina aparece Clarisa muy borracha, tambaleando, con un cigarrillo en la boca.  Llega como puede hasta el sillón donde está Serafín, e intenta encender el cigarrillo con el encendedor que estaba allí.  Lo intenta varias veces hasta que se da por vencida, y lo deja.)

CLARISA: No hay caso… En ésta casa nunca andan los encendedores…  (Mira a Serafín y a a causa de su borrachera, le hace gestos sin ninguna actitud sexy ni seductora)  Guau… miau… arf… (Serafín toma el encendedor, lo mira como revisándolo)

SERAFÍN: Lo que pasa es que la piedrita está suelta… (Le da un golpecito) Ahora si…!

ULISES: (Reaccionando) Ahhh… Ya me siento mejor… (Serafín hace movimiento de encenderlo y por efecto de luces y con un gran ruido se produce una explosión y se cierra el

  

 

TELON

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