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Hombre Ciudadano Estatura Universo

de Víctor Antero Flores

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta en el texto su dirección electrónica.

 

Hombre Ciudadano Estatura Universo

(Teatro)

 

Víctor Antero Flores

 

victor_afz@hotmail.com

  

 

 

Basada en la biografía de Adrián Rodríguez

escrita por Ángel Sánchez

en su libro Universidad Universo.


 

El siguiente prólogo debe incluirse en los programas de mano para el público.

 

PRO-LOCO:

Adrián Rodríguez fue un personaje que dio vida a las calles de Saltillo, capital del Estado de Coahuila, en las desérticas tierras del norte de México. Fue llamado loco por sustentar inverosímiles filosofías políticas y humanitarias al grado de olvidarse de sí mismo, de su imagen, de su vida privada, familiar y amorosa.

Su zona de acción comprendió el centro de la ciudad y su época de gloria, los años cincuenta, sesenta y setenta del siglo XX. Ya muy viejo se le podía ver por la Plaza de Armas, desarrollando su trabajo como si tuviese veinte.

Vagabundo... tal vez, indigente... a lo mejor. Pero ¿loco?...

Fue un hombre muy propio, a su manera. Conocido por los políticos e industriales de gran poder en la región y de la época como: los gobernadores, Oscar Flores Tapia y José "El Diablo" de las Fuentes Rodríguez, cuyo sobrenombre encontraremos en la obra.

Adrián siempre estaba en pie de lucha contra todos los partidos políticos, sobre todo contra el que estaba en el poder y el socialista. Por lo tanto, las menciones hacia estos partidos no responden a ninguna tendencia política del autor. Sino a retratar al mismo Adrián Rodríguez y su mundo.

Adrián fue un filósofo empedernido, mal entendido en sus años dorados y ahora desconocido y olvidado por las generaciones contemporáneas.

 

PERSONAJES

Adrián Rodríguez García: Aproximadamente de 80 años. Alto, delgado, es el recuerdo de un cuerpo atlético y casi calvo. Vestirá un traje viejo y sucio, saco gris, grasiento sobre todo en los puños, zapatos gastados y un sombrero viejo de paja. Su personalidad es siempre dura e inflexible. Voz grabe y por lo general habla con gran energía y enfado, como militar.

Los siguientes personajes sólo harán acto de presencia.  De preferencia que no tengan rostro.

Indigente.

Dos reporteros: Hombre y mujer.

Dos políticos.

Dos Transeúntes.

Dos Policías.

 

1

La mitad derecha del escenario representará un terreno baldío rodeado por muros. Hay una puerta de arco. En la pared hay un clavo del que pende un saco. Dos botes grandes de pintura sirven como asientos junto a una fogata apagada rodeada de ladrillos. Una caja de rejas funciona como mesa. Hay un comal con latas abiertas encima. Botellas, ladrillos y papeles están regados por todo el lugar junto con un bote de pintura azul y una brocha. Una pinta en la pared dice "Hotel Rodríguez". Sobre una tabla hay una veladora, algunas velas, un bote con un ramo de flores blancas de preferencia claveles o margaritas y pergaminos enrollados. La cama es una puerta vieja.

La mitad izquierda del escenario tendrá una banca de plaza pública y se verá la catedral de Saltillo.

Adrián está dormido en su cama-puerta en el piso del baldío, tapado con una cobija. Despierta, toma su sombrero, su saco y prende el fuego. Se pone hacer el café. Mientras se calienta el agua recibe al indigente por la puerta, contento. Le indica que se siente en el bote. Luego toma la brocha y pinta dos "U" cuadradas en la pared del fondo "UU". Hace señas al indigente para que vea aquello. Su expresión hosca señala que aquél no entendió el grafiti. Luego se sienta en el otro bote y sirve dos tazas de café. Da unos sorbos.

 

ADRIÁN: ¡Estoy loco, pero no pendejo! Eso de allá (La pinta) tiene un significado. ¡Columna Universal de la Paz! Ya tengo mucho tiempo edificándola y tal vez yo no la veré realizada. Yo sé que me voy a morir encuerado y en la calle. Encuerado como vine al mundo, nadie nace vestido y voy a quedar allá (Señala a la plaza) en el centro de Ciudad Lux. Inclusive ya lo he planeado. (Cortés, pero duro): Bienvenido a mi hotel. Tengo varios cuartos, puede habitar el que guste. (Pausa). Tómele, el café se enfría. Es el mejor hotel de la ciudad... ciudad universal, mi Ciudad Lux... No, no es lo que otros pendejos pensaban, que sería la conjunción de Saltillo y Monterrey. Podría ser. Pero Mi ciudad es la punta del alfiler. Es lujosa, es energía, es luz en las cabezas que saben mirarla. Los tontos no pueden verla... Como el traje nuevo del rey. (Se carcajea). Desde 1929, convertí a esta ciudad en la sede del mundo. Había crisis, la banca quebró y dicen que a mí se me quebró la razón al mismo tiempo. Pero no es cierto. A muchos no les gustó que yo me haya convertido en el Ciudadano Economista Non. Hice mi propia campaña política. (Se levanta y comienza a ilustrar sus palabras). Después de volar por diez años por todo el mundo, descubrí que la miseria del hombre se reduce a la mala aplicación de la economía. En China el comunismo; los rusos igual y pusieron su cortina de hierro, los gringos quebrados por avariciosos, los ingleses, a esos les vale madre todo; y los franceses, cachondones; los Argentinos tienen un matriarcado con Evita. Los africanos, esos si están bien jodidos. México es todos ellos juntos. Por eso, en nombre de los sin voz, de los pobres y de los desnudos, inventé el Banco Público. ¡Y yo, Ciudadano Economista Non, me promulgo presidente vitalicio de esta nación! ¡Y proclamo huelga electoral y los invito a todos, hombres y mujeres a pertenecer al frente Único de Ciudadanos no Votantes!

Buena época aquella cuando comencé a levantar mis axiomas, buena... excepto por (Pausa) (Más cuerdo). Me culparon. No encontraron otro chivo expiatorio. Yo luchaba por los pobres... hace muchos años. (Pausa). Y ella ya no volvió más a mi lado. Esa acusación la alejó. Siempre pensé que ella les creyó sus mentiras. Pero luego supe que andaba diciendo por allí, entre sus amigas encopetadas, que se me tronó la canica gracias al coraje que me dio. Le di miedo, por eso se fue. Y la culpa de todo la tuvo el sistema. Alguien mató a don Constancio de la Garza. Mendigo viejito, tenía mucha lana. Por eso lo mató el ladrón que se metió a su caserón. Nadie supo quien fue. Y el dinero, nadie lo encontró, ni el ratero. Yo sé que don Constancio lo enterró. Pero necesitaban un culpable y allí estaba el revoltoso de Adrián. ¡Agárrenlo! Métanlo al bote. Al cabo a nadie le sorprenderá siendo Adrián tan peleonero. (Pausa). Cuando salí de la cárcel por falta de pruebas, ya no era el mismo... eso dicen. Pero no, seguía siendo el mismo, ¡solamente que más enojado! (Pausa). Ella pensó que me volví loco por eso... Y la perdí.

(Se percata de que algo olvidó, se apresura a tomar varios rollos de papeles con los que llena sus bolsillos se queda con uno en la mano y toma un ramo de flores blancas). (Se dirige al indigente). Ya me voy, (muy enérgico) ¡échame diezmil pesos! (Hace como que recibe el dinero). Los reporteros me han citado en mi palacio para hacerme una entrevista... debo trabajar, hay que educar al pueblo. Se queda en su hotel. Allí hay más café. Por si le da sueño la cama es el piso, y por si le dan ganas... el baño es donde usted quiera... (Sale apresurado).

 

 

2

Entra Adrián en la plaza. Acomoda sus panfletos en la banca, escoge uno y lee en voz alta, como si diera un discurso ante una multitud. Transeúntes pasan como autómatas. Mujeres, niños y hombres.

 

ADRIÁN: (Delirante) ¡Tierra y esperanza se acabó! Manifiesto de las Tres Golondrinas ante la ONU. Causa común música y letra del corrido UU cuadrada, pauta para los niños, farolitos del mundo sol fa fa sol. Ayer en el cañón de San Francisco, Nuevo León, México el diablo se le apareció y el Ciudadano Economista Non le dijo: ábrase que aquí voy yo, levanto la cosecha, UU estribillo, UU cuadrada es la resolución de la crisis en el mundo. Idea maestrilla del arrepentido es mi axioma. Atentamente haz el bien y no sepas a quién. Firmante Rubrica: Adrián Rodríguez García. (Ve hacia un lado y saluda a los reporteros que se acercan). Si señores, soy yo, ya lo escucharon. Señor reportero, señorita. Ese es mi nombre, y mis cargos son: Presidente vitalicio de México, Ciudadano Economista Non y además creador de ese organismo llamado ONU. (Les da una flor a cada uno. Saca un cigarro y comienza a fumar). (Pausa). (Atiende como si le preguntaran algo). ¿Que por qué flores blancas? ¡Son las de la paz! Cómo se ve que estás entre los enanos... Ellos son... los enanos, pues. Todos, todos los pendejos, los políticos, los cortos de espíritu, los agachados... ¡Tú también! (Actúa como si fuera asediado). No, no, no... ¿me va a entrevistar o viene a darme sus opiniones? Mis juicios son irrebatibles, son únicos, son de un Dios. Y acuérdese de esto: ¡Los pendejos no opinan! Consíganme más pintura... (Hace como que escucha una cuestión). ¡Pues para establecer una columna universal de la paz! Para pintarla... (Saca otro pergamino y lee): ¡Madres, en el mundo de los enanos, tus hijos corren peligro! (Deja caer el pergamino). ¿Saben lo que es el Niño Sol Estatura Universo?... (Retoba). ¡Qué van a saber, enanos! Los Niños Soles serán la renovación del mundo, iluminados... No serán enanos, tendrán la luz del conocimiento. La UU es la salvación para los Niños Soles. (Pausa). Que qué es la UU... ¡Niños acérquense! (Varios transeúntes se acercan y saca un montón de gises de colores de su bolsillo). (Lo dice muy enérgico, sin docilidad, como capataz, de manera que puede infundir miedo). ¡Vengan niños! ¡Tomen, tomen y pinten las dos "u" por toda la ciudad, así! (Se inca y pinta su graffiti "UU" en el piso). Así, deben ser cuadradas, píntenlas por todos lados. (Reparte gises). Que todo el mundo se entere: ¡Universidad Universo es la solución! ¡No importa que no entiendan lo que quiere decir, cuando sean grandes lo entenderán! ¡Niños soles, niños soles, niños soles! (Se dirige a los periodistas). El otro día unos enanos del PRI dejaron su emblema sobre mis Columnas Universales de la Paz. Pintaron su propaganda en una pared: ¡Farsa electoral! (A los transeúntes). Voten por el Partido Adrianista de No Votantes. Los del PAN son muy religiosos con su moral. Los del PRI no saben nada de economía. Usurparon mi presidencia y no saben nada de dinero. Yo inventé el Banco Público y la Universidad Universo. (Detiene su discurso para atender una imaginaria pregunta). ¿Qué dónde se encuentra? ¡Aquí mismo! Mil novecientos setenta y seis y años venideros. (Escucha otra pregunta). La Universidad Universo no tiene sede, nos rodea; existe a tu alrededor, está en todas partes y todos forman parte de ella. Mira hacia arriba y ahí estará. No la puede borrar nadie, existe de hecho, pero la gente no la entiende porque es pendeja. Mira, por ejemplo, aquí en la plaza de Armas está la Catedral. Allí nomás van los fanáticos, los que gustan de que se les amenace con el infierno. Son pendejos, pero no sé quienes son más pendejos sí los ateos, los creyentes o los ignorantes. Esos no arreglan nada, como los políticos. Yo ofrezco soluciones. (Ríe y saca un puñado de monedas). Tira una moneda al piso para que la recoja un pobre y estarás invirtiendo en el Banco Público. (Lanza las monedas al aire). ¡Tira una moneda en la calle para que la recoja un pobre y no habrá miserias en el mundo. (Sigue arrojando monedas). ¡Tira tu moneda! ¡Un peso por saltillense, sólo uno y se acabará la pobreza! Invierte en el Banco Público. Tira tu moneda. Los pobres la tomarán, siempre y cuando la necesiten. (Avienta las monedas como si fueran pedradas al piso, casi despectivo y exigente increpa a los transeúntes): ¡Banco Público, banco del pueblo! (Arroja más) ¡Tómala¡ ¡Ándale! ¡Tómala pendejo! ¡Banco Público! (Los transeúntes se alejan asustados. Voltea al fondo del escenario donde se escucha el ruido de un automóvil). Allí va el Diablo de las Fuentes en su coche. (Lanza con gran fuerza las monedas). ¡Banco Público! (Sonido de cristalazo). Le rompí los vidrios y ni siquiera voltea a verme, ¡bah! (Toma sus pergaminos y proclama aventando algunos al aire): ¡Esperen maravillas! Prodigio del Niño Sol Farolito. Hombre Ciudadano Estatura Universo. Ante el despegue tierra. ¡Los enanos quedan en Jaque en este hermoso amanecer!

 

Sale arrojando monedas y riendo.

 

3

Adrián entra a su Hotel Rodríguez.

 

ADRIÁN: Amigo, ya regresé. (Cuelga su saco y dejas las flores y pergaminos en la tabla). Siga comiendo yo tengo algo que hacer.

 

Va al muro toma la brocha y la pintura y se pone a escribir: "Sede de la paz" Al terminar se dirige al hombre imaginario.

 

ADRIÁN: He tenido mis logros. Mire lo que he forjado. Yo pinto colores y pinto flores, mis edictos son como poesía, como los juegos florales. Pero con un sentimiento universal. No estoy más loco que María la Loca, que María Liachos, que le florea la madre al que le grita: ¡María Bonita! Ni menos loco que Raúl, el papelero, dizque lavacoches, dizque periodista, con sus lentesotes oscuros, eternos, pa´ que no le vean las lagañas. Esos son maestros, filósofos de la universalidad... Pero yo no soy como ellos... yo no soy pordiosero como dicen los enanos, no pido por Dios, no soy limosnero... ¡Yo no pido, yo doy! (Saca un puñado de monedas y lo arroja al piso). (Feliz) Pronto nos conocerán en todas las naciones... Fui a la estación de ferrocarriles... ¡Vuela, vuela maquinita...! En los patios estaba pintando los vagones cuando me vio un garrotero y le dije: Vente a pintar, urge llevar Columnas Universales de la Paz por todos los pueblos y naciones. ¡Caducos son todos los sistemas multicolores para el Despegue de la Tierra! Luego llegó otro garrotero y otro... Buenos patriotas los ferrocarrileros. Son la vanguardia de mi pueblo. Y luego trajeron más pintura y unas cervezas, estaban muy divertidos... Puro desmadre... Y allá van mis trenes gringos, por los caminos de hierro, llevando los bastiones de la paz hacia otras tierras llenas de colores; por prados verdes, por secos desiertos, por densos bosques. Allá llegaron, muy lejos, con la propaganda de Universidad Universo... Creen que yo no lo sé, pero dicen que hubo un conflicto diplomático por mi culpa... Por pintar mis carros. Y cómo no, si los enanos no quieren reconocer que yo soy su Dios. Puedo llegar a cualquier país, soy el inventor de la Organización de las Naciones Unidas. (Delira). Ferrocarrileros del Mundo Universo. Máquina miniatura, ejemplar maravilla trenista. UU es el silbato del día primero al diez de mayo del año 2001, siglo veintiuno. Al número uno le quitas el cero y queda Adrián primero. El día dos de mayo vuela, vuela maquinita. La bella Coahuila, México, Universo. Coahuila significa víbora, huila: papalote que vuela frente al pueblo. Sede de la paz. Ciudad Lux Saltillo, no es la tierra del diablo. Vuela, vuela maquinita chiquita, UU es un soplo... (Vuelve en sí).

(Pausa). Viajé mucho por diez años. Conocí muchos sistemas. Todos tontos. Llego a México y me encuentro con la pobreza en el campo y la ciudad. Pobrecillos ixtleros y candelilleros. Toda la vida se pasaban tallando lechuguilla y jalando como burros para comer tortillas duras como cartón. (Pausa). Hice lo que Ghandi: plantones, procesiones, huelgas pacíficas... Y por los cincuenta, esa larga caminata. Nuestras filas de ixtleros  casi llegaban del sur al norte de México. ¡Y qué caso me hicieron! ¡Quise mover el cielo y quise mover la tierra y nuevamente me apachurraron! Y dicen también que por eso se me fue la razón...  Pero no fue así, el coraje tremendo y acumulativo nos hace parecer locos. Y mientras mis emociones se desbarrancaban, yo ya construía otro pedestal a la memoria de ella. La veía de pronto clavarme esos ojillos dulces y despabilados por el miedo que le infundia mi desquicio. Pero aún estaba a tiempo de reivindicar mi amor. Hablarle, mostrarme cuerdo, mostrarme sensible y amoroso como hacía muchos años... Y festejar nuestra reconciliación con besos y risas... Sólo necesitaba un poco de tiempo... Tiempo que nunca me di...

(Transición). (Al indigente). Y se me acaba el tiempo. Señor huésped. Debo volver a salir. Olvidé que es época de elecciones y tengo que advertir al pueblo de que tomen su voto. Los rojillos andan haciendo muchas pendejadas por allí, voy a meterlos en cintura. ¡Échame otros diez mil pesos! (Toma sus cosas y se dirige a la salida). Partido Comunista, sí como no.

 

Sale.

 

4

Entra Adrián en la plaza. Lleva tres latas de pintura: Verde, Blanca y roja y una brocha. Los políticos están de espaldas al público.

 

ADRIÁN: (A los transeúntes). Han pasado muchos años y yo siempre hago mi campaña electoral. Ya no son los setentas... (Ve a los políticos). ¡Ah, allí están, rojillos descoloridos! ¡Ya pónganse a jalar! ¡Lenin y Marx son cosas del pasado! Son en teoría muy bonitos, pero no funcionan. No sirven. Pura palabrería para adquirir más poder a costa del pueblo. Ustedes, partidos impúdicos, no son la solución a la crisis, son la crisis. Y yo tengo la solución: ¡Váyanse a la chingada! (Pausa. Saca una botellita de su bolsillo). También soy inventor e inventé una loción capilar y ya se la estoy vendiendo a esos farsantes que han querido arrebatarme la presidencia, comenzando por José López Portillo. Mi invento es la solución, porque la cosa está muy pelona. Por eso aquí está el Frente No Votante a la cabeza de la Huelga Electoral. Ciudadano, toma tu voto. (Levanta el dedo medio de la mano). ¡Toma tu voto! ¡Toma tu voto! ¡Toma tu voto! (Saca un pergamino). Miren, una secretaria amiga mía me ayudó a escribir en limpio la Sinfonía de Combate, un soneto. Hasta le puse fotos mías. Hay una máquina maravillosa en la que te sientas y salen cuatro fotografías. En una salí con sombrero y las otras pues pelón, a lo pelón. (Lee): Partido Nacional Adrianista. Frente Único de Ciudadanos No Votantes. "Ni me quiebro, ni me doblo". Contra todas las farsas. Contra todos los farsantes. Sin votar, venceremos. Sinfonía de combate. Preludio: (SIC)

Taciturno, andrajoso y cabizbajo,

cargado de cadenas y grilletes,

con la piel ulcerada por los fuetes,

mirando amedrentado, siempre bajo.

 

Sin aprender a erguirse turbulento

y a quebrantar al mundo en sus furores...

Allí está, sin virtud y sin vigores,

emasculado, abúlico y hambriento.

 

¡Es el pueblo!... El pueblo mexicano:

Esforzado y heroico con Hidalgo,

hoy esclavo del norte-americano.

 

Con Villa y con Zapata hijodalgo...

El PRI lo ha hundido en el pantano;

y hoy mendiga, angustiado, pidiendo algo.

 

Mientras declama pinta en el piso una bandera verde, blanca y roja. Luego saca la botellita que contiene alcohol y la vacía sobre la bandera. Saca un cerillo y le prende fuego. Se sienta a observar.

 

ADRIÁN: ¡Están caducos, enanos malvados! Rojillos equivocados. (Hacia los políticos). Y acá de este lado, el palacio fementido que guarda los poderes que me han querido arrebatar. Palacio de gobierno, palacio del usurpador. Acá junto a la Ferretera del Norte, flanqueado por los arcos centenarios que guardan el Café Concierto. (Saca uno de sus papeles y lee). Sol fa fa sol. Los jotos no se suicidan, los jotos no van a la guerra, pos cómo. Gana las elecciones el PRI, si no sopla no hace fu. Ya no le hagan a la manuela. Educa y serás libre. UU los hará libres, Universidad Universo. Sufragio efectivo sí reelección más cargos del PRI. ¿Si a la señorita la destruyen, quién mantendrá al Niño Sol, Amén? (Se levanta y saluda a los periodistas que llegan). Son ustedes, señores periodistas. Qué bueno que llegan, así podré contarles mi último triunfo sobre la crisis: ¡Quedaron fulminados! Reagan, Breznef, el Papa y "el Diablo" de las Fuentes, todos fulminados como buenos gobernantes flacos. Reagan, gringo caduco, no es más que puro teatro, ya decía que era actor. A Breznef los rusos le hacen caravanas, pero no le va a durar el gusto, si no se pela ya, se le va a caer el sistema, es cuestión de tiempo. El Papa vendrá a pedirme consejo para la paz. Está que no sabe que hacer. Yo le voy a decir que lleve mis Columnas Universales de la Paz por todo el mundo y me va a hacer caso. "El Diablo" de las Fuentes ya es un querubín. Nomás que se le acabe el hueso y va a quedar dormidito, dormidito. Ni pío va a decir. Ciudad Lux constituye la única verdad, donde se guardan las verdades y yo soy el Presidente de la República en persona y voy a resolver la crisis. Eso lo van a ver. ¡Voten por el Partido Adrianista! (A los transeúntes). ¡Aquí alimentos directos gratis! ¡Aquí alimentos directos gratis! ¡La solución a la crisis es: 40 pesos diarios al que trabaje y 20 pesos diarios al que no trabaje! (Se dirige en confidencia a los periodistas). Acepto ternas a mi honor en todas las bellas artes y en todas las ramas de la ciencia. ¿Que por qué ternas? Partido quiere decir que se parte, y una terna ¿cómo la partes? La Santísima Trinidad o el amor libre, da igual, ternas. Tricomía: Cristo, Bolívar y yo. Los tres grandes majaderos de la historia. (Señala la bandera del piso). Mira tres colores, bueno ya están quemados, ahora es como un mojón. Pero mira esto. (Saca una banda presidencial y se la pone en el pecho). ¿No que no?  Yo soy el poseedor de las tres garantías. ¡Pueblo de México, les habla su presidente constitucional y vitalicio! Yo, Adrián Rodríguez García, proclamo a los que habitan este recinto presidencial como usurpadores. La Constitución que ocultan es la mía. Las constituciones del mundo sin la mía, sin mis axiomas no tienen vigencia, son un librajo que ya no encaja. Tomen mi programa de gobierno, antes de que sea tarde, enanos, es la resolución. Cristo habló en parábola, Juan Pablo II y otros hablan en encíclicas y yo hablo en mi axioma a mi pueblo, pueblo y naciones de la Universidad Universo. (Levanta el brazo con el puño cerrado y el dedo medio levantado. Entran los policías y le tuercen el brazo). ¡Órale! ¡Pos qué se traen! (Vuelven a torcer el brazo y lo someten con más fuerza. Adrián gime). ¡Cómo de que voy pa´l bote! ¿...Alterar el orden público? ¡Pos cuál! ¡Cuáles ofensas! ...¿Pero si yo soy el Presidente Constitucional, qué no lo saben? (Lo arrastran sometido). ¡Respeten la constitución! ¡No pueden encarcelar al presidente de la República! ¡Están violando el artículo 79 de mi Constitución que claramente establece el fuero del presidente! ¡No saben lo que es el fuero, pendejos! (Pausa). ¡Ateos, no quieren decir que soy su Dios! (Los policías lo golpean, lo patean y cae al piso donde queda tendido). ...Enanos.

 

5

Entra Adrián a su Hotel. Se ve terriblemente cansado, enfermo y su ropa más desgastada. Camina lentamente, afectado de vejez.  Le habla al indigente.

 

ADRIÁN: Yo la amé. Tomaba su rostro entre mis manos y veía sus ojos, tan brillantes. Estaba tan viva; deslizaba mis dedos por sus cabellos, sus labios carnosos me besaban, y sonreían para mi ladeando la cabeza. Toda ella era un ángel... sensual, altiva, suspicaz e intrigante; y hacíamos el amor cuando éramos jóvenes. Yo era rico y vestía frac. Todo es ahora un recuerdo... Bailábamos mucho, nos besábamos demasiado, nunca estuvimos satisfechos, siempre queríamos más y más el uno del otro. Extraño su piel clara, suavecita, olía bien, yo también olía bien entonces, no como ahora, que las señoras me rehúyen... Esas líneas que ya no existen, esas caderas, su sensualidad... mi porte y galantería, se acabó. Y lo que dejó de ser, ya no puede ser... Y más ahora, cuando ya no necesito mujer. Pude haberla acariciado más veces, para evocar ahora el calor de su cuerpo, como un lejano sabor de boca. Pero no, tuve que enloquecer... pero fue por el bien del pueblo. No sé si ella me habrá perdonado... no sé si me habrá recordado tantos años, como yo a ella. Tal vez ya murió. O se casó... con otro. Y sus hijos que no son los míos... no son los míos, me ven por aquí. A lo mejor ya está muy vieja y sus ojos se humedecen cuando me ve pasar junto a ella y yo ya no la reconozco. En mi mente está la joven y debe ser así como debería encontrarla... Pero son tantos años. Probablemente no es más que un triste vestigio dentro de un cajón oscuro, en una tumba olvidada. Sus ojos vivos tal vez ya secos están... No debo pensarla así. Murió, tal vez. Y yo no, yo aquí sigo y sin ella, y qué bueno. Debo estar feliz por tener la edad que tengo, la de no tenerla... Y la revolución estallaba a nuestro alrededor, implotó en mi. Ya estaría en el pozo. No sé por qué he vivido casi hasta los cien. (Pausa). Ya hace un tiempo enfermé. Un amigo mío, mi ángel de la guarda, me llevó al doctor, quesque tengo enfisema, quesque también el corazón, y me dejó vivir en su casa por un tiempo. Mi presencia no le gustó mucho a Patricia... ¡Quién quisiera tener en su casa a un vago maloliente! Sin embargo pronto se hizo también mi amiga, y me aceptó a mi y a todos mis triques. Luego mi salvador me colocó en un hotel... Si a ese congal se le puede llamar hotel. Hotelazo el mío. Los dueños de aquél robaban a los inquilinos. Cobraban una fortuna por dormir con las cucarachas. Yo cuidaba de las indias y de los niños en mi hotel. A ellos les daba mi dinero. Estos del disque Hotel Roma, los roban. Los niños que vivían al lado sufrían por el frío y ese frío a mi me dolía y me congelaba las entrañas. Los veía y me moría de hambre con las tripas llenas. Se me retorcía el estómago y me dolía porque esos niños vivirán para pasar hambre, para ser pobres, para nunca ser soles, porque el mísero sistema los tiene en las porquerizas de la vida. (Pausa). Dicen que quemé un colchón, pero la verdad es que achicharré tanto bicho, tanta chinche. A los quince días me botaron. Y eso que les pagaba sus trescientos pesos que ganaba con mis campañas. Trescientos pesos para que las pulgas me chuparan la sangre. ¡Por eso las quemé! Y ahora llego y veo que la Sede de la Paz fue quemada, incinerada, violentada cobardemente por manos anónimas. Mis muebles, quemados; mi Hotel, quemado; mi trabajo... ¿Dónde refugiaré a las pobres indias y a los niñitos del frío? Se robaron mis cerillos, las luces de mi ciudad; no me dejaron ni una vela para alumbrar las oscuras noches. Ni mis cobijas, ni mi cama, ni mi casa, no tengo más techo que las estrellas. He de buscar otra Sede de la Paz... (Más gruñón). Pudieron destruir las cosas de este loco, porque me tienen miedo, porque no tienen Estatura Universo... Porque no entienden, enanos. (Saca un cigarro y un cerillo marca "Clásicos", lo enciende y se le queda viendo) Ciudad Lux. (Fuma con deleite y ve como se consume la flama). Pero no me han destruido a mí, no. Entraron los ochenta y sigo de pie, Hombre Ciudadano Economista Non, como árbol viejo. No, si conmigo no hay quien pueda. Hasta los guardias del palacio doblan sus manitas cuando les hablo derecho. Pese a lo incontenible del tiempo andante, ni me doblo, ni me quiebro. (Fuma y tiene un acceso de tos). (Denota preocupación, sin quebrar su fortaleza). Aunque tengo aliados, ¿quién tomará mi bandera ahora? No dejemos morir al Niño Sol. El niño sol debe brillar. Mi sistema hará Niños Soles. (Toma y enciende una veladora y la lleva consigo, su respiración se vuelve agonizante, sigue fumando). Yo, Adrián Rodríguez, me inventé a mí mismo. Yo soy mi propia luz, soy mi propio sol. Yo vine a crear un nuevo orden. Yo soy la medida de todas las cosas. (Mientras habla atraviesa la parte de su hotel y se adentra en la plaza. Deja la veladora junto a la banca). (Habla a los transeúntes que pasan ignorándolo). Al contrario de los enanos yo soy Hombre Ciudadano Estatura Universo. Y puede haber más, si me hacen caso. (Tira el cigarro. Encara a un transeúnte enérgico). ¡Eh, tu, échame diez mil pesos!. (Recibe y se lo echa a la bolsa). ¡Despierta pueblo jodido! Tomen mi programa de gobierno antes de que sea tarde, enanos, es la resolución. Banco Público. (Respira con dificultad. Saca un puñado de dinero y lo arroja). Columna Universal de la Paz. (Arroja tres claveles). Universidad Universo. (Arroja gises). (Tambaleante) Los muertos hablan. (Mientras avanza se despoja de su ropa, hasta quedar en trusa y camiseta, va flaqueando y muriendo). ¡Farolito del universo! ¡Ilumina la noche del derrumbe de todos los sistemas! ¡Ni federalismo, ni centralismo, ni iglesia, ni Estado. (Ríe). Aquí en el Centro de Ciudad Lux ¡Viva el triunfo de la huelga electoral! Sé candidato humanista ante la ONU. La soberanía del ser humano es intocable, ojo. Ante el bravucón, caso de guerra nuclear, la soberanía del ser humano es intocable. (Se acuesta en el piso tapándose con sus manifiestos). (Su respiración es más dificultosa, angustiante. Agoniza). Los muertos hablan. Continúa ya en este hermoso amanecer, Adrián Rodríguez García, non por modestia, estrella en el cielo, en el espacio de las estrellas... ¡Gloria al Niño Sol! (Muere).

 

La flama de la veladora se extingue.

 

TELÓN.

 

3 de diciembre del año 2000

  

 

 

® "Hombre Ciudadano Estatura Universo" es una obra registrada a través de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM), como parte del compendio

"Cuatro Mundos". No. de registro: 03-2001-020610572100-14

 

 

Víctor Antero Flores Zertuche

 

 

 

Priv. Ramos Arizpe #14

zona centro

CP 25000

Saltillo, Coahuila, México.

Tel. (84) 14-99-29

E-mail   victor_afz@hotmail.com

 

 

Fecha de nacimiento: 23 de diciembre de 1967.

Licenciado en ciencias de la comunicación, egresado de la

Universidad Autónoma de Coahuila en 1992.

Periodista desde 1993 en varios periódicos y revistas de Saltillo

Coahuila. Cuentista y articulista de las secciones política y cultural.

Así también productor de videos industriales y culturales, fotógrafo profesional, actor y dramaturgo. Director de un programa de televisión, guionista y locutor para una estación de radio cultural.

Guionista y director de cortometrajes en video.

Encuadernaciones publicadas:

-"El desván y otros relatos". Monografía publicada en la revista

Historias de Entreten y Miento del Consejo Editorial Coahuilense.

-Monografía poética en la revista Acento, de Saltillo.

-Mención honorífica en el Concurso Nacional de Cuento "Julio Torri" de 1999, con el cuento "El Fósil". Incluido en el Libro "Julio Torri  ganadores y menciones honoríficas".

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