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Juan, PEDRO Y ANDRÉS, PUNTO Y REVÉS

de  Raquel Calabuig Ferre

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

JUAN, PEDRO Y ANDRÉS, PUNTO Y REVÉS

Por Raquel Calabuig Ferre

ratakeli@outlook.com

PERSONAJES

ACTO I

-        PEDRO  (soltero, edad aproximada de 40 años)

-        JUAN     (divorciado, edad aproximada de 40 años)

-        ANDRÉS (casado, edad aproximada de 40 años)

-       PAULA ( mujer de Andrés, edad aproximada 40 años)

-       LUCIA ( amiga de Paula, edad aproximada de 30 años)

-       CONCHITA (amiga de Juan, hermana de Pedro, edad aproximada de 24)

-       BOMBERO

 

 

El escenario se convierte en un salón de piso de soltero. En la parte derecha del escenario y cara al público un sofá de tres plazas y un sillón. En el extremo derecho un espejo de pié. En la parte izquierda una mesa y cuatro sillas. De frente en el escenario un aparador con platos, vasos, servilletas y cubiertos.

Entra en escena  Pedro por la parte izquierda del escenario donde se supondrá que está la puerta de acceso a la vivienda, con un carro de la compra, arrastrándolo y como ausente. Llega a mitad escenario y se para, Juan se encuentra preparando la mesa para dos personas. 

ACTO I

 

ESCENA I

 

 JUAN- Eyyyy  ¿ya has vuelto?

(Pedro lo mira y  dice semi- ausente)

PEDRO- Si, si pero… no. (entre-cortado)

JUAN- ¿No?

PEDRO- Si

JUAN-  ¿sí?

PEDRO- No

JUAN- Y… ¿qué haces aquí? -se le aproxima mirándolo con extrañeza-.

PEDRO- Yo estoy aquí, pero mi mente… no -mirando al infinito-

-Juan sigue mirándolo fijamente y le vuelve a preguntar.

JUAN - ¿Y eso?

PEDRO- Me he ilusionado. -Dice románticamente-

JUAN- ¿Y?

PEDRO- He conocido hace unos días a una belleza indescriptible -dice mirando al infinito-, simpática, guapa, le preguntaba y ella me sonreía, con sus labios carnosos, su mirada angelical, sus palabras tan… tan.: hoy me ha dicho: “Hola Pedro” ¡se ha acordado de mi nombre! deja de mirar al infinito. Hay un juego con las llaves de casa de Pedro: al entrar las deja encima de la mesa, Juan se las devuelve, Pedro las vuelve a dejar en otro sitio, Juan se las vuelve a dar. Este juego dura durante la escena, hasta que finalmente Juan se las queda en su bolsillo.

JUAN- ¡Vaya novedad! ¡Del mío se acuerdan todas! -Continúa poniendo la mesa-

PEDRO- Pues…

JUAN- Entonces… ¿Paula? Ya… ¿nada de nada?

PEDRO- ¡Esa no puede ser…! ese…ese es un imposible, una ilusión, un amor platónico. -Se queda pensativo-  ¿Qué iba a hacer yo? ¡Juventud divino tesoro¡ -dice poniéndose un vaso de agua- .Tenía diecisiete, ¡diecisiete años¡ ¡me temblaban las piernas cuando estaba cerca de ella! y ella… empezó a salir con él, ¡mi amigo! Bueno…mi amigo… nunca le conté que estaba locamente enamorado de ella… ¿por qué? Porque Andrés siempre estaba con Paula y sus amigas, siempre… era simpático, guapo, todo lo que yo no era y… se la llevó, el se la llevó…él se llevó mi mayor ilusión…

JUAN- ¿Y qué ibas a hacer tú? No se te ocurre otra cosa que… ¡ser su padrino de boda!

PEDRO-¡ay! –Suspira-  ¡Qué lástima!

 JUAN- ¡A vivir que son dos días Pedro! -le da una palmadita a Pedro en la espalda-.Venga, vamos a guardar la compra, que se me hará tarde para preparar la cena.

PEDRO- - Lo para- ¿La cena? Mmm eso te quería decir…

JUAN- ¿El qué?

PEDRO- ¡Que se me ha olvidado el pan!

JUAN- ¿Qué?¿Y por quéee? -mira dentro del carro de la compr-)

PEDRO- Porque estaba hablando con “ella” en la panadería del supermercado. -Dice románticamente-

JUAN- ¡Nooooo¡ ¡qué lo necesito para hacer canapés¡ ¿cómo demuestro yo ahora a mi chica todo lo que he aprendido de  “máster chef” si no tengo los canapés ?

PEDRO-  ¡Hazle un huevo frito con patatas! -le dice irónicamente-        

JUAN- Eso ya se lo hice el sábado pasado…

PEDRO- ¿Dos semanas? A pues… ¡si que te está durando esta vez! ¿Dos semanas?... ¿Qué más da? Le va a dar igual, seguramente vendrá cuando quedéis a lo mismo que tu, así es que repites el… huevo frito  y asunto arreglado, si acaso le pones unos tostones por encima y ya está. Además… así me sale… ¡más barato! -le dice enfadado-

JUAN- Noooo. ¡Quiero sorprenderla! Esos canapés son la base de mi esfuerzo y la entrada al plato principal: solomillo Wellington con reducción de Pedro Ximenez. -Lo indica señalando la mesa e imaginando el plato- ¡La comida entra por los ojos¡ y tras la comida …mmmm el postre… tú ya sabes…

PEDRO- Para llevarla al huerto no necesitas un solomillo ni canapés, si repite es porque el campo ya está abonado... -Dice con tono envidioso-

JUAN- No. -Dice con pena- Eso quisiera yo; La semana pasada no hubo sexo, sólo hubo…reconocimiento y exploración del terreno. Pero hoy necesito arar la tierra, labrarla y que me dé sus frutos…, o sea…que me de cariño, que me sobe, que me insinúe sus pechos, hacer todos los números del kamasutra, y que sus…

PEDRO- ¿Hoy? -tono irónico, se queda pensando-

JUAN-. ¡Necesito una mujer como esta ¡¡Está muyyy buena Pedro¡¡tiene unas curvas…¡Tú ya me entiendes¡ -le dice muy descriptivamente-

PEDRO- No ¡si yo te entiendo!

JUAN- Pues no me hagas perder esta noche…por favor, por favor, por favor….

PEDRO- A ver Juan… ¡Cada semana muñeca hinchable nueva! Te recuerdo que hace un mes estabas salido por otra, la choni esa que de repente dejaste sin más, cinco días, ¡cinco! Te duró.

-Juan va recogiendo las camisas que ha dejado sobre el sofá y se pone delante del espejo de pie para ir probándoselas mientras habla con Pedro-

JUAN- Tenía caries y le olía el aliento. -Dice con voz apagada y seria-

PEDRO- Si. ¿Y la de hace tres  semanas que era la mujer de tu vida? Te fuiste de viaje el fin de semana con ella el viernes y el sábado… ¡ya estabas aquí!

JUAN- Estaba casada.

-Pedro hace cara de sorpresa -

PEDRO- ¿Estaba casada?

JUAN- Si.

PEDRO- No me lo dijiste.

JUAN- Fue un error.

PEDRO- ¿Error? ¿Un error? ¡Tu vida parece que está lleeena de errores!

JUAN- Tienes razón… he sido un cantamañanas desde que me divorcié hace un año… pero de verdad quiero que sepas que ahora voy a  ser un “hombre nuevo”, por lo menos me esforzaré…esos últimos fallos que has comentado fueron causas ajenas a mi voluntad...

PEDRO- ¿La de las caries?

JUAN- Eso…fue causa mayor, entiéndelo… -Se vuelve a acercar a Pedro, colocándose en medio de escena-

PEDRO- ¡Ya!

JUAN- Pero…ahora es diferente, creo que ella… ella es especial ¡me da vida!, ¡me hace sentir feliz!, siento un cosquilleo en el estómago… ¿entiendes?

PEDRO- ¡Ya!... y… ¿cómo se llama esa...cosquillera?

JUAN- Se llama…se llama… ¡coño! ¡Se me ha olvidado el nombre! ¡La tengo como “amor”  en el móvil!

PEDRO- ¡Ahhhh ahhhh! ¡Pues vaya! ¡Que novedad!

JUAN- ¡Esta mujer no la puedo perder…! ¡Me da vida! ¡Tiene un algo que hace que me ponga los vellos de punta!

PEDRO- Los vellos y… algo más… -Indica señalándole sus partes íntimas con la mirada-

JUAN-  Eso ya viene así de serie Pedro… ¡Esta noche tengo que… impresionarla totalmente, hacer que caiga en mis brazos rendida ¡

PEDRO- ¿Esta noche? -vuelve a quedarse pensativo- Y… ¿necesitas pan para ello?

JUAN- ¡sí! para los canapés

PEDRO- ¿A qué hora esperas que llegue?

JUAN- No sé. No le dije hora… sobre las nueve.

PEDRO- Bueno. Entonces… ¿por qué no vas guardando la compra?

JUAN- Pues sí. Eso… así voy preparando la cena.

-Mientras Juan se va por bambalinas Pedro queda modificando el estado de la mesa a toda velocidad: colocando más platos, vasos y servilletas desde el aparador de atrás, mientras dice: -

PEDRO- Bueno, pues así… yo de paso… creo que  me voy a  bajar a por el pan al horno del supermercado a comprar el pan que falta. Así veo a la que será el AMOR de mi vida.

JUAN- Ah, sí por cierto… que no me lo has dicho… ¿Y quién es la afortunada?

PEDRO- La chica esta que han contratado nueva, en la sección de panadería, en el horno del supermercado.

JUAN- ¡Ahhh¡ ¿y está buena? ¿O qué? -pregunta curioso-

PEDRO- ¿Buena? Buena no… ¡Buenísima! .Nos hemos puesto a hablar a hablar y se me ha olvidado el tiempo  y hasta lo que tenía que comprar. No la escuchaba apenas y mira que lo intento eh, mira que lo intento- Pero mirándole… lo que tú ya sabes…se me iban los ojos -gesticula tocándose los pechos- 

JUAN: Ya imagino ya…no te estoy viendo pero me lo imagino, me lo imagino.

PEDRO: Pues eso…pero al final he reunido el coraje suficiente de pedirle que venga a cenar a casa y… ¡me ha dicho que sí!

JUAN- ¿Qué qué? – Sale a escena- ¡Pero si quedamos que irías a casa de Andrés a ver el fútbol!  - deja el saco de pan encima de la mesa.-

PEDRO- Pues no… cambio de planes.

JUAN- Pero…¿Cómo me haces esto?

PEDRO- Pues muy fácil: Punto uno: vives en MI casa.

JUAN- ¡Te pago un alquiler!

PEDRO-¡Jaaa! Un mes no y al otro tampoco.

JUAN- Bueno… reconozco que no he tenido una buena época. Encontrar empleo es difícil.

PEDRO- Sobre todo si no lo buscas.

JUAN- Estoy en ello… todas las mañanas miro las ofertas.

PEDRO- Si, mira, sí, eso sí que es verdad: las del supermercado y… desde MI ordenador.

JUAN- Bueno…La cuestión es buscar ¿no?

PEDRO-  Ya. Dos: Todos los sábados o domingos me toca ir a casa de Andrés a… “ver el fútbol” para que tú te traigas a tu ligue semanal.

JUAN- Hombre, yo…  ¡te sirve de excusa para ver a Paula!

PEDRO- Ya…para ver a Paula…Tres: estoy soltero, no me como una rosca desde hace un año que viniste a vivir aquí, no tenías donde caerte muerto cuando te tiraron por acostarte con la mujer del jefe, que está buenísima, tiene un paso pero… ¡lo de tirarse a su suegra hombre! Y número Cuatro: me traes mala suerte, desde que estás se me ha muerto el gato, el pez  y además no dejas ni un maldito callo a los demás… así es que, si hoy me traigo a mi “amiga” a “mi” CASA, te a- gu- an- tas. ¿Lo tienes claro?

JUAN- Pues… ¡tendrás que comprar más pan¡

PEDRO- ¡Eso es! ¡Exactamente! ¡Todo el pan que sea necesario! ¡Porque además he llamado a Andrés para que venga a cenar aquí con Paula!

JUAN- ¿Aquí?

PEDRO- Si, aquí y se han puesto la mar de contentos, incluso me han dicho: “ya era hora ya”… “roñoso”… ¿roñoso yo? Jaaaaaa. Así es que…me voy al supermercado a comprar PAN, muuuucho pan, todo el pan que sea necesario y tardaré muuucho en venir, muuucho. Mientras, puedes preparar el resto de cena, la dejo en tus manos. Ahí en el carro tienes todo lo que me pediste multiplicado por tres. ¡Ah! menos el ¡pan! Que me voy ya a comprarlo. -Coge el saco de pan de la mesa-

JUAN- Ves anda ves…

-Pedro comienza a buscar las llaves de la casa, que no encuentra)

JUAN- ¿Qué estás buscando?

PEDRO- Las llaves.

JUAN- ¿No las encuentras?

PEDRO- ¿Qué has hecho con las llaves?

JUAN- Tu, que de aquí para allá las llaves, las llaves…

PEDRO- Dámelas que me las escondes siempre, venga, va..

JUAN- Si, las tengo yo… toma…Pero…una pequeña cosa :  - no se las llega a dar- que sepas que se te van a juntar las dos en la cena.  -le da las llaves-

PEDRO- ¡Mejor¡ ¡así tengo dos por una! -hace el ademán de irse, pero vuelve- y si acaso voy a bajar por las escaleras a ver si reduzco algo que creo que me estoy poniendo un poquito fondón, ya va siendo hora de cuidarme. Hasta luego.

JUAN- Eso…si. Que luego te quejas.

Pedro sale de escena. Juan se queda solo en el escenario. Se sienta en el sofá.

                                               ESCENA II

JUAN- ¡Dios! ¡no es justo¡¡ no es justo¡ .¡La tía más buena que he visto en mi vida y me van a joder la noche¡ -llama por teléfono a su amiga. El teléfono está encima de la mesa-. Emmm, hola amor, oye que… tenemos un problema. Que resulta que… ¿Quée? ¿Qué estás subiendo por el ascensor? Eh, eh…

-Llaman al timbre, Juan se dirige a la puerta muy nervioso, arreglándose el pelo y la ropa y abre-

JUAN- -Le da un beso en la mejilla muy discretamente, Conchita que hacía ademán de darle un beso en los labios se extraña- A… ¡Amor! ¡Qué sorpresa! ¡Que pronto has venido! ¡No te esperaba hasta más tarde!

-Conchita lleva un par de bolsas de compra de pequeño tamaño, mirando a Juan sonríe. Se acerca al sofá, se quita el abrigo y se sienta. Juan se queda arreglando la mesa nervioso-

CONCHITA- ¿Te pasa algo? Te noto un poco nervioso. ¿No?

JUAN- Nooo. Yo…que va… es que…

CONCHITA- ¿Qué pasa?

JUAN- Pues… nada… ¡que no tengo pan!

CONCHITA- ¡Ahhh! Bueno. Eso no importa. No pasa nada….mira ven.

JUAN- Espera, que arreglo esto y voy. -Juan evita acercarse a Conchita y decirle que tendrán invitados-

CONCHITA- Juan… ven.

JUAN- Ya voy, ya voy…es que espera que arregle esto que… -Conchita se levanta y va hacia el cogiéndole de las manos y llevándoselo al sofá, donde se sientan-.

JUAN- ¿Qué…? ¿Qué es? ¿Me has comprado un regalo?

CONCHITA- Mmmmm…. Bueno… uno para ti y otro para…mí.

JUAN- -Saca de una de las bolsas un calzoncillo provocador completamente horroroso, Juan se queda con los ojos muy abiertos y sin habla-

CONCHITA- ¿A qué mola?

JUAN- Ehhh…. Mmmm… bueno… ¡no está mal! No está mal… a… a ver el tuyo anda.

CONCHITA- -Saca un conjunto muy sexi de la bolsa y se lo coloca encima para mostrárselo- Esto que ves aquí... es sólo para ti… por dejarte sin postre la semana pasada. -Se acerca mucho a Juan, que de la emoción tira el calzoncillo por detrás del sofá- tenemos que recuperar… el tiempo… empieza a ponerle la mano sobre el muslo.

JUAN- -Juan parece quedarse sin aliento, no articula palabra, se lleva una mano a la cabeza y se levanta de golpe, se va hacia la mesa y se pone un vaso de agua-. Sí, pero hay un problema…creo que hoy no lo estrenamos.

CONCHITA- ¿Qué? – se levanta-  ¿No te ha gustado? ¿Me estás dando puertas? ¿Así tan fríamente?

JUAN- Sii, sí que me ha gustado, ¡claro que me ha gustado! Ufffff, ¡me encanta! ¡Me pone como loco! Pero…  no es eso Amor, es que… esta noche mi compañero de piso ha invitado gente a cenar.

CONCHITA- ¿Qué? ¿Pero no se iba Pedro todas las semanas a casa de sus amigos?

JUAN- Si, si, pero esta noche no… (Se queda mirando a Conchita extrañado) Pero oye… ¿Cómo sabes tú que mi compañero se llama Pedro?

CONCHITA- Ehh…me lo dijiste tú. ¿No lo recuerdas?

JUAN- Ahh, si si… ¡claro! ¡Qué poca memoria tengo! La verdad es que no recuerdo…

CONCHITA- ¿Entonces esta noche…?

JUAN- Si Amor… Pedro me ha dicho que viene con una amiga, y además ha invitado a sus otros amigos.

CONCHITA- Bueno… Siempre nos podemos ir a cenar fuera y después irnos a mi piso.

JUAN- Yaaaa, ya, pero es que… Pedro me ha pedido que haga la cena para todos. Se me ha enfadado un poco y tú no sabes cómo es cuando se enfada… además… ¡tiene razón! Desde que estoy aquí he gastado su casa como si fuera la mía. Le debo este favor Amor.

CONCHITA- ¡En fin! ¿Tú estás seguro de que quieres que yo esté?

JUAN- ¡Claro! ¿Cómo puedes pensar lo contrario? Estoy… ¡deseando que estemos solos! Hacer que te pongas ese conjuntito que has traído y que te pongas provocativa para mí. La otra noche nos quedamos a medias y… ese terreno lo tengo que arar, bien arado…muyyyy bien arado.

CONCHITA- Mmmmm, yo estoy deseando sentir esos brazos, esa fuerza y ese calor sobre mí,  te estoy imaginando con este trozo de tela que te he comprado y me pongo….ufffffff… - tono irónico-

JUAN- Mmmmm, bueno, igual no es necesario ni ponérselo, igual va todo un poco…más deprisa…

CONCHITA- Mmmmmm  -Se acercan mucho intimando, jugando sin llegar a besarse-.

-Llaman a la puerta-

JUAN- ¡No será verdad! ¿Ya están aquí? ¡Se podían haber esperado una horita más! –Se levanta-

CONCHITA- Bueno, yo….mmm me voy a la cocina a ver que tienes por ahí y te voy haciendo cosas. ¿Vale?

JUAN- ¿No te esperas a conocer a…. quién venga?

CONCHITA- No, no…ves saludando tú y yo te voy haciendo cosas.

-Conchita hace el ademán de ir hacia dentro de la casa-

JUAN- ¡La cocina la tienes al fondo a la derecha!

CONCHITA-  Vaaale.

 

                                                           ESCENA III

 

ANDRES - Ehhhh hola. ¿Qué pasa?  Saluda a Juan con dos besos. Andrés entra cantando.

ANDRES- Paula, Paula y Andrés ya están aquí, a casa del ¡roñosoo!

-Paula mira hacia todos los lados como buscando a alguien-

JUAN- ¿Buscas algo?

PAULA- A Pedro, ¿no está?

JUAN- ¡Si casi os habréis cruzado en el portal! Se acaba de ir a por pan.

ANDRES- ¡Habérnoslo dicho y lo hubiéramos traído nosotros!

JUAN- Da igual no os preocupéis, ya está hecho.

-Durante la escena se acercan al sofá y se sientan el matrimonio en el sofá y Juan en una silla-

PAULA- Tengo una amiga de spinning que trabaja en la panadería del supermercado de aquí al lado, se lo podía haber encargado.

JUAN- ¿La del horno es tu amiga?

PAULA- Si…Lucía. ¿Por?

JUAN- Es que creo que también es amiga de Pedro.

PAULA- Pues sólo lleva una semana allí.

JUAN- Pues a Andrés le ha entrado por los ojos.

PAULA- ¿A Andrés? ¡Si es una chiquilla!, ¡podría ser su hija! -contesta haciéndose notar que no le hace ninguna gracia-

ANDRES- ¿Qué cuántos años tiene?

PAULA- Unos veinticinco. Es una bomba de relojería…¡ lleva a los tíos locos en el gimnasio!.

JUAN- ¡Madre mía¡ - se sienta de golpe en el sofá-. Lo que nos faltaba…

PAULA- ¿La conoces? -pregunta a Juan-

JUAN- No.

ANDRÉS- ¿La conozco? -pregunta a Paula-

PAULA- No.

ANDRES- Ahhhh, igual me apunto yo a ese gym, allí habrá material de calidad…

PAULA- ¿Tú? ¡Si te levantas del sofá y ya dices que tienes agujetas de estar sentado!

ANDRES-  Hombre, estoy un poco oxidado, pero con un buen profesor y plan de entrenamiento… yo me pongo a tono. -Lo dice mientras se mira en el espejo de pié-

PAULA- Todos sois iguales . Sólo queréis ir al gym para ver culos.

ANDRES- la carne es la carne…

PAULA- Ya, ya… la carne es la carne…

 -Andrés hace un gesto de enojo. Pasa por detrás del sofá y observa el calzoncillo nuevo de Juan en el suelo, lo coge y se lo muestra a Juan mientras Paula está distraída-.

ANDRES- Bueno….y tú Juan. ¿Qué es de tu vida? -se lo tira como un tirachinas y Juan lo coge avergonzado y se lo esconde en un bolsillo-

JUAN- Pués… yo iba a cenar aquí con mi chica a solas y se ha fastidiado el asunto…no es que me molestéis… pero Pedro ha pensado que estaría bien cenar todos juntos, “tu amiga” vendrá también a cenar.

PAULA- ¿Lucía?

JUAN- Si

PAULA- Pero… ¿tu chica también viene?

JUAN- Si, en poco tiempo estará ya aquí. ¡Nos espera una noche movidita!

PAULA- ¿Quién hace la cena para tanta gente?

JUAN- Yo.

PAULA- ¿Te ayudo en algo?

JUAN- No no… y casi que me voy a la cocina a prepararlo todo… tengo a mi chica allí ya, ahora mismo os la mando y la conocéis así me quedo solo concentrándome en la cena. Ahora mismo llega Pedro.

(-uan sale de escena llevándose el carro de la compra-

ANDRES- ¿Tú conoces a la amiga de este? -señala hacia la dirección en que se ha ido Juan-

PAULA- ¿A la de este? ¡Qué va! Lo que dice Pedro: que cada semana cambia de amiga. Vete tú a saber a qué desgraciada le ha tocado esta vez.

-Sale a escena  Conchita-

CONCHITA- ¡Hola¡

ANDRÉS-  ¡Hola¡

PAULA- ¡Hola Conchita¡¡Cuánto tiempo sin verte¡ Siéntate, siéntate. -Se sientan en el sofá, Conchita en medio-

CONCHITA- Vine de Francia hace semana y media.

PAULA- Pero… ¿Tú hermano sabe que estás aquí? Porque no recuerdo que nos haya dicho nada…

-Entre Andrés y Paula comienzan miradas de complicidad dándose cuenta de que Conchita que es la hermana de Pedro es la que está saliendo con Juan-

CONCHITA- Si, si. Se lo dije por teléfono al día siguiente de llegar, pero le dije que ya vendría a verlo, que tenía que organizar un par de cosas, no le dije cuando.

PAULA- ¿Y eso…?

CONCHITA- Es que…no sabe que estoy saliendo con Juan. Lo conocí el mismo día que vine por la noche, no quería decírselo hasta que estuviera preparado…

PAULA- Pero… ¿y Juan quiere estar contigo sabiendo que eres hermana de Pedro?

CONCHITA- No, si no lo sabe –Sonríe-.

ANDRÉS- Jojojo… ¡menudo barullo¡

PAULA- ¿No?

CONCHITA- Es que cuando empezamos a hablar y me dijo donde vivía es cuando me di cuenta que era la misma dirección…

PAULA- ¿y aún así aceptas venir a cenar?

CONCHITA- No si ya vine el sábado pasado. Pero solo cenamos… había quedado después con otras amigas que echaba de menos. No estaba Pedro en casa.

PAULA- ¡Claro! Estaba en la nuestra…como siempre.

CONCHITA- Ahhh

PAULA- Pero chiquilla… ¡Juan te saca casi 15 años!

CONCHITA- Es que… ¡es tan mono¡ - - se tira en el sofá medio tumbada y una pierna sobre el brazo del sofá, suspirando-.  Me derrito con él, es un tío tan… tan…

ANDRÉS- Varonil, guapo, atento…

CONCHITA- Si, y… ¡tiene un culo¡ y… ¡una espalda¡

ANDRÉS- Eso también…

PAULA- ¡Andrés¡

CONCHITA- Y… ¿por cierto? ¿Dónde está mi hermano?

PAULA- ¿Tu hermano? en el supermercado comprando el pan que falta para la cena. Somos mucha gente esta noche.

CONCHITA-¡Es verdad! ¡Que me ha dicho que vendría más gente!

ANDRÉS- Tu, Juan, tu hermano, Lucía y nosotros…

CONCHITA- ¡Joder! ¡Cuánto ganao¡ ¡menos mal que hoy iba a ser una noche especial¡

PAULA- Si, si…me parece que sí, que va a ser una noche muyyy especial…

CONCHITA- Voy a ayudar a Juan, a ver si me deja…

ANDRÉS- ¿Se lo vas a contar?

CONCHITA- Pues…no… y vosotros tampoco. Ya se darán cuenta…Será divertido. -Sale de escena-.

-Quedan solos el matrimonio-

PAULA- Madre mía… ¡pobre Pedro! No sé yo como llevará Pedro que esta salga con Juan

ANDRÉS- Pues si…

PAULA- Lo que no se yo…

ANDRÉS- ¿Qué?

PAULA- Pues que no entiendo que hace Pedro con esa niñata.

ANDRÉS- Es evidente… se ve que está buena, atrae a todos los tíos y se le ha cruzado por el camino. Es normal. ¿No?

PAULA- Si bueno, pero… es que no se… no veo yo a Pedro con una chiquilla así

ANDRÉS- ¿Celos?

PAULA- No digas tonterías  - Dice nerviosa-

 

                                               ESCENA IV

 

-Entra Pedro en escena con una bolsa de compra llena de pan, entra tarareando la canción de misión imposible…-

PEDRO- Pan, pan, pan pan pan pan pan pan pan pan pan pan pan pan… ¡tirori!, ¡tirori!…

-Se percata de que están Andrés y Paula)

ANDRÉS- Hola Pedro.

PEDRO-  Uyy  ¡hola! ¿Ya habéis venido?

PAULA- Eso parece. Aunque… no sé si ha sido una buena idea…

PEDRO- Y eso… ¿Por qué? – Se coloca detrás del sofá-

-Sale su hermana Conchin a escena tapándole los ojos-

PEDRO- ¿Conchin?

CONCHITA- ¡Hola tete! ¡Oí la puerta!  -le da un abrazo-

PEDRO- Pero, ¡pero qué sorpresa¡¡no me habías dicho nada!

CONCHITA- Ya, quise sorprenderte… ya ves. Tengo muchas cosas que contarte.

PEDRO- Imagino, imagino. ¿Te quedas a cenar? -se acerca a la mesa dejando el saco con el pan-. Estarán Paula y Andrés -dice señalándolos-, luego Juan mi inquilino trae a una amiga nueva, una  putilla de las suyas y yo a una… -Mira a Paula de reojo- amiga. -Paula mira hacia otro lado, dándose por enterada-.

CONCHITA- Vale, acepto… -silencio- ¿Putilla dices?

-Sale Juan a escena con un delantal-

JUAN-¡Amor, te necesito en la cocina! -Le da un beso-

PEDRO- ¿Amor? -hace cara de sorpresa-

JUAN- Si, es la chica que te dije antes. ¿A que es guapa?

-Entre tanto Andrés y Paula se miran haciendo cara de intentar pasar desapercibidos y Conchin mira a su hermano Pedro intentando hacer que no diga nada para ello en un despiste de Juan le hace un gesto de silencio para que no hable. Se acerca a la mesa y coge el saco de pan, dirigiéndose a la salida hacia la cocina)-

 PEDRO- Siiiii, ¡muy guapa!¡guapíiisima diría yo! ¡Seguro que tiene muy buenos genes!

-Conchita agarra a Juan de los brazos y tira de él hacia la cocina-

CONCHITA- Ehhhh… entonces vamos a cenar todos juntos, ¿no? Pues vamos Juan, vamos a seguir con la cena… ahora volvemos ¿eh?

-A Pedro se le va encendiendo la mirada, cada vez mas cabreado junta los labios para no hablar mientras ve cómo se van. Juan hace un ademán de victoria mientras se va, haciendo ver lo buena que está-.

PEDRO- ¿Habéis visto?¿habéis visto eso? No es bastante que se tire a media ciudad que encima lo va a hacer con ¡mi hermana! ¡Mi propia hermana! ¡Será cabrón¡ ¡yo lo mato!¡lo mato!

-Hace ademán de ir hacia la cocina, pero es parado por Paula que se levanta del sofá y lo agarra-

PAULA- Venga hombre ¡para! ¡Que ella es también ya una mujer y hace lo que quiere! ¡No puedes ser padre con ella toda la vida!

PEDRO- Ya, pero es ¡mi hermana! ¡Mi hermana! ¡Se la va a trajinar!¡ se la va a empernar¡¡a regar el helecho¡¡a ensalsar el canelón¡ ¡a zumbar¡ a ¡ñaca ñaca

PAULA- ¡Venga Pedro, que no estamos en la Prehistoria ya¡¡relájate! Espera y te pongo un vaso de agua y te relajas.

PEDRO- Mejor una cerveza.

PAULA- Bueeno, pues una cerveza. Espera que voy a la cocina y te traigo una. ¿Tienes?

PEDRO- Si

ANDRÉS- Que sean dos.

-Paula sale del salón y se va hacia la cocina quedando a solas con Andrés, se sienta junto a él-.

ANDRES- ¡Ayy¡ mi amigo Pedro. ¡Qué complicada es la vida y cuantas cosas nos toca vivir¡

PEDRO- Y que lo digas… -Dice suspirando y pegando un trago a la cerveza-

ANDRES- Muchas veces cogemos caminos equivocados y luego ya no podemos rectificar -le pone la mano en la pierna, Pedro se sorprende de la acción y se aparta un poco en el sofá quitándole la mano con mucho cuidado-.

ANDRES- ¿Te acuerdas de nuestros tiempos de juventud? ¿Cuando nuestras mayores metas eran ligarnos a la mayor cantidad de chicas posibles?

PEDRO- Si, pero a ti no te hacía falta inventarte cuentos para cazarlas, siempre estabas al lado de ellas...entre ellas, cual mosquito tigre del estany sobre sus presas.

ANDRES- Si, pero no me comía una rosca.

PEDRO- Eso es verdad… hasta que te apareció la mejor rosca de todas.

ANDRES- ¿Nunca te extrañó que hasta entonces no saliera con una mujer?

PEDRO- No. -Lo mira extrañado- No me lo planteé nunca.

ANDRÉS-  Al final empecé a salir con Paula.

PEDRO- Ya. Eso sí que me lo plantee…

ANDRÉS- Con constancia y voluntad, sabiendo lo que hacía y queriendo hacerlo aún a sabiendas que tú la querías.

-Pedro se levanta de golpe del sofá-

PEDRO- ¡No digas tonterías!

ANDRÉS- Pedro, siéntate. -lo hace sentarse-

PEDRO- -Se levanta- No

ANDRES- ¡Siéntate!

PEDRO- Me siento hombre, me siento.

ANDRES- ¿Tú creías que yo no lo sabía? ¿Que yo no me daba cuenta que se te iban los ojos detrás de ella?

PEDRO- No

ANDRES- Pedro, -le pone la mano en el muslo-. Tengo cuarenta años, estoy en un momento de mi vida que tengo que plantearme muchas cosas y dejar zanjadas heridas que quedaron abiertas. Llevo muchos, muchos años luchando conmigo mismo y creo que ya ha llegado el momento…

PEDRO- ¿Momento de qué?

ANDRES- De sincerarme, contigo, con el mundo. He sido egoísta, he impedido que dos seres sean felices por mi culpa.

PEDRO- Te refieres a tus padres ¿no?

ANDRES- No. Pero aún estamos a tiempo de arreglarlo y ¡lo voy a hacer! A pesar de lo que cueste… Pedro…

PEDRO- ¿Qué? -lo mira de reojo-

-Andrés le vuelve a poner la mano sobre la pierna, baja la mirada hacia la mano de Andrés, la mira y se vuelve a levantar en un impulso)

ANDRES- ¡Sientate!

PEDRO- Me siento.

ANDRES- Tengo que decirte algo…

PEDRO- ¿No me irás a decir que eres homosexual? Jajajaja ¡anda ya!

ANDRES- Si.

PEDRO- -Se levanta de un impulso. Se dirige hacia la mesa- ¡No me jodas!

ANDRES- Soy gay

PEDRO- ¿Y eso?

ANDRES- Cómo que… ¿Y eso?

PEDRO- Que… ¿desde siempre?

ANDRES- Siempre estuve enamorado de ti.

PEDRO- ¡Adiós mi comunión!

ANDRÉS- Pedro…

PEDRO- Tu, tú, ¿tú sabes lo que me estás diciendo?

ANDRÉS- Si, ya lo sé, todo lo que me digas tienes razón…todo lo que me quieras decir lo aceptaré, me lo merezco todo, pero ahora a estas alturas… -silencio- he conocido a otro hombre.

PEDRO- ¿Qué has conocido a otro hombre? … ¿Y Paula?

ANDRES- Te la devuelvo.

PEDRO- ¿Qué me la devuelves? Así, así, ¿así me lo dices? ¿No cuentan sus sentimientos para nada? ¿La vas a dejar y le vas a decir que eres “gay “así de pronto? ¿Sin más?

ANDRES- Ella ya lo sabe, ya lo hemos hablado, lo ha aceptado, esas cosas se sospechan y entre ella y yo no hay nada más que cariño. Lo que no sabe es que yo se que tú la quieres y que ella te ha querido siempre.

PEDRO- ¿Qué me estás diciendo?

ANDRES- Que ella te quiere.

PEDRO- ¿Y te has tenido que esperar casi veinte años para decírmelo? ¿No pudiste hacerlo antes? ¿Sólo un… poquito antes?

ANDRES- tenía miedo.

PEDRO-  ¿Por qué te casaste con ella?

ANDRES- Por celos, porque sabía que tú la querías y no podía soportar pensar que estarías con ella y que podría perderte, conquistar a Paula y casarme era una buena forma de tenerte siempre a mi lado de algún modo.

PEDRO- Posición y visión muyyyy egoísta por tu parte si eres capaz de ver lo que he pasado yo estos… ¡veinte años!

ANDRES- Siempre pensé que lo vuestro sería pasajero y que podría asumir el rol de padre y de marido, de compañero de piso, pero… mi vida sexual es nula con Paula, hubo un momento que ya no pude seguir engañándola, seguimos porque siente pena y sin embargo vosotros seguís con esa…luz en vuestra mirada.

PEDRO- Déjame decirte Andrés: ¡que eres un poquito cabrón!

-En ese momento entra Juan a escena con dos cervezas-

JUAN- Aquí os traigo las cervecitas, que se me han liado a charrar las dos mujeres en la cocina. ¡Hay cosas que nunca cambian! ¿Qué te pasa Pedro? Te noto un poco tenso. ¿Qué?¿Está buena ¿eh? -Le da un golpecito en la espalda-

PEDRO- Si, si que está buena… ¡está buenísima!

JUAN- ¡Cuando la pille por banda vamos a acabar rebentaditos! ¡rebentaditos! -se frota las manos-

PEDRO- ¡Eso ya lo veremos!

JUAN- Venga Pedro, que tú también tienes tu ligue… no te pongas así.

PEDRO- Me pongo como me da la gana. Pero a esa tía no le pones tú una mano encima.

JUAN- ¿Tan mal te ha caído?

PEDRO- No… pero esa mujer no es para ti.

JUAN- Pedro…eso es una opinión tuya.

PEDRO- Cabrón.

JUAN- ¡Ayyy que mala es la envidia!  Bueno, me voy a la cocina a seguir con la cena.

ANDRES- Espera… que yo también me voy a la cocina y así os ayudo.

JUAN- ¡No necesito tanta ayuda! ¡Tengo over booking en la cocina!

ANDRÉS-Da igual, da igual, así seguro que no se te quema. Vamos…

 

                                               ESCENA V

 

-En el escenario está Pedro andando de un lado para otro, cavilando, pensando, nervioso-

PEDRO- Vaya nochecita, vaya nochecita…

-Entra Paula en escena, se sienta en el sofá-

PAULA- ¿Qué pasa Pedro? ¿Cómo estás?

PEDRO- Biennn, biennnn, estoy muyyy biennnn

PAULA- Ya se… ya.

PEDRO- ¿Qué sabes qué? ¡Porque yo ya no sé si sé o no sé, si se sabe o no se sabe o qué demonios pasa!

PAULA- Se que hay una mujer especial.

PEDRO- Hay una mujer especial. -Para -

PAULA- ¿Si?

PEDRO- Si

-Se quedan unos instantes mirando-

PAULA- Lucía es amiga mía. -Dice mientras se arregla la ropa-

PEDRO- ¡Ayyy Dios mío…! ¿es que hoy todo me tiene que pasar a mi? ¿No te doy un poquito, solo un poquito de pena? Pa…Paula…

-Paula está sobre uno de los brazos del sillón, en posición provocativa-

PAULA- ¿Si?

PEDRO- ¿Tienes una pastilla de esas relajantes para dejarme?

PAULA- ¿Y eso? ¿Estás nervioso?

PEDRO- Si, ¡no! Bueno si, no, no se…estoy un poco… digamos… alterado… -Se acerca hacia ella, la acaricia.-

PAULA- Viene Lucia esta noche a cenar también ¿no? -Indica mientras se mira las uñas y en un tono celoso-.

-Se escucha desde la cocina a Conchita-

CONCHITA- ¡Para Juan, para, que no estamos solos!

PEDRO- Uffff –sopla-, ¡a Juan hoy me lo cargo! -se sienta-

PAULA- ¿Lo dices por lo de tu hermana?

PEDRO- ¡Sí! ¡No!, bueno si…Entre otras cosas.

PAULA- El no lo sabe nada.

PEDRO- ¿Quién?

PAULA- Juan.

PEDRO- ¿Cómo que él no lo sabe? ¿No sabe el qué?

PAULA- Que ella es tu hermana.

PEDRO- ¿Cómo no lo va a saber si…? ¡Pero si acaba de estar Juan aquí diciéndome que… ¡me caguen en la sota de bastos!¡ahora lo entiendo! -se vuelve a levantar del sofá-

PAULA- Estaba muy ilusionado con esta cita…

PEDRO- ¡Noormal! ¡Yo también lo estaría!

PAULA- ¿Por qué?

PEDRO- Hombre… ¡cita para darle a la mandanga no se tienen todos los días!

PAULA- Pero vamos a ver Pedro… ¡Que más te dará a ti que Juan y Conchin se líen!

PEDRO- Es mi hermana.

PAULA- Es… una mujer.

PEDRO- ¡Pero es mi hermana!

PAULA- Creo que hace unos años ya dejó de ser menor de edad.

PEDRO- ¡Es una cría!

PAULA- ¡Dale que te pego! -Dice resoplando, se levanta.-

PEDRO- Eso, eso quiere el… ¡darle al dale que te pego!, ¡darle que te pego…!

PAULA- ¿No será que en el fondo estás celoso? –Se acerca a Pedro-

PEDRO- Eso también.

PAULA- ¿Por quéee?

PEDRO- ¿Cómo que por qué?

PAULA- Si, ¿por qué? Tú siempre has sido un hombre atractivo, el hombre con el que cualquier mujer le gustaría estar.

PEDRO- ¿Atractivo?

PAULA- Un hombre maravilloso. -Se acerca a él-

PEDRO- ¿Maravilloso?

PAULA- Si.

PEDRO- ¿Más que Andrés?

PAULA- Muuucho más.

PEDRO- Entonces… ¿por qué te casaste con él en lugar de conmigo?

PAULA- No me lo pediste.

PEDRO- ¿Que… que me quieres decir con… con que no me lo pediste? - Se sienta en el sofá. Paula se pone a su lado-

PAULA- Pedro…

PEDRO- Paula…

PAULA- Te quiero.

PEDRO- ¿Qué me quieres?

PAULA- Si.

PEDRO- ¿Qué me quieres?

PAULA- Si.

PEDRO- ¿Tú? ¿Tú? ¿Sabes lo que me estás diciendo?

PAULA- Si.

PEDRO- Y… ¿tú? ¿Tú? ¿Te has tenido que esperar veinte años para decírmelo?

PAULA- Si

PEDRO- ¡Estás casada con Andrés!

PAULA- Los dos sabemos que entre él y yo no hay nada.

PEDRO- ¡Siii!¡ Lo sé ahora!¡cuando de repente ha llegado uno de mis mejores amigos y me ha plantado su zarpa en la pierna! ¡Y encima me dice que es gay!

PAULA- ¿Te lo ha dicho ahora?

PEDRO- Siii y también me ha dicho que me quiere… Paula…

PAULA- Dime.

PEDRO- ¿Qué día es hoy?

PAULA- sábado.

PEDRO- No, no… ¿De día?

PAULA- Veintisiete

PEDRO- De septiembre ¿no?

PAULA- Si. ¿Por qué me preguntas eso?

PEDRO- Noo, ¡por si era veintiocho de diciembre y estabais los dos gastándome una putada!

PAULA- No es ninguna broma Pedro… -Lo mira, se le acerca y lo besa-.

 

                                               ESCENA VI

 

-En ese momento entra Juan con un plato con papas, que al ver como se están besando se queda sorprendido y se acerca a la pareja exaltado-

JUAN- ¡Pedro!

PEDRO- ¡Juan! No…no es lo que parece… yo… -Se levanta y se va hacia la mesa-

JUAN- ¿Qué no es lo que parece?... ¡Pedro! ¡Que tengo a Andrés en la cocina a escasos tres metros de aquí! ¡Que está a punto de llegar Lucía! Pero… ¿estáis locos o qué?

PEDRO- Deja, deja que te explique…

-Entra Conchita-.

CONCHITA- ¡Ya está casi la cenaa!. Uiiiii algo he oído… ¿Qué tienes que explicar Pedro?

JUAN- Nada, nada, tú ves a la cocina cariño, estate con Andrés y sobre todo que no salga, ahora voy yo. -Juan la va empujando para que se vaya, pero ella da la vuelta-

CONCHITA- ¿Qué pasa Tete?

JUAN- ¿Tete? ¿Qué confianzas son esas? Pedroooo que te veo muy salido últimamente…controla ¿eh?

CONCHITA- ¡Es que me tira los trastos! jajajaja… -se va hacia la cocina-

JUAN- ¿Qué? ¿Qué?, espera, ¡espera! -intenta pararla-

CONCHITA- ¡Chaooo!

-Juan se dirige a Pedro-

JUAN- ¿Qué ha querido decir con que…me tira los trastos? ¿ehhh? Venga… ¡dime! ¡Espero que lo haya dicho de broma!

PEDRO- ¡Y yo que sé! ¡Pregúntale a ella!

JUAN- Noooo, dímelo tú… supuestamente que yo sepa no os conocéis, pero ya me has dicho alguna vez esta noche que no le ponga la mano encima… ¡estoy empezando a pensar que tú la conocías…!antes que yo. -Coge un cuchillo de la mesa amenazándolo-

PEDRO- Te he dicho que le preguntes a ella.

JUAN- O sea… ¡que escondes algo!

PEDRO- No.

JUAN- ¿Seguro?

PEDRO- Esconder significa ocultar algo para que otro no lo encuentre. Yo no tengo nnaada que esconder. Pregúntale a Conchita.

JUAN- Claro que le voy a preguntar, claro… y otra cosa...

-Entra Andrés en escena, detrás de él Conchita-

ANDRES- ¡Qué buena pinta tiene la cena! ¡Estoy deseando pegar un mordisco a esos canapés variados que ha hecho Juan!

CONCHITA- ¡Se me ha escapado! -dice pidiendo perdón con las manos-

PAULA- Eso…a ver si aprendo a hacer alguno para una…cena romántica. -Mira a Pedro, Pedro le devuelve esa mirada y los dos permanecen mirándose unos momentos, Juan que se percata del hecho intenta disimular, haciendo que Andrés salga de escena-

JUAN- Emmmm Andrés… ¿puedes venir un momento a la cocina conmigo? Te voy a enseñar un postre delicioso que podríamos hacer para otro día.

ANDRES- Vale, sin problemas, yo encantado de aprender repostería, ¡quizás algún día me sirva de algo!

PAULA- Me voy con vosotros y así lo aprendo también, ¡que ya me muero de la curiosidad!

ANDRÉS- Y hablamos con Juan que creo que necesita que le demos alguna noción de aseo en la cocina… que es un poco guarrete ¿no Paula?

PAULA- Si, creo que sí.

JUAN- Sisi…guarrete.

 

                                               ESCENA VII

-Se quedan solos en escena Pedro y Conchita, Pedro coge de las manos a su hermana-

CONCHITA- ¿Qué es lo que está pasando esta noche por aquí?

PEDRO-¡explícamelo tú!

CONCHITA- ¿Qué es lo que quieres que te explique?

PEDRO- ¿Qué coño haces tú con Juan?

CONCHITA- Pues eso.

PEDRO- Eso, eso… ¿eso qué es eso?

CONCHITA- Pues… salir.

PEDRO- ¿y?

CONCHITA- ¿Y…qué?

PEDRO- ¿Dónde demonios has conocido al tipejo este?

CONCHITA-  ¡Tete! ¡Que es tu amigo¡

PEDRO- ¡Hasta hoy!

CONCHITA- Cuando vine de Francia salí con unos amigos y lo conocí. Yo no sabía que os conocíais hasta que me dijo donde vivía.

PEDRO- ¿El no sabe que yo se que tu sabes que él es mi amigo?

CONCHITA- No, el no sabe nada, no sabe que tu sabes que yo sé ni sabe que yo se que tu sabes, por lo cual no sabe nada, nada de nada.

PEDRO- Y digo yo… ¿no podías haber elegido a cualquier otro? Que tenía que ser conJuan

CONCHITA-¡El amor es así de cruel!

PEDRO- ¡Que amor ni que ocho cuartos! ¡Para el sólo eres un pasatiempo, un pañuelo de usar y tirar! Te utilizará como hace con todas y desaparecerá como hace con las demás.

CONCHITA- Y… ¿quién te ha dicho que yo quiero algo más?

PEDRO- ¡Conchita!

CONCHITA- Jajaja, tu deja de preocuparte ya por mi tete, que ya soy mayorcita, y aunque no te lo creas… estoy ya estrenadita, ,no,no necesito que me des clases de sensatez, yo solo quiero divertirme, ha dado la casualidad que es amigo tuyo y… ¿qué le vamos a hacer?, no lo voy a dejar. es guapo, inteligente, simpático, me hace reír, me mima, es… ¡un sol!

PEDRO- Un sol, un sol… ¡espero que no te haga ver las estrellas!

CONCHITA- Nooo,  solo quiero que me enseñe la luna, -suspira-

 -Pedro se levanta, ella  después y lo coge por los hombros-.

PEDRO- Conchita… eres lo único que me queda desde que murieron los papás, no puedo soportar que nadie te haga daño, te quiero y lo sabes…

CONCHITA- Ya lo sé tete. Mi hermano del alma -le toca la mejilla-. Pero no puedes estar toda la vida detrás de mí. Una de las cosas que hizo que me fuera a estudiar a Francia fue eso… necesitaba libertad. Desde que murieron los papas en el accidente te has volcado en mí, has sido mi padre, mi madre, mi familia… todo lo que tengo, pero debes confiar en mí y dejarme vivir,  y vive tu también la vida y disfrútala también. No sufras por mí, yo soy feliz y ahora quiero vivir y disfrutar.

PEDRO- Y… ¿ha de ser con Juan? -pregunta lastimosamente-

CONCHITA- Jajajaja -silencio, se miran-, te quiero. -lo abraza-

 

                                                           ESCENA VIII

-Entra Juan en escena-

JUAN-  ¡Pero si es que lo sabía!

CONCHITA- ¡Que no es lo que parece Juan!

PEDRO- ¡Si, sí que es lo que parece! Díselo Conchita ¡Díselo! Dile que te quiero con locura, que no hay nadie en este mundo que te quiera más que yo.

CONCHITA- Venga tete, no le hagamos mas sufrir, Juan… tenemos que decirte algo.

JUAN- Hijo de la gran… ¡Yo que confiaba en ti! , ¡no tienes bastante con liarte con Paula casi delante de su marido que has tenido que lanzarte también hacia mi chica!  -Conchita se queda mirando con extrañeza a Pedro-¡eres un ser despreciable! -Tira a darle un puñetazo acción que para Conchita, que se acerca a Pedro y le pregunta-

CONCHITA- ¿Paula? ¿tú? ¡Pedro!

PEDRO- Siii Conchi , si… la quiero, siempre la he querido… desde pequeños. Hoy me ha correspondido y… vamos a estar juntos.

JUAN- Ehhhh, ¡que corra el aire! ¡Que cara más dura tienes Pedro! La que viene de camino, ¡mi amor!, Paula…

-Entran en escena Andrés y Paula-

ANDRÉS- ¡Paula!¡Paula! ¡Paula y Andrés ya están aquí, ya han limpiado y recogido la cocina, que Juan es un guarrete! -entra Andrés tatareando la frase-.

-Se para y se queda mirando a los tres: a Pedro, Juan y Conchita-

ANDRÉS- ¿Qué pasa?

JUAN- Pues mira que no sé si debes saber o no saber.

ANDRÉS- Ahhhh…  ¿Qué os lo ha dicho Pedro ya?

JUAN- ¿Tú lo sabías?

ANDRÉS- ¿Qué si lo sé? Lo sé desde siempre. Desde que era pequeño… pero nunca tuve la decisión de decirlo.

CONCHITA- Espera, espera…que creo que no estamos hablando de lo mismo… ¿qué es lo que se supone que nos ha dicho Pedro?

ANDRÉS- Pues que lo quiero… que siempre lo he querido.

JUAN- ¡Claro! Como amigo todos lo queríamos.

ANDRÉS- No, como amigo, no. Como algo más.

JUAN- -Cara de asombro- ¿no me harás creer que también tú estás enamorado de él?

-Pedro se sienta en el sillón de golpe, Andrés no contesta pero hace cara expresiva de conformidad-.

JUAN- ¿No será verdad? ¿No será verdad? ¡Paula!... ¿tú no dices nada? ¿Te quedas ahí mirando y san se acabó?

PAULA- Ya lo sabía… lo se hace muuucho tiempo Juan, lo nuestro es una historia acabada nada más empezar y se mantiene en el tiempo por el amor a otra persona ajena a nosotros.

-Llaman a la puerta y Conchita se va a abrir, entra Lucía en escena-

LUCIA- ¡Hooola! ¡Caray cuanta gente!.

-Pedro se levanta, coge a Paula del brazo y se acerca a Lucia-

LUCIA- ¡Anda Paula! ¿Qué haces tú aquí también? -le da un abrazo-.

PEDRO- Lucia…

LUCIA- ¿Sí?

PEDRO- Siento comunicarte que la cena se ha suspendido.

LUCIA- ¿Y eso?

JUAN- Espera…que yo te lo explico: ¡el cabrón de tu amigo con sus dudas existenciales y haciéndose el tonto se tira a tooodo bicho viviente!, igual le da ocho que ochenta…

PEDRO- ¡Basta ya!

JUAN:  ¡…carne que pescado…!

PEDRO- ¡te estás pasando!

JUAN- ¿Qué yo me estoy pasando? Dile, dile Andrés ¿de quién estás enamorado? Díselo anda, díselo… Dice señalando a Lucía.

ANDRES- ¡De Manolo!, mi compañero de trabajo, pero no niego que a Pedro siempre lo he querido… desde que éramos chiquitos, incluso lo llegué a amar, pero …en silencio. Pero ahora mi corazón late por Manolo.

JUAN-  Bien… bien… pero díselo tú también Paula… te pillé besándote con él hace apenas unos minutos…¿no es cierto?

PAULA- Si, es cierto… no era mi intención decírselo ahora a Pedro hasta que Andrés y yo no regularicemos los papeles del divorcio, con Andrés no corría riesgo alguno, pero el ver que Pedro podría quedar con Lucía y sabiendo cómo es ella…me pudieron los celos… no puedo evitarlo…lo quiero…lo amo… toda la vida pensando que era un sentimiento pasajero, pero …no pasaba, y siempre con la duda de si sería mutuo…ya no podía más…fue el momento… y ¡ soy la mujer más feliz del mundo! -mira a Pedro con ternura y lo abraza-.

JUAN- ¡Bueno! Y… y… ¿Tu eres capaz de irte con este viendo como se estaba abrazando a mi chica? –dice a Paula mirando a Conchita-.

CONCHITA- ¡Que es mi hermano!

JUAN- Claro… ahora me dirás que es tu hermano, que excusa mas graciosa, jajaja, tu hermano -mira a Paula que le asiente con la cabeza- su hermano -mira a Andrés que le asiente con la cabeza-… tu hermano… tu hermano… ¿tu hermano? Se sienta medio mareado en una de las sillas, que es sacada por Andrés para que no se caiga.

PEDRO- Juan, soy su hermano.

JUAN- ¿Su hermano? -pregunta a Lucía-

LUCIA- ¡A mí no me preguntes que yo acabo de llegar! Ahora…si llego a saber lo que me iba a encontrar aquí ,vengo antes… ¡que divertido!¡estáis todos locos!

-Pedro se pone al lado de Juan al igual que Conchita, cada uno en un lado de la silla-

JUAN- ¿Y por qué?

PEDRO- ¿Por qué, qué?

JUAN- ¿Por qué no me dijiste que era tu hermana?

PEDRO- ¡Porque no lo sabía¡

JUAN- ¿Cómo no lo vas a saber? ¡Si es tu hermana!

 PEDRO- Siiii, ¡claro! ¡Pero no sabías ni su nombre! ¡yo que voy a saber! -Conchita le da una colleja por detrás-

JUAN- Y… ¿Cuándo te has enterado?

PEDRO- ¿De qué? ¿De qué es mi hermana?

JUAN- ¡No! ¡De que está conmigo!

PEDRO- Pues… cuando llegó hace un rato a casa y saliste tú a recibirla.

JUAN- Y… y… ¿por qué no me dijiste nada, amor?

CONCHITA- No se… me pareció divertido.

JUAN- ¿divertido? ¿divertido? ¡Que casi me mata tu hermano! y a ti ¿te parece divertido?

PEDRO- Mira Juan… -Se levanta- no estoy nada de acuerdo en esta relación, que lo sepas… -le toca con el dedo el hombro-

JUAN- Nooo , no hace falta que me lo digas.

PEDRO- Pero entiendo que no soy quién para impedirla, así es que… cuídala y mímala.

-Juan se levanta-

JUAN- Eso haré Pedro, eso haré. -coge de la mano a Conchita-

ANDRÉS- ¡Ayyy! ¡Me estoy emocionando! -hace intención de llorar-

JUAN- Andrés… respetamos mucho tu condición sexual, ¡pero no me seas culebronera!

PAULA- Lucía… ¿entiendes por qué la cena se suspendió? Lo siento cariño.

LUCÍA- Bueno… ya veo que esto ha sido un despelote de sentimientos y que no pinto nada, ni creo que el tipo este  -refiriéndose a Andrés- ya tampoco. Pero… estoy pensando… ¿la cena está hecha?

JUAN- Pues si… mis canapés en la nevera preparados y el solomillo en el horno que ya estará casi hecho.

LUCÍA- Y… ¿vais a perder todo ese súper esfuerzo culinario?

PEDRO- Pues… -Mira a todos-

CONCHITA- Pues también es verdad… ¿por qué no cenamos todos juntos? Al fin y al cabo nadie ha reñido con nadie y… ¡la vida es así de caprichosa!

PAULA- Por mi… no hay problema.

PEDRO- ¡Pues ala todos a cenar! ¡Recordaremos viejos tiempos!

TODOS- ¡Noooooo!

JUAN- Huelo a quemado… ¡el solomillo!

-Salen todos corriendo hacia la cocina. Sale un bombero preguntando al público-.

BOMBERO- ¿Alguien ha visto el fuego?

-Le gritan desde la cocina-

TODOS- ¡Aquí! ¡Aquí!

-Se cierra el telón-

 

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