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MÁRTIRES DEL VATICANO

de Rogelio San Luis

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

“MÁRTIRES DEL VATICANO”

Farsa trágica en un acto, original de

Rogelio San Luis

rogeliosanluis@yahoo.es

PERSONAJES

(Por orden de aparición)

MADRE DOLORES

SOR TERESA

SOR PILAR

ROSARIO

ESPERANZA

CARDENAL

GUARDIA 1º

GUARDIA 2º

JUDAS

MAGDALENA

PAPA

MARCOS

COVADONGA

MONTSE

MATEO

 _________________________

La acción, en la Plaza de San Pedro.

Época, actual.

Lados, los del espectador.

                                        _________________________                                         

ESCENARIO

Explanada de la Plaza de San Pedro. Basílica en el foro.

En la basílica, una puerta grande en el centro y una pequeña a la izquierda y derecha. Las tres de dos hojas.

Balcón grande en el medio de la primera planta. Puerta destacada en el centro del foro.

En los foros izquierdo y derecho del balcón, pequeña puerta.

Accesos por ambos laterales de la plaza.

Una gran alfombra roja desde la basílica al centro del proscenio.

Delante del templo un altar, ya preparado, para celebrar la misa.

Próximo a él y a la derecha, dos sillas lujosas.

Demás cosas que exija la acción.          

                  

ACTO ÚNICO

 

(Se escucha un coro que interpreta el “Veni Creator” mientras se alza lentamente el telón y el canto va aumentando hasta escucharse muy fuerte. UN MOMENTO. La música decrece y deja de oírse. SILENCIO. La luz, como si despertase un nuevo día, llena paulatinamente el escenario. A la derecha del balcón, gran cuadro con la fotografía de MADRE DOLORES en tamaño natural. Setenta y ocho años, baja, mirada celestial. Manos entrelazadas. Viste un hábito negro de monja. Un foco la ilumina. UN MOMENTO. Deja de verse la luz del foco y ella va recobrando vida sin salir del marco. Mira para todos los sitios. PAUSA.)

MADRE DOLORES.-¿Dónde... estoy...? Permanecía... muerta... De... pronto..., una... fuerte... luz... abre... mis... ojos... y... despierto... a... la... vida... ¿La resurrección de la carne? No... ¡Sólo cadáveres y mi delirio la cruel pesadilla de la nada! Me veo... con mi hábito de monja... Con el que me enterraron, el que vestí durante tantos años... ¡Oh! Moro en un marco, soy prisionera de él igual que una fotografía que el tiempo marchita. ¡Me rebelo a ser cautiva de su madera como de un féretro! Así... ¡Imposible! Me he convertido en la foto secuestrada de mí misma. ¡Todos los muertos habitamos en un museo de retratos sin palabras! Y me hallo en un balcón... ¿¿Cómo?? ¡¡Es el Vaticano!! ¡¡Y ahí está la Plaza de San Pedro!! Me canonizan... ¡Ja, ja, ja! Me elevan a los altares y los demás rezarán a un ser inexistente. ¡Cómo manipulan la Historia! Yo de santa. ¡Hay que joderse! Sólo fui una niña española que la metieron en el convento. De jóvenes anhelábamos que nos liberase don Juan Tenorio. ¡Nuestro príncipe azul! Le dejábamos abiertas las puertas de cada celda... No acudía. A ver si esta noche... Después... Había que conformarse con el jardinero. Ahora recuerdo... Fue en nuestra guerra civil. Los milicianos derribaron la puerta. ¡¡Matemos a las monjas que sólo saben rezar al dios de los capitalistas!! ¡Antes las violaremos! Sí, vamos a encender primero un pitillo. Les aconsejábamos: ¡El tabaco hace daño! Fumaban. ¡Qué espera tan larga! Una religiosa se indignaba: ¡No vamos a aguardar toda la vida! ¿Dónde está la Madre Superiora? ¡Yo! ¡Yo! Maravilloso... ¡Tenéis que venir más veces! Se os hará la guerra más corta... ¡Nos apuntaron con sus mosquetones! Sentí una bala en mi cuerpo desnudo. ¡Cuánto tiempo he existido entre las sombras!

(Se comienzan a oír, in crescendo, murmullos de personas que, supuestamente, van llenando la plaza.)

¡Ya llegan! ¡Cuánta gente! Vienen a presenciar el carnaval. Si creéis que me voy a prestar a esto... ¡Adiós! ¡Es imposible salir del marco! Tan sólo soy... ¡Una foto sin vida en una jaula!

(Se continúan escuchando las fuertes voces de más gente.)

Se acercan más... No cabe un alfiler... Me miran felices... Tengo que seguir el guión que me han escrito. ¡Ser el personaje que desean!

(Entrelaza sus manos y, con su mirada celestial, permanece igual que una fotografía estática dentro de su marco como al principio. Crece el murmullo de la gente.)

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡La fotografía de la Madre Dolores!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Ha nacido para santa!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Una virgen de verdad!!

(Por el segundo izquierdo entran, abriéndose paso, SOR TERESA y SOR PILAR. Son dos monjas muy modernas. Visten el mismo hábito. SOR TERESA cincuenta años, atractiva, ridícula al pretender ser actual. SOR PILAR treinta y cinco años, muy guapa, esbelta, cursi. Portan banderitas del Vaticano. A la gente imaginaria.)

SOR TERESA.-¿Me hace el favor? Muchísimas gracias. Que Dios se lo recompense en la gloria.

SOR PILAR.-¿Tiene la amabilidad? Que el Señor se lo pague. Muy agradecida.

(Quedan próximas al lateral izquierdo.)

SOR TERESA.-¡Madre Dolores!

SOR PILAR.-¡La fundadora de nuestra orden!

(Agitan las banderitas. Hablan entre ellas.)

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Hoy los cielos estrenan una santa!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Por aire!! ¡¡Tierra!! ¡¡Mar!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Dolores al altar!!

(La plaza es un clamor. Por el segundo derecho entran, abriéndose paso, ROSARIO y ESPERANZA. ROSARIO, que está en una silla de ruedas y viste de novia con su ramo de azahar, tiene veintidós años. Guapísima, atractiva, desolada. ESPERANZA, su madre, viste de negro y empuja la silla. Cuarenta y cinco años. Muy bella, alta, ausente. A la gente imaginaria)

ROSARIO.-¿Me permiten...? No es mi intención molestar. Cualquier cosa que necesiten...

ESPERANZA.-Sólo un pequeño sitio. ¡Qué bondadosos! La pobre...

(Quedan próximas al lateral derecho.)

ROSARIO.-¡Cómo miran para mí! ¿Es que nunca han visto una novia próxima a la iglesia?

ESPERANZA.-Como ahora van tan pocas...

(Hablan entre ellas.)

SOR TERESA.-Me viene a la memoria cuando conocí a Dios.

SOR PILAR.-¿Se lo presentaron, Sor Teresa?

SOR TERESA.-No, Sor Pilar, me perseguía como un loco por la calle. ¡Se acercó a mí!

SOR PILAR.-¡Qué romántico! ¿Y qué le dijo?

SOR TERESA.-Me gustas, Teresa. No puedo vivir sin ti.

SOR PILAR.-¡¡Oh!! ¿Le dio usted calabazas?

SOR TERESA.-Imposible... Fue todo un flechazo.

SOR PILAR.-Qué historia de amor tan hermosa. ¿Y después?

SOR TERESA.-¡Me casé enseguida con él! No iba a encontrar un novio con mejor porvenir ni de tan buenas costumbres.

SOR PILAR.-¿Todavía lo ama?

SOR TERESA.-¡Hasta que la muerte nos una mucho más! No me he planteado divorciarme para buscar aventuras mundanas.

SOR PILAR.-¡Líbrenos Dios!

SOR TERESA.-Temo tanto que me deje y se vaya con otra...

(Hablan entre ellas.)

ESPERANZA.-Conducía tu padre e íbamos las dos con él en el coche. Aquella curva...

ROSARIO.-¿Para qué pondrían la curva allí? Resultaría más bonita en otra carretera.

ESPERANZA.-Tu padre murió sin darme explicaciones y tú acabaste en una silla de ruedas.

ROSARIO.-Para siempre.

ESPERANZA.-¡No nos resignemos! La Madre Dolores obrará dos milagros. Tu padre resucitará y tú caminarás como antes.

ROSARIO.-Mamá...

ESPERANZA.-¡Sé que sucederá, Rosario! Una mañana sonará el timbre de la calle. ¿Quién es? Soy yo, tu marido. Perdona que olvidé las llaves en el ataúd. Despertarás y correrás a darle la bienvenida.

ROSARIO.-Eres de un optimismo...

ESPERANZA.-Nos dirá: ¿Vamos a dar un paseo en coche?

ROSARIO.-No me fío del conductor...

ESPERANZA.-Sube, Esperanza. Acomódate, Rosario.

ROSARIO.-¡Pero si el coche quedó completamente destrozado como tu cabeza por dentro!

(Hablan entre ellas.)

SOR TERESA.-¿Y usted cómo se casó?

SOR PILAR.-Mi caso es distinto. Buscaba el amor por todas las esquinas. Entré en una iglesia, me arrodillé en el reclinatorio más próximo al Señor para que me oyese y le pedí un marido.

SOR TERESA.-Qué desesperada.

SOR PILAR.-¡Sorprendente! Dios, desde su sagrario, me empezó a hablar. ¡Qué palabras tan dulces! Era como el conquistador que fija su escalera para penetrar en el castillo de nuestro corazón.

SOR TERESA.-¡Maravilloso!

SOR PILAR.-En ese instante desaparecieron todos mis deseos terrenales. ¡Había brotado mi amor celestial!

SOR TERESA.-¿No ve? El Señor está en todas partes. Incluso en las iglesias.

SOR PILAR.-Desde ese momento me entregué plenamente a El y soy tan feliz... Es el amor de mi vida. ¡El que nunca muere!

SOR TERESA.-¿Usted le ha sido infiel?

SOR PILAR.-Es que si no le soy fiel... ¡Se entera enseguida! Y después... ¿Dónde conquisto otro Dios?

(Hablan entre ellas.)

ESPERANZA.-Vendrá y yo abandonaré este luto que puse durante su viaje. Sólo iba, conduciendo su coche, a conocer el otro mundo y volver. Le gustaba tanto el turismo...

ROSARIO.-¡La de fotos que haría allí! Estoy deseando conocerlas. No hay retratos de tan exótico país.

ESPERANZA.-Tú dejarás la silla y vestirás normalmente.

ROSARIO.-¡No lo acabas de comprender! ¡Te niegas a admitir la realidad! Yo no me levantaré jamás de la silla.

ESPERANZA.-¡No digas eso!

ROSARIO.-¡Qué cómodo resulta ocultar la verdad! ¡Hay que mirarla frente a frente! Después... Cuando nuestro mundo es irreversible, nos vemos obligados a disfrazarnos con la imaginación para el cruel baile de la vida.

ESPERANZA.-Por eso tú...

ROSARIO.-Sí... Luzco mi belleza y juventud vestida de novia. Sueño que otro como yo, vestido de novio, se acerque a mí... Me fascine con su mirada. Lo rechace y le extienda la mano para ir juntos por todos los caminos. Después... Sonará el órgano en una iglesia y nos casaremos.

ESPERANZA.-¡Y tu padre de padrino!

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Van a comenzar los actos!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Una nueva santa está a punto de nacer!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Es el más bello parto en la sonrisa del cielo!!

SOR TERESA.-¡¡La cigüeña llega al paraíso!!

SOR PILAR.-¡¡Qué emoción!!

ROSARIO.-¡¡Ilusos!!

ESPERANZA.-¡¡El milagro llama a nuestra puerta!!

(Se abre la puerta derecha. Entra solemne, y con las manos juntas, CARDENAL. Sesenta años. Alto, elegante, bondadoso. Viste con la ropa propia de un príncipe de la Iglesia. Se cierra la puerta. Se dirige hacia la izquierda y simula hablar con personas imaginarias. Ante ellas que le besan el anillo.)

SOR TERESA.-¡Monseñor!

CARDENAL.-¡Hoy no sorteamos la santa!

SOR PILAR.-¡Dedíqueme una foto!  

CARDENAL.-Ha subido mi caché.

(Se dirige hacia la derecha y simula hablar con personas imaginarias. Ante ellas.)

CARDENAL.-¡Enhorabuena!

ROSARIO.-¿Por estar en la silla?

CARDENAL.-Por la boda.

ESPERANZA.-¿Resucitará mi esposo?

CARDENAL.-Usted insista.

(Se oye “La Marsellesa”. Emoción en todos. Va hasta el primer término. Se abre la puerta izquierda y entran GUARDIA 1º y GUARDIA 2º. Veinte y pocos años. Muy altos, serios y fuertes. Visten el uniforme de la Guardia Suiza. Portan sus lanzas y van próximos a CARDENAL. Se cuadran.)

GUARDIA 1º y GUARDIA 2º.-¡A sus órdenes, Monseñor!

(Por el primero izquierdo entran JUDAS y MAGDALENA. El cincuenta años. Bajo, autoritario, inseguro. Viste de etiqueta. Condecoraciones. Una banda cruza su pecho. Ella cuarenta y dos años. Alta, atractiva, alegre. Viste un traje largo blanco. Una pamela. Los guardias se cuadran. Van al principio de la alfombra y besan el anillo de CARDENAL.)

CARDENAL.- Don Judas, doña Magdalena, es un honor la presencia de sus Excelencias en este divino acto.

JUDAS.-En nuestro Estado, aunque laico, somos todos creyentes.

MAGDALENA.-¿Cómo se encuentra Su Santidad?

CARDENAL.-Oremos por su conversión.

(Se escucha fuerte “La Marsellesa”. JUDAS y MAGDALENA avanzan majestuosos por la alfombra. CARDENAL va detrás y los dos guardias, fuera de la alfombra, al lado de los mandatarios. Los personajes, y el público imaginario, aplauden vehementes. La pareja saluda. Llegan al final de la alfombra. Cesan himno y aplausos. JUDAS y MAGDALENA se sientan en las sillas. GUARDIA 1º y GUARDIA 2º se cuadran y hacen mutis por la izquierda. Se cierra la puerta. Le entrega una bolsa.)

JUDAS.-Tome.

MAGDALENA.-Nuestra inversión.

CARDENAL.-Seguirán en sus altísimos puestos.

(Se abre la puerta derecha y hace rápido mutis por ella. Se cierra.)

VOCES DE UN GRUPO y ROSARIO.-¡¡Ya están todos!!

VOCES DE OTRO GRUPO y ESPERANZA.-¡¡Qué momento sublime!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO, SOR TERESA y SOR PILAR.-¡¡Se alza el telón!!

(Por el centro del balcón entra CARDENAL.)

CARDENAL.-Ante vosotros el mayor espectáculo del mundo... ¡¡Su santidad el Papa Adolfo I!!

(Por el centro del balcón entra PAPA. Viste de blanco. Ochenta años. Alto, delgado, gran carácter. Extiende efectista los brazos y permanece así mientras la plaza es un hervidero de entusiasmo. Las monjas agitan las banderitas.)

GRUPOS, SOR TERESA, SOR PILAR, ROSARIO, ESPERANZA, JUDAS y MAGDALENA.-¡¡Adolfo!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el mundo entero!! ¡¡Adolfo!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el mundo entero!! ¡¡Adolfo!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el mundo entero!!

(Autoritario y moviendo las manos.)

PAPA.-¡¡El Papa desea hablar!!

(SILENCIO.)

CARDENAL.-¡Su Santidad, con la humildad que le caracteriza, tiene la palabra!

PAPA.-Amadas ovejas: ¡Escuchad a vuestro pastor! ¿Vamos a permitir que la mujer dirija la Iglesia para tentarnos? Eso no es machismo. ¡Es castidad! No las aceptamos. ¡Ni con preservativo!

(MADRE DOLORES sale enojada del cuadro.)

MADRE DOLORES.-¡No soporto esta vejación!

(Mutis por el foro central del balcón.)

PAPA.-Se nos calumnia porque a algunos les atraen los niños. ¡Eso no es censurable! Es la desviación del instinto para no caer en la lujuria. Se nos critica de inquisidores con los no creyentes. ¡Qué mentes tan oscuras! Los perseguimos para que vean la verdad. Nos detestan por simpatizar con una orden. ¡Inconcebible! Sólo es un concierto entre accionistas. Dicen que buscamos riquezas. ¡Cuánta injusticia! Hicimos voto de pobreza para convertir infieles. Se nos acusa de dirigir con el pavor. ¡No es cierto! Liquidamos el infierno por necesitar su combustible. Se nos censura porque, en la segunda guerra mundial, rezábamos para que ganasen los alemanes. ¿Cómo vamos a caer en esa aberración habiendo americanos? ¡El dólar nuestro de cada día dánoslo hoy!

(Se escuchan aplausos y los personajes hacen lo mismo.)

VOCES DE UN GRUPO, SOR TERESA y SOR PILAR.-¡¡Bravo!!

VOCES DE OTRO GRUPO, ROSARIO y ESPERANZA.-¡¡Muy bien!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO, JUDAS y MAGDALENA.-¡¡Así se habla!!

(SILENCIO.)

PAPA.-¿Nosotros machistas? ¿Cómo vamos a serlo si me dispongo a canonizar a la Madre Dolores? ¡Ahí la tenéis en su marco!

(Por el foro central del balcón entra MADRE DOLORES.)

MADRE DOLORES.-Un momento, Su Santidad.

(Se sitúa en el marco, como antes, y entrelaza las manos.)

PAPA.-Con su hábito negro, su beatífica mirada, su rostro que emana ternura... ¡Una muñeca!

(Sale del marco y lo besa.)

MADRE DOLORES.-¡Me enloqueces!

(Vuelve al marco como antes.)

PAPA.-¿Quién era la Madre Dolores? ¡La religiosa que fundó Hijas del ADN de Dios! Figura en el Guinness por rezar mil rosarios diarios ante notario. Pero surge la guerra civil en España. Los marxistas incendiaban las iglesias. Los católicos, ante semejante trauma, ahora se confiesan por teléfono. Llegaron unos milicianos al convento. ¡Las querían violar!

MADRE DOLORES.-¡Ay...! ¡Maravilloso!

PAPA.-Pero la Madre Dolores realizó el milagro en ese instante. Gritó con todas sus fuerzas: ¡Señor! ¡Gatillazo! Y ellos se desinflaron como un globo. Se enojaron y las mataron contrariados. ¡Contempladla! Su cuerpo está incorrupto. ¡Cuántas solicitudes para trasplantes!

(MADRE DOLORES se quita el hábito y se convierte en un esqueleto.)

MADRE DOLORES.-Los gusanos tenían un apetito...

(Se escucha el coro de “Veni Creator”. La bendice.)

PAPA.-Yo, Obispo de Roma y con la patente de fabricar el santoral, te hago santa en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo!

(Cesa el canto. Se oye un fuerte repicar de muchas campanas.)

VOCES DE LOS TRES GRUPOS, PAPA, CARDENAL, SOR TERESA, SOR PILAR, ROSARIO, ESPERANZA, JUDAS y MAGDALENA.-¡¡Santa!! ¡¡Santa!! ¡¡Santa!!

(Cesan las campanas. MADRE DOLORES, que sigue de esqueleto, les hace reverencias.)

MADRE DOLORES.-El traumatólogo me aconseja que descanse mis huesos en el ataúd.

(Mutis por el foro central del balcón.)

PAPA.-¡Fijaos cómo os mira la nueva santa!

CARDENAL.- ¡Rezadle! ¡Pedidle mercedes!

(Mutis de PAPA y CARDENAL por el foro central del balcón. Se arrodillan suplicantes, menos ROSARIO, ante el marco vacío.)

SOR TERESA.-¡¡Que Dios no me abandone por otra!!

ROSARIO.-¡¡Quiero caminar!!

SOR PILAR.-¡¡Dile al Señor que me mande una foto!!

ESPERANZA.-¡¡La resurrección de mi marido!!

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Dinero!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Fortuna!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Lotería!!

JUDAS.-¡¡Haz que la guerra limpie el mundo!!

MAGDALENA.-¡¡Y sanee nuestra economía!!

(Se levantan excepto ROSARIO. Se abre la puerta del centro. Entran PAPA, con mitra y báculo, y CARDENAL. Se cierra la puerta. Van hasta el altar. Se escucha fuerte el “Aleluya” de Haendel. CARDENAL, que ayudará, prepara una hostia en la patena, echa vino y agua en el cáliz y abre el copón. Cesa la música. PAPA coge la hostia. Los personajes se arrodillan. A la hostia.)

PAPA.-Porque Éste es mi cuerpo.

VOZ HOSTIA.-¡Ya estoy aquí!

(PAPA come la Hostia. Al cáliz.)

PAPA.-Porque Ésta es mi sangre.

VOZ CÁLIZ.-¡Vampiro!

(PAPA bebe el vino, coge el copón y le da la comunión a CARDENAL que se arrodilla.)

PAPA.-El Cuerpo de Cristo.

CARDENAL.-Amén.

(Se levanta y coge el copón. Se abre la puerta del centro. PAPA hace mutis por ella. Se cierra la puerta. Se escucha el canto de “Hostia pura”. CARDENAL va hasta la izquierda. Simula dar la comunión a gente imaginaria. A los personajes.)

CARDENAL.-El Cuerpo de Cristo.

SOR TERESA y SOR PILAR.-Amén.

(Se van levantando al recibir la comunión. Va hasta la derecha. Simula dar la comunión a gente imaginaria. A los personajes.)

CARDENAL.-El Cuerpo de Cristo.

ROSARIO y ESPERANZA.-Amén.

CARDENAL.-El cuerpo de Cristo.

JUDAS y MAGDALENA.-Más.

(Se sientan y cesa “Hostia pura”. CARDENAL va hasta el altar. Cierra el copón y lo deja sobre él. Se abre la puerta del centro. Entra PAPA, sin mitra y báculo, sentado en su silla gestatoria. La portan GUARDIA 1º y GUARDIA 2º. Va bendiciendo a los personajes y personas imaginarias. El griterío es ensordecedor. Se oyen bombas de fiesta. CARDENAL se pone a su lado y lo acompaña.)

VOCES DE UN GRUPO, JUDAS y MAGDALENA.-¡¡Piloto de almas!!

VOCES DE OTRO GRUPO, ROSARIO y ESPERANZA.-¡¡Mensajero del Señor!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO, SOR TERESA y SOR PILAR.-¡¡Paloma de la paz!!

(Ante los personajes.)

PAPA.-Muchas gracias por el donativo.

MAGDALENA.-Una insignificancia.

JUDAS.-Y sus intereses...

(Lo llevan hasta la derecha. Igual.)

VOZ DE UNA SEÑORA.-Después de verle moriría tranquila.

PAPA.-No puedo decir lo mismo.

(Ante los personajes.)

ROSARIO.-¡Quiero caminar!

PAPA.-Todo se andará.

ESPERANZA.-¡Que resucite mi marido!

PAPA.-Paulatinamente.

(Lo llevan hasta la izquierda. Igual.)

VOZ DE UN SEÑOR.-Mi mujer se fue con otro.

PAPA.-Sé buen cristiano y compadécete del otro.

(Ante los personajes.)

SOR TERESA y SOR PILAR.-¡Nuestro hombre ideal!

(Quitan sus bragas blancas y se las lanzan. Las coge y contempla.)

PAPA.-Pero esto...

CARDENAL.-Una tía mía...

(Mutis de PAPA, en la silla gestatoria, GUARDIA 1º y GUARDIA 2º por la puerta del centro. Cesan las bombas de fiesta. Se cierra la puerta del centro. JUDAS y MAGDALENA se levantan. Va hacia ellos. Besan su anillo.)

CARDENAL.-¿Les ha gustado la representación?

JUDAS.-¡Qué gran interpretación la de la santa!

MAGDALENA.-¡Borda el papel!

(Se abre la puerta de la izquierda y entran, con las lanzas, GUARDIA 1º y GUARDIA 2º. Se cierra la puerta. Se cuadran. Se escucha con fuerza “La Marsellesa”. JUDAS y MAGDALENA avanzan majestuosos por la alfombra. CARDENAL va detrás y los dos guardias, fuera de la alfombra, al lado de los mandatarios. Los personajes, y el público imaginario, aplauden vehementes. La pareja saluda. Llegan al proscenio. GUARDIA 1º y GUARDIA 2º se cuadran. Mutis por el primero izquierdo. Cesan himno y aplausos. Se abren puertas izquierda y derecha. Mutis de GUARDIA 1º y GUARDIA 2º por la primera y CARDENAL por la segunda.)

SOR TERESA.-¡Qué bien canoniza!

SOR PILAR.-Domina la asignatura...

(Mutis de las dos por el segundo izquierdo.)

ESPERANZA.-Si resucitase en días alternos...

ROSARIO.-¡No existen milagros!

(ESPERANZA empuja la silla de ROSARIO y hacen así mutis por el segundo derecho. Va bajando la luz y comienza a anochecer. La plaza está vacía. Por el foro central del balcón entra PAPA. Se arrodilla ante el marco de MADRE DOLORES.)

PAPA.-Santa Madre Dolores, he sido yo el que te ha dado vida en los altares. ¡El autor de tu santidad! Callas, no respondes... Fíjate, ya es de noche. Las luces de la lámpara del universo se fueron apagando. Pero yo te sigo viendo, dentro del marco, con tu hábito de monja. Necesito tanto tu ayuda... Mañana me ausento. Los enemigos me acechan. ¡Dame fuerzas para seguir en mi puesto hasta el final!

(El marco comienza lentamente a ascender.)

¿Vuelas hasta el cielo y me dejas abandonado? Por favor... ¡Eres mi obra! ¡No existirías sin mí! Vuelve...

(El marco desaparece en las alturas.)

Te has ido... y me he quedado solo. ¡Oh, creencias, que deformáis las mentes! ¿Acaso la fe es un desvarío y yo soy un impostor? ¿Te hallas en el cielo o eres unos cuantos huesos esparcidos en un sepulcro anónimo? ¿Hemos sido víctimas de una absurda educación? ¿Nos han hurtado la verdad? ¿Hemos embaucado a fanáticos ignorantes? ¿Sobras tú? ¿Sobro yo? ¡Sobramos todos!

VOZ MADRE DOLORES.-Tus manos han modelado un personaje imaginario.

(PAPA se levanta.)

PAPA.-¡Has hablado! ¡¡Existes!! O tal vez... Tu voz sólo sea una invención mía. Rezar no es un diálogo con alguien. Rezar... ¡es el monólogo de un loco!

(Mutis por el foro central. OSCURO. La luz de la mañana va inundando la plaza. Sale el Sol. Se comienzan a oír voces de personas, cada vez más fuertes, que van llenando la plaza.)

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Los pobres del mundo entero estamos aquí!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Hemos peregrinado hasta encontrarnos en la Plaza de San Pedro!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Reivindicamos que Jesús amaba a los mendigos antes que a los potentados!!

(Por el segundo izquierdo, abriéndose paso, entra MARCOS. Treinta y siete años. Alto, inteligente, correcto. Viste pulcro, pero harapiento. Mochila al hombro y una botella en la mano. A la gente imaginaria.)

MARCOS.-¡Hola, amigos! ¡Qué alegría coincidir todos! ¡Nosotros somos iguales! ¡Los demás nos desprecian! ¡Los sacerdotes sólo nos permiten pedir a las puertas de sus iglesias mientras a ellos no les falta nada!

(Deja mochila y botella, de la que irá bebiendo algún trago, a su lado. Se sienta, en el suelo, a la izquierda. Por el segundo derecho, abriéndose paso, entra COVADONGA. Treinta y cinco años. Muy bella, seria, derrotada. Viste muy humilde. Mochila al hombro y una botella en la mano. A la gente imaginaria.)

COVADONGA.-¡Con permiso, compañeros! ¡Un sitio! ¡Gracias! ¡Hoy es un día jubiloso! ¡El de nuestra unión!

(Deja mochila y botella, de la que irá bebiendo algún trago, a su lado. Se sienta, en el suelo, a la derecha. Por el segundo izquierdo, abriéndose paso, entra MONTSE. Treinta y cuatro años. Guapa, simpática, educada. Viste con ropa gastada. Mochila al hombro y una botella en la mano. A la gente imaginaria.)

 MONTSE.-¡Permitidme pasar! ¡Somos hermanos en la miseria! La Iglesia nos dice: ¡Hijos míos! ¿De verdad somos sus descendientes? ¡Sus hijos son los ricos!

(Deja mochila y botella, de la que irá bebiendo algún trago, a su lado. Se sienta, en el suelo, a la izquierda. Por el segundo derecho, abriéndose paso, entra MATEO. Treinta y ochos años. Bajo, avejentado, agradable. Viste ropa raída. Mochila al hombro y una botella en la mano. A la gente imaginaria.)

MATEO.-¡Paso colegas! ¡Toda la indigencia del mundo cabe en esta plaza! ¡Pero ellos no quieren desterrarla!

(Deja mochila y botella, de la que irá bebiendo algún trago, a su lado. Se sienta, en el suelo, a la derecha. Se miran MARCOS y MONTSE al mismo tiempo que lo hacen MATEO y COVADONGA. PAUSA. MARCOS y MATEO se sientan, respectivamente al lado de MONTSE y COVADONGA, llevando sus mochilas y botellas y que dejarán en el suelo.)

MARCOS.-Hola. ¿Vienes de muy lejos?

MONTSE.-Sí. ¿Y tú?

MARCOS.-También. Procedía desplazarnos desde los lugares más remotos del mundo.

MONTSE.-¡No será estéril nuestra propuesta!

(Hablan entre ellos.)

COVADONGA.-He caminado mucho hasta llegar aquí.

MATEO.-Igual que yo. Como tenía el coche a reparar...

COVADONGA.-La Iglesia nunca ha comprendido nuestro mudo idioma de manos suplicantes.

MATEO.-¡Hoy lo entenderá! ¡Vociferaremos, como los ventrílocuos, desde nuestros estómagos vacíos!

VOCES DE UN GRUPO y MATEO.-¡¡Entra más gente!! ¡¡Hemos sitiado el Vaticano!! ¡¡No consentiremos que convirtáis la religión en un  gran negocio!!

VOCES DE OTRO GRUPO, MONTSE y COVADONGA.-¡¡Olvidasteis el voto de pobreza!! ¡¡Nosotros somos hijos de Dios!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO y MARCOS.-¡¡La Iglesia que nos haga a Dios y a nosotros la prueba de paternidad!!

MARCOS.-¿Cómo te llamas?

MONTSE.-Montse.

MARCOS.- Marcos.

COVADONGA.-Mi nombre es Covadonga.

MATEO.-Me pusieron Mateo cuando me ahogaron en la pila bautismal.

(Las parejas, ajenas una de otra, se besan. PAUSA.)

MARCOS.- Eres muy guapa. ¡La de mendigos que tendrás a tus pies!

MONTSE.-¡Ja, ja, ja! No tantas menesterosas como tú.

(Hablan entre ellos.)

COVADONGA.-Me encuentro tan sola... A mi compañero le tocó la lotería y me abandonó sin gananciales.

MATEO.-Mi soledad es tan grande... Mi compañera murió de nada.

(Hablan entre ellos. La huele.)

MARCOS.-¡Hueles muy bien! Me fascina el olor a pobre.

MONTSE.-¡Delicioso como el tuyo! Una vez rehusé la proposición de un caballero. Por favor...

MARCOS.-¿Qué había hecho?

MONTSE.-¡Ducharse!

(Hablan entre ellos.)

MATEO.-Un pobre no fallece de ninguna enfermedad. ¡No existen medicamentos para su mal!

COVADONGA.-Si le hacen la cirugía estética y se torna rico...

MATEO.-La indigencia no se puede intervenir.

COVADONGA.-Pues el trasplante de un acaudalado... ¡Lo rechaza!

(MARCOS le ofrece la botella a MONTSE y COVADONGA a MATEO.)

MARCOS.-¿Para abrir el apetito?

COVADONGA.-¿Un aperitivo?

(Las cogen.)

MONTSE.-El vino es el futuro que esperamos.

MATEO.-¡A los necesitados sólo nos permiten el vino sin consagrar!

(Las parejas beben e intercambian las botellas. UN MOMENTO. Las dejan en el suelo.)

MARCOS.-Tengo allá la compañía de un perro. ¡Siento ganas de ladrar!

MONTSE.-Añoro el mío... Me miro en los espejos y me veo con cara de perro.

(Hablan entre ellos.)

MATEO.-¿Te imaginas a todos los gatos del mundo, en señal de protesta, maullándole a la Iglesia?

COVADONGA.-Acabamos como los animales que dejamos. El catolicismo nos expulsó de su regazo. ¡La calle es nuestra cárcel!

(Las parejas, ajenas unas de otras, se ponen a cuatro patas. Caminan un instante. Ellos las siguen y ellas los rechazan. Ellos les sonríen y ellas se paran. Tiernos y anhelantes.)

MARCOS.-Guau...

MONTSE.-¡Guau! ¡Guau!

MATEO.-Miau...

COVADONGA.-¡Miau! ¡Miau!!

(Las huelen dichosos.)

MARCOS.-¡Qué hedor...!

MATEO.-¡Cuánta pestilencia...!

MONTSE.-Huelo a miseria.

COVADONGA.-Soy alérgica a la higiene.

(Ellos se ponen encima de la espalda de ellas.)

MARCOS.-Perrita linda...

MATEO.-Bella gatita...

MONTSE.-¡Muérdeme!

COVADONGA.-¡Mi pescadito!

MARCOS y MONTSE.-¡¡Oh...!!

MATEO y COVADONGA.-¡¡Ay...!!

(Ellos se retiran de la espalda de ellas. Las parejas se miran felices. PAUSA. Van, a cuatro patas, una hacia la otra. Besos y apretones de manos entre ellos.)

MONTSE.-Montse.

COVADONGA.-Covadonga.

MARCOS.-Marcos.

MATEO.-Mateo.

MARCOS.-¡¡Quieren vernos como bestias mansas y amaestradas!!

MONTSE.-¿¿Esta es la basílica de Jesús?? ¡¡Es la Iglesia de los ricos!!

MATEO.-¡¡Sus seguidores son los apóstoles que adoran al becerro de oro!! ¡¡Los que venden a Cristo por unas monedas!!

COVADONGA.-¡¡A las mujeres nos siguen considerando portadoras de manzanas envenenadas!! ¡¡Nos sublevaremos todos!!

(Miran hacia la basílica.)

VOCES DE UN GRUPO, MARCOS y MONTSE.-¡¡Guau!! ¡¡Guau!! ¡¡Guau!! ¡¡Guau!! ¡¡Guau!! ¡¡Guau!! ¡¡Guau!! ¡¡Guau!! ¡¡Guau!! ¡¡Guau!!

VOCES DE OTRO GRUPO, MATEO y COVADONGA.-¡¡Miau!! ¡¡Miau!! ¡¡Miau!! ¡¡Miau!! ¡¡Miau!! ¡¡Miau!! ¡¡Miau!! ¡¡Miau!! ¡¡Miau!! ¡¡Miau!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO, MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡Fariseos!! ¡¡Miserables !! ¡¡Asesinos de creencias!! ¡¡Nos utilizáis en nuestra penuria!!

(Se abren las puertas del centro y entra CARDENAL. Se cierran las puertas. Ante la basílica.)

CARDENAL.-¡Oh! Los mendigos del mundo entero han peregrinado hasta Roma con sus piadosos cánticos. ¡Oh, templo de Dios, la Iglesia sois vosotros!

(MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA se incorporan.)

COVADONGA.-Actuaremos pacíficamente.

MARCOS.-¡Nada de agresividad!

MONTSE.-Nuestras protestas deben ser escuchadas por el Papa.

MATEO.-¿Quién nos va a representar?

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Montse!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Montse será nuestra portavoz!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Montse les hará conocer lo que sentimos!!

(MONTSE enciende un cigarrillo y va moviéndose provocativa hasta CARDENAL.)

MONTSE.-Hola...

CARDENAL.-Buenos días.

(Le echa coqueta una bocanada de humo.)

MONTSE.-¿Cómo se encuentra..., Monseñor?

CARDENAL.-Muy bien, gracias a Dios.

MONTSE.-¡Qué atractivo es mi Cardenal!

CARDENAL.-Cuando el Señor se esmera...

MONTSE.-¿Me da una limosna?

CARDENAL.-Si lo hago..., sus compañeros desearán otra. ¡El Vaticano no es un banco!

MONTSE.-Querría saber si el Papa, el de blanco, podría concedernos audiencia.

CARDENAL.-Su Santidad está de viaje.

MONTSE.-¿Y regresa...?

CARDENAL.-Resulta imprevisible. Es su apostolado... Una vez estuvo aquí un día . Que el Altísimo os lleve a la vida eterna.

MONTSE.-Porque a ésta...

(Tira el cigarrillo y se dirige al grupo. Mutis CARDENAL por el tercero derecho.)

MATEO.-¿El Papa se digna recibirnos?

MONTSE.-Está... de viaje.

MARCOS.-¿Es que no sabe hacer otra cosa?

COVADONGA.-¡El Vaticano sólo es un museo!

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡El Papa va siempre de vacaciones en su avión privado como si fuese un yate de recreo entre las nubes!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Un Papa que sólo busca ser recibido por Jefes de Estado!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¿¿Es la cabeza visible de la Iglesia?? ¡¡Ella ha decapitado al Papa!!

COVADONGA.-¡¡El Papa debe surgir entre nosotros!!

MARCOS.-¡¡Es necesario que el Papa nazca entre los pobres como Jesús en su humilde Belén!!

MONTSE.-¡¡Somos el sacro Colegio Cardenalicio de la Tierra!!

MATEO.-¡¡Queremos ver la fumata blanca de un mendigo que se transforma en Papa!!

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Lo tenemos!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Se halla en esta plaza!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Marcos, Papa!! ¡¡Marcos, Papa!! ¡¡Marcos, Papa!!

MARCOS.-¡¡Yo no soy digno!! ¡¡No estudié en el seminario!!

MONTSE.-¿¿Para qué les ha servido a los otros??

MATEO.-¡¡Serás el mejor Papa de la historia de esta vendida Iglesia!!

COVADONGA.-¡¡El pueblo de los menesterosos te lo pide!!

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Te lo suplicamos, Marcos!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Sé el Papa que necesitamos!!

VOZ DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Queremos que nos prohíje Dios!!

MARCOS.-Acepto humildemente vuestros deseos por un mundo mejor.

(Se oyen grandes aplausos. Los personajes también lo hacen.)

VOCES DE LOS TRES GRUPOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡Gracias!! ¡¡Gracias!! ¡¡Gracias!!

(Cesan los aplausos. Se ve un humo blanco salir de lo alto de la basílica.)

MATEO.-¡¡La fumata blanca anuncia tu pontificado!!

VOCES DE LOS TRES GRUPOS.-¡¡Papa habemus!!

MARCOS.-¡¡El Espíritu Santo inspiró el cónclave de los desheredados de la fortuna!! ¡¡Me someto a él!!

MONTSE.-¡¡Apuremos!! ¡¡Lleguemos a Roma!!

COVADONGA.-¡¡El Vaticano nos espera!!

(Cogen sus mochilas y botellas. Mutis de estos personajes por el primero derecho. UN MOMENTO. CARDENAL entra taciturno por el tercero derecho.)

CARDENAL.-El Papa está de viaje... Lo sustituyo. Ay, si pudiese ser para siempre. ¡Oh! Ayúdame, Señor. No permitas que mis pensamientos sean atormentados por el  poder. Jamás habrá en mí un golpe de Estado contra el Santo Padre. Vuela, Su Santidad, vuela en tu avión privado, pilotado por los ángeles, para evangelizar el mundo. Ay... Mis ideas están confusas. Preciso, tras un paseo, que mi mente se serene con la caricia del viento.

(Mutis por el tercero izquierdo. GRAN SILENCIO. Se comienza a escuchar, en un coro, “Veni Creator”. Por el primero derecho entra, solemne y con las manos juntas, MARCOS. Viste de Papa. Le siguen, también solemnes y con las manos juntas, MONTSE, MATEO y COVADONGA. Visten de cardenales. Caminan lentos, y ajenos a todo, hacia la basílica. Se abren las puertas del centro. Mutis de estos personajes por ellas. Se cierran las puertas. Cesa el canto. Se oye un gran repicar de campanas. UN MOMENTO. Dejan de sonar. Por el foro central del balcón, con las manos juntas, entra MARCOS. Le siguen, igualmente con las manos juntas, MONTSE, MATEO y COVADONDA. MARCOS va al balcón y los otros quedan detrás. El bullicio de la plaza es ensordecedor.)

VOCES DE LOS TRES GRUPOS.-¡¡Marcos!! ¡¡Primero!!¡¡Te quiere el pordiosero!! ¡¡Marcos!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el pordiosero!! ¡¡Marcos!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el pordiosero!!

(Imparte la bendición.)

MARCOS.-Yo os bendigo en el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo.

VOCES DE LOS TRES GRUPOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡Amén!!

MARCOS.-Amadísimos hijos: Ocupo emocionado el sillón que dejó vacante San Pedro. Un sillón utilizado por el poder, el deleite, embaucar a los ignorantes, sintonizar con los opulentos. ¿Es ético apartar a la mujer de las labores y cargos de la Iglesia? ¿Acaso el Todopoderoso no las creó iguales que a los hombres? Los miedos... ¿Cómo se va a atormentar la cabeza de un niño o de un adulto con el infierno. ¡El infierno está aquí por la desigualdad! ¿Y el cielo? Habitamos en él cuando hacemos el bien a los demás. Arribo a la Santa Sede y siento vergüenza al conocer su historia. La cambiaré. ¡Cristo también fue un revolucionario! Qué gran fortuna ha atesorado la Iglesia. ¡La repartiremos antes de que la vendan a bancos e inmobiliarias! ¿Son necesarias artísticas iglesias con pinturas y esculturas valiosas, santos ridículos como un disfraz de Carnavales y un sagrario de oro. Jesús nació en un pesebre, no en una casa de piedras preciosas. ¡A Dios se le reza en la catedral de la naturaleza! La publicidad... ¡Misan, predican, bautizan, casan, entierran y exhiben, en sus ornamentos religiosos, el espónsor de una tarjeta de crédito! ¿Procede confesar moribundos mientras leen en sus sotanas que beban una marca de ginebra? Casan ilimitadamente a los ricos, pero a los pobres los excomulgan por estar amancebados. Acabaré con tanta inmoralidad. Si es preciso..., ¡hipotecaré el Vaticano!

VOCES  DE UN GRUPO.-¡¡Perfecto!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Grandioso!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Magistral!!

(Aplauden grupos y personajes. UN MOMENTO. Cesan los aplausos. MARCOS extiende los brazos, como si abrazase a la humanidad, y queda estático como un divino ser inmortalizado.)

(Por el foro central del balcón entra CARDENAL. Cesan las aclamaciones.)

CARDENAL.-¡Dios mío!

COVADONGA.-Tranquilo, compañero.

MATEO.-No hay nada extraño en este acto religioso.

MONTSE.-¡¡Fieles y cardenales aclamamos al Papa!!

VOCES DE LOS TRES GRUPOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡Papa!! ¡¡Papa!! ¡¡Papa!!

(Por el foro central del balcón entra sereno PAPA.)

PAPA.-¡Cómo me quieren! ¿¿Eh?? ¿¿Qué ha sucedido??

CARDENAL.-Me acabo de enterar ahora mismo...

PAPA.-Mujeres vestidas de cardenales.

MONTSE.-¡Tenemos nuestros derechos!

COVADONGA.-¡No nos pueden postergar!

PAPA.-¿Y este señor disfrazado de Cardenal? ¿Quién es?

CARDENAL.-Lo ignoro.

MATEO.-Soy el mendigo Mateo.

PAPA.-¡Un mendigo en el balcón del Vaticano! ¡Qué indignidad!

(PAPA, sin enterarse de la presencia de MARCOS ni éste de aquél, se pone a su izquierda y extiende igualmente los brazos, como si abrazase a la humanidad, quedando estático como un divino ser inmortalizado. UN MOMENTO. A la plaza.)

PAPA.-Hermanos ricos...

MARCOS.-Hermanos pobres...

PAPA y MARCOS.-Dios dijo: Creced y multiplicaos.

(Dejan de extender, al unísono, sus brazos y sus ademanes serán idénticos y simétricos.)

PAPA.-Enterráis la luz en las tinieblas. ¡Asesináis a los que tienen derecho a la vida! Deseáis una existencia placentera antes que procrear. Tenéis posibilidades económicas. ¡Agradecedlo y poblad el mundo de niños privilegiados!

MARCOS.-No traigáis raquíticos al mundo. En la escuela sólo les enseñarán a extender la palma de la mano para pescar una limosna en los océanos de los poderosos. ¡Alcancemos la igualdad y haremos felices a  los que anhelan ver la luz en las tinieblas del no ser!

PAPA.-¡Practicad el Ogino! No acudáis a compañías aseguradoras, a cubrir una póliza, para cobrar por los fallos del método. Vuestros hijos  no podrían ser alimentados por una empresa de seguros. ¡Daría quiebra!

MARCOS.-¡Disfrutemos con el único obsequio de la naturaleza a los menesterosos! ¿Una mujer sólo va a ser útil para parir? Modernicémonos. ¡¡El Ogino es el invento de la Iglesia para sus prosélitos ciegos!!

PAPA.-¿Consideráis cristiano que los países tercermundistas utilicen el condón para no tener el castigo divino del Sida? ¡El que hace el amor no puede vestirse de encapuchado!

MARCOS.-¡Exijámosle un certificado médico a nuestras parejas! Países atrasados son víctimas del Sida. ¡Y los ángeles no vuelan hacia ellos con condones!

PAPA.-Desterremos el negocio de los anticonceptivos. ¿Entendéis que la mujer ponga unos parches por su cuerpo para evitar el embarazo? ¡Su marido la confundirá con una momia!

MARCOS.-¡Los pudientes poseen un arsenal de anticonceptivos actuales! Píldoras, intervenciones quirúrgicas y  otros artilugios. ¡Los ahorran cuando embarazan a una pobre!

 PAPA.-¡El aborto es peor que la pena capital! Un feto debe acogerse al Tribunal de Derechos Humanos. ¡No talemos los inocentes árboles del bosque de la vida!

MARCOS.-¿Vamos a traer un mendigo al mundo para que sufra? No se pueden matar seres. ¡Tampoco admitimos que a estos seres los extermine el hambre!

PAPA.-Hijos ricos...

MARCOS.-Hijos pobres...

(Imparten al unísono la bendición.)

PAPA y MARCOS.-Que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os lleve a la vida eterna.

LOS DEMÁS.-¡¡Amén!!

(SILENCIO. PAPA y MARCOS van girando lentamente sus cabezas y se encuentran el uno con el otro. Se tornan como si sufriesen alucinaciones. PAUSA.)

PAPA.-Pero...

MARCOS.-Aquí...

(SILENCIO.)

PAPA.-¡¡Usurpador!! ¡¡Yo soy el Papa!!

MARCOS.-¡¡El Papa soy yo!!

(Resistiéndose para no darle una bofetada.)

PAPA.-¡¡Le doy una hostia!!

MARCOS.-¡¡No tiene...!!

(CARDENAL se adelanta.)

CARDENAL.-Santo Padre déjeme que le explique.

(MONTSE, MATEO y COVADONGA avanzan un poco.)

MONTSE.-Comprenda...

COVADONGA.-No se ofusque...

MATEO.-Es tan sencillo...

CARDENAL.-Entraron durante su ausencia.

MARCOS.-¡¡Somos la auténtica Iglesia de los pobres!!

(CARDENAL le entrega un puñal a PAPA que coge.)

CARDENAL.-¡¡Asesine al impostor!!

(Se dispone a clavarle el puñal. MONTSE, MATEO y COVADONGA agarran y defienden a MARCOS.)

PAPA.-¡¡Te juro por Dios...!!

MARCOS.-¡¡Soltadme!!

(PAPA deja caer el puñal al suelo. Sorpresa en CARDENAL. MONTSE, MATEO y COVADONGA sueltan confusos a MARCOS que se torna aturdido. SILENCIO.)

PAPA.-No puedo... cometer un atroz asesinato.

CARDENAL.-¡Era en legítima defensa!

PAPA.-El Santo Padre iría esposado a la comisaría de Policía.

CARDENAL.-Tenemos grandes influencias.

PAPA.-¿Un Papa en el banquillo? Delante del juez... A un lado el fiscal, al otro mi abogado. El Sumo Pontífice condenado en la cárcel con los demás reclusos. ¡¡Entre rejas! Vivir en una celda infame. Salir al patio y escuchar: ¡Cuidado con el Papa!

CARDENAL.-¿¿Vamos a admitir intrusos en el Vaticano?? ¡¡Es nuestro Estado!!

MATEO.-¡Se sienten propietarios del Reino de Dios!

MONTSE.-¡La Iglesia la tienen como si fuese de su patrimonio!

COVADONGA.-¡Y Cristo la edificó para todos!

MARCOS.-¡Los pobres cogeremos el relevo de San Pedro!

PAPA.-Enajenados... Uno se disfraza de Papa, otro de cardenal. ¡Dos mujeres con el capelo cardenalicio!

CARDENAL.-Ellas no pueden ocupar cargos en nuestra Iglesia. ¡Sólo tienen condiciones para dirigir clubes de alterne!

MONTSE.-¡Nosotras conduciremos la Iglesia mejor que los hombres!

COVADONGA.-¡Nos han apartado de ella por miedo!

MATEO.-Defienden el celibato... Qué ironía. ¡Y cuántos ocultan a sus mujeres o desgracian a cándidos niños por su pedofilia!

MARCOS.-Almacenan riquezas, confabulan con los poderosos... ¡Ha llegado la revolución de los indigentes al Vaticano!

CARDENAL.-¡¡Échelos!! ¡¡Expúlselos de la Santa Sede!! ¡¡Huelen a podrido!!

(Empuja decidido a los pobres.)

PAPA.-¡¡Fuera!! ¡¡Fuera de aquí!! ¡¡Refugiaos en vuestras cloacas!!

(MARCOS coge el puñal y lo clava en el vientre de PAPA.)

MARCOS.-¡¡Vuelve a la oscuridad!!

(Retira el puñal y lo guarda.)

PAPA.-¡¡Ay...!! Muero sin confesión.

CARDENAL.-No sea aprensivo...

(PAPA cae al suelo. Muere.)

MONTSE.-¡Huyamos!

COVADONGA.-¡Apurad!

MATEO.-¡Nos pueden prender!

(Mutis de los pobres por el foro central del balcón. CARDENAL se agacha.)

CARDENAL.-¿Qué le ha sucedido, Santo Padre? No juegue a hacerse el dormido. Hoy tiene que trabajar de Papa. Alguno, no me descubra, quiere ascender hasta ser Dios. Yo me conformo con haber llegado a Cardenal. No habla, tampoco escucha mis palabras. Resulta extraño... Su corazón no late, el pulso ha enmudecido... ¡Su Santidad está muerta!

(Coge el cadáver de PAPA, en brazos, y hace así mutis con él por el foro central del balcón. Se abren las puertas del centro. Entran los pobres. Están ridículamente disfrazados de señores distinguidos. Visten de luto riguroso. Ellas de trajes largos y ellos de chaqueta y pantalón impecables. Se cierran las puertas. Caminan lentos.)

MONTSE.-¡Qué honor ser recibidos en audiencia por el Papa!

COVADONGA.-Es un ser encantador.

MATEO.- Y eso que estaba tan agotado del viaje...

MARCOS.-¡Por eso ahora está descansando!

(Mutis de los cuatro por el primero derecho. Por el foro central del balcón entra CARDENAL sin el cadáver. Está llorando y va al balcón.)

CARDENAL.-Amadísimos hijos... No hay agua en los mares para expresar mi llanto. Os tengo que participar una gran desgracia... ¡El Papa ha muerto! No ha venido a buscarlo la enfermedad, no lo ha reclamado Dios, ni se ha suicidado. El terrorismo... ¡El Papa ha sido asesinado!

(Mutis por el mismo foro. Se escuchan campanas tocando a muerto. UN MOMENTO. Cesan las campanas. Por el foro central del balcón entra CARDENAL, que dejó de llorar, con el cadáver del PAPA entre sus brazos. Vuelve al balcón y lo muestra.)

¡Este es su cadáver! Dejad vuestras lágrimas. El mejor homenaje que le podéis ofrecer es imitarlo. Una vez hizo un milagro. El Vaticano había perdido a la ruleta. Cogió unos billetes y se multiplicaron. Sus verdugos, a los que perdonamos, lo han convertido en mártir. Enterrémosle. Adolfo I estrena su vivienda en el cielo. ¡Adolfo I entra en la Historia!

(Mutis, con el cadáver de PAPA, por el foro central del balcón. Baja la luz y el nuevo día vuelve a iluminar la escena. Se oyen, in crescendo, murmullos de personas que, supuestamente, llenan la plaza.)

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Los Cardenales esperan al Espíritu Santo!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Volará hasta ellos con la suerte del pajarito!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Y traerá, en su pico, el nombre del nuevo Papa!!

(Por el segundo derecho entran, abriéndose paso, SOR TERESA y SOR PILAR. Portan banderitas del Vaticano. A la gente imaginaria.)

SOR TERESA.-Con permiso... ¡Cuánta gentileza! Son ustedes muy afables.

SOR PILAR.-Por caridad... ¡Abundantes indulgencias! No piensen que nos hemos disfrazado de monjas.

(Quedan próximas al lateral derecho.)

SOR TERESA.-La Iglesia está viuda y pronto se casará.

SOR PILAR.-Elegirá el más hermoso príncipe azul entre sus cardenales.

(Agitan las banderitas. Hablan entre ellas.)

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Todos sus pretendientes están reunidos en cónclave!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡La aman vehementemente!! ¡¡Desean poseerla!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.- ¡¡Ella goza de gran reputación!! ¡¡Está educada por el paráclito!!

(La plaza es un clamor. Por el segundo izquierdo entran, abriéndose paso, ROSARIO y ESPERANZA. Visten como antes y la madre empuja la silla de ruedas con su hija que porta el ramo de azahar. A la gente imaginaria)

ROSARIO.-Si son solidarios... Mi reconocimiento. Hoy me es imposible incorporar.

ESPERANZA.-Qué atentos. Así que resucite mi marido, los invitaremos a la boda.

(Quedan próximas al lateral izquierdo.)

ROSARIO.-No será un Papa negro...

ESPERANZA.-Cuando asesinan al Papa, Dios se viste de luto.

(Hablan entre ellas.)

SOR TERESA.-¡Me tarda tanto la fumata blanca!

SOR PILAR.-Los terroristas... Qué horror. ¡Temo que el humo sea porque han quemado al nuevo Papa!

(Hablan entre ellas.)

ESPERANZA.-Un Papa necesitaría más ángeles de la guarda.

ROSARIO.-El mío... ¡Se fue de vacaciones!

(Hablan entre ellas. PAUSA.)

SOR TERESA.-Hoy los cardenales ganan el sueldo, Sor Pilar.

ESPERANZA.-Si con pulsar un botón electrónico...

SOR PILAR.-El Espíritu Santo les dio un plantón.

ROSARIO.-Cómo disimulan, mamá. Cada Papa va nombrando a sus cardenales incondicionales. ¡Siempre ganan por mayoría absoluta!

(Se tornan impacientes. PAUSA.)

SOR PILAR.-Falta menos.

ESPERANZA.-Se aproxima.

SOR TERESA.-Pronto aterrizará.

ROSARIO.-¡Ese Papa!

(Se oye fuerte “Veni Creator”. Entusiasmo en la plaza.)

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡El Espíritu Santo ha llegado!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Se ha puesto a trabajar!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Enseguida nacerá el nuevo Papa!!

(Cesa “Veni Creator”. SILENCIO. Sale humo de una chimenea. Alegría en la plaza.)

VOCES DE UN GRUPO y ROSARIO.-¡¡Fumata blanca!!

VOCES DE OTRO GRUPO y ESPERANZA.-¡¡Ya hay Papa!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO, SOR TERESA y SOR PILAR.-¡¡Qué eficiente es el paráclito!!

VOZ CARDENAL.-¡¡Papa habemus!!

(Bullicio en la plaza.)

VOCES DE LOS TRES GRUPOS, SOR TERESA, SOR PILAR, ROSARIO y ESPERANZA.-¡¡Oooh!!

(Por el foro central del balcón entra dichoso CARDENAL. Viste de blanco. Se dirige al balcón. Extiende los brazos y permanece estático y ausente. Aplauden personajes y grupos imaginarios. UN MOMENTO.)

ESPERANZA.-¡¡Su cardenal predilecto!!

SOR TERESA.-¡¡El fiel ayudante!!

ROSARIO.-¡¡Ha corrido el escalafón!!

SOR PILAR.-¡¡Todo queda en la familia!!

(CARDENAL baja los brazos y recobra vida.)

CARDENAL.-Amadísimos hijos... No he ganado las oposiciones a Santo Padre. He conseguido la plaza a dedo. Tuve una gran recomendación... ¡El Espíritu Santo! ¿Defraudarle...? ¡Acepto el nombramiento de Papa!

(Las monjas agitan sus banderitas. Grandes aplausos de los grupos y personajes.)

VOZ DE UN GRUPO.-¡¡Qué sencillo es!!

VOZ DE OTRO GRUPO.-¡¡Cuánta humildad!!

VOZ DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Llegará muy lejos!!

CARDENAL.-¡Dirigiré la Iglesia con el nombre artístico de Eladio I!

VOCES DE LOS TRES GRUPOS, SOR TERESA, SOR PILAR, ROSARIO y ESPERANZA.-¡¡Eladio!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el mundo entero!! ¡¡Eladio!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el mundo entero!! ¡¡Eladio!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el mundo entero!!

(Excepto ROSARIO, se arrodillan los personajes.)

CARDENAL.-Yo, máximo Pontífice de Roma, os bendigo en el nombre del Padre, en el nombre del Hijo y en el nombre de Dios Espíritu Santo.

VOCES DE LOS TRES GRUPOS, SOR TERESA, SOR PILAR, ROSARIO y ESPERANZA.-¡¡Amén!!

(Se santiguan todos y se levantan los que se arrodillaron.)

CARDENAL.-¡Continuaré la gran obra iniciada por mi antecesor! ¿Sabéis lo primero que voy a hacer en mi pontificado? ¡Canonizar a un mártir! ¡¡Adolfo I!!

(Grandes aplausos de grupos y personajes. Baja el marco del principio. Por el foro derecho del balcón entra PAPA, con mitra y báculo, se sitúa en el centro del marco y permanece estático como una fotografía.)

SOR TERESA.-¡Su vivo retrato!

SOR PILAR.-¡El próximo habitante del santoral!

ROSARIO.-¡El Vaticano es una fábrica de hacer santos!

ESPERANZA.-¡Una industria celestial!

(Ante PAPA.)

CARDENAL.-¿Qué tal en el cielo? ¿Alternas mucho con su aristocracia?

(Empleará una voz grave.)

PAPA.-Allí no hay nada, sólo ausencia de luz. Existe lo que pensábamos y teníamos que predicar lo contrario.

CARDENAL.-Cerraríamos el negocio...

PAPA.-¡El cielo está vacío! ¡Dios se halla en paradero desconocido!

CARDENAL.-Como les abras los ojos..., ¡te quedas sin ser santo!

(Se pone de rodillas y le suplica.)

PAPA.-¡Por favor! ¡Asciéndeme a los altares!

CARDENAL.-No voy a decepcionar a los creyentes.

(Se levanta feliz y lo abraza.)

PAPA.-¡Te lo agradeceré toda mi vida!

(Vuelve a estar como antes. Se miran contentos. PAUSA. Sus manos chorrean sangre.)

CARDENAL.-¡Dios mío! ¡Mis manos son una fuente de sangre! ¡El Vaticano lleva mares de sangre por sus crímenes inquisidores! ¡Me voy a desangrar! ¡¡Preciso lavarme las manos como Pilatos!!

(Coge una jarra de agua y una palangana.)

PAPA.-Acércalas.

(Se las extiende.)

CARDENAL.-¿Así...?

(Le echa agua sobre las manos y desaparece la sangre.)

PAPA.-Tus manos  se han purificado.

(Deja la jarra y la palangana. Entra en el marco y queda como antes. Se arrodilla ante él.)

CARDENAL.-¡¡Milagro!! ¡¡Milagro!! ¡¡Milagro!!

PAPA.-No exageres...

(Va al balcón.)

CARDENAL.-Amadísimos hijos... ¡Qué gran Papa tuvimos y se nos fue! Un virtuoso de los milagros... La tisis provocaba vómitos de sangre. ¡El los hacía desaparecer con una jarra de agua y una palangana! Una joven le dijo que sufría mucho con la menstruación. ¡El se la suprimía cada nueve meses! La chica, agradecida, adoptaba y salvaba niños famélicos. Actuaba como un hemostático. Por eso le llamaremos... ¡El santo de las hemorragias!

 PAPA.-Un poco de seriedad...

CARDENAL.-No aprovechó sus facultades cuando lo apuñalaron. ¡Prefirió la palma del martirio!

PAPA.-¡Mentira! Con lo bien que vivía...

(Se escucha el coro de “Veni Creator”. Se aproxima y lo bendice.)

CARDENAL.-Yo, Obispo de Roma y en mi debut, te canonizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo!

(Cesa el canto. Se oye un fuerte repicar de muchas campanas y bombas de fiesta.)

VOCES DE LOS TRES GRUPOS, SOR TERESA, SOR PILAR, ROSARIO y ESPERANZA.-¡¡Santo!! ¡¡Santo!! ¡¡Santo!!

(Excepto ROSARIO, los personajes de la plaza se arrodillan. UN MOMENTO. Dejan de oírse campanas y bombas. Se levantan los que se arrodillaron. Sale del marco y le da la mano.)

PAPA.-Muchas gracias por todo.

CARDENAL.-Hombre, entre amigos...

(Va al balcón. CARDENAL avanza un poco. A la plaza.)

PAPA.-Amadísimos hijos... No penséis que he resucitado. Sólo es mi primera aparición. ¡Los santos ponemos el despertador cuando nos solicitan los creyentes! Los que escriben la historia engañan a la humanidad. ¡No merezco estar en los altares!

CARDENAL.-Van a perder la poca fe que les queda.

PAPA.-¡Cuántas chicas me surgían! Primero bailaba el tango con ellas... “Y todo a media luz...” Después...

(CARDENAL va su lado y se dirige a la plaza.)

CARDENAL.-¡¡Alucina!! ¡¡No le creáis!! ¡¡El muerto ha perdido la razón!!

PAPA.-¿¿Te has olvidado cuando me acompañabas con los ahorros del culto??

(Se miran. PAUSA.)

PAPA.-Los pobres deben rebelarse ¡Hacer su revolución en esta Plaza de San Pedro! ¡¡La Iglesia los utiliza y degrada!!

CARDENAL.-¡¡Calla!!

PAPA.-Nosotros hemos matado a los mendigos de hambre. Beatificamos a alguno para conformar a los demás. Ellos no me querían asesinar. El instigador fue...

CARDENAL.-¡¡No!!

PAPA.-¡Vuestro Papa actual para ocupar mi puesto!

CARDENAL.-¡El puñal te lo clavó el impostor!

PAPA.-¡Qué hábil eres! Me das el puñal para que lo mate y lo dejo caer. No lo guardaste e incitas el enfrentamiento. Lo demás... Era muy fácil.

CARDENAL.-No te volveré a matar más. ¿Me... perdonas?

(Se abrazan.)

PAPA.-¡Eladio!

CARDENAL.-¡Adolfo!

(UN MOMENTO. Se sueltan. CARDENAL va al marco y permanece estático. A la plaza.)

PAPA.-Os ofrezco mi tarjeta de visita. Estoy a vuestra disposición en el cielo. Cualquier problema que tengáis... Una hemorragia.... Unos sabañones... ¡Rezadme y os atenderé! Es muy abnegada la profesión de santo. De noche, igual que a un médico de guardia, nos despiertan ante una emergencia o porque existe un alma solitaria. Llamadme y charlaremos. ¡No seré un parásito en el paraíso! Y cuando expire en él, exclamaré: ¡Muero con la santidad cumplida! ¡Amigos...! ¡¡En el cielo nos veremos!!

(Saluda. CARDENAL hace esfuerzos para salir del marco.)

CARDENAL.-Adolfo...

(Se acerca.)

PAPA.-¿Qué te sucede?

CARDENAL.-¡No puedo salir del marco! ¿Estaré muerto? ¡Me he convertido en una canonizable fotografía!

(Lo coge por las manos e intenta sacarlo.)

PAPA.-¡Ahora!

(Derrotado.)

CARDENAL.-Estoy prisionero... del santo que también me gustaría ser algún día.

(Lo suelta.)

PAPA.-¡Es para celebrarlo! ¡Ja, ja, ja! También tu sucesor...

(Sale rápido del marco.)

CARDENAL.-¡Quiero seguir vivo!

VOCES DE UN GRUPO y ESPERANZA.-¡¡Santo!! ¡¡Santo de las hemorragias!!

VOCES DE OTRO GRUPO, SOR TERESA y SOR PILAR.-¡¡Impide la sangre en las batallas!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO y ROSARIO.-¡¡Y las guerras no cotizarán el bolsa!!

(El marco lo encuadra y camina a su unísono.)

PAPA.-¡Los gusanos también aguardan a los papas!

(Mutis así por el foro izquierdo del balcón. A la plaza.)

CARDENAL.-¡¡San Adolfo asciende!! ¡¡Continúa volando hasta el Señor!! ¡¡Llama a la puerta de su mansión!! ¡¡Pum!! ¡¡Pum!! ¿¿No hay nadie?? ¡¡Pum!! ¡¡Pum!! ¡¡Los ángeles lo instalan en primera clase!!

(OSCURO. La luz va apareciendo hasta mostrarnos una hermosa tarde. En la escena, como símbolo de multitud, hay ocho muñecos de mendigos. Visten haraposos. Los muñecos estarán entre el centro de la plaza y los laterales. A la izquierda: MENDIGO 1º y MENDIGA 1ª, treinta y pocos años. MENDIGO 2º y MENDIGA 2ª , cuarenta y tantos años. A la derecha: MENDIGO 3º y MENDIGA 3ª, sobre los sesenta años. MENDIGO 4º y MENDIGA 4º, unos ochenta años. Estos muñecos, lógicamente, son inmóviles y se escucharán solamente sus voces.)

MENDIGO 1º.-¡¡La Plaza de San Pedro!!

MENDIGA 1ª.-¡¡Hemos llegado a ella procedentes de múltiples caminos!!

MENDIGO 2º.-¡¡Todos los pobres del mundo ante la basílica!!

MANDIGA 2ª.-¡¡Queremos que se nos  escuche!!

MENDIGO 3º.-¡¡Que la Iglesia considere a los pobres también hijos de Dios!!

MENDIGA 3ª.-¡¡Jesús tenía predilección por los indigentes!!

MENDIGO 4º.-¿¿Dónde está el Papa??

MANDIGA 4ª.-¡¡Precisamos ser recibidos por Su Santidad!!

MENDIGA 1ª.-¡¡Cristo edificó su Iglesia con los necesitados!!

MENDIGO 1º.-¡¡No deseaba una multinacional de ricos y poderosos!!

MENDIGA 3ª.-¡¡Vivir es algo más que ser engañados con una bendición!!

MENDIGO 3º.-¡¡Dios no se hizo hombre para enseñarnos a enriquecernos ilícitamente!!

MENDIGA 2ª.-¿¿Es moral que el clero sitúe a sus hipócritas devotos en los puestos más relevantes de la sociedad??

MENDIGO 2º.-¿¿Y que los hipócritas devotos les pasen una parte de sus ganancias??

MENDIGA 4ª.-¿¿Dónde está el voto de pobreza de sus evangelizadores??

MENDIGO 4º.-¿¿Por qué nos dan como limosna un paraíso inexistente??

MENDIGO 1º.-¡¡Defendemos el cristianismo como paridad entre los seres humanos!!

MENDIGA 2ª.-¡¡Es injusto perecer por la miseria!!

MENDIGA 1ª.-¿¿Se reparte la eucaristía entre los menesterosos??

MENDIGO 2º.-¿¿La que instituyó Jesucristo, con los doce apóstoles, en su última cena??

MENDIGO 3º.-¡¡En esa cena se sienta una dignidad eclesiástica con los financieros y a los apóstoles les echan los huesos como a los perros!!

MENDIGA 4ª.-¡¡Nosotros pugnaremos para ser invitados al banquete!!

MENDIGA 3ª.-¡¡Comeremos en la mesa de Jesús todos los pobres!!

MENDIGO 4º.-¡¡El pan que han hecho los ángeles para nuestro sustento!!

(Se oyen voces. SILENCIO.)

MENDIGO 1º.-¿¿Oís...??

MENDIGA 4ª.-¡¡Sí!!

MENDIGO 2º.-¿¿Se apiadarían de tantos desheredados??

MENDIGA 3ª.-¿¿Vendrán a salvarnos??

MENDIGO 3º.-¡¡Ya estamos hartos de escucharles, con nuestros estómagos vacíos, que nos redimirán en la vida eterna!!

MENDIGA 1ª.-¡¡Eso es tan espurio como regalarnos lotería no premiada!!

MENDIGO 4º.-¿¿Llegarán más mendigos en la lucha??

MENDIGA 2ª.-La plaza está llena.... ¡¡Pero necesitamos la unión para vencer!!

(Por el primero derecho entran MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA. Visten como al principio. No traen las mochilas ni las botellas.)

MARCOS.-¡Amigos!

MONTSE.-¡Estamos la totalidad de los pobres del mundo!

MATEO.-¡Ha llegado el momento de nuestra ansiada liberación!

COVADONGA.-¿Qué pensáis hacer?

MENDIGO 1º.-¡Suplicaremos a la Iglesia que dejemos de ser pordioseros!

MENDIGA 1ª.-¡Se compadecerán al fin de nuestros males!

MENDIGO 2º.-¡Abrirán sus generosos corazones!

MENDIGA 2ª.-¡Jamás sucumbiremos en los mares del hambre!

MENDIGO 3º.-¡La penuria será erradicada en un Decreto!

MENDIGA 3ª.-¡Sus riquezas llenarán nuestros bolsillos!

MENDIGO 4º.-¡Inventaremos la luz de un mundo nuevo!

MENDIGA 4ª.-¡Los espejos nos mostrarán la faz de humanos!

MARCOS.-Qué sumisos e ingenuos sois. ¡Así conseguiréis lo mismo que teníais!

COVADONGA.-¡Debemos recuperar lo que nos han robado en el nombre de Dios!

MONTSE.-¡¡Es necesario rebelarse!! ¡¡Dar la vida en esta noble causa!!

MATEO.-¡¡No os convirtáis en estatuas resignadas!!¡¡Peleemos juntos!!

MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡Triunfaremos!!

MENDIGO 4º.-No nos atrevemos...

MENDIGA 4ª.-Tememos la derrota.

MENDIGO 1º.-Son tan buenos...

MENDIGA 1ª.-Dios nos castigará.

MARCOS.-¿¿Más?? ¡¡Expoliaremos el Vaticano!!

MONTSE.-¡¡Vamos a conquistar su basílica de oro!!

MATEO.-¡¡Sed decididos!!

COVADONGA.-¡¡Ataquemos cuanto antes!!

(Gran bullicio en la plaza.)

MENDIGO 2º.-¡¡Ahora!!

MENDIGA 2ª.-¡¡Es el momento!!

MENDIGO 3ª.-¡¡El pobre no nació para resignarse!!

MENDIGA 3º.-¡¡El pobre nació para dejar de serlo!!

LOS MUÑECOS.-¡¡Hoy finalizarán las humillaciones de los representantes de Cristo!!

MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡Hoy tendremos el cielo en nuestras manos!!

(Crecen los gritos. LOS MUÑECOS permanecen en sus puestos. Los personajes corren decididos hasta las puertas centrales del Vaticano. Intentan derribar la puerta.)

MATEO.-¡¡Fuerza!!

COVADONGA.-No cede...

MARCOS.-¡¡Un último esfuerzo!!

MONTSE.-¡¡Imposible...!!

(Las puertas comienzan a abrirse un poco.)

MARCOS.-¡¡La luz empieza a verse!!

MONTSE.-¡¡Empujad impetuosos!!

MATEO.-¡¡Falta menos!!

(Se abren las puertas.)

COVADONGA.-¡¡Lo hemos conseguido!!

(Los personajes hacen mutis por la puerta que queda abierta. Crecen los gritos. Por el foro central del balcón entra CARDENAL y va confuso hacia él.)

CARDENAL.-¡Cómo gritan tantos pobres! Quieren entrar en la basílica. ¡Sólo podéis pedir en su puerta! Siguen llegando... Continúan... Miserables... Acceden más... ¡Os voy a excomulgar! Vociferan... ¡No podéis rezar aquí! Despreciables... ¡Fuera! ¡¡Fuera del hogar del Todopoderoso! Es como predicar en el desierto... ¡Qué dislate! Nos visitan más... ¡No existe sitio para vosotros en nuestro paraíso terrenal! Ahora...

MENDIGA 1ª.-¡¡Hemos llegado a la casa de Dios!!

MENDIGO 3º.-¡¡Nos esperaba con los brazos abiertos!!

MENDIGO 1º.-¡¡Extiende sus manos al recibirnos!!

MENDIGA 3ª.-¡¡Y acaricia las nuestras para no pedir más!!

(Cesa el alboroto.)

CARDENAL.-¡Han entrado todos! Qué silencio. ¡Los pobres del mundo en el Vaticano! Vergonzoso... ¡Y son capaces de rezarle a Dios! Tan calladitos... ¡Esto es allanamiento de morada! Buscan asentarse aquí para cobijarse del frío y dormir. ¡Dormid en vuestra casa! No se van... ¡La calle es vuestra vivienda!

(Vuelven a escucharse fuertes voces.)

MENDIGA 2ª.-¡¡Dios nos ha tratado igual que a los señores!!

MENDIGO 4º.-¡¡Como si fuésemos sus amigos de toda la vida!!

MENDIGO 2º.-¡¡Ha comprendido nuestros problemas!!

MENDIGA 4ª.-¡¡Y se ha ofrecido para solucionarlos!!

CARDENAL.-¡Salen! Qué alivio. ¡Continúan saliendo! Quedará la basílica asquerosa...¡El olor nauseabundo de las huellas indelebles de sus vidas! Se van satisfechos... ¡Que os lleve el diablo! ¡¡No!! ¿¿Sufro alucinaciones?? Malditos... ¡¡No es verdad lo que estoy viendo!!

(Por las puertas centrales, que quedan abiertas, entran los personajes. Todos empujan unas carretillas con dinero, joyas, tesoros, obras de arte. Van hasta los muñecos. CARDENAL lleva desesperado las manos a la cabeza.)

MARCOS.-¡¡Ha sido un éxito de todos!!

MENDIGO 3º.-¡¡No hemos desvalijado la Iglesia!!

MENDIGA 3ª.-¡¡Dios ha repartido su fortuna entre nosotros!!

COVADONGA.-¡¡Le quemaban las manos por ver las nuestras vacías!!

MENDIGO 4º.-¡¡Ya no hay pobres!!

MENDIGA 4ª.-¡¡Hoy se ha extinguido la especie!!

CARDENAL.-¡¡Es horroroso!! ¡¡Os voy a matar!! ¡¡Llevan el patrimonio del Vaticano en sus carretillas!! ¡¡Nos han arruinado!! ¡¡Ladrones!! ¡¡Devolved lo nuestro, ladrones!!

MATEO.-¡¡Esto no es robar!!

MENDIGO 1º.-¡¡El hurto es de sus representantes en este mundo!!

MENDIGA 1ª.-¡¡Pretenden moverlo despiadadamente!!

MONTSE.-¡¡Con los helados corazones de los gobernantes!!

MENDIGO 2º.-¡¡Jesús, como a sus hijos, nos ha ofrecido su casa!!

MENDIGA 2ª.-¡¡Y nos hemos protegido entre su hacienda!!

CARDENAL.-¡¡Guardias!! ¡¡Guardias!!

(Se abre la puerta izquierda y entran GUARDIA 1º y GUARDIA 2º. Traen las lanzas y se cuadran.)

GUARDIA 1º y GUARDIA 2º.-¡¡Su Santidad!!

CARDENAL.-¡¡Pronto!! ¡¡Inmediatamente!! ¡¡Los menesterosos nos llevan el Vaticano!! ¡¡No lo consistáis!!

(Amenazando con las lanzas.)

GUARDIA 1º y GUARDIA 2º.-¡¡Alto!!

(Crecen las voces.)

LOS MUÑECOS.-¿¿Eh??

MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¿¿Qué queréis??

GUARDIA 1º.-¡¡Devolved todo!!

GUARDIA 2º.-¡¡Habéis usurpado la riqueza de Dios!!

CARDENAL.-¡¡Muy bien!!

MENDIGO 1º.-¡¡Es nuestra!!

MENDIGA 2ª.-¡¡El Señor nos la dio!!

MARCOS.-¡¡Vamos a repartirla entre nosotros!!

MENDIGO 2º.-¡¡Su limosna nos ha retirado de la pobreza!!

MENDIGA 2ª.-¡¡Que lo imiten los que dirigen la Tierra!!

MONTSE.-¡¡Y ya no habrá más menesterosos arrojados en el asfalto!!

MENDIGO 3º.-¡¡El mundo se solucionaría sin ambiciones ni guerras!!

MENDIGA 3ª.-¡¡Disfrutemos de un paraíso moral sin distinciones!!

MATEO.-¡¡El gran error es el de los humanos que dejan de serlo!!

COVADONGA.-¡¡Y esos verdugos nos ejecutan en un patíbulo de indigencia!!

MENDIGO 4º.-¡¡No os devolveremos lo que es un bien común!!

MENDIGA 4ª.-¡¡Todos tenemos derecho a colaborar por una nueva existencia!!

CARDENAL.-¡¡Son unos herejes!! ¡¡Guardias!! ¡¡Mi guardia completa!! ¡¡Disuadidlos!!

GUARDIA 1º.-¡¡Restituid lo saqueado!!

LOS MUÑECOS.-¡¡Nunca!!

GUARDIA 2º.-¡¡Marchad y abandonad las carretillas llenas!!

MARCOS, MONTSE, MATEO, COVADONGA.-¡¡Antes pasaréis por encima de nuestros cadáveres!!

CARDENAL.-¡¡Atacad!! ¡¡Ahora!! ¡¡Salvad la Iglesia de Cristo!!

(GUARDIA 1º va hasta LOS MUÑECOS de la izquierda y GUARDIA 2º hasta los de la derecha. Los personajes agarran fuertemente las carretillas. A MENDIGO 1º.)

GUARDIA 1º.-¡¡Deja la carretilla!!

MENDIGO 1º.-¡¡No!!

(Le clava la lanza en el pecho y cae al suelo. Crecen los gritos.)

GUARDIA 1º.-¡¡Infame!!

MENDIGO 1º.-¡Ay...! Criado... de... fariseos.

(Muere.)

MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡Asesinos!!

LOS DEMÁS MUÑECOS.-¡¡Cobardes!!

(A MENDIGO 3º.)

GUARDIA 2º.-¡¡Devuelve lo robado!!

MENDIGO 3º.-¡¡Insultas!!

(Le clava la lanza en el pecho y cae al suelo.)

GUARDIA 2º.-¡¡Infame!!

MENDIGO 3º.-Qué dolor... Muero.

(Muere.)

LOS DEMÁS MUÑECOS.-¡¡Deleznables!!

MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡Despiadados!!

(A MENDIGA 1ª.)

GUARDIA 1º.-¡¡Entrega el tesoro de la Iglesia!!

(A MENDIGA 3ª.)

GUARDIA 2º.-¡¡Es indigno entre tus manos!!

MENDIGA 1ª.-¡¡Es nuestro!!

MENDIGA 3ª.-¡¡Nos corresponde!!

(Les clavan las lanzas en sus vientres y caen al suelo.)

GUARDIA 1º.-¡¡Despídete de tu vida!!

GUARDIA 2º.-¡¡Cerda!!

MENDIGA 1ª.-No... veo.

(Muere.)

MENDIGA 3º.-Me... ha... matado.

(Muere.)

(Van decreciendo las voces en proporción a los muertos.)

MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡Seres envilecidos!!

LOS DEMÁS MUÑECOS.-¡¡Sanguinarios!!

(Aplaude.)

CARDENAL.-¡¡Maestros!! ¡¡Colosal!! ¡Más!! ¡¡Mucho más!! ¡¡Viva el ejército de Dios!!

(A MENDIGO 2º.)

GUARDIA 1º.-¡¡Olvida lo hurtado!!

(A MENDIGO 4º.)

GUARDIA 2º.-¡¡Danos todo!!

MENDIGO 2º.-¡¡Me pertenece!!

MENDIGO 4º.-¡¡Jamás!!

(Les clavan las lanzas en sus vientres y caen al suelo.)

GUARDIA 1º.-¡¡Tu merecido!!

GUARDIA 2º.-¡¡Por desobedecer!!

MENDIGO 2º.-Oh... Mi... vida... se... ha... extinguido.

(Muere.)

MENDIGO 4º.-Me muero. La... bendición... de... Su Santidad.

(Muere.)

MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡No merecéis el perdón de Dios!!

MENDIGA 2ª.-Ahora...

MENDIGA 4ª.-Tengo... miedo.

(A MENDIGA 2ª.)

GUARDIA 1º.-¡¡Despréndete de lo que no es tuyo!!

(A MENDIGA 4ª.)

GUARDIA 2º.-¡¡No puedes escapar con los bienes de la Iglesia!!

MENDIGA 2ª.-¡¡Aprehendo su herencia!!

MENDIGA 4ª.-¡¡La Iglesia somos todos!!

(Les clavan las lanzas en sus pechos y caen al suelo.)

GUARDIA 1º.-¡¡Muerta de hambre!!

GUARDIA 2º.-¡¡Mendiga vieja y asquerosa!!

MENDIGA 2ª.-Se... acaba... mi... pobreza... con la muerte.

(Muere.)

MENDIGA 4ª.-Me... ha... matado... el... cristianismo.

(Muere.)

MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA.-¡¡Desgraciados!!

(Aplaude.)

CARDENAL.-¡¡Extraordinario!! ¡¡Divino!! ¡¡Qué gran espectáculo!!

(A los personajes.)

GUARDIA 2º.-¡¡Inmediatamente!!

GUARDIA 1º.-¡¡Alzad los brazos!!

MARCOS.-¡¡Ni lo soñéis!!

MONTSE.-¿¿Para qué nos quitéis lo que es de nuestra propiedad??

MATEO.-¡¡No claudicaremos!!

COVADONGA.-¡¡Matad a todos los pobres del mundo!!

GUARDIA 1º.-¡¡Habéis elegido vuestro destino!!

GUARDIA 2º.-¡¡Los cadáveres os esperan en la eternidad!!

(GUARDIA 1º clava su lanza en el pecho de MARCOS y después en el vientre de MONTSE que caen al suelo. Al mismo tiempo que GUARDIA 2º clava su lanza en el vientre de MATEO y después en el pecho de COVADONGA que caen al suelo.)

MARCOS.-¡Salvajes...! Montse... Dios... inventó... nuestro... amor...

(Le extiende la mano y se la coge.)

MONTSE.-Marcos... Yo... también... te... quiero.

(Le extiende la mano y se la coge.)

MATEO.-Ay... ¡Carniceros! El... cielo... lo... pueblan... mendigos... que... se... aman.

COVADONGA.-Igual... que... tú... y... yo..., mi... vida...

MONTSE.-La... vista... se... me nubla...

MATEO.-El... frío... me... despide...

COVADONGA.-Mis... manos... limosnean... la... existencia...

MARCOS.- La... muerte... de... un... pobre... nunca... es... noticia...

(Mueren los cuatro. SILENCIO. Se cuadran.)

GUARDIA 1º y GUARDIA 2º.-¡Su Santidad!

CARDENAL.-Podéis ir en paz.

(Mutis de GUARDIA 1º y GUARDIA 2º por la izquierda. Se cierra la puerta. GRAN PAUSA. CARDENAL extiende los brazos. Las cosas depredadas por los pobres, movidas por hilos imperceptibles, vuelan hacia Él. Sonríe y las espera feliz. La luz va decreciendo hasta un momento de oscuridad. Lentamente se va iluminando como el amanecer de un nuevo día. La escena vacía. Han desaparecido las carretillas y los objetos robados. Sobre una peana y en el centro de la plaza, con la palma de la mano extendida, LOS POBRES inmóviles y LOS MUÑECOS. No tienen huellas de haber sido asesinados. Están los unos enfrente a los otros, haciendo un pasillo ante la alfombra, y de espalda a los laterales. A la izquierda y desde la basílica: MARCOS, MONTSE, MENDIGO 1º, MENDIGA 1ª, MENDIGO 2º y MENDIGA 2º. A la derecha y también desde la basílica: MATEO, COVADONGA, MENDIGO 3º, MENDIGA 3ª, MENDIGO 4º y MENDIGA 4ª. UN MOMENTO. Va creciendo el entusiasmo de la gente que, supuestamente, abarrota la plaza.)

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Su Santidad va a canonizar a todos los pobres del mundo!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Los ricos les pediremos su caridad!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Se abren las puertas del cielo para los mendigos!!

 (Por el segundo derecho, abriéndose paso, entran ROSARIO y ESPERANZA que empuja su silla de ruedas. Visten como antes y la hija porta su ramo de azahar. A la gente imaginaria.)

ROSARIO.-¿Me dejan pasar? Son un primor. Normalmente no ando.

ESPERANZA.-¿Puedo abusar de la confianza? Qué dadivosos. ¡Ay...! Cuando el Señor sea el padrino de boda de mi hija restablecida y el difunto de mi marido me embarace...

(Quedan próximas al lateral derecho.)

ROSARIO.-¡Cuántos menesterosos sobre sus peanas! Les tocó la lotería en la nada. ¡Qué nuevos ricos!

ESPERANZA.-Eran tan buenos... ¡Ahora ya no ayunarán en Cuaresma!

(Hablan entre ellas.)

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Los indigentes pronto serán ejecutivos en la eternidad!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Explotarán el suelo del paraíso!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Y lo revalorizarán con urbanizaciones de lujo!!

(La plaza es un clamor. Por el segundo izquierdo, abriéndose paso, entran SOR TERESA y SOR PILAR. Traen banderitas del Vaticano. A la gente imaginaria.)

SOR TERESA.-¿Nos dispensan? ¡Qué bienaventurados! Personas tan cordiales...

SOR PILAR.-Con permiso... Perdonen, pero no cabe un alma. Nuestra gratitud.

 (Quedan próximas al lateral izquierdo.)

SOR TERESA.-¡Oh! Los pobres. ¡Se les reconocerá, al fin, su currículum!

SOR PILAR.-¡Carecían de fortuna y cursaron la carrera de santidad con una beca!

(Hablan entre ellas. A un personaje imaginario.)

ESPERANZA.-Y usted... ¿Quién es?

VOZ FEMENINA.-No sé. Morí en el parto. Pero como he seguido creciendo...

ROSARIO.-Si no le resulta una indiscreción..., ¿cómo se llama?

VOZ FEMENINA.-¿Yo? Un nombre insignificante... La Vida.

ESPERANZA.-¿¿Eh??

ROSARIO.-¿¿Cómo??

VOZ FEMENINA.-Me han oído perfectamente.

ROSARIO.-¿La Vida murió en el parto de la creación?

VOZ FEMENINA.-Sí. No la hemos conocido nunca.

ESPERANZA.-¿Y continuó desarrollándose?

VOZ FEMENINA.-Me atribuyeron un absurdo instinto de conservación.

ROSARIO.-¿Entonces todos...?

ESPERANZA.-¿¿Estamos muertos??

VOZ FEMENINA.-Indudablemente. Se empecinan en creerse vivos...

ROSARIO.-Es muy interesante hablar con usted.

VOZ FEMENINA.-¿Conmigo?

ESPERANZA.-¡Claro!

VOZ FEMENINA.-Yo no hablo con nadie. ¡Soy muda!

(Se miran serias. PAUSA.)

ESPERANZA.-¡Se ha ido! ¡No la vemos!

ROSARIO.-¿De verdad crees que ha estado aquí? ¿Que la ilusión, la fe y la esperanza sirven para algo? ¿La vida ha perdido la razón o estamos locos los vivientes?

ESPERANZA.-La realidad es triste. Sólo sabe mirarse en espejos sin luz. Únicamente nos redime la imaginación. ¡La demencia de nuestra vida interior!

ROSARIO.-¡No podemos encerrar la existencia en una jaula! Es como un pájaro, entre rejas, que muere porque se olvida de cantar.

(Hablan entre ellas.)

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Los necesitados ya moran en la casa de Dios!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡En ella borraron la palabra hambre de todos los diccionarios!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Y pueden repetir diariamente su suculento menú!!

SOR TERESA.-Qué penoso va a resultar no ver más pobres... Ay, pedían por el alma de los difuntos.

SOR PILAR.-Los del hospicio les daban sin tener muertos en sus familias.

SOR TERESA.-Llegaba uno e imploraba un mendrugo para alimentarse. ¡Emocionante!

SOR PILAR.-Y en los hogares se esmeraban para reservarles el pan duro. No les gustaba de otra manera.

SOR TERESA.-Algunos acudían a la hora de la comida y preguntaban qué carta tenían.

SOR PILAR.-¡Qué vergüenza si no les gustaba y se iban a otro hogar!

SOR TERESA.-Otros abordaban a los transeúntes y deseaban que los invitasen a un restaurante.

SOR PILAR.-Convencían a las familias para ir con ellas de vacaciones.

SOR TERESA.-Los que llegaban y suplicaban que les dejasen utilizar la bañera.

SOR PILAR.-A veces venían varios al mismo tiempo y aquello era una piscina.

SOR TERESA.-O se presentaban y decían que precisaban hacer sus necesidades.

SOR PILAR.-Y después exigían una muda.

SOR TERESA.-A cuántos paraban en la calle y les rogaban que los llevasen al cine.

SOR PILAR.-Aparecían a cenar en Nochebuena y cantaban tan dichosos los villancicos...

SOR TERESA.-También se presentaban de noche y tenían que ofrecerles la cama.

SOR PILAR.-¡Cuántas familias dormían en las escaleras para que ocupasen sus dormitorios!

SOR TERESA.-Alguno quería dormir con la señora.

SOR PILAR.-Normal... Igual que la hambrienta con el marido.

SOR TERESA.-Existían los que había que acompañarlos al sastre para hacerse un traje a la medida.

SOR PILAR.-O requerían que fuesen los Reyes Magos de sus hijos.

SOR TERESA.-¡Qué contrariedad! Y ahora... ¡Se ha extinguido la especie de los caritativos!

SOR PILAR.-¡Oh! Un mundo sin pobres es como una sociedad amputada de solidaridad.

VOCES DE UN GRUPO.-¡¡Va a llegar el gran momento!!

VOCES DE OTRO GRUPO.-¡¡Todos los mendigos en los altares de las iglesias!!

VOCES DE UN TERCER GRUPO.-¡¡Para eso aguardaron tanto en sus puertas!!

(Se abre la puerta izquierda y entran GUARDIA 1º y GUARDIA 2º con sus lanzas. Se dirigen al primer término.)

ROSARIO.-¡¡Comienza la función de este circo!!

ESPERANZA.-¡¡Es como la botadura de un barco al puerto de la eternidad!!

SOR TERESA.-¡¡Deberían nacer santos todos los días!!

SOR PILAR.-¡¡Que el Papa fuese más fértil!!

(GUARDIA 1º y GUARDIA 2º se cuadran. Se escucha fuerte “La Marsellesa”. Por el primero izquierdo entran JUDAS y MAGDALENA. Visten lujosos como antes. Avanzan majestuosos por la alfombra. Los dos guardias, fuera de la alfombra, van al lado de los mandatarios. Van saludando a personajes, y público imaginario, que aplauden vehementes. Entre ellos.)

MAGDALENA.-Estos mendigos... ¡Son los últimos románticos de la miseria!

JUDAS.-Los políticos hemos conseguido dignificarlos.

MAGDALENA.-¡Y la Iglesia santificarlos!

JUDAS.-Ahora poseemos el mundo que siempre hemos soñado.

MAGDALENA.-¡Que los ricos prosperemos mucho más!

(Se sientan en sus sillas de la derecha. Cesa “La Marsellesa”. Personajes, y grupos imaginarios, dejan de aplaudir. GUARDIA 1º y GUARDIA 2º se cuadran y hacen mutis por el foro izquierdo. Se cierra la puerta. Por el foro central del balcón entra CARDENAL. Se pone delante y extiende los brazos. Crece el alboroto. Las monjas agitan sus banderitas.)

GRUPOS, SOR TERESA, SOR PILAR, ROSARIO, ESPERANZA, JUDAS y MAGDALENA.-¡¡Eladio!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el mundo entero!! ¡¡Eladio!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el mundo entero!! ¡¡Eladio!! ¡¡Primero!! ¡¡Te quiere el mundo entero!!

(Las monjas dejan de agitar sus banderitas. Los personajes, excepto ROSARIO, se arrodillan. Imparte solemne la bendición.)

CARDENAL.-¡Amadísimos hijos...! Que la bendición de Dios Todopoderoso: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre vosotros y os lleve a la vida eterna.

(Se santiguan los personajes.)

VOCES DE LOS TRES GRUPOS, SOR TERESA, SOR PILAR, ROSARIO y ESPERANZA.-¡¡Amén!!

(Se levantan los personajes arrodillados.)

CARDENAL.-¡Hoy es un día de alborozo para la Iglesia de Cristo! Los pobres, humildes como El, lo imitaron. Defendieron la fe ante los perversos ateos. Esos ricos indeseables quisieron entrar en nuestra basílica y rapiñarla. Despojarnos de las poquitas cosas que tenemos: Pinturas, joyas de bisutería, ahorros insignificantes de bulas, dinero para los chinitos... ¡Los apóstatas venían decididos! Pero los indigentes, que peregrinaron de todos los sitios a ganar el jubileo y se encontraron con estos ladrones, nos protegieron. Fue inútil... Los asesinaron vilmente y huyeron. Ya avisamos a la policía. Vosotros, hermanos que vivíais de nuestras caridades, disteis vuestra preciada vida. ¡Unos mártires! Nos, continuador de San Pedro, voy a canonizaros con el nombre que os merecéis: ¡Mártires del Vaticano!     

(Se escucha el canto de “Veni Creator”. UN MOMENTO. Cesa.)

Jesús invitó a los apóstoles a su cena de despedida mortal. Vosotros accederéis a su mesa en el banquete inmortal. ¡Mártires del Vaticano! Os proclamo: ¡¡Santos!! ¡¡Santos!! ¡¡Santos!!

(Bendice a los nuevos santos. Se oyen repique de campanas, bombas de fiesta y muchísimas voces. Sonríe y hace mutis por el centro del foro del balcón. UN MOMENTO. Cesan campanas y bombas.)

VOZ MASCULINA.-Sor Teresa, Sor Pilar.

(Simulan ser besadas forzadamente.)

SOR TERESA.-¡No nos bese usted!

SOR PILAR.-¡Por favor, señor cura!

VOZ MASCULINA.-Qué labios...

SOR TERESA.-Confiésenos...

SOR PILAR.-Reconcílienos con Dios.

VOZ MASCULINA.-¿Os acusáis de otros pecados?

SOR TERESA.-De castidad.

VOZ MASCULINA.-Arrepentios de ser unas mentirosas. Contad, contad...

SOR TERESA.-Aún no nos estrenamos, Padre. Cualquier día...

SOR PILAR.-Tardan tanto en pasar...

VOZ MASCULINA.-¡Gravísimo! Despreciáis la oferta del Señor. ¡No puedo absolverlos! Id al Vaticano.

SOR TERESA.-Con ese estilo...

SOR PILAR.-Y tan varonil...

(Se arrodillan.)

VOZ MASCULINA.-¡De penitencia un acto diario!

SOR TERESA.-¿¿Nada más??

SOR PILAR.-¡¡Es poco!!

VOZ MASCULINA.-¡¡Veinte!!

(Aplauden dichosas.)

SOR TERESA.-¡Ideal!

SOR PILAR.-¡Muy acertado!

VOZ MASCULINA.-Yo os absuelvo de vuestros pecados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

(Se santiguan y levantan.)

SOR TERESA y SOR PILAR.-Amén.

VOZ MASCULINA.-Adiós, preciosas.

(Llevan las manos a sus nalgas.)

SOR TERESA.-¡Señor cura...!

SOR PILAR.-¡Atrevido!

(Se abren las puertas del centro. Entra CARDENAL. Mitra y báculo. Está sentado en su silla gestatoria que portan GUARDIA 1º y GUARDIA 2º. Va bendiciendo a todos. Se dirige a la derecha.)

VOZ FEMENINA.-¡Mi esposo me maltrata!

CARDENAL.-Males de la revolución sexual.

(Le entrega una bolsa.)

JUDAS.-Un regalito, Santo Padre.

CARDENAL.-Así me resultará imposible...

(Le da otra bolsa.)

MAGDALENA.-El peso de un Papa en oro...

CARDENAL.-¡Una legislatura más!

(ROSARIO se levanta de la silla de ruedas y ESPERANZA pone un chal rojo. Simulan hablar y coger del brazo a personas imaginarias.)

VOZ NOVIO.-¡Te he esperado toda mi vida, amor mío!

ROSARIO.-Mi novio, Su Santidad. ¿Nos casa o vivimos juntos?

CARDENAL.-Con tal de no separaros...

VOZ MARIDO.-¡Te añoraba en el cementerio!

ESPERANZA.-Le presento a mi marido que acaba de resucitar.

CARDENAL.-Padecer el síndrome de Lázaro...

(Lo llevan. Corren detrás.)

ROSARIO.-¡¡Cásenos!! ¡¡Cásenos!! ¡¡Cásenos!!

(Cae inválida en el suelo. ESPERANZA se agacha y la consuela.)

ESPERANZA.-¡¡Hija!!

(Permanecen ausentes. Se dirige a la izquierda.)

VOZ FEMENINA.-¡Que sea madre!

CARDENAL.-El Espíritu Santo ya no está para esos trotes.

SOR TERESA.-¡Te amamos!

CARDENAL.-¿A mí no me echáis...?

SOR PILAR.-¡Ahora no las llevamos!

(Se santigua.)

CARDENAL.-¡Cómo las ha puesto el Concilio!

(Hace, en su silla gestatoria, mutis por el centro del foro. Se cierran las puertas. Cesan las voces. SILENCIO. La luz va decreciendo mientras se comienza a escuchar el canto de “Veni Creator”. Sólo se ven los Mártires del Vaticano, que los ilumina un foco, mientras se oye el canto con más fuerza. UN MOMENTO. Cesa el canto. OSCURO. Vuelve la luz. En escena JUDAS, MAGDALENA, que están sentados en sus sillas. SOR TERESA y SOR PILAR a la izquierda como antes. ROSARIO, vestida de novia y con el ramo de azahar sentada en la silla de ruedas, y ESPERANZA, vestida de negro y sin el chal rojo, delante de la silla de ruedas. Ambas a la derecha como antes. No están los santos sobre sus peanas, que han desaparecido. Delante de la basílica, el altar vacío que simboliza una mesa. En el centro de ella, y de espaldas al templo, CARDENAL sin mitra ni báculo. Tiene un gran pan redondo delante de él. A su izquierda, y por este orden de LOS PERSONAJES y LOS MUÑECOS, que ahora no extienden sus manos, MARCOS, MONTSE, MENDIGO 1º, MENDIGA 1ª, MENDIGO 2º y MENDIGA 2ª. A su derecha, y por este orden de LOS PERSONAJES y LOS MUÑECOS, que tampoco extienden sus manos, MATEO, COVADONGA, MENDIGO 3º, MENDIGA 3ª, MENDIGO 4º y MENDIGA 4ª. Los trece están sentados. Se encuentran inmóviles, como una fotografía fija, y representan el cuadro de la última cena de Jesús. UN MOMENTO.)

SOR TERESA.-¿Adónde quiere ir?

SOR PILAR.-¡A cumplir la penitencia!

(Mutis de las monjas por el segundo izquierdo. Empuja la silla de ruedas.)

ESPERANZA.-No existe el milagro de la espera...

ROSARIO.-¡Ha muerto en la oscuridad de cada ser!

(Mutis de madre e hija por el segundo derecho. Se abre la puerta de la izquierda y entran, con las lanzas, GUARDIA 1º y GUARDIA 2º. JUDAS y MAGDALENA se levantan. Se cuadran)

JUDAS.-Seguiremos gobernando por un mundo más justo.

MAGDALENA.-¡Y Dios nos lo premiará en las urnas!

(Se oye “La Marsellesa”. JUDAS y MAGDALENA, sin saludar, caminan solemnes por la alfombra. A ambos lados, escoltándolos fuera de ella, van GUARDIA 1º y GUARDIA 2º. Se paran los cuatro en primer término. Los dos guardias se cuadran. Mutis de JUDAS y MAGDALENA por el primero izquierdo. GUARDIA 1º y GUARDIA 2º, sin pisar la alfombra, van desfilando rápidos y hacen mutis por el foro izquierdo. Se cierra la puerta. GRAN SILENCIO.

Se escucha débil el canto de “Veni Creator”. Los cinco personajes recobran vida. Crece el canto. Se miran. PAUSA. CARDENAL coge el pan y lo muestra.)

MARCOS, MONTSE, MATEO, COVADONGA y VOCES MUÑECOS.-¡El pan nuestro de cada día!

CARDENAL.-¡Tomad y comed! ¡¡Este es mi cuerpo!!

(Parte el pan y se oye más alto el canto. MARCOS, MONTSE, MATEO y COVADONGA se incorporan un poco y se disponen decididos a coger un trozo de pan. CARDENAL lo impide y aprieta egoísta el pan contra su pecho. El canto suena muy fuerte.

Rápidamente cae el

TELÓN

La Coruña, 12 de febrero de 2.004

FINAL DE “MÁRTIRES DEL VATICANO”.

 

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