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Los Putativos

de Hugo Daniel Marcos

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

"Los Putativos"

De Hugo Daniel Marcos

 

hugoteatro@hotmail.com

hugoteatro@yahoo.com

 

Personajes

 

Conserje

Dolores

Segundo

Hugo

Abogado

Juan

Andres

Gladys

Isabel

Conchita

Mafioso

 

(Los personajes de Eduviges, Felicitas y Carmela pueden ser representados por los actores que hacen Conserje, Abogado y Hugo)

 

Lobby de hotel de 3 estrellas, venido a menos. Un mostrador sobre un costado de la conserjeria, y deo otro costado el final de escaleras que llevan a habitaciones.  Por detras del mostrados otras dos puertas y del otro costado otra salida hacia interiores. Distintos sillones sobre el foro con un ventanal.

 

Conserje:  (Atendiendo el teléfono) Gran Hotel de luxe La Libélula Encantada buenas tardes... Cómo dice? Todavía no le enviaron la torta que pidió? Ya mismo le mando a Segundo. No en un segundo. Que le mando a Segundo.  Ya sé que todavía no le llegó el primero, me refiero al botones, se llama Segundo. (Entra Dolores) Muy bien. Quédese tranquila. Cómo? Si... (Por detrás pasa Segundo y Dolores se le acerca)  Si. Yo puse un aviso. Quiero vender mi auto... Necesita consultarlo con su marido? Cómo no... si, la espero...

Dolores: Perdoname...

Segundo: Estás perdonada.

Dolores: Yo vengo por el aviso. Acá necesitan una mucama?

Segundo: Preguntale al conserje, yo no tengo idea.

Conserje: (Al teléfono) Si? No hay problema. Después se lo muestro. Cuando guste. Hasta luego.

Dolores: Buenas tardes...

Conserje: En qué puedo ayudarla?

Dolores: Yo vengo por el aviso.

Conserje: Ah, si. Justamente hablaba de ese tema. Le cuento... Las condiciones son óptimas,. No creo que encuentre algo parecido. Es realmente una joyita.

Dolores: Me imagino. En el aviso decía que era de categoría.

Conserje: Yo puse eso? Buéh, usted vió como son éstas cosas. Siempre se exagera un poquito.

Dolores: Y cuales son las condiciones?

Conserje: Mire, por ser usted, lo va a poder pagar en cuotas mensuales.

Dolores: Cómo?! Yo tengo que pagar?!

Conserje: Y, es lo que se acostumbra, no? Pero eso si. No más de cinco cuotas, y después es suyo. Si quiere puede darme cheques.

Dolores: Pero... No me parece que esté bien...

Conserje: Está un poco caído de adelante, pero es lógico, usted vió como son los usados. Son algunos años ya.

Dolores: Yo me refería a...

Conserje: Y otra cosita... tengo el escape un poco roto. A veces me hace un ruido raro, pero sólo de noche y si hace calor.

Dolores: Disculpe, pero no me interesa su vida privada.

Conserje: Bueno... Quiere verlo?

Dolores: Ya lo estoy viendo.

Conserje: Qué dice? Si está en la esquina!

Dolores: Cómo?! No es éste el hotel??

Conserje: (Levantando el volúmen) El hotel, si. Pero el auto está en la esquina!

Dolores: (Levantando el volúmen) Y a mi qué me importa su auto!!

Conserje: (Gritando) Pero cómo??! No me lo va a comprar??

Dolores: (También gritando) Cómo voy a comprar un auto, si ni siquiera puedo pagar el autobús!

Conserje: Y entonces para qué vino??

Dolores: Por el aviso de mucama! No necesitan una mucama con experiencia?!

Conserje: Y usted tiene??

Dolores: Qué? Mucama??

Conserje: No! Experiencia!!

Dolores: (Siempre gritando) Hace diez años que lavo, plancho y cocino! Le parece poco??

Conserje: (También gritando siempre) Entonces vaya a cambiarse que le vamos a tomar una prueba!!!

Dolores: Por dónde??

Conserje: Por ahí!!

Dolores: (Siempre gritando enojada) Gracias!!!

Conserje: (Igual) No hay de qué!! (Suena el teléfono y atiende también con un grito) Hola!!!! (Se recompone y dice amablemente) Gran Hotel de luxe La Libélula Encantada, buenas tardes... Cómo?? Todavía no le mandaron la torta?? (Entra Hugo por el costado y se le acerca) Ya mismo le pregunto al botones...

Hugo: Disculpe... me podría decir dónde queda la habitación 412?? (Entra Segundo por un costado con un paquete en la mano y el conserje lo ve)

Conserje: Segundo!!! (Segundo se queda inmóvil)

Hugo: Gracias. (Se va por el costado)

Conserje: Ya se la mando, quédese tranquila. (Cuelga y va furioso hasta Segundo. Lo toma de las solapas y comienza a zamarrearlo y a éste se le cae el paquete al piso) Se puede saber porqué cuernos todavía no llevaste la torta a la doscientos quince??? Hace una hora que la están esperando!!

Segundo: Es que cada vez que me zamarrean, se me cae al piso! (Señala el paquete en el suelo. El conserje se siente en falta, toma el paquete y se lo vuelve a poner en los brazos)

Conserje: Bien, ejem... que no se vuelva a repetir. (Segundo se va y el conserje llama por teléfono) Hola, habla el conserje... Usted quién es? Ah, la nueva empleada. Cómo me dijo que se llama? Dolores! Bien, fíjese en el cajón si no dejé ahí mis pastillas para los nervios! Qué zanahorias?? En qué cajón está buscando?! No, Dolores!! En el tercer cajón de mi escritorio!! No, Dolores!! Eso siempre está en el primero! (Entra Hugo y va hacia él)

Hugo: Perdone... pero dónde me dijo que está la 412??

Conserje: (Al teléfono enojado) En el tercero, imbécil!! No sabe contar??!

Hugo: Si. Disculpe. (Se va un tanto asustado)

Conserje: (Cuelga y le habla a Hugo) Señor? En qué lo puedo servir?

Hugo: Bueno, yo... No se ofenda, pero estoy buscando a alguien...

Conserje:Y porqué habría de ofenderme? (Lo toma del hombro como compinche) Estamos entre hombres... Este es un hotel de lujo pero...  todos tenemos necesidades. Y por unos céntimos, podemos hacer la vista gorda, usted me entiende, no? (Pone la mano para recibir propina. Hugo le dá un billete) No se preocupe. Dígame quién es la chica que yo se la ubico.

Hugo: Es que... no es una chica.

Conserje: Ah, picarón! Una señora mayor!

Hugo: No. Tampoco.

Conserje: Y a quién busca.

Hugo: A un muchacho. De mi estatura pelo entrecano...

Conseje: Así que un muchacho?! (Se aparta un poco con asco) Hay de todo en la viña del señor! Vaya al comedor nomás, que si veo a alguien así, le aviso.(Hugo Sale y entra el Abogado por calle, va hasta el mostrador. Desde adentro entra Segundo y se le para al lado. El abogado vuelve a hacer sonar la campanilla. Segundo también lo hace. El abogado molesto vuelve a llamar. Segundo también.)

Abogado: Estoy esperando que me atiendan.

Segundo: Yo soy Segundo!

Abogado: Bueno, espere su turno!! (Vuelve a entrar el conserje mientras Segundo se va)

Conserje:  Señor?

Abogado: Buenas tardes. Yo soy el abogado. Recuerda que ayer hablamos por teléfono?

Conserje: Ah, si. Por el tema de la herencia de Don Samuel., que en paz descanse.

Abogado:  Así es. Este hotel y otras tantas propiedades eran de él, y ahora pasarán a sus herededos.

Conserje: Cómo?! Son más de uno?

Abogado: Dos, para ser mas precisos. Un señor de apellido Gonzáles, y una señora que se llama... (Balbucea algo inteligible) Mmmññchita, Gonzáles.

Conserje: Cómo dijo?

Abogado:  Mmmnññmnchita Gonzáles.

Conserje: Sigo sin entenderle...

Abogado: Conchita!! Conchita Gonzáles!! Ahí está! Se lo dije!

Conserje: Pero hombre! No es para tanto. Es España es un nombre muy común.

Abogado: Qué se yo... me dá algo de pudor.

Conserje: Sin ir mas lejos, yo tengo una empleada que se llama Dolores!

Abogado: Tambiés es española?

Conserje: No. Israelí.

Abogado: Y cómo le pusieron dolores?

Conserje: Porque el padre era medio bruto, vió? Cuando fué  ver a su mujer que había tenido una hija, preguntó cómo estaba, y le dijeron que se encontraba con dolores, y le dejó ese nombre.

Abogado: Qué suerte, no?

Conserje: Cuál?

Abogado: Que no estaba con hemorragia!! (Ríe solo a carcajadas mientras van saliendo.  Ellos salen y por calle entra Juan con guitarra en mano. Segundo entra por costado y lo ve)

Segundo:  Juancito?!

Juan: Qué decís?! Tanto tiempo! Qué andás haciendo por acá?

Segundo: Bueno, yo estoy trabajando esforzadamente en éste prestigioso hotel... Buéh, digamos que estoy trabajando esforzadamente en éste hotel... Buéh, digamos que estoy trabajando... Bueno, báh, a decir verdad estoy acá nomás, y de vez en cuando hago que trabajo en ésta pocilga! Y vos?

Juan: En realidad, me notificaron que recibí éste hotel como herencia, y por lo que veo, si acá hay muchas deudas, ni me doy a conocer. Por eso para investigar, primero me hago pasar por integrante de unos jingleros que contrataron. Quieren hacer un jingle publicitario para el hotel

Segundo: (Mirando su alrededor) Y los jingleros?

Juan: De eso te quería hablar... Qué tenés que hacer ahora?

Segundo: Lo de costumbre...

Juan: Y qué es lo de costumbre?

Segundo: Nada.

Juan: Perfecto... Vos vas a cantar conmigo...

Segundo: Pero yo soy el botones...

Juan: No te preocupes. Nadie se va a dar cuenta. Vamos a ver...

 

1er Tema Musical

 

(Durante el tema musical, aparecen las jubiladas y se sientan en el costado.  Cuando termina el tema Juan y Segundo se van hacia adentro y quedan las jubiladas solas)

 

Eduviges:  Qué lindo, qué lindo! No sé, chicas, pero hoy estoy tan contenta , mirá!

Felicitas: (Mientra toma un vaso de leche) Porqué, Eduviges? Qué pasó?

Eduviges: Recién en mi habitación, se me rompió el espejo del baño!!

Felicitas: Pero eso te va a traer siete años de mala suerte!

Eduviges: Si! No es fantástico?!

Carmela: Eduviges! Cómo se llamaba el alemán ese que me vuelve loca?

Eduviges: Alzheimer, nena! Alzheimer!!(A Carmela) Dejá de comerte las uñas!!  Ahh, mi marido me vuelve loca cuando se come las uñas...

Felicitas: El mío tenía la misma manía, hasta que lo curé de un golpe!

Eduviges: Le pegaste??

Felicitas: No! Le escondí los dientes!

Carmela: Si! Casi le rompí los dientes del sopapo que le dí al viejo!

Felicitas: De qué habla la sorda?

Eduviges: Qué el otro día salió con un viejito!

Felicitas: Carmela!!Saliste con un viejo?!

Carmela: Si! Tiene 95 años! Y le tuve que dar un sopapo!

Felicitas: Se propasó con vos??

Carmela: No! Yo pensé que se había muerto!!

Felicitas; Ahhggjj!! Me parece que ésta leche no está buena!

Carmela: Quée??

Felicitas: Qué esta leche no está buena!!

Carmela: Queee???

Felicitas: Que esta leche no está buena!!!!!

Carmela: Si! Y mañana es navidad!!

Eduviges: Sin embargo, yo no me puedo quejar de mi matrimonio. Más de una quisiera estar en mi lugar.  A la mañana, mi marido me trae el desyuno a la cama, y luego me hace el amor. Después de almorzar, me vuelve a hacer el amor, y a la noche, es realmente una fiera embravecida! (Se larga a llorar)

Felicitas: Y entonces, porqué llorás??

Eduviges: Es que no me acuerdo dónde vivo!!

Felicitas: En cambio, yo para mi marido soy tres animales distintos a lo largo del día!

Eduviges: Cómo tres animales?

Felicitas: Si! Al mediodía me dice que como, como una vaca. A la siesta me dice que ronco como una cerda, y a la noche me dice: Venga mi conejita!!

Eduviges: Qué edad tiene tu marido?

Felicitas:  Casi noventa.

Eduviges: Y todavía usa condón?

Felicitas: No! Le pesa mucho!

Carmela: Qué?

Felicitas: Que le pesa mucho!!

Carmela: Si. A veces escucho!

Eduviges: La sordera es lo de menos. Lo que tenés que hacer es no comer tanto. Estás engordando mucho, y a nuestra edad eso no es bueno.

Carmela: Qué??

Eduviges: Que estás engordando!!

Carmela: Quee???

Eduviges: Que estás muy gorda!!!!!

Carmela: Si! Como una tapia!!  Pero vos sabés que en casa, cuando uso el audífono nuevo, escucho hasta lo que hablan en la pieza de al lado!!

Felicitas: Tu familia debe estar muy contenta!

Carmela: No se. Pero ya cambié el testamento cuatro veces!!

Eduviges: Y para salir con el viejito, te ponés el audífono nuevo?

Carmela: No hace falta. Porque él sufre de sordera testicular!Así que ninguno escucha nada.

Felicitas: Sordera testicular?? Y eso qué es??

Carmela: Escucha, pero se hace el boludo!! (Se escuchan discusiones en off)  Qué pasa allá??

Eduviges: Una riña!

Carmela: Qué??

 Felicitas: Una riña!!!

Carmela: Una niña??

Eduviges: No!! Una disputa!!!

Carmela: Ahhh... Entonces no es tan niña!!!! (Las tres se van por el costado. Cuando de calle entras Gladys todavía con el tul de novia y Ariel, hacen sonar la timbrera y aparece Dolores de interiores)

Dolores: No me digan nada. Déjenme adivinar...

Andres: Bueno, es bastante obvio, no?

Gladys: Dejála a ver si adivina.

Dolores: Están buscando un hotel!

Andres: No. La parada del 22!!

Dolores: Ah... es doblando a la derecha, al lado del kiosco!

Gladys: Ah, es cerca. Gracias.

Andres: Adónde vas??

Gladys: A la parada del 22! No buscamos eso?

Dolores: Si van para el centro les puedo recomendar otro que hace más rápido.

Gladys: Sería bárbaro! Porque los viajes largos me matan. Sobre todo si hay mucha gente adentro del autobús, porque...

Dolores: No. A ésta hora viene vacío...

Andres: No! Básta! No vamos al centro!!

Dolores: Ah! Eso es otra cosa!

Gladys: Al supermercado?

Andres: No, mi vida! Estamos buscando un hotel, te acordás?? Hoy es nuestra noche de bodas!!

Gladys: Ahh, tenés razón. (A Dolores) Usted conoce alguno?

Dolores: Si, hay varios... Depende de cuánto quieran gastar.

Gladys: Ah, por eso no se preocupe. Lo paga mamá! Nosotros no tenemos problemas de plata. Mi papá me dejó una herencia grande! Diez millones! (Lo acaricia) Pero a mi Andrecito no le interesa el dinero, no mi amor?

Andres: Si, mi vida! Quiero decir... no, mi vida! Pero yo ya hice reservas en el hotel!

Gladys: Y qué esperamos? Vamos que se hace tarde!

Andres: Es que, ya llegamos!! Este es el hotel!

Dolores: (Riéndose a carcajadas) Este??! Con diez millones, se van a hospedar acá??! Ja, ja, ja!!!

Gladys: Debe ser un hotel muy divertido, no?

Andres: No veo el motivo de risa! No voy a permitir que me despilfarren la guita!! Quiero decir, tu dinero, mi amor!

Gladys: Vió? Me cuida tanto!! Hacía cinco años que estábamos de novios, pero apenas recibí la herencia, se quiso casar enseguida, para protegerme, no mi amor??

Andres: Bueno, ejem, porqué no vamos a los papeles mejor, eh?

Gladys: Acá?? Delante de todos??

Andres: (Perdiendo la paciencia)  Me refería a llenar el libro de registros, y si me permite, ir a la habitación. (Toma el libro, anota, le hace firmar ả Gladys y agarra las llaves él solo) De acuerdo? Gracias. Llenamos los requisitos indispensables, firmamos acá, no? Muy bien. Y anora sí nos vamos. Las valijas las llevo yo. Gracias por todo. Nos vemos en una semana!! (Se la lleva de un brazo)

Gladys: Después charlamos! (Salen ambos hacia interiores. De calle entra sigilosamente con la música de la pantera rosa, Isabel. Y llega hasta el mostrador)

Dolores: Señora?

Isabel: (Haciéndola callar) Ssshhhh!!!!!! Quiero otra habitación!

Dolores: Porqué? La que tiene no le gusta?

Isabel: No! Otra al lado!

Dolores: Al lado de la que tiene?

Isabel: No tengo ninguna!

Dolores: Y para qué quiere otra, si no tiene ninguna??!

Isabel: Al lado de la que le dió a mi hija!

Dolores: Ahh... pero antes necesito saber quién es.

Isabel: La madre!!

Dolores: No! La hija!

Isabel: La mía, no le digo??

Dolores: Pero cómo se llama??

Isabel: Yo? Isabel!

Dolores: No!! La hija!!

Isabel: Ahh! Gladys! También quiere saber cómo es?

Dolores: Si.

Isabel: Muy dulce pero a veces se empaca con cualquier cosita y no hay forma de calmarla. También es muy tímida, pero por sobre todo muy inocente. No sé a quién sale! A su padre seguramente, que en paz descanse...

Dolores: Suficiente. Un sólo dato mas... Es una recién casada que acaba de entrar?

Isabel: Esa misma! Tiene una habitación al lado de la que le dió?

Dolores: Si. Tenga. Tercer piso. (Isabel se va contenta por escaleras y Dolores hacia interiores. De calle entra Conchita y hace sonar la timbrera. Aparece Segundo con papel higiénico en la mano)

Segundo: Ya estoy llegando!

Conchita: Buenos días.

Segundo: Buenos días. Disculpe la tardanza, pero estaba arreglando el canuto del baño, vió?

Conchita: Qué cosa?

Segundo: El canuto! El cosito ese donde el papel higiénico dá vueltas, vió?

Conchita: Ah si... bueno. Soy recién llegada al país, y tengo que aprender algunas cosas del idioma...

Segundo: Sin embargo habla bastante bien. De dónde es?

Conchita: De España.

Segundo: Ah, con razón. Yo soy Segundo, el botones. Cualquier cosa que necesite, no dude en pedírmelo, eh?

Conchita: No sabe cómo se lo agradezco! Le voy a preguntar de todo!Porque no se imagina lo que he sufrido desde que arrivé al aeropuerto...! Sobre todo cuando quise pillar un autobús!

Segundo: Qué hizo?

Conchita: Pillé un autobús! No se imagina qué ploblema!

Segundo: Y... habrá salpicado al chofer!

Conchita: Pero por suerte ya estoy aquí!

Segundo: Si, pero ojo, que acá tenemos baños, eh?

Conchita: Seguro! Algo más... Cómo vengo un tanto acalorada, necesitaría coger algo fresco... Qué puede ser?

Segundo: Eso háblelo con el conserje mejor. El le puede resolver el problema!

Conchita: Me imagino que si! Bien... el conserje está?

Segundo: Si y no.

Conchita: Cómo es eso?

Segundo: Está, pero está ocupado.

Conchita: Dígale de parte mía que se desocupe lo mas pronto posible, porque a partir de ahora me va a tener que atender sólamente a mi.

Segundo: Si, cómo no. A quién anuncio?

Conchita: Usted sólo dígale que ya llegó la Conchita que estaba esperando!

Segundo: Ah guachito! (Conchita saca una pistola de su bolso, pero no es vista por Segundo que se agacha a tomar las valijas)

Conchita: Y otra cosa... Esto lo tengo por seguridad personal, pero me incomoda llevarla encima...

Segundo: (Sin mirarla)Qué cosa?

Conchita: Dónde la puedo meter?

Segundo: (Al verla pega un tremendo grito asustado y se tira detrás del mostrado) Ahhhhhhhh!!!!!!

Conchita: (Mientras se va) Eh, hombre! Que no es para tanto!!(Sale por un costado y del otro entran un tanto asustados el Conserje y el Abogado)

Conserje: Qué pasó??

Segundo: (Asomándose asustado) La Conchita!! Tenía una pistola así de grande! No saben qué susto! (Segundo se va por costado)

Conserje: Bien... sigamos con lo nuestro. Así que son dos los herederos del hotel?

Abogado: Así es. Y recién se hará la entrega formal, cuando estén presente In situ, como dice el legado! (Entra Hugo por el costado y llega hacia ellos)

Conserje: Ese señor Gonzales, y la señorita...

Abogado: (Tímido por la presencia de Hugo) Si, esa misma!

Conserje: Conchita!

Abogado: Bueno, yo no lo diría de esa manera...

Conserje: Porqué no? No es ese el nombre?!Buéh, entonces la llamamos por su nombre! O usted no conoció a ninguna Conchita en su vida?

Abogado: (Tratando de señalarle a Hugo en el costado) Es que... no se si me entiende...

Conserje: En serio?? No me diga que nunca conoció una Conchita?!

Abogado: Hay un señor detrás suyo!

Conserje: Y qué tiene? (a Hugo) Disculpe... Usted conoció alguna Conchita?

Hugo: Bueno, para qué le voy a mentir. No fueron miles, pero...

Conserje: En España?

Hugo: No. La última fué acá en el centro!

Conserje: Pero era hija de españoles?

Hugo: No. Mas bien era una hija de... pero para qué le voy a contar...

Conserje: (Al abogado) Vió? Qué le dije? Es algo muy común! Una vez que estuve en una playa de Galicia, encontré cinco o seis fácil.

Hugo:  Y si. En la playa abundan!(Mientras se va) Permiso...

Abogado: Porqué no seguimos hablando en su oficina mejor, que es mas reservado?

Conserje: No se preocupe por ese. Es un trolo que está esperando a otro! Pero pase a mi escritorio si eso lo tranquiliza... (El abogado sale y entra Juan por el otro costado) Señor..?

Juan: Bueno yo... soy... el de los jingles. Se acuerda?

Conserje: Ahá. Y dónde está?

Juan: Acá. Delante suyo!

Conserje: A los demás jingleros me refiero!

Juan: Ahh... y... en camino.Ya tenemos casi todo listo. Va a ser una canción muy pegadiza, muy linda...

Conserje: Bien.

Juan: Pero yo en realidad le quería hablar en privado de algo... como decirle... Porque es algo un poco raro, vió?

Conserje: Mire, no me hable de raros porque ya tengo a uno esperando a... (Trans. Lo mira de arriba a abajo) Creo que ya entiendo... Usted tiene que encontrarse con alguien, no?

Juan: Bueno, si. Tiene que venir un señor de apellido...

Conserje: No hace falta dar nombres. Tengamos al menos esa delicadeza.

Juan: Lo que pasa es que yo no quisiera que ésto trascendiera de entre nosotros...

Conserje: (Con cierto asco) Me imagino. Estoy al tanto de todo.

Juan:  Porque me dijeron que una partecita me iba a tocar a mi, y yo necesito saber exactamente qué parte es. Usted me entiende, no?

Conserje: Entiendo, pero no justifico! De todas formas, no me interesan los detalles!

Juan: Si estuviera en mi lugar no pensaría así! Le gustaría saber cómo es de grande!

Conserje: Le garantizo que no!

Juan: Pero yo si quiero saber si me va a tocar algo grande! Porque tampoco es cuestión de aceptar cualquier porquería, vio?

Conserje: Por simple deducción, le diría que demasiado grande no va a ser!

Juan: Qué se yo. La vida depara tantas sorpresas... Hace dos días que se me hace agua la boca pensando en ésto!

Conserje: No creo que sea exactamente la boca, pero... de cualquier manera, ese señor, anda por acá... (Mientras va saliendo)

Juan: Gracias, pero mantenga el secreto, eh?

Conserje: Absolutamente.

Juan: Después le cuento si me tocó algo digno de comentar!

Conserje: Preferiría que no!! (Se va. Por el otro costado entra Hugo)

Hugo: Juancito!! Por fin te encuentro!

Juan: Dónde te habías metido?

Hugo: Estuve acá hablando con un par de degenerados... Bueno, qué era eso tan urgente?

Juan: Vos te acordás del abogado?

Hugo: El mafioso de las apuestas??

Juan: Si! Ese!

Hugo: No me digas que apostaste otra vez?! (Juan asiente) No me digas que perdiste de nuevo?! No era que no tenías un centavo mas?! Y ahora qué perdiste, el coche?

Juan: No... ya lo había perdido.

Hugo: La casa??

Juan: No. Está hipotecada. No quiso agarrar viaje con eso!

Hugo: Y entonces qué apostaste?

Juan: A mi mujer!

Hugo: Tu, qué??

Juan: A mi señora!!

Hugo: Pero vos qué tomaste?? Acaroína?! Cómo vas a apostar a tu mujer??!

Juan: Era lo único que me quedaba! Y como el tipo se vuelve loco por cualquier mina, aceptó!

Hugo: Y ahora?? Qué vas a hacer??

Juan: Me queda una sola cosa! Vení! (Ambos se van hacia escaleras.  De interiores aparece Segundo, y atiende el teléfono que está sonando)

Segundo: Segundo!! No, qué ascensorista! Soy el botones. Ah, si la gallega! Las valijas? Si, están acá! Ya se las llevo. Y un maletín negro? También está acá. Muy bien. (Cuelga. Vuelve a sonar el teléfono) Hola? Qué??  Y yo que sé si su marido está acá?! Usted quién es?  A ver? Espere que me fije en el registro... Juan Gonzales, Juan Gonzales... Si, acá hay uno, pero no sé si será el que usted busca. Sabes cuántos Juanes Gonzáles hay en la guía..?! No, acá hay uno solo.  Bueno, si lo llego a conocer le aviso. Adiós. (Cuelga. De escaleras viene Gladys en salida de baño tipo toalla, y se junta con Dolores que viene de adentro, y durante todo el diálogo Segundo intentará agarrar todas las valijas y se le irán cayendo torpemente y nuevamente intentará levantarlas)

Dolores: Buscabas algo en especial?

Gladys: Buscar? No! El que me busca es Andrecito!

Dolores: Porqué? No sabe dónde estás?

Gladys: (Muy divertida) El cree que si, pero yo lo engañé!

Dolores:  Ya? Recién casada?

Gladys: No, nena! Que le hice una broma!

Dolores: Le dijiste que nunca saliste con un hombre?

Gladys: No. Porque eso es cierto.

Dolores: Que nunca viste a un hombre desnudo?

Gladys: No. Porque también es cierto!

Dolores: Al menos sabés lo de la semillita, no?

Gladys: Por supuesto! Qué te creés? Que soy tonta??

Dolores: Y entonces? Qué le hiciste de raro??

Gladys: (Muy divertida) Cuando se metió en el baño, y me dijo que me saque toda la ropa, yo la fuí dejando en el piso, para que cuando salga, siga el rastro, viste?

Dolores: Y llegaste hasta acá?

Gladys: No! Eso es lo mejor! La fuí dejando hasta la puerta de la habitación de al lado!! Sabés la sorpresa que se va a llevar cuando vea que no soy yo!!?

Dolores: Bueno, pero cuando prenda la luz, se va a dar cuenta!

Gladys: No! Porque le dije que como me dá verguenza,  si prendía la luz, me iba a la casa de mamá!! (Se ríe divertida) Así que vaya a saber con quién estará acostado ahora!! No es bárbara la broma?

Dolores: Por lo menos algo queda claro: Con esa inocencia, vas  tener un matrimonio muy largo! (Ambas salen por el costado mientras Segundo sigue intentando levantar las valijas. Por el costado entra Isabel bailando al compás de una música sensual)

Isabel:  Disculpe...

Segundo: Si?

Isabel: Le puedo hacer una preguntita sobre la atención de éste hotel??

Segundo: Lo que quiera. Usted sabe... estoy para servirla!

Isabel: Ahhh! Fué usted??! (Lo mira de arriba a abajo) Quién diría, no?

Segundo: Si fuí yo, qué?

Isabel: El que entró a mi habitación a oscuras, me arrancó la ropa como una fiera embravecida, y me destrozó de amor!!

Segundo: Lamento informarle que yo no fuí. Yo soy Segundo!

Isabel: Ay! No me diga que encima dan turnos!!? (Se le acerca sensual) En diez minutitos estoy lista! Lo espero! (Isabel se va bailando como entró, y cuando Segundo intenta retomar su trabajo con las valijas, por el costado entra Juan, sin ver a Segundo que está agachado, y habla hacia interiores)

Juan: Dale, entrá! (Advierte a Segundo, y grita hacia afuera) Paráa!! (Segundo se asusta)

Segundo: Qué pasó??

Juan: (Disimulando) Es que... Hacés todo demasiado rápido! Te puede hacer mal, la salud hay que cuidarla, no?

Segundo: (Sentándose sobre una valija) Tenés razón. Tengo que descansar de vez en cuando.

Juan:  (Lo levanta de un brazo) Si, pero no!

Segundo: En qué quedamos?

Juan: Quiero decir que, no ahora! Primero está el trabajo, no te parece? (Por las valijas) Esto hay que entregarlo cuanto antes. El pasajero las debe estar esperando... y tantas valijas te pueden reportar una buena propina!

Segundo: Y con mi salud qué hago?

Juan: (Ayudándolo a cargar todo mientras lo va empujando hacia la calle) Acordate de aquel viejo refrán: Lo importante es la plata, que la salud va y viene! (Cuando Segundo terminó de salir cargado de valijas, Juan vuelve al centro y llama hacia interiores) Ahora si, entrá! (De interiores llega Hugo, disfrazado de mujer, con el mismo vestuario y peluca que tenía Gladys al principio. Baila un poquito y luego se descubre que es Hugo)

Hugo: No, Juan!

Juan: Qué pasa?

Hugo: Cómo qué pasa?! Me miraste bien, vos? Parezco el travesti Dana International!

Juan: Justamente! Eso es lo que tenemos que lograr... que te veas así! Ridícula y bien fiera! Es la única forma que al tipo no le gustes y acepte el cambio por mi parte en el hotel!

Hugo: Si todavía no sabés qué parte te toca?!

Juan: (Mirándolo de arriba a abajo) Sea lo que sea, va a aceptar!

Hugo: Ché, Juan...

Juan: Qué?

Hugo: En serio me veo tan fiera?

Juan: Si. Y es mucho mejor así!

Hugo: Porqué?

Juan: Hacéme caso. Yo sé lo que te digo.

Hugo: Pero nadie se va a tragar que yo soy tu mujer!

Juan: Rezá para que se la traguen, porque si no, el que se la va a tragar vas a ser vos!

Hugo: Qué? El abogado?? No!!! Yo me las tomo!!!! (Intenta irse y Juan lo retiene de atrás)

Juan: No tengo otra solución! Qué querés? Que le entregue a mi mujer??

Hugo: Ni a tu mujer, ni a tu mejor amigo!! (Nuevo forcejeo)

Juan: Si fueras mi amigo, harías éste sacrificio por mi!

Hugo: Ma qué sacrificio??! Vos me estás pidiendo que entregue el...!! No!!! Lo lamento mucho, pero no!! Prefiero sentirlo en el alma, antes que en otra parte!!

Juan: Vení para acá! No te das cuenta que no tenemos otra solución?

Hugo: Vos no tendrás! Lo que es yo, es el único que tengo y lo voy a conservar intacto!!

Juan: No! Los dos no tenemos! O no querés cobrar la guita que me prestaste?

Hugo: Pero qué te pensás que soy? Que me voy a entregar por esa miseria?! Mi cuerpo vale mucho más que eso! (Intenta irse nuevamente pero Juan lo retiene desde atrás. Siguen forcejeando cuando entra el Conserje por el costado y se queda mirándolos con cierto asco. Ellos al darse cuenta, intentan disimular)

Conserje: Por lo visto, ya se encontraron!

Juan: Este... si. Gracias. Ya lo encontré!

Conserje:  Y..?

Juan: Y, qué?

Conserje: Descubrió como es la parte que le toca?

Juan: Bueno... estoy en eso!

Conserje: Si. Ya me dí cuenta. Sigan nomás. Hagan de cuenta que los demás no existen!

Hugo: No, oiga! Qué ésto no es nada raro!

Conserje: No. Para ustedes debe ser normal!

Hugo: Quiero decir, que yo soy bien machito para que sepa!

Conserje: Me imagino. Y se viste así para ir de compras, no?? Permiso... (Se va sin darles la espalda y caminando hacia atrás temeroso. De calle entra Segundo otra vez con las valijas)

Segundo: Qué despistado que soy! Hace diez minutos que estoy afuera esperando al pasajero con las valijas, y me había olvidado que son de una que recién llegó!

Juan: Bueno, no pierdas tiempo y lleválas!

Segundo: (Por Hugo) Perdón... la señora?

Juan: Quién?

Segundo: A usted me refiero.

Hugo: Yo?

Segundo: Si! Qué otra señora hay acá?

Hugo: Yo no soy señora!

Segundo: Perdón. Señorita!

Juan: (Le tapa la boca cuando Hugo iba a reaccionar) Yo te voy a explicar... es mi... Mujer! Lo que pasa es que todavía no estamos casados, viste?

Segundo: O sea que... serían algo así como novios.

Hugo: Pero en cualquier momento enviudo!

Segundo: Ahora me acuerdo! Usted es la que llamó recién!

Juan: Quién llamó?

Segundo: Ella!

Juan: (A Hugo) Vos me llamaste??

Segundo: Cómo?? No se acuerda hace un rato que me preguntó por su marido?

Hugo: Yo??

Juan: (Dándose cuenta) Ahh..! Claro!! Si! No te acordás que me llamaste??!

Segundo: (A Hugo) Y..? Se lo dijo??

Hugo: Qué cosa?

Segundo: Lo que me pidió por teléfono que le dijera a él!

Hugo: (Juan le dá un codazo) Agghhh!! No! No te lo dije!

Juan: (A Segundo) Y qué me tenía que decir?

Segundo: Preguntáselo a ella!

Juan: Ah, claro. (A Hugo) Qué me tenías que decir?

Segundo: Dígale lo que me dijo por teléfono!

Hugo: Bueno, que... no te olvides de comprarle la leche al gato!

Segundo: No! Eso no me lo dijo! Lo de que llamó a su secretaria y le dijo que venía para éste hotel!

Juan: (Desesperado) Se enteró que venía para acá??

Segundo: (Levantando el volúmen)Y no lo estás viendo???

Juan: (Casi gritando)Y ahora qué le digo??!

Segundo: (Igual) A quién??

Juan: (Igual) A mi mujer!! Se va a dar cuenta de todo!!!

Segundo: (Igual, mientras tira todas las valijas podrido) Pero no es ella tu mujer??!!

Juan: (Al mismo tiempo que Hugo) Si!!!!

Hugo: No!!!!

Segundo: (Mas tranquilo) Pero claro! Cómo no me dí cuenta antes..! Usted no es su mujer!

Hugo: (A Juan)Te dije que se iban a dar cuenta!

Segundo: Es su amante!

Juan: (Rápido sin dejarlo reaccionar a Hugo) Exacto! Y ahora se me complica porque viene la verdadera!

Segundo: Bueno, no te preocupes... Para eso estamos los amigos.

Juan: Vos me podés dar una mano?

Segundo: Por supuesto! En cuanto venga la verdadera, yo le digo que ella es mi amante y listo! ( mientras le pellizca la cola) Y en una de esas, quién te dice...! (Se va por costado y le guiña el ojo aHugo)

Hugo: Juan... andá a arreglar ésto antes que empeore!

Juan: Si, voy, voy! Quedate tranquilo y no te deschaves! Ahora hacete pasar por mi amante! (Juan sale)

Hugo: Estas cosas me pasan a mí nada más!(Por el costado entra Andrés abrochándose la camisa y al ver a Hugo se le acerca mimoso)

Andrés: Estabas acá??! Qué susto! Cuando no ví tu ropa en el pasillo, por un momento pensé que te la habían robado! (Lo abraza de atrás) Gladys!!

Hugo: (Afirmando con la cabeza) Mmmmnn!!

Andres: Tengo que confesar que estoy más que sorprendido. Creo que fué uno de los momentos más inolvidables de mi vida! Sobre todo cuando empezaste a gemir! Eras una fiera salvaje! Y esa colita!! (Tantea) En la oscuridad parecía mas gordita!

Hugo: (Con odio) Mmmmnnnn!!!!!!

Andres: Si, ya sé que te da verguenza. Pero va a ser nuestro secreto! Pero prometeme que vamos a repetir!

Hugo: (Igual) Mmmmmnn!!!

Andres: Bueno, voy a comer algo al bar, y después vuelvo a subir. (Le cachetea la cola) Andá preparando otra vez el terreno! Ah, y vamos a quedarnos en la otra habitación. Parece que esa te inspira más,no mi amor? Chaucito. Enseguida vuelvo! (Andrés sale)

Hugo: Mmmmnnn!!!! (Una vez que Andrés se fué) Juan! Te juro que te mato!! (Por el otro costado aparece el Abogado sin ser visto por Hugo que habla solo)  No, si yo soy un inconciente! Todo es por culpa de Juan! El me quiso poner todo ésto, y yo que hice? Se lo permití! Qué iba a hacer? Al fin de cuentas es un amigo! Total... ponérmela por un ratito no es tan terrible, no? (Advierte al Abogado) No... permítame. Yo le puedo explicar...

Abogado: Por favor! Faltaba más... Mi pimpollito! Decime... Yo también puedo ser tu amigo?

Hugo: Un momentito!

Abogado: Si! Un momentito nomás!  (Le dá una tarjeta) Acá tenés mi tarjeta!

Hugo: Yo le voy ả explicar, señor... (Leyendo) Abogado de la Sociedad de Engañados? Y eso qué es?

Abogado: Es una nueva institución al servicio de todos aquellos que han sido engañados en su buena fe! Yo los llevo a juicio! También me encargo de suseciones, divorcios...

Hugo: Y qué clase de engaños llevan a juicio?

Abogado: De todo tipo. Fraudes, falsificaciones, engaños amorosos...

Hugo: Amorosos también?

Abogado: Esos son los que más abundan. Porqué? Estás por engañar a alguien?

Hugo: Si! Digo, no!! Yo... justamente vine acá con mi... (Entra Juan por el costado hablando fuerte)

Juan: Listo! Todo arreglado!

Hugo: (Señalando a Juan) Con mi hermano!!

Abogado: Hermano? Mucho gusto!

Juan: Hermano de dónde??!

Hugo: Hermano de teta! Porque nos criamos juntos, vió?

Juan: Nosotros??

Hugo: No te acordás que compartíamos la...?!

Juan: (Entrando en el juego) Ahhh! Claro! Porque como eran dos, no??

Abogado: Entiendo... Una madre putativa!

Hugo: Y la tía ni le cuento!!

Abogado: Putativa significa supuesta, aparente... El primer padre putativo, que en latin se dice pater putativis, fué San José. Por eso cuando lo perseguían los romanos, para no nombrarlo, le decían  P P, y de allí que a los José se les dice Pepe...

Hugo: Viste? Te dije que Pepe era un hijo de putativa!

Abogado: Entonces, volviendo a lo nuestro... si no tiene ningún compromiso, podemos ir a tomar algo, no?

Juan: No!! (a Hugo)No te podés ir así!

Abogado: Vamos a tomar algo y después volvemos!

Juan: Pero, cómo te vas a ir?? No te acordás que está por llegar...??

Abogado: Quién?

Hugo: Papá!!

Abogado: También es putativo?

Hugo: No. Pero anda con varias!

Abogado: Me encantaría conocerlo.

Juan: No! No puede!

Abogado: Porqué? Qué tiene de malo?

Juan: Es que, papá es muy celoso! La cela mucho, vió? Y cuando la ve con alguien arma unos escándalos!

Abogado: Pero por favor! Yo soy un hombre decente! Y mis intenciones son muy serias. No le veo nada de malo en ir a tomar un cafecito!(Entra el conserje y yendo hacia el mostrador, hace un ruido con el micrófono como probando si funciona, Por detrás entra Segundo con un escobillón y balde y al golpear el escobillón al piso repetidamente, se va formando un rítmico sonido que los demás, utilizando distintos utensillos, van armando como si fuese una batucada)

 

Segundo tema musical (batucada)

 

Conserje:  (Al terminar, y como para disimular) Ya encontré esos papeles. (Los ve) Tenga cuidado con éstos...!

Abogado: Pero qué dice?!

Conserje: Yo sé lo que le digo! Estos dos son raros!

Abogado: Pero no hombre! Qué tiene de raro ser hermanos?!

Conserje: Ellos??! No son hermanos de verdad!!

Abogado: No diga más pavadas, hombre! No se dió cuenta todavía?

Conserje: De qué??

Abogado: Son putativos!

Conserje: Ahh, de eso si!! Hace rato!!

Abogado: Entonces no haga más el ridículo, quiere?? (Va hacia Hugo) Ahora si, vamos?

Hugo: Cómo no, permiso...

Juan: Y qué hago si viene... papá!??

Hugo: (Ya saliendo por el costado) Buscale otra putativa!! (Salen)

Juan:  Ahora si que perdí como en la guerra! Estoy solo. Se dá cuenta qué problema?!

Conserje: Bueno, si es por eso... (Mira a todos lados y habla como en secreto) Yo le puedo conseguir, digamos... una compañía! Los buenos hoteles a veces tenemos también servicio de acompañantes... Me entiende, no?

Juan: Usted me puede conseguir una... de esas?

Conserje: Por supuesto! (Trans) Por supuesto todo tiene un precio..! (Juan le dá un billete) Muy bien. Délo por hecho!

Juan: (Mientras le besa la frente) No sabe cómo se lo agradezco!

Conserje:  (Limpiándose asqueado) Pero eso si! Una mujer!

Juan: Si! Con una me alcanza!

Conserje: Quiero decir... mujer, mujer!!

Juan: Y si! Es lo que necesito!

Conserje: (Dándole una tarjeta) Aquí tiene. Llámela cuando guste! Un servicio de primera. (Se entusiasma) No sabe lo buena que es! Hace cada cosa, que... (Trans) Lo sé porque me contaron, ejem... permiso!! (Se va. Juan llama por TE)

Juan: Hola? Le hablo del hotel La Libélula no se cuánto! Si, el conserje me dió su teléfono. Claro, necesito de sus servicios.  No, nada raro. Solamente se tiene que hacer pasar por mi mujer! Cómo, con todo lo que eso implica..? El mismo precio?? Y, entonces si! Véngase ya mismo para acá! Cómo que está trabajando?! Ahh, yo pensé que sufría de asma!! Bueno, en cuanto pueda entonces.  Juan Gonzáles es mi nombre! Muy bien. La espero.(Por el costado entra el Mafioso con una maletín igual al de Conchita)

Mafioso: Veo que llegó temprano!

Juan: Si. Usted también.

Mafioso: Es que mi ansiedad es superior! (Ríe solo y se corta) Estuve recorriendo el hotelucho...

Juan: Y? Qué le pareció? Esta muy lindo, no?

Mafioso: Si... no está mal... buéh, más o menos. En realidad no me voy a poder decidir, hasta no ver la otra parte de la propuesta. Todavía no la conozco. Tardará mucho?

Juan: Justamente acabo de cortar con ella.

Mafioso: Se separaron?

Juan: Por teléfono!

Mafioso: Y porqué no se separaron de frente? Es lo mejor!

Juan: Me refiero que acabo de cortar la comunicación con ella!

Mafioso: Y, si. Si se pelearon no se hablan más.

Juan: No se preocupe. En un ratito va a estar por acá!

Mafioso: Eso espero. Mientras tanto voy a ver si cobro algunas apuestas atrasaditas (Muestra un revólver) Tengo formas muy convincentes. (Se le traba el dedo en el gatillo y finalmente se lo saca y lo vuelve ả colocar dentro del maletín)

Juan: Vaya tranquilo, nomás. Y no se preocupe por nada.

Mafioso: (Olvidándose el maletín) Espero no tener que preocuparme... permiso, en un ratito estoy de vuelta y después arreglamos la deudita... (El mafioso sale. Entra corriendo Hugo)

Hugo: Juan!!!!

Juan: Qué pasó? Te violó??

Hugo: No tarado! Me estoy meando!

Juan: Y andá al baño!

Hugo: Es que ésta medibacha que me encajaste, se me trabó con el cierre de la pollera y no me la puedo sacar!

Juan: Tenés que hacerlo con fuerza!

Hugo: Pero te digo que está trabada! No puedo!

Juan: (Lo dá vuelta e intenta, sacudiéndolo) A ver? Dejame a mi! Hay que tironear de acá!

Hugo: No me sacudas que me meo!

Juan: Querés que te ayude o no?!

Hugo: Si. Pero sin sacudirme tanto! (Entra Segundo y se queda mirándolos sin ser visto)

Juan: Si no te sacudo, no sale! No te das cuenta que está encajada?!

Hugo: Bueno, pero despacio que me está doliendo!

Juan: Pero como te pudo quedar así?!

Hugo: La culpa es tuya por encajarme todo esto!

Juan: No hagas fuerza que se te va a romper!

Hugo: Ma sí, rompélo de una vez y listo! Pero sacala que me meo!!

Segundo: (Tocándole el hombro a Juan) Espere! (Le da un sobrecito) Póngase protección! Si necesita otro después me avisa! (Se va por el costado)

Hugo: Este tipo no se habrá pensado que nosotros... quiero decir que vos me... No!!!

Juan: Bueno ché! No fué culpa mía!

Hugo: Si, fué tuya! Porque me encajaste ésta ropa! Porque me metés siempre en líos! Y porque encima hacés escándalos en medio del hall!

Juan: Y qué querés? Que me vaya con el despelote que tengo acá?

Hugo: Y yo me estoy meando!

Juan: (Lo lleva detrás del mostrador) Vení acá, que nadie nos va a ver!(Cuando se meten debajo, del costado aparece el Conserje y al llegar al mostrador se queda escuchando) Podés quedarte quieto?!

Hugo: Bueno, pero apurate que no doy mas!

Juan: No hay caso! No puedo!

Hugo: Por favor, Juan, rompélo de una vez!!

Juan: Y con qué querés que lo rompa?? No tengo nada como la gente?!

Hugo: Con los dedos aunque sea!! Pero apurate que no aguanto mas!

Juan: Es que acá, no veo nada!

Hugo: Yo te ayudo. Dame la mano! Lo agarraste?

Juan: Ahh, ahora si. Es otra cosa!

Hugo: Bueno, dale de una vez!

Juan: Es que... es muy chiquito y se me escapa!!

Hugo: Ayyyyy...!!!!

Juan: Qué pasó?! Te lo rompí??

Hugo: Un poco, pero nadie lo va a notar!

Juan: (Apareciendo desde abajo del mostrador) Bueno, por fin... (Advierte al conserje que está un tanto espantado por lo que escuchó) Estee.... yo le puedo explicar... Yo estoy con...

Conserje: Si, ya se! Con el otro putativo!! Así se inspira para el jingle??! (Se va por donde vino)

Hugo: (También apareciendo) Qué pasó?

Juan: Otro que entendió cualquier cosa...Pero quedate tranquilo que yo aclaro todo... (Se va por donde el Conserje)

Hugo: No me dejes ahora...! (Se le acerca Dolores)

Dolores: Vos sos la encargada del vestuario?

Hugo: Eh? Este... sí! Claro!

Dolores: El conserje me dijo que hable con vos.

Hugo: Muy bien. Ahora tengo que hacer algo urgente y después charlamos...

Dolores: (Le muestra la cola) Porque éste pantalón me ajusta mucho acá, ves?

Hugo:  Si, veo... pero ahora tengo que ir...

Dolores: Necesito otro para ponerme. Vos tenés algo que me entre bien?

Hugo: Tengo! Pero ahora está con la cabeza en otra cosa! (Por el otro costado entra Gladys envuelta en la salida de baño)

Gladys: Me dasapareció toda la ropa! Qué problema, no?

Dolores: No te preocupes. Justamente acá está la encargada de vestuario que te puede dar algo!

Hugo: Si. Pero después! Ahora tengo algo urgente que hacer!

Gladys: No me imaginé que alguien se podía llevar lo que no es suyo!

Dolores: Por lo visto, hay muchas cosas que no te imaginás!

Gladys: Porque, que se hayan llevado la blusa, y la pollera, vaya y pase... pero la ropa interior..!

Dolores: Cómo? También te sacaste la ropa interior??

Gladys: No te dije que dejé todo en el pasillo? No tengo nada más que ésta salida de baño! Ves que no te miento?! (Se abre la salida de baño de espaldas al público y les muestra)

Hugo: Ahhhh...! Mirá vos! Sos pelirroja de verdad?!

Gladys: Si! Desde chiquita!

Dolores: Habría que darle algo de ropa. Se la das vos o se la doy yo?

Hugo: No te imaginás cómo me gustaría dársela yo, pero ahora tengo otro asunto urgente entre manos.

Dolores: Bueno, vení conmigo... (Se lleva a Gladys por un costado. Cuando Hugo está por salir corriendo, del otro lado aparece el Abogado con un baldecito y champagne adentro)

Abogado: Yúuuuujuuuuu...! Mire lo que traje! Me tomé el atrevimiento de pedir una botellita de champagne para celebrar éste encuentro. (Hugo corre hacia él, le arrebata el baldecito y lo coloca detbajo del mostrador como para orinar) Espero que no se ofenda por tamaña confianza... pero, no se... usted me inspiró... cómo le diría? Una catarata de ternura!

Hugo: (Mientras orina) Y más también!!

Abogado:  (Sonrojándose) Por favor no me diga así, que me pongo colorado! Quiere que descorche la botella así brindamos?

Hugo: No. No hace falta.

Abogado: No le gusta el champagne?

Hugo: Si, me encanta. Pero ésta marca en particular, me cae mal!

Abogado: Déme que la cambio por otra!

Hugo: Para qué? Podemos charlar sin necesidad de tomar nada, no?

Abogado: (Acodándose romántico en el mostrador) Como usted diga... (Huele el aire) Mmmmm! Qué hermoso perfume! Cuál es?

Hugo: Este... Anochecer del Bisonte!

Abogado: Muy lindo. De qué le gustaría hablar?

Hugo: De cualquier cosa, pero no acá.

Abogado: Porqué? Qué tiene de malo?

Hugo: La humedad. Acá hay mucha.

Abogado: No lo había notado...

Hugo: Pero de a poco lo va a ir sintiendo. Es cuestión de minutos nomás! (Se van hacia interiores. Del costado entra Conchita con el maletín y llega hasta el mostrador. Llama)

Conchita: Conserje!! Conserje!! Segundo!! Hay alguien en ésta pocilga??! (Deja el maletín al lado del del mafioso y se va hacia interiores. Del otro costado llega Segundo)

Segundo: Me llamó, gallega?? (Mira a todos lados) Me pareció que me llamaba... (Sale hacia interiores. Del costado aparece otra vez Conchita)

Conchita: Conserje!! Segundo!! Pero dónde se metieron todos?! (Vuelve a salir por el otro lado. Vuelve a entrar Segundo)

Segundo: Me está cargando?? Para qué me llama la gallega, si después no está?! (Por calle entra Bárbara, la esposa de Juan)

Bárbara: (Advierte que Segundo busca por todos los rincones) Disculpe... qué busca?

Segundo: La Conchita!

Bárbara: Conmigo no cuente!

Segundo: Usted qué desea?

Bárbara: Bueno, yo soy la esposa de... Cómo explicarle... estuve con la secretaria y me dijo que venía para acá.  Y me estoy palpitando algo raro. Así que mejor no le digo mi nombre. No quiero que sepa que estoy acá. Entendió?

Segundo: Un pepino! Pero no importa... Permiso... voy a seguir buscando la Conchita. (Segundo se cruza por el costado con el abogado cuando dice esto y sale)

Abogado: Yo también. De pronto se me escapó! Disculpe, está esperando al conserje?

Barbara: No, en realidad... yo, hoy hablé por teléfono pero no quiero decir mi nombre, vió?

Abogado: Su nombre? Y qué tiene de raro? (Se dá cuenta) Ahh... ya entiendo... usted debe ser la... que se llama...

Barbara: Sshhhh!!! No lo diga que lo pueden oír!

Abogado: Pero por favor! No lo tome así. Si hasta me han dicho que es algo muy común.

Barbara: Por más común que sea, él me va a tener que contestar muchas cosas! Qué es eso de venir acá y no decirme nada?! Este se trae algo entre manos!

Abogado: Quién?

Barbara: Juan. Mi marido!

Abogado: Ahh, no sabía que era casada!

Barbara: Si! Con Juan. Juan Gonzales. El que está acá! El muy crápula!

Abogado: Juan Gonzales??

Barbara: Qué? Usted lo conoce?

Abogado: Es el otro dueño del hotel!

Barbara: Cómo que es el otro dueño??

Abogado: Claro! Porque nosotros pensamos que eran dos! Pero si usted está casada con Juan Gonzales..! Claro! Con razón!

Barbara: Con razón, qué?

Abogado: Con razón los dos se llaman Gonzales!

Barbara: Obvio! Si estamos casados!

Abogado: Pero qué grata sorpresa! Eso simplifica las cosas!

Barbara: Perdón... usted quiere decirme que Juan es el dueño de éste hotel?

Abogado: En realidad, ustedes dos! No se lo dije por teléfono?

Barbara: (Sonriente) No, pero... qué tonta! Y yo que pensé que Juan me estaba engañando!

Abogado: Pero bueno, si son uno mismo, la cosa va a ser más sencilla!

Barbara: Qué cosa?

Abogado: El papelerío de la herencia del hotel! Ahora les pertenece! Aquí tengo todos los papeles... (Revisa equivocadamente el maletín del mafioso y saca un arma) Estee... seguramente deben estar en la oficina. Ya vuelvo... (El abogado sale y del otro costado aparece el Conserje)

Conserje: Perdón... Señorita? En qué puedo servirle?

Barbara: Señora!

Conserje: Disculpe. Señora?

Barbara: Bueno, yo... hoy hablé por teléfono... estoy buscando a un señor... Tenemos que ir... los papeles, vió?

Conserje: Ahh, entiendo... usted es la que llamaron por teléfono!

Barbara: Exactamente! Las misma.

Conserje: Pero yo nunca la ví por acá?!

Barbara: No. Es la primera vez que vengo a éste hotel.

Conserje: Ya me parecía! Siempre recuerdo una cara... (Le dá una palmada en la cola canchero) Y el resto, ja, ja, ja.

Barbara: (Estupefacta) Oiga!! Qué hace??!

Conserje: (Dándole otra palmada) Que? Ésto?

Barbara: Pero...! Con qué derecho??!

Conserje: Digamos que es... la propina del conserje! Ja, ja, ja.

Bárbara: Pero quién se pensó que soy??!

Conserje: Eso ya lo sé! Lo que desconozco es el precio!! Ja,ja,

Barbara: Pero usted es un degenerado!!

Conserje: Claro! Porque vos sos la Cenicienta!!

Barbara: No le voy a permitir!!

Conserje: Buéh! Cortála, che!!

Barbara: Cómo???!

Conserje: (Severamente la zamarrea del brazo ante el estupor de ella) Y no te hagás la cocorita porque te rajo!! Si querés encontrarlo a ese Juan, hace un rato estaba en el comedor! Pero eso si..!! Nada de escenitas amorosas en el hall, entendido??! Vení para acá!! (La saca de un brazo casi brutalmente y por el otro costado entra Conchita con su maletín y lo deja sobre el mostrador)

Conchita: Conserje!! Pero dónde se ha metido éste tío??! Conserje!! (Toma por equivocación el maletín equivocado y sale por el costado) Conserje!!! Será posible que nunca haya nadie aquí?! Voy a tener que poner orden!! (Conchita sale, y del otro costado entran Juan y Hugo)

Juan: Vos estás loco? Cómo te lo vas a llevar de acá?

Hugo: Es que con éste puedo zafar. Pero si me agarra el mafioso, ahí si que voy a cantar Lamento Boliviano!

Juan: Ya te dije que por el mafioso no te preocupes, que ya lo solucioné. Además... con ésta facha no creo ni que te mire!

Hugo: Con ésta facha ya me tocaron el culo dos veces!

Juan: Pero el mafioso no! Ya vas a ver. (Entra el conserje)

Conserje: Ahh, estaba acá! (Por lo bajo) Va a ser mejor que se saque a éste de encima porque ya llegó la... compañía que pidió!

Juan: Ya? Es rápida, eh?!

Conserje: Y encima es una de las nuevas. Me habían dicho que iban a renovar el personal. Pero ésta es hija del rigor... Palo y palo!!

Juan: Gracias... Ya la atiendo. (Se le acerca Hugo)

Hugo: Qué compañía pediste?

Juan:  (Sin darle importancia) Una atorranta!

Hugo: Pero vos qué tomaste?? Detergente?! Llamás ả una atorranta cuando está por venir tu mujer??

Juan: Algo le tengo que entregar al mafioso!

Hugo: Y con tu señora qué hacés? Decís que es tu esposa putativa?

Juan: No! Cuando llegue, inventale cualquier cosa, pero entretenela, de acuerdo?

Hugo: Y si otro quiere seducirme?

Juan : Decile que te duele la cabeza, pero no me rompas más! Andá de una vez, y fijate si viene mi mujer! (lo saca casi a empujones. El conserje se le acerca que se quedó observando unos papeles)

Conserje: Qué mal huele, no?

Juan: Este... si. Yo también sentí algo así. Debe venir de los baños. Yo que usted iba a controlar...

Conserje: Preferiría primero escuchar el jingle, digo, si no le molesta...

Juan: No. Para nada... Segundo! (Entra Segundo y cantan el jingle) “Vengase para éste hotel...

              Vengase para éste hotel...

               Que si no está la Conchita...

                El favor se lo hace él..!!

Juan: Si no le gustó, podemos pensar en otra cosa...

Conserje: Si. Va a ser lo mejor. (Se va hacia interiores y se lleva de los pelos a Segundo. De calle entra Rita, la prostituta)

Rita: Hola... Yo estoy buscando a un tal... Juan Gonzales.

Juan: Vos sos Rita?

Rita: La misma. Ya llegó al que hay que atender?

Juan: (Recuerda asustado como para si) Mi mujer!!

Rita: Me dá lo mismo. Estoy acostumbrada a éstas cosas... Mientras paguen... Dónde está tu mujer?

Juan: Justamente, está por venir!

Rita: Qué hago? Espero acá?

Juan  No!! Este... Es que acá te pueden ver! Tendrías que esconderte por un rato.

Rita: Porqué? Le dá verguenza?

Juan: Claro! Mucha. (La mete debajo del escritorio) Vos mejor, escondete, y cuando yo te traigo a la persona, la atendés acá, de acuerdo?

Rita: A ver si entendí... Vos me la traés, para atenderla acá mismo?

Juan: (Sin saber qué decir) Exacto! Viste qué buena idea?! Vos no te muevas de acá! Y en cuanto aparezca alguien, hacés lo tuyo, de acuerdo? (Metiéndose debajo del mostrador)

Rita: Bueno... como quieras. Vos sos el que paga. Y si aparece otra persona? Cómo sé a quien tengo que atender?

Juan: Esperame acá y no te muevas para nada. Yo enseguida vuelvo. Eso si... vamos a poner un código. Cuando yo te golpeo así, ves? (Golpecitos sobre el mostrador) quiere decir que esa es la persona a la que tenés que atender. Okey? (Juan sale por el costado y ella termina de esconderse. Del otro lado llega Hugo y cuando pasa por detrás del mostrador, se escucha la voz de Conchita que grita desde afuera)

Conchita: Con usted quería hablar!! (Entra al escenario)

Hugo: (Se detiene justo detrás del mostrador) Eh? Conmigo?

Conchita: Por supuesto! No es usted la conserje?

Hugo: Eh? Este... si. Un poco.

Conchita: Muy bien. Entonces vamos a hablar largo y tendido sobre las futuras políticas a implementar.. (Golpeando sobre el mostrador, de la misma forma en que lo hizo Juan) Porque ésto así no puede seguir! Hay que ponerle coto a todo éste desorden!

Hugo: Bueno, en realidad yo ahora tendría que... (Siente algo)

Conchita: Si está ocupada, no se preocupe... Lo hablamos luego. Primero están las obligaciones de la empresa... Yo entiendo que tenga muchas responsabilidades sobre sus espaldas, y que a veces se le haga difícil sobrellevarlas...

Hugo: Si. Siga, siga. No pare ahora.

Conchita: Es que tal vez la solución sea descargar un poco en los demás, no le parece?

Hugo: Puede ocurrir muy pronto!

Conchita: Yo creo que le va a hacer muy bien. Sobre todo si usted es como me parece, una persona a la que le interesa hacer las cosas correctamente, como debe ser. Porque recuerde que el que mucho abarca, poco aprieta!

Hugo: Ahá! A veces apreta mucho!

Conchita: Y también hay que adecuarse a los días que nos tocan vivir. Hay que agiornarse! Porque la situación económica no es nada sencilla. Usted vió como está!

Hugo: Cada vez mas dura!

Conchita: Tal vez yo peque de negativa, pero creo que va a llevar bastante tiempo para que ésto acabe!

Hugo: Para mi ocurre en cualquier momento!

Conchita: Vé? Usted es una optimista! Me gustan las optimistas! Ven las cosas... cómo le diría? De un modo direrente!

Hugo:  Si!

Conchita: Tienen una forma muy singular de encarar las cosas, no?

Hugo: Si!!

Conchita: Pensando en el futuro, que está tan cercano!

Hugo: Si..!!!

Conchita: Y con todos los objetivos en él!

Hugo: Si..!!!!

Conchita: Con mucho ímpetu!

Hugo: Si..!!!!

Conchita: Con convicción!!

Hugo: Si..!!!!!!

Conchita: Y allí es donde vuelcan todas sus energías, no le parece??!

Hugo:  Siiiiiii..!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (Pausa. Ella lo mira)

Conchita: Me gusta usted. Tiene un... no se qué. Yo en realidad venía a decirle que, por si no lo sabe, hay mucha gente a la que le gustaría estar en su lugar!

Hugo: Me imagino que si!

Conchita: Porque el suyo, a decir verdad, es un lugar de privilegio. No cualquiera puede estar ahí!

Hugo: Después de un cigarrillo, puedo estar otro rato mas!

Conchita: Pero ahora que la conozco un poco mas, creo que se lo merece!

Hugo: No se imagina cuánto se lo agradezco!

Conchita: No tiene porqué. Bien, ahora voy a desempacar, y si le parce continuamos la conversación en el bar...

Hugo: Bueno, en realidad yo ahora tendría que... (Aparece el mafioso por el costado y Hugo se asusta) tomar algo, precisamente! Le agradezco la invitación. Vamos? (Salen ambas por el costado y el mafioso llega hasta el mostrador y abriendo el maletin saca la pistola, la mira y revisa el otro maletín)

Mafioso: Ahh, ahora si. Esta es mi pistola! (Desde abajo del mostrador se levanta ofendida Rita)

Rita: Ah no! Doble trabajo por el mismo precio, no! Me vieron cara de estúpida a mi?? (Se va ofendida por el costado, y se cruza con el abogado que viene directo al maletín)

Abogado: Oiga!! Qué hace con mi maletín?! Traiga para acá, o llamo a la policía!! Ladrón!

Mafioso: A quién le dijiste eso??!

Abogado: A usted! Por lo visto no sabe con quién está hablando! (mientras forcejean con el maletín)

Mafioso: El que no lo sabe sos vos, vení para acá!! (Se lo lleva casi a la rastra hacia la calle)

Abogado: Oiga!! Qué hace??! (Salen. Se cruzan con Hugo que pasa y Dolores del otro)

Hugo: (Llamando) Juan..! Juan!!

Dolores: Si lo ves a un tal Juan Gonzales, avisale que su mujer lo está buscando! (Sale)

Hugo: Y encima llegó la mujer!! Juan..!!! (Sale

Por el costado entra Juan, al tiempo que del otro lado llega corriendo Segundo desesperado hacia atrás del mostrador y se coloca en posición expectante. Juan lo mira. Segundo al darse cuenta que no pasa nada, se desiluciona y mira debajo del mostrador)

Segundo: Ya me parecía. Se fué! Qué mala suerte!

Juan: Se fué, quién?

Segundo: La chica que estaba acá.

Juan: La atorranta?

Segundo: No se. Parece que es bárbara!

Juan: Bárbara??! No puede ser! Si yo dejé a Rita?!

Segundo: Ah, No se. Pero la que hizo el servicio, me dijeron que era bárbara!! Y buéh... habrá que esperar...

Juan: No puede ser! No! Bárbara no me puede hacer una cosa así! (Se va por el costado. Del otro lado entra Isabel, extasiada de placer)

Segundo: Perdón, la señora necesita algo?

Isabel: No, gracias. Estuve muy bien atendida!!

Segundo: Recuerde que cualquier cosa, yo soy Segundo.

Isabel: Si, ya lo tengo agendado.

Segundo: Y si necesita algo mas, le decimos al conserje y listo!

Isabel: El conserje también estaría dispuesto?

Segundo: Por supuesto! Ese es su trabajo!

Isabel: Y a qué hora podría ser?

Segundo: Si quiere lo llamo ya mismo!

Isabel: (Acariciándolo seductora) No. Todavía no. Antes preferiría un replay del segundo!

Segundo: Un, qué cosa?

Isabel: Un replay!

Segundo: Y buéh... me voy a fijar si quedó alguno en la cocina, permiso... (Segundo sale por el costado y del otro lado llega Gladys)

Gladys: Mamá!!

Isabel: Nena!

Gladys: Se puede saber qué hacés así?? Y acá??

Isabel: Y vos??

Gladys: Yo estoy en mi noche de bodas!

Isabel: En el medio del salón??

Gladys: Me robaron la ropa que dejé  tirada en el pasillo!

Isabel: No me digas que ese degenerado te anda corriendo por todo el hotel?!

Gladys: No? Yo dejé la ropa por el pasillo, para hacerle una broma. Para que cuando me siguiera el rastro, se metiera en la habitación de al lado, y cuando fui...

Isabel: (Interrumpiéndola) La de al lado, a la derecha??

Gladys: Y claro! Si la nuestra es la última! Y cuando fuí...

Isabel: Una que estaba toda a oscuras??!

Gladys: Yo le pedí que no prendiera la luz. Y cuando fuí...

Isabel: Y ahí... tuvo su noche de bodas??!

Gladys: No se, mamá. Yo no estaba. Y cuando fuí...

Isabel: Y fué... dos veces??!

Gladys: Qué se yo?? No te digo que no estaba?!

Isabel: O sea que... era él!!!

Gladys: Era él, qué?

Isabel: El que entró a mi habitación!!

Gladys: No me digas que fué hasta casa para pedirte permiso?!

Isabel: No! Mi habitación es la que está al lado de la tuya!!

Gladys: Ahh... entonces no tuvo que viajar tanto!

Isabel: Era yo la que estaba a oscuras!!!

Gladys: Cómo??? (Llega Andrés desde el costado)

Andres: Esta sí que es una noche de bodas! Qué dice suegra? (Le palmea la cola a Gladys) Repetimos negrita??

Isabel: (le da una sonora bofetada y se va por calle) Degenerado!! Vamos nena! Hay que hacer los papeles del divorcio!!!

Andres: Y qué quiere en la noche de bodas??? Que me la pase chiflando la vidalita??!! (Sale detrás de ellas. Por el otro costado llegan Juan de un lado y del otro Hugo)

Hugo: Juan!!

Juan: Qué?

Hugo: Estuvo acá?

Juan: Quién?

Hugo: Tu mujer!

Juan: (Casi lagrimeando con bronca) Si! Ya lo se todo! Me contaron que se metió acá abajo! (Por el mostrador)

Hugo: Adónde??!

Juan: Acá!! Yo la puse a la atorranta, y resulta que ella ocupó su lugar!!

Hugo: Tu mujer era la que estaba... acá??!

Juan: Si!! Te das cuenta?? Ahora ya lo sabe todo el hotel!!

Hasta Segundo me contó que atendió a uno acá mismo!

Hugo: Decímelo a mi!

Juan: A vos también te lo contaron!?

Hugo: No exactamente!

Juan: Y ahora qué hago?! Después de tantos años..!!

Hugo: Tenés dos caminos...  te divorciás, o la ponés a laburar en la calle. Podés hacer mucha plata, yo se lo que te digo! (Entra Segundo otra vez corriendo y llega hasta detrás del mostrador y se queda expectante nuevamente)

Segundo: No hay caso, ché. Parece que hoy no tengo suerte! (A Hugo) Dígame, con usted cómo fué?

Juan: (Sospechando) Cómo fué, qué??

Segundo: A ella también le hizo un servicio acá, no? Ella misma me lo dijo!

Juan: Cómo??!! Vos??!!

Hugo: Pero fué sin querer!! Yo me paré acá y de pronto sentí algo, cómo te diría...  Buéh, vos sabés! Además yo no sabía que era ella!

Segundo: Cómo que no?! Si usted misma me dijo que era bárbara!

Hugo: Quiero decir, que dije que era bárbara, porque realmente era bárbara, no que era Barbara! Si yo nunca conocí a tu mujer! Cómo iba a saber?!

Juan: No lo puedo creer! Mi mujer con mi mejor amigo!!

Segundo: (A Hugo) Buéh, si vuelve, avíseme! (Se va por un costado)

Hugo: Bueno, ché! Yo no sabía que era tu mujer! No la conozco, y encima estaba escondida acá abajo!!

Juan: Pero cómo puede ser tan atorranta??! (Entra Rita por el costado)

Rita: Me llamaban? (Juan no la mira por estar reclinado sobre el mostrador llorando)

Hugo: (A Rita) Te parece lindo lo que le hiciste?

Rita: Yo a él no le hice nada! Fué con el resto!

Hugo: Y lo decís así, tan fresca?

Rita: Y desde cuando te tengo que dar explicaciones a vos??!

Hugo: El es mi mejor amigo!

Rita: Parecen ser más que amigos!

Hugo: No intentes enredar las cosas con celos ahora, eh?

Rita: Pero de qué hablás??Yo, celos? De quién?

Hugo: De tu marido!

Rita: No digas más pavadas! Yo vine acá a  laburar!

Hugo: Ahh, lo reconocés! Entonces hace rato que hacés esto!

Rita: Por supuesto! El único que no lo sabe es mi marido!

Hugo: Qué no lo sabía, querrás decir!

Rita: Qué?! Se enteró??

Hugo: Mas vale! Si vió todo!

Rita: (Muy asustada) No!!! En cuanto me vea, me mata!!

Hugo: Ya te está viendo!!

Rita: Adónde??

Hugo: Acá!!

Rita: No digas idioteces, querés?! (Por el costado aparece Barbara y se queda mirándolos)

Hugo: Pero cómo?! Ella no es la atorranta?

Juan: No!

Rita: Si! Yo vine a laburar!(Entra Dolores con un vaso de jugo y cada vez que intenta tomar, y escucha algo grosero, se atora y escupe todo, y se queda escuchando)

Juan: Quiero decir que mi mujer es otra atorranta!

Barbara: Y vos sos un degenerado!

Hugo: Y ésta quiés es?

Barbara: Yo era su mujer! Pero veo que sus gustos han cambiado mucho!

Juan: Ah si? Y vos que me metiste los cuernos con todos en éste hotel? (Entra el conserje)

Barbara: Yo?? Qué decís??!

Juan: Ah no?? (Al conserje) Usted la conoce a ella?

Conserje: Por supuesto! Es la atorranta que llamó por teléfono!

Rita: Cómo? Laburan con otra agencia?!

Conserje: Qué? No es de la misma??

Barbara: (Al conserje) Para que sepa, yo soy una señora!!

Conserje: Si. Hacete otra vez la cenicienta! (Entra corriendo Segundo y llega hasta el mostrador, nuevamente se coloca y espera)

Barbara: Este es un depravado que no paró de toquetearme! (Entra el abogado con las ropas a la miseria como si hubiese recibido una paliza)

Segundo: (Decepcionado) No hay caso! A mi no me hacen nada!

Juan: (Por el abogado) Seguro que éste debe ser otro de tus clientes!!

Barbara: El abogado? Pero qué decís?! (Al abogado) Yo le hice algo a usted?

Abogado: No. Usted no. Fué el de bigotes el que me rompió el... bueno, ustedes saben. Casi me mata!

Conserje: Cómo, usted también es medio rarito?

Segundo: Porqué? Quién más?

Conserje: (Señalando a Juan y Hugo) Estos dos!

Segundo: (Señalando a Hugo) No! Ella es la amante!

Bárbara: De quién??

Segundo: (Señalando a Juan) De él!

Barbara: Así que era yo la atorranta?!

Conserje: Por supuesto! Sino para qué vino?

Abogado: Qué dice, hombre?! Cómo le habla así??

Conserje: Qué, acaso usted la conoce?

Abogado: Claro! La Conchita!

Juan: Así que no eras una atorranta??!

Bárbara: (Al abogado) Oiga! Tenga mas cuidado con lo que dice!

Abogado: Pero usted no es la Conchita de Juan??

Barbara: Si! Pero hay otras formas de decirlo! (Entra Conchita por el costado)

Conserje: Pero entonces... No es la atorranta??

Barbara: No! Soy la dueña de éste hotel!

Conchita: Un momento!! Que la dueña del hotel soy yo!!

Conserje: Y ésta quién es?

Segundo: Otra Conchita!

Juan: La gallega??

Segundo: (A Juan) Porqué no la entrega a ella, por la apuesta?

Barbara: Apuesta?? Y ahora qué perdiste?!

Hugo: La conchita!

Conchita: A mi nadie me apuesta! Además no soy gallega, soy Asturiana! (Por Hugo) y tengo que hablar con la conserje!

Conserje: Qué dice?! Si el conserje soy yo!

Segundo: Me parece a mi, o acá hay una confusión?

Abogado: Pero entonces, la Conchita es usted?

Conchita: Por supuesto! Y ya mismo voy a hablar con la conserje!

Conserje: Cómo?! Ya me rajaron?!

Conchita: Porque he concontrado otra  pistola en éste mostrador!

Segundo: Ahh! Con razón! Fué usted??

Conchita: Pero fué por equivocación!

Segundo: Y no se quiere equivocar conmigo también? Me dijeron que es bárbara!!

Barbara: Bárbara, soy yo!!

Segundo: Macanudo! Hacemos una competencia!!

Rita: (A Segundo) Qué te dijeron de éstas??

Conchita: Cuidadito! Qué ésta, tiene nombre!!

Rita: Ah si?? Y quién sos?

Conchita: La Conchita!

Barbara: De mi marido??

Conchita: No! De éste hotel!

Segundo: Me parece que al mafioso le va a convenir quedarse con éste hotel antes que con su mujer!

Barbara: Cómo??? Me apostaste a mi??!

Juan: Pero le iba ả entregar ả él!! (Por Hugo)

Segundo: Cómo, él?? No es, ella??

Abogado: Pero no compartían la teta??

Barbara: De quién??!!

Abogado: Y yo que pensé que eran putativos!

Segundo: Muy lejos no anda... Yo ví cuando se lo estaba...!

Barbara: A vos??!!

Juan: No!! Yo a él!!

Hugo: Qué??? (Todos empiezan a discutir en vos muy alta gritando desaforadamente. Se van yendo hacia el costado, siempre discutiendo hasta que quedan Hugo, Juan, Barbara y Dolores)

Dolores: Voy a buscar más jugo, no me quiero perder lo que falta!!! (Sale corriendo hacia interiores)

Juan: En serio te digo, todo tiene una explicación, mi amor... Esto no fué más que una confusión...

Barbara: Muy bien. Soy toda oídos, y espero que sea muy convincente!!! (Sale hacia la calle)

Juan: Si, mi amor... (A Hugo) Dale, vení que vos también tenés mucho que explicar...!

Hugo: Si, ya voy. Primero tengo que sacar el balde...

Juan: Qué balde??

Hugo: No importa. Vos andá y empezá a explicar, que yo llego en un minuto! (Juan sale y Hugo se agacha debajo del mostrador. Del costado entra el mafioso, y cuando se acerca al mostrador, desde abajo se asoma Hugo)

Mafioso: Ahhh, así que eras vos??

Hugo: Era yo, qué?

Mafioso: La que estaba debajo del mostrador!

Hugo: Bueno, yo... si. Porqué?

Mafioso: Los rumores vuelan, y me comentaron que sos excepcional!! (Comienza a avanzar provocativamente)

Hugo: No!! Permítame explicarle!!!

Mafioso: No hace falta!!! Venga con su papito!!!!

Hugo: Socorrrooooo, Juannnn!! Me quieren violarrrr!!!!!!!!!!!!

 

 

                                          TELON

 

 Fin. VOLVER A TEXTOS TEATRALES

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