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¡QUÉ BONITO ES VIAJAR!

de Raimundo Francés

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

¡QUÉ BONITO ES VIAJAR!

 (Entremés)  

 De: Raimundo Francés

bea45azul@yahoo.com

 

Duración aproximada:  15 minutos

 

 

El autor se permite simular literalmente el lenguaje del sur para imprimir el gracejo de los protagonistas.

 

Puri y Pepe entran en el escenario simulando que llegan a casa agotados. Pepe soltando las maletas rabiosamente y Puri, soltando un montón de bolsas y tirando su bolso personal que lleva colgando del hombro.

 

 

PURI -  ¡Ay, qué cansaíta estoy!

 

PEPE - ¿Tú, na más? ¡Po, anda que yo! ¿Tú me has visto a mí subiendo las maletas estas que pesan más que dos muertos, hasta el último escalón y sin que nadie me ayude?

 

                      (Ambos se sientan de un golpe, exhaustos, reventados)

 

PURI -  ¡Ay, qué ganas tenía de llegar! ¡Y qué viajito, Pepe, qué viajito! ¡A mí, no me lleves más a estos viajes, eh?  Que te pusiste tú mu pesao con los viajes estos del Imserso, y ¡mira cómo ha salío!

 

                           (A esto suena el móvil de Puri)

 

PURI - ¡Ay, esta tiene que ser mi hija que sabía que estábamos al llegar! Dime, cariño. Sí, mu bien todo, hija, estupendo. Sin problemas. ¿Cansaos? ¡Que va! Si hemos hecho un viaje precioso. Ya te contaré. ¡Ah, que te quedas con tu novio esta noche! Vale, bueno, cariño, mañana nos vemos.

 

PEPE - ¡Y el hotelito de los cojones! Ni un saloncito, aunque fuera chiquitito, pa sentarse uno un poco, a ver la tele, a echar el cigarrito. ¡Na, de na! ¡qué asco, hijo! ¡Y en el sitio que estaba el hotelito! ¡Vaya sitio! Tó escondío, en aquella calle tan estrecha, con esos rumanos en la pensión de enfrente, to el tiempo asomaos al balcón, que no podíamos ni abrir la ventana. ¡Tiene guasa! ¿Y la habitación? ¡Anda que la habitación también se las traía! Parecía la habitación de una pensión antigua de esas donde se meten las putillas de Torremolinos. ¡Qué mierda, hijo! 

 

                     (A esto suena el móvil de Pepe)

 

PEPE -  ¡Coño, este es mi hijo el mayor! ¡Dime, Joselito, picha! ¿Cómo estás? ¿Bien? Nosotros, bien, muy bien. ¿El viaje? ¡Extraordinario! ¿Cómo? ¡Ah, el hotel? El hotel, una maravilla. ¡Un pedazo de hotel! ¡Vamos, que a lo mejor el año que viene pedimos el mismo sitio y el mismo hotel! Con una piscina, ¡que era la bahía de Cádiz! ¡Hombre, te lo puedes imaginar!  ¡De comer, nos hemos puesto, hasta los ojos! Lo que pasa es que con tanto bailar, con tanto andar por toas partes, hemos quemao bien y hemos perdío unos kilillos. Pero nos ha venío de perla. Bueno, hijo, pues, mañana nos vemos. Vale, adiós.

 

PURI - ¿Y mis pies? Nunca en mi vida lo he pasao tan mal con los pies. Tenía que haber ido al Callista antes de ir de viaje. Es que una no puede estar en tó. ¡Cuidao, qué vacaciones! Tó el día allí metía, en aquel hotelito de mierda, sin poder andar, ni poder salir a comprar alguna cosita, ¡Qué asco, hijo!

 

                   (A esto, suena el móvil de Puri)

 

PURI -  Esta es la chica mía, que ya se habrá enterao por la hermana que hemos llegao.

 ¡Hola, mi vida, cómo estás bonita mía? ¡Bien, bien! ¡Uy, nos lo hemos pasao bomba! Como decías ahora, ¡de puta madre! Me he dao un lote de bailar que vengo reventá. Allí, ya tú sabes, tó el día paseando, de compras, en la piscina... ¡Y qué ambiente chiquilla! ¡Eso sí que era ambiente y no el de la calle real! Bueno, mi vida, que tengo muchas ganas de verte. Chao, bonita.

 

PEPE -  Puri, a mí me parece bien que le digas a tus hijas que tó ha salío de maravilla, pero como se enteren de la verdad, no nos miran más a la cara.

 

PURI – ¡Tú te callas y no metas la patita! Que nadie tiene por qué saber la verdad. Además, no se pueden enterar porque ellos no van a llamar al hotel ese, ni van a preguntar en la oficina del Imserso. ¡Total...!

 

PEPE – Sí, pero allí había gente que nos conocía y...

 

PURI - ¡Anda, anda! ¡Que no pasa ná!

 

                  (Suena otra vez el móvil de Puri)

 

PURI -  ¡Anda, mira! Esta es Encarnita, mi amiga la de la coral. Esta, como es una cotilla, seguramente me querrá sonsacar, pero se va a montar donde yo sé.

 

PURI -  ¡Hola, Encarni! ¿Cómo estás chatilla?  Ya, ya... Sí, nosotros, estupendamente. Nos lo hemos pasao de muerte. ¡Vamos, que estamos ya deseando que llegue el año que viene y repetir con el Imserso porque encima de barato se pasa... ¡Qué bien se pasa, chiquilla!  Pues, mira, hemos conoció mucha gente, hemos hecho muchas compras, tú sabes, nos hemos bañao en la piscina del hotel, hemos bailao una ‘’jartá’’, hemos comido la mar de bien... ¡vamos, de todo! Yo vengo reventaita de tanta marcha. Pepe dice que esto es lo que mejor me sienta a mí. ¿Cómo? ¡Ah, sí, claro, lo hemos visto todo en Benidorm! ¿Qué cómo se llamaba el hotel? Hija, es que hemos estao en tantos hoteles que yo me lío, pero me parece que era el Royal... no sé qué. Sí, creo que se llamaba así.  ¿Cómo? ¿Que en ese hotelito estuviste tú hace tres años? ¡Cómo que no tiene piscina! ¿Qué se come mu mal? ¡Anda ya, mujer, si hemos comío gloria bendita! ¡Que en ese hotel no hay ni salón pa bailar ni sala de juegos pa jugar  ni a las cartas?  Mira, Encarni, yo creo que tú tienes que estar confundía de hotel. Es que hay muchos hoteles que se llaman igual, mujer.

 

¿Cómo? ¿Que ese es el único a donde va la gente del Imserso?  ¿Tú estás segura? ¡Anda, mujer! Lo que pasa es que cuando tú fuiste estaría mu viejo y ahora está tó renovao, que lo han dejao que parece de cinco estrellas. ¡Si lo único que le falta ya es el campo de golf!

 

¿Cómo dices? ¡Que ese hotel está en una calle muy estrecha y mu fea? ¡Que va, niña, que no, que tú estás confundía! ¡Mira, mañana nos vemos y ya te cuento, que es que venimos agotaitos y nos tenemos que duchar antes de acostarnos! ¡Vale, un beso, bonita! ¡Chao!

 

PEPE - ¿No te lo dije, Puri? ¿Ves como a un mentiroso se coge antes que a un cojo?

 

PURI - ¡Anda ya Pepe! Lo que pasa es que la gente es muy envidiosa y esta Encarni, es peor que nadie. Lo que tenemos que hacer es decirle que nosotros no hemos estao en Benidorm, que hemos estao en otro sitio y que nos confundimos porque viajamos veinte veces al año y nos liamos con los hoteles.

 

PEPE - ¿Ah, sí? ¿Y dónde hemos estao, si se puede saber?

 

PURI – ¡Hijo, yo que sé!  A ver si se te ocurre algo que tú te has llevao cuarenta años de administrativo en La Carraca.

 

PEPE – A mí, no se me ocurre ná. Bueno, lo único que yo puedo hacer es llamar a mi amigo Luis, que ha ido con el Imserso ocho años seguíos y que me diga de un hotel bueno pa darle el cambiazo. ¿No?

 

PURI - ¡Mira, no es mala idea! Pero, si puede ser uno de Benidorm, mejor.

 

PEPE – Pero, Puri, si el Imserso na más que trabaja con ese hotelito de mierda, ¿cómo le voy a decir que hemos estao en otro?

 

PURI -  ¡Hijo! Po, le puedes decir que había un problema mu serio en el hotelito ese, o en la habitación nuestra, y nos mandaron al Don Pancho. Porque ese Don Pancho parecía un hotel de categoría, ¿no? A mi me dijo una amiga, que tó los días invitan a la gente a langostinos antes de cenar.

 

PEPE - ¡Bueno! De momento voy a llamar a Luis, a ver lo que me dice. Y en último caso, le decimos  a tu amiga la trola esa, a ver si se la  traga.

 

PURI - ¡Vale, vale! Y date prisa, que ésta, mañana, me está haciendo un interrogatorio que te cagas. Que yo la conozco. Además, me va a preguntar delante de todo el mundo pa ver si me deja en ridículo, que tiene las ideas de un caimán que lleva un mes sin comer.   

 

                           (Pepe, coge el móvil)

 

PEPE -  ¿Quién es, Luis? ¡Hombre, Luis, gusto en saludarte, amigo mío! ¿Cómo estás tú, Luis? Eso es bueno. Oye, ¿Y tus hijos, bien? Ya. ¿Y los nietos, tan guapos como siempre? Mu bien. Mu bien.

Sí, nosotros bien. ¡Fenomenal! Mira, Luis, que te llamaba porque como tú eres ya un experto en eso de los viajes del Imserso, estaba yo pensando que si vamos el año que viene, me gustaría que tú me recomendaras un sitio bueno y si es posible, un hotel de esos buenos, que tenga de tó. ¡No, pero en Mallorca, no! Verás, a nosotros nos gustaría ir a Benidorm, que no lo conocemos.

 

 ¿Cómo? Ah, que el hotel de Benidorm es una porquería. ¡Coño, Luis! Y con el dinero que tiene el estado, ¿no pueden contratar allí un hotel en condiciones?  Ya...  Entonces, de Benidorm, es mejor olvidarse, ¿no? ¡Vaya hombre! ¡Con la ilusión que nos habíamos hecho! Entonces, tú...  ¿Cómo? ¿En Salou? Ah, sí, eso está por allí arriba, ¿no? Ya. ¿Y cómo se llama ese hotel? Ah, el “Da Vinci”. ¿Y ese,  dices tú, que tiene piscina, y salón de baile, y sala de juegos, y se come bien, y las habitaciones tienen dos camas de 1,50? ¡Po mira, no está mal! ¡Vale, vale! Po, gracias, Luis, por el consejo, hombre. A ver si nos vemos y tomamos unas cañitas. ¡Ea, un abrazo y dale recuerdos a tu familia! Adiós.

 

PURI -  Oye, Pepe, ¿Está mu lejos Benidorm de Salou?

 

PEPE – Pues, como a unos quinientos kilómetros o algo así.

 

PURI - ¿Na más? No, es que imáginate tú que nosotros íbamos a Benidorm, pero en el último momento, lo cambiamos por Salou y nos llevaron a ese hotel tan bueno que dice Luis.

 

PEPE – Sí, Puri, ¿pero tú no le dijiste a tó el mundo en La Coral que nos íbamos a Benidorm?

 

PURI - ¡Hombre, claro! Pero es que tú sabes, que las cosas cambian así de sopetón. Le podemos decir, que allí en Benidorm no conocíamos a nadie, y como nos enteramos de que unos amigos nuestros de La Isla iban a Salou, pues lo cambiamos y al final nos fuimos allí, con ellos, y que lo hemos pasao de maravilla en el Da Vinci ese, o como se llame.

 

PEPE – Bueno, pero más vale que no te arriesgues a contarle esa trola en el ensayo no sea que haya gente que conozca aquello y te ponga otra vez por mentirosa.

 

PURI - ¡Pues, mira, Pepe! ¿Sabes lo que voy a hacer? Voy a llamar a Encarnita ahora mismo y le voy a decir que me había confundido, antes de que vaya a la coral y me ponga allí en evidencia, que esa es capaz.

 

PEPE - ¡Bueno, vale! Anda, anda, cuanto antes, mejor.

 

                     (Puri trinca su móvil y llama a su amiga)

 

PURI - ¿Oye? ¿Encarni? ¡Mira, Encarni, es que estaba yo aquí, dándole vueltas al coco con lo que tú me dijiste del hotel ese, y como Pepe tiene mucha mejor memoria porque se ha llevao cuarenta años de administrativo en La Carraca, como tú sabes, pues me estaba yo comiendo la olla aquí, y ¡claro! He caído en la cuenta de que nosotros donde hemos estao ha sío en Salou, y no en Benidorm, es como tú sabes que to estos sitios son tan parecíos, ¿verdad?  Están los hoteles, el paseo marítimo, las tiendas, y  la hamburguesería de siempre, y claro, se confunde una sin darse cuenta. ¿Tú me comprendes, verdad?

 

¿Cómo dices? ¿Que no puede ser? ¿Cómo que no puede ser? ¿Tú no habrás creído que te estoy mintiendo, verdad Encarni? ¿Cómo dices? ¿Qué tú estabas en ese hotel Da Vinci y no me has visto? ¿Ah, es que tú también estabas allí con el Imserso? Po hija... seguramente es que no hemos coincidío, que tú sabes que allí hay dos turnos de comida, y además, nosotros, todas las mañanas nos levantábamos tempranito para irnos a las excursiones, que no nos hemos perdío ni una. ¿Cómo? ¿Qué tú también fuiste a todas las excursiones? ¡Hija, pero es que hay tantas! A lo mejor tú ibas a Barcelona a ver el estadio y yo iba en otra a ver el parque ese de atracciones, ¿comprendes?

 

¿Cómo? ¿Qué cómo es que no nos vimos en el baile por las tardes? ¡Hombre! Po, seguramente porque como estaba aquello lleno de gente... tú sabes... Pero ya te he dicho que nosotros hemos estao en Salou, y si no te fías de mí, llama al Imserso y verás como te lo dicen. 

 

¡Bueno! Pero es que nosotros hemos venío en otro avión que salía más tarde y por eso no nos hemos encontrao, ¿comprendes? ¡No, coño, de raro no tiene ná! Es que tú sabes que en Barcelona salen miles de vuelos tó los días, jolines, ¿por qué coño teníamos que coincidir?  Por eso mismo. Bueno, bonita, hasta mañana. Adiós.

 

PEPE - ¡Coño, Puri, ¿y ahora, qué hacemos? Esta tía nos ha trincao.

 

PURI – De eso ná. Yo de momento no pienso salir de casa. Y ahora mismo, estás llamando tú a Luis y le preguntas si estuvo allí en ese hotel y que te ponga al día de tó. Pregúntale hasta el nombre del maitre y el de la recepcionista. Y pregúntale cómo era el cuarto de baño. ¡A mí esta tía no me coge!

 

PEPE – Puri, y si Luis no ha estao en ese hotel ¿qué hacemos?

 

PURI – Pues, llamas a Benito, o a otro de los que van mucho con el Imserso, que alguno se tiene que acordar, joé. ¡Si a Salou ese me parece a mí que han ido tó los pensionistas de  España , Pepe!

 

PEPE – Sí, pero, y si nadie se acuerda ya...

 

PURI – Po, si nadie se acuerda, no abras todavía las maletas porque mañana temprano nos vamos a Salou.

 

PEPE - ¿Cómo que nos vamos a Salou? ¿Tú te has fumao un porro o algo?

 

PURI - ¡Lo que te digo! ¡Vamos! ¡Que se ha creío la Encarni que me va a pillar a mí y se van a reír a mi costa en toa La Isla! Y no voy a poder pasar ni por delante de la mallorquina. De eso, nanai.  ¡Venga, empieza a llamar a to el mundo que yo me voy a meter en la ducha que estoy que me caigo!

 

PEPE -  (Haciendo un monólogo mirando al móvil,  mientras que Puri se retira, y se va corriendo el telón) 

 

¡Desde luego! ¡Hay que ver lo que es capaz de hacer una mujé pa no quedar malamente delante de las amistades. ¿Tú ves? ¡Ya lo decía yo, que nos teníamos que haber ido a Madrid a vivir, que en esta Isla, como te cojan una mentira estás apañao! ¡Y la culpa de tó lo ha tenío el callo ese que tiene mi mujer! ¡A quién se le ocurre irse a Benidorm sin pasar el día antes por el Callista! ¡Cago en la madre que parió al Imserso!

 

 

SE CORRE EL TELÓN

 

Fin

 

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