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RECITAL TONTO PARA ESPECTADORES LISTOS

de  MARC LLORENTE

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

RECITAL TONTO PARA ESPECTADORES LISTOS

 

MARC LLORENTE

 teatropati@hotmail.com // Todos los derechos reservados 

 PERSONAJES

 HOMBRE

MUJER

 Ejercicio teatral o experimento tragicómico para dos (o más) intérpretes     

 El espacio tiene elementos con alturas varias donde se puede subir, sentarse, bajar…

Los dos actores circulan sin rumbo fijo.         

 

HOMBRE

Soy político por la gracia de Dios, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.  

Por la gracia de las urnas.

Y de las elecciones que me eligieron como político para hacer política y contribuir a manejar el rumbo de las cosas.

La administración diaria de los asuntos a través de las correspondientes medidas que se toman.

Formo parte del Gobierno que gobierna y toma medidas para contribuir y manejar por la gracia de Dios, del Padre, del Hijo…

Así podría seguir hasta mañana o pasado mañana.

Pero no.

Porque me canso.

O sea, que haré una pausa…

 

Queda inmóvil.

 

MUJER

Usted es un político.

Un ministro de cualquier cosa y con cartera.

O sin ella, ya que no se la veo por ningún lado.

Pero es usted ministro del Gobierno.

Y se sienta en una de las sillas del Consejo de Ministros, donde charlan, toman café, ríen y bailan los ministros con las ministras.  

Toman las medidas para contribuir y manejar el rumbo de las cosas en beneficio de la población….

Me parece, que de eso se trata y de la que yo formo parte como ciudadana.

Creo.

O no.

Y no sigo, que también me canso aunque podría estar así hasta la próxima semana…

 

HOMBRE

¿Me concede este baile?

 

MUJER

Bailemos, señor ministro.

¿De qué es usted ministro, por cierto?

 

HOMBRE

No importa.

Lo soy y con eso es suficiente.

Qué más da.

De Asuntos Exteriores, del Interior, de Hacienda, Economía…

Ministro, en definitiva.

¿Bailamos, señora ministra?

 

MUJER

Ya le he dicho que bailemos, señor ministro.

HOMBRE

Por cierto, ¿de qué usted ministra?

 

MUJER

No importa.

Lo soy y con eso es suficiente.

O no lo soy. 

 

HOMBRE

Nunca se sabe.

Ni siquiera sé quién soy yo…  

 

Suenan fragmentos musicales de bolero, tango o vals y bailan.

Después dialogan mientras siguen bailando. 

 

MUJER.

A veces sueño que soy ministra de…

De algo.

Sueño.

La vida es sueño, comedia, tragicomedia, drama, farsa…

En fin.

El gran teatro del mundo en el que los ministros sueñan que son ministros y los ciudadanos sueñan que son eso precisamente.

 

HOMBRE

Todo el mundo es teatro, y nosotros siempre somos comediantes con nuestras entradas y salidas.

 

MUJER

No sé si estoy soñando ahora mismo o si estoy despierta.

O si estoy…

No sé dónde.

 

HOMBRE

¿Soy político, ministro, presidente o no soy nada de eso en realidad?

No importa.

Cada uno tiene que ser lo que le da la gana.

 

MUJER

Es lo que yo pienso.

Lo que le da la gana.

Lo demás no tiene sentido.

 

HOMBRE

Soy político por la gracia de Dios…

Y componente del Consejo de Ministros.

 

Pausa.

 

MUJER

Está bien, García.

Como presidenta del Gobierno, permite que te diga que es necesario recortar con las tijeras para ahorrar gastos.

¿Las tienes ahí?

 

HOMBRE

¿El qué?

 

MUJER

¡Las tijeras, García, las tijeras!

 

HOMBRE

Sí, claro, las tijeras.

Las tenía por aquí…

 

MUJER

¿Y si no están con qué vamos a recortar entonces?

 

HOMBRE

Puedo ir a buscarlas a la cocina.

 

MUJER

No es preciso en este momento.

Cuando las encuentres recortaremos lo que haga falta.

 

HOMBRE

Sin duda, presidenta.

Siempre a tus órdenes, que por algo eres la jefa de nuestro Ejecutivo.

 

MUJER

¿Tomamos una copa?

 

HOMBRE

No faltaba más.

Enseguida vuelvo.

 

Sale.

 

MUJER.

¡No tardes, García!

No me gusta la soledad.

Se siente una tan sola a veces…

No tengo marido.

Ni hijos.

Ni tengo perro que me haga un poco de compañía.

Ni un loro con el que poder hablar para pasarlo mejor.

No, no me gusta la soledad.

¡García!

¿Dónde diablos está esa copa que acabo de pedirte?

 

Entra el otro, de camarero, con una bandeja y la copa.

 

HOMBRE

La copa, señora presidenta del Gobierno.

 

MUJER

Muchas gracias.                                                                                                                   

Puede retirarse, camarero.

No me apetece.

 

HOMBRE

A mandar.

 

Sale.

 

MUJER

Otra vez sola.

Se siente una tan sola a veces…

¡García!

No.

No tengo marido.

Ni hijos…

 

Entra nuevamente el otro. 

 

HOMBRE

¿Me llamabas, presidenta?

 

MUJER.-

No tengo un perro que me haga compañía…

 

HOMBRE

Soy tu humilde servidor y me pongo completamente a tus pies.

 

MUJER

¿Quieres casarte conmigo?

Repito…  

¿Quieres casarte?

 

HOMBRE

¿Con quién?

 

MUJER

Conmigo.

No me gusta la soledad.

 

HOMBRE

Ni a mí.

Está uno tan solo a veces…

 

MUJER

Entonces nos casamos y ya está.

 

HOMBRE

Sí, ya está.

Podemos casarnos si la señora presidenta quiere.

 

Suena la marcha nupcial.

Desfilan.

Ella se agarra al brazo de él.    

 

MUJER

¡Sí, quiero!

 

HOMBRE

Yo también quiero casarme.

 

MUJER

Puedes besar a la novia.

 

HOMBRE

Y tú puedes besar al novio.

 

MUJER

¡Que se besen!

 

Se besan.

Cada vez con más pasión hasta que se hace el oscuro poco a poco.

Al volver la luz ríen como si estuvieran borrachos.

 

HOMBRE

La luna de miel ha sido estupenda.

 

MUJER

¡Dulce, dulce!

 

HOMBRE

Hemos estado en varios países pero no me acuerdo en cuáles.

 

MUJER

En algunos de esos que están por ahí.

En algún lugar del mapa.

 

HOMBRE

Ahora lo recuerdo exactamente.

Hemos estado…

 

MUJER

Da igual.

En varios.

El caso es que ya tengo marido.

 

HOMBRE

Ya tengo mujer.

 

MUJER

Vuelvo a sentirme sola aunque estoy casada.

 

HOMBRE

Casados los dos.

El uno con el otro y el otro con el uno.

 

MUJER

Estoy pensando en divorciarme…

 

HOMBRE

¿Tan pronto, querida presidenta, señora ministra, querida ciudadana?

 

MUJER

No sé, querido ministro, querido presidente…

Puede que me precipite un poco.

 

HOMBRE

Sea como fuere, debemos seguir gobernando.

 

MUJER

Hay que mandar.

Lo que sea.

Pero mandar.

Que se note el peso de las leyes…

 

HOMBRE

Es preciso crear empleo.

 

Pausa.

 

MUJER

Disculpe.

Busco trabajo.

 

HOMBRE

Por mí no se preocupe.

Busque, busque.

A ver si lo encuentra.

 

MUJER

Muchas gracias…

 

HOMBRE

¿Lo encuentra?

¿No lo encuentra? 

 

MUJER

No lo encuentro por más que miro.

¿Usted no tiene algún trabajo para ofrecerme?

 

HOMBRE

Deje que mire a ver si…

Pues no.

Tampoco lo encuentro.

 

MUJER

Seguiré buscando por otro sitio.

 

HOMBRE

¡Espere!

Tengo un trabajo para usted.

Precario, ni que decir tiene.

Acabo de acordarme.

 

MUJER

Le estoy muy agradecida.

No se puede vivir sin trabajar.

 

HOMBRE

Ni trabajando tampoco.

 

MUJER

En cualquier caso, se lo agradezco enormemente.

 

HOMBRE

El trabajo es suyo.

Adelante.

 

MUJER

¿Qué hago?

 

HOMBRE

Trabajar.

¿No habíamos quedado en eso?

Empiece.

 

MUJER

No sé cómo.

Si usted pudiera explicarme…

 

HOMBRE

Es fácil.

Trabajar simplemente.

¡No pare, por favor, no pare!

MUJER

Ahora lo comprendo.

Suena una música marchosa y se mueve sin parar.

 

HOMBRE

¿Ve cómo no es tan difícil?

Un contrato temporal mal pagado, por supuesto, y sin quejarse.

 

MUJER

Muchas gracias.

Ya tengo un trabajo por lo menos.

 

HOMBRE

Es lo menos que se debe pedir.

¡Siga, siga!

Lo está haciendo estupendamente.

 

MUJER

Hay que vivir, comer, volver a comer…

Todas esas cosas y algunas más suponiendo que me llegue el salario.  

 

HOMBRE

No se distraiga, por favor, y trabaje.

¡Trabaje!

 

Él se une al baile.

Pausa.

 

MUJER

Dígame lo que desea.

Tengo mucho que hacer.

 

HOMBRE

Soy un miembro de la comisión…

Pero podría ser un jugador de los poderes financieros.

De los poderes económicos.

Los poderes fácticos.

Algún poderoso banquero tal vez…

 

MUJER

Siéntese.

Tenga la bondad.

Como presidenta del país le doy la más cordial bienvenida.

 

HOMBRE

No esperaba otro recibimiento, naturalmente.

 

MUJER

Naturalmente que no.

Soy una simple delegada al servicio de sus intereses.

HOMBRE

Me agrada oírlo.

Usted ha hecho las tareas que se le encomendaron y eso merece un reconocimiento.

Los fuertes son hoy más fuertes.   

Y los débiles son hoy más débiles.

Como tiene que ser.

Para eso están las crisis, señora mía.

 

MUJER

Precisamente, sí, señor.

 

HOMBRE

¿Cómo va el déficit público?

 

MUJER

Regular.

Un poco resfriado.

 

HOMBRE

Tiene fácil arreglo.

He aquí la receta contra ese catarro.

Más recortes, presidenta.

Más recortes a los tontos para que vivan los listos.

Menos impuestos a los listos para que los tontos paguen la correspondiente factura.

Unos se aprietan el cinturón y las sagradas élites se lo sueltan como mandan las buenas costumbres y las normas establecidas por nuestro ordenamiento.

Las normas están para cumplirlas.

Y la democracia está para pisarla disimuladamente.

Pisarla, en suma.

 

MUJER

¡Bravo!

 

Aplausos grabados.

Él saluda.

 

HOMBRE

Gracias, ministra, por aplaudir con fervor a tu presidente del Gobierno.

 

MUJER

Presidente, ministro, mandamás…

Ministra, presidenta, ciudadana…

¿Sueño?

¿Estoy despierta?

¿Dónde estoy?

 

HOMBRE

¿Quién soy yo?

¿De dónde vengo?

¿Adónde voy?

MUJER

El gran teatro del mundo donde todos sueñan lo que son hasta despertar.

 

HOMBRE

La vida es sueño, comedia, tragicomedia, drama, farsa…

 

MUJER

Y todos somos comediantes con nuestras entradas y salidas.

 

HOMBRE

Yo soy…

Vengo de…

Voy a…

 

MUJER

¿Dónde estamos?

 

Suena una música inquietante y ellos tratan de descubrir el espacio lentamente.

Pausa.

 

HOMBRE

Creo que estamos en el más allá porque el más acá no lo veo.

 

MUJER

La vida es sueño.

Acabamos de despertar entre delirios y confusiones.

 

HOMBRE

Confusiones y delirios en una atmósfera confusa y delirante.

 

MUJER

¿Quién eres tú?

 

HOMBRE

¿Y tú quién eres?

 

MUJER

No lo sé.

No me conozco.

Ni te conozco.

No sé.

 

HOMBRE

A mí me pasa lo mismo que a ti.

No lo comprendo.

 

MUJER

Nadie.

Voy a ver si…

 

HOMBRE

Yo miraré por ahí…

 

Pausa.

 

MUJER

Nadie.

 

HOMBRE

Nada.

 

MUJER

Estamos solos.

No, no me gusta la soledad.

 

HOMBRE

Ni a mí.

 

MUJER

Solos tú y yo.

 

HOMBRE

Algo es algo.

 

MUJER

Alguien más tendrá que haber por aquí…

 

HOMBRE

Es posible.

 

MUJER

No se ve a nadie.

 

HOMBRE

Estamos atrapados.

No sé por qué.

¡Atrapados!

No podemos salir.

 

MUJER

¿Qué hacemos?

 

HOMBRE

No sé.

No se me ocurre.

 

MUJER

Gritar, pedir socorro, callarse…

 

HOMBRE

Nadie.

 

MUJER

Nada.

 

Pausa.

 

HOMBRE

Si alguien pudiera darnos alguna explicación…

 

MUJER

¿Quién soy yo?

¿De dónde vengo?

¿Adónde voy?

 

HOMBRE

Delirante y confuso.

No lo entiendo.

 

MUJER

Todo tiene una explicación.

O debería tenerla.

 

HOMBRE

Probablemente.

Lo mejor es esperar a ver qué pasa.

 

MUJER

¿Y si no pasa nada y todo sigue igual?

 

HOMBRE

Es imposible.

Supongo.

Todo tiene una explicación.

Tú misma acabas de decirlo.

 

MUJER

Por decir algo.

 

HOMBRE

¿Quién eres tú?

 

MUJER

¿Y tú quién eres?

 

Pausa.

 

HOMBRE

Es cuestión de paciencia.

Respira hondo…

MUJER

Un poco de calma.

 

HOMBRE

Ya veremos.

 

MUJER

Veremos.

 

HOMBRE

Soy político por la gracia de Dios.

Y por la gracia de las urnas.

 

MUJER

Un ministro de cualquier cosa.

 

HOMBRE

Un hombre, una mujer…

 

MUJER

Una mujer, un hombre…

 

HOMBRE

¿Dónde estamos?

 

Pausa.

 

MUJER

¿Me concedes este baile?

 

HOMBRE

Creo que será lo mejor mientras tanto.

 

Nuevamente, música de bolero, tango o vals.

Bailan.

 

MUJER

A veces sueño que soy…

 

HOMBRE

No sé si estoy soñando o despierto.

 

MUJER

Cada uno tiene que ser lo que le da la gana.

 

HOMBRE

Lo demás no tiene sentido.

Ningún sentido.       

  

Oscuro lento.

Luces.

 

MUJER

¡Hola!

¿Tú también eres pobre como yo?

 

HOMBRE

Un poco, sí.

O mucho.

Pobre, en resumidas cuentas.

 

MUJER

¿Por qué?

 

HOMBRE

Porque no trabajo, no tengo casa…

 

MUJER

Es lo mismo que me pasa a mí.

Por eso también soy tan pobre como tú.

 

HOMBRE

No trabajo porque perdí el trabajo.

 

MUJER

Yo tampoco trabajo porque me dieron un puntapié.

No cobro ninguna prestación. 

 

HOMBRE

No tengo techo porque me echaron del piso por falta de pago.

 

MUJER

Tu historia es igual que la mía.

 

HOMBRE

Seguramente.

Hay tantas historias así…

 

MUJER

Muchas.

Siempre las hubo.

Y ahora más.

 

HOMBRE

Un hombre pobre.

O un pobre hombre, que viene a ser idéntico.

 

MUJER

Sin familia en la que apoyarme…

 

HOMBRE

Igual que yo.

 

MUJER

Pues mucho gusto.

 

HOMBRE

El gusto es tuyo… y mío.

 

MUJER

Encantada.

 

HOMBRE

Celebro conocerte.

 

MUJER

Podríamos celebrarlo de alguna forma.

 

HOMBRE

Abriendo una botella como suele celebrarse una cosa u otra.

 

MUJER

Si tuviéramos una botella…

 

HOMBRE

No tenemos ninguna.

 

MUJER

No, no tenemos.

 

HOMBRE

O sea, que no podemos celebrarlo.

 

MUJER

En realidad, no hay demasiados motivos de celebración.

Somos pobres.

¿Qué vamos a celebrar?

 

HOMBRE

Has dicho que podríamos celebrarlo de alguna forma.

 

MUJER

¿El qué?

 

HOMBRE

Que acabamos de conocernos.

 

MUJER

Ya.

Otro día lo celebraremos.

Mañana quizás.

O pasado mañana…

 

HOMBRE

Otro día.

 

Pausa.

 

MUJER

Pido limosna en la calle.

 

HOMBRE

Algo habrá que tragar.

 

MUJER

Duermo al aire libre…

 

HOMBRE

Lo frecuente en estos casos.

 

MUJER

Trabajé de cajera en un supermercado.

 

HOMBRE

Yo era director de una empresa de…

Director.

La empresa se fue a pique.

 

MUJER

No he vuelto a trabajar. 

 

HOMBRE

Es lo que me pasa a mí.

Y no es que ser pobre sea una maravilla.

 

MUJER

No tienes que aguantar, eso sí, la presión laboral diaria.

 

HOMBRE

Debe uno soportar otras cosas.

 

MUJER

Otras cosas.

 

Pausa.

 

HOMBRE

¿No tienes hambre?

 

MUJER

No llevo pan en el bolsillo.

 

HOMBRE

Ni yo.

Comeremos en otro momento.

 

MUJER

Es hora de dormir.

Con tu permiso dormiré aquí.

Si no te molesta…

 

HOMBRE

Buenas noches.

 

MUJER

¿Qué tienen de buenas?

 

HOMBRE

Lo digo porque es lo que se dice siempre.

Buenas noches.

 

MUJER

Muy bien.

Malas noches.

 

HOMBRE

Hasta mañana.

 

MUJER

Que duermas bien.

Y que sueñes con los angelitos.

 

HOMBE

Soñaré con sopa y un banquete lleno de platos.

Soñaré con una vida mejor…

 

MUJER

Soñar es gratis.

Al menos por ahora.

 

HOMBRE

Que duermas bien.

 

Pausa.

 

MUJER

No puedo dormir bien.

 

HOMBRE

Debes intentarlo.

A veces es mejor estar dormido que despierto.

 

MUJER

Huyes de la realidad, te evades y penetras en otro mundo.

 

HOMBRE

Y al despertar, la cruda realidad te asalta otra vez.

Quieres seguir durmiendo, suponiendo que no tengas una terrible pesadilla más fuerte aún que la propia realidad, pero no puedes.

 

MUJER

A dormir.

Debemos madrugar para volver a pedir limosna a los viandantes.

Buenas noches.

 

HOMBRE

Buenas o malas, que duermas bien.

 

Oscuro lento.

Y luz acompañada con sonido de pájaros.

 

MUJER

Buenos días.

 

Él sigue durmiendo.

 

¿Estás ahí?

Estará dormido.

Soñando.

Que siga durmiendo.

Es mejor dormir y soñar que asumir el papel de pobre.

He buscado algún puesto de trabajo…

Pero nada.

 

Él bosteza.

 

HOMBRE

También yo lo he buscado.

 

MUJER

Creí que dormías.

 

HOMBRE

Acabo de escucharte.

 

MUJER

Un día más.

 

HOMBRE

O un día menos.

MUJER

Disculpa.

Voy al lavabo.

 

HOMBRE

¿A cuál?

 

MUJER

Al del cuarto de baño.

Todos los lavabos están ahí.

Me daré una ducha y luego preparé el desayuno.

¿Te apetecen unas tostadas?

 

HOMBRE

Café, tostadas, mermelada, más café… 

 

MUJER

Vengo enseguida.

 

Sale.

 

HOMBRE

Da gusto desayunar por la mañana.

Ya huelo el adorable aroma de un buen café…

¡Arriba!

Hora de levantarse.

Algo de ejercicio para estar en forma…

 

Hace algunos movimientos ridículos.

 

Voy a limpiar un poco la casa.

Antes pondré la radio.

 

No hay ninguna pero suena alguna música.

Limpia imaginariamente con una escoba, un plumero…

 

Hay polvo.

Por eso hay que limpiarlo.

Ahora desayunaremos y después habrá que irse a trabajar.

 

Entra ella.

 

MUJER

Ya estoy aquí.

No he podido ducharme porque no había agua.

Quizá la hayan cortado.

No he traído el desayuno.

No había nada en la despensa.

Ni en el frigorífico.

En realidad, no hay frigorífico, ni despensa…

HOMBRE

No te preocupes.

Uno está ya habituado.

Me voy a trabajar.

 

MUJER

Yo también.

Nos veremos después.

 

HOMBRE

Después nos veremos.

 

Pausa.

 

MUJER

Una ayuda para esta pobre mujer sin nada de nada.

 

HOMBRE

Una ayuda para este pobre hombre…

 

MUJER

Una ayuda.

 

HOMBRE.

Ayuda.

 

MUJER

Algo para comer.

Tengo hambre.

 

HOMBRE

Tengan la bondad.

 

MUJER

Pido para llevarme un mendrugo a la boca.

 

HOMBRE

Pido porque no tengo nada de nada.

 

MUJER

Si tuviera no pediría.

 

HOMBRE

No pediría si tuviera lo que es necesario tener.

 

MUJER

¡Ayuda! 

HOMBRE

Algo para comer…

 

Pausa.

 

MUJER

Está bien, señor, tome usted una moneda.

 

HOMBRE

Muchas gracias, señora.

Es para comprarme un bocadillo.

 

MUJER

Que aproveche.

 

HOMBRE

¡Salud, señora!

 

MUJER

Espere que le dé otra moneda más para hacer más fuerza y tener más salud.

 

HOMBRE

Se lo agradezco de verdad.

Es usted un ángel.

 

MUJER

No se fíe, no se fíe.

 

HOMBRE

Suelo estar por aquí.

 

Pausa.

 

MUJER

¿Me da alguna moneda, caballero?

 

HOMBRE

¿Para qué?

 

MUJER

Para comprar una medicina que me ha mandado el médico y no puedo comprarla.

 

HOMBRE

¿Por qué?

 

MUJER

Porque no tengo dinero.

Y estoy enferma.

 

HOMBRE

Lo siento.

No llevo nada encima.

 

MUJER

Que Dios se lo pague.

 

HOMBRE

No es que mienta.

Ahora no llevo ninguna moneda.

 

MUJER

Sí, sí.

Si le creo, oiga.

 

HOMBRE

Póngase a trabajar y no pida limosnas.

 

MUJER

Deme usted un empleo y no las pediré.

Un trabajo decente y conforme a mi titulación…

 

Pausa.

 

HOMBRE

¿Has sacado mucho?

 

MUJER

Más bien poco.

 

HOMBRE

Podemos comprar algunas cosas.

 

MUJER

Lo que sea.

 

HOMBRE

La mayor parte de la gente pasa de largo y no te da ni un céntimo.

 

MUJER

Ni uno.

Te ignoran.

Discuten contigo, no te ven…

No te miran a los ojos.

Como si una fuese invisible.

 

HOMBRE

Cada uno va a lo suyo, salvo excepciones.

 

MUJER

Depende del día.

 

HOMBRE

Depende.

Pausa.

 

MUJER

Da gusto ser millonaria.

 

HOMBRE

Y millonario.

Sobre todo porque no te falta nada y tienes en abundancia.

 

MUJER

El dinero no da la felicidad pero la procura.

 

HOMBRE

El dinero no se come aunque vale para comer.

 

MUJER

Algunos odian a los ricos.

 

HOMBRE

Pura y simple envidia.

 

MUJER

Y quieren acabar con nosotros.

 

HOMBRE

Pagando más impuestos, impidiendo los fraudes, los abusos legales e incluso los ilegales…

 

MUJER

Las reglas del juego son las que son.  

Inviolables.

Unos ganan y otros pierden como tiene que ser.

 

HOMBRE

Si nosotros perdiésemos, qué sería de la población…

Gracias a nuestra eterna caridad pueden tener un trabajo, por muy indigno que sea, y comer un mendrugo, que ya es mucho.

 

MUJER

Que no es poco.

Ya está bien.

No sé por qué algunos odian a los ricos de esta manera.

 

HOMBRE

Da gusto ser millonario.

Y que se inclinen ante ti.

Pausa.

 

MUJER

¡Esto es un atraco!

HOMBRE

¿Cómo dice?

 

MUJER

¿No me ha oído?

¡Esto es un atraco!

 

HOMBRE

¿Un atraco?

 

MUJER

La bolsa o la vida.

 

HOMBRE

Bolsa, vida…

No sé de qué me habla.

 

MUJER

Está claro.

Si no me da la bolsa…

 

HOMBRE

No llevo bolsa.

 

MUJER

La cartera quiero decir.

 

HOMBRE

Eso es otra cosa.

Pero tampoco llevo.

Como no quiera un cheque al portador…

 

MUJER

Extiéndame uno por valor de…

No sé.

 

HOMBRE

¿Le parecen bien cincuenta mil euros?

 

MUJER

No es que sea mucho, pero puedo conformarme si no hay otro remedio.

 

HOMBRE

¿Tiene usted pistola?

 

MUJER

Se me ha olvidado.

De todas formas, esto es un robo aunque sea sin mano armada.

 

HOMBRE

Es que sin pistola no se puede robar.

 

MUJER

Si quiere le apunto con el dedo…

 

HOMBRE

No es lo mismo.

Eso no tiene ninguna emoción.

 

MUJER

Está bien, amigo.

Espéreme aquí.

Enseguida vuelvo con la pistola.

 

HOMBRE

¿Va a tardar mucho?

 

MUJER

Una media hora.

 

HOMBRE

¿Tanto?

 

MUJER

Es que vivo en la otra punta de la ciudad.

 

HOMBRE

Entonces será más de media hora.

 

MUJER

Es posible.

Pero usted no se mueva que vuelvo.

 

HOMBRE

¿Y qué hago yo mientras?

 

MUJER

Esperar.

Vengo, le robo y me voy.

No es tan difícil.

 

HOMBRE

Es que tengo un poco de prisa.

 

MUJER

De acuerdo.

Váyase.

Ya robaré a cualquier otro que pase por aquí.

¡Qué pesado!

 

HOMBRE

Hasta la próxima.

 

Pausa.

Ella está con las manos en alto y como si el ladrón fuera el otro.

 

MUJER

¡No me haga nada, por favor!

 

HOMBRE

Sólo quiero que me entregue el dinero que lleve encima.

 

MUJER

Como no baje los brazos…

 

HOMBRE

Yo no la he dicho que los suba.

 

MUJER

Ya, pero como quiere robarme…

 

HOMBRE

Deme lo que lleve.

 

MUJER

¿Y si no llevo?

 

HOMBRE

Algo llevará.

Todo el mundo lleva algo.

 

MUJER

No me diga que es usted un ladrón…

 

HOMBRE

Un pobre que roba o lo intenta exactamente.

 

MUJER

Claro.

Está todo tan difícil…

¿Y por qué no roba un banco?

Me parece que tiene más monedas. 

 

HOMBRE

Estoy en periodo de aprendizaje y todavía no me atrevo.

Ya lo robaré cuando esté más entrenado.

 

MUJER

Yo se lo decía por si…

 

HOMBRE

Y ahora deme todo el dinero que lleve.

 

Pausa.

 

MUJER

¡Alto ahí!

¡Policía!

Queda detenido.

 

HOMBRE

¿Dónde está la pistola?

 

MUJER

La olvidé.

No se mueva.

Voy a buscarla y vengo rápidamente.

 

HOMBRE

Pero qué idiotas somos…  

 

MUJER

¿Quiénes somos?

Pobres, inmigrantes, refugiados…

¿Dónde estamos?

 

Oscuro.

Al volver la luz se dirigen al público.

 

HOMBRE

No sé si ustedes discuten con su pareja…

Ni siquiera sé si viven solos o acompañados.

Seguramente habrá de todo.

En el caso de que estén casados o emparejados, ¿sienten que cada día son más insoportables esas posibles discusiones?

¿Después de discutir les gustaría arreglar los problemas, o no saben cómo hacerlo?

 

MUJER

Sea como fuere, no se muevan porque van a conocer la forma de darle solución a las discusiones tóxicas, que no son iguales que las discusiones constructivas.

Prevenir que puedan romperse las relaciones es la clave del asunto.

No es cuestión de superar simplemente el problema, sino de solucionarlo de verdad.

De cada uno de nosotros depende.

 

HOMBRE

Vean un ejemplo de discusión constructiva…

 

Pausa.

 

MUJER

Amor mío, creo que deberíamos ir alguna vez al teatro.

 

HOMBRE

Amor tuyo, entiendo lo que dices y no está mal pero es que a mí el teatro…

 

MUJER

Alguna vez tendremos que ir, cariño.

 

HOMBRE

De acuerdo, iremos el mes que viene.

O el próximo.

 

MUJER

No, mi vida.

Podemos acudir este fin de semana.

 

HOMBRE

¿Tan pronto?

 No sé, no sé…

 

MUJER

He oído decir que es una obra…

No creo que te disguste mucho.

 

HOMBRE

Probablemente.

Y de qué va.

 

MUJER

Unos actores interpretan diversos personajes cada uno en relación con muchas de las realidades que nos rodean.

Recital tonto para espectadores listos se llama.  

 

HOMBRE

¿Se llama así?

Si tú quieres ir no voy a oponerme…

 

MUJER

A lo mejor cogemos afición al teatro y resulta que vamos todas las semanas o casi todas.

 

HOMBRE

Cabe la posibilidad.

No sé.

Podríamos ver una película.

 

MUJER

Siempre vemos películas.

Hay que ver también otras cosas.

 

HOMBRE

Supongo que sí.

¿Cuánto cuesta el teatro?

 

MUJER

Pues…

 

HOMBRE

Un poco caro me parece.

 

MUJER

No es que estemos en la ruina afortunadamente.

Podemos ir.

 

HOMBRE

Sí se puede.

Se puede ir al teatro.

 

MUJER

Después cenaremos en alguna parte…

 

HOMBRE

Y echamos un polvo.

 

MUJER

O dos.

 

Pausa.

Luz.

Él se dirige al público.

 

HOMBRE

Por supuesto, una discusión puede terminar bien, como ya han visto, o puede concluir fatal como van a ver ahora.  

Repetimos las últimas frases…

 

MUJER

Después cenaremos en alguna parte…

 

HOMBRE

Y echamos un polvo.

 

MUJER

Solo piensas en echar polvos.

¿No hay algo más?

No todo consiste en el sexo.

 

HOMBRE

Desde luego que no.

Pero es que tú me tienes a dieta permanentemente.

No me como ni una rosca.

MUJER

Te chupas el dedo.

Ya te he dicho que estoy un poco resfriada y no tengo ganas.

 

HOMBRE

No tienes ganas nunca y así no se puede ir a ningún lado.

 

MUJER

Lo que pasa es que tú eres una fiera que solo piensa en eso.

 

HOMBRE

No exactamente.

Lo que ocurre es que eres demasiado fría y no me dejas calentarte.

 

MUJER

Cuando una persona agarra un resfriado no está para muchos trotes.

 

HOMBRE

Tú no estás ni para muchos ni para pocos.

Nada.

Ni medio polvo.

 

MUJER

Cuando se me marche el resfriado.

 

HOMBRE

¿Y si no quiere irse?

Porque llevas resfriada no sé cuántos meses…

 

MUJER

Ya se irá.

 

HOMBRE

A este paso, nunca.  

Ya me contarás, aguafiestas.

 

MUJER

Ya te contaré.

No te preocupes.

 

HOMBRE

No, si no me preocupo.

Solo pienso tirarme por la ventana.

 

MUJER

No, si tú con tal de estropearme el día…

¡Lánzate cuando te dé la gana!

 

HOMBRE

No, si ya sé que lo celebrarías con champán.

“Por mi querido esposo que en paz descanse”.

“Él y yo”.

Amén.    

 

MUJER

A lo mejor.

Te estás poniendo en un plan que no hay quien te aguante.

 

HOMBRE

¿Y quién te aguanta a ti?

 

MUJER

Sabes lo que te digo…

 

HOMBRE

No caigo.

 

MUJER

No voy al teatro contigo.

Ni al cine.

Ni a cenar por ahí.

Ni a ninguna parte.

Y olvídate de tus polvos con esta que viste y calza.

 

HOMBRE

No, si olvidados los tengo.

No hace falta que vayas conmigo.

El que no iría contigo soy yo.

No sé si me entiendes…

 

MUJER

Compréndeme tú a mí.

 

HOMBRE

Está todo perfectamente comprendido.

¡Me largo!

De momento, ahí te quedas.

Ya se pondrá en contacto contigo mi abogado.

 

MUJER

¡Adiós, muy buenas!

Que lo pases bien.

 

HOMBRE

Mejor que contigo, sin duda.

Cojo la maleta…

 

MUJER

¡Y al diablo!  

 

HOMBRE

A donde me salga de las narices.

Ya te lo he dicho.

Que te diviertas.

 

MUJER

Te aseguro que lo intentaré.

 

HOMBRE

¡A la mierda!

 

MUJER

Ahí le largas tú.

¡Desgraciado!

 

Pausa.

Se dirigen al público.

 

HOMBRE

¿La tóxica discusión se puede prevenir?

 

MUJER

Siempre que no se le diga algo a la pareja en el lugar y el momento menos propicio…

 

HOMBRE

Es necesario disminuir la tensión y que fluya el diálogo.

Lo que no se debe hacer es interrumpir a alguien cuando está viendo un partido de fútbol, por ejemplo.

Ahora bien, si esa persona no está ocupada…

 

Pausa.

 

MUJER

¿Podemos hablar un momento, cariño? 

 

Él vuelve a dirigirse al público.

 

HOMBRE

Se respira profundamente.

Se cuenta hasta diez…

Nada de peleas, y con una amable sonrisa se responde.

 

A ella.

 

Un poco más tarde, tesoro.

Estoy viendo el partido.

Espera a que termine la primera mitad.

Faltan… cuarenta minutos.

Han pasado cinco.

 

MUJER

Hablaremos después.

 

HOMBRE

Gracias, amor.

Qué comprensiva eres…  

 

Pausa.

Ella se dirige el público.

 

MUJER

Acaba de terminar la primera parte del partido de fútbol.

 

HOMBRE

Ya podemos hablar si quieres.

¿Qué querías decirme?

 

MUJER

Nada de particular.

Ya no me acuerdo.

No tiene importancia.

 

HOMBE

Algo querrías cuando me dijiste que si podíamos hablar…

 

MUJER

Se me ha olvidado.

Como han transcurrido cuarenta minutos…

 

HOMBRE

Me dejas con la duda.

No se interrumpe a nadie si no es por alguna razón.

Y no es que tenga que ser por algo muy importante.

 

MUJER

No te apures.

Ya te digo que no…

 

HOMBRE

Ya, ya.

Pero no es eso.

¿Tan mala memoria tienes que no te acuerdas de lo que ibas a decirme?

 

MUJER

Sería cualquier bobada.

 

HOMBRE

Seguramente.

Aun así, me gustaría saber qué bobada era.

 

MUJER

No lo recuerdo.

¡No insistas, por favor!

 

HOMBRE

Está bien.

Tengamos la fiesta en paz.

 

MUJER

Te lo voy a decir.

Y no quería, pero te lo diré…  

 

Pausa.

Se dirigen al público.

 

HOMBRE

Si se percibe cierta alteración, búsquese el diálogo antes de desembocar en una de esas discusiones tóxicas.

 

MUJER

Es decir, en una pelea.

 

HOMBRE

Callar, ignorar la situación o dar la razón a tu pareja para no discutir no es la mejor opción posible.

 

MUJER

Se acumulan historias por dentro y después es peor.

 

HOMBRE

Háblese pacíficamente, constructivamente.

Comuníquense con calma las opiniones…

 

Pausa.

 

MUJER

Hoy ha hecho un día estupendo.

 

HOMBRE

No tanto.

Ha llovido por la mañana.

 

MUJER

Te recuerdo que llovió ayer, no hoy.

 

HOMBRE

Pero si he tenido que abrir el paraguas…

 

MUJER

Ni te lo has llevado ni lo has traído.

HOMBRE

No puede ser.

O si puede ser.

 

MUJER

Lo es.

Acabo de decírtelo.

No sé por qué dices lo de la lluvia y lo de haberte llevado el paraguas.

 

HOMBE

Juraría que era así.

Qué despistado es uno...

 

MUJER

Claro, que también puede ser lo que dices y no lo que yo digo.

 

HOMBRE

Cabe la posibilidad.

O lo uno o lo otro.

No existen más opciones.

 

MUJER.

Es muy probable que haya llovido y que te llevaras el paraguas para no mojarte.

 

HOMBRE

Creo que me he mojado.

 

MUJER

Entonces habrá llovido, pero te dejaste aquí el paraguas.

 

HOMBRE

Quizás.

Tal vez.

Sí.

O no.

En fin…

Da igual.

 

MUJER

Qué más da si ha llovido o si ha hecho un día estupendo…

 

HOMBRE

Sin embargo, me parece que no ha caído ni una gota.

 

MUJER

Imposible.

He tenido que abrir el paraguas…

 

Pausa.

Se dirigen al público.

HOMBRE

Han podido comprobar que ambos personajes no han tenido faltas de respeto y que no ha sido necesario modificar el rumbo para evitar una tóxica discusión.   

 

MUJER

Si sube la temperatura se pueden decir barbaridades.

Pensemos en las consecuencias con la idea de evitar los arrepentimientos.

 

HOMBRE

Un stop oportuno es una victoria siempre.

Tranquilidad, amigos, amigas, tranquilidad.

 

MUJER

Reflexionen el motivo de la discusión.

 

HOMBRE

Si es preciso pensar a solas…

Cúrense las heridas, si las hubiese, y centrémonos antes de intentar comunicarnos nuevamente con nuestra pareja.

 

MUJER

Tiren el orgullo al retrete y pónganse en el lugar de la otra persona para entenderla mejor.

 

HOMBRE

Admitan sus errores, si se producen, y pidan las correspondientes disculpas.

 

Pausa.

 

MUJER

Discúlpame.

 

HOMBRE

Tú eres la que tiene que disculparme.

 

MUJER

De ninguna manera.

El error ha sido mío.

 

HOMBRE

No, no, perdona.

Valoro positivamente tus palabras, pero el único que ha metido la gamba soy yo.

 

MUJER

Esa actitud te honra.

Sin embargo, tú no has sido el culpable.

 

HOMBRE

No puedo permitir que te culpabilices de algo que no es culpa tuya ni mucho menos.

 

MUJER

No lo sé.

Lo que tengo claro es que no es tuya la culpa.

 

HOMBRE

De acuerdo.

No es mía.

No es de ninguno de los dos y asunto arreglado.

 

MUJER

Un empate entonces.

 

HOMBRE

Eso es.

No vamos a discutir por una simple tontería, ni vamos a alterarnos por cuestiones insignificantes.

 

MUJER

Que nada perturbe nuestra felicidad.

 

HOMBRE

Tú lo has dicho, querida, que nada nos perturbe.

 

Pausa.

Se dirigen al público.

 

MUJER

De todos modos, debemos ser conscientes de nuestros fallos con el fin de mejorar

nuestras actitudes.

 

HOMBRE

Mejorar, en suma, las relaciones y valorarlas. 

 

MUJER

Las frases mágicas nunca fallan.

 

HOMBRE

Amigablemente, con un tono suave y sincero.

 

Pausa.

 

MUJER

Yo sé que hice mal en…

 

HOMBRE

¿En qué?

 

MUJER

Yo sé que hice mal en…

No sé qué hice mal ahora mismo.

HOMBRE

Entiendo que tú también…

 

MUJER

¿Qué?

 

HOMBRE

Entiendo que tú también…

No sé lo que iba a decirte.

 

MUJER

Me parece que podemos…

¿Qué podemos?

 

HOMBRE

Podemos hablarlo.

 

MUJER

Admito que…

Admito que…

Admito.

 

HOMBRE

Yo también lo admito.

 

MUJER

¿Qué admites?

 

HOMBRE

No lo sé pero lo admito.

 

MUJER

Perdóname por…

Simplemente perdóname.

 

HOMBRE

Yo sé que hice mal en querer…

 

MUJER

Entiendo que tú también te alteraras.

 

HOMBRE

Me parece que podemos hablarlo y solucionarlo.

 

MUJER

Lo acepto.

 

HOMBRE

Perdóname por todo lo extraño que soy.

 

MUJER

Ego te absolvo a peccatis tuis in nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti…   

 

Pausa.

Se dirigen al público.

 

HOMBRE

Escuchemos a la otra parte de forma abierta.

Buscando entender su posición.

No pretendan llevar la razón a toda costa.

 

MUJER

Aclárenlo todo, lleguen a un acuerdo…

Y respétense.

 

HOMBRE

No vuelvan a airear la misma discusión cuando el tema esté cerrado.

 

MUJER

Pongan una sonrisa y continúese con la vida normal.

 

Pausa.

 

HOMBRE

Asunto aclarado.

 

MUJER

Como tiene que ser.

Se lavan los trapos sucios en casa y ya está.    

 

HOMBRE

Acordar y respetarse sobre todo.

 

MUJER

Amor mío, creo que deberíamos ir alguna vez al teatro.

 

HOMBRE

Sólo piensas en echar polvos.

 

MUJER

¿Podemos hablar un momento, cariño?

 

HOMBRE

Hoy ha hecho un día estupendo.

 

MUJER

Discúlpame.

 

HOMBRE

Yo sé que hice mal en…

MUJER

Sólo piensas en echar polvos.

 

HOMBRE

¿Podemos hablar un momento, cariño?

 

MUJER

Hoy ha hecho un día estupendo.

 

HOMBRE

Discúlpame.

 

MUJER

Yo sé que hice mal en…

 

HOMBRE

Amor mío.

 

MUJER

Hablemos, no hablemos…

 

HOMBRE

Acaba de llover.

 

MUJER

Disculpa, cariño.

Perdona, lo siento, lo lamento, perdona…   

 

Pausa.

Se dirigen al público.

 

HOMBRE

Tengan presente que las discusiones de pareja son parte de la relación.

 

MUJER

Utilícenlas de manera constructiva e inteligente y sin tratar de evitarlas.

 

HOMBRE

Diálogo, buena comunicación…

Nada de relaciones tóxicas que todo lo contaminan.

 

Pausa.

 

MUJER

¿Dónde nos habíamos quedado?

 

HOMBRE

¡Ah, sí!

Acaba de llover.

 

MUJER

Disculpa, cariño.

Perdona, lo siento, lo lamento…

Etcétera.

 

HOMBRE

¡Ahí te quedas!

 

MUJER

¡Qué te den!

 

HOMBRE

¡A ti!   

 

Siguen discutiendo ininteligiblemente.

Al poco, oscuro lento.

Sonidos de guerra.

Y niebla. 

 

MUJER

Buenas tardes.

 

HOMBRE

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

O lo que sea.

 

MUJER

Iba caminando por ahí para dar un paseo pero me he despistado.

 

HOMBRE

Todos nos despistamos alguna vez… o muchas veces.

 

MUJER

¿Usted también ha salido a dar una vuelta?

 

HOMBRE

No sé si he salido con el perro como todos los días.

 

MUJER

¿Dónde está?

 

HOMBRE

¿Quién, yo o el perro?

Yo me he perdido y el perro ha debido perderse porque no está.

 

MUJER

No tardará en volver seguramente.

 

HOMBRE

Quizá se ha ido para no volver nunca.

Puede que estuviese harto de estar en casa o conmigo.

 

MUJER

Cabe la posibilidad…

¿No oye usted ruido de aviones y de bombas?

 

HOMBRE

Un poco.

Debe ser una guerra.

 

MUJER

Va a ser eso.

Una guerra con buenos y malos.

 

HOMBRE

Con buenos y buenos, con malos y malos…

Una guerra, en definitiva, a ver quién obtiene el triunfo y se lleva la copa.

Quién gana, manda.

 

MUJER

¿Usted quién quiere que gane?

 

HOMBRE

El mejor.

En realidad, soy soldado de uno de los ejércitos.

 

MUJER

No me diga…

Pues yo también.

 

HOMBRE

¿Amiga?

¿Enemiga?

 

MUJER

No estoy segura.

Lo que sí sé es que soy miembro de la guerra.

 

HOMBRE

Aquí estamos en el campo de batalla.

 

MUJER

Habrá que luchar.

 

HOMBRE

Se me han terminado las balas y he perdido el fusil en un descuido.

 

MUJER

Hay que traer muchas para que no se acaben.

A mí también se me han acabado.

El fusil no lo he perdido.

Me lo quitó un gracioso.

 

HOMBRE

Pues como no tiremos piedras a los enemigos…

 

MUJER

Podrían multarle.

Lanzar piedras está prohibido en cualquier guerra honrada.

 

HOMBRE

Aún no sé si usted es amiga o enemiga.

 

MUJER

No importa.

Usted siga y listo.

 

HOMBRE

Ya, pero como me vea el capitán que no mato… 

 

MUJER

No se preocupe.

Estamos solos.

 

HOMBRE

Menos mal.

Porque el capitán sería capaz de fusilarme si me ve tan pacífico.

 

MUJER

Ya matará otro día.

Mañana.

 

HOMBRE

Mañana es domingo.

Y los días de fiesta no se mata a nadie.

Está mal visto y lo prohíbe el reglamento de la guerra.  

 

MUJER

Es verdad.

Mañana hay tregua y se organiza un baile entre todos.

El lunes será otro día para seguir matándose.

 

HOMBRE.

Depende.

Hoy no he matado ni a una mosca.                 

Casi me matan.

Un imbécil de esos que siempre hay en todas las guerras.

Algunos, con tal de conseguir una medalla…

 

MUJER

A mí me mataron la semana pasada.

No mucho.

Enseguida me levanté y seguí disparando.

 

HOMBRE

Eso tiene mérito.

Deberían condecorarla.

 

MUJER

No es para tanto.

En la guerra te matan muchas veces.

 

HOMBRE

Eso es verdad.

A mí una vez me mataron tres veces seguidas.

La tercera casi no me levanto.

 

MUJER

Hay soldados que disparan muy mal.

Yo disparo bien cuando me da la gana.

Si alguien acaba de comer no le disparo.

Es de mala educación.

 

HOMBRE

Claro.

Todas las guerras tienen que estar bien educadas.

Vale matar pero dentro de un orden.

 

MUJER

Diga usted que sí, amigo.

O enemigo.

No lo sé.  

 

HOMBRE

?Dónde estará mi ejército¿

 

MUJER

Al mío tampoco le veo, si es que no somos del mismo.

 

HOMBRE

Nos han dejado en la cuneta y se han largado con las balas a otra parte.

 

MUJER

Es que ya es la hora de cerrar.

 

Son más de las siete y media.

Han cesado las bombas.

 

HOMBRE

No sé dónde estará el campamento.

MUJER

Vaya usted a saber.

Por ahí, supongo.

 

HOMBRE

Ha anochecido enseguida y no se ve bien.

 

MUJER

No podemos quedarnos aquí.

Van a pasar lista y no estamos.

 

HOMBRE

Pensarán que se trata de una deserción.

 

MUJER

Nos fusilan por incompetencia militar.

 

HOMBRE

No pueden andar muy lejos…

 

MUJER

Es cuestión de echar un vistazo a ver si están.

 

HOMBRE

Lo que no sé todavía es si su usted es de mi equipo o del otro.

 

MUJER

De alguno de los dos.

 

HOMBRE

El capitán de los míos se llama…

 

MUJER

El mío no es ese.

 

HOMBRE

Entonces no somos amigos.

 

MUJER

¿Y qué?

 

HOMBRE

Que no podemos estar hablando como si fuésemos colegas.

 

MUJER

Ya.

Pero como no tenemos balas ni fusiles…

 

HOMBRE

Aun así no vale hablar con los enemigos tranquilamente.

MUJER

Conforme.

Vamos a pelear.

 

HOMBRE

Mañana, mañana.

A las ocho, que es cuando se vuelve a abrir la guerra.

 

MUJER

Hasta mañana.

 

                                                                                                                     Baja la luz.

Suena el canto de un gallo y amanece. 

 

HOMBRE

Buenos días.

 

MUJER

Buenos días, buenas tardes, buenas noches…

 O lo que sea.

 

HOMBRE

Las ocho en punto.

Hora de comenzar. 

 

MUJER

¡Es la guerra!

 

HOMBRE

Como no tenemos fusiles, podemos insultarnos.

 

MUJER

A ver quién gana

 

Pausa.     

 

HOMBRE

Idiota.

 

MUJER

Imbécil.

 

HOMBRE

Imbécil tú.

 

MUJER

Tonto.

 

HOMBRE

Espere que piense…

¡Ah, sí!

Idiota.

No.

Eso ya lo he dicho.

 

MUJER

El idiota lo será usted.

 

HOMBRE

Tonta.

 

MUJER

¿Tonta yo?

Váyase a la…

¡Ahí mismo!

 

HOMBRE

La única tonta que hay aquí, señora, es usted.

¡Usted!

 

MUJER

Si usted lo dice…

 

HOMBRE

Lo digo y lo defiendo firmemente.

 

MUJER

No sabe lo que habla, cara de memo.

 

HOMBRE

Si yo tengo cara de memo, usted la tiene de mema.

 

Ella sopla un pito.

 

MUJER

Necesito respirar.

 

HOMBRE

Respiremos.

 

MUJER

No sé quién va ganando.

 

HOMBRE

Un empate hasta ahora más o menos.

 

MUJER

Enseguida comienza la segunda parte de la batalla.

 

HOMBRE

¿Preparados?

 

MUJER

Listos.

 

HOMBRE

¡Ya!

 

MUJER

Qué iba yo a decir…

 

HOMBRE

Me toca entonces disparar.

A ver si se me ocurre…

 

MUJER

Le voy a partir la cara de un tortazo.

 

HOMBRE

Pero no mucho, que no tenemos botiquín de urgencias.  

 

MUJER

De acuerdo.

No se la parto.

De todos modos, le voy a dar una bofetada.

 

HOMBRE

Suponiendo que ponga la mejilla.

 

MUJER

Va a poner usted las dos.

 

HOMBRE

Ni una, ni dos, ni tres.

Ninguna.

 

MUJER

Yo tampoco.

 

Él sopla un pito.

 

HOMBRE

Termina el segundo acto.

Volvamos a respirar…

MUJER

Creo que voy ganando la partida.

 

HOMBRE

No esté tan segura.

Aún falta la tercera y última parte.

MUJER

Esta vez le muerdo las orejas.

 

HOMBRE

No tan deprisa.

¿Está preparada?

 

MUJER

Lista.

 

HOMBRE

¡Adelante!

 

MUJER

¿Me permite que le muerda las dos orejas?

 

HOMBRE

Y el rabo.

 

MUJER

Dejémoslo en una oreja solo.

 

HOMBRE

Ni una, ni dos, ni tres.

Ninguna.

Ni orejas, ni rabo, ni mejillas.

 

MUJER

Pues menuda guerra más estúpida…

 

HOMBRE

Un momento.

Es usted mi prisionera.

 

MUJER

Póngame la mano encima si se atreve.

Llamo a un guardia.

 

HOMBRE

Llame a toda la patrulla.

Me da igual.

¡Esto es la guerra, señora, la guerra!

No un juego vulgar y corriente.

Así que déjese usted de bromas.

 

MUJER

Un momentito.

Es usted mi prisionero.

 

HOMBRE

Imposible.

Si tuviese una cuerda para atarme…

 

MUJER

¿Usted tiene una?

 

HOMBRE

No.

Y si la tuviera no se la daría.

No pensará que soy tan bobo.

 

MUJER

Lo pienso y lo es.

 

HOMBRE

Como puede comprobar, no hay forma de que uno u otro gane.

 

MUJER

Así que tira la toalla a la lona…

 

HOMBRE

Ni lona ni toalla.

 

Sopla el pito.

             

La guerra ha terminado.

 

MUJER

Será la nuestra, porque la otra no sé…

 

Vuelven los sonidos de aviones, bombas…

Niebla.

 

HOMBRE

No ha concluido.

Ya lo oye.

 

MUJER

Las guerras no terminan nunca.

 

HOMBRE

La mía sí.

 

MUJER

Y la mía.

Me retiro para siempre.

 

HOMBRE

Como nos agarren…

 

MUJER

Será mejor huir.

Escapar lejos.

 

HOMBRE

Lo más lejos posible.

Que se maten ellos si quieren.

 

MUJER

Si se aburren o no saben hacer otra cosa…

¡Huyamos!

 

HOMBRE

Aún no sé si usted es de los míos o de los otros.

 

MUJER

Da igual.

Ni usted quiere matar ni yo.

Somos amigos.

¿Nos vamos?    

 

HOMBRE

Vayámonos antes de que sea tarde.

 

MUJER

Sí, no sea que nos caiga un avión o una bomba encima.

 

HOMBRE

Sería mala suerte.

Con todo el campo de batalla que hay por aquí…

 

MUJER

Vayámonos.

 

HOMBRE

¡Aguarde!

Soy el coronel de su ejército.

No se lo había dicho.

¿Desertando?

 

MUJER

¿Cómo?

No, no, extraviada simplemente.

 

HOMBRE

Eso se lo contará usted al tribunal.

Prepárese, soldado.

 

MUJER

Puedo denunciarle por abusos machistas.

HOMBRE

No le servirá ningún truco.

Usted es una desertora en tiempo de guerra.

 

MUJER

Y yo contaré que usted ha intentado abusar de mí.

Es frecuente.

Abuso de poder ante una indefensa…

 

HOMBRE

¡Silencio!

Andando.

 

MUJER

¡Espere!

Se acabó la broma.   

Soy la capitana Fernández y usted es un soldado raso que quiere escapar porque es un cobarde.

 

HOMBRE

Repito que soy el coronel.

Insubordinación, blasfemia…

 

MUJER

¡Cállese y circule!

Eso se lo contará usted al tribunal.

 

HOMBRE

Coronel, capitana, soldados…

¿Somos del mismo grupo, o somos enemigos?

 

MUJER

Da igual.

Ni usted quiere matar ni yo.

¿Nos vamos?

 

HOMBRE

Vayámonos antes de que sea tarde.

No sé si estoy vivo o no lo estoy.

   

Pausa.

 

MUJER

¡Protesto!

 

HOMBRE

A qué te refieres...

 

MUJER

Soy un personaje teatral que se cansa de hacer siempre lo que el autor dice.

HOMBRE

No tenemos vida propia y debemos hacer lo que nos mandan.   

 

MUJER

Ya, pero estoy harta de no hacer lo que yo quiera.

 

HOMBRE

Qué dices…

Los personajes no pueden actuar por sí solos.

Es el autor el que pone el texto, las temáticas, las escenas, las situaciones…

 

MUJER

Me niego.

A partir de ahora haré lo que me plazca.

Paso del autor y de sus decretos sin apelación posible.

 

HOMBRE

Que no, que no.

Esto no funciona así.

Vuelvo a repetirte…

 

MUJER

No me lo repitas.

¡Se acabó!

Quiero ser libre.

¿Es pecado?

¿Un delito?

 

HOMBRE

No es que lo sea.

Simplemente es imposible.

Eres una criatura del autor y yo otra.

Estamos sujetos a las palabras escritas por él y nada más.

 

MUJER

Tú haz lo que prefieras.

Yo tomaré mis decisiones sin la venia de nadie.

 

 HOMBRE

¿Te has vuelto loca?

El autor se enfadará contigo y te romperá en mil pedazos.

Tenemos que obedecer y asumir las órdenes escritas en las páginas.

 

MUJER

No me comportaré de esa manera.

Voy a construir mis normas.

Mi propio destino…

 

HOMBRE

Ni hablar.

MUJER

¿Me lo vas a impedir?

Quién te crees qué eres¿

 

Breve pausa.

 

HOMBRE

El autor.

 

MUJER

¿Tú?

 

HOMBRE

El mismo.

 

MUJER

¡Estupendo!

Mucho mejor.

Así te diré unas cuantas cosas a la cara…

 

HOMBRE

Tú dirás únicamente lo que yo diga.

 

MUJER

Ya ves que no.

No pienso hacerte ni caso.

Es más, me voy a la calle…

 

Él se dirige al público.

 

HOMBRE

La mujer se para.

Observa.

Vuelve a intentar salir…

Da marcha atrás… y se sienta.

Silencio.

Habla más serena y entendiendo la situación.

 

MUJER

Solo soy un simple personaje sin vida propia y debemos hacer lo que nos mandan.

 

HOMBRE

Te felicito.

Esa es tu obligación.

Y no tratar de romper las ligaduras.

 

MUJER

No puedo actuar por sí sola.

 

HOMBRE

Exactamente.

El autor impone lo que toca y los personajes lo hacen.

Espero que esto no vuelva a repetirse.

La obra tiene que seguir su curso.

 

MUJER

Ha sido una tontería por mi parte.

No volverá a pasar.

 

HOMBRE

Estoy seguro.

 

Pausa.

 

MUJER

¿Qué toca ahora?

 

HOMBRE

A ver si me acuerdo.

 

MUJER

¿No eres tú el autor?

 

HOMBRE

No.

He dicho lo que el autor quería que dijese.

Soy un simple personaje como tú.

 

MUJER

Entonces estoy diciendo lo que el autor quiere que diga…

 

HOMBRE

Siempre es así.

 

MUJER

Me callo.

 

HOMBRE

Porque te lo ordena el jefe.

No lo dudes.

 

MUJER

Es así siempre.

 

HOMBRE

Buenos días, buenas tardes, buenas noches…

O lo que sea.

 

Oscuro.

Luz y se dirigen al público.

MUJER

Les ruego que permanezcan en las butacas.

 

HOMBRE

Disfruten, diviértanse… 

 

MUJER

Si alguien desea ir al servicio, eso sí, no le aconsejo que se levante.

Sobre todo porque las puertas de salida están cerradas.

No vale la pena intentar abrirlas.

Sería un esfuerzo inútil.

Relájense, por favor. 

 

HOMBRE

El uso de los teléfonos móviles está prohibido.

No es que se me ocurra de repente.

Ustedes conocen bien que en las salas teatrales deben estar apagados.

Ni se cogen llamadas, ni se llama a nadie.

Por si no lo saben, están fuera de cobertura.

Muchas gracias por la colaboración.

 

MUJER

Debo confesarles una pequeña cosa…

Los verdaderos intérpretes están en los camerinos.

 

HOMBRE

Atados de pies y manos.

Amordazados.

 

MUJER

Yo, naturalmente, no soy ninguna actriz.

 

HOMBRE

Naturalmente, no soy ningún actor aunque ustedes crean lo contrario.

 

MUJER

Quizá lo crean porque llevamos aquí unos cuantos minutos haciendo bobadas.

 

HOMBRE

Cae la ficción y llega la auténtica realidad al escenario.

 

MUJER

Falta desvelar en qué consiste.

Escuchen.

Este señor es un tipo peligroso.

Ustedes van a comprobarlo, señoras y señores.

 

HOMBRE

Esta mujer es una peligrosa mujer.

Lo comprobarán sin duda, espectadores y espectadoras. 

MUJER

Ustedes no lo saben aún.

Viven ajenos al problema…

 

HOMBRE

No se asusten, no.

No pasa nada.

Solo les anuncio que esto no es una obra de teatro.

 

MUJER

Todo lo anterior han sido improvisaciones simplemente.

Termina la mentira y llega la hora de la verdad.

 

HOMBRE

Repito.

No se asusten.

 

Ríe.

 

Verdad, mentira…

Puede que todo sea fruto de la imaginación de ustedes.

O de la nuestra.

 

MUJER

No hay razón para sofocarse.

 

Ríe.

 

Esto no tiene vuelta atrás.

 

HOMBRE

¿Es la primera vez que les ocurre algo así en un teatro?

 

MUJER

Les ha tocado a ustedes.

Podría haber sido a otros.

 

Ríen los dos.

 

HOMBRE

Qué le vamos a hacer…   

 

MUJER

Ver, oír y no gritar.

 

HOMBRE

Silencio.

 

MUJER

Disfruten, diviértanse, amigos, amigas.

HOMBRE

Todavía no les he anunciado la gran sorpresa.

 

MUJER

Sorpresa, sorpresa.

 

HOMBRE

Espero que les guste.

 

MUJER

Cae la ficción y llega la auténtica realidad al escenario.

 

HOMBRE

Ya van viendo de qué va la cosa.

 

MUJER

Seguiremos contándoles.

 

HOMBRE

Después de la publicidad…

 

MUJER

No se vayan.

  

Pausa.

 

HOMBRE

Publicidad por cortesía de…

De no me acuerdo.

Da igual.

Publicidad.

 

MUJER

Para casos de ansiedad no hay nada mejor que tomar tila.

Tila de la marca…

De una marca.

Da igual.

¡Tila!

Y ya verán como los nervios agitados se calman y ustedes se relajan placenteramente.

 

HOMBRE

Si tienen flojedad en el vientre respiren hondo, conténganse, por favor, y tomen nuestras cápsulas astringentes para sentirse mejor en casos de angustia y tripa floja.  

 

MUJER

Si alguno tiene alguna necesidad le ruego que no se levante.

Repitamos.

Las puertas están cerradas y no es posible acceder al servicio.

 

HOMBRE

Está bien.

Seguimos.

 

Pausa.

 

MUJER

Dije y vuelvo a decir que permanezcan en sus butacas.  

 

HOMBRE

Les recordamos que los verdaderos intérpretes están en los camerinos.

Secuestrados, sí.

 

MUJER

No, no somos actores como les hemos dicho antes.

 

HOMBRE

Cae la ficción y llega la cruda realidad.

 

MUJER

No se asusten, señoras, señores…

 

HOMBRE

Ver, oír y no gritar.

 

MUJER

¡Sorpresa!

  

Pausa.

Él habla por un teléfono imaginario.

 

HOMBRE

¿Es ahí la comisaría?

  

Ella está al otro lado del aparato.

 

MUJER

Diga, diga…

 

HOMBRE

Llamaba porque resulta que…

No sé si me explico.

 

MUJER

Se explica muy bien, pero podría explicarse un poco mejor.

 

HOMBRE

Lo intentaré.

Lo que le quería decir…

 

MUJER

Diga.

O no diga nada y cuelgue el aparato.

 

HOMBRE

Lo que le quería decir…

 

MUJER

Eso ya me lo ha dicho.

¡Siga!

 

HOMBRE

Que soy un secuestrador.

 

MUJER.

Ya.  

Cada uno tiene que dedicarse a lo suyo.

De todos modos y perdone que le diga, ¿no ha probado a ser otra cosa?

Doctor, por ejemplo.

 

HOMBRE

No tengo estetoscopio…

Tampoco tengo enfermos.

 

MUJER

Cómprese algunos…

Bien.

Entonces es usted un secuestrador.

 

HOMBRE

Acabo de secuestrar un teatro con una compañera.

 

MUJER

¡Ah!

Una secuestradora.

Y para qué lo han secuestrado ustedes si no es mucha indiscreción…

 

HOMBRE

Muy claro no está.

Lo cierto es que la gente está aquí completamente secuestrada.

 

MUJER

¿Van a tardar mucho en terminar el secuestro?

 

HOMBRE

Un ratito más.

Unas tres horas aproximadamente.

 

MUJER

Es comprensible.

Si hubieran sido tres horas y media me parecería demasiado.

HOMBRE

Quizá un poco menos.

No queremos abusar.

 

MUJER

Eso está mejor.

¿Ustedes reivindican algo?

 

HOMBRE

Precisamente.

No me acordaba.

Reivindicamos…

 

A ella como si no estuviera al teléfono.

 

Oye, qué reivindicamos…

 

MUJER

Lo que prefieras.

Cualquier cosa.

Con tal de reivindicar…

 

Él sigue con el teléfono.

 

HOMBRE

Oiga…

Reivindicamos que nos gustaría tener un puesto de trabajo decente.

 

MUJER

Pues no va a ser fácil.

Además, esto no es la oficina de empleo, sino la comisaría.

 

HOMBRE

Exijamos mejor una importante cantidad de dinero para soltar al público.

 

MUJER

Es que a estas horas el banco está cerrado.

No sé si habrá alguno de guardia…

 

HOMBRE

A mí qué me cuenta…

Yo exijo lo que me da la gana y ya está, que para eso soy uno de los secuestradores.

 

MUJER

Bueno, bueno, no se enfade.

No quería molestar.

 

HOMBRE

Además del dinero, exigimos un helicóptero para largarnos volando.

Lo dejan en la puerta y listo.

MUJER

Va a ser difícil.

Como no quieran un par de bicicletas…

 

HOMBRE

Si no hay otro remedio…

 

MUJER

¿Se puede poner la secuestradora un momento?

 

HOMBRE

Enseguida.

Ponte.

 

Ella vuelve a ese otro papel.  

 

MUJER

Usted dirá.

 

Él ahora es el poli.   

 

HOMBRE

¿Es usted la secuestradora?

 

MUJER

La misma.

 

HOMBRE

Y por qué si puede saberse.

 

MUJER

Estaba aburrida en casa y me entraron ganas de secuestrar un teatro.

 

HOMBRE

¿Cómo va el secuestro?

 

MUJER

Bien, gracias.

 

HOMBRE

Yo creo que lo mejor es que ustedes no secuestren más a nadie y que se marchen.

 

MUJER

¿Adónde?

 

HOMBRE

A la calle.

Es que si no voy a tener que ir a echarles de ahí y no tengo muchas ganas…

 

MUJER

Pues vaya un secuestro más tonto.

Pensaba que esto sería más interesante.

 

HOMBRE

Que se ponga cualquier espectador al aparato.

 

MUJER

De acuerdo.

Él como si fuese uno.

 

HOMBRE

¡Hola!

  

Ella es la policía ahora.

 

MUJER

Buenas tardes.

¿Qué tal se portan ustedes con los secuestradores?

No, no…

¿Qué tal se portan los secuestradores con ustedes?

 

HOMBRE

No nos dejan ir al servicio.

 

MUJER

Es que se trata de un secuestro…

 

HOMBRE

Han atado y amordazado a los actores.

 

MUJER

Suele pasar en estas circunstancias, sí.

 

HOMBRE

Yo creo que es una broma porque no llevan armas.

 

MUJER

Es muy probable ahora que lo dice.

 

Pausa.

Los dos se dirigen al público.

 

MUJER

Una broma simplemente.

 

HOMBRE

¿Una broma en medio de un mundo loco, loco, loco?

 

MUJER

Seguiremos contándoles.

HOMBRE

Después de la publicidad.

 

MUJER

No se vayan.

 

HOMBRE

Puede que todo sea fruto de la imaginación de ustedes.

 

MUJER

O de la nuestra.

 

Pausa.

 

HOMBRE

¡Nada de bromas!

Esto va completamente en serio.

Vuelva usted a su butaca si tiene la amabilidad, por favor. 

 

MUJER

¡No me da la gana!

Ya estoy harta de este secuestro sin armas y no aguanto más.

 

Cantando.

 

No aguanto más…

 

HOMBRE

¡Se siente, coño!

 

MUJER

Necesito un médico.

Me ha entrado un ataque gordo de ansiedad.

 

HOMBRE

¿Si hay algún doctor en la sala que levante la mano?

No, no hace falta.

Yo soy veterinario.

¿Qué siente usted?

 

MUJER

Nervios.

Muchos nervios.

Estoy muy nerviosa.

 

HOMBRE

¡Tila!

Beba tila y solucionado.

 

MUJER

No llevo.  

 

HOMBRE

Pues hay que llevarla siempre por si acaso.

 

MUJER

La culpa es suya por secuestrar un teatro.

 

Él canta.

 

HOMBRE

Mía, la culpa ha sido mía…

 

MUJER

Precisamente.

La culpa no fue del chachachá, sino solo suya.

 

HOMBRE

Écheme a mí la culpa de lo que pase…

Cúbrase usted la espalda con mi dolor.

 

MUJER

Me marcho ahora mismo.  

A mi casa.

 

HOMBRE

¡Usted se queda!

 

MUJER

Le repito que se siente.

Aquí la que manda soy yo.

 

HOMBRE

Estoy tan nervioso…

Necesito ir al lavabo.

 

MUJER

Usted se va a su asiento y sin rechistar.

 

HOMBRE.- ¡Se acabó!

 

Cantando.

 

No insistas más, la fiesta terminó.

Tú y yo ya no somos tú y yo.

De qué sirve amarnos sin amor.

Por qué seguir mintiéndonos.

Dímelo, dímelo…  

 

MUJER

Écheme a mí la culpa de lo que pase…

 

HOMBRE

¿A quién le importa lo que yo haga?

¿A quién le importa lo que yo diga?  

Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré.

 

Ella canta.

 

MUJER

Resistiré para seguir viviendo.

Soportaré los golpes y jamás me rendiré.

Y aunque los sueños se me rompan en pedazos, resistiré, resistiré.

 

Él canta.

 

HOMBRE

¡Uh!

No aguanto más.

Quiero salir del mundo de mi habitación.

¡Uh!

No aguanto más.

No deseo nada de lo que me das.

 

MUJER

Ni yo le aguanto a usted.

 

Canta.

 

Usted me desespera, me mata, me enloquece y hasta la vida diera por vencer el miedo de besarla a usted.

 

HOMBRE

Contigo en la distancia.

 

Canta.

 

Amada mía, estoy…

 

MUJER

Yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar.

 

HOMBRE

De acuerdo.

Y yo soy de esos amantes a la antigua que todavía suelen regalar flores.

 

MUJER

Escándalo.

¡Es un escándalo! 

 

HOMBRE

Digan lo que digan, hoy puede ser mi gran noche.

           

MUJER

¡No aguanto más!

 

HOMBRE

Siéntese, por favor.

 

MUJER

A quién le importa lo que yo haga…

 

Él canta.

 

HOMBRE

Usted me desespera, me mata, me enloquece y hasta la vida diera por vencer el miedo de besarla a usted.

 

MUJER

Les ruego que permanezcan en las butacas.  

 

Él con el teléfono imaginario.

 

HOMBRE

¿Policía?

 

Oscuro.

Pausa.

Y luz.

 

MUJER

Espero.

Sin fumar espero al hombre que yo quiero.

Espero porque tengo que esperar.

Esperar es parte de mi oficio.

El oficio más antiguo del mundo.

Un oficio como otro cualquiera.

No es tan fácil.

Para todo hay que valer.

Y hay que estudiar.

Hice un curso online…

Cómo ser prostituta en 15 días.

Tardé dos meses.

Tuve que repetir el examen.

Pero aprobé con buena nota y tengo mi diploma colgado en la pared.

En la pared del retrete.

Es un empleo estable y no muy mal pagado, y no como esos otros trabajos tan precarios y mal remunerados.

Y no es que sea una vocación.

Así que espero.

Sin fumar espero…

 

HOMBRE

Disculpe.

¿Espera usted al autobús?

 

MUJER

Sí, sí.

El autobús.

 

HOMBRE

¿Hace mucho que espera?

 

MUJER

Unos veinte minutos.

 

HOMBRE

Parece que tarda mucho.

 

MUJER

Es posible que se le haya pinchado un neumático.  

O dos.

 

HOMBRE

Puede que no venga ningún autobús.

 

MUJER

Es probable, sí.

Seguramente.

 

HOMBRE

Entonces cogeré un taxi.

No veo ninguno.

 

MUJER

No, ni yo.

 

HOMBRE

¿Usted se queda?

 

MUJER

De momento sí.

A ver qué pasa.

 

HOMBRE

Si quiere coger un taxi conmigo…

 

MUJER

No, muchas gracias.

Seguiré esperando.

Es parte de mi oficio.

 

HOMBRE

¿Cree que no me he dado cuenta?

 

MUJER

Daba una ligera impresión.

 

HOMBRE

Está bien.

 

Saca unos billetes.

 

¿Con esto vale?

 

MUJER

Una media hora más o menos.

 

Los guarda.

Y suena el bolero “Gracias”.

Bailan.

 

HOMBRE

¿Cuál es tu nombre?

 

MUJER

¿Tan importante es que lo sepas?

 

HOMBRE

¿Hace mucho que te dedicas a esto?

 

MUJER

Creo que empiezo mañana.

Y lo adelanto a hoy.

De algo es preciso vivir.

 

      HOMBRE

Pero se puede vivir de otras cosas.

 

MUJER

No sé, no sé.

Difícilmente.   

 

HOMBRE

Es posible trabajar de camarera.

 

MUJER

Camarera, mujer de la limpieza, secretaria, prostituta…

En realidad todo el mundo se prostituye por un salario.

Mísero demasiadas veces.

HOMBRE

Yo, por ejemplo, soy bombero.

 

MUJER

¿Qué hace un bombero como tú en un sitio como éste?

 

HOMBRE

Apagar fuegos.

Es mi oficio.

Coge uno la manguera…

 

MUJER

¿Apagas muchos?

 

HOMBRE

Cuando no hay los busco.

 

MUJER

Ya veo.

 

HOMBRE

Creo que acabo de encontrar uno.

 

MUJER

Habrá que apagarlo.

 

HOMBRE

Es lo que suele hacerse siempre.

Se echa un poco de agua…  

 

Pausa.

 

MUJER

Te felicito.

Has estado muy bien.

 

HOMBRE

Probablemente deberías pagarme tú a mí.

 

MUJER

Aquí la profesional es la nena.

 

HOMBRE

Tú tampoco has estado nada mal.

Me has hecho ver el cielo.

 

MUJER

Una procura hacer bien su oficio como todo el mundo intenta hacer bien el suyo.

 

HOMBRE

Ya te dije que lo mío es apagar fuegos.

Ahora tengo que ir a apagar otro.  

Me pongo el traje, el casco y cojo el camión.

 

MUJER

Disculpa.

Debo seguir trabajando.

Mi horario no ha concluido.

 

HOMBRE

Está bien.

Hasta la próxima.

 

MUJER

Que apagues bien el fuego.

Y cuidado con las llamas.

 

HOMBRE

Por el humo se sabe dónde está el fuego.

Gracias por haberte conocido.  

 

Pausa.  

 

MUJER

Espero.

Sin fumar espero al hombre que yo quiero.

Espero porque tengo que esperar…

No sé.

Podría esperar otra cosa.

Mucha gente espera realizar sus deseos y, sin embargo, a menudo triunfan las  frustraciones.

Ya vale.

Déjate de filosofías y a lo tuyo.

Sin fumar espero…

 

Pausa.

 

HOMBRE

Su cara me suena.

No me acuerdo de qué.

 

MUJER

A este hombre le conozco.

Algún pariente o algún cliente.

 

HOMBRE

Tú eres…

 

MUJER

Y tú…

¡El bombero!

 

HOMBRE

Cuánto tiempo sin verte.

 

MUJER

¿Cuándo nos vimos?

 

HOMBRE

Hace mucho tiempo.

 

MUJER

Claro.

La semana pasada.  

 

HOMBRE

Cómo han pasado los años.

 

MUJER

Las vueltas que da la vida.

 

HOMBRE

Me gustaría que el reloj no marcara las horas.

Pero las marca.

 

MUJER

¿Pasabas por aquí?

 

HOMBRE

Pura y simple casualidad.

¿Esperas al autobús? 

 

MUJER

Siempre lo espero.

 

HOMBRE

Bien.

Me alegro de verte.

 

MUJER

Gracias.

 

Suena nuevamente el conocido bolero y bailan.

 

HOMBRE

Por cierto, aún no conozco tu nombre.

 

MUJER

¿Tan importante es que lo sepas?

 

HOMBRE

Supongo que no.

 

MUJER

Tampoco tú me has dicho el tuyo.

 

HOMBRE

Porque no me lo has preguntado.

 

MUJER

Está bien.

¿Cómo te llamas?

 

HOMBRE

Me llamo…

MUJER

Tu nombre me sabe a hierba.

 

HOMBRE

Perdona.

Se me ha olvidado el texto.

¿Qué tengo que decir ahora?

 

MUJER

Di algo.

No sé.

Lo primero que se te ocurra.

Cualquier cosa.

No sé…

Improvisa.

 

HOMBRE

Preferiría continuar con el diálogo escrito exactamente.

Para no desviarnos por otros caminos.

 

MUJER

Conforme.

Tienes que decir…

 

HOMBRE

Ya me acuerdo.

Verás…     

 

Oímos ahora la música de “El último tango en París” y bailan.

 

MUJER

Podríamos vernos a menudo.

Aquí mismo, por ejemplo.

 

HOMBRE

Un par de veces por semana quizás.

 

MUJER

Un refugio para olvidarnos de todo.

 

HOMBRE

Donde solo exista este lugar y solo existamos los dos.

 

MUJER

Como si el mundo no estuviera…

 

HOMBRE

Como si solamente estuviéramos tú y yo durante un rato.

 

Siguen bailando hasta que termina la música.

 

MUJER

Ahora soy yo la que no se acuerda de lo que tiene que decir.

 

HOMBRE

Di algo.

Improvisa.

 

MUJER

Lo intentaré.

 

HOMBRE

Podemos tomar cualquier cosa.

 

MUJER

No hay nada.

 

HOMBRE

Siempre hay lo que sea.

Una cosa u otra.

 

MUJER

A veces no.

Aquí solo hay paredes, puertas, ventanas…

 

HOMBRE

Miro por la ventana y no veo la calle.

 

MUJER

Porque la han borrado y no existe.

El mundo se desvanece…

 

HOMBRE

Después volverá para que todo siga como antes.

 

MUJER

Tú ejerciendo el papel de bombero en algún incendio, si es que se produce alguno, y yo… ya sabes.

 

HOMBRE

Hagamos el amor.

 

MUJER

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

 

HOMBRE

Menos es nada, aunque sea como bailar sin música.

 

MUJER

El amor es otra historia.

 

HOMBRE

Podríamos protagonizarla nosotros…

 

MUJER

No te conozco lo suficiente.

No lo olvides.

Soy una profesional.

 

HOMBRE

Pero se puede cambiar de empleo.

Todo puede ser de otra forma si se quiere o si uno se lo propone.

 

MUJER

Pero es necesario querer y que las circunstancias lo permitan.

La gente no se enamora de repente.

O sí.

No lo sé.

 

HOMBRE

Todo es posible, por supuesto.

 

MUJER

Siempre cabe la posibilidad de que lo sea.

 

HOMBRE

Está bien.

De momento, hagamos el amor.

Disculpa.

Sexo simplemente.

 

MUJER

Para eso estamos.

 

Se desvisten.

¡Oscuro, por favor!

 

Y se hace el oscuro.

Pausa.

 

HOMBRE

¿Qué pasa con la luz?

 

MUJER

Que no viene.

 

HOMBRE

Una avería seguramente.

 

MUJER

¡Luces!

¡Luces!

 

HOMBRE

Estarán haciendo la reparación.

 

MUJER

Ya.

Pero esas cosas se dicen.

No vamos a estar todo el tiempo a oscuras.

 

HOMBRE

Teatro experimental sin luz.

Los personajes actúan y los espectadores no ven lo que ocurre en escena.

Escuchan, eso sí.

 

MUJER

Tenemos dos opciones.

Parar o no parar.

 

HOMBRE

Sigue, sigue…

Experimentemos.

 

MUJER

Escena nocturna.

Muy nocturna.

El hombre y la mujer no pueden verse.

La farola no funciona y la luna ha desaparecido.

 

HOMBRE

¿Eres tú?

 

MUJER

Eres tú como el agua de mi fuente.

HOMBRE

Eres tú el fuego de mi hogar.

 

MUJER

¿Dónde estás que no te veo?

 

HOMBRE

No me pises que llevo chanclas.

 

MUJER

No me pises tú a mí.

 

HOMBRE

Lo siento.

 

MUJER

Mi reino por una bombilla.

 

HOMBRE

O por una simple vela.

 

MUJER

No nos enteramos de lo que valen las cosas hasta que faltan.

 

HOMBRE

La luz, un chorro de agua…

 

MUJER

¿Adónde vas sin luces?

 

HOMBRE

A buscar unas.

 

MUJER

De noche todos los gatos son pardos.

 

HOMBRE

En la oscuridad son gatos incluso los que no lo son.

 

MUJER

Por cierto, tienes una casa preciosa.

 

HOMBRE

Las vistas son estupendas.

 

MUJER

Vistas al mar.

O a la montaña.

No estoy segura.

 

HOMBRE

Ponte cómoda.

Considérate en tu hogar.

 

MUJER

Este sillón es comodísimo.

 

HOMBRE

¿Puedo servirte una copa?

 

MUJER

Una copa, sí.

 

HOMBRE

Aquí la tienes.

 

MUJER

¿Dónde?

¡Ah, sí!

Muchas gracias.

 

HOMBRE

Yo me serviré otra.

 

MUJER

Brindemos.

 

HOMBRE

¡Salud!

 

MUJER

Me duele el pie.

 

HOMBE

Alguna torcedura.

 

MUJER

No.

Es que me acabas de pisar.

 

HOMBRE

Qué tonto.

Perdona.

 

MUJER

¿Te importaría encender aquella lámpara?

 

HOMBRE

¡Ya! 

 

No se enciende ninguna.

 

MUJER

Mucho mejor ahora.

 

HOMBRE

Tienes una casa preciosa.

 

MUJER

Creí que era tuya.

 

HOMBRE

Tuya o mía.

Las vistas son estupendas.

 

MUJER

Brindemos un poco más.

 

HOMBRE

De noche todos los gatos son pardos.

 

MUJER

Y las gatas.

 

HOMBRE

¡Salud!

Y un poco de sexo…

  

Pausa.

Luces.

Los dos se dirigen al público.

 

MUJER

Ustedes van por la calle y ven gente por todas partes.

 

HOMBRE

Cada uno va a lo suyo y todos caminan deprisa.

 

MUJER

Los coches circulan por las aceras y los transeúntes por el asfalto.

 

HOMBRE

Ustedes se dirigen hacia no sé dónde.

Otros, hacia ningún lado…

 

MUJER

Gente por todas partes.

 

HOMBRE

Nos paramos si conocemos a alguien…

Ella se dirige a él.

 

MUJER

¿Qué tal?

 

HOMBRE

¿Cómo estás?

 

MUJER

¿Y tú?

 

HOMBRE

Ahí vamos.

Como siempre más o menos.

 

MUJER

Más o menos como siempre.

Lo normal.

 

HOMBRE

Me alegro de tropezar contigo.

 

MUJER

Yo también.

 

HOMBRE

Nos alegramos los dos.

 

Ríen.

 

MUJER

¿La familia?

 

HOMBRE

Bien, gracias.

¿Y la tuya?

 

MUJER

Ahí sigue.

Por cierto, la vez anterior que nos vimos fue por aquí…

 

HOMBRE

No recuerdo con precisión.

Si tú lo dices…

 

MUJER

Me acuerdo muy bien.

Nos tropezamos y yo dije “¿qué tal?”

 

HOMBRE

Ahora lo recuerdo.

Yo contesté “¿cómo estás?”.

 

MUJER

¿Y tú?

 

HOMBRE

Ahí vamos.

Como siempre más o menos.

 

MUJER

Más o menos como siempre.

Lo normal.

 

Ambos se dirigen al público.

 

HOMBRE

Etcétera, etcétera…

 

MUJER

Etcétera.

Ayer, hoy y mañana.

 

HOMBRE

Pasan los días y vuelves a tropezar con…

 

Ella se dirige a él.

 

MUJER

¿La familia?

 

HOMBRE

Bien, gracias.

¿Y la tuya?

 

MUJER

Ahí sigue.

Por cierto, la vez anterior que nos vimos…

 

Se dirigen al público.

 

HOMBRE

Etcétera.

 

MUJER

Siempre igual.

La historia se repite con toda su superficial monotonía.

 

HOMBRE

La misma película en continua sesión.

Ella se dirige a él.

 

MUJER

Me alegro de tropezar contigo. 

 

HOMBRE

Yo también.

 

MUJER

Nos alegramos los dos.

 

Ríen.

Al público, muy serios.

 

HOMBRE / MUJER

Etcétera, etcétera…

 

HOMBRE

Nos paramos si conocemos a alguien.

O no nos paramos.

 

Ella se dirige a él.

 

MUJER

¿Qué tal?

 

HOMBRE

¿Cómo estás?

 

MUJER

Por cierto, la vez anterior que nos vimos fue por aquí…

 

HOMBRE

No recuerdo con precisión.

Si tú lo dices…

 

MUJER

Me acuerdo muy bien.

 

HOMBRE

Ahora lo recuerdo.

 

Pausa.

Al público.

 

MUJER

Ustedes van por la calle y ven gente por todas partes.   

 

HOMBRE

Ustedes se dirigen hacia no sé dónde.

Otros hacia ningún lado.

Todo empezó así…  

  

Escuchamos la música del poema sinfónico “Así habló Zaratustra”.

Al rato habla ella.

 

MUJER

Este paraíso está muy bien.

 

HOMBRE

Está lleno de árboles por todas partes.

 

MUJER

Voy a buscar una manzana porque me apetece tomar una.

 

HOMBRE

Yo te la traigo.

Cojo la cesta de la compra…

 

MUJER

Coge alguna del Árbol del Bien y del Mal.

 

HOMBRE

De ese precisamente no.

Sabes que hay un cartelito colgado.

La autoridad competente las prohíbe coger de ese árbol…

 

MUJER

¡Tonterías!

Tú la coges y ya está.

O la cojo yo.

Ya estoy harta de no probar una manzana de ahí.

 

HOMBE

¿Y si nos multan?

Podrían meternos en la cárcel.

No, no podemos tomar la fruta prohibida.

 

MUJER

Ayer me dijo una serpiente que el dueño de este paraíso terrenal no quiere que comamos de ahí porque no le da la gana.

Como es el jefe…

 

HOMBRE

Por eso debemos hacer caso.

El jefe siempre tiene razón.

Cuando él lo prohíbe tendrá sus razones.

 

MUJER

Porque no quiere que seamos tan listos y poderosos como él.

HOMBRE

Te digo que no, Eva, que eso no puede ser y ya está.

 

MUJER

Pues yo te digo que sí, Adán.

No vamos a hacer el imbécil porque lo diga un simple cartel.

 

HOMBRE

Firmado por la autoridad competente.

No, no debemos romper la norma como inquilinos que somos del paraíso.

Podrían desahuciarnos y echarnos fuera de aquí.

No quiero ni pensar lo que puede haber más allá de estas fronteras.

Un peligro detrás de otro.

Seguro.

 

MUJER

Deberíamos arriesgarnos un poco.

¿No te gustaría ser tan listo y poderoso como el dueño del paraíso?

 

HOMBRE

¡No, señora!

Lo único que deseo es estar aquí tranquilamente.

 

MUJER

Porque eres un vulgar conformista.

Qué pocas aspiraciones tienes, hijo mío…

 

HOMBRE

Pero si tenemos de todo.

Menú gratis, un clima maravilloso…

 

MUJER

No me parece suficiente.

Empiezo a cansarme.

Necesito más. No sé.

Otras cosas.

 

HOMBRE

Deberías saber, querida Eva, que la ambición es una de las puertas del infierno.

¿Prefieres estar allí en vez de estar aquí tan formidablemente?  

 

MUJER

No creo que por coger una simple manzana del Árbol del Bien y del Mal…

 

HOMBRE

Deberías creerlo.

Y no se hable más del asunto.

 

MUJER

Está bien, Adán.

El hombre siempre quiere llevar la razón en todo.  

 

HOMBRE

No lo digo yo.

Lo dice el cartel de la autoridad competente.

 

MUJER

Ya, pero una necesita tener nuevas experiencias.

Por muy bien que estemos aquí, la monotonía aburre a cualquiera.

 

HOMBRE

¡Eres libre!

Haz lo que te plazca menos coger y comer una manzana de ese árbol.

Y no me digas que la coja yo, porque no pienso cogerla.

 

MUJER

¿Y si fuéramos más listos y poderosos?

 

HOMBRE

¡No me da la gana!

Ni me apetece.

Estoy bien así.

 

MUJER

De acuerdo.

No insisto.

No vamos a discutir ni a divorciarnos por una manzana más o menos.

 

HOMBRE

Eso está mucho mejor, querida Eva.

Te quiero.  

 

MUJER

Y yo, Adán.

 

Pausa.

Él se dirige al público.

 

HOMBRE

Otro día, Eva ofreció la manzana a Adán…

No quiso morder.

Y terminó mordiendo como ustedes conocen perfectamente.

Las mujeres siempre terminan mandando. 

 

MUJER

¿Te ha gustado, verdad?

Es la mejor manzana que he comido.

Seremos listos y poderosos…

 

HOMBRE

No debí hacerlo.

No debiste insistir tanto.

 

MUJER

¿Tienes miedo al éxito?

Vamos, vamos…

 

Él se dirige al público.

 

HOMBRE

Nos dimos cuenta de que estábamos completamente desnudos y nos pusimos estas ropas.

 

MUJER

El dueño del paraíso se ha enfadado con nosotros.

 

HOMBRE

¡Tuya es la culpa!

Mira que te lo dije…

 

MUJER

Lo siento.

Salgamos por la puerta del paraíso y marchémonos con la música a otra parte.

 

HOMBRE

Con lo bien que estábamos aquí sin dar golpe.

Ahora, ¿qué?

¿Tienes idea de lo que nos espera?

 

MUJER

El jefe lo ha dicho muy claro. 

“Ganaréis el pan con el sudor de la frente”.

“Parirás a tus hijos con dolor en alguna clínica de la Inseguridad Social”…  

 

HOMBRE

Se acabaron los privilegios por tu culpa, y ahora a sudar como un par de idiotas. 

 

MUJER

A buscarse la vida fuera del paraíso.

 

HOMBRE

Aquí hacíamos lo que nos daba la gana y éramos tan felices sin comer perdices.

Ni falta que hacía.

 

MUJER

Tendremos que buscar algún sitio donde dormir…

Un techo en el que refugiarnos.

 

HOMBRE

Tuya, la culpa ha sido tuya.

 

Ella canta.

 

MUJER

Échame a mí la culpa de lo que pase.

Cúbrete tú la espalda con mi dolor…

 

HOMBRE

Andando.

¡A la puta calle!

 

MUJER

Padre nuestro que estás en los cielos…

 

Pausa.

Se dirigen al público.

 

HOMBRE

Pasó el tiempo, cosa que normalmente suele ocurrir, y aquellos lejanos días quedaron atrás.

Hoy estamos en pleno siglo XXI con todas esas cosas que ustedes conocen.

 

MUJER

Somos descendientes de Adán y Eva, nuestros primeros padres.

¡Menuda herencia!

 

HOMBRE

Y yo con estos pelos…

 

MUJER

Esto no hubiese pasado si estuviéramos en aquel paraíso.

 

HOMBRE

Paraíso, dulce paraíso.

Una pena.

Todo el mundo estaría en cueros tocándose lo que le plazca.

 

MUJER

En lugar de todo eso, he ahí sufriendo las consecuencias de aquella tontería.

Porque mira que fue tonta, Eva.

Y el tonto de Adán por dejarse influir.

 

HOMBRE

Sobre todo ella.

Si no hubiera sido por su testarudez…

 

MUJER

Habría estado mejor la rutina en el paraíso que las imbecilidades nuestras de cada día.

 

HOMBRE

Dánoslas hoy.

Pausa.

Ambos se dan la espalda.

Ella se dirige a alguien imaginario.

 

MUJER

Muchas gracias por venir a mi casa a cenar conmigo.

 

Él, como Woody Allen y con gafas, se dirige también a alguien imaginario.

 

HOMBRE

Celebro que hayas venido a mi casa a cenar. 

 

MUJER

Te lo agradezco porque a veces una se siente un poco sola.

 

HOMBRE

Da gusto compartir una cena con alguien como tú.

Compartir, magnífica palabra.

 

Al público.

 

No critiquen la masturbación.

Es el sexo con uno mismo.

 

MUJER

Tengo amigas, por supuesto, pero, aun así, una se siente a veces sola. 

 

Él se dirige a ese alguien imaginario.

 

HOMBRE

La soledad es buena a veces.

Sin embargo, la soledad forzada…

 

Al público.

 

El sexo entre dos personas es una cosa hermosa.

Entre cinco es fantástico.

 

MUJER

Ha de haber momentos para todo.

Sola, acompañada…

 

Él se dirige a alguien imaginario.

 

HOMBRE

No es bueno que el hombre esté solo.

Necesita una compañera.

O un compañero.

Depende.

 

Al público.

           

Mi único lamento en la vida es que yo no soy otra persona.

 

MUJER

Convivir con alguien…

Lo hice pero se deshizo la convivencia.

 

Él se dirige a alguien imaginario.

 

HOMBRE

Aunque no llevo mal esto del divorcio, no estaría de más…

 

Al público.

 

La vida se divide en horrorosa y miserable.  

 

MUJER

Tuvimos que separarnos.

No, nos casamos.

 

Él se dirige a alguien imaginario.

 

HOMBRE

No es que me entusiasme el divorcio…

Ahora bien, puede ser una oportunidad para posicionarse de mejor manera.

A lo mejor.

 

Al público.

 

Yo tendí a poner a mi esposa debajo de un pedestal.

 

MUJER

Vivimos juntos durante cinco o seis días.

Al séptimo, descansé.  

 

Él se dirige a alguien imaginario.

 

HOMBRE

He tenido ciertas relaciones de escasa importancia.   

 

Al público.

 

La vida está llena de miseria, de soledad y sufrimiento.

Demasiadas cosas para un tiempo tan corto.

 

MUJER

Cada uno por su lado nuevamente.

Cosas que pasan…

 

Él se dirige a alguien imaginario.

 

HOMBRE

Y ahora acabo de conocerte a ti.

No sé.

Ya veremos.

 

Al público.

 

Odio la realidad, aunque es el único sitio donde podemos conseguir un filete para la cena.

 

MUJER

Todo puede cambiar en cualquier instante.

O no cambiar nunca para que todo siga más o menos igual.

 

Él se dirige a alguien imaginario.

 

HOMBRE

Te invité a mi casa y has venido tan amablemente.

Pensé que no querrías cuando te lo propuse.

 

Al público.

 

Parece que el mundo se divide entre la gente buena y mala.

Los buenos duermen mejor, mientras que los malos parecen disfrutar mucho más cuando están despiertos.

 

MUJER

Me alegra haberte conocido.

No está mal tener nuevas amistades.

Y me alegro de que hayas aceptado mi invitación.

 

Él se dirige a alguien imaginario.

 

HOMBRE

No, no, con la intención de cenar simplemente.

Ya te lo dije.

 

Al público.

 

Supongo que estoy pasando por alguna crisis vital…

Sin embargo, creo que con la edad mejoraré.

 

MUJER

No tengo compromisos con nadie ni los busco exactamente.

Improviso sobre la marcha…

No sé.

  

Él se dirige a alguien imaginario.

HOMBRE

Estando contigo me siento feliz.

Y no, no, no es tan fácil sentirse así con alguien.

 

Al público.

 

Amar es sufrir.

Para evitar el sufrimiento no se debe amar, pero entonces se sufre por no amar.

De modo que amar es sufrir y no amar es sufrir, y sufrir es sufrir.

Si para ser feliz hay que amar, para ser feliz hay que sufrir.

Pero sufrir hace a uno infeliz, por lo que para ser infeliz uno debe amar o amar para sufrir o sufrir de tanta felicidad…

Y dejémoslo que es un lío.

 

MUJER

Nos hemos conocido, charlamos, nos gusta compartir… 

La vida es una tómbola de luz y de color.

Él se dirige a alguien imaginario.

 

HOMBRE

En la tómbola del mundo la amistad siempre es importante.

Posteriormente, lo que surja en un sentido u otro.  

 

Al público.

 

Mi mujer y yo rompimos, y aún no puedo hacer hacerme a la idea.

Sigo examinando mentalmente las piezas de nuestras relaciones y analizando mi vida para averiguar dónde surgió el fallo.

¿Comprenden?

Y no…

Hace un año estábamos enamorados, muy enamorados y…

No piensen que soy un tipo fúnebre, tristón o depresivo.

Creo.

 

MUJER

Debemos conocernos mejor, darnos un poco de tiempo a ver si…

 

Él se dirige a alguien imaginario.

 

HOMBRE

Nunca se sabe.

Las cosas se van viendo día a día.  

 

Al público.

 

Dos señoras de edad están en un hotel de alta montaña y dice una: “La comida es terrible”.

Y contenta la otra: “Sí, y además las raciones son pequeñas”.

Así es como me parece la vida.

Todo eso y además se acaba demasiado deprisa.

MUJER

De entrada me caes muy bien.

Estamos a gusto…

 

Él se dirige a alguien imaginario. 

 

HOMBRE

Esta es nuestra segunda cita.

Espero que haya una tercera, una cuarta...

 

Al público.

 

“Doctor, mi hermano está loco… Cree que es una gallina”.

Y el médico responde: “¿Por qué no le mete en un manicomio?”

Y el otro le dice: “Lo haría, pero necesito los huevos”.

Eso es lo que más o menos pienso sobre las relaciones humanas.

Son totalmente irracionales, locas y absurdas, pero supongo que continuamos manteniéndolas porque la mayoría necesitamos los huevos.

 

MUJER

Nos entendemos, simpatizamos…

Que no es poco.

Sentimos algo más…

 

Él se dirige a alguien imaginario.

 

HOMBRE

Una quinta, una sexta cita…

 

Al público.

 

Nietzsche dice que nosotros viviremos la misma vida nuevamente.

¡Dios!

Tendré que ver de nuevo a mi agente de seguros.

 

MUJER

¿Cenamos?

 

HOMBRE

Cenemos.

 

Al público.

 

¿Y si todo esto no existe y es solamente una ilusión?

¿Y si nada existe y somos un sueño de alguien?

¿Y si el único que existe en realidad es el tipo gordo de la tercera fila?

Si tuviese que ir a una guerra me declararían inutilísimo…  

Solo podría ser prisionero.

Naturalmente, jamás pertenecería a un club que tuviese a alguien como yo de socio.  

Este es el chiste clave de mi vida adulta en cuanto a mis relaciones con mujeres.

En fin.

Si resulta que hay un Dios, yo no pienso que él sea perverso.

Básicamente no ha tenido mucho éxito con nosotros.

 

Ella se dirige ahora a él.

 

MUJER

¿Te ha gustado la cena?

 

HOMBRE

Me ha encantado.

Y la cama.

 

Al público.

 

El cerebro es mi segundo órgano favorito.

 

Oscuro.

Luces.

Y se dirigen al público.

 

MUJER

La violencia de género se manifiesta de diferentes formas.

La violencia física es la más visible…

 

HOMBRE

Es la más habitual y con la que la víctima toma una mayor conciencia.

Bofetadas, golpes, palizas, cortes, heridas, fracturas, crímenes…

  

Ella a él.

 

MUJER

¿Por qué me acabas de dar un puñetazo en el ojo?

 

HOMBRE

Por golpearte en algún sitio.

Me aburro, me enfado y golpeó.

 

MUJER

Podrías golpearte contra la pared y me dejarías a mí en paz.

 

HOMBRE

Golpearme me dolería a mí.

Golpearte te duele a ti.

Me quedo con la segunda elección.

Para eso soy el macho dominante.

Prefiero ser agresor que agredido.

 

Ella se dirige al público hasta que se avise lo contrario.  

 

MUJER

Está la violencia psíquica, generalmente acompañada de otra clase de violencia…

Esto incluye amenazas y humillaciones incluso en público.

Obediencia, insultos, control de las salidas de casa, descalificaciones, retención del dinero, maltrato físico de mascotas, aislamiento…

 

HOMBRE

Vuelvo a decirte que…

¿Me entiendes?

Agáchate y vuélvete a agacha.

De aquí no sales ni a la escalera.

¿Me explico o no me explico?

La pasta la controlo yo.

¿Quién trabaja?

Pues eso.

Vete al cuarto y no me jodas más.

Te doy una patada a ti y otra al perro de propina…

 

MUJER

Las agresiones sexuales se producen cuando se impone una relación sexuales contra la voluntad de la mujer.

Se ejercen presiones, coacciones e intimidaciones.

 

HOMBRE

Vamos a hacer el amor.

¿No me has oído?

¡Desnúdate y abre los muslos!  

¿Te has quedado sorda y muda?

¡Que te bajes las bragas, joder, o te doy un par de tortas para que espabiles!

¿Quieres que te tire por la ventana?

De acuerdo.

Yo voy a la cárcel, pero tú te rompes la crisma.

Y nada de contárselo a nadie o te estrangulo de verdad.

Y no te sientas víctima de abusos.

El que los sufre soy yo en realidad.

 

MUJER

¿Causas de cualquier violencia?

Los efectos del alcohol…

 

HOMBRE

¿Borracho, yo?

Tururú.

Solo he bebido una copa.

O tres copas.

No me toques los güevos, porque no me da la gana.

Tú a callar y a hacer caso a tu marido.

¡Estúpida!

¿Quién te has creído que eres para llamarme a mí la atención?

¡Te rompo una silla en la cabeza!

Y llamo a un guardia para que te encierre.

¡Por puta!

Vamos a follar…

 

MUJER

La falta de concienciación ciudadana y los impulsos contribuyen a la violencia.

Más de uno cree que la mejor manera de resolver las cosas es a base de hostias.

 

HOMBRE

¡Mano dura, sí!

Así se arreglan los problemas.

Nada de análisis estúpidos y de diálogo en busca de soluciones ridículas.

¿Ausencia de comprensión?

¡Una mierda!

¿Incompatibilidad de caracteres?

¡A tomar por culo!   

¿Maltratos de diversa índole?

¡Gilipolleces y mariconadas!  

 

MUJER

La drogadicción es otra causa de la violencia.

 

HOMBRE

¡Vale!

Me drogo para poder ser lo que no soy.

Para huir de la puta realidad.

¿Pasa algo?

¡Y tú te metes la lengua en el culo!

 

MUJER

La violencia no es la mejor forma de lograr las metas.

 

HOMBRE

Que te folle un guardia…

 

MUJER

La violencia aumenta el riesgo de mala salud.

Y no solo por las lesiones que pueda generar.

 

HOMBRE

Te tomas una aspirina.

O la puta caja entera.

 

Ella a él.

 

MUJER

Estoy embarazada.

 

HOMBRE

¿Cómo dices?

Imposible.

Tú me engañas con cualquiera y ahora me dices que estás embarazada por mi culpa.

Estarás embarazada por haberte follado al guardia…

Pues que te folle un pez.

 

MUJER

Estoy embarazada.

¿Recuerdas la violación que me hiciste?

 

HOMBRE

¡Mentira!

Lo que pasa es que eres una hija de puta y me quieres endosar el premio.

¡Zorra!

Has debido follar con veinte tíos a la vez.

 

MUJER

¿Sabes lo que te digo?

¡Se acabó!

Me voy y te denuncio por violencia machista.

Cojo la maleta y me largo…

 

HOMBRE

¿Me permites que me ría?

Pero si eres una inútil.

¿Qué pruebas tienes contra mí?

 

MUJER

Me largo.

¡Apártate de mi camino!

 

HOMBRE

Está bien.

Tú ganas.

Me comportaré de otro modo a partir de ahora.

Te lo juro.

Reconozco que me he pasado un poco.

Pero no mucho.

Seré amable contigo y no volverá a pasar nada.

¿Contenta?

 

MUJER

No.

 

HOMBRE

Tú misma podrás comprobarlo.

Dame una oportunidad y saldrás de dudas.

¡Te lo juro!

Pido perdón y te aseguro que no volverá a ocurrir.

 

MUJER

Es lo mismo que has dicho otras veces.

Y ya ves los resultados…

 

HOMBRE

Eso fue antes.

Ahora no.

Puedes estar completamente segura.

No he dejado de quererte nunca.

Insisto.

Podrás comprobarlo.

 

MUJER

¿Tú crees?

 

HOMBRE

No tengas la menor duda.

 

Pausa.

Ella se dirige al público.

 

MUJER

Los datos sobre la violencia de género son demoledores.

Supongo que ustedes verán o leerán las noticias…

 

HOMBRE

¿Qué te decía yo?

¿Ves cómo podemos ser felices?

 

MUJER

Reconozco que has cambiado de arriba abajo y de abajo arriba, que viene a ser lo mismo.

 

HOMBRE

Ya te lo dije y no me querías hacer caso.

 

MUJER

Porque en el fondo no he dejado de quererte.

Tonta que es una.

 

HOMBRE

¡Vamos, cariño, vamos!

Soy un hombre totalmente distinto.

Los dos hemos cambiado y ya está.

Yo el primero.

 

MUJER

Deberíamos hacer un brindis…

 

HOMBRE

Sabes que no bebo ni una gota de alcohol.

Como no brindemos con gaseosa…

 

MUJER

¡Brindemos!

 

HOMBRE

¡Chinchín!

 

Pausa.

 

MUJER

He quedado con unas amigas para salir a tomar algo.

 

HOMBRE

¿Amigas?

 

MUJER

Tú las conoces perfectamente.

 

HOMBRE

Y algún amigo, claro.

 

MUJER

No, no.

Las amigas de siempre.

Tomamos algo y vengo enseguida.

 

HOMBRE

A la una de la mañana.

 

MUJER

A los doce y media como mucho.

 

HOMBE

Podrías haberlo dicho antes…

 

MUJER

Se me olvidó.

Voy a prepararme para irme.

 

HOMBRE

Bien.

Voy a ver si el niño sigue dormido en la cuna…

 

MUJER

Cuando se despierte le das el biberón.

 

HOMBRE

La teta, sí.

 

Pausa.

 

MUJER

Tú también podrías limpiar la casa a veces.

 

HOMBRE

Cojo la escoba y solucionado.

 

MUJER

O fregar los platos en algunas ocasiones.

 

HOMBRE

Lo tendré en cuenta.

 

MUJER

Voy a comprar al supermercado.

 

HOMBRE

Te acompaño si quieres.

 

MUJER

Mejor, sí.

 

Pausa.

Él se dirige al público.

 

HOMBRE

La violencia de género se manifiesta de diferentes formas y, aunque el varón puede sufrir malos tratos, lo más frecuente es al revés.

 

MUJER

¿Por qué me das un puñetazo en el ojo?

 

HOMBRE

Porque me vuelves a tener harto.

 

MUJER

Tú dijiste…

 

HOMBRE

¡Me importa una mierda! 

 

MUJER

No debería haber confiado más en ti.

No tienes arreglo.

 

HOMBRE

La única que no lo tiene eres tú.

 

MUJER

Sospechaba que tarde o temprano volverías a repetir las mismas acciones.

Idénticas palabras…

Y después a pedir disculpas.

 

HOMBRE

No voy a pedirlas.

Y cállate porque te golpeo el otro ojo.

Tómame o déjame.

 

MUJER

Ahora sí que me marcho y no habrá vuelta atrás.

Tú lo has querido.

 

HOMBRE

Por mí como si te tiras por un puente.

¡Adelante!

Vete al infierno.

 

MUJER

Cualquier sitio será mucho mejor.  

Se acabaron los golpes y los arrepentimientos de última hora.

 

HOMBRE

Tú lo has dicho.

Se acabaron.

 

MUJER

Apártate de mi camino.

 

HOMBRE

Por supuesto.

No faltaba más, señora.

 

Pausa.

Se dirigen al público.

 

MUJER

Me estranguló.

 

HOMBRE

Seguidamente llamé a la policía y me lancé al vacío.

 

MUJER

Tendría que haberse lanzado al vacío y no estrangularme a mí primero.

 

HOMBRE

Sé que no está bien lo que hice.

No pude evitarlo.

Tuve un irreprimible impulso…

 

MUJER

Una noticia más para nutrir páginas y llenar los telediarios.

 

HOMBRE

Violencia física, psíquica, económica…

 

Oscuro.

Luz.

Los dos actores actúan como si no se viesen.

 

MUJER

Parece que el tren tarda en llegar más de la cuenta.

Debería haber llegado a esta hora.

 

HOMBRE

Es la hora y el tren no llega. 

 

MUJER

Se habrá estropeado por el camino.

 

HOMBRE

Una avería tal vez.

 

MUJER

Un retraso simplemente.

 

HOMBRE

Por un motivo u otro se retrasa.

 

MUJER

No puede tardar mucho.

 

HOMBRE

Ya llegará.

Tiene que pasar obligatoriamente.

 

MUJER

Seguiré esperando.

 

Pausa.

 

HOMBRE

¿Y si no viene?

Pediré el libro de reclamaciones y me devolverán el dinero.

 

MUJER

Tiene que venir.

Debo coger ese tren sin falta.

 

HOMBRE

Es preciso cogerlo.

 

MUJER

Tren con destino…

 

HOMBRE

No sé hacía dónde va el tren.

 

MUJER

Ni siquiera sé en qué estación me encuentro ahora mismo.

 

HOMBRE

¿Qué estación es ésta?

 

MUJER

No lo entiendo bien.

 

HOMBRE

¿Qué significa esta situación?

 

MUJER

El caso es que espero al tren y no viene.

Al menos de momento.

Y ya llevo un buen rato esperando.

¿Qué estación es ésta?

¿Hacia dónde se dirige el tren?

Suponiendo que llegue.

Un túnel y solo una vía…

 

HOMBRE

No veo a nadie más en este andén.

No existen más viajeros.

Preguntaré a algún empleado para que me explique…

 

MUJER

¿Soy la única viajera?

La estación está completamente vacía.

 

HOMBRE

No veo a ninguno.

¿Cómo he llegado hasta esta extraña estación?

 

MUJER

No sé cómo he llegado.

De repente me he dado cuenta de que estaba aquí.

¿Qué significa esto? 

 

HOMBRE

Francamente no lo entiendo.

 

Pausa.

 

MUJER

Mi reloj se ha parado.

 

HOMBRE

El reloj de la estación no funciona.

Ni el mío.

 

MUJER

Lo mejor será irse de aquí.

No puedo subir a un tren que no sé adónde va.

 

HOMBRE

¡Me marcho!

La puerta de la estación está cerrada.

Estoy atrapado

Cada vez lo entiendo peor.

 

MUJER

Usaré el móvil y pediré auxilio.  

         

HOMBRE

Tengo la cabeza en blanco.    

 

MUJER

No me acuerdo de nada.

 

HOMBRE

Debe tratarse de alguna broma.

Debo estar drogado.

Puede que haya alguna cámara oculta…      

 

MUJER

El móvil no funciona.

No tiene batería.

 

HOMBRE

Si tuviera un móvil…

No sé dónde lo he dejado.

 

MUJER

Solo queda esperar no sé qué.

Me rindo.

No comprendo nada de lo que está ocurriendo.

 

HOMBRE

Será un mal sueño.

 

MUJER

Una pesadilla.

 

Pausa.

 

HOMBRE

Podría adentrarme por el túnel para salir de este lugar…

 

MUJER

El tren no viene.

Ni quiero cogerlo.

 

HOMBRE

Si viene no lo cojo. 

 

Suena el pitido de un tren a lo lejos.

Se acerca.

 

MUJER

Ya llega.

 

HOMBRE

¿Qué hago?

 

MUJER

Subir o no subir.

Esa es la opción.

 

HOMBRE

Este es el problema.

 

MUJER

¿Quién viajará en los vagones?

 

HOMBRE

Los vagones pueden ir vacíos.

 

MUJER

Le preguntaré al revisor.

O al maquinista.

 

HOMBRE

Subir o no subir.

¿Es posible que elija?

 

 MUJER

¿Qué hago?

 

HOMBRE

Ya llega…

  

Oscuro.

El espacio se llena de nubes.

Luz.

Como Marilyn Monroe, ella canta “I wanna be loved by you”, y en una pantalla vemos a la auténtica estrella.

Posteriormente, él interpreta a Groucho.

 

HOMBRE

Debo confesar que nací a una edad muy temprana y que hay muchas cosas en la vida más importantes que el dinero.

Pero cuestan tanto…

¿A quién va usted a creer, señora, a mí o a sus propios ojos?

 

MUJER.

Tuve niebla en el alma, borrascas y tormentas.

Fue niñera de los hijos de un matrimonio…

Provocaba una gran atracción y escondía varios secretos.

 

HOMBRE

Pues sí.

Pagar la cuenta me parece una costumbre tan absurda…

Incluso un niño de cinco años podría entenderlo.

¡Que me traigan un niño de cinco años!

 

MUJER

No sé si los caballeros las prefieren rubias…

La rubia eterna sigue siéndolo.

Navegué con una amiga en un crucero hacia París...

Dos cantantes y un objetivo: conquistar con sus encantos. 

 

HOMBRE

El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio.

Si usted puede simular eso, lo ha conseguido.

Ahora bien, algunos pueden parecer idiotas y actuar como idiotas.

Pero no se deje engañar.

Realmente son unos idiotas.

 

MUJER

Tres amigas se preguntan cómo casarse con un millonario…

Deciden hacer todo lo posible para conseguirlo.

Así que alquilamos un lujoso ático para atraer la atención de los hombres más

adinerados de Nueva York.

 

HOMBRE

¿No creen que la televisión es un instrumento muy educativo?

Yo la enciendo, la apago, me retiro a una habitación y leo un libro.

El otro día cogí uno y me caí al suelo rodando de risa.

Algún día espero leerlo.

 

MUJER

En una balsa viajé por un río sin retorno en compañía de un chico y de un granjero, su padre

Aguas bravas y unos indios que atacan.

 

HOMBRE

Suelo disfrutar mucho con ciertas obras de teatro.

Especialmente cuando terminan.

En cierta ocasión le dije a mi hijo que la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…

 

MUJER

Formé parte de una familia dedicada al mundo del espectáculo con sus luces

de candilejas, andanzas y triunfos.

 

HOMBRE

¿Inteligencia militar?

Dos términos contradictorios.

Por cierto, jamás olvido una cara.

En algún caso, eso sí, puedo hacer excepciones.

Sepan que la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, realizar un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

 

MUJER

Residí en un apartamento con un vecino en la planta inferior.

Solo en casa mientas su mujer y su hijo estaban de vacaciones.

Yo, una actriz principiante de gran belleza y sensualidad.

¿Muchos tipos casados tienen una aventura a los siete años de matrimonio?

Puede.

Sobre todo si la tentación vive arriba.

 

HOMBRE

Si usted es capaz de hablar sin pausa, al final le saldrá algo gracioso, brillante e inteligente.

No, no estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico.

Quizá no lo sea.

De todos modos me he ganado la vida muy bien durante una serie de años haciéndome                     pasar por uno de ellos.

 

MUJER

Un ingenuo y terco vaquero echa el lazo, a toda costa, a una cantante de salón.

Caminos diferentes y el bus stop.

 

HOMBRE

Yo también siempre digo que nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.

Recuerdo perfectamente la primera vez que disfruté del sexo.

Es más, todavía conservo el recibo…  

 

MUJER

Un sujeto que está a punto de ser coronado como rey acude al teatro donde actúa una bella joven. 

Servidora.

El príncipe y la corista se conocen, y él cayó rendido a mis pies.

 

HOMBRE

Debo confesar más cosas.

Sólo hay una forma de saber si una persona es honesta: pregúnteselo.

Y si responde que sí, sabrá que es un corrupto.

Existen muchos ejemplos.

 

MUJER

Una banda mafiosa, tiroteos y dos testigos, músicos, que huyen desesperadamente.

Se disfrazan de señoras y entran en una orquesta de mujeres con una

cantante de la cual el saxofonista, vestido de mujer, se enamora.  

El viejo millonario se enamora del otro creyendo que es la otra.

Un lío eso de ir con faldas y a lo loco.

Entre otras bellas canciones, Sugar, yo, canta I’m through with love

 

Canta esa canción.

De nuevo volvemos a ver a Marilyn en la pantalla.

Y todo sigue después.

 

HOMBRE

Es una tontería mirar debajo de la cama.

Si su señora tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario.

Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir donde colgar la ropa.

 

MUJER

Vidas rebeldes buscan caballos salvajes y surgen el amor y los conflictos.

 

HOMBRE

La próxima vez que le vea recuérdeme que no le salude.

Le pregunté a ella: “¿Quiere casarse conmigo?”

“¿Es usted rica?”  

“Conteste primero a la segunda pregunta”.

Nunca podré olvidar el día que me casé con aquella mujer…

Me tiraron píldoras vitamínicas en vez de arroz.

 

MUJER

Aquel magnate internacional, el multimillonario, se enamora de mí, una estrella de Broadway, y quiso formar parte de la compañía para poder estar más cerca de su amada.

 

HOMBRE

En cierta ocasión le dije a mi vecina que por qué había tenido veinte hijos en su matrimonio…

“Amo a mi marido”, me contestó.

Yo le expliqué que a mí también me gusta mucho mi puro, pero que de vez en cuando me lo saco de la boca.

Fui a comer con mi secretaria y el menú era carísimo…

“¡Yo que tú no lo pagaría!”, dije y me marché escandalizado.

Menudo camarote me dieron en aquel barco…

En lugar de meter mi baúl en el camarote, era más sencillo meter el camarote dentro del baúl.

Hace muchos años vine a este país sin cinco centavos en el bolsillo.

Hoy tengo una moneda de cinco centavos en el bolsillo.

Recuerdo que estando en la guerra me puse a disparar.

Me confundí y disparé contra los de mi mismo bando…

¿Qué haría si pudiera volver a vivir?

Probar más posiciones.

Y también dos huevos duros.

O tres huevos.   

                   

Se oye una bocina.

 

Uno de ellos de oca... 

 

MUJER

El amor puede mantenerse fresco…

 

HOMBRE

Y en conserva.

Amor en conserva.

 

Se abrazan.

La niebla aumenta.

Pausa. 

 

MUJER

¡Pase, pase!

 

HOMBRE

Muchas gracias.

Perdone.

Voy un poco despistado…

¿Esto es el cielo?

 

MUJER

La recepción.

Yo soy la azafata que recibe a los que llegan.

¿Su nombre?

 

HOMBRE

Me llamo…

 

MUJER

Consta en la lista.

¡Bienvenido!

 

HOMBRE

Gracias otra vez.

Con el miedo que me daba ir al infierno…

 

MUJER

No se preocupe.

Le felicito.

Eso es porque ha sido usted un buen hombre.

 

HOMBRE

No he robado, no he matado…

Más bien me han estafado a mí siempre.

Como a casi todos.

Los bancos, las clases dominantes, algunos políticos…

 

MUJER

Ellos estarán en el infierno y usted en la gloria.

 

HOMBR

¿Y por estas alturas qué se hace?

 

MUJER

Todo a su debido tiempo.

Instálese y ya le enseñaremos el programa de actividades.    

 

HOMBRE

Si me puede dar una habitación con vistas a la Tierra…

 

MUJER

No sé si quedará alguna libre.

 

HOMBRE

¿El cielo es gratis?

¿Hay que pagar algo?    

 

MUJER

Olvídese del dinero.

Aquí no existe ni valdría para nada.

 

HOMBRE

Mucho mejor.

Así no hay atracos ni disgustos.

Además, en el cielo todas las personas son honradas.

 

MUJER

Es el primer requisito para residir en las alturas.

Su habitación lleva el número…

Está situada en la planta tres mil doscientos cuarenta.

Los ascensores están al fondo.

Ya le daremos instrucciones a través del teléfono que encontrará en el cuarto.

¡Bienvenido!

 

HOMBRE

Hasta luego.

 

Al público.

 

Me dieron instrucciones.

 

MUJER

No hay desayuno, ni comida, ni cena…

No hace falta.

Este lugar es el cielo, no un restaurante terrestre con carnes, pescados o  postres.

 

HOMBRE

Aquí asistes a sesiones terapéuticas para purificarse mejor, a charlas para entender de qué va esto…

Y tienes todo el tiempo del mundo para estar con los demás y para hacer lo que estimes pertinente.

El límite lo pones tú.

Uno piensa, imagina y realiza aquello que desee.

       

MUJER

Y si uno quiere ver a algún pariente, amigo o conocido que resida por aquí…

Solo es cuestión de pensar en él y asunto arreglado.

 

HOMBRE

Pensemos en…

Es preciso concentrarse.

No puedo.

Tengo interferencias.

A ver si cojo la onda y acierto con el canal adecuado…

¡Ya!

 

A ella como si fuese otra inquilina del cielo.

 

¡Qué alegría me da volver a verte!

 

MUJER

¡Qué sorpresa!

¿Llevas poco tiempo en el cielo?

 

HOMBRE

Acabo de aterrizar.

 

MUJER

Espero que lo pases bien y que te resulte útil.

 

HOMBRE

Podremos seguir en contacto y charlar serenamente…

MUJER

Me voy.

Me toca volver.

Empezar de nuevo aunque con más bagaje y…

 

HOMBRE

Quieres decir…

 

MUJER

Eso mismo.

Quizá volvamos a encontrarnos de alguna manera.

 

HOMBRE

Quizá.

 

Al público.

 

También volví…

Y aquí estamos nuevamente.

¿Quién soy yo?

¿De dónde vengo?

¿Adónde voy?

 

Oscuro.

 

VOZ

Señoras, señores, señores y señoras o lo que sean ustedes, les invitamos a presenciar la repetición de las jugadas escénicas más o menos interesantes…

 

Luces.

 

MUJER

Usted es un político.

Un ministro de cualquier cosa y con cartera.

O sin ella, ya que no se la veo por ningún lado.

Pero es usted ministro del Gobierno.

Y se sienta en una de las sillas del Consejo de Ministros, donde charlan, toman café, ríen y bailan los ministros con las ministras.

 

HOMBRE

Todo el mundo es teatro, y nosotros siempre somos comediantes con nuestras entradas y salidas.

 

MUJER

A veces sueño que soy ministra de…

De algo.

Sueño.

La vida es sueño, comedia, tragicomedia, drama, farsa…

El gran teatro del mundo en el que los ministros sueñan que son ministros y los ciudadanos sueñan que son eso precisamente.

HOMBRE

Trabajar.

¿No habíamos quedado en eso?

Empiece.

 

MUJER

No sé cómo.

Si usted pudiera explicarme…

 

HOMBRE

Es fácil.

Trabajar simplemente.

¡No pare, por favor, no pare!

 

MUJER

Ahora lo comprendo.

 

Suena una música marchosa y se mueven sin parar.

Y termina bruscamente. 

 

HOMBRE

Me agrada oírlo.

Usted ha hecho las tareas que se le encomendaron y eso merece un reconocimiento.

Los fuertes son hoy más fuertes.

Y los débiles son hoy más débiles.

Como tiene que ser.

Para eso están las crisis, señora mía.

 

MUJER

Nadie.

 

HOMBRE

Nada.

 

MUJER

Estamos solos.

No, no me gusta la soledad.

 

HOMBRE

Ni a mí.

 

MUJER

Solos tú y yo.

 

HOMBRE

Algo es algo.

 

MUJER

Alguien más tendrá que haber por aquí…

 

HOMBRE

¿Dónde estamos?

 

MUJER

Cada uno tiene que ser lo que le da la gana.

 

HOMBRE

Lo demás no tiene sentido.

Ningún sentido.     

 

MUJER

¡Hola!

¿Tú también eres pobre como yo?

 

HOMBRE

Un poco, sí.

O mucho.

Pobre, en resumidas cuentas.

 

MUJER

¿Por qué?

 

HOMBE

Soñaré con un banquete lleno de platos.

Soñaré con una vida mejor…

 

MUJER

Soñar es gratis.

Al menos por ahora.

 

HOMBRE

La mayor parte de la gente pasa de largo y no te da ni un céntimo.

 

MUJER

Da gusto ser millonaria.

 

HOMBRE

Y millonario.

Sobre todo porque no te falta nada y tienes en abundancia.

 

MUJER

El dinero no da la felicidad pero la procura.

 

HOMBRE

El dinero no se come aunque vale para comer.

 

MUJER

Algunos odian a los ricos.

 

HOMBRE

Pura y simple envidia.

 

MUJER

Y quieren acabar con nosotros.

 

HOMBRE

Pagando más impuestos, impidiendo los fraudes, los abusos legales e incluso los ilegales…

 

MUJER

Las reglas del juego son las que son.

Inviolables.

Unos ganan y otros pierden como tiene que ser.

 

HOMBRE

Algo llevará.

Todo el mundo lleva algo.

 

MUJER

No me diga que es usted un ladrón…

 

HOMBRE

Un pobre que roba o lo intenta para ser más exactos.

 

MUJER

Claro.

Está todo tan difícil…

¿Y por qué no roba un banco que tiene más dinero?

 

HOMBRE

Estoy en periodo de aprendizaje y todavía no me atrevo.

Ya lo robaré cuando esté más entrenado.

 

MUJER

¡Alto ahí!

¡Policía!

Queda detenido.

 

HOMBRE

Pero qué idiotas somos…  

 

MUJER

¿Quiénes somos?

Pobres, inmigrantes, refugiados…

¿Dónde estamos?

 

Él se dirige al público.

 

HOMBRE

No sé si ustedes discuten con su pareja…

Ni siquiera sé si viven solos o acompañados.

Seguramente habrá de todo.

En el caso de que estén casados o emparejados por lo menos, ¿sienten que cada día son más insoportables esas posibles discusiones?

Después de discutir, ¿les gustaría arreglar los problemas, o no saben cómo hacerlo?

 

MUJER

Dos parejas de actores, hombre y mujer, interpretan diversos personajes cada uno en relación con muchas de las realidades que nos rodean.

Recital tonto para espectadores listos se llama el invento.

 

HOMBRE

¿La tóxica discusión se puede prevenir?

 

MUJER

Buenos días, buenas tardes, buenas noches…

O lo que sea.

 

HOMBRE

Las ocho en punto.

Hora de comenzar. 

 

MUJER

¡Es la guerra!

 

HOMBRE

Como no tenemos fusiles, podemos insultarnos.

 

MUJER

A ver quién gana.

 

HOMBRE

Mañana, mañana.

A las ocho que es cuando se vuelve a abrir la guerra.

 

MUJER

¡Espere!

Se acabó la farsa.

Soy la capitana Fernández y usted es un soldado raso que quiere escapar porque es un cobarde.

 

HOMBRE

Coronel, capitana, soldados…

¿Somos del mismo grupo, o somos enemigos?

 

MUJER

Da igual.

Ni usted quiere matar ni yo.

¿Nos vamos?

 

HOMBRE

Vayámonos antes de que sea tarde.

No sé si estoy vivo o si no lo estoy…

 

MUJER

Soy un personaje teatral que se cansa de hacer siempre lo que el autor dice.

 

HOMBRE

No tenemos vida propia y debemos hacer lo que nos mandan.   

 

MUJER

Ya, pero estoy harta de no hacer lo que yo quiera.

 

HOMBRE

Qué dices…

Los personajes no pueden actuar por sí solos.

Es el autor el que pone el texto, las temáticas, las escenas, las situaciones…

 

MUJER

Me niego.

A partir de ahora haré lo me plazca.

Paso del autor y de sus decretos sin apelación posible.

 

HOMBRE

La mujer se para.

Observa.

Vuelve a intentar salir…

Da marcha atrás… y se sienta.

Silencio.

Habla más serena y entendiendo la situación.

 

MUJER

¿Qué toca ahora?

 

HOMBRE

A ver si me acuerdo.

 

MUJER

¿No eres tú el autor?

 

HOMBRE

No.

He dicho lo que el autor quería que dijese.

Soy un personaje como tú.

 

MUJER

Cae la ficción y llega la auténtica realidad al escenario.

 

HOMBRE

Ya van viendo de qué va el asunto.

MUJER

Seguiremos contándoles.

 

HOMBRE

Después de la publicidad…

 

MUJER

No se vayan.

 

HOMBRE

Si tienen flojedad en el vientre respiren hondo, conténganse, por favor, y tomen nuestras cápsulas astringentes para sentirse mejor en casos de angustia y tripa floja.

 

MUJER

¿De qué estábamos hablando?

¡Ah, sí!

Dije y vuelvo a decir que permanezcan en sus butacas.  

 

HOMBRE

Les recordamos que los verdaderos intérpretes están en los camerinos.

Secuestrados, sí.

 

MUJER

No, no somos actores como les hemos dicho antes.

 

HOMBRE

Cae la ficción y llega la cruda realidad.

 

MUJER

No se asusten, señoras, señores…

 

HOMBRE

Ver, oír y no gritar.

 

MUJER

¡Sorpresa!

 

HOMBRE

¿A quién le importa lo que yo diga?

¿A quién le importa lo que yo haga?

 

Ella canta.

 

MUJER

Resistiré para seguir viviendo…

 

Él canta.

 

HOMBRE

No aguanto más…

MUJER

Ni yo le aguanto a usted.

 

Canta.

 

Usted me desespera, me mata, me enloquece… 

 

HOMBRE

Contigo en la distancia.

 

Canta.

                        

Amada mía, estoy.      

 

MUJER

Espero.

Sin fumar espero al hombre que yo quiero.

Espero porque tengo que esperar.

Esperar es parte de mi oficio.

El oficio más antiguo del mundo.

 

HOMBRE

Perdona.

Se me ha olvidado el texto.

¿Qué tengo que decir ahora?

 

MUJER

Di algo.

No sé.

Lo primero que se te ocurra.

Cualquier cosa.

No sé…

Improvisa.

 

HOMBRE

Nunca pertenecería a un club que tuviera a alguien como yo de socio. 

 

Oímos la música de “El último tango en París” y bailan.

Oscuro después.

 

MUJER

Teatro experimental sin luz. Los personajes actúan y los espectadores no ven lo que ocurre en escena.

Escuchan, eso sí.

 

HOMBRE

¡Luces!

 

Viene la luz.

 

MUJER

De acuerdo.

No insisto.

No vamos a discutir ni a divorciarnos por una imbecilidad.

 

HOMBRE

Otro día, Eva ofreció la manzana a Adán…

No quiso morder.

Y terminó mordiendo como ustedes conocen perfectamente.

Las mujeres siempre terminan mandando. 

 

Ella se dirige a alguien imaginario.

 

MUJER

Muchas gracias por venir a mi casa a cenar conmigo.

 

HOMBRE

No critiquen la masturbación.

Es el sexo con uno mismo.

 

MUJER

La violencia de género se manifiesta de diferentes formas.

La violencia física es la más visible…

 

HOMBRE

Es la hora y el tren no llega. 

 

MUJER

Se habrá estropeado por el camino.

 

HOMBRE

Una avería tal vez.

 

MUJER

O un retraso simplemente.

 

HOMBRE

Debo confesar más cosas.

Sólo hay una forma de saber si una persona es honesta: pregúnteselo.

Y si responde que sí, sabrá que es un corrupto.

Existen muchos ejemplos.

 

MUJER

¡Pase, pase!

 

HOMBRE

Muchas gracias.

Perdone.

Voy un poco despistado…

¿Esto es el cielo?

MUJER

La recepción.

Yo soy la azafata que recibe a los que llegan.

¿Su nombre?

 

HOMBRE

Pensemos en…

Es preciso concentrarse.

No puedo.

Tengo interferencias.

A ver si cojo la onda y acierto con el canal adecuado…

¡Ya!

 

A ella como si fuese otra inquilina del cielo.

                   

¡Qué alegría me da volver a verte!

 

MUJER

Me voy.

Me toca volver.

Empezar de nuevo aunque con más bagaje y…

 

HOMBRE

Quieres decir…

 

MUJER

Eso mismo.

Quizá volvamos a encontrarnos de alguna manera.

 

HOMBRE

Yo soy… 

 

MUJER

Vengo de…

 

HOMBRE

Voy a…

 

Pausa.

 

VOZ

Señoras, señores, señores y señoras o lo que sean ustedes, les invitamos a presenciar de nuevo este Recital tonto para espectadores listos.

Empieza otra vez.

Hoy, mañana, pasado mañana…  

  

Pausa.

 

HOMBRE

Soy político por la gracia de Dios, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Y por la gracia de las urnas.

De las elecciones que me eligieron como político para hacer política en nuestro país y contribuir a manejar el rumbo de las cosas…

Creo.

Me parece.

Supongo.

Quizás.

Tal vez.

Puede.

O no.

No sé.  

Etcétera…    

 

Suenan fragmentos musicales de bolero, tango o vals y bailan hasta que se hace el oscuro muy lentamente.          

                               teatropati@hotmail.com // Todos los derechos reservados        

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