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Sexcriminación

de Abraham Sanhueza López

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta en al final del texto su dirección electrónica.

 

Sexcriminación

Derechos de Propiedad Intelectual Nº 138.504/ Dirección de Archivos y Museos

Gobierno de Chile

Santiago.

 

De: Abraham Sanhueza López

Personajes: 

Oscar:

Estudiante universitario, 21 años.  

Pablo:

Estudiante universitario, 23 años. 

Sra. Silvia:

Dueña de la pensión, Ex bailarina, 50 años. 

Gisela (Gigi):

Dueña de la pensión, Ex bailarina, Travestí, 44 años. 

Sofía:

Mesera casino de la universidad, 20 años. 

Miguel:

Padre de Oscar

 Iquique 2006 Chile

 

Sexcriminación

De: Abraham Sanhueza López

Las escenas transcurren en una sencilla habitación: una cama, un velador, una mesa con tres sillas y enseres propios del medio.

 

Escena Nº 1

Sentado en el piso en posición de cuclillas, se haya un joven, semi-desnudo, quien se encuentra  sumergido en un álbum fotográfico familiar que revisa con mucha detención.

LLAMAN A LA PUERTA INSISTENTEMENTE.

1.      Oscar: …  ¿Sí?, ¿Quién es?

2.      Pablo: ¡Abre!, ¡Soy  yo!, Pablo.

3.      Oscar: ¿Pablo? … (Inmediatamente guarda el álbum dentro de uno de los cajones de la cómoda y abre la puerta).

Escena N° 2

4.      Pablo: No hallaba la hora de llegar.

5.      Oscar: ¿Qué te pasó?, ¿Qué  no andabas en la protesta?.

6.      Pablo: Andaba, pero tuve que salir apretando cachete.

7.      Oscar: ¿Por qué?

8.      Pablo: Es que, está quedando la media cagá en la universidad. Se han llevado detenidos a la mayoría de los dirigentes de la federación de estudiantes.

9.      Oscar: Ya veo, se está poniendo feo el asunto, es mejor no inmiscuirse en nada.

10. Pablo: Tú, como siempre tan cobarde.

11. Oscar: Será mejor que me vista.

12. Pablo: ¿Cuándo será el día que asumas tu responsabilidad en los conflictos universitarios?, todos luchamos por lo mismo.

13. Oscar: ¡Nunca!. Yo no tengo responsabilidades con nadie, solo conmigo.

14. Pablo: Hay muchos que prefieren pensar así, les resulta más cómodo, mientras que otros arriesgan hasta su vida, por producir cambios en este país. Tú no tienes ningún tipo de dignidad.

15. Oscar: La dignidad no depende de los que luchan…

16. Pablo: ¡Imbécil! ¡Grandísimo estúpido!, Nada en la historia de la humanidad, se ha gestado por sí solo, el hombre ha estado detrás de todo, el pueblo que alzando su voz, ha hecho valer sus derechos, exigiéndolo hasta con sangre si fuera necesario.

17. Oscar: Yo lucharé por mí, por mi futuro, ¿Te queda claro?.

18. Pablo: Eres un egoísta, un conformista arrastrado, un mediocre más del montón…

19. Oscar: ¡Bueno!, ¡Bueno! ¿No tienes nada mejor qué hacer?.

20. Pablo: (Se queda mirándolo en silencio por algunos segundos y luego se sonríe irónicamente, aseverando)…Por ahora no.

21. Oscar: Lo siento Pablo, pero me conoces desde hace bastante tiempo y sabes que me apesta todo lo que tenga relación con estos movimientos revolucionarios, que al final son una pura perdida de tiempo.

22. Pablo: Mira…

23. Oscar: ¡Y no tengo por qué seguir escuchando tus insultos!.

24. Pablo: …Está bien, no diré nada más, me sentaré un rato, estoy cansado, corrí como loco para que no me llegara el chorro del “guanaco” (Carro lanza agua)… ¿Oye, van a ser las 12 y tú todavía estabas acostado?.

25. Oscar: Me levanté temprano.

26. Pablo: ¿Y por qué andabas así?,  Casi desnudo.

27. Oscar: Me relajaba, además estoy en mi cuarto, puedo andar como se me dé la gana.

28. Pablo: Bueno sí.

29. Oscar: Además en esta pensión solo viven hombres.

30. Pablo: Sí, pero la dueña es una mujer que tiene la mala costumbre de  visitar las piezas de sus arrendatarios sin avisar.

31. Oscar: Es una vieja entrometida, pero es una buena persona (vistiéndose).

32. Pablo: A propósito de ello, La Sra. Silvia, (Chismeando) ayer me contó que hoy por la tarde llegará su  socia. 

33. Oscar: ¿Su socia?.

34. Pablo: La otra dueña de la pensión, la que vive en el sur.

35. Oscar: Sí, ¿y que tiene de particular eso?

36. Pablo: Que, esa socia, no es una socia, sino un socito (Burlándose).

37. Oscar: No te entiendo.

38. Pablo: Que esa hembra, no es una hembra, sino un Homosexual, un maricón vestido de mujer.

39. Oscar: ¿Un travestí?.

40. Pablo: Travestí, homosexual, Gay, da lo mismo,  al fin y al cabo son  todos unos maracos.

41. Oscar: ¿Tienes algo en contra de los homosexuales?.

42. Pablo: La verdad es que me importa un rábano, que existan ese tipo de seres anormales, total mientras no me toque uno a mí (Haciendo alarde de su hombría). Yo las tengo bien puestas y además...

43. Oscar: Y menos mal,  que defiendes los derechos  humanos.

44. Pablo: ¿No entendí tu comentario?

45. Oscar: Olvídalo.

46. Pablo: Bueno, te dejo, estoy más acalorado que la chucha, necesito darme una ducha bien fría (En son de salida).

47. Oscar: ¡Oye!, más tarde me vienes a buscar para ir a almorzar.

48. Pablo: Sí, chao. (Sale).

Escena Nº 3

OSCAR, ACOMODA UN PAR DE PRENDAS DE VESTIR EN SU COMODA.

LLAMAN A LA PUERTA

Escena Nº 4

49. Oscar: (Abre) ¿Sofía?.

50. Sofía: ¿Puedo pasar? (Entrando)

51. Oscar: Lo que pasa, es qué… (Mira con precaución hacia el pasillo y luego cierra la puerta).

52. Sofía: No te preocupes, nadie me vio entrar (Le da un beso en la mejilla). Así es que, aquí es dónde vives.

53. Oscar: Sí…(Nervioso).

54. Sofía: ¿Puedo sentarme?, Gracias. ¿Y  Pablo, también vive en esta pensión?.

55. Oscar: Sí, en el piso de arriba.

56. Sofía: ¿Y les sale muy caro el arriendo?.

57. Oscar: No tanto, comparado con otras pensiones.

58. Sofía: Ustedes tienen beca.

59. Oscar: SÍ, nos cubre un 70% del arancel universitario, el resto lo completamos con algunas ayudantías que hacemos por ahí con Pablo.

60. Sofía: (Acosándolo)…Debe ser harto duro, estudiar y trabajar tanto así como lo hacen ustedes.

61. Oscar: Es un poco pesado (Tratando de liberarse de ella).

62. Sofía: … Me costo tanto llegar hasta acá, tuve qué indagar mucho para dar con tu dirección.

63. Oscar: Sí…

64. Sofía: Felizmente ahora estamos aquí, los dos solitos, ¿No te parece romántico? (Intenta besarlo).

65. Oscar: …Sofía, aquí arriendan a puros hombres y… (Liberándose).

66. Sofía: Lo sé, mi amor.

67. Oscar: ¿Lo sabes?.

68. Sofía: ¡Ah!, Pues (Piensa rápido),  Tú me lo comentaste el otro día, cuando desayunabas en el casino de la U. ¿Recuerdas?.

69. Oscar: No recuerdo habértelo contado, pero en todo caso la dueña de la pensión es muy estricta y no admite visitas de mujeres en las piezas, si te llega a sorprender aquí yo podría tener muchos problemas  y...

70. Sofía: ¡Amor!, ¡Me estás echando!, Después de todo lo que tuve que luchar para llegar a ti.

71. Oscar: No Sofía, no lo tomes a mal por favor, pero…

72. Sofía: (Sin dilación lo toma por los brazos y lo besa).

73. Oscar: (Coloca cierta resistencia pero finalmente se deja llevar).

74. Sofía: (Lo tira sobre la cama y luego se monta sobre él, intenta bajarle el cierre del pantalón. Sorpresivamente reaparece Pablo).

Escena N° 5

75. Pablo: ¡Por la grandísima puta!

76. Oscar: (Al escuchar a Pablo, se pone rápidamente de pie, apartándose de ésta, mientras se sube el cierre del pantalón) Pablo…

77. Pablo: No, no, no se molesten por mí, sigan no más, yo solo venia a decirte que…

78. Oscar: Sofía ya se retiraba.

79. Pablo: Pero como, si apenas estaba empezando.

80. Oscar: Sofía se va.

81. Pablo: Pero como la vas a dejar con la caldera encendida.

82. Oscar: ¡Dije que Sofía que retira!.

83. Sofía: Ok. Me retiro (A Pablo) Tienes un amigo demasiado especial, Adiós (Se retira visiblemente molesta).

84. Pablo: En todo caso mi cuarto queda en el segundo piso.

85. Sofía: ¿Y quién te crees que tú que soy yo?

86. Pablo: Bueno yo lo decía por…

87. Sofía: (Le da una cachetada y se retira).

Escena N° 6

88. Pablo: Cresta de su madre, eso dolió, esta mina tiene la mano pesada.

89. Oscar: Eso te pasa por estúpido y además por desubicado.

90. Pablo: Oye discúlpame, cómo iba a saber yo que tú ibas a estar aquí en la pieza con una mina y menos echándote una…

91. Oscar: ¡Callate!.

92. Pablo: ¡Ay!  Pa’ que tan cuático, acaso no eres un hombre.

93. Oscar: (Clava su mirada en este sin agregar palabra).

94. Pablo: ¿Y qué dije ahora?

95. Oscar: No vale la pena discutir contigo, jamás entenderás nada.

 

LLAMAN A LA PUERTA

 

 

96. Oscar: ¿Sí? …

VOZ EN OFF DE SILVIA

 

97.     Silvia: - Necesito hablar con ustedes.

98.     Pablo: Es la vieja loca (Murmurando en voz baja).

99.     Oscar: No digas eso que puede oírte  (A Pablo).

Escena Nº 7

100. Oscar: (Abriendo la puerta)... Buenas tardes señora Silvia.

101. Silvia: Hola muchachos (Irrumpiendo en la habitación), ¡Nada de galanterías conmigo, que vengo muy molesta!.

102. Oscar: ¿Qué paso?.

103. Silvia: Hoy por la mañana ha venido una señora de muy mala clase, por cierto. En busca de un joven que ayer intento ultrajar a su hija en esta pensión.

104. Pablo: ¿Qué?.

105. Silvia: Yo le dije que al parecer habría un error, porque hasta donde a mí me consta, aquí no entran mujeres, puesto de qué yo jamás lo he permitido. ¡Y ello es conocimiento de todos los muchachos que aquí arriendan!.

106. Pablo: ¿Ah, sí? …

107. Silvia: ¡Por supuesto que sí! ¿O es qué usted lo ignoraba?

108. Pablo: No, no, o sea,  siempre lo he sabido.

109. Oscar:¿Qué más dijo la señora?.

110. Silvia: Que su hija estaba traumada puesto de que ella, ha sido siempre prácticamente una santa.

111. Pablo: Seguro, una Santa put…

112. Silvia: ¿Qué dijo?.

113. Pablo: Siga, la estamos escuchando. ¿Qué más le pasó a esa Santa?.

114. Silvia: ... ¿A ver? ¿A ver? ¿Ustedes,  saben algo acerca de esto?.

115. Pablo: Bueno nosotros…

116. Oscar: No, no sabemos nada de esto.

117. Pablo: En realidad no, pero no se preocupe, que aquí todos los muchachos somos castos y vírgenes.

118. Silvia: (Sonriéndose)…Bueno, ya les pregunté a todos los muchachos de la pensión y nadie tiene idea de este hecho (En evidente actitud de coquetería a Oscar).

119. Oscar: Yo creo que a la Sra. Le pasaron mal la información.

120. Silvia: Sí, eso debe haber ocurrido, bueno ahora los dejare, seguramente deben tener mucho que estudiar.

121. Pablo: Sí, mucho.

122. Oscar: En todo caso cualquier cosa que sepamos relacionado con este lamentable suceso, se lo informaremos de inmediato (Guiándola hacia la puerta).

123. Pablo: (La toma del otro brazo y ayuda a Oscar a sacarla de la pieza) Nosotros tampoco queremos quitarle más tiempo, usted debe tener tanto que hacer con esto de tener la pensión llena de machos.

124. Silvia: Sí, hasta luego jóvenes…(Sale)

125. Oscar: Adiós.

126. Pablo: Chao...

 

 

    Escena Nº 8

127. Pablo: Que vieja más caliente, ¿Te diste cuenta?. Debe andar con el Loto acumulado. Se cree viva y los compadres de aquí la hacen huevona como quieren. En todo caso,  ayer por la tarde, mientras hacia mis ejercicios de físico culturismo frente a mi ventana.

128. Oscar: ¿Haces tus ejercicios frente a la ventana? ¿Y para qué?

129. Pablo: Para que todas las minas que trabajan en la panadería del frente se calienten viendo mi escultural cuerpo.

130. Oscar: Tú sí que estás pasado a rollo.

131. Pablo: Pero siguiendo con el tema, mientras hacia mis ejercicios, divise a la Sofía, cruzando la calle, me preguntaba ¿No habrá sido ella la minita qué trataron de ultrajar?...

132. Oscar: Sofía, ¿Saliendo de esta pensión?.

133. Pablo: Yes, esta minita se las trae, se hace la cartucha y se las sabe por libro. Yo que tu me aseguraría,  el condón es mi mejor amigo.

134. Oscar: (Evidentemente molesto) ¡imbécil! (Toma una chaqueta y se retira de la habitación).

135. Pablo: Pero ¿Y qué dije de malo ahora? ¡Oscar! ¡Espera! (Sale tras él).

AVANZA EL TIEMPO

Escena N° 9

INGRESA EN LA HABITACIÓN UNA EXTRAÑA MUJER, QUIEN OBSERVA TODO CON ESPECIAL ATENCIÓN, COGE UN PORTA RETRATO Y AVANZA HACIA PRIMER PLANO.

Escena N° 10

SORPRENDE PABLO,  QUIEN AL VER A LA MUJER SE ACOMODA LOS PANTALONES Y SACA  PECHO.

136. Pablo: (Carraspea) Disculpa, nena ¿A quién buscas?

137. Gisela: (Permanece en silencio por uno par de segundos, luego se gira y responde). Hola, querido.

138. Pablo: ¡Chucha! ¡Me equivoque de cuarto!, disculpa...

139. Gisela: ¡No! ¡No! ¡No te has equivocado!, Yo soy la intrusa que entro en tu cuarto sin avisar.

140. Pablo: ...¿Usted debe ser, la socia de la Sra. Silvia?.

141. Gisela: Sí (Le saluda extendiéndole la mano y dándole un beso en la mejilla) Gisela.

142. Pablo: Yo (Complicado), soy Pablo.

143. Gisela: Silvia me ha hablado mucho de  ti y en especial de Oscar.

144. Pablo: Oscar, es quien arrienda esta habitación.

145. Gisela: ... ¿Me permites sentarme?, Estoy cansadísima.

146. Pablo: Sí, por supuesto (Le señala la cama),  ¿Y cuando llegó?.

147. Gisela: Hace como tres horas.

148. Pablo: ¿Y ya se va?.

149. Gisela: ¿Cómo?.

150. Pablo: O sea digo, ¿Va ha estar mucho tiempo por estos lados? (Nervioso).

151. Gisela: No sé cuanto tiempo me quedaré, todo depende de los tratos que me den (Lo mira fijamente por algunos segundos).  ¿Estas nervioso?.

152. Pablo: ¿Yo?, ¿Nervioso?, No, para nada, por qué habría de estarlo.

153. Gisela: Entonces relájate, ven, siéntate aquí (Invitándolo a sentarse a su lado. Pablo, con cierta timidez y en un acto casi de ingenuidad acepta, pero al estar cerca de ésta se retracta).

154. Pablo: ¡No!, ¡No puedo!, A Oscar le molesta que haya gente en su habitación cuando él no esta.

SE ESCUCHA LA VOZ DE SILVIA, LLAMANDO A GIGI DESDE EL PASILLO.

Escena N° 11

155. Silvia: ¡Gigi! ¡Gigi! (Entrando en la habitación)... ¡Estabas aquí, Mujer!, ¿Cómo me haces esto?, te viniste del terminal de buses, ¡Y no me esperaste¡. ¡Habíamos quedado en que yo iría  a  recogerte!.

156. Gisela: Si pero te espere por tres horas. No me quedó más remedio que tomar un taxi y venirme sola.

157. Silvia: Discúlpame, es que no hallaba mis aretes de andaluz, por eso me demore. Pero lo bueno es que ya estas aquí, sana y salva (Le da un beso en la mejilla) Mira, que esta ciudad esta llena de hombres malos, ni pensar en salir por las noches a solas (Casi en secreto) Yo, por sí las moscas, me he comprado un revolver, calibre 69, porque una nunca sabe lo que puede suceder.

158. Gisela: Gracias por tu preocupación Silvia,  pero te recuerdo que hace mucho, pero mucho tiempo (Murmurándole al oído) cuando estaba en la milicia,  perdí mi virginidad.

159. Silvia: ¡Que bromista eres tú!, ¿Veo que ya se presentaron?.

160. Pablo: Sí, ya nos presentamos con él, o sea digo, con la señora.

161. Silvia: ¿Y Oscar? ¿Aún no llega?

162. Pablo: No, y  yo les aconsejaría, sin mal interpretarme, que salgan de aquí, ya que a mi amigo, le molesta mucho que entren en su habitación sin su consentimiento.

163. Silvia: Conmigo no tiene porque molestarse.

164. Gisela: Silvia, Silvia, yo creo que el joven tiene razón,  es de muy mala educación invadir la privacidad de las personas, sobretodo cuando no están presentes, así que mejor nos vamos (En son de salida).

165. Silvia: Bueno, bueno, vamos a la cocina, tenemos tanto de que hablar. Además, estoy  preparado una cazuela de patitas de chancho, que te va a encantar. (Se retiran dialogando las dos).

Escena N° 12

166. Pablo: Adiós y bienvenida... (Cerrando la puerta).  ¡Por la grandísima puta!. ¡Este es maricón firme!.  En todo caso, por detrás  se veía bien buena, sí hasta me había calentado (Mira su reloj pulsera)  Oscar no llega y ya estamos casi en la hora del almuerzo (Se revisa los bolsillos). ¡Mierda! ¡Mil veces mierda! Me quedan $50.-  Ojalá a Oscar,  le hayan pagado las ayudantías de la semana pasada… (Sale).

Escena N° 13

SEGUNDOS DESPUÉS REGRESA OSCAR Y SE RECUESTA SOBRE LA CAMA. PASADO  UN BREVE  LAPSO  DE  TIEMPO LLAMAN  A  LA  PUERTA.

167. Oscar: ¡Entra Pablo!, No tienes para que golpear.

Escena N° 14

168. Gisela: ... Hola.

169. Oscar: (Incorporándose) ¿Qué?.

170. Gisela: Hola, mi nombre es Gisela, pero mis amigos me dicen Gigi.

171. Oscar: ... Mucho gusto (Correspondiendo al saludo), yo soy Oscar. ¿Usted es?...

172. Gisela: La socia de Silvia.

173. Oscar: Ya me habían hablado de usted,  ¿Gusta sentarse?.

174. Gisela: Gracias.

175. Oscar: (La observa en silencio, un tanto incómodo).

176. Gisela: ... ¿Estas nervioso?

177. Oscar: ¿Cómo?... Ah, no, nervioso... bueno,  sí, estoy un poco nervioso, es la primera vez que estoy con un... o sea frente a un...

178. Gisela: Es la primera vez que estas frente a  un travestí   ¿Eso quieres decir?.

179. Oscar: sí.

180. Gisela: Uff, Yo soy como una artista en ninguna parte paso desapercibida, en la calle, los supermercados, en todos lados me miran de pie a cabeza, como si fuera la cosa más rara que pisa esta tierra

181. Oscar: Y usted,  se ha venido del todo para acá.

182. Gisela: No, no, de ninguna manera. Vengo de pasada, tengo algunos problemas personales y me vine para acá, buscando un lugar de meditación y distracción.

183. Oscar: ¿Un lugar de meditación?, ¿Aquí?, ¿Y usted cree qué este sea el lugar más apropiado para hacerlo?.

184. Gisela: La verdad  que más que meditar  necesito distraerme,  y  Silvia, me hace reír tanto con sus locuras.

185. Oscar: Pero usted, también es dueña de la pensión ¿Verdad?.

186. Gisela: Sí, el 50% me corresponde. En nuestra época de esplendor, compramos con Silvia esta vieja casona, con la idea de convertirla en una pensión y de esta manera generar recursos que nos permitieran vivir nuestra vejez de manera dignidad, no.

187. Oscar: ¿Época de esplendor? ¿A qué se refiere?.

188. Gisela: Veo que Silvia, no te ha contado nada. En nuestra juventud Silvia y yo fuimos vedette.

189. Oscar: ¿Vedette?...

190. Gisela: Sí, y aunque te cueste creerlo, fuimos las mejores vedettes de esta ciudad (Recuerda con nostalgia), pero como todo lo bueno tiene su tiempo, lo nuestro llego a su fin y aquí estamos.

191. Oscar: Jamás lo hubiera imaginado, ¿Y por qué se fue a vivir a otra ciudad?

192. Gisela: Me enamoré.

193. Oscar: ¿Cómo?.

194. Gisela: Me enamoré de un hombre maravilloso. Un empresario agrícola. Ahora vivo en el sur rodeada de vacas.

195. Oscar: ¿Se caso con un?...

196. Gisela: Recuerda que en este país no existe la unión entre seres del mismo sexo. Fue una boda simbólica. Pero igual nos queremos. Aunque últimamente hemos tenido algunos desencuentros.

197. Oscar: ¿Se peleo con él?.

198. Gisela: Tanto como pelear no. Nuestra relación de pareja es como toda relación humana, con sus cosas buenas y malas.

199. Oscar: Que le puedo decir, me tiene verdaderamente sorprendido.

200. Gisela: Oscar, los homosexuales, también podemos ser felices (Al tiempo que posa una de sus manos sobre las de Oscar).

201. Oscar: (Quita su mano y esquiva la mirada).

202. Gisela: ¿Te ocurre algo?.

203. Oscar: Estoy bien.

204. Gisela: Como de pronto agachaste la cabeza, pensé que te había dolido algo.

205. Oscar: La estaba escuchando.

206. Gisela: (Mirando su reloj de pulsera) Bueno, te dejare, a las 15:30 Hrs. Tengo atención con el médico. Pero me arrancare por la puerta trasera, la Silvia hizo una cazuela de Patitas de chancho y yo odio las patitas de chancho, te veo más tarde, adiós (Le da un beso en la mejilla y sale).

207. Oscar: Sí, hasta más tarde.

Escena N° 15

OSCAR SE QUEDA PENSATIVO.

Escena N° 16

INGRESA PABLO

208. Pablo: ¡Oscar! (Llamándolo a viva voz desde afuera) , ¡Tengo hambre! ¿Fuiste a cobrar las ayudantías?... ¡Oscar!, ¡Te estoy hablando!.

209. Oscar: ¿Qué? ¿Qué me decías?.

210. Pablo: Te preguntaba ¿Qué si habías ido a cobrar las ayudantías?

211. Oscar: No, y ya se hizo tarde, iré mañana.

212. Pablo: ¿Y qué vamos a comer ahora? ¡Estoy que me cago de hambre!

213. Oscar: Ve a comer al casino de la universidad.

214. Pablo: (Haciendo arcadas) De solo pensarlo me dan ganas de vomitar.

215. Oscar: Bueno yo tengo algunas monedas, comprare un par de panes con cecina.

216. Pablo: Yo estoy en crisis monetaria.

217. Oscar: No te pongas dramático, iré por pan y cecinas, ya vuelvo  (Sale).

  

 Escena N° 17

218. Pablo: ¡Pero no te demores! (Coge un diario que habías sobre el velador de Oscar y se pone a leerlo en la mesa).

LLAMAN A LA PUERTA

219. Pablo:   Adelante, la puerta está abierta.

INGRESA SILVIA, LLEVANDO  PUESTO UN TRAJE BASTANTE LLAMATIVO.

Escena Nº 18

220. Silvia: Disculpa, aún no llega Oscarito.

221. Pablo: ¿Cómo? (Sorprendido).

222. Silvia: Busco al joven Oscar.

223. Pablo: Ah, él ya viene, fue al negocio a comprar algo para comer.

224. Silvia: ¿Cómo? ¿Todavía no almuerzan?.

225. Pablo: No. La verdad es que, estamos un poco pobres,  Oscar no alcanzó a  cobrar las ayudantías de la semana pasada, así que juntamos unos pesitos, para poder...

226. Silvia: Pero me lo hubieran dicho antes, yo les traeré almuerzo enseguida (En retirada).

227. Pablo: No, no, no se moleste.

228. Silvia: De ninguna manera es molestia, ya vengo, prepara la mesa (Sale).

Escena Nº 19

229. Pablo: ¿Pero Silvia?… (Cierra la puerta). ¡Chucha!  Ahora si que se va a molestar Oscar (Saca un mantel desde la cómoda y lo coloca sobre la mesa).

Escena N° 20

REGRESA OSCAR TRAYENDO UNA BOLSA CON PAN Y CECINAS QUE COLOCA SOBRE LA MESA.

230. Oscar: Listo, me alcanzó para comprar dos panes y un poco de cecinas, ahí al lado del velador tengo jugo,  tráelo Pablo.

231. Pablo: ¿Oscar?…

232. Oscar: ¿Qué pasa?,  ¡Saca el jugo que te tengo a un costado del velador!.

233. Pablo: Lo que pasa es que ha venido la Sra. Silvia y…

Escena Nº 21

234. Oscar: Sí ¿Y qué? …(Sin anunciarse entra Silvia con un par de pocillos con comida).

Escena N° 22

235. Pablo: Y eso…

236. Silvia: ¡Listo!, Aquí les traje una rica ensalada de patitas de puerco. ¡Ayúdenme con las cosas!…

237. Pablo: Sí, como no.

238. Oscar: ¿Qué significa esto Silvia?.

239. Pablo: Lo que pasa es qué Silvia, amablemente se ofreció para convidarnos almuerzo y…

240. Silvia: Además, les he traído arroz guisado que me sobró de ayer.

241. Oscar: Mire Silvia, yo le agradezco su preocupación pero…

242. Pablo: Pero estamos tan cagados de hambre que vamos a aceptar su ayuda (Saca el jugo que le había indicado Oscar y lo coloca sobre la mesa). Ya sentémonos entonces.

243. Silvia: (Prepara tres porciones de comida)…Acomódense, que este almuerzo está de chuparse los dedos…

244. Oscar: (Mira  furioso a Pablo y luego se sienta).

245. Silvia: Qué buena idea fue haber venido para acá, no quería almorzar sola.

246. Pablo: ¿Cómo? ¿Y la Gigi?.

247. Silvia: Esa es una yegua suelta, no se le quita lo loca, se ha mandado a cambiar y ni siquiera me aviso.

248. Oscar: Seguramente, tenía cosas que hacer.

249. Silvia: ¡Qué cosas ni que na’ !, ¿Qué va a tener qué hacer?, si viene recién llegando. Estoy segura que prefirió  irse a comer a otro lado, antes que probar mis sacrosantas  patitas de chancho, nunca le han gustado, nunca me lo ha dicho, pero yo la tengo bien cachadita.

250. Pablo: ¿Y para qué andaba buscando al Oscar?.

251. Silvia: Quería preguntarle… ¿Qué cosa era?  …¡Ah!, ¡Ya me acordé!…Quería conocer tu opinión con respecto de éste modelito (Mostrándole su llamativo vestido).

252. Oscar: ¿Mi opinión?.

253. Pablo: ¿Y por qué le interesa saber la opinión de Oscar?.

254. Silvia: Bueno, yo he notado, que Oscarito es un muchacho especial, es muy fino, de muy buenos gustos, se nota en la ropa que viste y en lo caballeroso que es para tratar a la gente.

255. Oscar: Gracias por su apreciación Silvia, pero soy un ser tan normal como cualquier muchacho de ésta pensión.

256. Silvia: Qué humilde eres… (Acercándose descaradamente a él).

257. Pablo: En todo caso se ve muy bien con ese vestido, ¿Va a alguna fiesta de disfraces?

258. Silvia: ¿Cómo?

259. Oscar: Se ve muy elegante con ese vestido, eso quiere decir.

260. Silvia: ¿Te gusta? (Apegándose  aún más a él).

261. Oscar: Eh, está bonito.

262. Pablo: (Medio que riéndose) Desde que llegamos a ésta pensión, yo he notado en usted un aire de artista, por la ropa que acostumbra llevar puesta.

263. Silvia: ¡Es que yo!  ¡Era una artista!, ¡Famosísima en la farándula nocturna!.

264. Pablo: ¿No?…

265. Silvia: Me hubieran conocido unos nueve años atrás (Se levanta y modela).

266. Pablo: ¿No?...

267. Silvia: Cuando tenía una bella figura, era atractiva de todos lados, de aquí (Tocándose los glúteos y piernas), de acá (Tomándose la cintura), con el pelo suelto (Jugando con su cabello), de mirada profunda, cautivaba la mirada de todos los hombres, con mis…(Tocándose los pechos) los volvía locos.

268. Pablo: (No sé aguanta la risa). ¡Perdón!, Lo que pasa es que cuesta tanto creer que usted haya sido tan esbelta como lo comenta.

269. Silvia: ¡Claro que lo era!,  Por algo me llamaban la  reina de la noche… (Comienza a soñar) todavía me parece escuchar esos ritmos calientes, conformando esa grandes revistas picarescas, ¡Eso era arte!  (Tararea un mambo y comienza a bailar)…  (Aquí se debe completar el sueño, con la salida al aire  de un tema acorde a la situación, mientras ella baila con movimientos un tanto eróticos, paseándose entre los jóvenes, que la observan anonadados. De pronto se queda en silencio con la mirada fija en un punto imaginario).

270. Oscar: ¿Silvia? ¿Se siente bien?.

271. Silvia: (Se pone a llorar).

272. Pablo: ¿Quiere que llamemos una ambulancia?.

273. Silvia: …Todo era tan maravilloso, hasta que un día, el productor de la revista, me echó, porque dijo que ya estaba muy vieja para seguir ejerciendo ese tipo de trabajo.

274. Oscar: …Por favor, cálmese, eso ya es parte del pasado, ahora debe vivir el presente.

275. Pablo: Claro pues Silvia, además ya no baila, pero sigue siendo igual de bella, claro que con unas cuantas arrugas de más, pero...

276. Oscar: ¡Estúpido!.  No le haga caso, usted esta bien de todas partes…

277. Silvia: (Abalanzándose sobre él) ¡Sí!… ¿Tú crees que estoy bien de todas partes?

278. Oscar: Es una señora elegante, eso quise decir…

279. Silvia: Bueno...(Se suelta de él y acomoda su cabello), los dejaré, debo atender el negocio, terminen de almorzar… (En retirada).

280. Pablo: Yo le llevaré la olla y los pocillos, cuando terminemos.

281. Silvia: Gracias, hasta  pronto…(Sale de escena).

Escena Nº 23

282. Pablo: (Riéndose) Esta cristiana si qué está cagá de la cabeza, ¿Tú le crees que haya sido bailarina?.

283. Oscar: Me admira qué tu tengas tan poca percepción de la sensibilidad humana, siendo  qué te auto defines cómo un defensor de las libres expresiones sociales.

284. Pablo: ¿Qué estás tratando de decirme?.

285. Oscar: No trato nada, soy bien directo, eres un oportunista, crees y defiendes todo aquello que te resulta provechoso, debería darte vergüenza.

286. Pablo: Yo si creo en la gente, pero está vieja… (Se sirve un vaso de jugo con risa contenida)  ¿Cómo era que bailaba? (Imitando los pasos de Silvia),  ¿Así?... (Oscar trata de mantener la seriedad pero se deja llevar por la gracia de Pablo y se pone a reír)

Escena Nº 24

DE PRONTO INGRESA GISELA

Escena N° 25

287. Gisela: ¿Interrumpo?.

288. Pablo: Hace rato, bueno te dejo Oscar. (A Gigi) Permiso (Sale de escena)

  Escena N° 26

289. Gisela: Parece que no soy del agrado de tu amigo.

290. Oscar: (Mientras ordena las cosas y utensilios de la comida) No le hagas caso, Pablo es un inmaduro.

291. Gisela: Querrás decir que es un homofóbico empedernido. Pero bueno, yo no he venido a tratar temas de niños, quiero saber qué le hicieron a la Silvia.

292. Oscar:  ¿Qué te dijo?.

293. Gisela: Casi nada, acabo de llegar del centro y me la encontré llorando en su habitación, pero te menciono a ti y a Pablo.

294. Oscar: Lo que pasa es que a la hora de almuerzo estuvo aquí, y se puso a recodar cosas de su pasado, que  yo la verdad, no entendí mucho. Y de pronto se puso a llorar.

295. Gisela: Yo sí las entiendo… Silvia, te estima mucho ¿Lo sabías?.

296. Oscar: Demasiado diría yo.

297. Gisela: Mi pobre amiga, hay cosas de su vida personal,  que aún no logra superar.

298. Oscar:  Sí, ¿Cómo cuales?.

299. Gisela: Yo no debería contarte esto, pero lo hago simplemente porque quiero que  comprendas sus actitudes. Nosotras somos amigas de años, yo le debo mucho como persona, ella siempre ha sido muy derecha conmigo, pero la pobre ha tenido tan mala suerte en el amor. Ella amaba su trabajo, era una de las mejores vedettes de aquella época, por eso llegó a casarse con el dueño y productor de la revista picaresca para la cual trabajábamos.

300. Oscar: ¿Cómo? ¿Me hablas del mismo tipo que la echo, porque  decía que había subido mucho de peso y que además ya estaba muy vieja para ejercer ese tipo de trabajo?.

301. Gisela: Del mismo desgraciado te hablo. El muy imbécil, cuando se emborrachaba la agarraba a golpes, varias veces tuve que intervenir yo para evitar que le siguiera pegando, pero mi amiga estaba ciega, decía que no lo podía dejar porque estaba muy enamorada de él. Hasta que un día el huevón se calentó con una bailarina del elenco, ¡20 años menor que él!, ¡Imagínate!. Y hasta ahí llegó el matrimonio de mi amiga. Peleas y peleas, no había ensayo que no se agarraban. Una vez, la Silvia se había tomado unas copas de más y se le ocurrió ir al baño sin pensar que ahí estaba su rival, cuando la vio, ¡Se puso furiosa!, ¡La tomo del pelo y la arrastro por todo el baño!, ¡Le saco la cresta!.  ¡Quedó la media cagada!, Llegaron los pacos, la ambulancia, la prensa, fue un verdadero reality show.  Bueno y producto de eso, su marido la saco de la revista, aludiendo a las razones que tú ya conoces.

302. Oscar: ¿Pero ellos siguieron viviendo juntos?.

303. Gisela: Hacia tiempo que estaban separados, vivían en la misma casa pero no hacían vida matrimonial. Después de ese bochornoso incidente, el muy imbécil la echo a la calle con lo que tenía puesto.

304. Oscar: ¿Y no eran casados legalmente?

305. Gisela: Si, pero con separación de bienes, el huevón, no tenía un pelo de tonto y todo lo material era de él, por supuesto. Felizmente Silvia había ahorrado una buena cantidad de dinero en el banco y gracias a ello nos asociamos y compramos esta vieja casona, sino imagínate.

306. Oscar: Es una lastima todo lo que le paso a la Sra. Silvia, de haberlo sabido antes.

307. Gisela: Nada habrías podido hacer.  Mi amiga rara vez habla de su pasado, ya ni conmigo toca el tema, pero en fin, el pasado es pasado y ahí debe quedar (Hurga en su cartera) ¡Ah!,  después del médico me fui al centro y te traje un regalito.

308. Oscar: Pero para qué te fuiste a molestar.

309. Gisela: No es ninguna molestia (Le pasa un chocolate con almendras).

310. Oscar: ¡Un chocolate con almendras!, me encantan ¿Cómo lo supiste?.

311. Gisela: No te vayas a enojar, pero eso también me lo contó Silvia.

312. Oscar: Qué extraño, yo nunca le he hablado de mis gustos a ella, seguramente vio algún envoltorio de chocolate por aquí.

313. Gisela: Seguramente. Oye ¿Dime una cosa?.

314. Oscar: Dime, te escucho.

315. Gisela: Tú quieres bastante a tu amigo ¿O me equivoco?.

316. Oscar: …Me preocupa, me preocupa que se meta en problemas, el año pasado estuvieron a punto de expulsarlo de la carrera por andar metido en protestas.

317. Gisela: ¿Tienes mucho tiempo de amigo con él?

318. Oscar: Varios años.

319. Gisela: … ¿No te incomoda estar hablando con una persona como yo?.

320. Oscar: ¿Por qué habría de incomodarme?.

321. Gisela: Es que la gente tiene sus prejuicios, aunque en lo personal este tema ya lo supere hace mucho tiempo... ¿Y tú?

322. Oscar: ... ¿Yo que?

323. Gisela: ¿Eres feliz?

324. Oscar: (Incómodo) ¿Por qué me haces esa pregunta?.

325. Gisela: ¿Te molestaste?

326. Oscar: No.

327. Gisela: Tus ojos me dicen lo contrario.

328. Oscar: Por favor.

329. Gisela: ... Bueno, espero que no tomes a mal mi comentario... (En retirada), sólo quiero ser tu amiga.

330. Oscar: Pierde cuidado.

331. Gisela: Te dejare, estoy muy cansada, esta ciudad agota, me iré a recostar un rato (En son de salida) Nos vemos después (Saliendo de escena).

332. Oscar: Claro, que descanses.

APAGÓN GENERAL DE LUCES

Escena N° 27

YA DE MADRUGADA OSCAR APARECE DORMIDO EN SU CAMA, LA ESCENA SE ENCUENTRA ILUMINADA SÓLO POR LA LUZ NATURAL  QUE INGRESA DESDE EL EXTERIOR A TRAVES DEL VENTANAL.

TRANSCURRE TODO EN SILENCIO HASTA QUE DE PRONTO, ALGUIEN LLAMA A LA PUERTA,  OSCAR NO ESCUCHA SINO HASTA EN EL TERCER GOLPE.

333. Oscar: ¿Sí? (Preocupado mira su reloj de pulsera y se levanta acercándose a la puerta) ¿Quién es?…

Voz En Off.

334. Pablo: -abre, soy yo… (Responde con voz ebria)

Escena Nº 28

335. Oscar: (Abre y Pablo cae a sus brazos totalmente ebrio) Pero, ¿Qué te ha sucedido hombre?, Estás borracho… (Lo recuesta sobre su cama) ¿Dónde dejaste tus zapatos?

336. Pablo: …Me asaltaron,  me quitaron todo esos desgraciados, por poco me dejan en pelota. Unos delincuentes, me pidieron cigarro, cuando les dije que no fumaba me agarraron entre dos por los brazos y me dieron una golpiza, no pude defenderme, caí inconsciente cuando desperté me habían sacado el reloj, los zapatos y la cadena de oro que me regalaste el año pasado… (Se pone a llorar)

337. Oscar: Ya, quédate tranquilo, pudo haber sido peor... (Húmeda un paño en agua y le limpia el rostro).

338. Pablo: (Solloza por algunos segundos, hasta quedarse dormido).

Escena N° 29

SORPRESIVAMENTE SE APARECE GIGI EN EL UMBRAL DE LA PUERTA, SIN SER VISUALIZADA  POR OSCAR.

339. Oscar: (Súbitamente comienza a mirarlo de manera especial, trata de evitarlo, pero no puede obviarlo, al hacerle las curaciones en su rostro, pasa suavemente sus manos por el  tórax de este, intenta besarlo pero de pronto, Pablo se mueve asustándolo. Visiblemente conmocionado, se levanta y se sienta a la diestra de la cama).

340. Gisela: …Cuando el alma esta confundida hace bien llorar.

341. Oscar: Gigi... (Disimulando).

342. Gisela: Los golpes de Pablo en la puerta  me alarmaron.

343. Oscar: Ojalá que nadie más se haya despertado.

344. Gisela: No te preocupes que Silvia, duerme como un tronco. Desde que llegue aquí,  no ha habido una sola  noche sin que me haya desvelado, sus ronquidos son atroces.

345. Oscar: Pablo llegó borracho, fue asaltado, le quitaron todo.

346. Gisela: La delincuencia es horrible en esta ciudad.

347. Oscar: Mi amigo en muy porfiado, cientos de veces le dicho que no ande hasta tan tarde en la calle, pero no me hace caso (Toma una sábana y lo cubre).

348. Gisela: ...Vives pendiente de él.

349. Oscar:   Lo que pasa es que... yo... yo...  Pablo, es mi amigo y me importa todo lo que le pase.

350. Gisela: ... Cuando tenía tu edad vivía en constantes luchas conmigo misma, tratando de corregir lo que no se podía corregir. Relegaba a un segundo  plano la presión de mis dobles sentimientos, para adaptarme a lo establecido. Hasta que un día me di cuenta de que el precio que estaba pagando entonces, era demasiado alto y vivía rodeada de mentiras, mientras  por dentro me llenaba de soledad, llegue he incluso a pensar en atentar contra mi vida, pero gracias a Dios, conocí a un hombre que supo aceptarme de verdad, me ofreció su cariño y ahora puedo decir que soy un hombre o más bien dicho una mujer feliz al lado de un gran hombre.  Oscar, tienes que abrir tu corazón, no puedes vivir sumido en la segregación, los caminos hacia la felicidad existen.

351. Oscar: ¿No sé de qué me estas hablando?.

352. Gisela: Te hablo de lo que tus ojos me dicen,  de lo que acabo de ver.

353. Oscar: No, no, tú no sabes... no puedes saberlo (Visiblemente acongojado).

354. Gisela: (Se acerca a él y  trata de abrazarlo, pero éste la esquiva violentamente).

355. Oscar:   Yo… (Mirándola directamente a los ojos), Yo… Que puedo hacer… Ya no sé que hacer, estoy, estoy enamorado de un imposible... Cuando cursábamos tercero medio con Pablo, una noche se quedo a dormir en mi casa, preparábamos una disertación de historia para la clase siguiente, al final terminé haciendo solo el trabajo porque Pablo estaba cansado, entonces me dijo que se iba a tirar un rato en mi cama, yo le dije que no había problema. Ya de madrugada, me acerque a él, le hable varias veces para que se fuera a dormir a la cama que mi papá le había preparado en el living, pero no se despertaba. De pronto me quede fijamente mirándolo y una extraña sensación comenzó a recorrer mi cuerpo, sentí ganas de abrazarlo, sentí deseos acariciarlo, fueron muchas las emociones encontradas al mismo tiempo, tenía tanto miedo, una parte de mí ¡Decía que eso era imposible!, ¡Que no podía concebir tales pensamientos!, pero por otro lado sentía una necesidad sobrecogedora por  sentirlo cerca de mí...  entonces, intente besarlo y… (Se queda drásticamente en silencio).

356. Gisela: ¿Qué ocurrió?

357. Oscar:  Papá lo había visto todo, ¡No me di cuenta que él estaba parada en el umbral de mi habitación!. ¡Se puso furioso!, Rápidamente lo saque de la pieza, para que Pablo no se fuera a despertar con sus gritos. Me dijo que lo que había visto era muy vergonzoso, ¡Sucio!, qué si mamá hubiera estado viva, la habría matado de la impresión.  ¡Me dijo que el había criado a un hombre y no a un maricón!, le pedí perdón de rodillas, pero no me escucho, me seguía diciendo cosas horribles ¡Me destrozo Gigi!...  A la mañana siguiente me echo de casa, me dijo que me olvidara para siempre que tenía padre, porque para el yo había muerto. ¡Mi padre me echo de su lado por ser maricón!, nunca me lo ha perdonado, nunca me lo va a perdonar...

BAJAN SUAVEMENTE LAS LUCES

Escena Nº 30

PABLO DUERME AÚN EN LA CAMA DE OSCAR.

SEGUNDOS DESPUÉS LLAMAN A LA PUERTA

Escena N° 31

358. Pablo: (Despertándose abruptamente)… ¡Chucha! ¿Qué pasa?... (Mira extrañado todo)… ¿Si quién es? (Nadie contesta, se levanta y abre la puerta). Ah, eras tú.

359. Gisela: Discúlpame por haberte despertado, pero necesitaba hablar contigo.

360. Pablo: ¿Hablar conmigo? ¿De que será? (Se dirige  a la mesa y se sirve un vaso de jugo).

361. Gisela: ¿Hace mucho tiempo que eres amigo de Oscar?  ¿Verdad?.

362. Pablo: Sí.

363. Pablo: ¿ Y sabías que Oscar se preocupa mucho por ti?.

364. Pablo: ... ¿Qué Oscar se preocupa por mí?... Sí, puede ser, a veces se preocupa más de lo debido, pero ya estoy acostumbrado a su paternalismo.

365. Gisela: ...Él,  te quiere.

366. Pablo: Eso ya lo sé, tenemos una amistad de años, inevitablemente,  siempre se crean lazos y...

367. Gisela: ¿Y tu?

368. Pablo: ¿Yo qué?

369. Gisela: ¿Lo quieres?

370. Pablo: La verdad es que no me había detenido a pensar en ello, pero ya que lo menciona, sí, lo quiero, Oscar es un buen amigo.

371. Gisela:   ...  Pablo ¿Cuántas veces has pololeado?

372. Pablo: (Se sonríe, se levanta de la silla y camina hacia ella) Lo suficiente, como para darme cuenta que soy bien (Tocándose grotescamente los genitales) hombrecito,  ¿Entiendes?.

373. Gisela: Veo que posees una personalidad demasiado avasalladora, para darte cuenta de lo que tienes a tu lado... (En retirada).

374. Pablo: ¿De que mierda me hablas?

375. Gisela:   “Que no hay peor ciego que el que no quiere ver”...  (Trata de salir, pero Pablo, corre hacia ella y la detiene violentamente del brazo).

376. Pablo: La gente como tú me dan asco, ¡Seres como ustedes no deberían existir!, le hacen un gran daño a la raza humana ¡Maricones de mierda!.

377. Gisela: (Muy molesta se acerca a este y le abofetea el rostro) ¡Maricones sí! ¡De mierda Jamás!.  ¡No eres más que un ignorante más en esta tierra!, ¡Tu hombría me resulta sí de pequeña! (Graficar). ¡Qué puedes saber tú de los homosexuales, cuando ni siquiera sabes por qué te masturbas!, ¡Ideales! ¿De qué ideas hablas?, Cuándo no eres capaz de respetar a tu prójimo, cuando no tienes un poquito de cerebro para aceptar la diversidad sexual... Cuando Dios me trajo a este mundo, ¡Yo no elegí ser homosexual!, ¡Nadie nos pregunto antes de venir a esta tierra que es lo que queríamos hacer en ella!, Pero la naturaleza y su complejidad existen, ¡Las hormonas existen!, ¡Los errores existen!, Los sentimientos existen, ¡Todos existimos! Y todos estamos aquí por alguna razón. Por lo tanto en igual condición, héteros,  homosexuales, lesbianas, vedettes, prostitutas y travestís, ricos y pobres, todos tenemos derecho a tener una vida justa y digna en esta tierra, (Camina hacia la puerta, pero antes se detiene frente a Pablo y le habla mirándolo directamente a la cara) Todos.  (Abre la puerta y antes de salir agrega)... La ignorancia siempre nos juega malas pasadas, sin pensarlo, podemos tener a nuestro lado a un familiar o a un amigo, que se muere por gritar su verdad a los cuatro vientos, pero por miedo a nuestra reacción, calla y se oculta, en su tristeza, en su vergüenza, sin hallar una luz de esperanza (Al girarse para salir de la habitación se tropieza  con Oscar, quien venia llegando).

Escena N° 32

378. Oscar:  Gigi...

GISELA LO MIRA EN SILENCIO Y LUEGO ABANDONA LA HABITACIÓN SIN PRONUNCIAR PALABRA ALGUNA.

 

Escena N° 33

379. Oscar: ¡Gigí!, ¡Gigi, espera!...  (Confundido mira a Pablo) ¿Qué pasa aquí Pablo?

380. Pablo: Nada, No pasa nada.

381. Oscar: ¿Cómo qué no pasa nada? ...  (Pablo se retira)  ¡Pablo!... ¡Pablo escúchame!

Escena N° 34

OSCAR SE QUEDA VISIBLEMENTE CONFUNDIDO. LUEGO HACE SU CAMA Y UNA VEZ QUE LA HA TERMINADO SE SIENTA EN EL BORDE DE ESTA,  MIRA LA CUBRECAMA Y LA ACARICIA, SORPRESIVAMENTE IRRUMPE EN LA HABITACIÓN SILVIA.

Escena N° 35

382. Silvia: ¡Oscarito!  ¡Habías llegado!, ¿Y no me avisaste?.

383. Oscar: Silvia, debió haber llamado antes de entrar.

384. Silvia: ¡Ay hijo!, ¡Tanto formalismo conmigo!, Ya me deberías tener confianza (Coqueteándole).

385. Oscar: Este es mi cuarto  ¡Y me molesta, que usted llegue y entre a la hora que se le antoje!, ¡Sin mi consentimiento! ¿Qué no lo entiende?

386. Silvia: Pero, es que yo (A punto de llorar).

387. Oscar: …Disculpe, perdí el control.  Pero me indigna este tipo de atropellos, no me gusta que violen mi privacidad, y  no es la primera vez que se lo digo.

388. Silvia:   Yo pensé que, entre tú y yo, ya no había  más secretos.

389. Oscar: Silvia,  ¿Habla como si entre usted y yo hubiera una relación de trato íntimo?

390. Silvia: Bueno yo pensé que, después de todo este tiempo de conocernos, tú llegarías a acercarte más a mí, que tal vez podríamos llegar hacer algo más que amigos.

(OSCAR LA MIRA A LOS OJOS DE MANERA ESPECIAL, COGE UNA DE SUS MANOS Y LA BESA)

391. Oscar: Lo siento Silvia, pero yo no puedo llegar a amarla. Usted tiene que aceptar que el espectáculo terminó hace mucho tiempo. Yo la veo como una madre, no puedo verla de otra forma (Silvia se pone a llorar  y sale corriendo de la habitación).

392. Oscar: Silvia, ¡Silvia, espere!... ¡Silvia!.. (Desaparece tras ella).

393. Escena N° 36

LUEGO DE UNOS SEGUNDOS INGRESAN EN LA HABITACIÓN DISCUTIENDO SOFIA Y OSCAR.

394. Oscar: Hasta cuando te lo voy a tener que repetir, ¡Yo! ¡No quiero nada contigo! ¿Qué no entiendes?.

395. Sofía: Pero por qué si yo te amo.

396. Oscar: ¿Me amas? ¿Estas segura de la estupidez que estas diciendo?

397. Sofía: ¿Por qué habría de no estarlo?  Desde que llegaste a la Universidad no he hecho otra cosa que vivir a la siga tuya.

398. Oscar: Sí, a la siga mía, a la siga del Pedro, a la siga de Carlos y no sé de cuántos más.

399. Sofía: Ay, No te pongas celoso, esas son solo coqueterías de niña, para mí el único hombre interesante en la tierra, eres tú. Te deseo Oscar, te deseo con todo mi corazón.

400. Oscar: Definitivamente tu estas mal de la cabeza, te aconsejo que vayas pronto donde un psicólogo, estas al borde de la locura. Y ahora te voy a pedir que te vayas, porque podría aparecer en cualquier momento la Sra. Silvia y no quiero volver a tener problemas con ella, y menos,   por tu culpa.

401. Sofía: Relájate, no abandonare esta pieza hasta no conseguir mi objetivo. Porque mejor no me besas y me demuestras de una buena vez, cuán hombre eres.

402. Oscar: (Indignado la toma de los brazos y le habla rudamente). Mi hombría será para quien se la merezca y no para una mujercita que ha pasado por la mitad de los chicos de la universidad.

403. Sofía: (Se suelta violentamente de éste)… Eres un gran desgraciado… (Se ríe irónicamente por algunos segundos, luego se acerca a éste e intenta darle una bofetada pero Oscar la detiene a tiempo).

404. Oscar: No quiero volver a verte nunca más por aquí… (La suelta).

405. Sofía: (Se sonríe de manera irónica y abandona la habitación).

Escena N° 37

 EN UN ACTO DE REFLEXIÓN SE SIENTA EN SU CAMA Y PERMANECE CON LA  MIRADA PERDIDA.

AL CABO DE UNOS SEGUNDOS INGRESA PABLO, QUIEN SE VE MUY  APESADUMBRADO.

Escena N° 38

406. Oscar: Pablo.

407. Pablo: (Se sienta en la mesa en absoluto hermetismo)

408. Oscar: ¿Te sientes bien?...

409. Pablo: … Estoy fuera de la universidad.

410. Oscar: ¿Qué?

411.  Pablo: No puedo seguir estudiando, el semestre pasado reprobé dos ramos  y ahora voy por las mismas, no pueden darme más oportunidades.

412. Oscar:  Te advertí que debías dejar a un lado esas tontas luchas, ¿Te das cuenta que no te condujeron a nada bueno?, ¿Y ahora quién te va a ayudar?, ¿Quién?.

413. Pablo: Mientras las cosas sigan así en este país nadie me podrá ayudar, ¡Nadie!.

414. Oscar: ¡Es que tú eres tonto!…¡Con o sin democracia, todo, absolutamente todo seguirá siendo  igual!. Toda la vida el pez más grande se ha comido al más chico.  Pablo, lo qué  tú tienes que hacer, es llegar  a formar parte del pez grande, esa es la única manera de poder alcanzar una vida digna, no existe otra forma.

415. Pablo: …Pase lo que pase jamás renunciare a mis ideales, y si algún día llego a ser grande como tú dices, me acordare del pueblo que me precede (Se levanta en pos de retirada).

416. Oscar: ¿Y qué piensas hacer ahora?

417. Pablo: Me iré.

418. Oscar: ¿Qué?, ¿Pero adónde?, Si no tienes familia.

419. Pablo:   Volveré a casa de mis tías adoptivas en el sur.

420. Oscar: Pero cómo, si siempre  me has dicho, que nunca te has llevado bien con ellas.

421. Pablo: Sí, pero no puedo quedarme aquí, ¿Qué no entiendes?, No tengo dinero y con las ayudantías que hacemos,  apenas me alcanza para sobrevivir (Avanza en sentido contrario a este, como si caminará hacia la puerta de salida).

422. Oscar: ¡Es que no te puedes ir!... (Pablo lo mira extrañado)… Tiene que haber alguna solución, yo tengo unos ahorros en el banco.

423. Pablo: ¿Unos ahorros? ¿Jamás me habías hablado de ello?.

424. Oscar:  No quería tocar ese dinero, pero ahora se trata de algo de fuerza mayor y...

425. Pablo:  ¡No!, ¡No!, ¡Yo no puedo permitir que gastes tus ahorros en mi!.

426. Oscar:  ¡Es que no te puedes ir!.

427. Pablo:  ...¿Qué te pasa, Oscar?.

428. Oscar: ...Hemos sido amigos por tantos años, no nos podemos separar ahora, siempre hemos estado juntos en las buenas y en las malas (Pablo, se queda pensativo)... ¿En qué piensas?  (Se produce un leve silencio entre ambos).

429. Pablo: Pensaba en mi mamá.

430. Oscar: ¿En tú mamá? ¿Y por qué piensas en ella si nunca la conociste?

431. Pablo: Pensaba, en que distintas habrían sido las cosas para mí, si la hubiera tenido a mi lado. Me gustaría saber ¿Por qué me abandonó?.

432. Oscar: No tienes por qué mortificarte pensando en ello.

433. Pablo: Me crié en hogares, muchas veces me escapaba de ellos, quería ser libre, pero siempre terminaban encontrándome, debajo de un puente o arrimado a la sombra de algún árbol, por momentos me sentía tan desgraciado. Cuando te conocí aquella vez en el colegio, cuando te defendí de aquellos muchachos que se burlaban de ti, sentí una extraña sensación dentro de mí, sentí que algo comenzaba a cambiar, me abriste tus puertas y con ello me devolviste las ganas de vivir. Tu papá fue tan generosa conmigo, sin embargo, hasta el día de hoy me pregunto, ¿Por qué tan repentinamente te fuiste de su lado?, Siendo que él te adoraba.

434. Oscar: Mira ese tema ya lo di superado y no quiero volver a hablar de ello.

435. Pablo: Cómo ya ha pasado tanto tiempo, pensé que...

436. Oscar: ¡Es que me duele! ¡Me duele hablar de mí padre!, Hay cosas personales que prefiero no recordar.

437. Pablo: ¡Pero es que yo si quiero recordar!...   Oscar, tú papá te amaba, ¡Tú lo eras todo en su vida!, No puede ser, que de la noche a la mañana haya cambiado tanto, como para haber llegado al extremo de alejar de su vida para siempre  a su propio hijo, ¡Eso es inconcebible!.

438. Oscar: ¡Y no es más inconcebible aún!, ¡Que tu  madre te haya abandonado en un basural!...

439. Pablo: (Golpeado por las palabras de Oscar, se queda en silencio por unos segundos y luego agrega)... Tú vivías con tu padre, comías con él, a todas partes salían juntos. Esa es la gran diferencia que hay entre tu pasado y el mío.

440. Oscar: Pablo, por favor no sigas con esto yo...

441. Pablo: Durante todos estos años he tratado de explicarme muchos de tus silencios, pero siempre terminó en nada. Oscar, quiero que de una buena vez, me digas ¿Qué sucedió realmente después de aquella noche que yo dormí en tu casa? (Encarándolo).

442. Oscar: (Acorralado trata de decirle algo, pero no se atreve y lo esquiva).

443. Pablo: ¿Oscar?...

444. Oscar: ¡Déjame en paz! ¡Fuera de aquí!.

445. Pablo: ¡Aquí hay algo que no anda bien!  Y yo ¿Quiero saber qué es?

446. Oscar: ¡Me duele la cabeza! ¡Déjame solo! ¡Vete! ¡Fuera de aquí!

447. Pablo: ¡Pues no me iré hasta que no me des una buena explicación! ¡Escuchaste!...

Escena N° 39

(Sorpresivamente interrumpe la conversación el Padre Oscar)

448. Miguel: … Yo te daré esa explicación.

449. Oscar: Padre.

450. Pablo: Tío Miguel.

451. Oscar: Disculpen la sorpresa. Pero al escuchar la discusión no me quedo más remedio que interrumpir, sobretodo si se trata de mi hijo.

452. Oscar: ¿Cómo llegaste aquí?

453. Pablo: Perdóname Oscar, una vez le escribí una carta al tío, le preguntaba la razones del alejamiento que habían tenido ustedes  pero él jamás me respondió.

454. Oscar: Por favor Pablo retírate, necesito hablar a solas con mi padre.

455. Pablo: (En ademán de retirada) Como quieras.

456. Miguel: No, no sin antes responder a la pregunta que me hiciste en aquella carta.

457. Oscar: … ¡Ándate Pablo! (Lo toma del brazo e intenta sacarlo de la pieza, pero el papá se lo impide)

458. Miguel: Pablo se queda aquí hasta saber toda la verdad.

459. Oscar: … ¿Qué pretendes? ¿Viniste a herirme nuevamente?.

460. Pablo: No sé qué esta pasando aquí, pero creo que esta discusión no me compete, así es que…

461. Miguel: Te compete y mucho, tú eres el mejor amigo de mi hijo y…

462. Oscar: Basta, no sigas papá, por favor.

463. Miguel: (A Pablo) Yo aleje a mi hijo de mi lado porque estaba ciego, no fui capaz de ver que tenia a mi lado a un gran ser humano, que más allá de las diferencias personales entre su forma de ser y la mía, Dios me había dado en él al mejor de los amigos (Pausa y reflexión profunda). Hasta el día de hoy me cuesta superar la perdida de mi señora, yo la amaba. Tengo la imagen viva de ella en el quirófano de aquel hospital, cuando estaba apunto de dar a luz a nuestro único hijo el médico se acerco a mi y me dijo que había llegado el momento de la separación. Nos habíamos hecho tantas ilusiones, teníamos tantos planes  en común, con la llegada de nuestro primer hijo. En los últimos meses del embarazo le detectaron un cáncer pulmonar que avanzo más rápido de lo esperado y los médicos no pudieron hacer mucho por aliviarla por  temor a las secuelas que una quimioterapia y el uso de drogas podrían dejar en el niño que aún estaba en su vientre. Mientras la estaban interviniendo para sacar a oscar de su vientre, falleció de un paro respiratorio.

464. Pablo: … Tío, yo desconocía todo esto. Le pido mil disculpas por haber presionado a Oscar a hablar de algo que seguramente es muy doloroso para él.

465. Miguel: … Mi hijo te adora, tú eres su mejor amigo. No lo abandones nunca, por favor.

466. Pablo: …No necesita ni siquiera decirlo, yo jamás lo abandonare.

467. Oscar: Pablo, por favor,  me puedes dejar a solas con mi padre.

468. Pablo: Si, por supuesto. Con su permiso Don Miguel.

469. Miguel: Hasta luego, hijo. (Pablo, abandona la habitación).

   Escena N° 40

470. Oscar: (Con cierta indiferencia) Supongo que debo darte las gracias por no haberme delatado.

471. Miguel: Eres mi hijo y reconozco que te cause demasiado daño en aquel entonces,  no fui capaz de medir la magnitud de mi decisión. No es fácil para un padre admitir que su hijo es un… un…

472. Oscar: Un maricón, eso tratas de decir.

473. Miguel: (Sentándose en una de las sillas). No es el termino que precisamente yo hubiera usado, pero sea como sea, eres mi hijo, mi único hijo y después de estos años de lejanía me he dado cuenta que te sigo queriendo más que a nada en este mundo, nunca deje de quererte hijo, nunca (Intenta abrazar a Oscar, pero éste lo rechaza).   Ya me estoy haciendo viejo y en cualquier momento la vida me puede pasar la cuenta y…

474. Oscar: Entiendo,  no quieres morir con un peso en tu conciencia.

475. Miguel: … Si todos fuéramos perfectos el mundo seria un paraíso. Yo solo quiero recuperar tu cariño y decirte que, te acepto, tal como eres… (Ambos se miran en silencio y luego Don Miguel se gira para abrir la puerta, pero Oscar lo detiene).

476. Oscar: … Gracias.

477. Miguel: Estoy alojado en un hotel que hay en la cuadra de al frente, me quedare un par de días en esta ciudad, me haré unos chequeos médicos, si me necesitas  por cualquier cosa, dejare en la recepción de esta pensión el  teléfono del hotel (En son de salida).

478. Oscar: Papá… (Se acerca lentamente a éste y lo mira fijamente a los ojos). Te amo Papá (Ambos se abrazan), no imaginas cuanto te he echado de menos.

479. Miguel: (Permanecen abrazos por un par de segundos, luego se separan)…  Si me necesitas, no dudes en llamarme (Se retira).

Escena N° 41

OSCAR UNA VEZ QUE SE HA IDO SU PADRE JUNTA LA PUERTA Y LO MIRA POR LA VENTANA, LUEGO SE ACERCA A SU COMODA Y TOMA EL ALBUM FAMILIAR QUE TENIA AL COMENZAR LA OBRA, OBSERVA LAS FOTOGRAFIAS MIENTRAS LA PENA LE EMBARGA.

ESCENA N° 42

INGRESA SIN LLAMAR EN LA HABITACIÓN GISELA, QUIEN TRAE UNA MALETA. SE ACERCA A ESTE Y SE UBICA AL LADO DE ESTE.            

480. Gisela: Que mujer más bella, ¿Quién es?

481. Oscar: Mi madre, ella es mi madre.

482. Gisela: Era una mujer muy atractiva. Que feliz se ve en esta fotografía ¿Supongo que el Sr. Que la abraza es tu padre?.

483. Oscar: Sí.

484. Gisela: Y aquí se le nota guatita.

485. Oscar: Ahí tenía cinco meses de embarazó, esta foto me dijo papá que se la tomo un día antes que le diagnosticaran el cáncer pulmonar (Se pone a llorar). Si yo no hubiera estado en su vientre, los médicos, a lo mejor la habrían podido salvar.

486. Gisela: No te sientas culpable por ello. Su estuviera en nuestras manos el poder cambiar el destino, cuantas penas nos ahorraríamos.  Siéntete feliz pensando que ella se fue tranquila pensando que a pesar de todo el dolor que le provoco su enfermedad pudo dar a luz a un hijo precioso e inteligente.

487.  Oscar: (La mira fijamente en silencio por algunos segundos y luego se aferra a ella).

488. Gisela: Bueno, dejemos de lado las penas que a nadie hacen (Ambos se levantan del piso). Sabes, te quiero dar las gracias.

489. Oscar: ¿Las gracias? ¿Y por qué?.

490. Gisela: Porque has sabido cuidar muy bien mi habitación.

491. Oscar: ¿Tu habitación?

492. Gisela: Sí, hasta poco antes de casarme, vivía en esta habitación, yo misma la decore.

493. Oscar: La Sra. Silvia, jamás me lo menciono.

494. Gisela: El día que te la iba a arrendar me llamo para pedirme la autorización y cuando me hablo de lo caballeroso y delicado que te veías, yo le dije inmediatamente que si, que contará con mi permiso.

495. Oscar: Gracias. Eres una gran persona (Se da cuenta de la maleta) ¿Y esa maleta?.

496. Gisela: Es mía.

497. Oscar: ¿Qué?. ¿No me digas qué te vas?

498. Gisela: Sí, debo regresar a mi casa.

499. Oscar: Pero cómo, ¿Tan pronto?.

500. Gisela: Llevo casi veinte días por estos lados, y mi esposo me ha pedido que vuelva.

501. Oscar: ¡No! (La abraza fuertemente) ¡Tú no te puedes ir!, ¡No todavía!

502. Gisela: Oscar, tienes que enfrentar tu problema, no puedes vivir atormentándote, la solución esta en tus manos.

503. Oscar: Yo no estoy preparado.

504. Gisela: Nadie nace preparado para nada, es uno mismo el que debe prepararse,  con sinceridad, con verdad, con dignidad. Oscar eres joven, tienes mucho camino por delante, no puedes vivir aferrado a un imposible, acéptate y quiérete ese es el primer paso.

505. Oscar: …Te voy a extrañar, Gigi.

506. Gisela: ... Yo también te extrañaré (Le da un beso en la mejilla y comienza su retirada). (Antes de salir de la habitación)… Si alguien no te quiere como deseas que sea, sé paciente y no te deprimas, porque tarde o temprano llegará un ser que sí te amara de verdad...  Adiós (Sale).

Escena N° 43

OSCAR SE QUEDA CON LA MIRADA FIJA EN LA PUERTA MIENTRAS DESCIENDEN LAS LUCES.

APAGON GENERAL DE LUCES

      Escena Nº 44

OSCAR APARECE RECOSTADO SOBRE SU CAMA  DE ESPALDAS A LA PUERTA.

Escena Nº 45

PABLO  IRRUMPE FELIZ  EN LA HABITACIÓN.

507. Pablo: ¡Oscar!, ¡Te tengo una buena noticia! … ¡Conseguí que el jefe de carrera me diera una nueva oportunidad!.  En dos semanas más me realizarán nuevos exámenes y si los apruebo me reintegraran a la carrera, ¡No te parece que es genial!  (Al ver que éste no le presta atención, decae drásticamente en su entusiasmo)…¿Qué pasa? ¿Otra vez triste? … Pensé en venir de inmediato a contarte esta noticia, ya que supuse que serías el más feliz con ella, pero ahora no sé qué pensar... ¿Oscar? ¿Me estas oyendo?...

(SE PRODUCE UN PESADO SILENCIO ENTRE AMBOS, ENSEGUIDA OSCAR SE LEVANTA DE LA CAMA Y CAMINA HACIA LA VENTANA)

508. Pablo: …(Acercándose a éste) …¿Todavía sigues molesto conmigo?.

509. Oscar: (Se gira y lo abraza fuertemente)...     ¡Perdóname! ¡Perdóname Pablo!…

510. Pablo: Pero... ¿Por qué me pides qué te perdone?, No tengo motivos para hacerlo…No hay nada que perdonar.

511. Oscar: (Apartándose de él) Durante todos estos años te he tenido prácticamente obligado a mi lado, no he hecho más que coartar tu libertad…

512. Pablo: No, no, no digas eso,  yo jamás me he sentido privado de libertad a tu lado, al contrario, tú has sido el único amigo y hermano que jamás he tenido en la vida.

513. Oscar: ... Cada día que pasa me siento más solo,   tan alejado de todos.

514. Pablo: Pero si me tienes a mí (Se acerca a éste y le levanta el rostro) Mírame,  soy tu amigo,  el mismo amigo con el que has compartido por más de ocho años…tú no estas solo…

515. Oscar: (Lo mira fijamente a la cara y en un acto sin precedentes, lo besa).

(Pablo, inconscientemente se deja seducir por unos segundos y luego reacciona de manera muy violenta y lo empuja lejos de sí)

516. Pablo: ¡Suéltame! ¡Maldito perro asqueroso! ¿Te das cuenta de lo que has hecho?...

517. Oscar: ¡Pablo! ¡Perdóname! ¡Tienes que perdóname! ¡Te lo suplico! ...

518. Pablo: ¡Te has convertido en un maricón!... Peri si he sido un estúpido, como no me di cuenta antes,  ahora empiezo a entender muchas cosas... ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¡Tú, mi mejor amigo!... Es que estaba ciego,  para no darme cuenta que mi gran amigo era... un... ¡Un maricón!...

519. Oscar: (Se arrastra hasta los pies de éste y se los toma)... ¡Te lo suplico! ¡Tienes que perdonarme!... ¡Perdóname por favor!

520. Pablo: (Le da un punta pie y lo lanza lejos de si)... ¡Lo has destrozado todo!... ¡No imaginas cuan grande es la desilusión que me has causado!... ¡Te odio!... 

(Visiblemente conmocionado, se retira de la habitación).

Escena N° 46

521. Oscar: ¡Pablo! ¡Pablo!... (Presa de un severo schok emocional derriba todo lo que se encuentra a su paso y luego se deja caer en el piso).

Escena N° 47

SEGUNDOS MÁS TARDE, INGRESA SOFÍA, QUIEN A PRIMERA VISTA SE SORPRENDE DE TODO EL DESORDEN.

522. Sofía: ¿Oscar?... ¿Oscar?, Disculpa que haya entrado sin avisar, pero… la puerta estaba... ¿Oscar? ¿Estas bien?... ¿A que se debe todo este desorden?...

523. Oscar: ... Volviste.

524. Sofía: Bueno yo quería verte, la vieja no esta en la puerta por eso aproveche para entrar.

525. Oscar: No esperaba  que volvieras tan pronto.

526. Sofía: ¿No te entiendo?...

527. Oscar:¿Sabías que te he echado mucho de menos?... (Se acerca a ésta y la toma  bruscamente de los brazos y la apega a su cuerpo)  ¡Lo sabias!.

528. Sofía: (Confundida)... Me tomas por sorpresa, yo no sabia que me...

529. Oscar: Nunca debiste haberte ido, ¡Nunca!. (Golpea con fuerza la mesa).

530. Sofía: (Asustada) Sabes, creo que mejor vendré otro día, cuando  estés  más calmado... (Trata de salir, pero Oscar la toma violentamente por los brazos) ¡Ay! ¿Qué te pasa?

531. Oscar: ¡Bésame! (Trata de besarla a la fuerza, pero Sofía no se lo permite y ambos forcejean) ¡Bésame!.

532. Sofía: ¡Oscar!, ¡Me haces daño!, ¡No!, ¡Déjame!... (Le abofetea el rostro y se separa de éste)... ¡Estas loco!... ¿Qué te esta pasando?.

533. Oscar: No pedías que te demostrara mi hombría, bueno ahora te complaceré (La toma de los brazos y la tira  sobre la cama).

534. Sofía: ¡Auxilio! ¡Suéltame! (Lucha tenazmente contra él hasta que logra soltarse de éste, corre hacia la puerta  pero Oscar la alcanza, la toma del pelo y la lanza contra el piso y  luego se monta sobre ella e intenta violarla, pero luego se retracta. Sofía visiblemente choqueada se levanta con mucha dificultad del piso y abandona rápidamente la habitación).

 

TRANSCURRIDO UN BREVE LAPSO DE TIEMPO LLAMAN

 INSISTENTEMENTE A LA PUERTA

 

     Voz en Off: ¡Oscarito! ¡Oscarito!... ¿Estas ahí? ¡Oscarito! ¡Tengo que decirte algo importante! (Abriendo la puerta).

Escena N° 48

535. Silvia: Permiso... ¡Oscarito!... ¡ha ocurrido algo terrible!, Se trata de (Se asombra de todo el desorden)  Pablo.

536. Oscar: (Se incorpora con cierta lentitud)...

537. Silvia: Hijo,  ¿Acaso no me estas oyendo?.

538. Oscar: ¿Qué le pasa a Pablo?.

539. Silvia: Resulta que Pablo, se va.

540. Oscar: ¿Qué?

541. Silvia: Está empacando todas sus cosas, dice que se va de la pensión.

(OSCAR SE PASEA CON CIERTA DESESPERACIÓN POR LA HABITACIÓN)

542. Silvia: Oscarito, ¿Hijo, ustedes, tuvieron alguna discusión?... Mira que él no me ha querido contar nada,  ¿Tú sabes algo?...

543. Oscar: ¡Fuera de aquí!.

544. Silvia: ¿Cómo?.

545. Oscar: ¡Quiero que se vaya de mi pieza! (La empuja hacia la puerta).

546. Silvia: Pero, Oscarito, ¿No vas a hacer nada, para impedir que se vaya tu mejor amigo?.

547. Oscar: ¡Fuera de aquí!

548. Silvia: ¿Pero es que?...

549. Oscar: ¡Fuera!  (Empujándola) ¡Fuera de mi pieza!.

550. Silvia: ¡Ay! ¿Te volviste loco?

551. Oscar: ¡Fuera!...¡Fuera! .  (La echa de la pieza y cierra con fuerza la puerta).

Escena N° 49

CAMINA COMO LOCO DESESPERADO POR LA PIEZA, DE PRONTO SE ESCUCHA EN OFF LA VOZ DE PABLO LLAMANDO UN TAXI.

552. Pablo: ¡Taxi!... ¡Taxi! ¡Taxi espere!.

OSCAR CORRE HACIA LA VENTANA Y LA ABRE.

553. Oscar: Pablo, no te vayas, por favor no me dejes... ( Sin pensarlo más, sale corriendo tras él) ¡Pablo! ¡Pablo espera!.

Escena N° 50

EN PRIMER PLANO SE VE A PLABLO AVANZANDO RAPIDAMENTE HACIA DONDE LO ESPERA EL TAXI,  LUEGO APARECE OSCAR VOCIFEREANDO.

     Escena N° 51

554. Oscar: ¡Pablo! ¡Detente! ¡Por favor! ¡Dame una oportunidad! ¡Una sola oportunidad!...

555. Pablo: (Se detiene y permanece de espaldas a este por algunos segundos).

556. Oscar: Yo siempre te he sido leal,  jamás traicione nuestra amistad. Yo… yo no quería que pasará esto…. ¡Ay Dios! ¡Jamás debí haber permitido que esto llegará tan lejos!.  No imaginas cuanto  he luchado durante todos estos años contra mis sentimientos, hubiera dado mi vida por desprender de mi corazón todo el amor que siento por ti.

557. Pablo: (Se gira y camina a toda prisa hacia éste y lo aborda agresivamente) ¡No vuelvas a repetir eso! ¡Escuchaste! ¡Nunca más digas eso!. Me da vergüenza escucharte (Camina en son de retirada, pero luego se gira y lo mira fijamente)… Tu lo eras todo en mi vida, si no hubiera sido por ti creo que jamás hubiera llegado a la universidad… Gracias, Gracias por ello…Adiós (Avanza en forma definitiva hacia el taxi y lo aborda).

558. Oscar: … ¡Pablo! (Corre hacia éste pero no logra alcanzarlo) ¡Pablo!... ¡Pablo!... Se queda con la mirada fija en el vehículo, cuando ya lo ha perdido de vista se deja caer en medio de la calle).

Escena N° 52

Segundos después aparece el padre Oscar, quien viste abrigo largo y sombrero, al ver a su hijo tirado en la calle lo levanta, lo apega a su cuerpo y se lo lleva.

  

 

EN OTRO ESPACIO DE TIEMPO

 

“Fuiste como un sueño, un sueño existencial que sólo en la imaginación de mi verdad se hacía real, y aquí, muy adentro de mí, sigues estando tú, callado, silencioso, quizás temeroso, pero estas y yo estoy frente a ti, dispuesto, con los brazos abiertos. Déjame soñar, deja que mi voz ahogada por la emoción de la frívola realidad te idealice, bello y sensual... y te he soñado con tanta ansiedad, con tanto deseo, que anoche, ya de madrugada creí que regresabas y entrabas bajo las tapas de mi lecho, tímidamente delirante, sin prejuicios, sin piedad, sin pudor”...

Oscar

FIN

 AbrahamSanhezaLopez@hotmail.com  / abrahamsanhuezalopez@gmail.com

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