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Suegras Barbara's

de Hugo Daniel Marcos

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

Suegras Barbara´s

                                                                  De Hugo Daniel Marcos

 

 hugoteatro@hotmail.com

 

                  

Personajes:
Barbara.....20 años
Daniel 40 años
Sara 50 años
Elvira 50 años
Irma 65 años

 

 

 

Comienza a contarse la historia con proyección de diapositivas o fílmico. Se escucha la música de Stand by me. Daniel es un profesor de escuela secundaria, y Barbara una de sus alumnas. El es un hombre de unos 40 años, casado, y ella está terminando la escuela. Se nota el enamoramiento que ella tiene por Daniel, a lo que él escapa.  Una vez finalizado el ciclo lectivo, ella hace un viaje de egresados, pero no la pasa bien. Por su parte Daniel, tiene cada vez más problemas con su mujer hasta que ésta lo abandona. Al comenzar nuevamente el ciclo lectivo siguiente, Barbara que ya trabaja en una oficina, lo espera a la salida del colegio y se encuentran. Van a tomar algo. Otro día van a pasear por un centro comercial, otro día a un parque de diversiones, hasta que ella  lo lleva a su casa, y sorpresivamente, mientras él revisa unos libros en su habitación, ella aparece vestida muy provocativmente y lo besa. Otro día en un bar, él le regala un anillo.  Luego vemos como Barbara le cuenta a su madre, por lo que ésta se enoja mucho. Daniel hace lo propio con la suya y la misma reacción. Vemos a Daniel por una calle, sufriendo síntomas de ataque cardíaco. Barbara recibe un aviso telefónico angustiante. Barbara, Elvira, Irma y Sara en un pasillo de hospital.  Barbara durmiendo en una de los bancos del hospital. Un médico al otro día, que dá la buena noticia de que Daniel se salvó. Alegría de todos, excepto de Sara que llora. Daniel contento en una silla de ruedas, es llevado por Barbara hacia la salida del hospital, y allí lo esperan las tres mujeres. Daniel ya caminando con todas mientras Sara le besa el corazón. Casamiento de Daniel y Bárbara, Enojo de Elvira e Irma. Termina proyección y se abre el telón. 

 

Living amplio y confortable, con tres puertas a cada costado que comunican a la habitación de servicio, la cocina, el dormitorio, el baño, la calle, etc. En el centro un sillón de tres cuerpos y sillas con distintos mobiliarios.

 

                                  PRIMER CUADRO

 

(La escena está vacía, y entra Bárbara pintándose las uñas. Se acerca sigilosamente hasta el teléfono e intenta levantarlo.)

 

 

 

DANIEL EN OFF:  Ni se te ocurra llamar a tu mamá! (Ella deja el teléfono como en falta)

BARBARA: (Mintiendo) Ni se me cruzó por la mente.

DANIEL EN OFF: La sal, la pongo ahora?

BARBARA: (Suena el teléfono. Contenta) Dejá que atiendo yo! Hola? Ah, qué dice Irma? Qué? Está en la cocina.

DANIEL EN OFF: Si es mi mamá, no estoy!

BARBARA: Si, está acá! Ya le doy con él! No hace falta, dígaselo usted misma! No, no es molestia. No, no hace nada importante, está batiendo unos huevos. Yo me acabo de pintar las uñas, por eso. Si, pero el nene ya es grandecito y sabe. Si se mancha, hay lavaderos de ropa para eso. Y, los suyos eran otros tiempos! No! Cómo le voy a decir vieja?!Bueno, entonces no quiere hablar con él? Ya le dije que no lo molesta... Buéh, como quiera. Adiós! (Cuelga. Entra Daniel batiendo unos huevos en un bol, con delantal)

DANIEL: Ya cortó?

BARBARA: Si.

DANIEL: Qué quería?

BARBARA: Saber si estabas ocupado, para no molestarte. Yo le dije que no estabas ocupado, pero igual prefirió molestarme a mi.

DANIEL: Porqué cada vez que hablás de mi mamá, usás la palabra molestar?

BARBARA: Porque es molesta!

DANIEL: No es molesta.

BARBARA: Es molesta!

DANIEL: No es molesta!

BARBARA: Ah no? Entonces porqué cuando llama, querés que le diga que no estás?!

DANIEL: (Pausita) Está bien. Es molesta. Pero hay formas menos hirientes de decirlo.

BARBARA: Menos hirientes?

DANIEL: Si. Menos hirientes.

BARBARA: Por ejemplo?

DANIEL: Curiosa.

BARBARA: (Cada uno en lo suyo) Pegajosa.

DANIEL: Preocupada.

BARBARA: Obsesiva.

DANIEL: No! Esa es tu mamá!

BARBARA: Mi mamá no es obsesiva!

DANIEL: Si. Lo es.

BARBARA: No, no lo es.

DANIEL: Ah no? Y cómo le decís a una persona que te llama a las tres de la mañana, para preguntarte cómo se llama un actor que hace de mozo en una película, que antes había hecho de pueblo en otra, y que a nadie le importa cómo se llama, porque no lo conoce ni el que dirigió la película!?

BARBARA: Bueno. Le gusta mucho el cine.

DANIEL: Y porque le gusta el cine, te llama a las tres de la mañana?!

BARBARA: Llama para hablar con su hija.

DANIEL: A las tres de la mañana?? Y para hablar de cine??

BARBARA: No importa el tema. Le importa hablar conmigo.

DANIEL: Pero hablaron ocho veces en el día!

BARBARA: Eso es porque vos decidiste unilateralmente, que ella venga sólo los jueves!

DANIEL: Fué una decisión salomónica. Tu mamá los jueves y la mía los martes. Así no se encuentran y nadie sale lastimado!

BARBARA: Como si fuera una batalla campal.

DANIEL: La ultima vez no estuvieron muy lejos, y acordate que por culpa de ellas hasta nosotros estuvimos peleados. Y eso no va a pasar mas.

BARBARA: Otra decisión unilateral?

DANIEL: De todas formas, hablaron ocho veces en el día, no?

BARBARA: (Pausita) Siete.

DANIEL: Ocho.

BARBARA: Siete. Una vez la llamé yo!

DANIEL: Yo no dije quién llamó a quién. Dije hablaron!

BARBARA: Por lo menos ella no es molesta.

DANIEL: La verdad que no. Si hay algo agradable en la vida, es que te suene el teléfono al lado del oído, a las tres de la mañana, cuando yo me levanto a las seis, para preguntar cómo se llama un actor!!

BARBARA: Vos quisiste tener el teléfono de tu lado!

DANIEL: Y eso qué tiene que ver?

BARBARA:  Si lo hubieses dejado de mi lado como antes, no te despertaba!

DANIEL: O sea que la culpa es mía??

BARBARA: Si. Por querer el dominio del teléfono.

DANIEL: Nunca hablé de dominio!

BARBARA: Dijiste control!

DANIEL: No es lo mismo dominio que control.

BARBARA: Para el caso es lo mismo. Ergo, no puedo hablar por teléfono porque está de tu lado.

DANIEL: La única forma que no puedas hablar, es que te quedes afónica. Y así y todo, sos capaz de escuchar, lo que con tu mamá resulta facilísimo, porque puede hablar durante quince minutos sin respirar!

BARBARA: Claro que respira!

DANIEL: Obvio!

BARBARA: Esa es la muestra de cómo mentís!

DANIEL: Exagerar no es mentir.

BARBARA: Cuando se distorsiona la verdad, es mentir.

DANIEL: (La mira) Dónde está la sal?

BARBARA: En la alacena. Detrás del aceite. (Daniel sale por cocina. Ella va sigilosamente hasta el teléfono y lo levanta)

DANIEL EN OFF: Barby!

BARBARA: Si, mi amor?

DANIEL EN OFF: No hables otra vez por teléfono!

BARBARA: Porqué otra vez, si todavía no hablé?!

DANIEL EN OFF: Pero antes estuviste a punto.

BARBARA: De dónde sacaste eso?

DANIELEN OFF: Porque cuando agarrás el teléfono, después de pintarte las uñas, quedan manchas. (Ella deja el teléfono como descubierta)

BARBARA: También lo pude agarrar para correrlo.

DANIEL EN OFF: Si. Pero lo agarraste para llamar a tu mamá.

BARBARA: Y cómo estás tan seguro?

DANIEL: (Apareciendo siempre con el bol) De lo contrario me lo hubieses dicho enseguida. Pero tardaste en responder. Lo que significa que tuviste que inventar una excusa.

BARBARA: O sea que soy mentirosa?

DANIEL: No. No lo sos. En éste caso mentiste.

BARBARA: O sea que pensás que nunca te mentí?

DANIEL: (Pausita) No. Tampoco.

BARBARA: Entonces tengo razón. Creés que soy mentirosa.

DANIEL: Cuando se trata de tu mamá, si.

BARBARA: Eso es porque no la soportás!

DANIEL: Que no la soporto?!

BARBARA: No.

DANIEL: Vos tampoco.

BARBARA: Mirá si no voy a soportar a mi mamá!?

DANIEL: Hablaba de la mía.

BARBARA: Pero estábamos hablando de la mía.

DANIEL: Y yo cambié de tema.

BARBARA: Siempre cambiás de tema cuando no te conviene.

DANIEL: Cuando no me conviene, qué?

BARBARA: Lo que estamos hablando.

DANIEL: (Desorientado) De cuál de los temas?

BARBARA: No importa. De cualquiera. Cuando estás perdiendo, lo cambiás!

DANIEL: Ahí si estás mintiendo, porque no soy yo el que cambia de tema siempre.

BARBARA: Ves? Volvemos a lo mismo!

DANIEL: Adónde?

BARBARA: A decirme mentirosa.

DANIEL: (Vencido) Dónde dijiste que estaba la sal?

BARBARA: (Victoriosa) Ahí está!

DANIEL: (Mirando donde ella señala) En el dormitorio?

BARBARA: No. Que cambiaste de tema otra vez!

DANIEL: Vamos a hablar siempre de lo mismo?

BARBARA: No. Pero cuando se discute un tema hay que terminarlo.

DANIEL: Quién dijo?

BARBARA: Todos!

DANIEL: Quienes son todos?

BARBARA: Todos. Todos son todos.

DANIEL: Tu mamá!

BARBARA: También.

DANIEL: Viste? Volvemos al mismo tema.

BARBARA: Ahora sos vos el obsesivo.

DANIEL: Yo obsesivo?

BARBARA: Si. Estás obsesionado con mi mamá!

DANIEL: Yo no soy obsesivo.

BARBARA: Entonces porqué hablás siempre de mi mamá?

DANIEL: Yo no quiero hablar de tu mamá!

BARBARA: Y porqué lo hacés?

DANIEL: Porque vos hablás de tu mamá!

BARBARA: Cuando vos hablás de la tuya, yo no te discuto.

        DANIEL: Claro. Porque te molesta!

BARBARA: Yo no dije que me molesta. Dije es molesta!

DANIEL: Y si es molesta, te molesta!

BARBARA: Tampoco dije eso.

DANIEL: En qué quedamos? Te molesta, o no te molesta que sea molesta?

BARBARA: Depende a qué le llamemos molesta.

DANIEL: (Otra vez vencido) Me vas a decir dónde está la sal?

BARBARA: Ves? De nuevo cambiás de tema!

DANIEL: No. Es el mismo. Hace media hora que busco la sal. Pero te ponés a hablar de tu mamá y no me contestás!

BARBARA: Si. Te contesté. Pero estás tan obsesionado con mi mamá que no escuchaste.

DANIEL: (Deja el bol sobre la mesita, se le acerca tiernamente y la abraza) Porqué no dejamos a las madres de lado por un ratito y nos dedicamos a otra cosa.

BARBARA: Porqué? Tenés algo en mente?

DANIEL: (Mientras le besa el cuello) Mmmmm... si, varias. Pero una por sobre todas!

BARBARA: Ya te dije. En la alacena detrás del aceite!

DANIEL: (Contento) Gracias. Cómo te quiero! (Sale rápido hacia cocina. Pausita. Ella mira el teléfono. Lo va a tomar pero se arrepiente. Mira hacia cocina y sonríe picaramente. Comienza a desabrocharse la camisa sensualmente y se va hacia dormitorio. Daniel vuelve de cocina, y al no verla, se imagina, se entusiasma y quitándose aparatosamente el delantal, va corriendo hacia dormitorio tambien mientras grita)

Desconectá el teléfono!!

 

 

                                      SEGUNDO CUADRO

 

( Daniel está con una revista en la mano sentado en el sillón, pasando las hojas un tanto violentamente. Bárbara llega hasta él y se sienta a su lado. Se miran un tanto de reojo)

BARBARA: (Molesta por el ruido que hace Daniel con las hojas) Estás leyendo la revista o probando su resistencia?!

DANIEL: No. Estoy tratando de averiguar el nombre del director de una película que no vió ni el acomodador del cine! Y eso que te lo digo mil veces al día, desconectá el teléfono!

BARBARA: Bueno, tampoco exageres que no son mil veces al día. A lo sumo al año.(Ella comienza a divertirse con él, y si bien Daniel entra en el juego nunca se termina de enojar. Es un juego de discusiones, sin enojos) Y ni tampoco.

DANIEL: Que? Me llevás la estadística?!

BARBARA: No. Pero digo las cosas como son.

DANIEL: Me parece a mi, o en eso hay una solapada crítica a mi virilidad?

BARBARA: Solo digo las cosas como son.

DANIEL: Y cómo son?

BARBARA: (Como sacando cuentas) Veinte al mes. Si no hay algún feriado.

DANIEL: Perdón... no sabía que te parecía poco.

BARBARA: No. Yo no dije eso.

DANIEL: Porque si es así...

BARBARA: Ni mucho.

DANIEL: Qué querés decir?

BARBARA: Eso. Ni tanto ni demasiado.

DANIEL: Sabés a cuantas les gustaría estar en tu lugar? (Daniel toma un cigarrillo de la mesita y Bárbara agarra el encendedor como si se lo fuese a encender, pero termina quitándole suavemente el cigarrillo y lo vuelve a poner en la mesita)

BARBARA: Muchísimas.

DANIEL: Ahh...!

BARBARA: Y a otras no!

DANIEL: Qué querés decir?

BARBARA: Lo mismo de antes. Ni tanto ni demasiado.

DANIEL: Eso es porque vos no ponés todo en la balanza. Te olvidás por las que pasé. Te olvidás del corazón!

BARBARA: Qué tiene que ver el corazón?

DANIEL: Cómo qué tiene que ver?! Tengo un corazón que no es mío!

BARBARA: Mi amor, ese corazón ya es tuyo!

DANIEL: Si, ya sé! Bastante me costó ese transplante!

BARBARA: Nos costó!

DANIEL: Si lo pagué yo! Y en esa época era soltero!

BARBARA: Pero yo también tuve que pagar un precio!

DANIEL: Cuál?

BARBARA: Acaso no tuvimos que postergar el casamiento?

DANIEL: Ese fué todo tu precio??

BARBARA: Te parece poco?

DANIEL: Comparado con lo mío, claro! Yo me acosté frente al cuchillo! (Mismo jueguito con el cigarrilloy el encendedor)

BARBARA: Si, pero quién estuvo a tu lado todo el tiempo? Además de tu mamá y Doña Sara.

DANIEL: Otra vez con mi mamá?

BARBARA: Si vos sacaste el tema del corazón!

DANIEL: Para que lo pongas en la balanza. No cualquiera tiene un corazón de otro!

BARBARA: Mi amor ese corazón es tuyo! Te operaste hace casi cinco años! Ya podés hacer de todo. Si hasta vas a jugar al fútbol, cosa que no me gusta nada por otra parte!

DANIEL: Los médicos dijeron que podía hacer de todo, bueno, eso incluye el fútbol!

BARBARA: Si, pero es un gasto de energía inútil. Bien podrías usar esa energía en otra cosa.

DANIEL: Por ejemplo?

BARBARA: (Divertida mientras piensa) Mmmmm... en veinticinco!

DANIEL: Ves?! Te seguís quejando!

BARBARA: (Lo abraza divertida) Era un chiste.

DANIEL: Si, pero aunque sea en chiste... No pensás todo lo que uno pone para...

BARBARA: (Le dá piquitos enamorada) Está bien, mi amor!

DANIEL: Ni todo lo que uno hace por...

BARBARA: (Igual) Está bien! Cuando está bien, está bien... (Se besan enamorados cuando suena el timbre de calle y se quedan estupefactos)

DANIEL:  Hoy no es martes!

BARBARA: Ni jueves!

DANIEL: Y entonces? a quién se le puede ocurrir venir a molestar un sábado por la...?! (Trans. Reacciona angustiado) Doña Sara!!

BARBARA: Es muy posible.

DANIEL: No me digas que ya pasó un mes!

BARBARA: Si no querés, no te lo digo.

DANIEL: Será posible! Qué castigo!

BARBARA: Bueno, no seas así.  (Mientras va a la puerta para abrir)Pobre, tenés que entenderla!

DANIEL: Es que estoy podrido que le hablen al corazón y a mi no me den pelota! (Entra Doña Sara y detrás Bárbara. Sara se sienta al lado de Daniel y le habla directo al corazón)

SARA: (Habla, mientras Daniel repite en mímica lo mismo, como si siempre fuese la misma historia) Hola, mi amorcito. Te extrañé tanto...! Disculpá que no te pude venir a visitar antes, pero ya sabés, estuve muy ocupada. Pero como te prometí, cada principio de mes, aquí estoy contigo! (a Daniel) Cómo está?

DANIEL: (Señalándose el corazón) Él o yo?

SARA: Él. Quiero decir, bueno... los dos!

DANIEL: Muy bien. Funciona a las mil maravillas!

BARBARA: (Por lo bajo a Daniel) Tampoco es una licuadora!

SARA: Siempre fué puro corazón!

BARBARA: Quiere tomar algo, doña Sara?

SARA: Un tecito, si no es molestia.

BARBARA: Para nada... (Mientras va saliendo) Lo dejo con su nene!

SARA: Gracias. (Vuelve a hablarle al corazón) Sabés quién te manda saludos? El turquito. Te acordás? El flaquito de pelo largo? Ese que una vez le prestaste la motito, y terminó robando la farmacia de la esquina!

DANIEL: (Como para si) Lindo amigo!

SARA: (Ofendida, lo mira a los ojos) Usted disculpe, Daniel. Pero habíamos quedado que cuando hablara (Señalándole el corazón) con él, usted no se iba a meter, se acuerda? Es una conversación entre madre e hijo!

DANIEL: Disculpe que insista pero él, no la escucha. Él, ahora soy yo. Y yo no puedo evitar escucharla, porque él está adentro mío!

SARA: De todas maneras es el corazón de Pablito, y yo sé que me escucha!

DANIEL: No lo tome a mal, doña Sara... se lo digo con todo cariño, pero Pablito murió. Yo le estoy eternamente agradecido, pero...

SARA: Su corazón no murió! Y mientras exista sobre ésta tierra aunque sea una célula de él con vida, va a seguir siendo mi hijo! Porque yo lo engendré!! (Lagrimea compungida) Yo soy su madre!!

DANIEL: (Emocionado) Disculpe... yo no quise en ningún momento...

SARA: (Quiebra a firme y severa) Ahora si me permite quiero hablar con mi hijo. Hace un mes que no lo veo! (Entra Bárbara con taza de té)

BARBARA: Aquí tiene Doña Sara!

SARA: Gracias.

BARBARA: (a Daniel) Vos querés algo?

DANIEL: (Por lo bajo, haciendo señas de apuñalarla) Un cuchillo!

SARA: (Otra vez al corazón) Entonces, cuando le dije al turquito que venía a verte, me dió una idea bárbara!

BARBARA: (a Daniel) Qué turquito?

SARA: Me dijo... Porqué no vende ésta casa tan grande, y se compra un departamentito en el mismo edificio, así lo puede ver todos los días?!

DANIEL: (Asustado, se le escapa) Todos los días??! (Barbara lo mira severa)

SARA: Por eso me atrasé un poco. Estuve buscando al del kiosco para preguntarle. Viste que los kiosqueros conocen todo el movimiento...

BARBARA: Creo que la del cuarto A... (Daniel la mira severo) está resfriada!

SARA: Porque una señora en la verdulería comentaba que se va a desocupar uno. No lo venden, lo alquilan. Pero para el caso es lo mismo. No te parece bárbaro?! (Apoya su oído sobre el corazón de Daniel) Yo sabía que te ibas a poner contento! (a ellos) Está chocho! (Se levanta y toma su cartera) Permiso...

BARBARA:  (Escucha también el corazón de Daniel) Parece mentira, pero los latidos aumentaron!

DANIEL: Soy yo. Que me estoy poniendo nervioso!!

SARA: Voy a pasar un momentito al baño. Estos viajes son tan largos... Hoy casi no aguantaba más!

BARBARA: Doña Sara, los trenes tienen baños!

SARA: Si. Pero vaya a saber qué peste tenía el que se sentó antes. No, gracias. Prefiero ir cuando llego acá! (Sale por baño)

BARBARA: Por lo menos no piensa que estemos apestados! (Advierte que Daniel está absorto) Qué pasa?

DANIEL: Se va a mudar para acá!!

BARBARA: Eso parece. Que tiene?

DANIEL: Parece?? Es una fija!! Si lo tiró como una idea es porque ya lo tiene todo cocinado! Todavía no la conocés?!

BARBARA: Puede ser. Pero también hay que entenderla a la pobre..! Sufrió mucho! Imaginate... ella a tantos kilómetros de distancia... y enterarse que la policía mató a su hijo acá...!

DANIEL: Perdón! Cómo que lo mataron?! No había muerto en un accidente?!

BARBARA: (Como en falta) Eh? Si, claro! Un accidente!

DANIEL: Dijiste que lo mataron!

BARBARA: (Sin saber cómo arreglarla) Si. También!

DANIEL: Ahá! o sea que murió dos veces?!

BARBARA: No! Es que... lo mataron por accidente! Eso es!

DANIEL: Estoy empezando a sospechar que no conozco toda la verdad!

BARBARA: Otra vez me vas a tratar de mentirosa?

DANIEL: Hay algo que me suena raro.

BARBARA: Qué puede tener de raro esa pobre mujer? Para ella no es nada fácil. Yo  la comprendo. Se aferra a lo poco que le queda.

DANIEL: Mi corazón.

BARBARA: En realidad, es el de su hijo.

DANIEL: Pero lo tengo yo. El corazón no respira sin mi..

BARBARA: Y vos no respirarías sin el corazón.

DANIEL: Pero el corazón no piensa por si solo!

BARBARA: Y vos no pensarías sin el corazón.

DANIEL: Tengo hambre.

BARBARA: Aunque parece que vos pensás con el estómago.

DANIEL: Me estás tratando de gordo?

BARBARA: No. Gordo lo que se dice gordo, no estás. Apenas unos rollitos.

DANIEL: Rollitos? Dónde?!

BARBARA: (Lo acaricia sensualmente) Y... acá, y acá... y éste otro...

DANIEL: Ese no es un rollo.

BARBARA: Pero es el más lindo. (Se abrazan)

DANIEL: Me parece advertir una segunda intención.

        BARBARA: No. Es la misma de antes que se interrumpió.

SARA: (Saliendo del baño los vé y se horroriza) Nena!! Qué hacés??!

BARBARA: Qué tiene, doña Sara?? Es mi marido!

SARA: (Los separa enojada) Pero vos estás mal?? Está recién operado!!

BARBARA: Hace cinco años que se operó!! Está

perfectamente!

SARA: Si, pero si lo excitás demasiado, puede sufrir una recaída!

DANIEL: (Mirándose la erección) No creo. Hace una hora que está así!

SARA: Esas porquerías tienen que hacerlas muy espaciadamente, y con mucho cuidado! Sin agitarlo. Además... hay visitas! (Hablando sola) No sé que harán cuando no los puedo controlar, pero por suerte, éstos días que voy a estar acá, se van a portar bien, Pablito. Te lo prometo!

DANIEL: Disculpe, doña Sara... Pero cómo es eso de éstos días que va a estar acá?

SARA: Bueno, en algún lugar me tengo que quedar hasta que consiga un departamento, no?

DANIEL: Y el acá, significa exactamente... acá??

SARA: Claro!! (Daniel va a reaccionar, pero Bárbara le tapa la boca dándole un beso para que no proteste) Pensé en irme a un hotel, pero me dije seguro que Pablito no lo va a permitir, entonces para qué disgustarlo?! Me quedo unos días acá y listo! (Mira su reloj)Voy a ver si encuentro a alguien para preguntar por los departamentos. (Vuelve a besarse las yemas de los dedos y luego se la apoya sobre el pecho de Daniel) Hasta luego, mi vida. En un ratito vuelvo. (Se va por calle. Daniel se levanta enojado)

DANIEL: Yo voy a darme una ducha bien helada para sacarme las dos calenturas! Pero cuando vuelva, si no le decís que se vaya, la echo yo! (Se va hacia el baño muy enojado)

BARBARA: Y... le voy a tener que pedir que se vaya nomás... Pobre. Me dá pena, pero... (suena el timbre de calle) Igual se lo tengo que decir.(Va hacia la puerta y al abrir, entra Elvira, la madre de Bárbara)

ELVIRA: Lo encontré!! (Exhibiendo una revista)

BARBARA: Mamá!! Qué hacés acá??

ELVIRA: Se llama Richard Bathend! No sabés lo que me costó!

BARBARA: (Mirando temerosa hacia el baño) Mamá! Hoy es sábado, sabías??

ELVIRA: Por supuesto! Cómo no voy a saber?! (Sigue con entusiasmo en lo suyo) Me pasé como cuatro horas buscando en cuanta revista de video había! Pero al final lo encontré! No me iba a ganar así de fácil!

BARBARA: Mami! Yo quiero decir que si es sábado, significa que no es jueves! No sé si me entendés?!

ELVIRA: Qué te pensás, que soy estúpida?! Ya lo sé! Pero estaba tan emocionada, que lo tenía que compartir con alguien. Y vos sos lo único que tengo en la vida! Resultó se Richard Bathend nada menos!

BARBARA: Mami, no te ofendas, pero es sábado. Me lo podrías haber dicho por teléfono!

ELVIRA: Es que además vine por otro motivo.

BARBARA: Qué pasó? No me asustes.

ELVIRA:  Salí de casa apurada para ir al video club, y al cerrar la puerta me acordé que dejé las llaves adentro. No tuve más remedio que venir a buscar las llaves que tenés vos.

BARBARA: Pero si te dí mi juego el lunes, te acordás? Porque vos habías perdido el tuyo en la calle!

ELVIRA: Entonces el que quedó adentro era tu juego! Menos mal que tengo otro juego, que si no...!

BARBARA: Dónde lo tenés?

ELVIRA: Arriba del televisor!

BARBARA: Buenísimo! Y ahora? Hay que llamar a un cerrajero!

ELVIRA: Sábado?? Y a la noche?? Sabés cuánto te puede costar?!

BARBARA: Qué decís, má?! Es fin de mes! No tenemos un centavo! Hasta que Daniel no cobre el lunes...!

ELVIRA: Y buéh... no voy a tener mas remedio que quedarme ésta noche acá!

BARBARA: (Asustada) Qué?? Pero vos querés que yo me divorcie?!

ELVIRA: Mal no te vendría. Pero además por hoy no tenemos otra solución.

BARBARA: No mamá. Acá no podés quedarte!

ELVIRA: (Haciéndose la víctima) Serías capaz de echar a tu propia madre?? (Trans. Mira sospechosamente) No será que anda la bruja por acá, no?

BARBARA: Cuál?

ELVIRA: La única, nena! Cuál va a ser?

BARBARA: La mamá de Dany?

ELVIRA: Off course!!

BARBARA: No. No está. Al menos ella es repetuosa de los días que le corresponden!

ELVIRA: Ah, claro! Ahora la defendés a esa!

BARBARA: No la defiendo. Pero esa, aunque sea insoportable, es la madre de mi marido!

ELVIRA: Mas que tu marido, podría ser tu padre!

BARBARA: Otra vez con eso?? No te cansás de decir siempre lo mismo?!

ELVIRA: Porqué? Acaso es un secreto que él es una persona mayor?

BARBARA: Mamá..!

ELVIRA: Si te lleva cualquier cantidad de años!

BARBARA: Quince! No son tantos!  Y por otra parte es mi vida y elijo yo. Te acordás que lo discutimos unas siete mil veces, más o menos.?

ELVIRA: Pero tiene cuarenta años! Y vos apenas sos una mocosa de veinticinco! Qué va a pasar cuando él tenga sesenta, eh?

BARBARA: Yo voy a tener cuarenta y cinco!

ELVIRA: Y cuando tenga setenta?

BARBARA: Cincuenta y cinco!

ELVIRA: Ves? Es lo que yo digo!

BARBARA: No lo decís vos. Lo dicen las matemáticas.

ELVIRA: Dá lo mismo. Igual va a ser un viejo decrépito y un asmático apestoso!

BARBARA: (Indignada) Mamá!!

ELVIRA: Qúe pareparaste para cenar? (Va hacia la cocina y sale)

BARBARA: Nada. Te dije que no tenemos un centavo. Así que si te quedás, vos también vas a pasar hambre! (Se queda vencida en el sillón. Suena el timbre de calle. Barbara abre y entra Sara)

SARA: No encontré a ninguno! Dónde se mete la gente? No piensan que una puede necesitar algo?

BARBARA: Doña Sara... es sábado!

SARA: Y con eso?

BARBARA: No se acuerda lo de la biblia, el día de descanso?!

SARA: Y ahora qué hago? Tengo que esperar hasta mañana para preguntar?

BARBARA: No hace falta. Para qué se va a quedar?  Usted vuélvase a su pueblito, que yo en cuanto vea a alguien, le pregunto.

SARA: No puedo. Tengo que estar acá para ver el departamento!

BARBARA: Tampoco hace falta. Yo lo puedo ver por usted, y si reúne las condiciones le aviso!

SARA: Decididamente no. Tengo que quedarme acá!

BARBARA: (Casi perdiendo la paciencia) Porqué??!

SARA: Porque en cuanto el turquito me dió la idea, vendí la casa!

BARBARA: Pero porqué se apuró tanto??

SARA: Supuse que iba a ser fácil conseguir un departamentito. No preví éste inconveniente. Es decir, lo pensé, pero ustedes... tan buena gente, bueno... no les iba a importar que me quede un par de días hasta que me acomode, no?

BARBARA: Y digo yo... no hubiese sido mejor consultarnos?

SARA: También lo pensé. Pero para qué iba a molestarlos?! Ustedes están tan ocupados... Por otra parte las comunicaciones de larga distancia son carísimas! Esto es lo mejor para todos. Total yo no molesto. Me acomodo en la otra piecita y listo.

BARBARA: Pero es que... la habitación de servicio está toda revuelta, vió?

SARA: (Un tanto despectiva) Si, ví. Pero no te preocupes. Por ustedes soy capaz de ordenárselas. (Advirtiendo) Pero porque son ustedes, eh?! (Se va hacia hab. De serv. Y sale. De cocina entra Elvira)

ELVIRA: Barbita... tu marido siempre te mata de hambre, o solo cuando vengo yo? No tenés nada! Qué vas a comer?  

 BARBARA: Mamá, te dije que no había nada.

ELVIRA: Seguro que cuando viene la bruja, hay de todo!

BARBARA: Siempre hay de todo. Dió la casualidad que hoy no hay nada. Y además no me mata de hambre. Se me vieras bien te darías cuenta!

ELVIRA: Cuenta de qué? Si estás famélica! Sos piel y huesos! No necesitás radiografías, con ponerte una vela atrás, listo!

BARBARA: Me parece que estás exagerando un poco.

ELVIRA: Exagerando? Mirate! Si tranquilamente te podés acostar en una aguja y taparte con el hilo!

BARBARA: Yo??

ELVIRA: Y eso sabés porqué es? Porque ese hombre es un egoísta!

BARBARA: Daniel egoísta? Qué decís?!

ELVIRA: Claro que si! Seguramente a él no le debe faltar su tremendo sandwich de queso y tomate cada mediodía, no?

BARBARA: No. a él no le gusta el tomate.

ELVIRA: Ahh!! Pero reconocés que él come muy bien! En cabio a vos, te tiene acá adentro tirada como un trapo de piso, y muerta de hambre! Pero por suerte está tu madre acá! Voy a buscar una pizza! (Sale por calle. Bárbara quedó en el sillón. Del baño aparece Daniel)

DANIEL: (Mirando a todos lados) Se fué?

BARBARA: Eh? Quién?

DANIEL: Cómo quién? Doña Sara!

BARBARA: Ah...

DANIEL: (Que se quedó esperando la respuesta) Y..??

BARBARA: Y, qué?

DANIEL: Le dijiste a doña Sara que se fuera?

BARBARA: Si. Le dije que se fuera.

DANIEL:  Eso significa que se fué de acá?

BARBARA: (Mirando el living) De acá, se fué. Quedate tranquilo.

DANIEL: Y adónde se fué?

BARBARA: (Señalando sutilmente la hab. De serv.) Y... por ahí!

DANIEL: (Se le acerca y la abraza) Por fin! Si había algo que hoy no iba a soportar es que hubiese alguien acá! Hoy te voy a sorprender!

BARBARA: Si... yo también.

DANIEL: Te vas A poner el conjuntito que te regalé?

BARBARA: No. La sorpresa que te tengo va a ser más grande todavía!

DANIEL: (Mientras le besa el cuello) Uy, qué bueno! Ya que no tenemos nada para comer, nos vamos a dedicar exclusivamente al postre! Es más, voy a desconectar el teléfono!

BARBARA: No creo que haga falta.

DANIEL: Al contrario. Es fundamental.

BARBARA: Pero por mas que desconectes, pueden venir!

DANIEL: Porqué van a venir? Hoy es sábado!

BARBARA: Bueno, pero imaginate que alguna tenga un inconveniente... a quién van a recurrir? A nosotros, por más sábado que sea!

DANIEL: Escuchame bien: Sea el incoveniente que sea, va a esperar hasta mañana. Pero hoy no las quiero ver por acá, entendido?

BARBARA: Otra decisión unilateral?

DANIEL: (Firme) Si!

BARBARA: Y si no estoy de acuerdo?

DANIEL: (Sospechando. La mira. Ella lo esquiva) Mi amor... por casualidad tu mamá no te habrá llamado para decirte que venía, no??

BARBARA: No. Te lo juro! No me avisó nada de nada!

DANIEL: Ahh! Porque la llego a ver acá otro día que no sea jueves, y la tiro por una ventana!

BARBARA: Mi amor... te aseguro que hago todo lo posible para que no la veas!

DANIEL: No puede ser que no tengamos un día en paz por culpa de ellas! Se acabó! Y además sabés que vamos a hacer? Por la última pelea que tuvieron, van a tener la entrada prohibida a ésta casa, durante un mes!

BARBARA: A... partir... de cuándo?

DANIEL: Desde éste preciso instante! (La abraza excitado) Acá no entra nadie más! Por fin vamos a estar absolutamente solos. Ni tu mamá, ni la mía, ni doña Sara...!

BARBARA: (Se ríe nerviosamente) En serio??

DANIEL: (La mira) De qué te reís?

BARBARA: Quién se ríe?

DANIEL: Vos! Te estás riendo! Qué pasa?

BARBARA: Es que cuando me besás detrás de la oreja me dá cosquillas, y me río!

DANIEL: Desde cuando?

BARBARA: No sé. Me agarró de golpe. Cuando me besás así me agarra una cosa por dentro que... (Advierte que de hab. De serv. Sale Sara con una pila de diarios viejos, sin que Daniel la advierta por estar de espaldas. Bárbara lo arroja sobre el sillón mientras lo besa, arrojándose encima de él, para que no vea a Sara. Sara sale por calle. Cuando Barbara ve que Sara ya no está se incorpora)  Viste? Me agarró de nuevo!

DANIEL: Uy, como estás hoy! Vení! (intenta sacarle la ropa)

BARBARA:  No. Qué hacés?

DANIEL: Qué? Querés un folleto explicativo?

BARBARA: Es que... acá no.

DANIEL: Dónde? En la cocina?

BARBARA: Menos! Mejor en el dormitorio. Ahí!

DANIEL: (Tratando de llevarla) Bueno, vamos!

BARBARA: No! No puedo!

DANIEL: Y ahora qué pasa?

BARBARA:  Un poco de romanticismo.... (Se acerca y lo mimosea) Como aquella vez, te acordás?

DANIEL: Si. Me pasé media hora buscando un libro que no existía!

BARBARA: Necesitaba tiempo para ponerme el conjuntito. Vos no dabas muestras de avanzar... Yo tenía que tomar la iniciativa! (Daniel le besa el cuello) Y que mejor que tenerte en mi dormitorio... (Barbara vé que viene por puerta de calle Elvira, y otra vez tira a Daniel, ésta vez al piso delante del sillón mientras lo besa) Me agarró otra vez!! (Elvira entra con caja de pizza y sale por cocina. Cuando Barbara se da cuenta que ya salió, se incorpora)

DANIEL: No demos más vueltas. Vamos!

BARBARA: No puedo!

DANIEL: Me vas a matar de un infarto. Qué pasa ahora?

BARBARA: Volvió!

DANIEL: Quién? Doña Sara?

BARBARA:  No. El hambre.

DANIEL: No hay nada.

BARBARA: Por eso. Llamo a don Alberto de la pizzería y que me mande una. Mañana se la pagamos. Mientras vos andá a la camita y esperame.

DANIEL: Bueno... no tardes. (Daniel sale por dormitorio. De cocina aparece Elvira con la caja de pizza y la deja sobre la mesita)

ELVIRA: Lista la pizza. Pero busqué y ví que tampoco tenés nada para tomar.

BARBARA: (Intentando llevarla a la cocina) Preparemos jugo de naranjas.

ELVIRA: Compraste esos jugos para diluir? Son una porquería!

BARBARA: No. Tengo naranjas! Las exprimimos y listo, qué te parece?

ELVIRA: La verdad, podría haber comprado yo unos de esos jugos. Las cosas que uno hace por sus hijos!

BARBARA: Me revienta que hables en plural, cuando soy hija única! (Sale Elvira por cocina. De hab. De serv. Aparece Sara con una caja)

SARA: Esto también se lo tiro a la basura?

BARBARA: Cómo que también? Qué más tiró?

SARA: Un montón de diarios viejos!

BARBARA: No me diga que tiró las publicaciones de mi marido!

SARA: Eran viejos. Si las hojas estaban amarillas!

BARBARA: Vaya a buscar esos diarios que son de Daniel, por favor!

SARA: No sé para qué guardan tantas porquerías! (Va a salir por calle pero se arrepiente) Ah, Bárbara... Me podrás conseguir un recipiente, mientras tanto?

BARBARA: Un recipiente? Para qué?

SARA: Hace rato que me tengo que hacer unos análisis, y ya que vine a la ciudad, aprovecho a ver un especialista.

BARBARA: Bueno. Voy a ver si le consigo uno.

SARA: Tengo que llevar el último orín de la noche, y el primero de la mañana.

BARBARA: (Con cierto asco) Esta bien, doña Sara. No tiene que explicarme nada.

SARA: Porque cuando sale de color turbio amarillento, no es nada bueno.

BARBARA: Suficiente doña Sara!

SARA: Y yo hago con mucha espuma. a veces parece cerveza recién tirada.

BARBARA: (Perdiendo la paciencia) Doña Sara, por favor!!

SARA: Qué? Te impresiona?

BARBARA: No exactamente, pero tampoco me parece un lindo tema de conversación.

SARA: Y eso que no te mencioné el de materia fecal!

BARBARA: (Enérgica) Vaya a buscar esos diarios de una vez!!

SARA: (Mientras sale por calle) Con ese carácter no va a llegar muy lejos! (Sale. Bárbara toma la caja de pizza y se dispone a sacarla a la calle también, cuando de dormitorio aparece Daniel)

DANIEL: Con quién hablabas?

BARBARA: (Pegando un giro sobre si misma, le dá la caja) Te trajeron la pizza!

DANIEL: Tan rápido? Se nota que ya las tienen listas... (La abre) Con tomate??

BARBARA: Tiene tomate? Ah, claro... así comemos los dos.

DANIEL: Siempre pedís lo que a vos te gusta!

BARBARA: (Intenta agarrar la caja) La voy a cambiar.

DANIEL: No. Con el hambre que tengo, le saco el tomate y listo. Hay algo para tomar?

BARBARA: Estoy preparando jugo. Vos andá a comer en la cama que tanto te gusta.

DANIEL: Si siempre te enojás por eso!

BARBARA: Cómo no me voy a enojar?! La llenás de miguitas y después parece un colchón de arena!

DANIEL: Es lo que yo digo, te enojás!

BARBARA: (Trans. Sonrisa falsa) Pero hoy no me importa. Es una noche especial, no? Andá ả la cama, que ya te llevo el juguito. (Ella sale presurosa por cocina y Daniel se dispone a comer una porción en el camino al dormitorio)

DANIEL: Comer en la cama... Después postre triple, si llego... (Como hablándole a Dios) Qué más puede pedir un hombre para sentirse feliz! (En la puerta de calle aparece Irma, la madre de Daniel, con bolso, llorosa y angustiada)

IRMA: Hijo!!!

DANIEL: (La mira horrorizado y luego vuelve a hablar al cielo) Qué parte no entendiste??!

 

                             TERCER CUADRO

 

IRMA: (Mientras habla muy angustiosamente, Daniel está mas pendiente de que puede aparecer Barbara, y camina nervioso de un lado a otro. Al tiempo que habla, Irma se va comiendo la pizza)  No sé por donde empezar! Todo fué tan rápido, que casi no tuve tiempo de reaccionar!

DANIEL: Pero te hicieron algo?

IRMA: No les dí tiempo.! Cuando entré y los ví, lo primero que atiné fué a apagar la luz, porque yo conozco bien la casa, pero ellos, no. Y empezaron a correr por todos lados y se llevaban los muebles por delante!

DANIEL: Estaban armados?

IRMA: El que encontró la policía, no. El otro que se escapó, no sé.

DANIEL: Y adónde lo agarraron?

IRMA: Adentro del televisor.

DANIEL: Qué??

IRMA: Bueno, él iba corriendo y yo le puse el pié. Terminó de cabeza adentro del televisor.

DANIEL: Se lastimó?

IRMA: No. Pero se tragó la perilla del volúmen.

DANIEL: Entonces no fué mas que un susto?!

IRMA: Si, pero qué susto! Te quisiera ver a vos, que llegás a tu casa y te encontrás con que hay gente adentro! No sabés la impresión fea que es eso!

DANIEL: Si, lo sé!

IRMA: También te pasó? Con ladrones?

DANIEL: No. Con mi suegra.

IRMA: (Con cierto asco) Tenés razón. Prefiero los ladrones!

DANIEL: Bueno, era un chiste...

IRMA: El mío, no. Con los ladrones puedo defenderme. Pero de sólo pensar que llego a mi casa, y me encuentro con esa bolsa de papas con cara de vinagre pasado, y se me revuelve el estómago!

DANIEL: Porqué no medís un poco las palabras?

IRMA: Y qué te creés que estoy haciendo?? Se me ocurrieron otros adjetivos, pero me cuidé para no herir a tu amada! Esa mocosa impertinente! No sé qué le viste, mirá! Y eso que tenías novias vos, para elegir. Pero no! Con tal de llevarme la contra, te enganchaste con la primera chirusita que se te cruzó!

DANIEL: En primer lugar, no fué la primera. Y además no es ninguna chirusita. Bárbara es... bárbara!

IRMA: Ya sé que es Bárbara. Ni se parece a Raquel!

DANIEL: Me refiero a que es... maravillosa!

IRMA: Y yo  me refiero ả que no es Raquel. Esa sí que era una mujer!

DANIEL: Parece mentira que no aceptes que lo de Raquel se terminó!

IRMA: Porque conociste a ésta!

DANIEL: Se había terminado antes. Y además porque me enamoré de Bárbara!

IRMA: Vaya a saber qué te habrá hecho para que te enamores! (Advierte que Daniel intenta encender un cigarrillo)

DANIEL: Muchas cosas, pero no me parece conveniente enumerarlas.

IRMA: (Un tanto espantada) Qué hacés??

DANIEL: Te contesto.

IRMA: Al cigarrillo me refiero!

DANIEL: Lo fumo. Para eso los compré!

IRMA: Otra vez con esa porquería?! Seguro que fué la mocosita la que te arrastró de nuevo a eso!!

DANIEL: Si Bárbara no fuma!

IRMA: Pero te lo permite! Y eso es peor todavía! No hay caso. Es muy chica para vos. Si hasta podrías ser su...

DANIEL: (interrumpe enérgico) No me vengas vos también con eso!! No soy el padre. Soy el marido!!

IRMA: Pero podrías serlo.

DANIEL: (Conteniéndose) Mamá... El susto ya pasó. La policía agarró al delincuente... así que ya podés volver a tu casa y descansar un poco, no?

IRMA: Pero vos qué tomaste?? Pintura fluorescente??! Cómo voy a volver a casa??!

DANIEL: Caminando, en taxi o montada en un burro. No me importa!

IRMA: Y si el otro ladrón vuelve para vengarse?? No!! Ni loca!! Y menos de noche! Esta noche me quedo acá!

DANIEL: Me parece que la que tomó la pintura sos vos! Acá no podés quedarte!

IRMA: Porqué no?

DANIEL: Porque justo hoy le dije a Bárbara que quería que estemos solos, sobre todo por la madre, y ahora vas a venir vos a quedarte?? No!! Ni lo sueñes!

IRMA: Por mi no te preocupes. Ni me van a notar. Ustedes hagan su vida.

DANIEL: Mamá... escuchaste algo de lo que te dije?

IRMA: Supongo que todavía ni habrán cenado, así que tengo tiempo de ir acomodándome...

DANIEL: Mamá..!!

IRMA: (Yendo hacia dormitorio) Eso si. En el dormitorio duermo yo. Mi cintura necesita un buen colchón. Sabés cómo sufro de la espalda. (Sale por dormitorio. De cocina aparece Bárbara)

BARBARA: Qué hacés acá?

DANIEL: (Sin saber qué decir) Bueno, yo... vi luz y entré.

BARBARA: (Con sonrisa falsa) Ahhh....

DANIEL: Y vos? No vas a la cocina?

BARBARA: (Un tanto temerosa) Porqué querés que vaya a la cocina?

DANIEL: No estabas preparando jugo?

BARBARA: (Aliviada) Ahh, si. El jugo. Y vos no vas al dormitorio?

DANIEL: (Un tanto temeroso) Porqué querés que vaya al dormitorio?

BARBARA: No ibas a comer la pizza allá?

DANIEL: Ahh... si. La pizza. Claro. Ya voy. (Van retrocediendo cada uno hacia su salida mirándose de reojo)

BARBARA: No te olvidás de algo?

DANIEL: De qué?

BARBARA: La pizza.

DANIEL: Ahh, si, claro. Qué tonto, no? (Daniel sale con la caja de pizza hacia dormitorio y Bárbara se percata que así sea. De cocina aparece Elvira)

ELVIRA: Y Barbita? Las naranjas se van a marchitar.

BARBARA: Lo que se marchitan son las flores, má. No las naranjas!

ELVIRA: Perdón! (Con ironía) Me olvidé que sos la esposa de un profesor! (Observa la mesita)  Y la pizza?

BARBARA: Eh? La... la devolví. No estaba buena. Tenía moho.

ELVIRA: Y la devolviste así nomás?!

BARBARA: Y qué querés? Que le ponga un moño??

ELVIRA: No, Barbita. Yo qué te enseñé?

BARBARA: Te pedí millones de veces que no me digas Barbita! Me hacés sentir un mono!

ELVIRA: No hay caso. Todo lo tengo que hacer yo. (Va hacia calle)

BARBARA: Te vas?

ELVIRA: A la pizzería. Qué es eso de andar vendiendo cosas podridas?! Ahora me van a escuchar. (Por calle entra Sara y se encuentran)

SARA: No hay caso, no encuentro a nadie. (a Elvira) Elvira! Tanto tiempo!

ELVIRA: Doña Sara. Cómo anda?

SARA: Y como se puede estar en mi situación?!

ELVIRA: Me imagino. Pero tiene que ser fuerte.

SARA: Eso intento. Pero se hace duro.

ELVIRA: Es el destino. Quién iba a decir que un muchacho tan sano, tan fuerte, con un corazón de hierro, no? Y mire adónde fué a parar!!

SARA: Usted lo dijo. Es el destino.

ELVIRA: Tiene que consolarse. Por lo menos algo le quedó... Aunque no esté bien guardado!

SARA: A veces no sé si hice bien en permitirlo. Me parece que éste muchacho no me quiere.

ELVIRA: No se angustie, que no es con usted. Él no quiere a nadie!

BARBARA: Mamá!

ELVIRA: A ella, pobrecita la tiene engañada. Es tan ingenua... Vino de visita?

SARA: En realidad me mudé acá.

ELVIRA: (Mirando a Bárbara como en reprimenda) Acá??

SARA: Al edificio, quiero decir. Para estar mas cerca de mi Pablito. Y hasta que consiga uno, me ofrecieron quedarme con ellos.

ELVIRA: (a Bárbara, irónica) Pero qué grata sorpresa!!

BARBARA: Mamá, yo te puedo explicar...

ELVIRA: (Siempre irónica) Nada me gustaría más! Primero voy a poner en vereda al de la pizzería, (a Bárbara) y después al resto! Permiso...

SARA: (Elvira sale por calle) Metí la pata?

BARBARA: (Amargada) No. Esa fuí yo cuando nací!

SARA: Mejor voy a terminar de arreglar el cuarto. Hay tanta mugre acumulada que...

BARBARA: (Levantándose apurada) Yo la ayudo. Así no tira nada mas. Está bien? (Salen ambas por hab. De serv. Cuando de dormitorio aparece Daniel sigilosamente, Mira a todos lados y saca a su madre del brazo)

DANIEL: No tiene que verte, entendés? Si te ve, se pudre todo!

IRMA: Qué culpa tengo yo de sufrir de sistitis? Ojalá nunca te pase!

DANIEL: Bueno, pero apurate. (La mete dentro del baño) Y no hagas ruidos! (De hab. De serv. Aparece Bárbara y los dos disimulan)

BARBARA: Qué hacés acá otra vez? No quedamos en que me esperabas en el dormitorio?

DANIEL: (Sin saber qué decir) Es que... (La abraza) Te extraño mucho!

BARBARA: (Lo gira para poder ver la puerta de hab de serv.) Yo también te extraño. Lo único que quiero es estar con vos!

DANIEL: (La vuelve a girar para poder mirar la puerta del baño) Yo no podría pensar en otra cosa!

BARBARA: Para mi no existe nada mas importante que vos! (Barbara advierte que por puerta de calle entra Elvira, y otra vez lo tira sobre el sillón, besándolo) Me agarra otra vez!! (Elvira entra con caja de pizza y va hacia cocina. Barbara se levanta) Cómo me excitás! Hay momentos que no me puedo contener por más que quiera!

DANIEL: (Levantándose) No sé exactamente qué es eso que te agarra, pero me encanta, porque... (Daniel advierte que por baño se asoma Irma, y ahora él la tira a ella detrás del sillón besándola) Uy! Me agarró a mi también!! (Irma sale del baño, y se va por dormitorio sigilosamente. Daniel se levanta) Tenías razón! Es buenísimo!

BARBARA: (Con desconfianza, mira a su alrededor) No entiendo... Qué es exactamente lo que te agarra?

DANIEL: Lo mismo que a vos, supongo.

BARBARA: (Mirando desconfiadamente su entorno) Dudo mucho que sea lo mismo! (Bárbara vé que de hab. De serv. Sale Sale y quiebra ả ardiente)  A mi me agarra más fuerte! (Lo vuelvea a tirar sobre el sillón. Sara sale con otra pila de diarios a hurtadillas, como un chico que comete una travesura. Ellos mientras se besan dejan el nerviosismo y se van abandonando al deseo. Se excitan y se olvidan de los demás. De cocina aparece Elvira con la caja de pizza ya abierta para servir, y al verlos se les acerca con actitud de desprecio. De calle entra Sara, se intriga y ella también se pone a mirarlos. De dormitorio entra Irma, sin verse con Elvira por estar en el medio Sara que le tapa la visión, y también se queda mirando a Daniel y Bárbara. De pronto ellos abren los ojos y Barbara grita asustada al ver a Irma, Daniel también grita al ver a Elvira, Y a su vez, Elvira e Irma gritan al verse)

TODOS: Aahhhhhhhh........!!!!!!!!!!!

 

                                 CUARTO CUADRO

 

ELVIRA: (Bárbara y Daniel están sentados uno a cada costado del sillón, enojados. Y a sus lados, sus respectivas madres, caminando nerviosas y enojadas. Sara no está) Con razón no querías que me quedara! Ahora entiendo! Estaba la bruja acá!

IRMA: (Lo mismo, pero a Daniel) Lo mismo digo! Estaba la bolsa de papas!

BARBARA: (A su madre) No sabía que había venido! (A Daniel con bronca) Nadie me lo dijo!!

DANIEL: (A Bárbara, igual) Lo mismo digo! (Por Irma) Pero al menos ella tuvo un problema muy serio. No vino a hablar de películas!

ELVIRA: (Haciéndose la ofendida) De dónde sacó que vine a hablar de películas?! (Por lo bajo a Barbara) Vos le contaste?

DANIEL: Viste??! Ya sabía!!

ELVIRA: (A Daniel, con soberbia) Para su información, era Richard Bathend!! (Elvira se queda en actitud triunfante y todos se miran sin entender)

IRMA:  Y ese coso, quién es??

ELVIRA: Qué difícil es desasnar a los incultos! Richard Bathend, señores, es uno de los directores más talentosos en materia de terror! Él fué el creador de Cuando los muertos vienen marchando y su secuela Sepultura de Lechuzas! Yo sabía que había visto películas de él. Y como en el cable la agarré empezada, no pude ver los títulos. Estaba desesperada, porque además, ésta era tan buena que...

IRMA: Qué película?

ELVIRA: El esqueleto del Bisabuelo.  Es la que completa la trilogía!

IRMA: (Fingiendo entusiasmo) Claro! El esqueleto del Bisabuelo! Cómo me la perdí?? Si fué un éxito en todas partes! No ganó el Globo de Oro, pero le dieron un pito de plástico y dos matracas de madera!!

ELVIRA: Para su información, se presentó en dos festivales!

IRMA: Si. El Congo y Afganistán!

ELVIRA: No se haga la graciosa que no sabe nada de cine! Si lo último que vió fué el estreno de los hermanos Lumiere!

BARBARA: Mamá! No empieces con eso!

IRMA: Porqué? Quiénes son?

DANIEL: (Cansado) Los que inventaron el cine!

ELVIRA: Qué tiene? Acaso es un secreto que la señora es una anciana??

IRMA: Mirá quién habla! Por lo menos yo téngo el documento de plástico. El suyo está tallado en piedra!

ELVIRA: (A Barbara haciéndose la ofendida) Vos escuchaste lo que me dijo ésta Witch??

IRMA: Qué me dijo? Guacha??

DANIEL: No. Quiere decir bruja!

IRMA: (Mas tranquila) Ahh...

DANIEL: La verdad es que no puedo creer todo ésto!

BARBARA: Mi mamá no tiene la culpa. Cerró la puerta de calle y quedaron las llaves adentro! No tiene nada de raro. A vos te pasó veinte veces. Adónde querías que fuese?

DANIEL: Qué tal una cerrajería??

BARBARA: No tiene plata para eso. Y nosotros tampoco!

ELVIRA: Habría que ver qué excusa tiene la bruja!

IRMA: Había ladrones en mi casa! Le parece poco? Después de eso no esperarán que pase la noche ahí, sola?! Me vine volando para acá!

ELVIRA: (Depectiva) No me caben dudas que vino volando. Dónde dejó la escoba??

BARBARA: Le robaron??

IRMA: Casi.

BARBARA: Qué le sacaron?

IRMA: Muy poca cosa. No tuvieron tiempo.

DANIEL: Pero qué? Decílo!

IRMA: Un tenedor! (todos se miran) Qué?!

DANIEL: Había dos ladrones cuando volviste a tu casa, y se llevaron solamente un tenedor??

BARBARA: Habla en serio?

IRMA: Obviamente no era eso lo que buscaban. Pero fué lo único que se llevó el que escapó.

ELVIRA: Y para qué va a querer un tenedor??

IRMA: Para sacárselo de la mano, después que se lo clavé!

BARBARA: (Pausita. Mira a ambas, luego a Daniel) Y ahora? Qué hacemos?

DANIEL: Cambiar de madres no se puede?

BARBARA: Hablo en serio. Ninguna puede volver a su casa.

DANIEL: (Sufriendo) Decímelo despacito.

BARBARA: Esta noche... se van ả tener que quedar acá!

IRMA: Por mí no se preocupen. Yo me arreglo en la habitación de servicio.

ELVIRA: Ah, claro! Y a mi que me parta un rayo, no??

IRMA: La idea, mala no es!

ELVIRA: (A Bárbara) Vas a permitir que la bruja esté lo mas campante, mientras tu pobre madre tiene que pasar la noche en este apestoso sofá??

BARBARA: Qué tiene este sofá?

ELVIRA:  Cómo??! Y el olor??

IRMA: No se preocupe. El sofá lo va a soportar!

ELVIRA: No señor! En la habitación de servicio, duermo yo!

IRMA: De ninguna manera! Esa habitación es para mi!

ELVIRA: Eso solamente sobre mi cadáver!

IRMA: (Se arremanga) No hay problema. Eso tiene solución!

BARBARA: Pueden parar de pelear aunque sea por un instante??! Si quieren pasar la noche acá, lo menos que tienen que hacer es tratar de no pelear! Está entendido??

IRMA: (A Daniel) Y vos te quedás callado?? Vas a permitir que la chirusita me hable así??

DANIEL: Bárbara tiene razón.

ELVIRA: Esa chirusita como dice, a usted le lleva como cinco cuerpos de ventaja! Por algo ese viejo decrépito, prefiere vivir con ella antes que con usted!

IRMA: Escuchaste lo que dijo la bolsa de papas?? Te llamó viejo decrépito!

DANIEL: Si. Pero porque hoy está cariñosa.

IRMA: Como si ella derrochara juventud! Tiene mas arrugas que talón de sirvienta!

ELVIRA: Habló la que para bañarse, primero se tiene que planchar!

IRMA: Para su información, todavía hay hombres en la calle que me dicen cosas cuando paso al lado suyo!

ELVIRA: Si. Una limosnita para éste pobre ciego!!

IRMA: Por algo será que usted también está sola!

ELVIRA: Estoy sola, porque mi marido murió, que en paz descanse! No me abandonó por otra más joven!

IRMA: Habría que ver si no se murió de aburrimiento!

DANIEL: Es mala idea dejar que se maten?

ELVIRA: De aburrimiento nos vamos a morir nosotros de escucharla hablar pavadas.

IRMA: Deje de hablar pavadas! Si la única vez que dijo algo inteligente fué porque se equivocó!

ELVIRA: Ahora se dá el lujo de hablar de inteligencia. Quiere hacernos creer que tiene más de una neurona, y encima se le niega a colaborar!

IRMA: Por lo menos tengo una! En cambio usted lo único que tiene en la cabeza son tres monos y una silla!

ELVIRA: Qué quiere decir con eso??

IRMA: Que cuando están cansados, se arma un despelote ahí adentro!!

BARBARA: Van a seguir mucho tiempo con éstas estupideces?!

ELVIRA: Perdoname Barbita, pero ésta mujer me supera!

IRMA: Es muy evidente que la supero en todo!

DANIEL:  (A Irma) Vos también podrías cortarla, no?!

IRMA: Qué? Ahora la culpa la tengo yo??

BARBARA: Las dos! Basta! Dejen de pelear! O dejan de pelear, o se van de acá ya mismo!!

ELVIRA: Serías capaz de echarme a la calle??

IRMA: (A Daniel) Vos no permitirías eso, no??

DANIEL: (Mira a ambas. Se acerca a Barbara y abrazándola dice) Ya la oyeron. O dejan de pelear o se van.

ELVIRA: (Pausita) Muy bien. Y quién va a dormir en la habitación de servicio? Se puede saber??

BARBARA: Ya está todo calculado, no mi amor?

DANIEL: (Sin saber qué decir) Eh?? Ah, si. Claro.

IRMA: Dónde?

BARBARA: Dany les va a contar. (Se va hacia el baño) Permiso... (Sale. Daniel la quiere matar. Las suegras lo miran desconfiadas)

ELVIRA: Y..??

IRMA: Estoy esperando.

ELVIRA: Dónde vamos a dormir??! (Sara aparece de hab. De serv) Por mi no se preocupen. Yo ya me acomodé en la habitación de servicio!! (Daniel cae vencido en el sofa)

 

                                     QUINTO CUADRO

 

(Se escuchan las voces de Elvira e Irma protestandose mutuamente desde el dormitorio)

ELVIRA EN OFF: Córrase de ahí, vaca!

IRMA EN OFF: Y usted saque esos píes apestosos que tiene!

ELVIRA EN OFF: Hágame el favor! Mas quisiera usted tener una piel como la mía!

IRMA EN OFF: No diga pavadas, quiere? Que usted no tiene celulitis. Son cráteres!! (Daniel sale de cocina y comienza a acomodar una manta sobre el sillón mientras las escucha)

ELVIRA EN OFF: Miren quién habla! Que para depilarse necesita una tenaza!!

IRMA EN OFF: Usted se vió en el espejo?? Yo pensé que usaba medias caladas. Pero no, son várices!!

ELVIRA EN OFF: Saque esa grasa de acá! Se quiere agarrar la cama para usted sola??

DANIEL: Mala idea. Muy mala idea... (Como si le hablara a Bárbara) Al fin de cuentas vos te fuiste y tuve que tomar una decisión. Para algo soy el hombre de la casa, no? Y se va a hacer lo que yo digo! Te guste o no te guste! (Entra Barbara de Baño con pijama)

BARBARA: Y? Al final quién duerme en el sofá?

DANIEL: (Arrepentido) Perdoname! (Ella escucha la discusión el el dormitorio) No se me ocurrió otra cosa.

BARBARA: Esta bien. Si lo decidiste así, yo te apoyo.

DANIEL: (La mira desconfiado) Me vas a pedir algo?

BARBARA: No. Porqué?

DANIEL: Me estás dando la razón, y eso hace mucho que no pasa.

BARBARA: (Con ternura) Sabés qué pasa? Soy tu  mujer y apoyo tus decisiones. (Daniel le hace señas para que se calle) Qué pasa...?

DANIEL: No se escucha nada.

BARBARA: Y eso qué significa?

DANIEL:  Pueden ser tres cosas: Una, se quedaron dormidas, pero me parece muy rápido. Dos, se amigaron. Cosa bastante improbable. Y tres (con alegría) Se mataron mutuamente!

BARBARA: (Que no dejó de mirarlo con ternura) Que hagan lo que quieran. Lo único que me importa es estar con mi marido. (Lo besa)

DANIEL: (Huele) Mmmm..!! Te pusiste ese perfume!

BARBARA: (De frente a él y de espaldas al público, se abre el pijama y se le muestra) Y también el conjuntito!

DANIEL: A pesar de todo, ésta noche va a ser inolvidable! Voy a lavarme los dientes y vuelvo.

BARBARA: (Contenta) Apurate.

DANIEL: Me preparás un tecito, mientras tanto?

BARBARA: Si, ya sé. Con mucha azúcar.

DANIEL: (Mientras se va al baño) Ah, si amarte fuese pecado, yo ya estaría en el infierno! (Sale. Barbara se va por cocina. De dormitorio se escucha un grito de Irma, y esta aparece tomándose la cintura dolorida)

IRMA: Qué le pasa a ésta mujer?? Se volvió loca?? Cómo me va a pegar semejante codazo?? (Llamando hacia cocina) Nene!!! La bolsa de papas me quiere matar!! (Sale por cocina. De hab de serv. Aparece Sara con un vaso de trago largo, lleno de líquido y va hacia la mesita, intentando taparlo con un nylon)

SARA: Bárbara! Como no me dió el recipiente, tuve que usar éste vaso. No le molesta, no? (Mirando a todos lados) Dónde ví una gomita para sujetarle la tapa? Ah! En las cosas que tiré había varias! (Sale por calle. De dormitorio aparece Elvira con una almohada bajo el brazo)

ELVIRA: Ni sueñen que voy a dormir con esa bruja! No ronca, es un aserradero completo! Cómo voy a dormir así? Que vaya ả dormir su hijito querido con ella! (Termina de acostarse en el sofá) Yo duermo con mi Barbita y listo. (Se tapa hasta la cabeza y se va quedando dormida. Por baño aparece Daniel contento, y haciéndose el galán. Dá pequeños pasitos de baile y se va acercando seductor al sofá. Cuando ya está detrás del sillón, pega un salto y cae encima de Elvira, y mientras la abraza, dice ardientemente)

DANIEL: Ay, mi amor!! Por fín te puedo tener toda para mi!! éste momento va a ser inolvidable!!! (Elvira levanta la cabeza asustada y Daniel al verla pega un tremendo grito y salta espantado, al tiempo que Elvira también grita horrorizada) Ahhhhh...!!!!!

ELVIRA: Ayyyyy..!!!! Me quiere violar!!!! (De cocina aparecen Barbara e Irma)

BARBARA: Qué paso??

ELVIRA: Ese degenerado!! Me quiso violar!!

BARBARA: Qué??

ELVIRA: Si! Se me tiró encima y me decía cosas obsenas!!

DANIEL: Yo??

IRMA: Nene!! A vos cualquier porquería te viene bien??!

DANIEL: Pero no!! Yo creí que ella ella! (Por Barbara)

BARBARA: ( A Elvira) Vos dónde estabas?

ELVIRA: Acostada acá!

BARBARA: Y qué hacías acostada acá, si tenías que estar en el dormitorio?!

ELVIRA: Vos la escuchaste roncar a la bruja? Dormir así es más difícil que ser la manicura de Freddy Krueger! Por eso me vine acá!

BARBARA: (Abrazando a Daniel) Mi amor! Pensaste que era yo?

DANIEL: Si! Y cuando le ví la cara..!! Acá tenía la cara! Acá!!

BARBARA: ( A Elvira) Cómo le das un susto así?? Te olvidás que lo operaron del corazón??

SARA: (Entra corriendo asustada) Qué le pasó a mi corazón?? (Llega al lado de Daniel y le escucha el corazón)

ELVIRA: Claro! Él me quiere violar, y la culpable soy yo!

IRMA: Pero quién la va a querer violar?! A menos que sea ciego y esté borracho?!

BARBARA: No se preocupe, doña Sara. No pasó nada.

SARA: Tienen que tener un poquito mas de cuidado! (Sin ser vista por Sara, Barbara le dá a Daniel el vaso que estaba sobre la mesita y éste se dispone a tomarlo)  Mi Pablito tenía un corazón de oro, pero muy frágil!

ELVIRA: Si. Mucho corazón de oro, pero se dedicaba a robar!

SARA: Eso fué por las malas compañías! Lo arrastraron a eso!

ELVIRA: Si era el jefe de la banda!

DANIEL: Cómo??!! Era chorro??!! (Sara advierte el vaso, y se lo quita poniéndolo nuevamente sobre la mesita sin que Daniel haya llegado a tomar)

IRMA: Y algo mas!

DANIEL: (A Barbara) No me dijiste que era corredor??

BARBARA: (Dándole otra vez el vaso para que se calle)  Y, en cierta forma... corría para que la policía no lo agarre!

SARA: Cualquiera puede cometer un error en la vida. Aquel que esté libre de pecado que arroje la primera piedra! (Advierte otra vez lo del vaso, y se lo quita nuevemente poniéndolo sobre la mesita)

ELVIRA: Eso lo dijo Jesús. Y nosotras somos judías!

SARA: Y qué? Acaso Jesús no era judío??

DANIEL: (Mientras Bárbara le vuelve a dar el vaso) Disculpen si me perdí... Pero de qué estamos discutiendo? De religión??

SARA: (Le vuelve a quitar el vaso y lo vuelve a dejar en la mesita) No importa! Pero no voy a permitirle a nadie que mansille de esa forma, la memoria de Pablito! No se olviden nunca que el corazón que está ahí adentro es el de él!

BARBARA: Tiene razón. No sean injustas!

DANIEL: (Agarrando el vaso él solo) O sea que tengo el corazón de... un chorro??!

SARA: (Le vuelve a quitar el vaso) De un muchacho que cometió un error, nada más!

DANIEL: Ahora entiendo porqué en la escuela me pongo las gomas que encuentro, en los bolsillos! (Va a agarrar el vaso y Sara se lo quita)

BARBARA: (Mientras se lo dá otra vez) Puede dejar que se tome el té de una vez??

SARA: (Mientras Daniel empieza a beber) No es té!! Es mi análisis de orina!! (Daniel escupe todo mojando a todos)

BARBARA: Que???

IRMA: (A Sara) Pero usted se volvió loca?? Cómo le va a dar pis para tomar?? (Mientras Bárbara y Daniel salen hacia el Baño)

BARBARA: Vení. Hacéte unas gárgaras! (Salen. Pausa. Las tres se quedaron expectantes en silencio. Cuando ya se quedaron solas, se relajan)

SARA: No sé. No quiero ser pájaro de mal aguero, pero me parece que así, ésto no va a resultar.

IRMA: Es cuestión de tiempo, doña Sara. Tarde o temprano van a tener que tomar partido por una o por otra, y ahí listo!

SARA: Si, pero no se... Ustedes no se ofendan, pero todo éste circo me parece un poco exagerado, no? Además no veo que lo estén logrando.

ELVIRA: Se lo acaba de decir la bruja. Es cuestión de tiempo.

SARA: A mi me parece que con todo ésto, ellos están cada vez mas juntos. (Bárbara aparece por puerta del baño, como para ir a la calle y se queda escuchando sin ser vista por ellas que continúan hablando)

IRMA: Al principio a mi también me pareció medio descabellado, pero pensándolo bien... Así no tienen futuro!

ELVIRA: No nos abandone ahora, Doña Sara! Piense en mi Barbita! Tan joven, tan linda... Qué va a ser de ella dentro de unos años cuando él ya sea... Buéh, usted me entiende. Llena de vida... Para dársela a quién?  Yo no inventé todo esto para lastimarla. Al contrario. Quiero salvarle el futuro! Porque ahora ella está como embobada y no se dá cuenta...

IRMA: Y mi Dany? Mi Dany necesita una mujer de verdad! Hecha y derecha! Madura. Como Raquel! No una jovencita que le va a exigir más de lo que él puede dar. Piense en su corazón. Ella le exige demasiado para su edad.

ELVIRA: Además, digamos las cosas como son... Éste matrimonio no le hace bien a ninguno. Es demasiada la diferencia de edad. Y nosotras qué vamos a hacer? Quedarnos de brazos cruzados mientras vemos cómo ellos se destruyen?!

SARA: Pero... Porqué les permitieron casarse?

IRMA: Nos opusimos, por supuesto. Pero qué mas podíamos hacer? Y eso fué peor todavía! Llegué a pensar que se casaron solamente para llevarnos la contra! Yo tenía una bronca! Entonces me llamó la bolsa de papas para contarme lo que se le había ocurrido...

SARA: Si. Pero... todo ésto...

ELVIRA: Qué mejor que ellos mismos descubran que la convivencia se puede tornar insoportable?! Porque convengamos que, cuando uno se casa, en el paquete viene también la familia!

IRMA: Y ahí entramos a tallar nosotras!

SARA: No se. No me parece correcto.

IRMA: Doña Sara... Si usted en aquel momento descubría que Pablito... Bueno, usted me entiende, se había metido en problemas... Se hubiese quedado de brazos cruzados?

SARA: Por supuesto que no! Hubiese hecho lo imposible por sacarlo de ahí y alejarlo de las malas compañías!

IRMA: Eso es justamente lo que hacemos nosotras!

ELVIRA: Daniel no es el hombre que ella necesita!

IRMA: Y ella no es suficiente mujer para mi hijo! Por eso creo que si nos mantenemos firmes...

ELVIRA: En unos cuantos meses, a lo sumo... (Advierten que Bárbara está parada detrás, escuchando el relato y se quedan petrificadas)

BARBARA: Decilo... Me interesa conocer tu estimación! a lo sumo, cuánto?

ELVIRA: No, Barbita. No entendés. Lo que escuchaste... no es lo que pensás!

BARBARA: Ya lo creo! Es lo que piensan ustedes! Cómo pueden ser tan soberbias de creer que saben lo que necesitamos??

ELVIRA: Una madre siempre lo sabe!

BARBARA: La que ama a su hijo, si. Una madre egoísta, dificilmente lo sepa nunca!

IRMA: Me estás acusando de no amar a mi hijo? La sangre de mi sangre??

SARA: Con un poco de la mía.

BARBARA: No, Irma. La acuso de egoísta! Usted sólo piensa en usted! En lo que usted necesita! En lo que a usted le gusta para él! Que le haya dado la vida, no significa que tenga derecho a manejar sus pasos! Eso podía ser cuando tenía un año, pero él ya cumplió cuarenta! Camina solo y muy bien! Es duro decirlo, pero ya no la necesita para decidir sobre su vida! (A Elvira) Tal vez veinticinco años no sean muchos, pero acabo de darme cuenta que son míos. Por primera vez, son todos míos! Y los que me quedan por delante más todavía! Nadie, absolutamente nadie va a decidir por mí (Las mira) Realmente pensaban que podían separarnos? Ustedes no están acá todo el tiempo. No están dentro nuestro! No saben cómo vibro cuando me abraza. Cómo se estremece cuando lo beso. Somos distintos, es cierto. Él vivió más que yo. Pero dónde está escrito que tenemos que ser iguales??  Y para qué?? Cuál es el objetivo de todo ésto?? Para cuando él tenga setenta y yo cincuenta y cinco??  Y si no llegamos?? Solamente me habré perdido éstos años! Los más maravillosos de mi vida! Él es mi sueño! Mi respiración! El único horizonte de mis ojos! Tal vez nunca lo entiendan, pero lo que estuvieron a punto de hacer, fué destruirnos. (Pausa) Lo mejor ahora es que se vayan. No me interesa saber si fué cierto o mentira lo que les pasó hoy. Lo único que quiero es que se vayan!

IRMA:  Supongo, que como estás tan enojada, no vas a dejar que volvamos...

BARBARA: No estoy enojada. Estoy dolida. Pero si, quiero que vuelvan. Eso si, bien! Predispuestas a ver a sus hijos felices, aún a pesar de los problemas de cada día! Y que esa sea la felicidad de ustedes!

ELVIRA: No creas que va a ser tan fácil para mi.

BARBARA: Entonces no vuelvas! (Pausita) Saunque yo siempre te voy a estar esperando.

ELVIRA: (Se le acerca. La acaricia) Bar... bara, Sos lo único que tengo en la vida. Yo sólo quiero lo mejor para vos.

BARBARA: Entonces ponete contenta. No sólo lo encontré, sino que lo tengo acá conmigo!

ELVIRA: (Un tanto emocionada) Ojalá! Ojalá yo esté equivocada! Nada me gustaría más en la vida que verte feliz para siempre!

IRMA: Entonces vamos, bolsa de papas... Dejémoslos solos. (A Barbara) Dale un beso al nene de mi parte, y decile que vengo el martes, si? (Titubea, pero finalmente se le acerca y le dá un beso. Luego Le habla a Elvira) Venga conmigo que yo la llevo.

ELVIRA: Ni sueñe que voy a viajar con usted! Me marean las alturas!

IRMA: De qué habla? Si vamos en taxi?!

ELVIRA: Qué? Va a dejar la escoba acá??

IRMA: Qué graciosa! Qué hace para inspirarse en el humor? a la mañana se mira en el espejo? (Mientras van saliendo por calle)

ELVIRA: Si. Cuando no encuentro sus fotos! (salen)

SARA: Bueno, yo mejor me voy a un hotel. Tengo plata ahorrada, vió? El análisis no lo llevo porque tiene saliva, y además parece que no va a ser el último de la noche... Vió que oscuro?? (Barbara la mira) Bueno, adiós Barbara... Y cuídemelo mucho... (Sale también por calle. Ella quedó sola sentada. De Baño aparece Daniel)

DANIEL: Me lavé los dientes con cuanta cosa encontré! Me faltó soda cáustica nomás! (Mira alrededor) Dónde están? Se fueron? (Ella asiente con la cabeza) Yo me imaginé! No se iban a quedar. Sabés como las conozco. Por eso las mandé al dormitorio. Son incapaces de hacer nada juntas! En realidad, yo promedité todo ésto a propósito... Estuve hábil, no? (Comienza a sonar la música de Sand By Me. Ella lo mira muy enamorada) Qué?

BARBARA: Te amo! (Ella se levanta y yendo hacia él, lo besa. Las luces bajan, y comienza otra pequeña proyección o diapositivas, en donde vemos a la Pareja pero Barbara embarazada. Luego ya juntos muy sonrientes con un bebe en distintas situaciones hasta el apagón total)

 

 

                                         TELON

 

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