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LOS SIN TECHO VAN A MISA

de  ROGELIO SAN LUIS

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de estas obras requiere el permiso del autor, así como abonar los correspondientes derechos al autor a o la entidad de gestión que él indique, a tal fin se inserta en cada texto su dirección electrónica.

 

 

“LOS SIN TECHO VAN A MISA”

Farsa trágica breve en un acto, original de

ROGELIO SAN LUIS

rogeliosanluis@yahoo.es

PERSONAJES

CURA

LOLY

CHICHO

PACO

ACTO ÚNICO

(Música religiosa tenue de órgano. Se alza el telón. La escena, que está vacía, representa una iglesia. Lados, público. En el segundo izquierda, filas de bancos. En el foro, puerta de la calle. En el segundo derecho, un altar. Algo elevado y en centro, la imagen de la Virgen del Carmen. A su derecha, la imagen de San Juan Bautista y a su izquierda, la imagen de San Ignacio. A la derecha, puerta de la sacristía. Por ella y cerrándola, entra CURA. Cuarenta años. Bajo y regordete. Pone las manos juntas. Viste una casulla y se dispone a misar. Va hasta el centro del altar, inclina su cabeza y se da fuertes golpes en el pecho.)

CURA.-¡Por mi culpa! ¡Por mi culpa! ¡Por mi grandísima culpa!

(Por foro entran LOLY, CHICHO y PACO. Visten pobremente. Ella es joven y guapa. CHICHO joven  y alegre. PACO envejecido y triste. Serios y coincidiendo con el Cura, se dan fuertes golpes en el pecho y ocupan de pie el primer banco. Ella en el medio de los dos. Voces bajas.)

LOLY.-Qué pena llegar tarde.

CHCHO.-No podemos permitir que el cura mise solo.

PACO.-Mañana seremos muy puntuales.

(CURA va hasta el altar y abre un gran misal. Extiende los brazos y para sí leyendo en él. UN MOMENTO. Deja de extender los brazos y se vuelve.)

CURA.-¡El Señor esté con vosotros!

LOLY, CHICHO y PACO.-¡Y con tu espíritu!

(Se vuelve y se persigna. Los demás hacen lo mismo.)

CURA.-Lectura del Santa Evangelio, según San Lucas. En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos.

(Lee para sí. UN MOMENTO.)

¡Palabra de Dios!

LOLY, CHICHO y PACO.-¡Te alabamos, Señor!

(Se dirige a los demás.)

CURA.-Sentaos, por favor.

(LOLY, CHICHO y PACO se sientan.)

Acabáis de oír el Santo Evangelio. Vosotros. ¡Solo vosotros! Cuando los demás y llenos de soberbia, le han dado la espalda a la casa de Dios. ¡Cómo me alegra veros! Os miro y pienso que vosotros, los desheredados de la fortuna, estáis dando una lección de fe al mundo entero. ¡Un mundo en el que han muerto los valores de nuestra santa Madre Iglesia! ¡¡Sí!! ¡Católica, Apostólica y Romana! ¡¡Ahí queda eso!!

(Los demás aplauden.)

LOLY.-¡¡Bravo!!

CHICHO.-¡¡Muy bien!!

PACO.-¡¡Así se habla!!

(Cesan los aplausos. Inclina agradecido la cabeza.)

CURA.-¡Gracias! ¡Muchas gracias!

(PAUSA.)

Perdonad, queridos hermanos, que antes os llamase desheredados. ¡No es en sentido peyorativo. ¡¡Todo lo contrario!! Los pobres, como vosotros, seréis los primeros en entrar en el Reino de los Cielos. ¡Hay un lugar reservado para vosotros! Un inmenso espacio lujoso que dice: ¡Lugar para menesterosos!

(Felices.)

CHICHO.-¡Qué bien!

LOLY.-¡Una gran alegría!

PACO.-¡Eso se llama triunfar en la vida!

CURA.-Os conozco hace tanto tiempo… ¡Sois un ejemplo de humildad! Siempre pidiendo a los ricos como algo natural como si os conocieseis de toda la vida en una sociedad sin clases sociales. Es cierto que los opulentos os vuelven a espalda.

PACO.-¡Son unos cerdos!

CHICHO.-¡Unos cabrones!

LOLY.-¡No sé qué se han creído!

CURA.-Sin embargo, la gente menos pudiente es más caritativa y generosa. ¡Os dan limosnas por la salvación de sus almas o por la gloria de sus difuntos! 

LOLY.-Si no fuera por ellos…

CHICHO.-Estaríamos perdidos.

PACO.-¡Moriríamos de hambre!

(PAUSA.)

CURA.-¡Me dais tanta pena en la noche! Sin una cama donde descansar y el frío del invierno… ¡No hay derecho!

CHICHO.-¡Es terrible!

PACO.-Tocas el timbre de una casa para que te dejen dormir… Una cama, por favor. Nada… ¡Y llaman a la policía!

LOLY.-Hay que soñar con una calefacción para no tener frío. A veces, da resultado; pero al despertar… ¡Ves la luz entre inmensas mareas de hielo.

CURA.-Os recuerdo, hace tiempo, próximos a esta iglesia. ¡Os turnabais, siempre de uno en uno, respetuosamente! En realidad, era un buen puesto de trabajo. ¡Se pagaban grandes cantidades de dinero por tan privilegiada plaza! Eso era antes. ¡Qué tiempos aquellos! Pero así que la gente deja de creer… ¡No entra ni dios!

(Extrañados.)

LOLY.-Tanto como eso…

CHICHO.-Su expresión…

PACO.-No es la más apropiada.

(Sin inmutarse.)

CURA.-¡Es un decir! Añoro tanto los tiempos pasados. ¡Gente! ¡Gente! ¡Gente! Los bancos llenos sin caber un alma. ¡Se podrían vender localidades! ¡¡El éxito estaba garantizado!! Pero ahora… ¡Regalas entradas y es el más rotundo de los fracasos! ¡¡Dan ganas de hipotecar la iglesia!!

(Tristes.)

PACO.-¡No hay derecho!

CHICHO.-¡El mundo retrocede!

LOLY.-¡Se ha perdido la fe!

CURA.-¡¡No!! Las creencias nunca se perderán. ¡Estoy yo! ¡¡Estáis vosotros!! Sois la nueva semilla que el Señor plantará para que este mundo ateo y decadente vuelva a ser lo que era. ¡Entre todos lo conseguiremos! ¡¡He dicho!!

(Se vuelve y coge una hostia grande. Los demás se arrodillan piadosos. Crece la música del órgano. Consagrando.)

Porque este es mi cuerpo.

(La alza. Al cáliz.)

Porque esta es mi sangre.

(Lo alza. Vuelve la música de antes. Come la hostia y a continuación bebe el vino. Los demás sacan rápidos sus botellas, beben velozmente un trago y las guardan. Muy bajo.)

LOLY.-¡Riquísimo!

CHICHO.-¡Me encanta!

PACO.-¡Esto es vida!

(Abre el sagrario, se vuelve y muestra una hostia pequeña.)

CURA.-¡Este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo!

(Los demás se levantan y, con las manos entrelazadas, se dirigen devotos hacia el comulgatorio. Cantan.)

LOLY, CHICHO y PACO.-Vamos chicos al sagrario/ que Jesús llorando está; / pero viendo tantos pobres, / muy contento se pondrá.

(Se arrodillan en el comulgatorio. Ella en el centro, CHICHO a su derecha y PACO a la izquierda. Les va dando la comunión.)

CURA.-El cuerpo de Cristo.

CHICHO.-Amén.

CURA.-El cuerpo de Cristo.

LOLY.-Amén.

CURA.-El cuerpo de Cristo.

PACO.-Amén.

(Meten las manos en el copón y cogen unas sagradas formas que comen famélicos.)

LOLY.-¡¡Quiero repetir!!

CHICHO.-¡¡Tengo un gran apetito!!

PACO.-¡¡Nos invade el hambre!!

CURA.-El Señor es el mejor alimento.

(Los tres vuelven ensimismados y con las manos entrelazadas a los sitios que ocupaban en sus bancos. Se arrodillan y meditan. CURA guarda el copón en el sagrario y lo cierra. Lee muy bajo e inaudible en el misal. UN MOMENTO. Los demás se sientan.)

CURA.-¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!

(Se vuelve.)

¡Daos fraternalmente la mano!

(Los demás lo hacen felices.)

PACO.-¡Enhorabuena por el primer premio en la lotería!

LOLY.- ¡Igualmente!¡Estoy contentísima!

CHICHO.-¡Es para alegrarse! ¡Siempre es una ayuda!

(CURA se da la vuelta y cierra el misal, Los demás se arrodillan. Se vuelve y los bendice.)

CURA.-La bendición de Dios todopoderoso descienda sobre vosotros y os lleve a la vida eterna.

(Se santiguan.)

LOLY, CHICHO y PACO.-Amén.

(Se levantan.)

CURA.-¡La misa ha terminado!

LOLY, CHICHO y PACO.-¡Demos gracias a Dios!

(Mutis serios por el foro mientras cesa la música del órgano. Queda mirando al término y para sí.)

CURA.-¡Qué juventud ejemplar!

(Mutis por la puerta derecha. Va bajando la luz. Por el foro entran LOLY, CHICHO y PACO. Cada uno trae una botella en la mano. Están alegres con una ligera embriaguez. Beben, fuman, hablan bajo y caminan de puntillas hasta el centro de la escena.)

LOLY.-¡Qué noche tan fría!

CHICHO.-¡Es para morir congelados!

PACO.-A veces, pienso si estamos muertos y tan baja temperatura nos embalsama.

(Se sonríen.)

LOLY.-Si no fuese por las botellas…

PACO.-Fue el sucedáneo de las malditas drogas.

(Alzan las botellas.)

CHICHO.-¡Merecen que les hagamos el mayor de los monumentos!

(Beben rápidos. PAUSA.)

PACO.-Ha sido un gran acierto comportamos en la misa de la mañana como personas muy religiosas. Así el cura, o como se llame, no desconfiará de nosotros.

CHICHO,.Cualquier día le escribe al Papa para que nos canonice.

LOLY.-Otros alcanzaron la santidad con menos méritos.

CHICHO.-Pero el tío no sabe lo que es dormir sin techo como lo hacemos cada noche.

PACO.-Ha conseguido un buen empleo con derecho a vivienda.

LOLY.-Y los demás no sabemos lo que es pagar un humilde alquiler.

(La mira deseoso.)

CHICHO.-¡Loly…!

(Sin inmutarse.)

LOLY.-¿Dime, Chicho?

CHICHO.-¡Estás de buena…!

LOLY.-No sabía.

(Suspira.)

PACO.-¡Ay, el amor! Es nuestra única riqueza.

CHICHO.-Paco… Que tú estás en suspensión de pagos.

LOLY.-¡No le hagas caso!

(Castizo.)

PACO.-¡Me van a conceder un crédito!

(Deja la botella en el primer banco.)

CHICHO.-¿Bailamos?

(Dejan las botellas en otros bancos.)

PACO.-Por mí…

LOLY.-Encantada.

(Saca a bailar a LOLY por toda la iglesia y cantan bajo el pasodoble.)

CHICHO.-Si vas a la verbena de San Isidro en la Pradera.

LOLY.-Verás las madrileñas que son cual flores de primavera.

PACO.-¡Que uno no vive de su jubilación, guapetona!

(Se suelta.)

LOLY.-Perdona, cielo.

(Va hasta PACO que la coge y bailan muy lentos mientras cantan bajo.)

PACO.-Sombras nada más entre tu boca y mi boca.

LOLY.-Sombras nada más entre tu amor y mi amor.

(La coge.)

CHICHO.-¡De eso nada!

(A PACO.)

LOLY.-Comprende…

PACO.-Sí…

(Coge la botella, se sienta en un banco y bebe ajeno a todo. Va quedando dormido.)

LOLY.-Chicho.

CHICHO.-Loly.

LOLY.-¿Te has incomodado?

CHICHO.-No…

LOLY.-Tienes unos celos…

CHICHO.-¡Qué va! Sé que soy todo para ti.

(Coqueta.)

LOLY.-¿Seguro…? Me quieren tantos y si alguno se anima…

(Molesto.)

CHCHO.-¡No te lo consiento!

(Ríe.)

LOLY,-¡Ja, ja, ja! ¡Qué ilusos sois! ¿Acaso me consideras de tu propiedad?

(Triste.)

CHICHO.-No… Era tan hermoso todo…

LOLY.-Las parejas son de una monotonía…

(Se miran serios. PAUSA.)

CHICHO.-Abandoné el hogar. ¡No soportaba aquellas costumbres autoritarias!

LOLY.-Fui una cabeza loca. ¡Deseaba ser libre como un pájaro!

CHICHO.-Me vi solo en la calle. Creía que iba a comerme el mundo. ¡Un gran error! Era inmenso para mí. Caravanas incesantes de coches, gentes que acuden a sus trabajos, ancianos que toman el sol en los parques para que ingieran vitaminas sus pobres esqueletos, niños que juegan felices en los jardines e ignoran la tragedia real de lo futuro, madres que dan el pecho a sus bebés sin saber que alimentan sus cadáveres, turistas que fotografían cada lugar y no saben que todos los sitios es el mismo. ¿Cómo podemos soportar esto? ¡Refugiarnos en adorables paraísos artificiales que nos van destruyendo cada día!

LOLY.-¡Es cierto! Unos paraísos artificiales en la que los muertos desconocen sus tumbas. No tuve ese miedo como tú a una sociedad sin sentido y absurda. Volaba, volaba en busca del deleite para tener una casa en la que el amor sirviese de tejado. Duran tan poco cuando alguno surge… ¡Te cansas de él! ¡Cada hombre es una fotocopia de los demás! Únicamente buscan un instante placentero sin conocer que amar es conversar con la pareja al poseerla. Uno, dos, tres… Aquel instante… ¡Te aburren! Dejas de pensar en ellos. Son tan vacíos…La decepción te lleva a sumergirte en todo lo que te haga olvidar lo inútil de la existencia. ¡Acabas en un infierno en las que todas sus puertas están cerradas! Las abres y huyes porque no quieres destruirte más y más en la derrota. ¡Qué podredumbre!

(Coge su botella y se sienta en el suelo.)

¡Vuelves a ser otra! Sueñas que aún existen príncipes azules que pueden cabalgar en su caballo blanco y llegar hacia ti. Pero es tan difícil…

(Coge su botella y se sienta a su lado y quedan frente al público.)

CHICHO.-Hola… ¿Molesto…?

(Contenta.)

LOLY.-No… ¿Por qué vas a molestar?

CHICHO.-Hay algunas… Me llamo Chicho.

LOLY.-Yo… ¡Ja, ja, ja! Loly nada más.

(Se cambian las botellas.)

CHICHO.-¿Celebramos este encuentro?

LOLY.-Por mí… ¡Encantada!

(Chocan las botellas.)

CHICHO.-¡Chinchín!

LOLY.-¡Chinchín!

(Beben contentos un buen trago.)

CHICHO.-¡Riquísimo!

LOLY.-¡No está mal!

CHICHO.-Además saboreando tus atractivos labios…

(Deja la botella en el suelo y se levanta decidida.)

LOLY.-Si te acercas a mí para buscar una aventura… ¡Puedes marcharte!

(Deja la botella en el suelo y se levanta serio.)

CHICHO.-¡Te equivocas! No es esa mi intención.

(Melosa.)

LOLY.-¿La… puedo saber…?

(Emocionado.)

CHICHO.-He mirado tus preciosos ojos verdes y vi, en el fondo de tu alma, el lugar en el que se inicia nuestra esperanza.

(Bromista.)

LOLY.-¡Vaya! El gran conquistador tiene su frase predilecta para cada una.

CHICHO.-¡Mentira! Me encuentro tan solo en mi vida hecha añicos y busco la mujer ideal que nos haga felices. También nosotros tenemos derecho a serlo. ¡Lo necesitamos más que los que nadan en la opulencia!

LOLY.-Si fuesen verdad tus palabras…

CHICHO.-¡Lo son!

LOLY.-Las he aguardado durante tanto tiempo…

(Se abrazan y besan vehementes.)

CHICHO.-¡Loly!

LOLY.-¡Chicho!

(UN MOMENTO. Se separan.)

CHICHO.-Así empezamos aquel afortunado día.

LOLY.-Y así seguimos hoy.

(Cogen las botellas y van hasta PACO.)

CHICHO.-¡Paco!

LOLY.-¡Despierta!

(PACO despierta, coge la botella y se levanta.)

PACO.-Dormía tan satisfecho…

LOLY.-Es la hora de acostarse.

CHICHO.-Ir a nuestro dormitorio.

PACO.-Es verdad. Cuanto más seguros…

(Se agachan y entran debajo del banco del medio. Se estiran y quedan frente al público. Ella en el medio, CHICHO a su izquierda y PACO a su derecha.)

Seguiré soñando. Si fuese el mismo sueño que tenía…

CHICHO.-Tengo unas ganas de dormir…

(Queda dormido. Para sí.)

LOLY.-Estos hombres…

(Queda dormida. Se pone encima de ella.)

PACO.-¡Te voy a comer a besos! Te quiero tanto.

(Despierta asustada.)

LOLY.-¿Qué haces, Paco?

(Despierta y se incorpora.)

CHICHO.-¡Paco! ¿Tú…? ¡Déjala!

PACO.-Perdonad. Estaba soñando. Y era todo tan bonito…

(Vuelve a su sitio y duerme. Se miran sonrientes.)

CHICHO.-Estos sonámbulos…

LOLY.-¡Son peligrosísimos!

CHICHO.-Me he desvelado.

LOLY.-Y yo.

(Deseoso.)

CHICHO.-¿Te preocupa…?

(Dichosa.)

LOLY.-Todo lo contrario.

CHICHO.-¡Te veo tan hermosa!

LOLY.-¿Tú crees…?

(La coge.)

CHICHO.-¡No puedo vivir sin ti!

LOLY.-¿De verdad…?

(Va bajando la luz.)

CHICHO.-Eres todo para mí.

LOLY.-¡En eso coincidimos!

(Se apaga y se enciende la luz. Se besan.)

CHICHO.-¡Gracias, amor!

LOLY.-Buenas noches, mi vida.

(Quedan dormidos. Por la puerta derecha entra CURA. Viste de sotana. Se dirige al foro. Para sí.)

CURA.-Ya es hora de cerrar la iglesia. Podría hacerlo antes. Como no viene nadie. Era para poner un cartel: Cerrado por liquidación de existencias.

(Despierta preocupado.)

CHICHO.-¡No! ¡Loly! ¡Paco!

(Despiertan impacientes.)

LOLY.-¿Qué es?

PACO.-¿Ocurre algo?

CHICHO.-El cura… El párroco de esta confortable vivienda… Ha entrado en la iglesia y va a cerrar su puerta.

(CURA queda en la puerta. Miedosos.)

LOLY.-¡Es terrible!

PACO.-Si se le ocurriese mirar…

CHICHO.-¡No creo!

LOLY.-¡Fíate!

PACO.-Perderíamos para siempre este hogar de todas las estrellas que siempre nos acompañan.

(CURA hace mutis por el foro.)

CHICHO.-Ha salido.

PACO.-¡Es capaz!

LOLY.-Tampoco me cogería de sorpresa.

(CURA entra por el foro y cierra la puerta.)

CURA.-Hace un frío fuera y aquí una temperatura ideal.

CHICHO.-Ahora vuelve y cierra la puerta.

PACO.-¡Hemos caído en sus redes!

LOLY.-Ir contra el inhumano orden establecido…

(Tapa la cara con las manos.)

CHICHO.-Lo mejor será tapar el rostro con las manos para que no nos descubra.

(LOLY y PACO tapan sus caras con sus manos.)

PACO.-¡Es una gran idea!

LOLY.-Si es para no verlo nosotros…

(CURA avanza decidido y se oyen unos fuertes pasos. Aterrorizados.)

PACO.-Avanza hacia este lugar.

LOLY.-¡Está ahí!

CHICHO.-Ha muerto una gran ilusión.

(Dejan de oírse los pasos. Se arrodilla ante el altar con las manos juntas. Voz normal.)

CURA.-¡Dios mío! ¡Adorada Virgen del Carmen! ¡San Juan Bautista! ¡San Ignacio! ¡Toda la corte celestial que me estáis escuchando!

LOLY.-Reza.

CHICHO.-Sí.

PACO.-Ganas de perder el tiempo. ¡Que se acueste!

(Quedan grotescamente encogidos por el terror.)

CURA.-Hoy ha sido un día más en mi vocación como sacerdote. Os doy a todos mis más expresivas gracias por haber terminado el día con vuestra desinteresada ayuda.

CHICHO.-¡Mucho reza!

PACO.-Como le enseñaron y si le gusta…

LOLY.-No sé para qué.

CURA.-Como veis desde las alturas, corren tiempos muy difíciles. ¡La gente ha dejado de creer! Las maravillosas beatas han muerto o, las pocas que quedan, ven la misa por televisión. ¡No tengo nada que objetar! Los años las encerraron en sus hogares. ¡Es igual que si la escuchasen aquí! Pero que la interrumpan, a cada rato, con la publicidad de un medicamento para el reuma…

LOLY.-¡Y sigue, sigue!

CHICHO.-¡Vaya mitin!

PACO.-¡Ni que hubiese elecciones en el cielo!

CURA.-En la misa de hoy, por ejemplo, no estuve solo. ¡Me acompañaron tres mendigos! Pero son tan ricos en su devoción! ¡¡Millonarios!!

(Contentos.)

CHICHO.-¡Habla muy bien de nosotros!

PACO.-¡Somos importantes!

LOLY.-Desengañaos… Habla solo.

CURA.-Os pido humildemente el gran milagro. ¡Volved a llenar la iglesia! ¡¡Quiero verla ocupada hasta la bandera!!

CHICHO.-Con tantos… ¡Perdemos el sitio!

LOLY.-Si son personas como Dios manda…

PACO.-Creer ahora en milagros…

(Se levanta. Efectista y alzando los brazos.)

CURA.-¡Señor, santos todos! ¡Sé que la iglesia volverá a estar llena! ¡Dadme vida para seguir misionando hasta la muerte en que estaré de vacaciones con vosotros! ¡Hagamos un mundo perfecto!

LOLY.-Cada uno ve la perfección a su manera.

CHICHO.-Es tan difícil contentar a todos!

PACO.-Nosotros… Nos conformamos con muy poco.

(Baja los brazos.)

CURA.-Con vuestro permiso, me retiro a descansar. ¡Buenas noches!

(Se santigua.)

PACO.-Eso de hablar con el cielo… ¡Su teléfono siempre está comunicando! ¿Qué tal será su temperatura?

LOLY.-Para mí… ¡Ni frío, ni calor!

CHICHO.-¡Cuántas fantasías para no convertirse en nada y ser eterno!

(Mira para todos los sitios. Para sí.)

CURA.-No hay nadie. Es un lugar de paz. ¡Puedo dormir tranquilo!

(Va hasta la puerta derecha. Aliviados y dejando sus caras grotescas.)

CHICHO.-¡Al fin!

LOLY.-¡Ya era hora!

PACO.-¡Una espera interminable!

(Se vuelve.)

CURA.-Siempre hay que asegurarse.

(Se agarran aterrorizados.)

PACO.-¡No!

CHICO.-Si nos descubre…

LOLY.-¡Seamos optimistas!

CURA.-A veces por confiarse…

(Nervioso.)

Veo debajo del banco…

(Se sueltan y bajan derrotados sus cabezas.)

LOLY, CHICHO y PACO.-¡Ay…!

(Creciéndose y hablando.)

CURA.-¿¿Quién está ahí??

(SILENCIO. Saca una pistola del bolsillo de la sotana y les apunta.)

¡¡Manos arriba!!

(De debajo de los bancos, temblando y con los brazos en alto, aparecen LOLY, CHICHO y PACO.)

PACO.-¡Señor cura, deje la pistola!

LOLY.-¡No juegue con las cosas de matar!

CHICHO.-¡Las armas las carga el Diablo!

(Guarda la pistola. Abrazándoles contento.)

CURA.-¡Qué alegría! ¡Si son mis gratísimos feligreses!

CHICHO.-Pasábamos por aquí…

LOLY.-Entramos a rezar un poco.

PACO.-Y por no deteriorar los bancos…

(Señalando el primer banco.)

CURA.-¡Nada de eso! Sentaros aquí. Ahora vuelvo. ¡Tengo una sorpresa para vosotros!

(Mutis por la puerta derecha. Se sientan en el primer banco. Extrañados.)

CHICHO.-Nos ha recibido muy bien.

LOLY.-¿Cuál será la sorpresa?

PACO.-Igual tiene habitaciones.

(Por la puerta derecha, entra CURA con una gran palangana llena de agua y una toalla. Los de más se sorprenden. Deja la toalla, coloca la palangana delante de ellos y se arrodilla. Confusos.)

LOLY.-La palangana.

CHICHO.-El agua.

PACO.-Usted de rodillas.

CURA.-Como buen cristiano, os lavaré los pies como hizo Jesús a sus discípulos en gran un acto de humildad.

(Los demás se descalzan y meten sus pies en la palangana.)

LOLY.-Está templadita.

CHICHO.-Es una delicia.

PACO.-No hay nada como la higiene.

(Les lava los pies.)

CURA.-Me gusta veros satisfechos.

CHICHO.-No existen personas como usted.

LOLY.-¡Qué bien lo hace!

PACO.-Tiene un estilo…

(Les seca los pies.)

CURA.-Ahora los seco… ¡Muy bien! Gracias por vuestra admirable colaboración.

(Se levanta y deja la toalla. Los demás se calzan y se levantan.)

LOLY.-¡Muchísimas gracias! Ahora en esta noche tan fría…

CHICHO.-Nos gustaría dormir encima de los bancos.

PACO.-¿Podríamos hacerlo? Usted que es tan bueno…

(Camina hasta el foro y los demás le acompañan.)

CURA.-Comprended, hijos míos. La iglesia es un continuo sacrificio para luchar contra las tentaciones. ¡Lo hago por vuestro bien! Es mucho más cómoda la calle.

CHICHO.-Tiene usted razón, padre.

LOLY.-El frío es tan divertido…

PACO.-Y el suelo es el mejor hotel.

(Llegan hasta la puerta. CURA coge una llave y la abre. Se dan la mano.)

CURA.-Buenas noches, queridos feligreses.

LOLY.-Felices sueños, señor cura.

CHICHO.-Descanse usted muy bien.

PACO.-En su lecho, encontrará la gloria.

(Mutis de los demás con las botellas por el foro. CURA va a cerrar esta puerta.

OSCURO

(La puerta está abierta. Por ella, entran LOLY, CHICHO y PACO con las botellas escondidas. Decididos y en baja.)

CHICHO.-Otra noche fría como la de ayer. Acabamos de ver entrar al cura y estará algún tiempo en su habitación. Si lo conseguimos…

LOLY.-¡Es el momento!

PACO.-¡Comencemos cuanto antes! ¡Rápidos!

(LOLY desnuda a la Virgen del Carmen, CHICHO lo hace a SAN IGNACIO  y PACO a San Juan Bautista. Queda de ellos solo sus maniquís.)

LOLY.-La Virgen del Carmen se va a enfriar.

CHICHO.-San Ignacio va a pasar un frío…

PACO.-San Juan Bautista se muere de una pulmonía.

(Dejan sus ropas en el primer banco y cada uno guarda su maniquí detrás del altar.)

LOLY.-Guardamos bien el maniquí para que no lo vea nadie.

CHICHO.-Así ninguno sospechará

PACO.-¡Somos unos profesionales!

(Van hasta la ropa que quitó cada uno y la coge.)

LOLY.-¡Esta ropa es preciosa! Esto vale…

CHICHO.-¡Una fortuna!

PACO.-No tiene precio. ¡Tanto lujo en santos!

(Cada uno pone la suya.)

LOLY.-Por probarla…

CHICHO.-No pasa nada.

PACO.-Me hace mucha ilusión.

CHICHO.-¡Estás guapísima, Virgen del Carmen!

LOLY.-Muchas gracias, San Ignacio. ¡Todo un conquistador, San Juan Bautista!

PACO.-¡Qué buena pareja hacéis Virgen del Carmen y San Ignacio!

CHICHO.-¡Lo que has ganado, San Juan Bautista!

(PAUSA.)

LOLY.-Ir a venderlas con ellas puestas…

CHICHO.-Les parecerá poco serio vernos así.

PACO.-Habíamos quedado…

CHICHO.-Es lo mejor.

LOLY.-¡No lo pensemos más!

(Cada uno va al sitio del altar que ocupaba la imagen que representan. UN MOMENTO.)

Yo parece que he nacido Virgen del Carmen. ¡Me sacarán en procesión!

CHICHO.-¡Me identifico tanto con San Ignacio!

PACO.-Si os digo la verdad… ¡Me veo que me piden milagros por ser San Juan Bautista!

CHICHO.-Lo malo es tener que dormir de pie.

PACO.-Y que al despertar no te traigan el desayuno.

LOLY.-Y todo el día sin sentarte en una silla sin poder beber ni fumar. Porque te ve algún creyente… ¡Y habla con el obispo!

(PAUSA.)

CHICHO.-Debemos organizarnos como habíamos quedado. El párroco mirará debajo de los bancos por si estamos nosotros y, al ver que no nos encontramos, cerrará la puerta sin llave, rezará e irá a su cama.

LOLY.-Bajamos del altar y dormimos estirados cada uno en un banco. ¡La gran vida!

PACO.-Suena el despertador, vestimos los santos y nos vamos. ¡Lo que hay que trabajar para sobrevivir!

(Animados encienden cada uno un cigarrillo.)

LOLY.-Mientras no entra… ¡No nos sentará mal un cigarrillo!

CHICHO.-¡Me lo pide el cuerpo! Pero si llega y ve el humo…

PACO.-¡No pasa nada! Pensará que es incienso.

CHICHO.-Me apetecía un buen trago de vino.

PACO.-¡Y a mí!

LOLY.-No lo pensemos más.

(Sacan sus botellas y beben.)

Nunca me ha sabido tan bien.

CHICHO.-¡Delicioso!

PACO.-Me encanta.

CHICHO.-Esto de ser santo es divertido.

LOLY.-Como el cielo está vacío, no saben lo que se  pierden.

PACO.-Los pobrecitos ignoraban que cielo e infierno siempre han estado en la Tierra..

(PAUSA.)

LOLY.-Bebamos con moderación.

PACO.-Virgen y santos es necesario que demos una buena imagen.

CHICHO.-Es que si nos ve a todos embriagados… ¡Abandona el sacerdocio!

(Se abre la puerta de la derecha. Rápidos y llenos de miedo apagan los cigarros y guardan las botellas. Se miran preocupados y se convierten en personajes estáticos. Por la puerta, cerrándola, entra CURA. Viste la sotana. Para sí.)

CURA.-Tengo que mirar primero.

(Hace una inclinación de cabeza ante el altar y se vuelve hacia los bancos, Los demás se miran serios, se guiñan un ojo y vuelven a estar como antes. Se agacha y mira debajo de los bancos. Contento.)

¡Qué inmensa alegría! Hoy no están. Eso quiere decir han tenido mucha suerte y hallaron un sito para dormir abrigados.

(Los demás muestran molestos y correctos las manos, volviendo a estar como antes. Va hacia el foro. Los demás sonrientes lo saludan con las manos. En el foro.)

No; no miraré en la calle porque el frío es intenso. ¡Pobre Dios, Virgen y santos. ¡Debería haber calefacción en la iglesia!

(Los demás y al unísono, mueven rápidos y al unísono sus cabezas. Vuelven a estar como antes.)

Al no haber nadie, no procede cerrar la puerta con llave.

(Se vuelve y camina hasta el altar. Se arrodilla ante él.)

Señor, Virgen del Carmen, San Juan Bautista, San Ignacio. No puedo, ya lo sabéis, acostarme sin daros las buenas noches, hablar un momento con vosotros y disfrutar de vuestra gratísima compañía. Conversar también es orar. Hoy, quiero ser sincero, no me he portado bien. Anoche tuve que expulsar del templo a una chica y dos hombres que se escondieron debajo de los bancos para guarecerse del frío. ¡Lo malo fue hoy! Todo el día pensando en ella. Unos deseos pecaminosos. ¡La deseaba! ¡Quería poseerla! ¡Amarla apasionadamente! ¡¡Perdonadme!! ¡¡Estoy arrepentido!! ¡¡No lo volveré a hacer más!!

(Baja avergonzado su cabeza y los demás, muy agresivos, les muestran sus puños y vuelven a estar como antes. Alza suplicante su cabeza. Sereno.)   

¡Oh! Veo en vuestros rostros la absolución y la paz vuelve a mí. ¡Gracias! ¡¡Muchas gracias!!

(Ponen caras de indignación y accionan con sus manos.)

CHICHO.-¡¡Eso no se hace!!

(Miedoso.)

CURA.-Lo sé, San Ignacio.

PACO.-¡¡Has caído muy bajo!!

CURA.-Es cierto, San Juan Bautista.

LOLY.-¡¡Lo tuyo es una guarrada!!

CURA.-Totalmente de acuerdo, Virgen del Carmen. ¡No me hagáis sufrir más! Os juro que jamás volveré a caer en semejantes pensamientos lascivos. Necesito vuestra bendición para tener la conciencia tranquila. ¡No me la neguéis!

(Entre ellos.)

LOLY.-¿Qué hacemos?

PACO.-Pues…

CHICHO.-No sé.

(Se miran todos. PAUSA.)

LOLY.-Si pensamos en la misericordia de Dios…

PACO.-Y teniendo presente su arrepentimiento…

CHICHO.-La solución es fácil.

(Lo bendicen al unísono y vuelven a estar como antes. Se santigua feliz.)

CURA.-¡Me han perdonado!

(Preocupado.)

Sufría tanto… Era como si en mi cabeza habitasen las voces de la Virgen y santos que me atormentaban.

(Feliz.)

¡Ahora hay paz!

(Vuelve a dirigirse al altar.)

En las iglesias, estáis solos como me encuentro yo. ¡Es terrible la soledad! Parece que ella nos une. Si pudieseis hacer algo… ¡La santidad lo logra! ¡¡Os convierte en seres poderosos!! Yo no digo que llenéis la iglesia, no os exijo tanto sino unos diez, veinte, treinta… ¡No son muchos! Poder pasar el cepillo. ¡Unos ingresos nunca vienen mal! Y si no puede ser, no es vuestra especialidad… ¡Tendré que resignarme! Os ruego, eso sí, que me hagáis fuerte para hacer apostolado. Poseer una gran voz para llamar y atraer a los fieles. No vamos a pagar a un servicio de megafonía y que anuncie: Hoy, domingo, a las doce en punto de la mañana: ¡Gran misa en la gran iglesia de la Virgen del Carmen! ¡No la perdáis para la salvación de vuestra alma! Y si podéis traer a alguna amistad o un familiar… ¡Muchísimo mejor! ¡¡Debemos hacer proselitismo!! No… ¡Eso no! Debe ser mi garganta y convicción las que los traiga a verdad. ¡Nací para eso!

(Sin moverse.)

LOLY.-¡Hermosas palabras!

CHICHO.-¡Tan dulces!

PACO.-¡Llegan a los demás!

CURA.-Eso intento. ¿Serán eficaces? ¿Volverá la gente a la iglesia?

LOLY.-¡No lo dudes!

CHICHO.-¡La abarrotarán!

PACO.-¡Harán colas!

CURA.-¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡¡Tendré que hacer obras!! ¡¡Ampliarla!!

LOLY.-¡Es lo que procede!

CURA.-Lo haré gustoso, Virgen del Carmen!

CHICHO.-¡Tienes condiciones para vencer!

CURA.-¡Cuánto agradezco tus palabras, San Ignacio!

PACO.-¡Alcanzarás la santidad!

CURA.-¡Eso es maravilloso, San Juan Bautista!

LOLY.-¡Tú en los altares como nosotros!

(Entusiasmado.)

CURA.-¡¡Oh!

CHICHO.-¡Te pedirán favores!

CURA.-¡¡Mi consagración!!

PACO.-¡Te llevarán en procesión!

CURA.-¡¡Vaya lujo!!

(Los demás vuelven a permanecer estáticos. Levantándose dichoso y alzando la voz.)

Pero… ¿Es cierto lo que oigo? ¡He hablado con la Virgen y los santos! ¡Qué sencillos son!

(Salta.)

¡¡Milagro!! ¡¡Milagro!! ¡¡Milagro!!

(Al altar.)

De santo a santos. ¿Verdad que he hablado con vosotros?

(Los demás continúan igual. Triste.)

Ahora ya no habláis. ¿Tenéis un horario para charlar u os comió la lengua el gato?

(Los demás y al unísono, echan la lengua y la retiran rápidamente. Asombrado.)

Pero… ¿Qué hacéis? ¡Me habéis echado la lengua. ¡Es una falta de educación! Y hacerlo un santo…

LOLY.-¡No es verdad!

CHICHO.-¡Te equivocas!

PACO.-Un santo no es grosero.

CURA.-¿Entonces…? ¡No os comprendo! Habláis de una manera… Os comportáis de otra…

(Los observa fijamente. PAUSA.)

Esas caras… ¡No son las de la Virgen del Carmen ni las de San Juan Bautista ni San Ignacio! ¡¡Sacrílegos!! Son… Son… ¡Los que dormían ayer debajo de los bancos! ¡¡Embaucadores!!

(Los demás se mueven naturales y agresivos.)

LOLY.-¡¡Degenerado!!

CHICHO.-¡¡Vicioso!!

PACO.-¡¡Onanista!!

CURA,-¡¡Bajad inmediatamente del altar o llamo a la policía!!

(Bajan sin prisas.)

CHICHO.-No es para ponerse así… Debería divertirse con esta broma insignificante.

LOLY.-Era, cariño, para no morir de frío.

PACO.-Nosotros somos más naturales y humanos que los santos que adoráis.

CURA.-¿Y los maniquís? ¿¿Dónde los dejasteis?? ¿¿Acabasteis con ellos??

LOLY.-Mi vida…

CURA.-¡¡Sé respetuosa!!

CHICHO.-Los hemos guardado para que no pereciesen.

PACO.-Temíamos que subiesen a los cielos.

CURA.-¡¡Traedlos ahora mismo!!

(Van detrás del altar. Cada uno coge al que desnudó. Se los muestran.)

LOLY.-¿Le gusta…?

CHICHO.-¿Qué le parece…?

PACO.-¡Es la radiografía del santo!

(Los colocan en el primer banco.)

CURA.-¡¡Vestidlos rápidamente!!

(Sin prisas, los demás van quitando las ropas de Virgen y santos y se las ponen a sus maniquís.)

CHICHO.-Tranquilícese.

LOLY.-No vamos a salir  con estas ropas como si fuese un carnaval.

PACO.-Nos tomarían a los tres por los Reyes Magos.

CURA.-¡¡Apurad!!

(Esmerándose.)

LOLY.-La Virgen del Carmen va a quedar… Esta vez… ¡Coge novio!

CHICHO.-Lo que ha mejorado San Ignacio… ¡Va a tener un éxito con las chicas!

PACO.-Estás en lo mejor de la vida, San Juan Bautista. ¡Te veo en lugares de perdición!

CURA.-¡¡No digáis disparates!!

(Se frotan las manos.)

LOLY.-¡Listo!

CHICHO.-¡Trabajo terminado!

PACO.-¡Misión cumplida!

CURA.-¡¡Dejadlos en el altar!!

CHICHO.-Cuánta exigencia.

PACO.-Parece un abuso.

LOLY.-Qué manera de explotar.

CURA.-¡¡Obedeced!!

(Cada uno sube al altar con su imagen.)

LOLY.-Bueno…

CHICHO.-Está bien.

PACO.-Donde hay patrón, no manda marinero.

(Dejan las imágenes en sus sitios. Las besan en sus frentes.)

LOLY.-Virgen del Carmen… ¡Me alegro de haberte conocido!

CHICHO.-¡Hasta cualquier momento, San Ignacio!

PACO.-San Juan Bautista… ¡He tenido mucho gusto!

(Bajan, Alza sus brazos al cielo.)

CURA.-¡Dios mío! ¡¡Gracias por no abandonar a mi Virgen y santos!!

LOLY, CHICHO y PACO.-¿Podemos rezarles?

CURA.-¡¡No!!

LOLY.-Si nos prohíbe la devoción por ser pobres…

CHICHO.-No es ninguna deshonra. A muchos les dan un diploma.

PACO.-¡Es una profesión muy digna!

CURA.-Vuestra dignidad…

(Los demás se miran. PAUSA.)

CHICHO.-Esta noche es muy fría.

PACO.-Dormir en la calle es como un suicidio.

LOLY.-Estaríamos tan bien encima de los bancos…

CURA.-¡Eso nunca! Os acompañaré hasta la puerta.

(Van hasta el foro. Suplicantes.)

LOLY.-Por caridad. ¡No haga eso!

CHICHO.-¿Por qué molestamos en la iglesia? ¡La queremos tanto!

PACO.-Es todo para nosotros. ¡Es la casa de Dios!

(Abre la iglesia. Enérgico con el dedo índice.)

CURA.-¡¡Dios no quiere vagabundos!! ¡¡Fuera!! ¡¡Fuera de aquí!!

(Mutis de los demás por el foro. Cierra la puerta. Va hasta delante del altar y se arrodilla. Para sí.)

Señor, Virgen del Carmen, San Ignacio, San Juan Bautista. ¡Ayudadme! ¡¡No me dejéis solo!!

(Queda rezando ensimismado. Por el foro, cerrando la puerta, entran los demás. Cada uno empuja sigiloso una carretilla llena de maderas. Van hasta el centro del escenario y sueltan las carretillas. CURA vuelve la cabeza, se muestra asombrado y se levanta indignado.)

¡¡Vosotros!! ¿¿A qué venís?? ¿¿Qué pretendéis hacer?? ¿¿Por qué traéis tanta madera en esa carretilla??

LOLY.-Las noches del invierno son tan frías…

CHICHO.-No se pueden soportar.

PACO.-Pero con una buena calefacción como tienen los que viven sin necesidades.

(Colérico.)

CURA.-¡¡No os quiero en la iglesia!! ¡¡Marchad con todo lo que habéis traído o llamaré…!!

(Va insinuante hasta él.)

LOLY.-Amor mío… ¿Verdad que tú y yo no quedaríamos helados?

CURA.-¡Calla! ¡Calla!

(Van agresivos hasta él.)

PACO.-No te aconsejo llamar a nadie. ¡Pueden llegar tarde!

CHICHO.-Estarás mejor calladito, calladito… ¡¡Muy calladito!!

(CURA calla derrotado. Los demás vuelcan las maderas, les plantan fuego y va naciendo una hoguera. La saltan contentos.)

LOLY.-¡¡Saltemos la hoguera!!

CHICHO.-¡¡Da buena suerte!!

PACO.-¡¡Ahuyenta las desgracias!!

LOLY, CHICHO y PACO.-Señor cura… ¡¡Sáltela usted también!!

CURA.-No sé.

LOLY, CHICHO y PACO.-¡¡Hágalo!!

(Salta y una leve luz roja inunda la escena  sin poder verse los personajes.)

VOZ DE CURA.-¡La iglesia son llamas y yo perezco en este infierno!

VOZ DE LOLY.-¡No hace frío esta noche!

VOZ DE CHICHO.-¡Esto es vida!

VOZ DE PACO.-¡Los marginados juegan a los dados con la muerte!

(Crece la luz roja. Suena el adagio de Albioni. UN MOMENTO.

  Lentamente cae el

TELÓN

La Coruña, 25 de octubre de 2017

FINAL DE “LOS SIN TECHO VAN A MISA”

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