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Un día en la vida de los únicos habitantes del universo

de Diego L. Bañares

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta en al final del texto su dirección electrónica.

 

Un día en la vida de los únicos habitantes del universo â

 

De Diego L. Bañares

 dlcorreo@hotmail.com

 

Personajes:

 

Hombre

Mujer

 

 

 

1

(Son niños, están en penitencia en rincones distintos. Cada tanto se miran de reojo, están ofuscados entre sí. No se hablan y evitan mirarse. Es una pelea silenciosa. Cada tanto uno amaga decir algo, pero prefiere tragar sus palabras. Finalmente)

HOMBRE: Todo por tu culpa, nena...

(La mujer se encoge de hombros)

HOMBRE: ¡No me saques la lengua, viste!...

MUJER: Yo no te saqué la lengua, nenito. Si sos ciego comprate uno de esos perros que son para ciegos, pero con migo no te metas ¿Entendés?... ¿Eh?

HOMBRE: ...Y vos no me saqués la lengua.

MUJER: Que yo no te saqué la lengua, tarado.

HOMBRE: Sí la sacaste... varias veces.

MUJER: ¿Y qué? Vos también la sacaste.

HOMBRE: ¡Por tu culpa, nena!

MUJER: ¡La sacaste porque quisiste! ¡Porque sos un tarado, imberbe, inútil, estúpido!

HOMBRE: ¡Y vos sos una anormal deforme y tenés cara de hortaliza!

MUJER: ¡No tengo cara de hortaliza! Y si yo tengo cara de hortaliza vos tenés... (Reacciona) ¡Mamá! ¡Mamita! ¡Mamá! ¡Me dijo anormal! ¡Mamá, má! ¡Mamita!

HOMBRE: ¡No grités, nena! ¡Pará!

MUJER: ¡Mamá, mamá! ¡Me dijo anormal!¡Me dijo...

HOMBRE: ¡Qué la llamás, nena? ¿No ves que es todo por tu culpa?

MUJER: ¡ Tuya también, la culpita!

HOMBRE: ¡Hambre! ¿Qué decís? Si yo no quería tocar... ¡Vos querías y querías!

MUJER: ¡Vos también tocaste, nene!

HOMBRE: No gri...

MUJER: ¡Nene!

HOMBRE: (procurando bajarle el tono de voz a la mujer) Pero vos empezaste.

MUJER: ¡Mamá!

HOMBRE: (mientras la mujer sigue llamando) Vos empezaste y yo dije que no había que tocar.

MUJER: ¿Qué, si a vos te dicen que te pegues trompadas, te agarres de los pelos y metas los dedos en el enchufe, vos lo hacés?

HOMBRE: ¡Si dice mamá, sí! Porque ella manda.

MUJER: Bueno, mamá no dijo que toques y vos tocaste.

HOMBRE: Por tu culpa, porque sos una anormal... y una pirámide!

MUJER: (Luego de un momento de perplejidad. A punto de llorar)... ¡No soy una pirámide!

HOMBRE: ¡Sí, sos una pirámide fea y con punta de arroz!

MUJER: (Llorando, agarra una fotografía en la que se los puede ver a ellos) Ahora vas a ver, nene. (Escribe la fotografía)

HOMBRE: ¡Pará, nena! ¡Pará! ¡La foto!¿Qué hacés?

MUJER: ¡Para que todos sepan que sos el peor hermano de todo el mundo!

HOMBRE: ¡Te la vas a ver con mamá, nena!

MUJER: ¿Qué me importa!

HOMBRE:  Mamá, está escribiendo la foto... mamá... mamá... (espera un momento y luego impaciente) ¡¡¡Mamá!!!... Cuando tu mamá vea la foto... ¡¡¡Mamá!!! ¡¡¡Mamá!!!... ¡¡¡Mirala, mamá!!! ¡¡¡Mirala, mamá!!! ¡¡¡Mirala, mamá!!! ¡¡¡Mamá!!!

(La mujer asustada esconde la foto)


 

2

MUJER: (Que en un movimiento pasa a ser la madre) ¿Pero qué son esos gritos? ¡Carajo! ¡Gritos, gritos y gritos! ¿Por qué siempre gritando? ¿Acaso no sabés, vos? Las personas normales no gritan... hablan. ¡Me volvés loca! ¡Loca!

HOMBRE: ¡Mamá, mamá, ella escribió...

MUJER: Sin gritar. Sin gritar que no soy sorda... a ver. ¿Qué pasa? ¿Qué le hiciste a tu hermana?

HOMBRE: Nada. Ella...

MUJER: No mien-tas. Ella no llora porque sí. Algo le hiciste, decí la verdad.

HOMBRE: No mamá, yo...

MUJER: ¡Siempre el mismo, vos! ¿No te das cuenta que tu hermana es chiquita. Que es una seda, tu hermana. Que es la tela chiquita de una araña chiquita... Que es una joya. Que hay que cuidarla, quererla, darle todo lo que necesita? Que...

HOMBRE: Yo no la quiero.

MUJER: ¿Qué dijiste?

(El Hombre se encoge de hombros)

MUJER: Pregunté "qué dijiste"

HOMBRE: Nada

MUJER: Algo dijiste. Repetí lo que dijiste.

HOMBRE: No me gusta repetir.

MUJER: ¡Ah! ¡No, no, no! ¡No le gusta repetir! ¡Al señorito no le gusta repetir!...No le gusta repetir. Su madre se la pasa repitiendo y repitiendo y repitiendo todos los santísimos días y el señorcito no quiere repetir lo que ha dicho.

HOMBRE: Vos repetís porque querés.

MUJER: ¡Mierda!...¿Qué manera de hablarle a tu madre? Manera... ¡Tu madre repite, repite!... ¡Repito porque hay que tener costumbres! ¿Qué pasaría si ahora tu madre es tu madre y dentro de un rato es una peluquera venezolana? ¿Cómo me reconocerías? ¿Quién vendría corriendo cuando me llames a darte la teta?... No, no, no...  vos no sabés lo que son los problemas. Cuando tengas que resolver vas a... ¿Cómo es eso? ¿Cómo que no querés a tu hermana? ¿Cómo que...  ¿Vos sabés lo que estás diciendo? ¿Sabés?

HOMBRE: Sí, que es una pirámide anormal con cara de hortaliza.

MUJER: ¡No es una pirámide!

HOMBRE: ¡Sí, con punta de arroz!

MUJER: (Tiene un berrinche de nena y luego dice) ¡Vas a pedirle perdón a tu hermana!

HOMBRE: ¿Por qué?

MUJER: ¡Porque sí!... ¿Qué va a decir la gente de un chico que no quiere a su hermana? Un chico que no quiere a su hermana, nunca va a conseguir trabajo de gerente... ¡Es más!... merece ir a la cárcel... ¡Por anormal!

HOMBRE: Yo no soy anormal, ella es anormal.

MUJER: Ella es una chica buena, linda, inteligente...

HOMBRE: ¡Es una pirámide!

MUJER: Tu hermana no es ninguna pirámide.

HOMBRE: ¡Es una pirámide fea con punta de arroz!

MUJER: ¡No es ninguna pirámide!

HOMBRE: ¡Sí, sí, pirámide, pirámide!

MUJER: ¡Te digo que no!

HOMBRE: (canta) “Es una pirámide, es una pirámide...”

MUJER: ¡Entonces vos eres adoptado!

(Silencio. Luego el hombre rompe a llorar)

MUJER: Y más vale que juntes todo antes de que venga tu padre. Que si ve todo eso tirado...

HOMBRE: Bueno... (Junta cosas. Porque en el piso hay cosas tiradas) ¿Pero puedo no ser adoptado?

MUJER: Juntá todo, pedile perdón a tu hermana y después lo voy a pensar.

HOMBRE: ¡Ufa!

MUJER: ¡Y nada de ufa!... tenía que ser adoptado por lo anormal...

(Mientras junta cosas del suelo, maliciosamente y sin que lo vea la mujer, el hombre golpea el piso como si fuera una puerta)

MUJER: (Se sobresalta) ¡Ay, la puerta!...¡Dejá eso y andá a atender!...¡Esperá, esperá! Esperá, esperá un momento (Se arregla)... andá, atendé... ¡No, no, no! Esperá... (el hombre sigue golpeando) ¡Ahora, ahora! Andá... debe ser el vecino. ¡Momento, momento, momento! (El hombre golpea) ¡Andá, andá, ahora! ¡Dale, andá!

(El hombre abre la puerta, da media vuelta y ya es el vecino que entra)


 

3

HOMBRE: Hola...

MUJER: (es evidente que el vecino le atrae mucho) ¡Hola!... buen día... buenas tardes... la humedad...

HOMBRE: ¿Cómo está?... Escuché algunos gritos y tenía miedo de que pasara algo... como su marido no está...

MUJER: ¡No, no está mi marido!

HOMBRE: Por eso... escuché algunos gritos y tenía miedo de que pasara algo... como su marido...

MUJER: ¡No está!

HOMBRE: Claro... escuché algunos gritos y tenía miedo de que pasara algo... como...

MUJER: ¡No!

HOMBRE: Ah, porque escuché algunos gritos...

MUJER: Y tenía miedo de que pasara algo.

HOMBRE: Claro, como su marido... ¿Cómo sabe?

(La mujer contesta con un gesto)

HOMBRE: ...porque su marido no está... ¿No?

MUJER: No.

HOMBRE: Ah... Trabaja mucho su marido. Todo el mundo dice: "Cómo trabaja su marido". Algún día va a llegar a ser gerente. Con seguridad.

MUJER: (Insinuante) Trabaja mucho... y yo me quedo sola.

HOMBRE: (Después de un silencio prolongado)... Claro, porque yo escuché algunos gritos...

MUJER: ¡Hágame el amor!

HOMBRE: ¿Qué!

MUJER: ¡Hágame el amor! ¡Ya no soporto!

HOMBRE: Pero... no la conozco... yo escuché algunos gritos y...

MUJER: ¡Basta, quiero que me haga el amor!

HOMBRE: ¡Pero no puedo, no es normal!

MUJER: No te gusto.

HOMBRE: ¡Sí! ...pero hay pasos a seguir...

MUJER: ¡Pasos! Siempre lo de los pasos.

HOMBRE: ¿Qué se le va a hacer?

MUJER: ¿Y cuáles son esos pasos?

HOMBRE: Bueno, hace mucho que no... eh... pero creo que primero debemos establecer una mirada cómplice...

(La mujer toma la cabeza del hombre, obligándolo a mirarla a los ojos)

MUJER: Hágame el amor.

HOMBRE: Después tiene que reírse de mis chistes...

(La mujer ríe a carcajadas)

HOMBRE: ...no, pero antes tengo que hacer uno... un chiste.

MUJER: Bueno... (hace señas como diciendo "venga ese chiste")

HOMBRE: Ehm... no sé ninguno.

(la mujer le dice algo al oído)

HOMBRE: eh... sí, sí... (avanza al frente, se ubica en posición y comienza) "Había un lituano que... y... No, mi abuelo era extranjero...

(La mujer desalentada piensa un momento y vuelve a decirle algo al oído)

HOMBRE: (Nuevamente se prepara, toma aire, la mujer lo mira entusiasmada. Finalmente comienza) Había una vez... truz.

MUJER: (Insatisfecha)... lo dijo sin gracia.

HOMBRE: (Respira y procura decirlo con más gracia) Había una vez... truz. (busca la aprobación de la mujer)

MUJER: ... no.

HOMBRE: (Lo intenta de diferentes maneras) Había un avestruz...  Había un avestruz (la mujer sigue en la misma postura. El hombre intenta dar explicaciones) Había un avestruz... había una vez... truz... Había un avestruz... (se desespera progresivamente hasta terminar muy desaforado y ridículo) Había un avestruz... Había un avestruz... Había un avestruz. ¡Había un avestruz! ¡ Un avestruz! ¡ Había un avestruz! ¡Un avestruz! ¡Truz, truz! Un avestruz, había un avestruz, truz. ¡Había un avestruz, Había un avestruz, Había un avestruz! ¡Había... (se paraliza tomando repentina conciencia de su estado. Silencio)

MUJER: (Perpleja por el comportamiento del hombre, fuerza luego una risa) ¡Listo! ¿Ahora sí? (se abalanza sobre el hombre)

HOMBRE: ...creo que no... antes debemos hacernos algunas sutiles insinuaciones...

MUJER: ¡Haceme el amor!

HOMBRE: ...quizás bailar.

MUJER: (lo toma y baila) Lararalala... ¡Ah!... ¿Ahora sí? ¡Haceme el amor!

HOMBRE: Pero entienda... Todavía ni nos besamos.

MUJER: ¡Besame! ¡Besame ya!

(Están por besarse desesperadamente pero de pronto el hombre, llamado por una misteriosa alarma, se incorpora soltando a la mujer)

HOMBRE: (Mirando su muñeca) Me encantaría, pero ahora no puedo...

MUJER: ¿Cómo que no? ¿No quiere hacerme el amor?

HOMBRE: (dudando) Bueno, me muero... me muero de ganas... pero tengo que ir a trabajar.

MUJER: No... ¿por qué?

HOMBRE: Porque ayer también fui.

MUJER: Ah... entiendo... vaya... vaya... ¿Pero mañana viene!

HOMBRE: ¡Sí! Con seguridad... no se olvide de los gritos... porque yo escuché algunos gritos y tenía miedo de que pasara algo... como su marido no está...

MUJER: Ah...

HOMBRE: Bueno, me voy.

MUJER: Bueno.

HOMBRE: Chau.

MUJER: Mañana nos vemos.

HOMBRE: Hasta mañana (está yéndose y vuelve)... dígame una cosa...

MUJER: Sí, claro...

HOMBRE: ¿Usted piensa que yo... soy adoptado?

MUJER: ¡No, para nada!

HOMBRE: Gracias (se va aliviado)

(La mujer se queda refunfuñando. El hombre da unas vueltas y llega al trabajo. Es evidente por su intento de disimular que está llegando tarde. Silencioso llega, mira a su alrededor y rápidamente se pone a trabajar)


 

4

MUJER: (Que ahora es la jefa. Que aparece de golpe) ¡Es un idiota! ¡Un idiota! ¡Estaba a punto, a punto y lo arruinó todo!

HOMBRE: (Mirando su muñeca) Disculpe, lo que pasó es que...

MUJER: ¡Buen día! ¡Buenas tardes! ¿Ese es el respeto que tiene por sus superiores?

HOMBRE: Buen día...

MUJER: ... Ni siquiera saluda?

HOMBRE: Buen día...

MUJER: ¡Serán para usted!... ¿Qué piensa que es esto, un campo de veraneo? ¿Que puede llegar a la hora que quiera?

HOMBRE: Disculpe, es que escuché algunos gritos y...

MUJER: ¡Basta de eso! ¡Excusas, palabras vacías! ¡Lo único que importa acá es que llegó tarde y que por llegar tarde, acaba de perder el ascenso que pidió!

HOMBRE: ¡Pero es que me corresponde! ...hace años que...

MUJER: Nada. No podemos permitirlo. Hoy llega tarde... ¿Y mañana qué? ¿Eh?

HOMBRE: Eh...

MUJER: Hoy llega tarde y mañana pone una bomba en una escuela.

HOMBRE: Yo necesito ser gerente, entienda.

MUJER: ¿Ah, sí?

HOMBRE: Sí, porque una vez que lo sea... una vez que sea: voy a ser gerente y voy a casarme ¿Sabe? ...y después... hasta puede que me enamore, quizás.

MUJER: Bueno pero ahora ya es tarde. Ya llegó otro antes.

HOMBRE: ¿Otro?

MUJER: Sí, otro. Otro que sabe vivir en sociedad y que no pierde las oportunidades. Toc, toc... le presento a nuestro nuevo gerente.

(Muestra  un espejo en donde el hombre saluda a su reflejo. Lo guarda)

MUJER: Como verá, es el doble de eficiente que usted... y no llega tarde.

HOMBRE: Pero...

MUJER: Algo más: está despedido.

HOMBRE: ¿Eh, cómo...

MUJER: Acá ya no hay lugar para usted... esto es una pirámide: abajo puede haber muchos ladrillos... pero arriba: uno solo.

HOMBRE: Pero yo puedo...

MUJER: ¡Usted no puede, evidentemente! Retírese de mi vista... anormal...

(El hombre se retira y queda tirado en un rincón)

MUJER: ¿Qué le pasa a esta gente? ¿No quieren trabajar? (Pausa)... ¡Una pauta es una pauta! ...Bastante tenemos con el clima y las pestes como para... ¡Negritos! ...Prefieren embriagarse y pasarla bien (Pausa)... no son seres humanos... ¿Adónde anda la gente normal?...estamos tan solos...

 


 

5

 (El hombre que ha estado retorciéndose va arrastrándose hasta la mujer)

MUJER: (Sin mirarlo) ¿Y esto? ¿Qué quiere?

HOMBRE: (Implorando lastimosamente, como si estuviera muy hambriento) Arroz...

MUJER: ¿Qué dice?

HOMBRE: Arroz.

MUJER: ¿Arroz? ¿Qué es eso?

HOMBRE: Arroz, arroz.

MUJER: ¿Disculpe?

HOMBRE: Arroz. Arroz.

MUJER: No... no entiendo lo que dice. No soy de aquí ¿sabe? Soy extranjera... de Venezuela... (Intenta ser más gráfica) Ve-ne-zuela... ¿Entiende?

HOMBRE: Arroz, arroz, arroz...

MUJER: Sí, no... no entiendo... ¡Ay, pero como tiene ese pelo!... Debería hacerse algo para parecer una persona decente...

HOMBRE: arroz...

MUJER: ...un baño de crema o... no sé, cubrirse las canas... y unos reflejos quizás...

HOMBRE: Arroz...

MUJER: Si quiere aquí le dejo una tarjeta de un coiffeur amigo (cuando el hombre la va a agarrar la deja caer)... no, tómela del piso mejor...

(Desesperadamente el hombre se come la tarjeta)

MUJER: (Entre asustada y asqueada escapa del hombre abriéndose paso con una patada. Se aleja) ¡Animales! Animales mugrientos... estos... inmigrantes... ¿Porqué pudiendo elegir ser una persona normal… No: son insectos, sapos babosos que da asco tocarlos? ...estamos tan...

6

(El hombre es ahora un sapo)

MUJER: ...en Venezuela por lo menos... allí solo hay personas normales... la soledad... estamos tan solos...

HOMBRE: ¡Croack! ¡Croack! (o algo así)

MUJER: (Primero se asusta pero después descubre al sapo y...) ¡Ay, un sapito, qué lindo!... Siempre quise tener una mascota...

HOMBRE: ¡Croack!

MUJER: (Contenta) Ay... la soledad...  una mascota...

HOMBRE: ¡Croack!

MUJER: ¡Qué bonito!

HOMBRE: Croack.

MUJER: ¡Ay, pobrecito, tiene hambre! A ver, sapito... una vueltita para mami...

HOMBRE: ¡Croack, croack! (Da una vuelta en el piso) ¡Croack, croack!

MUJER: ¡No! ¡Te patearon?

HOMBRE: Croack

MUJER: ¡Pero…! ¡Meterse con una especie en extinción!... una piruetita para mami...

HOMBRE: Croack (hace una pirueta) Croack...

MUJER: Ay, me muero, querés comidita... otra piruetita para mami que te quiere tanto...

HOMBRE: Croack (hace otra pirueta) Croack...

MUJER: Mi vida, te doy la comidita... Pero antes... Tu-tum, tu-tum, tu-tum ¡Otra pirueta!

HOMBRE: Croack. (Hace la gran pirueta)

MUJER: Acá tenés tu comidita (Le ofrece una pierna)

HOMBRE: ...Croack (Comenzando por el pie, sigue la pierna y lentamente se incorpora)

 


 

7

(Sus miradas se  encuentran y procuran evitarse. Ambos están incómodos, en evidencia. Con la torpeza de quien se encuentra desnudo por vez primera. Durante este dialogo sus labios se sentirán atraídos y serán contenidos por miedo al rechazo)

HOMBRE: (Tímidamente) Todas las gracias del cielo no me alcanzarían para agradecer todo lo que ha hecho por mí, señora de mi vida... ¡Me ha liberado!

MUJER: (También tímida) ¿Liberado?... ¿Pero quién es usted que aparece tan tempestivamente?

HOMBRE: El más afortunado de los seres, desde que sé que el suyo existe más allá de mis sueños, señora mía.

MUJER: Señorita...

HOMBRE: Señorita mía... (Tomando valor) Me llaman el príncipe... azul.

MUJER: (Entusiasmada) ¿Príncipe azul?

HOMBRE: Sí... de Venezuela.

MUJER: ¡Yo también soy de Venezuela!

HOMBRE: (Asombro)... ¿Por ventura será usted... peluquera!

MUJER: ¡Sí! Recibida en Maracaibo, pero después dejé... pero esas cosas nunca se olvidan...

HOMBRE: ¡¿Podrá ser... ¿Podría acaso, concederme la gracia de probarse este zapato de cristal? (se saca un zapato y se lo da a la mujer)

MUJER: Con todo gusto (se lo prueba. Pausa)

HOMBRE: ¡Tanto que la busqué!

(Comienzan a casi danzar por el espacio. Cada uno por su lado, encontrándose fugazmente)

MUJER: ¡Y me calza justo!

HOMBRE: ¡Tanto que la busqué!

MUJER: ¡Me calza justo!

HOMBRE: ¡Tanto que la busqué!

MUJER: ¡Justo!

HOMBRE: ¡Tanto!... jamás pensé encontrarla en este... campo de veraneo. (se encuentran finalmente en el centro quedando cara a cara)

MUJER: ...Príncipe...

HOMBRE: La amo.

MUJER: Yo lo amo más.

HOMBRE: Y yo más aún... nadie prepara el arroz como usted.

MUJER: Y nadie lo come como usted.

HOMBRE: Es que estaba tan... rico.

MUJER: (Ríe)... qué gracioso que es usted.

HOMBRE: Y usted tan hermosa.

MUJER: Y usted tan rubio (Él es evidentemente morocho)...

(Se besan apasionadamente)

HOMBRE: (Deteniéndose de pronto) Creo que no debemos...

MUJER: ¡Nos amamos!

HOMBRE: ¿Pero que dirá...

MUJER: ¿Qué importa "la gente"?... ¿Por qué no podemos ser solo los dos?... Quisiera que no exista eso de "la gente".

HOMBRE: Pero... los parámetros... hay que tener parámetros para... para... para...

MUJER: (Lo detiene) ¡Pará! Supongo que no va a dar ahora una explicación acerca de la importancia de ser aceptado socialmente. Esas cosas resultan sumamente aburridas para la gente y para mí.

HOMBRE: Tiene razón ¿Qué importan los demás?

MUJER: Seamos nosotros, entonces.

(Comienza el combate  amoroso. Se desata finalmente la pasión y en su desarrollo el hombre descubre la fotografía escondida)

HOMBRE: ¿Y eso?

MUJER: Ay, príncipe…

HOMBRE: No, eso no… ¡Eso! ¡Eso!

MUJER: Una foto... estamos nosotros... está escrita...

HOMBRE: ¿A ver?

MUJER: ¿Qué dice?

HOMBRE: (lee)... "Hermana buena... hermano peor de todo el mundo"

(Se miran espantados)

HOMBRE: ¿Qué es esto?

MUJER: Incesto

HOMBRE: ¿Qué es esto?

MUJER: Incesto

HOMBRE: ¡Qué es esto?

MUJER: ¡Incesto, Dios mío! ¡Mi Dios! ¡Mi Dios! ¡Dios, Dios, Dios!(Esconde la cara. Cuando vuelve es una religiosa)

 


 

8

MUJER: ¿Qué opina de esto, padre?

HOMBRE: (Ahora también religioso) ¡Castigo! ¡Castigo! ¡Castigo de Dios, hija, las señales, hija! ¡Castigo-de-Dios!... Estamos en presencia... (Silencio. Afirma con la cabeza como ido) Del pecado... ¡Nooo! ¡No mires hija! ... Límpiate, límpiate, límpiate (Procura limpiarla con sus manos, la toca impúdicamente hasta que toma conciencia de estarla tocando. Acto seguido se aparta, sucio, castigándose las manos. Pausa)  Cuatro padrenuestros; en castigo... por haber mirado.

MUJER: (Rezando. Se flagela) Padrenuestroamén, Padrenuestroamén, Padrenuestroamén, Padrenuestroamén... Padre...  hay algo que... padre... ¿Qué dicen de esto las escrituras?

HOMBRE: ¡Sí!... ¡No!... Las escritur... ¡Nuestros sagrados escritos dicen... ¡Dicen en todo su esplendor! (quiere tocarla y se castiga por eso) "Pecado malo, malo, malo, malo"

MUJER: ¡Obra del demonio!

HOMBRE: ¡No lo nombres, hija! ... Cinco padrenuestros en castigo...

MUJER: (Al tiempo que se flagela) Padrenuestroamén, Padrenuestroamén, Padrenuestroamén, Padrenuestroamén ¡Padrenues-troamén!...

(Pausa)

HOMBRE: ¿Estás mejor, hija?

MUJER: Mejor...

HOMBRE: Sí... mejor. (Pausa)

MUJER: ¿Y ellos?... (el hombre la mira) ¿Qué podremos hacer, padre?... con ellos...

HOMBRE: Soberbia del hombre... solo Dios puede contestar eso, hija... (A Dios) ¡Oh, Señor!... Tu siervito se acuerda... señor...

MUJER: Háblele de mí, háblele de mí...

HOMBRE: (Ganando en un delirio místico) ¡Señor!

MUJER: ¡Mi Dios!

HOMBRE: ¡Señor!

MUJER: ¡Mi Dios!

HOMBRE: ¡Señor!... Señor que todo lo ves, que todo lo llenas, que todo lo eres! Danos.

MUJER: ¡Danos!

HOMBRE: ¡Danos en esta, la hora de la vergüenza, la hora del pecado, la hora de la revelación! ¡Danos!

MUJER: ¡Danos!

HOMBRE: En esta sucia hora; la certera sabiduría, la dulce fortaleza y la implacable misericordia! Dinos, señor que todo lo pesas... ¿Qué haremos?

MUJER: ¡Qué?

HOMBRE: ¿Qué haremos para ayudar a estos pecadores?

(Dan media vuelta, quedando de espaldas hasta alcanzar  una posición  con la que encarnar la voz de Dios)

Ambos: (Finalmente)¡Deberéis entregarlos... a la policía!

(Media vuelta y son los religiosos)

Ambos: Amén

HOMBRE: Dios... ha hablado.

MUJER: (Grita de pronto) ¡¡¡Policía!!!  ¡¡¡Policía, llevaos!!! ¡¡¡Llevaos a los pecadores!!!

 


 

9

(Se persiguen entre sí en una especie de duelo, hasta llegar a tomarse forcejeando y, los dos a la vez, se llevan a la rastra, hasta el cuartel de policía. Interrogatorio. De aquí en mas la mujer encarnará la voz de la policía y el hombre sus manos, su fuerza de control)

MUJER: ¡Degenerados! ¡Degenerados de... porquería! ¡Anormales! ¡Les vamos a dar!

HOMBRE: (El hombre se agarra de los pelos y se arroja al piso) ¡Ahhh!

MUJER: ¿Así que toqueteándose entre hermanos? ¡Degenerados! ¿Adónde lo vieron? ¡Anormales!

(Mientras tanto el hombre se aplica furiosos puñetazos)

HOMBRE: ¡No, no!

MUJER: ¿Qué quieren, traer al mundo bebés deformes... bebés "anormales"?

HOMBRE: (Mientras se golpea) No...

MUJER: ¿Qué es lo que quieren... desestabilizar el orden social?... ¡Usted! ¡Usted es un anarquista!

HOMBRE: No, no, anarquista no...

MUJER: ¡Les gusta poner bombas en las escuelas! ¡En los jardines de infantes! ¡Les gusta masacrar lactantes!

HOMBRE: ¡No, le juro que no!

MUJER: ¡Lactantes, sí! ¡Lactantes mamones! ¿Les gusta la leche? ¡Degenerados!

HOMBRE: No, le juro... le juro....

MUJER: ¡Gustan de la leche?

HOMBRE: ¡No!

MUJER: ¿No quieren confesar? ¿No quieren confesar? Ahora van a ver lo que es bueno... Ahora van a ver lo que es “piadoso”.

HOMBRE: (Mientras va hacia el enchufe) ¿Qué va a hacer?... ¿Qué va a hacer por favor?

MUJER: ¡Ahora van a ver!

HOMBRE: ¡No, no, eso no, por favor! No, no... Soy inocente ¡Por favor! Soy idiota, soy imberbe, ciego, por favor, no ¡Por favor! (Mete los dedos en el enchufe) ¡Ahhhh!

(Las luces parpadean y el hombre se retuerce de dolor)

MUJER: ¡Confiesen!

HOMBRE: ¡Ahhhhh!

MUJER: ¡Confiesen!

HOMBRE: ¡Ahhhhh!

MUJER: ¡Confiesen!

HOMBRE: ¡Ahhhhh!

MUJER: ¡Confiesen!

HOMBRE: ¡Ahhh, por favor, por favor, por favor!

MUJER: (Vuelve a ser ella. Corre a defender al hombre, interponiéndose entre éste y su tormento) ¡Basta! ¡Está bien! ¡Está bien! ¡Esta bien! ¡Somos culpables! ¡Confesamos! Pero basta... ¡2 x 1 = 2; 2 x 2 = 4; 2 x 3 = 6; 2 x 4 = 8; 2 x 5 = 10!¡Pero basta por favor! ¡Somos culpables! “San Martín murió en el 17 de Agosto de 1850” ¡Basta! Es verdad, lo hicimos todo... todo nosotros... “En las angiospermas –plantas con óvulos y semillas protegidas por el ovario y el fruto, respectivamente- como el limonero” ¡Basta! “...los granos de polen se trasportan desde el estambre –órgano sexual masculino- hacia el carpelo-órgano sexual femenino- El extremo superior del carpelo, denominado estigma, segrega una sustancia pegajosa que atrapa los granos de polen”... lo hicimos todo, todo nosotros; 2 x 6...¡12!... todo nosotros, somos culpables, malos, anormales; 2 x 7 = 14; 2 x 8 = 16; siempre lo fuimos, es nuestra culpa; 2 x 9 = 18; nosotros lo hicimos todo y todo lo pudrimos; 2 x 10... nosotros somos la manz... (se detiene)

(Largo silencio de duelo)


 

10

HOMBRE: (Es ahora un tribunal) Dados los antecedentes del caso y las pruebas irrefutables presentadas en su contra, este tribunal declara al señor Adán, de 23 horas, 59 minutos de edad, de profesión hombre, residente de este universo, y a la señora Eva, de 22 horas 59 minutos de edad, de profesión mujer, residente de este universo: culpables de todo cargo. Dictándoles una condena de prisión absoluta hasta el fin de los tiempos... y costas. A partir de todo momento. Señores: al rincón (Golpea con su martillo)

(Van uno a cada rincón) (Vuelven a ser niños en penitencia)

 


 

11 (o 1)

(La escena como la del comienzo)

HOMBRE: Todo por tu culpa, nena...

(La mujer se encoge de hombros)

HOMBRE: ¡No me saques la lengua, viste!...

MUJER: Yo no te saqué la lengua, nenito. Si sos ciego comprate uno de esos perros que son para ciegos, pero con migo no te metas ¿Entendés?... ¿Eh?

HOMBRE: ...Y vos no me saqués la lengua.

MUJER: Que yo no te saqué la lengua, tarado.

HOMBRE: Sí la sacaste... varias veces.

(Y así, y así, y así...)

 

~ Fin o repite la obra hasta el fin de los tiempos (o casi) ~

dlcorreo@hotmail.com

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